Las dos caras del Real Madrid en la dura derrota contra la Real Sociedad

El Real Madrid mostró ayer sus dos caras más antagónicas. La primera, la de los 20 primeros minutos, de fútbol de ataque total, con todos los jugadores mostrando su mejor versión ofensivo, y la segunda, con el equipo roto, sin capacidad de contener defensivamente al rival, desordenado y desmoralizado.

 Esos son los dos Real Madrid que vimos anoche en el 4-2. Un resultado que debe servir para repensar el equipo e intentar equilibrar un 11, que de primeras se preve excesivamente ofensivo. Con dos delanteros, Bale y Benzema, dos mediapuntas, Isco y James, dos mediopuntas reconvertidos a mediocentros como Modric y Kroos y dos laterales que podrían ser extremos como Carvajal y Marcelo.

 Con ese planteamiento ultraofensivo y con el engañoso 0-2, el Real Madrid bien pudo haberse marchado al descanso 0-5. Pero los balones a balón parado y los centros al área, convirtieron el cómodo resultado en un 2-2 que después se transformó vertiginosamente en un 4-2, con el Real Madrid tendido en la lona y sin más recursos ofensivos que Khedira o Illarra.

 El planteamiento de Carlo Ancelotti puede tener que ver con su necesidad de. buscar un nuevo 11. Dos piezas claves del 11 titular del año pasado, Di María y Xabi Alonso ya no están y hay que encontrar sus sustitutos y el nuevo modelo. De continuar el 4-3-3 es posible que veamos más partidos como el de ayer, porque ni James ni Isco son Di María.

 Ahora bien, Kroos si podría ser un Xabi Alonso y la plantilla con la incorporación de Keylor, James y la reciente cesión de Chicharito, debe ser suficiente. Eso sí, le toca al entrenador volver a juntar las piezas.

Lo que no tiene sentido es utilizar las ventas de Xabi y Di Maria para justificar la derrota y el al de juego de ayer. Evidentemente con ambos jugadores, más las incorporaciones, este Real Madrid habría tenido su mejor plantilla de la historia. Pero por distintas circunstancias ambos jugadores ya no están.

Uno, Xabi, ya mostró durante esta Supercopa y el mundial que ya pasaron sus mejores años, con una clara decadencia. Y el otro Di María, tras convertirse en la mayor venta de la historia del club, no puede ser considerado como imprescindible tras varios años regulares.

Lo que hay que buscar es que el entrenador logre un sistema equilibrado, y que además logre poner fin al descontrol que se produce en todas las jugadas a balón parado. Supongo que no ayuda la desconfianza que hay hacia Iker.Cada vez se hacen más evidentes sus carencias por alto, habiéndose convertido en un portero incapaz de controlar su área pequeña. Tampoco ayuda la defensa a los hombres.

Esos ajustes y lograr que todos los jugadores colaboren defensivamente es lo que tiene lograr Ancelotti en un equipo que a día de hoy sigue siendo campeón de Europa y de la Copa de Rey, y uno de los máximos favoritos a todo.

El Caso Di María

La venta de Di María ha originado y originará un debate, que durará o no , en función de los títulos que ganen los de Ancelotti esta temporada. Si se logra la Copa de Europa, como el año pasado, nadie se acordará del argentino como nadie se acordó de Ozil, cuya venta también originó un intenso debate.

 El problema de base a la hora de discutir si es o no apropiada su venta es la falta de toda la información y también la falta de perspectiva. Hace un año cualquier aficionado habría firmado la venta de Di María por 75 millones fijos más 15 variables, un precio de supercrack, de esos que no solamente tienen un rendimiento deportivo espectacular durante 2 o 3 temporadas seguidas, sino que además generan tanto o más por su imagen de marca. Puede ser el caso de Cristinao Ronaldo, Neymar, Messi o Bale.

 Y convendremos todos en que Di María no responde a ser perfil, desde luego no como imagen de marca y tampoco deportivamente aunque su rendimiento ha sido más que bueno en el Real Madrid.

 El problema de esa venta es que se asocia con la compra de James por otros 70 millones y también en ella se mezcla un intenta de parte de la prensa de atizar a Florentino. Son los mismos que nunca elogiaron al argentino durante la época de Mou y los mismos que criticaron su fichaje por 30 millones. Los mismos que preferían a Isco antes que al argentino o a Navas. Por tanto, conviene alejarse de esas opiniones sesgadas, con intereses ajenos al debate meramente deportivo y económico.

