La desorientacion de Del Bosque

El seleccionador español ha presentado su lista para el próximo partido del combinado nacional, con nuevas incorporaciones y con la sensación de que no sabe exactamente por qué jugadores apostar.

 Hasta ahora, el salmantino se había encontrado con equipos ya formados. Tanto en el Real Madrid como en la selección, la base del equipo estaba hecha y solamente había que realizar algunos ajustes. Ahora la situación es completamente distinta, con una generación de jugadores, bien retirada o bien ya demasiado veterana y sin una estructura clara de equipo.

 No solamente hay que cambiar las piezas del equipo sino también el estilo, asociado sin duda a las características de los nuevos jugadores que van entrando. En ese dilema está Del Bosque, que quiere mantener el estilo anterior aunque no tenga los mismos jugadores pero a la vez quiero renovar la selección.

 Lo primero que debería decidir es si va a llevar a los jugadores en función de su estado de forma o de sus servicios prestados. E incluso en función de sus fobias o filias. La presencia de suplentes actuales en sus equipos como Piqué, Bartra o Pedro o la más aún de Morata, suplente de otro delantero español, Llorente, que ni va convocado es sorprendente. Habría que saber si el seleccionador considera a esos jugadores como claves jueguen o no en sus equipos, si es una convocatoria puntual o si son jugadores consustanciales al esquema del equipo…

 Aparecen otros jugadores jóvenes como Isco, Alcácer o Camacho,que deberán ir consolidándose y meritorios como Callejón, Nolito o Raúl García.

 Insisto en que el marqués debe saber si quiere un equipo de meritorios, es decir, jugadores que estén en buena forma, de fieles escuderos o una mezcla pero siempre en función del estilo que quiera implantar.

 Sin Silva o Iniesta parece más fácil apostar por novedades. También es cierto que en esa selección cabrían jugadores que en un futuro cercano deben ser piezas fundamentales como Jesé, Javi Martinez o Thiago. Sus lesiones no han ayudado al seleccionador precisamente.

En juego está la clasificación para el próximo europeo.

Cuidado con la euforia

Se ha desatado la euforia y lo que me pide el cuerpo es decir: “Paren las máquinas”. Así de golpe, porque de lo contrario será demasiado tarde y es posible que ya tengamos el iceberg encima.

 Ya se compara a este Madrid con los mejores de siempre, se dice aquello de que pueden ganar todo y salen entrenadores, futbolistas y jugadores opinando sobre las posibilidades de este Real Madrid.

 Soy yo el primer sorprendido con el buen rendimiento de este equipo, pero ojo, que estamos a principios de noviembre y apenas llevamos dos meses largo de competición. No hace tanto Di María era el mejor del mundo, Xabi el faro que ya no nos guiaría, Florentino estaba a punto de salir en globo y Ancelotti un pelele.

 Pues ni aquello ni esto porque el fútbol es impredecible y no creo que a falta de todos los títulos por disputar y con tantos meses por delante se deba empezar a especular. No tan pronto. Una lesión de Cristiano, un mal partido, un bajón de dos semanas y adiós a uno o dos títulos.

 Si tenemos en cuenta el año pasado, el Real Madrid perdió un título pero bien pudo haber perdido los tres. Y este año, la euforia de la victoria contra el Sevilla tampoco ayudó contra el Atlético de Madrid. Pero más memorable fue aquel año en el que se soñaba con el triplete para ver como el Madrid de los galácticos se acababa hundiendo.

 Así que calmen sus ansias de victoria, recuerden que el Real Madrid jamás ha ganado un triplete en toda su historia, recuerden el agónico gol de Ramos en el minuto 92 y empiecen a pensar en que ahí fuera está el Bayern dispuesto a cobrarse su venganza, el Chelsea del maquiavélico Mourinho, el potente PSG, e incluso el Barcelona del rencoroso Luis Enrique. Mientras que en la liga doméstica, todos los equipos estarán deseosos de colaborar a bajarle los humos a este Real Madrid “histórico”.

 Por ahora se ha ganado con Carlo el doblete, que no es poco, y este equipo por plantilla, jugadores, estado anímico y de forma, pinta de manera excelente. Pero una cosa es decir eso a noviembre y otra en abril y mayo.

 Para marcar una época y hacer algo por ejemplo, que nadie ha hecho, repetir dos Champion League, o ganar varios dobletes al año, se necesita una plantilla tremendamente madura, ambiciosa, de calidad y también suerte.

