Final de la Champion League: Real Madrid- Atlético de Madrid

En unas pocas horas comienza el evento futbolístico más importante del año, la final de la Champion League, para mí la Copa de Europa, pero el nombre da igual porque todos sabemos lo que representa que nuestros equipos puedan jugar esa final.

Para unos pocos, poquísimos aficionados blancos será la final número 14 (incluyendo las que no deberían contar según los más estultos), con 10 victorias más la posibilidad que ofrece el partido de esta noche para superar la decena. Mientras que los atléticos están ante su tercera final, la segunda en tres años, una oportunidad, por tanto, que se les presenta cada muchísimos años.

Una vez realizado el análisis futbolístico, toca pensar en las repercusiones que tiene ganar o no la final. Hay un gran componente económico, además de la repercusión mediática que lleva incluido múltiples ingresos por publicidad. El máximo escaparate europeo, hoy en Milán, permite además atraer a los mejores jugadores. Para el Atlético de Madrid sería sin duda un gran reclamo su consagración definitiva como uno de los grandes de Europa. Para el Real Madrid, supone el seguir siendo el auténtico rey de reyes y seguir aumentado la diferencia con sus perseguidores.

Y curiosamente, este último Real Madrid, a la sombra del Barcelona, habría logrado en este siglo tantas Copas de Europa como el equipo culé, en los que han sido sin duda los mejores años de su historia.

Y luego está el aficionado y la rivalidad histórica entre dos clubes de la misma ciudad. Esa rivalidad que durante unos años se perdió, ha ido en aumento en los últimos años, merced a la recuperación de competitividad rojiblanca. Por eso, esta final puede suponer un punto de inflexión, si los de SImeone logran vencer, o un punto de no retorno, si vuelven a caer por segunda vez consecutiva.

En todo caso, seguirá siendo fútbol, y una derrota o una victoria, más allá de las emociones del día e incluso de los días posteriores, para el aficionado de a pie poco le va a solucionar la vida. Por eso, aquí dejo mi catálogo para superar la derrota. Para celebrar la victoria no creo que nadie necesite consejos.

Análisis de la Final de Champion 2015/2016: Real Madrid – Atlético de Madrid

Final Champion League

Final Champion League entre Real Madrid y Atlético de Madrid

La final de la Champion League de mañana verá de nuevo frente a frente a los dos principales equipos de Madrid, en un duelo que viene repitiéndose en los últimos años con mucha intensidad. Desde luego, el referente fue la final hace dos años, pero antes y después ambos equipos han tenido diversos enfrentamientos. A primera vista, la conclusión sería que en la Champion League el Real Madrid ha salido vencedor, contando el otro precedente en cuartos de final del año pasado. Mientras que el la liga, el Atlético de Madrid se ha convertido en el gran dominador.

Este mismo año, el equipo del ‘Cholo’ se llevó una importante victoria del Bernabéu, otra más, dejando casi siempre la sensación de que el Real Madrid tenía serios problemas contra el entramado defensivo atlético y con la velocidad de sus delanteros.

Pero tanto lo uno como lo otro pertenece al pasado, al mundo de las estadísticas, y por eso es tan difícil apostar por uno u otro. Por una parte, ambos equipos distan mucho de sus respectivas versiones de hace dos años.  De los jugadores que protagonizaron ese duelo, un buen puñado se han marchado: Casillas, Courtois, Coentrao, Alderweireld, Miranda, Khedira, Raúl García, Sosa, Di Maria, Villa, Adrian, Morata, Costa y Xabi Alonso que no jugó. Es llamativo el hecho de que ambos equipos tengan a dos nuevos porteros. En el caso atlético, Oblak ha demostrado casi tanta seguridad como el belga, y en el caso del Real Madrid, Keylor está mejor que la última versión que vimos de Iker.