 Lo cierto es que el Real Madrid, además de un ente deportivo, es una gran empresa. Una empresa de más de 500 millones de presupuesto, que no cotiza en bolsa, que es propiedad global de sus socios y que compite con otras empresas que si cotizan en bolsa y que tienen inversores individuales. El Real Madrid, como club, necesita no solamente de los resultados deportivos sino también económicos, para seguir compitiendo. Y eso requiere un complejo equilibrio en la plantilla, que no tiene en cuenta solamente el rendimiento puramente deportivo sino también los salarios, la propia imagen de marca, la edad de los jugadores y un largo etcétera.

 En es contexto, la subida de sueldo de Di Maria a los niveles en  los que estará en el Manchester United, supondría para el club blanco, equiparar al argentino a sus jugadores más rentables. Desde el punto de vista meramente económico y de marketing, supone romper el equilibrio salarial y la escala prefijada. Abre también una vía de agua para que otros jugadores reclamen también una importante subida salarial. El argentino no quería solamente que se duplicase su sueldo de 3 a 5.5 millones, como le ofrecía el Real Madrid, sino que quería trato de estrella.

 Y ahí entra el análisis deportivo tras comprobar que a otros niveles Di María no puede ser considerado una estrella. ¿Es el rendimiento del argentino tan determinante en el Real Madrid? ¿Hay algún otro jugador en el mercado que pueda realizar labores similares? Es posible que la respuesta a ambas preguntas nos lleve a pensar que el Real Madrid necesita a Di María, al menos a juzgar por la importancia que Ancelotti siempre le ha concedido.

 No obstante, el club tiene que valorar todos los aspectos. Para suplir su importancia deportiva ha fichado a Kroos y cuenta en el futuro con la vuelta de Jesé, y la aportación de James, aunque su posición nada tiene que ver con la del argentino. Es posible también que ya se trabaje en un fichaje de recambio.

 La venta de Di María, como decía al principio, dependerá de los títulos que se logren en esta temporada. Si no se logra ninguno, quizá algunos hagan un paralelismo entre este caso y el de Makele o Sneijder y Robben.

 Aunque lo realmente importante es que el Real Madrid tenga un plan de club, una estrategia no solo año a año sino de varias temporadas. Si es así, es posible que hoy echemos de menos al argentino pero no mañana, cuando otras piezas empiecen a encajar.

La Supercopa de España: primer round

Es curioso como en solamente un par de años ha cambiado el guión del fútbol español y la interpretación de los partidos. En otro tiempo, se habría interpretado el 27% de posesión del Atlético de Madrid y las 20 faltas y 5 amarillas realizadas como un atentado al fútbol. Hoy, se alaba el juego de los de Simeone y se le califica de “intenso y agresivo”.

 La realidad es que el Real Madrid ayer tuvo mucho de tiki-taka y poco del juego ofensivo y vertical necesario para neutralizar la propuesta ultradefensiva del Atlético de Madrid. Con un centro del campo demasiado plano, en el que Kross, Modric y Xabi estaban en la misma línea, la BBC tampoco fue capaz de encontrar los espacios necesarios.

 De alguna manera, la incorporación de un tercer centrocampista resta presencia en ataque, y más si ninguno de ellos tiene el perfil ofensivo de Di Maria. La idea de Ancelotti era suplir esa carencia de jugadores ofensivos con la entrada de Marcelo y con la presencia de Carvajal casi como extremo derecho, pero la realidad fue que los rojiblancos cerraron certeramente los huecos necasarios, y el Real Madrid no tuvo la capacidad suficiente para tocar rápido.

 Solamente la entrada de James, y sobre todo, la de Di Maria, permitieron más espacios, también teniendo en cuenta que ya habían pasado más de 70 minutos y el rival empezaba a estar más cansado.

 El gol del colombiano pareciera cerrar un muy buen resultado para los blancos, pero la traca final  con otro gol tonto a Casillas pone al Atlético de Madrid en ventaja. Nunca un equipo con menos logró tanto, y ya van dos partidos seguidos.

La España de los Gasol favorita al Mundial de baloncesto

Tras las diversas renuncias de grandes figuras estadounidenses, la selección española aparece como máxima favorita al título de campeona del mundo, con permiso de Rose.

 Ahora mismo, el elenco de figuras que tiene nuestra selección no tiene demasiado que envidiar a ningún equipo y tampoco al norteamericano. Se puede afirmar sin dudar, que el juego interior español es el más potente, con los hermanos Gasol e Ibaka, tres gigantes de la NBA. Completa el cuarteto el siempre competidor Felipe Reyes.