 No digo que no haya ingredientes pero sí que hay que mezclarlos correctamente y ver el resultado. Esperemos con tranquilidad y paciencia la salida del horno, no vayamos a quemarnos por impacientes o a sacar el pastel y comprobar que está todavía sin hacer…

LQDC: “Lo que diga Carlo”

En el Real Madrid las cosas van tan bien que incluso asustan. Como si fuese un sueño húmedo con Scarlet Johansen y Jennifer Lawrence, uno teme despertarse de golpe y comporbar que todo fue una ficción.

 Tras el 0-4 en Granada y los ‘pinchazos’ de Barcelona y el Sevilla, el Real Madrid se coloca líder, como máximo goleador, además, con una cifra histórica, en una media de 3.7 goles por partido. Además, todo parece funcionar de manera armónica, con todas las piezas rayando a gran nivel. Cristiano es el pichichi de la liga con una cifra simplemente absurda, 17 goles, pero además asiste, y Benzema marca y asiste, con los dos nuevos fichajes James y Kroos siendo de los mejores del equipo. Por si fuese poco, Isco está alcanzando tal nivel que se lo pondrá difícil a Carlo y Modric, ya con el pelo largo, vuelve a su mejor versión.

 Tras el derby, el Madrid parece alcanzar velocidad de crucero mientras que el Barcelona, que siempre será el rival a batir a pesar de lo que hagan Atlético, Valencia y Sevilla, parece entrarn en horas bajas. Los de Luis Enrique afrontar ahora un ciclo de dos derrotas consecutivas en liga y una previsible mini-crisis.

 El objetivo ahora es mantener el ritmo y llegar con todas las piezas engrasadas a marzo. Ahí es cuando se juegan las competiciones, además del mundialito de clubes, que puede servir de acicate para seguir elevando el nivel de juego y confianza.

 Si no hay lesiones graves, Ancelotti tiene todo en su mano para con la plantilla más completa, equilibrada, joven y de calidad que se recuerda continuar un cilco ganador que ya se inició el año pasado con un doblete histórico.

El campeón de Europa ganó el duelo: Real Madrid 3-Barcelona 1

Con un 0-1 en el minuto 3, otro Real Madrid habría sucumbido a un estado de nerviosismo; y otro Barcelona habría aprovechado para rematar el partido. Es algo que algunos madridistas recordamos, aunque ya empieza a pasar el tiempo de aquello, y el tiempo de aquellos mismos futbolistas, Messi, Iniesta o Xavi.

 Ahora es el tiempo de un equipo que liderado por el mejor jugador del mundo, Cristiano Ronaldo, y por un elenco de jugadores con una calidad que en conjunto no se veía desde los mejores tiempos galácticos, es capaz de mantener la calma y remontar el partido. No fue el mejor partido del portugués, que es posible que en otra ocasión como esta hubiese olido sangre. esta versión de CR7 es más calmada, sabiéndose el mejor, marcando pero asistiendo. Podríamos decir que disfrutando de verdad de su condición de líder indiscutible.

 Este Real Madrid es desde hace 9 meses un equipo que ha demostrado ser capaz de competir en los partidos más difíciles, y de superar al adversario. Los mejores partidos del equipo de Ancelotti han sido precisamente en los escenarios más difíciles: semifinales contra el Atlético de Madrid en Copa, vuelta de octavos e ida de cuartos contra Shalke y Borussia respectivamente, semifinales de Champion League y los dos últimos partidos de esta semana contra el Liverpool y el Barcelona. Entre medias la épica de la Champion y varios partidos malos a final o al principio de temporada cuando el equipo no ha estado en su tope físico.

 Pero resulta que ahora sí lo está, y aunque hayan cambiado dos piezas claves, Alonso y Di María, por Kroos y James, este Real Madrid es mejor que aquel. Y no por un mero cambio de piezas sino porque el resto de jugadores también son mejores que hace un año: Modric es mejor, Benzema es mejor, Carvajal…Todos esos jugadores no solo tienen un año más de experiencia sino la tranquilidad de la décima. Como el estudiante que tras hacer los deberes pasa el examen con nota, o si se quiere llevar al extremo, como el adolescente que finalmente logra perder la virginidad.