Pero es que, si nos vamos al último duelo en liga, este Real Madrid, solo con la llegada de Zidane, ha cambiado por completo su estado anímico. El equipo viene de una impresionante racha de victorias, y tiene además a toda la plantilla a su disposición. Esta vez, a diferencia del año pasado, la BBC está al mejor nivel físico, y no hay bajas entre los titulares. Con respecto al partido que el pasado febrero acabó en 0-1, previsiblemente el Real Madrid presentará a Casemiro y a Marcelo y al resto de los titulares habituales.

Por parte rojiblanca, el equipo ha mejorado respecto a su versión de hace dos años. Principalmente con un jugador como Griezman, ahora mismo uno de los mejores delanteros de Europa, y un jugador en un estado de forma y confianza espectacular. Giménez sustituye a Miranda con garantías y Saúl ha demostrado más calidad que sus compañeros de hace dos años. Y además, Fernando Torres está en un momento de madurez excepcional.

Así pues, será un duelo sin excusas por parte de ambos equipos, con 90 minutos por delante y con diferentes visiones del partido. Para el Atlético es una revancha, la oportunidad de resarcirse de la durísima derrota de hace dos años. Tendrán por un lado, la motivación que da la revancha, esa nueva oportunidad y por otro lado, el miedo a volver a perder una oportunidad que no sabemos si se volverá a dar. Y ahí está el precedente del Valencia F.C.

Por parte del Real Madrid, el equipo afronta la oportunidad de ganar dos copas de Europa en tres años. Y enfrente está un rival al que ya se ganó en parecidas circunstancias, con la posible confianza que eso otorga. Creerse superior al rival es un arma de doble final, y mucho más cuando la realidad dice lo contrario. Esa posible relajación o al menos no concentración e intensidad al 120% (la que tendrá el Atlético de Madrid) puede conducir a que el Real Madrid se encuentre con un partido que no se esperaba.

Un enigma, y así lo dicen las casas de apuestas, que dan mejor ratio al Real Madrid, pero por muy poco.

La polémica de las esteladas

La Copa del Rey se ha convertido desde algún tiempo en una fuente de conflictos, siempre con el F.C Barcelona de protagonista. En las últimas ediciones, cada vez que ha llegado a la final siempre ha sucedido lo mismo, la politización del fútbol.

Estelada en el Camp Nou

Estelada en el Camp Nou

Ya hace mucho que viene siendo norma general en ese club. Si antaño se decía sin justificación, que el Real Madrid era el gobierno, hoy, el equipo que abandera el independentismo es el F.C Barcelona. Lo amparan sus presidentes, lo promueven muchos de sus aficionados  y lo comparten la mayoría de sus futbolistas catalanes-y españoles para su desgracia-.

Lo cierto es que el Real Madrid, aunque se le ha querido poner una determinada etiqueta, nunca ha tenido ningún posicionamiento político, más allá de su identificación con su país, España. Exactamente igual que el resto de equipos, tanto de España, como del resto del mundo, cuyos aficionados portan orgullosos las banderas de sus países de origen. Pero incluso esa actitud no ha sido promovida por el club, bastante neutral en estos temas.

Ha sido el F.C Barcelona el que, especialmente desde la llegada de Laporta, ha agitado sus cimientos políticos, permitiendo reivindicaciones políticas en su estadio. Y esa misma actitud ha llevado a la misma reivindicación en las finales de la Copa del Rey. Reivindicaciones que tenían mucho de falta de educación y de profundo paletismo. Así interpreto pitar el himno de cualquier país.

En cuanto al tema que nos acontece, las esteladas, se trata de una sobre reacción política. El F.C Barcelona ha conseguido politizar tanto el fútbol, que los políticos han entrado en el juego.

Una gran parte de la población empezamos a estar muy hartos de ese F.C Barcelona y de esa Cataluña que se declara independentista, y que reclama para sí lo que ellos no otorgan. No verán a aficionados con la bandera de España en el Camp Nou, porque o bien no les permitirán entrar o bien serán linchados hasta su expulsión. Ese nacionalismo excluyente nos conduce a conflictos anuales.

La liga se la llevó el F.C Barcelona

Han pasado ya casi 4 días y no había escrito anda hasta ahora del final de la liga. Son varias las conclusiones, que son independientes de si el Real Madrid gana la Champion League o el F.C Barcelona hace doblete.