 El trío de bases que lleva Orenga también ofrece la mejor combinación posible de los últimos años. Calderón está en la fase final de su carrera pero todavía ofrece su calidad y ahora su experiencia tras una dilatada carrera en la NBA. Justo lo contrario que Ricky Rubio, pendiente de explotar. Sergio Rodríguez, aparece como el jugador destinado a romper los partidos, en su misma función que en el Real Madrid, tras un año espectacular.

 La terna de aleros la completan Rudy Fernández y Navarro, dos jugadores sobresalientes, Llul como escolta,  el joven Abrines, más Claver, jugador todavía pendiente de demostrar su calidad.

 La grandísima calidad del equipo más el hecho de jugar en España hacen del equipo el rival a batir. Por supuesto, el camino no será sencillo, y conviene no menospreciar a ningún rival, en una época en la que todos los equipos tienes 4 o 5 jugadores NBA. También España, en la que casi todos sus jugadores han pasado por la liga americana.

 Para España será seguramente la última oportunidad de ver a los junior de oro. Pau Gasol, Calderón, Navarro y Reyes están seguramente ante su último gran campeonato. Esta histórica generación ha coincidido en el tiempo con jugadores como Marc Gasol, Ricky Rubio o Rudy Fernández.

 Va a ser difícil que se aúne en el futuro un grupo de jugadores de esta calidad, así que lo mejor es disfrutar del equipo y esperar un cierre con broche de oro.

Mourinho, Guardiola y el estres del fútbol

El fútbol es un deporte y una afición para muchos, pero para unos pocos (afortunados), es una profesión. Y una profesión de milones de euros que conlleva la responsabilidad de ver como miles de aficionados se alegran o decepcionan con tus actos.

Seguramente de todos los cargos el más estresante sea el de entrenador. Con sus decisiones puede contribuir a la victoria o derrota de su equipo, pero siempre desde un plano indirecto. Es cierto que los jugadores soportan la presión de ser quienes ganan o pierden, los que fallan o aciertan, pero eso solamente depende de ellos mismos.

En el caso de los técnicos de dos de los clubes más prestigiosos del mundo, la exigencia es máxima. No valen las excusas y solo vale ganar.

Las imágenes hablan por sí mismas:

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La continuidad de Del Bosque

“Han podido mas seis años anteriores que dos malos partidos”. Con este argumento principal nos anuncia Del Bosque que permanece en el cargo.

Por el camino una falta total de autocrítica, incapaz de haber entendido la realidad de una selección, que no es que jugase mal, sino que estaba completamente caduca, precisamente porque el seleccionador no fue capaz de incorporar los elementos necesarios de frescura.

No fueron dos malos partidos, sino una goleada estrepitosa, la impotentia total contra Chile y la eliminación en primera ronda del mundial. Con esos mismos ingredientes, el seleccionador italiano, Prandelli, y el presidente de la federación, han dimitido. Y si atendemos a ese mismo argumentario, Scolari podría decir que un mal partido no justifica la dimisión tras otros buenos 4 partidos…

La realidad es que Del Bosque no se, como no se ha ido en todos estos años Villar. Ninguno es capaz de asumir su parte de responsabilidad.

Eso sí, ahora descubriremos la verdadera capacidad del técnico salmantino. Ahora veremos sus dotes de constructor de equipos. Tiene que renovar completamente a la selección, ser capaz de integrar a los jóvenes y de jubilar a los veteranos. Aunque según lo visto en su última comparecencia pública no es partidario de grandes revoluciones.

El próximo Europeo será su examen.

James Rodríguez y Reimond Manco, vidas opuestas

La historia de hoy no es la historia de James Rodríguez. Es la historia de los que no pudieron o no quisieron ser como James Rodriguez, es decir, estrellas de fútbol, jugadores que pueden vivir de ese deporte, y que pueden aspirar a jugar en los mejores equipos del mundo.

Puede parecer un capricho del destino que un jugador como James acabe en el Real Madrid, aunque lo cierto es que detrás hay paciencia, esfuerzo, trabajo, talento pero también suerte. El que no reúne todas las condiciones se queda por el camino, olvidado, preguntándose qué habría sido de él si las circunstancias hubiesen sido diferentes.