 El Real Madrid encajó el gol de Neymar, error de Carvajal y Pepe, con tranquilidad, sabiéndose mejor que el rival. En los siguientes minutos dominó el partido, como en la segunda parte. Solamente una jugada de Messi puso en peligro el resultado. ¿Que habría pasado si Messi hubiese marcado el 0-2 se preguntan los sesudos expertos? ¿Y si Neymar no hubiese marcado el 0-1?¿Y si Benzema hubiese marcada la doble ocasión que se estrelló contra el palo? Podríamos especular largamente, pero la realidad es que el Real Madrid, por ocasiones y por sensaciones fue claramente superior. Y si queda alguna sensación es que si el equipo blanco hubiese necesitado marcar 7 goles, lo habría hecho, siendo infinitamente superior.

 Y lo fue porque fundamentalmente los centrocampistas del Real Madrid, Kroos, Modric, James e Isco, fueron mejores que Iniesta, Xavi y Busquets. En un cambio generacional que se lleva sospechando desde hace años, el centro del campo blaugrana perdió la batalla.

La diferencia entre este Barcelona y el mejor de Guardiola es la presión alta que ejercían y la aceleración en las jugadas en los momentos claves. Con el medio del campo en su peor versión años y con una versión de Messi incapaz de hacer lo que hacía antes, este Barcelona tiene que aprender a sobrevivir en los partidos grandes de otra manera. Ya no basta con el juego de posesión en sí mismo. En realidad nunca bastó y la diferencia la ejercían Messi o Iniesta o los laterales.

 Ahora el equipo de Luis Enrique necesita buscar otro modelo, y se supone que para eso le han fichado a él. Para encontrarlo necesita buscar otras piezas. En torno a Neymar, a Suárez, que cuando coja la forma será un gran jugador, Rakitic y otros jóvenes y nuevos jugadores. Pero ya no basta con el juego de posesión infinito hasta que aparece Messi o algún otro jugador. Al menos no en los partidos contra equipos como el PSG o el Madrid.

 En este aspecto el Real Madrid le lleva una ventaja de 4 años. El tiempo que se tardó en construir primero, con Mourinho, un equipo que fuese competitivo y que entendiese la necesidad de defender con intensidad y de ser verticales, y después, con Carlo, que le dio a este equipo un nivel mayor, encajando definitivamente todas las piezas.

 La otra gran diferencia es que este Real Madrid tiene a jugadores jóvenes, con 3 o 4 años por delante para demostrar su mejor versión. Entre ellos a Bale, ausente en este tramo de la temporada, y al que muchos ya quieren relegar al banquillo, olvidando que fue pieza clave durante la temporada pasada, y olvidando que es uno de los 3 o 4 jugadores en el mundo capaces de ganar él solo un partido. Los mismos que ahora le minusvaloran son los mismos que lo hacían con Cristiano Ronaldo, los que decían que Pedro León era mejor que Di María, Valero que Modric o Morata que Benzema. Casi siempre se loa a un jugador del Real Madrid, normalmente joven y español, para menospreciar a otro, casi siempre extranjero. No caigamos en ese error.

 Como decía, este Real Madrid tiene equipo titular y suplente para dominar varios años el escenario nacional e internacional. Enfrente como rival total solamente vislumbro al Bayern de Munich. Pero ese duelo ya lo va ganando el Real Madrid y Ancelotti 1-0. Con el Barcelona el duelo se empezó a ganar hace mucho. Y el sábado solamente fue otra victoria más, aunque evidencia del declive de un equipo que fue campeón de Europa hace ya más de 3 años, en el 2011, y otro que defiende su título de campeón.

Real Madrid-Barcelona: ¿la revancha del 5-0?

El Real Madrid llevaba siete victorias consecutivas, el equipo jugaba muy bien y los de Mourinho eran líderes. Hasta que se salió al Camp Nou en la fatídica jornada número 13, contra el equipo de Pep, que llevaba dos años siendo uno de los grandes dominadores (ese año sería campeón de Europa). El resultado fue un humillante 5-0 y la sensación de que faltaba mucho para alcanzar el nivel deseado. Jugadores como Cristiano Ronaldo, Benzema, Ramos o Pepe no comparecieron, como todo el 11. Aquella derrota comenzó a construir al Madrid de Mourinho pero también colaboró a sembrar las primeras dudas.

Este Barcelona viene de ganarlo casi todo, con record de imbatibilidad en liga, buena trayectoria en Champion League, a excepción del partido contra el PSG, el único rival de entidad, que precisamente le marcó 3 goles, que pudieron haber sido alguno más.