  1. El Real Madrid ha ganado 1 de las últimas 8 ligas. El Barcelona ganó 6 y el Atlético de Madrid se coló entre medias para poner su nombre. Son números ciertamente pobres para un club como el blanco. El ciclo ha coincidido con los mejores años del Barcelona y con un Real Madrid en constante estado de agitación y de cambio. La estabilidad no garantiza títulos per se, pero la inestabilidad constante no es la mejor de las garantías para lograr un trofeo a la regularidad, como es la liga.
  2. Como en los años de Ancelotti o el tercer año de Mourinho, el equipo se dejó la liga en determinados tramos de temporada. Bien por desconcentración, desmotivación, lesiones u otros factores. Lo que han demostrado los jugadores con Zidane no lo hicieron con Benítez. Y son ellos, por tanto, los principales culpables. El Real Madrid tiene que tener una plantilla capaz de competir en todas las competiciones durante 365 días al año.
  3. A la hora de ganar un trofeo que supone 38 partidos al año, los detalles cuentan y mucho. Al final, el Barcelona ha ganado por 1 solo punto, aunque pudo haberlo hecho empatado a puntos por el goalaverage.
  4. Y entre los detalles, sin duda, el factor arbitral es también determinante. Es verdad que si el Real Madrid no hubiese perdido partidos tontos, eso sería un detalle menor, pero también es verdad que si el Barcelona no hubiese tenido esas ayudas arbitrales, los partidos tontos del Madrid habrían sido meras anécdotas. Esa liga 2015/2016 queda como la liga de los records…arbitrales. Al F.C Barcelona le han pitado 19 penaltys y 9 expulsiones a favor. 
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A 90 minutos de ganar una liga perdida hace meses

Quedan solamente 90 minutos para dirimir quien será el campeón de liga de la temporada 2015-2016. A última hora se ha descolgado el Atlético de Madrid que pinchó frente a un Levante que no se jugaba nada; quizá solo las primas. Ahora que el cholismo es un movimiento de masas y que todo el mundo idolatra el bello juego del Atlético de Madrid, que hunde sus raíces más profundas en el catenaccio más puro, es buen momento para recordar que el presupuesto del Levante es de 40 millones de euros. Casi el coste del fichaje de Griezman, y cinco veces menos que el presupuesto de todo el Atlético de Madrid. Habría que preguntarse cuál es el equipo del pueblo y quien es David y quien Goliat.

Pero esos debates parece que solo interesan cuando el Real Madrid es el protagonista. Pues bien, ahora lo es porque contra todo pronóstico (el mío, en particular) sigue vivo y le separan de levantar la liga solo 90 minutos. Los mismos que al Barcelona, que haciendo lo mismo que el Real Madrid sería campeón.

Los de Zidane necesitan su duodécima victoria consecutiva ante el Deportivo de la Coruña y que el Barcelona pinche ante un Granada salvado. Los pronósticos parecen claros, pero esto es fútbol, y muchos madridistas tenemos muy vivos en el recuerdo las dos ligas perdidas ante el Tenerife. Como está ahora de moda, el fútbol le debe dos ligas al Real Madrid. Sería un buen momento para cobrárselas de vuelta.

Mientras, el equipo ha recuperado la ilusión perdida y el equipo parece haber cogido ritmo en el último tramo de la temporada. A ello han ayudado las rotaciones de Zidane, y el mejor estado físico de muchos jugadores, especialmente de Cristiano Ronaldo, que llega a tope.

Son 90 minutos de fe en liga y otros 90 en Champion League para levantar uno, dos o ningún título. Sí parece, que pase lo que pase, el madridismo ha recuperado parte de su ser. Eso mismo que representa como nadie Arbeloa, al que ayer se le tributó una merecidísima despedida. Otros no la tuvieron porque no la quisieron o no la merecieron. Arbeloa sí la quiso y sí la merecía y el resultado fue uno de los momentos más emotivos que he vivido en el Bernabéu.