Seguramente eso se plantea estos días Reimond Manco, un nombre que para el 100% del orbe, excepto para los seguidores peruanos, no representa nada. En Perú, representó una vez la ilusión de un jugador prometedor y representa hoy el fracaso de quien no pudo o no quiso convertirse en  un futbolista estrella.

Las vidas de Reimond Manco y James Rodríguez podían haber ido paralelas como las vidas de Oliver Aton y Marc Lender, los héroes del colombiano. El sudamericano Sub 17 de hace 7 años en Corea Ecuador consagró a Reimond como al mejor jugador del torneo, siendo James el segundo. Ambos eran jóvenes talentosos, de corte ofensivo, descarados y con todo el futuro por delante. Pero entre medias, el camino del peruano se torció, mientras que el colombiano decidió seguir el camino del éxito que tenía marcado.

En el 2008 James marchó a Banfield, un equipo argentino de media tabla, a foguearse, siendo el extranjero más joven en debutar, mientras que Reimond dio el paso a Europa, al PSV, en el que debutó dando un pase de gol para días después jugar en la Europa League contra el Liverpool. El destino de ambos estaba escrito y su suerte decidida.

Dos años después, en julio de 2010, sus caminos tomaban rumbos totalmente diferentes. James Rodríguez fichaba por el Oporto, que pagó por él 5 millones,en una apuesta de futuro, mientras que Raimond Manco hacia el camino de vuelta, fichando por un equipo de media tabla peruana, el Juan Aurich. 

Sus caminos tomaban rumbos tan opuestos que solamente tres años después uno se convertiría en una de las estrellas más prometedoras del orbe futbolístico y el otro en prácticamente un ex jugador a la temprana edad de 23 años.

La diferencia entre los dos nada tiene que ver con el talento. Ambos partían en igualdad de condiciones, con un talento similar, con la misma juventud. La diferencia fue la capacidad de uno y otro de seguir trabajando, de seguir mejorando, de no creer que con 17 años se ha conquistado el mundo.

El fútbol es un deporte ultracompetitivo, que requiere de la máxima profesionalidad. Con talento, trabajo, un entorno adecuado y la suerte necesaria para no lesionarse o para encontrar en el camino a entrenadores, jugadores y equipos adecuados, es posible llegar arriba. Pero son demasiados ingredientes como para jugártelo todo a la carta del talento individual.

Eso hizo Raymond, mal asesorado, excesivamente confiado de sí mismo, sin tener en cuenta que su carrera solamente acaba de empezar. Y lo contrario hizo James, que dio pequeños pasos, pero muchos. Primero para triunfar con el Banfield, después para adaptarse a Europa con el Oporto, luego en el Mónaco y finalmente para liderar a su país, sin la máxima estrella Falcao, asumiendo su rol de mejor jugador.

Y con todo, esto acaba de empezar para él, porque ahora le toca enfrentarse a un reto mayor que todos los anteriores juntos, triunfar en el Real Madrid. Al menos James Rodríguez tiene la posibilidad de hacerlo, Raymond Manco nunca la tendrá y vivirá siempre con la duda de qué habría pasado si sus decisiones hubiesen sido distintas.

El fichaje de James Rodríguez

En un mundo como el fútbol, que levanta pasiones y suscita envidias y recelos, el fichaje de James por cerca de 80 millones al Real Madrid, se convertirá rápidamente en debate. Vaya por delante mis dudas como aficionado de la necesidad de fichar a un jugador del perfil del colombiano. Pero, no obstante, procedo a tratar de analizar el fichaje desde un punto de vista distinto, que se le escapa al mero aficionado.

En primer lugar, conviene diferenciar el precio que ha costado el jugador, 70 millones más variables, con el valor que tiene en el mercado. Solamente si su valor es superior o inferior a ese precio, podemos hablar de un fichaje caro o barato. Y eso, ahora, porque es posible que si su rendimiento es muy elevado o muy bajo, pase de ser un fichaje caro a barato.

Dos ejemplos muy claros: Cristiano Ronaldo costó alrededor de 90 millones. Independientemente del valor que tuviese en el mercado, podemos asegurar sin equivocarnos que su rendimiento personal, en cuanto al aporte deportivo y económico en el equipo, ha hecho que haya sido un fichaje, sino barato, al menos si a buen precio. En el otro lado, un jugador como Sahin, que costó 12 millones de euros, que fue nombrado mejor jugador de la Bundesliga, ha resultado, a la vista de su rendimiento, un fichaje caro.