Me pregunto si esto mismo puede pasar. En vez de la jornada 13 es la 9 pero a pesar de la clasificación tengo la sensación de que este Barcelona tiene todavía muchas costuras por coser (el centro de la defensa con Piqué y Mathieu por ejemplo), y que en cambio el Real Madrid ha adaptado rápidamente a Kroos y James, las únicas novedades del once de este año.

Puede pesar el efecto entrenador, con un Luis Enrique todavía novato, contra un Carleto que es perro viejo. Sin saber la alineación supongo que recurrirá al once del otro día, vista la baja de Bale. El galés ha demostrado que si aparece es en este tipo de partidos grandes, pero con Isco el equipo tiene un gran recambio, si es que el técnico de italiano no sorprende con alguna novedad.

El partido va a validar la labor de ambos equipos. Ambas defensas y ambos ataques se cuestionan mutuamente. Mi pronóstico es que el Real Madrid está más construido y que tiene más gol y peligro. Es un equipo que si huele sangre es temible, y en un Barcelona con algunas piezas nuevas, no descarto primeros momentos dudas si el equipo blanco sale  fuerte los primeros minutos.

Evidentemente este Barcelona sigue teniendo a Messi, Iniesta y demás jugadores, incluyendo algunos muy buenos fichajes como Ratikic o el propio Suárez, aunque no se si la alineación del uruguayo se vaya a producir.

Mi pronóstico es una victoria clara para el Madrid, e incluso por qué no la devolución de aquel 5-0….

Un chorreo de 45 minutos: el Real Madrid arrasa Anfield

El Real Madrid solamente necesitó de 45 minutos para convertir en realidad las palabras del entonces presidente Boluda hace unos años. Los del Carlo Ancelotti “chorrearon” al Liverpool en una demostración de pura clase.

 Es difícil no entusiasmarse cuando 4 jugadores como Isco, James, Modric y Kroos juegan juntos, cerrando líneas, pasando, defendiendo, atacando…4 media puntas reconvertidos en mediocampistas, conscientes de sus obligaciones defensivas pero también con libertad para demostrar su calidad atacante.

 Eso se vio en dos jugadas concretas. La primera una pérdida de Isco en su banda que rápidamente obligó al jugador a volver corriendo para finalmente arrebatar el balón al jugador del Liverpool. Y la segunda con el pase del primer gol, una maravillosa interpretación de James al movimiento de Cristiano Ronaldo.

 Porque si el medio campo es clave en este equipo, más lo es la presencia omnipotente de Cristiano Ronaldo, barriendo todo el frente de ataque. Parece más relajado que nunca, disfrutando de su superioridad física y técnica e interpretando correctamente todas las jugadas. Su escudero fiel, Benzema, desempeña un papel crítico en la estabilidad mental del luso.

 Los 6 jugadores más Marcelo, formaron un fenomenal frente de ataque y parte de la contención defensiva junto con un imperial Pepe y unos correctos Varanne y Arbeloa.

 No olvidemos que Bale y Ramos, los dos jugadores claves de la décima, estaban de baja. Eso habla maravillas de esta plantilla, que si bien al principio podía parecer corta, ahora parece más que suficiente puesto que los 22 jugadores parecen en condiciones de aportar en cada partido.

 El debate no puede por tanto transformarse cada vez en quién debe o no jugar. Jugarán los 11 que decida Don Carlo, que para eso se ha ganado ese derecho tras el doblete del año pasado.

 Este Real Madrid es sin lugar a duda lo mejor que han visto estos ojos. Un equipo de calidad infinita y múltiples recursos. Un equipo capaz de repetir Champion League, favorito total, quizá solamente junto con el Bayern de Munich. Otro equipo que se ha reforzado y que tiene un plantel equivalente al de los blancos.

 El Real Madrid está en condiciones por plantilla y capacidad de aspirar a todo. Hay equipo, la dinámica es buena y el partido de hoy lo demuestra. El Liverpool no es Barcelona, que espera el sábado, pero no deja de ser el quinto clasificado de la Premier y con jugadores de muy buen nivel.

 Carlo ha pasado una prueba más, pero ahora queda la del sábado. Y así hasta el monstruo final.