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Aquí dejo el  vídeo de despedida de Arbeloa que hizo el Real Madrid

Arbeloa, capitán de capitanes

Arbeloa, capitán del Real Madrid

Arbeloa, capitán del Real Madrid. Fuente: Diario As

No hace falta llevar el brazalete para ser el capitán de un equipo. No hace falta ni siquiera ser uno de los jugadores claves ni incluso jugar como titular. Basta solamente con comportarse como un capitán; ese es el atributo más necesario para ocupar ese puesto.

De Alvaro Arbeloa algunos se acordarán solamente de sus últimos años. Para él, como para casi todos, los peores de su carrera. Otros ilustres madridistas antes que él vivieron sus últimos años en el banquillo como Butragueño o Sanchís. Y solamente unos pocos, tan pocos, que solo se me ocurre uno, Zinedine Zidane, se retiraron como titulares y siendo todavía jugadores de primerísimo nivel.

Así que en este caso hace falta echar la vista atrás y recordar al mejor Arbeloa, pleno de juventud y velocidad: al Arbeloa indispensable para todos sus entrenadores, sin excepción. Con Benítez en el Liverpool, Pelegrini y Mourinho en el Real Madrid y Del Bosque en la selección, Arbeloa fue titular indiscutible. Y lo fue por criterios futbolísticos exclusivamente. Por su inteligencia táctica, por su capacidad de marcaje y sus cualidades defensivas en general. Arbeloa ha sido uno de los grandes defensas de los últimos tiempos.

Después llegó la relevancia de Arbeloa fuera de los terrenos de juego, y no por afán de protagonismo, sino por la necesidad de defender a su club y a sus compañeros. La época de Mourinho trajo consigo un aluvión de ataques contra un club que pretendía volver a su senda de triunfos. Y eso, en un contexto de dominio del F.C Barcelona en todos los niveles, también el futbolístico, supuso una batalla dentro y fuera del campo. Batalla por cierto que había comenzado mucho antes desde el Barcelona. Pero esa historia ya está contada.

Y ahí emergió Arbeloa como el capitán indiscutible de un club necesitado de ese liderazgo. El canterano no hizo otra cosa que tomar el relevo de otros grandes madridistas como Camacho, Santillana, Juanito o Hierro. Me imagino a todos esos jugadores haciendo el mismo uso de la palabra en redes sociales que Arbeloa, en defensa de su club y de sus compañeros.

Podríamos decir que Arbeloa no hizo nada a lo que no se viese obligado como madridista y compañero, pero desgraciadamente en los tiempos que corren, significarse como él en la defensa de unas ideas concretas pude traer muchos enemigos. Siempre es más fácil claudicar ante el enemigo y ahorrarse muchas críticas. Pero a ese tipo de futbolista nuestro protagonista nunca ha pertenecido. Y para él, siempre ha sido más importante salir en defensa del compañero, del entrenador-fuese quien fuese-, y en todo caso del club que le formó como futbolista de élite. Club al que siempre mostró su respeto y admiración.

Hay decenas de ejemplos de este comportamiento, propio de un capitán, de un gran capitán. Pero me voy a quedar solamente con dos, que para mí ejemplifican a la perfección el comportamiento de Arbeloa y su relación con compañeros y club.

El primer ejemplo se produce con la el auge de Carvajal y su titularidad en detrimento de Arbeloa. La juventud y calidad del primero relegó a un segundo plano a Alvaro. Una suplencia siempre difícil para quien como Arbeloa había sido siempre titular y ganado dos Eurocopas, un Mundial y una Copa de Europa. Y su reacción fue modélica, reconociendo públicamente el buen trabajo de su compañero y apoyándole en todo. Y no fueron meras declaraciones sino que el apoyo de Arbeloa a su compañero devino en amistad. Sin duda un ejemplo de profesionalidad.

El segundo ejemplo revela la personalidad de Arbeloa y es un claro ejemplo de como debe comportarse un capitán. Durante un partido contra el Getafe y ante las críticas de la grada a Benzema, Arbeloa pidió el apoyo para su compañero y consiguió revertir la situación. Su apoyo llegó más allá e incluso lo hizo meses más tarde con el conflicto del francés ante la justicia.