Por tanto, el fichaje de James y su precio actual ha de tener en cuenta tanto su valor actual como su posible rendimiento  y valor futuro. Su valor actual viene determinado por el coste de su traspaso del Oporto al Mónaco, 45 millones, y sobre todo por el impacto que ha tenido en el mundial su excepcional papel.

James no solamente ha sido bota de oro del mundial, sino que ha dejado la sensación de que ha sido el líder de la selección colombiana. Un jugador joven, con personalidad, con gol y con un juego propio de los mediapuntas de más calidad del momento. Veloz, con regate, control orientado y gran pase.

Por sí mismo, 5 partidos no deberían bastar para casi duplicar su precio, de 45 a 80 millones. Pero resulta que hablamos del mundial, el evento con mayor repercusión del mundo y además, hablamos de un jugador latinoamericano, el continente que vive con más pasión este deporte. He comprobado en persona durante este campeonato, el impacto de tal evento en estos países.

El impacto mediático de fichar a uno de los mejores jugadores del mundial y  a un ídolo en su país, es algo que automáticamente incrementa el valor del jugador y por tanto también su precio. James no cuesta solamente por su valía deportiva, sino por su imagen de marca, por su capacidad para generarse contratos por publicidad (el Real Madrid se lleva el 50%) y para a la vez, incrementar a la vez la imagen de marca del Real Madrid. Todo suma, también la imagen de joven maduro (está estudiando una carrera y tiene un hijo), con cara de buena persona y un jugador que ha ido creciendo en distintos clubes, creciendo poco a poco.

James es la puerta de entrada  del Real Madrid al continente latino. Con él, el Real Madrid ficha a un jugador pero gana la afición de todo un país, Colombia. Un país entero, de 45 millones, que automáticamente seguirán al equipo blanco, con toda su pasión, por el mero hecho de contar en sus filas con el ídolo local.

Dicho esto, el jugador además tendrá que aportar deportivamente en el Real Madrid, y no durante 5 partidos, sino durante una temporada entera. Una tras otra, porque el equipo blanco es el más exigente del mundo. Si James tiene o no la capacidad mental para convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo es algo que no sabemos. Aunque es un aspecto que habrán tenido que estudiar los dirigentes del Madrid para desembolsar tanto dinero por un jugador. Y ahí, variables como su madurez, su entorno, su pasado futbolístico, su capacidad de mejorar y progresar y su hambre de ser el mejor, son las que entran en juego

Desconociendo cuál será el rendimiento del colombiano, podemos estar ante un futuro supercrack, un muy buen jugador o una promesa que nunca se consagra. Con esa misma edad, jugadores como Zidane o Ronaldhino todavía no eran los mejores del mundo. Se convertirían en tales en la Juventus y en Barcelona respectivamente.

A ninguno se le conocía antes de dar el paso a un equipo grande, como a James hace un mes y medio. Pero la explosión de un jugador es algo que viene determinado por distintas características y es algo difícil de preveer.  

James Rodríguez llega al Real Madrid tras declarar su amor incondicional al equipo. Sin duda un rasgo que habla de las ideas claras del colombiano. Ni uno ni otro han querido desaprovechar una oportunidad que el tiempo dirá si es rentable para ambos.

Fichajes y más fichajes: Tony Kroos al Real Madrid

El Real Madrid ha abierto su mercado de fichajes con uno de los cromos más cotizados del momento, el alemán Tony Kroos. El mediocampista del Bayern de Munich ha sido sin lugar a dudas uno de los mejores jugadores del mundial y es tanto por su precio de adquisición como por su calidad y juventud un fichaje perfecto para el Real Madrid.

El alemán, que se destaca por la precisión en el pase, puede jugar como centrocampista, tanto en el puesto de interior en el 4-3-3 que ha venido practicando Ancelotti o en el 4-4-2, o incluso de media punta. Cuanto más cerca del área juegue más goles realizará gracias a su fabuloso golpeo, y cuanto más lejos lo haga, más se parecerá a su juego al de Xabi Alonso, repartiendo balones en largo.

Con el fichaje de Illarramendi el Real Madrid debía cubrir ese puesto, pero el primer año del vasco no ha sido esperanzador, y la presencia de un joven e inexperto Casemiro, no ha sido suficiente para garantizar un medio del campo de garantías.

Con Kroos el Real Madrid obtiene a un jugador internacional, de experiencia, que ha jugado en un club con la máxima exigencia y que además parece con la cabeza bien amueblada. Su presencia se debe complementar con los Modric, Xabi Alonso, Illarra, Khedira y Di María.