Ya toca ganar al Liverpool

Se enfrenta el Real Madrid contra el único equipo al que no debe haber ganado en la Copa de Europa. Tres partidos, tres derrotas. Todos ellos partidos importantes, especialmente la final de 1981. Los otros dos fueron de la temporada 2008/2009, con una derrota en el Bernabeu por 0-1, con gol de Benayoun y con el famoso “chorreo”, pero del Liverpool, con un dolorosísimo 4-0.

Aquel era un Real Madrid no competitivo,un equipo que durante cinco años consecutivos hizo un papel mediocre, por no decir ridículo en Europa. No han pasado tantos años pero ahora este equipo le saca varios cuerpos a un Liverpool que marcha décimo en la Premier League.

El incombustible Gerard, el estrambótico Balotelli, Coutinho y Sturridge son las caras más conocidas. A buen seguro el equipo querrá demostrar ante su afición el por qué de su presencia en la Copa de Europa y que mejor escenario que el su propio campo ante el campeón de Europa.

El Real Madrid, por su parte, afronta la semana con un ojo en ese partido y otro en el derby. Mediante la victoria en el primero asegura su clasificación en la competición, pero resulta difícil no pensar en el duelo ante el Barcelona.

Veremos si Carletto opta por algún tipo de rotación entre partidos y también comprobaremos el cuajo de un Real Madrid que viene de dos victorias en la competición, más las cinco consecutivas en liga, con todas las piezas, especialmente las ofensivas, funcionando muy bien.

Análisis del Real Madrid 2014-2015 (sección baloncesto)

Aprovecho el partido de ayer, con una victoria ante los lituanos, en un partido que fue relativamente cómodo para el Real Madrid, para analizar como queda la plantilla y la temporada que tiene el Real Madrid por delante.

Comienza la cuarta temporada de Laso como entrenador y parece claro que será la última en caso de no conseguir grandes títulos. Con el equipo reforzado y con la inercia y experiencia de los años pasados el objetivo ya no es ser competitivo y volver a la élite, algo que el Madrid no tenía hacía años, sino ganar los títulos. Un bagaje de 2 Copas del Rey y una liga se antojan pocas para un equipo que parecía que lo iba a conquistar todo.

 Quizá por eso, este Real Madrid transmite la sensación de ser un equipo más rocoso, más práctico. Los títulos se ganan en el último mes y en las finales y ahí conviene tener a jugadores son sangre fría y experimentados. Se han fichado jugadores con ese perfil, bien por sus características o por su experiencia. A excepción del argentino Campazzo, que es con 23 años el más joven de la plantilla, el resto de fichajes son jugadores contrastados: Noccioni(34), Maciulis(29), Ayón(29) y Rivers(27), completan una plantilla con una media de edad de 28 años.

 Una plantilla larga para compensar la edad, y muy completa, con jugadores de todos los perfiles y capacidades. Laso  incorpora a un pivot con la capacidad defensiva de Ayón que es mucha y a dos jugadores como Maciulis y Noccioni también muy completos en ese aspecto. Por su parte, Rivers y Campazzo le dan al equipo la capacidad anotadora necesaria en caso de que los habituales tengan problemas de anotación.

 El equipo se presenta como aspirante a todo y hasta la fecha cuenta sus partidos por victorias, con un primer título, la Supercopa de España. Pero como se demostró en las dos últimas temporadas, los números no sirven de nada, ni tampoco los records sin los títulos que lo avalen.

 Quizá ese sea el gran aprendizaje de este equipo, el tener la capacidad de llegar a esos partidos con brillantez o sin ella, pero en plenas condiciones físicas y mentales. Recordemos que el Real Madrid perdió el título de liga, abatido por la derrota en la Euroliga, ante un Barsa al que había masacrado semanas antes.

 El principal responsable de la gestión de la plantilla será el técnico, Laso, que cuenta, con una plantilla más completa aún que la del año pasado.

Márquez, un campeón de record

Cada cierto tiempo aparecen en los distintos deportes grandes campeones que baten records y que imponen su superioridad al resto durante muchos años. Federer, Shumacher o Indurain. En motociclismo recientemente Rossi se convirtió en ese corredor legendario que lo ganaba prácticamente todo.

Han pasado algunos años y ha aparecido un nuevo fenómeno, que parece querer superar a Rossi y todo record que se le ponga por delante. Con solamente 21 años es el más joven en la historia de este deporte en lograr dos títulos consecutivos, en una temporada en la que se proclamó vencedor en las primeras 10 carreras.