Este es el Arbeloa capitán, el compañero que echarán de menos tras su despedida. No hay muchos de su talla aunque cabe el consuelo de que más pronto que tarde le tendremos dentro del club ejerciendo su condición de madridista. No un madridista cualquiera, sino un perfil de futbolista inteligente y con criterio. Uno que defendió con honor y coraje su escudo, cuando fue titular o suplente. Cuando las cosas iban bien e iban mal. Cuando le aplaudían o le silbaban. Siempre.

Ha sido durante todos estos años el gran capitán del Real Madrid, y siempre un espartano más, siempre dispuesto a la batalla, siempre preparado.

¡Hasta siempre el espartano Arbeloa!

El Real Madrid buscará la Undécima en Milán

El Real Madrid parece siempre volver a su lugar de origen, casi por inercia. Desde luego no por casualidad ni por suerte porque son ya 14 finales de la Copa Europa, 10 de ellas se cuentan por victorias. Y esa racha junto con las 6 semifinales consecutivas demuestran que algo tiene el club que incluso en momentos aparentemente revueltos, es capaz de alcanzar algo que muy pocos clubes logran.

La campaña del Real Madrid ha sido tan atípica como irregular, con un pésimo comienzo de año, un cambio de entrenador a mitad de temporada y un final fulgurante donde prácticamente todos los partidos se cuentan por victorias, los más fáciles y los menos.

Mosaico del bernabeu

Mosaico del bernabeu

Y así, ganando primero a la Roma en una eliminatoria aparentemente fácil, remontando al Wolsfburgo tras un partido de ida desastroso y después venciendo al City en una semifinal no demasiado apasionante, se planta en su segunda final en dos años. Lo mismo que el Atlético de Madrid, por cierto, que es verdad que ha tenido  un camino con más obstáculos, especialmente en su tramo final, contra Bayern de Munich y Barcelona.

Pero lo que cuenta al final y lo que recoge la historia es quien levanta la orejona. Y para ello hay que llegar a la final. Lo está el Real Madrid tras disputar 180 minutos de un fútbol propio de un equipo que ha hecho cierto fútbol-control. Sin arriesgar demasiado, midiendo mucho los tiempos. No en vano, muchos de sus jugadores tienen ya muchos partidos a las espaldas. Y no en vano tampoco, el equipo ha afrontado ambos partidos sin dos de sus mejores atacantes al 100%, Benzema y Cristiano Ronaldo.

Por fortuna, si ha aparecido el tercero en discordia Gareth Bale. Del galés parece que muchos olvidaron rápidamente su contribución al equipo en una primera temporada excelsa y se quedaron solo con el recuerdo de un segundo año mediocre. De él y de todo el equipo. Pero la realidad es que este tercer año es un jugador determinante y ahora mismo está en un momento de forma espectacular. Es cierto que no le ayudan las lesiones intermitentes, pero nadie puede negar su aportación vital para el equipo.

Bale celebra su gol

Bale celebra su gol

Por lo demás, la seguridad de Keylor Navas es básica, la presencia de Casemiro imperativa para el mejor rendimiento de Kroos y Modric y la aportación también de Carvajal. La mejor noticia para el equipo es que el banquillo ha respondido durante todo este tramo final.

Seguramente Zidane recuerde la debacle con Ancelotti, con el equipo fundido en su tramo final, con 11 jugadores exhaustos y 11 suplentes fuera de ritmo de competición. Ahora este Real Madrid puede permitirse el lujo de contar en momentos tan difíciles como una semifinal con buenas versiones de sus teóricos suplentes. Hoy, la primera parte de Isco ha sido excelente; Lucas Vázquez viene demostrando su rendimiento en otros partidos y en cuanto a Jesé y James parecen decisiones personales de Zidane. El francés detecta algo en Jesé, quizá su antiguo yo, aquel chaval que deslumbró en su primera temporada. Y de la misma manera nota la desidia en James, lo mismo, por cierto, que Benítez. Bien, son sus decisiones, y por ahora no podemos decir que se haya equivocado.