Puedo entender la necesidad del club de vender a jugadores que no quieran renovar y cumplan año de contrato, o bien que pidan elevadísimas subidas de salario que descompensan la plantilla. Pero lo que se debe tener en cuenta desde la presidencia, mas alá de salvaguardar las cuentas, es que esta temporada es la más larga de las últimas décadas para el madrid.Con 6 títulos en juego, la exigencia de competir en todos, y ganar todos los títulos, el equipo está ante una oportunidad histórica.

Ya en la campaña pasada, con varias lesiones en momentos claves más sanciones, como la de Xabi, en momentos puntuales, el equipo sufrió para mantener el ritmo. Se perdió la liga por ese motivo, pero se podían haber perdido más títulos.

Por eso, hay que intentar mantener al mayor número de jugadores de calidad contrastada, siendo labor del técnico el dosificarles a todos y lograr de todos ellos el máximo compromiso y motivación.

Con el único fichaje confirmado del alemán, quedamos a la espera de nuevas salidas y llegadas, aunque por ahora, el pez más gordo del acuario se lo ha llevado el equipo blanco.

Alemania, justa campeona del mundo

Se acabó el Mundial de Brasil, con Alemania como campeona, cumpliendo aquella mítica frase que decía “el fútbol es un deporte que se juega 11 contra 11, en el que siempre ganan los alemanes.

La selección germana fue la mejor del torneo, con una espectacular semifinal en la que borró a Brasil y con una final en la que no desplegó su mejor juego pero que si dominó durante gran parte del partido.

Curiosamente Alemania echó en falta a Khedira, en un partido que Argentina jugó con la esperanza en el contragolpe, y en sus tres delanteros: Higuain, Lavezzi y Messi. Con Di María, el mejor de los argentinos, fuera por lesión, la responsabilidad recayó en un trío atacante que solamente tuvo al segundo como jugador destacado. Cambiado a mitad de tiempo por Agüero, en una extraña decisión de Sabella, el trío atacante careció de efectividad ante una defensa alemana que no tuvo su mejor partido.

Fue finalmente Gotze, el joven jugador, promesa y ya realidad, quien le dio la merecida victoria a un equipo plagado de talento y de jugadores jóvenes. Tuvieron que sufrir varias derrotas pasadas para lograr ganar este mundial, pero ya se anticipa su dominio en los próximos años.

Se trata de un grupo sólido, con una tremenda variedad de recursos, que cuenta ahora mismo con uno de los dos mejores porteros del mundo, Neuer. El otros es Cortouis y ambos son jóvenes y representan a las nuevas generaciones. No obstante, el partido que hizo ayer el portero alemán, no recuerdo habérselo visto a ningún otro portero. Sus recursos no se limitan a paradas en el uno contra uno, sino que es un portero que domina toda el área: la pequeña, saliendo excelentemente ante cualquier balón aéreo, y la grande, saliendo al cruce como un líbero o repartiendo juego entre sus compañeros.

Su premio fue el guante de oro, aunque bien le podrían haber dado también el balón de oro al mejor jugador. El o Robben, incluso Di Maria, Muller, James o algún otro alemán. Pero nunca un Messi, que no marcó en ninguno de los partidos de eliminatoria (3 mundiales sin marcar en este tipo de partidos), que no fue determinante y que se mostró, en general, tan apático como toda la temporada. Pareciera que estuviésemos ante el cénit de un jugador que durante 2 o 3 años fue el mejor, con un rendimiento sobrehumano y una capacidad bestial de decidir los partidos.

Ahora, ese talento natural, esa capacidad para ser determinante para desaparecida, limitada a dos o tres destellos por partido. Evidentemente Messi mantendrá su calidad durante mucho tiempo, pero sin la adecuada motivación y forma física, no parece que sea capaz de marcar la diferencia como antaño. Además, su actitud, su desidia, habiendo sido de los jugadores que menos kilómetros ha recorrido en el mundial, parece un síntoma de agotamiento. La jugada final del partido, con Messi lanzando directamente una falta lejana lejos de la portería, pudiendo colgar ese balón para su remate, como última oportunidad, representa a la perfección esa incomprensión del jugador.

El mundial finaliza y en breve volverá la competición de clubes, quizá influenciada por lo que ha pasado en este mes de competición. Nuevas estrellas, jugadores que definitivamente han explotado y otros que irán a sus clubes, bien con ganas de empezar, bien exhaustos ante un mes de fútbol