Son cifras que asustan, al comprobar como un piloto domina con tanta facilidad un deporte con otros corredores que tienen también un gran talento.

Lo que habrá que comprobar durante el próximo lustro es si el piloto español además de un talento gigantesco tiene también una ambición sin límites. A veces es tan difícil llegar a la cima como mantenerse y más en los deportes de élite.

Para el bien del espectáculo siempre es mejor que exista cierta competitividad y disputa, porque de lo contrario el dominio absoluto de un equipo o un deportista le resta al deporte emoción.

De todas maneras, siempre es un privilegio contemplar la aparición de deportistas capaces de hacer historia y Márquez parece que la va a hacer.

La entrevista de Iker Casillas

Iker Casillas nos dejó para este parón de selecciones (maldito parón para el Real Madrid), una entrevista con Gabilondo, que no ha dejado indiferente a nadie. La entrevista no creo que convenza a los casillistas ni a los anticasillistas de lo contrario de lo que pensaban sobre el jugador al principio. Es más, es probable que les confirme en sus respectivas opiniones.

 Desde hace tiempo el jugador está inmerso en un debate, que bien podría haber acabado hace tiempo si hubiese dado esta entrevista hace tiempo. Mi primera conclusión es que la entrevista llega muy tarde y en un momento que no parece tampoco óptimo. Ahora que las aguas parecían volver a su cauce, rememorar capítulos con Mouriño, la polémica de los clásicos y otros asuntos que el propio Iker ha reavivado no parece lo más inteligente.

 Tras el análisis de la entrevista en ElRadio, algo que recomiendo escuchar a todos, me queda claro que el principal conflicto entre Iker Casillas y Mouriño, fue simplemente que el portugués puso a otro jugador. Ese fue el gran problema y no tanto cuestiones personales. A partir de ahí ha venido el resto, que no ha sido poco, con una fortísima campaña en contra de Mouriño y contra Diego López, al que no le hemos escuchado en todo este tiempo una palabra más alta que otra, pero sí una magnífica carta de despedida. Es la diferencia entre quien se considera “aislado” como dice Casillas, a pesar de haber sido durante 15 años el ojo derecho de toda la prensa nacional, y quién lleva toda su vida luchando por salir adelante.

 En todo caso, si Iker Casillas el primer día de su lesión hubiese salido a la palestra, como algunos reclamábamos y hubiese ejercido de compañero y capitán, con unas simples palabras se habría zanjado gran parte del debate. Era tan sencillo como decir “No hay polémica, juega quién cree el mister. Yo trabajo para recuperarme lo antes posible y volver a ponérselo difícil. Por el bien del equipo le deseo lo mejor a mi compañero Diego”. ¿Cuánto tiempo tardamos en escuchar estas palabras? ¿Dónde se origina el debate?¿Y quién lo origina?

 Pero volviendo a la entrevista,  Iker Casillas tuvo un par de expresiones desafortunadas, que pueden provocar que más que mejorar su imagen empeore. Como dice Richard Dees, en su ElRadio, es posible que el jugador sea torpe con el lenguaje o que dijese lo que realmente piensa… Hablo en concreto de dos afirmaciones que han tenido no poco revuelo en las redes.

 A la pregunta del entrevistador de que es el Real Madrid para ti, Iker responde:

“Para mi el Real Madrid es como mi casa, como una propiedad, sin querer ocuparla, sin querer captarla entera, entendiendo que el madridismo es universal, de todos los madridista, yo la tengo entendida como mi casa..”

 La otra cuestión que repite en dos ocasiones es el término “trampolín”. El Real Madrid como trampolín para selección y la intención de intentar llegar a Paris 2016, al mundial.

 La otra expresión, a mi juicio, tremendamente desafortunada, pero por desgracia verídica, como ya sabíamos, es la referida a su poca afición al gimnasio

“La gente que hemos tenido el talento innato, lo único que tienes que hacer es cuidarlo. Yo no necesito ir al gimnasio y hacer 40 abdominadas. No porque no me viene bien, no tengo un cuerpo estructural, pero sí piernas fuertes”

 No hace falta decir mucho más. Esto explica por sí solo porque Casillas, poseedor efectivamente con 15 años de ese talento innato, no ha mejorado aspectos en los que fallado al principio de su carrera, como el juego de pies, la potencia en el saque o los balones por alto. Resulta bastante paradigmático que un profesional del deporte diga que el gimnasio no le viene bien, que ya tiene piernas fuertes.