La final será ya otra cosa, 90 largos minutos para ambos equipos, quizá incluso 93. Lo que está claro es que el Real Madrid es siempre el más peligroso. También para el Atlético de Madrid que fue derrotado hace tres años en una final y eliminado por los madridistas el año pasado. Es cierto que este año y repetidamente en liga, los resultados son muy diferentes. Y esto es la Copa de Europa y aunque muchas veces no vaya de favorito o pueda mostrar dudas, casi siempre gana. Ahí están los números, con prácticamente 5 finales ganadas por cada una perdida, y sobra una derrota, o si se quiere, 1 por cada 4, y falta una victoria.

Y si alguien quiere dar al Atlético de Madrid como favorito, como aquel Valencia, el Bayern Leverkusen o la Juventus, que lo haga. El Real Madrid si gana será su obligación y si pierde será un fracaso. A ningún otro equipo le ocurre esto, porque ningún otro tiene la obligación de ganar la Copa de Europa como el Real Madrid.

Real Madrid -City: empate sin goles

Manchester City -Real Madrid

Manchester City -Real Madrid. Fuente: Angel martínez

El Real Madrid salió del Etijad Stadium con un empate a cero goles. No es el mejor resultado pero tampoco es el peor. Y eso mismo podría pensar Pelegrini, que sabe que empatando a goles en el Bernabéu está en la final de Milán. Al Real Madrid le basta con una victoria por la mínima, algo mucho más sencillo que remontar un 2-0.

Así que en cierta manera todos contentos con un partido que fue un primer tanteo entre dos equipos con estilos similares. La primera parte fue bastante aburrida, con mucho equipo plano por parte de los dos equipos, mientras que la segunda parte fue lo contrario. Se rompió el partido mediada la segunda parte, y empezaron a llegar las ocasiones, especialmente del Real Madrid. Los de Zidane tuvieron tres claras: el cabezado al larguero de Jesé, la de Casemiro con paradón de Hart y el tiro al muñeco de Pepe a bocajarro.

El City en cambio creó pocas ocasiones de peligro real, aunque por momentos daba sensación de peligro con De Bruyne y el Kun Aguero. Pero la defensa, especialmente Pepe que estuvo espectacular, neutralizaron al equipo de Pelegrini.

En el Real Madrid me gustó ademas Casemiro, Lucas, Bale y Modric, especialmente en la segunda parte. No podemos olvidar que el equipo blanco jugó sin sus dos máximos goleadores: Cristiano Ronaldo y Benzema. Dos bajas que se tienen que notar a la fuerza.

Y aquí es cuando hay que criticar a los responsables del equipo por la gestión de la plantilla. A final de temporada de nada nos servirá a los madridistas la bota de oro de Cristiano Ronaldo, si no se logra ningún título.Tampoco sirve el balón de oro. Cristiano ha jugado todos los minutos de todos los partidos, excepto el pasado de liga y este de Champion. Y todo por no querer renunciar a uno o dos goles en los minutos de la basura.

Esos 15 minutos de descanso, habrían sumado en todos estos partidos 500 o 600 minutos en total, que para un jugador de 31 años son muchos minutos de descanso. Y en cambio, Cristiano lo ha jugado todo, sin excepción. El ejemplo más tonto es el de su lesión contra el Villareal. Con el rival ya vencido con 3-0 y a una semana de un partido crucial, Cristiano jugó hasta el minuto 90, y se lesionó al intentar una chilena. Seguramente un jugador de 22 años se lo podría permitir y otro jugador sin la importancia de Cristiano Ronaldo. Pero no él.

Quizá habría que plantearse el futuro sin un jugador como el portugués. Aunque eso es otro tema y lo que toca es pensar en la vuelta.

Etijad Stadium: parada obligatoria hacia la Undécima

El Real Madrid se juega esta noche en el Elijad Stadium parte de su pase a la final de Milán. Espera un Manchester City inédito en semifinales de Champion League y por tanto, con muchas ganas de hacer un gran papel.

Los jugadores del Manchester City celebrando la victoria

Los jugadores del Manchester City celebrando una victoria

No es fácil llegar a semifinales pero mucho menos hacerlo a la final y quien piense lo contrario que vea las últimas cinco ediciones del Real Madrid. Incluso cuando todo parecía fácil contra el Borussia de Dormund, el equipo acabó haciendo un partido desastroso en la ida (4-1), perdiendo todas las opciones de pasar.

Por tanto, no perderé ni en minuto en minusvalorar al rival y sí en señalar sus virtudes y lo importante de llevarse un resultado positivo de allí. El Mancheter City es un equipo con grandes carencias defensivas pero muchas virtudes ofensivas. Una derrota o un resultado que obligue al Real Madrid salir al ataque en el Bernabéu es muy peligroso. Porque si algo tiene el equipo de Pelegrini es contraataque. Con el Kun, la velocidad de Navas y la calidad de Silva y De Bruyne esa es una de las grandes armas de este equipo. Por tanto, en ningún caso, los de Zidane deben resguardar la defensa.

Defensivamente, Fernandihno es el Casemiro de los de Manchester. Junto con Fernando son indispensables para evitar que el equipo no se rompa por completo. En este sentido les ocurre algo similar a los del Real Madrid. Por eso, el control del medio del campo puede ser crucial para controlar el partido.

Las dudas blancas residen en la capacidad física de Cristiano Ronaldo, Benzema y Carvajal, si juegan. El Manchester sabe que estos van a ser los 90 minutos más fáciles de la eliminatoria. Con el público volcado, el partido va a ser muy exigente, sobre todo en los primeros 25 minutos. La capacidad del Real Madrid para controlar el tempo del partido se antoja nuevamente clave. Jugadores no faltan para ello, y aquí deberán dar un paso hacia adelante Kroos y Modric.

La mayor ventaja del Real Madrid es la experiencia de todos sus jugadores en este tipo de partidos. Aunque evidentemente el Machester City no es precisamente un equipo de jóvenes, aunque pudieran pagar la presión de la Champion.

Nadal está de vuelta

Nadal está de vuelta, al menos en lo que se refiera a la temporada de tierra de batida. Con dos títulos en el último mes, el prestigioso Master 1.000 de Montecarlo y la victoria de ayer en el Conde Godó se confirma que el de Manacor ya vuelve a parecerse al jugador que conquistó innumerables trofeos.

Nadal saluda a Nishikori

Nadal saluda a Nishikori

Tres años después vuelve a levantar el Conde de Godó, precisamente ante el campeón de los últimos años, Nishikori, sexto jugador del ranking. Y dos años después también logró volver a levantar un Master 1.000 y lo hizo eliminando a algunos de los mejores jugadores del ranking, como Wawringa(4) , Murray (2) y Monfils (14).

Con ambos registros iguala el récord de títulos en tierra de batida de Guillermo Villas, uno de los grandes jugadores de la historia en esta superficie. Aunque la gran diferencia entre los dos ha sido que Nadal ha logrado adaptarse a otras superficies y ganar Gran Slams en todas ellas.

Le queda pendiente eliminar a su bestia negra de los últimos tiempos, el serbio, Djokovic, prácticamente intratable, aunque algo más vulnerable sobre tierra batida. Si Nadal había perdida el año anterior contra casi cualquier jugador del top 10, ahora se le ve una solidez que hace pensar que únicamente el serbio y quizá Federer, le pueden ganar.

Queda el Roland Garros en junio y previamente los Master 1.000 de Madrid y de Roma, otros dos trofeos de arcilla donde podemos comprobar la mejoría de Nadal. Sin duda su aspecto de ayer y del último mes se parece mucho a su mejor versión. Incisivo en los golpes, bien físicamente, pero sobre todo con la mentalidad de gran campeón que le hizo grande.

Confiemos en volver a disfrutar del mejor Nadal. Pasarán muchos años y varias décadas antes de volver a tener un jugador español entre los más grandes del tenis, con la capacidad de Nadal.