El Real Madrid gana la ACB y logra el triplete

Los aficionados al baloncesto del Real Madrid han visto en esta temporada algo inédito, a su equipo ganándolo todo con una autoridad impresionante y un juego excelso. Si en los últimos años había la sensación de que al equipo le faltaba un peldaño para ganar varios títulos, siempre a las puertas, bien por falta de competitividad o cansancio, este año definitivamente Laso ha dado con la tecla maestra.

El equipo se ha mostrado durante toda la temporada y especialmente en las finales, como un equipo completo, equilibrado, con todas sus piezas perfectamente ajustadas. Los tres partidos han servido para ver como en cada momento distintos jugadores daban un paso al frente. Si en el tercer partido Rudy, clave, en los dos partidos anteriores con 17 puntos no aparecía por baja forma física, lo hacía Carrol con 19 puntos. Mientras que en el segundo partido fue Llul quien dinamitó el partido con 24 puntos, en el primero fueron varios los jugadores con 8 o más puntos.

Cada jugador ha entendido su rol y en especial los fichajes han funcionado a la perfección. Un acierto total de la dirección que ha incorporado a especialistas: Macioulis en su faceta defensiva, Nocioni aportando liderazdo e intensidad, Rivers tiro exterior y Ayon juego interior y defensa. Esos jugadores junto con el núcleo español más Carrol han sido determinantes.

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El triplete llega esta temporada tras una temporada anterior en la que el equipo logró la Copa del Rey pero se quedó a las puertas de los otros dos títulos, perdiendo una dolorosa final de Euroliga y la final contra el Barcelona, con el equipo mentalmente derrotado. Anteriormente el equipo logró la liga pero cayó también en la final de la Euroliga y en la Copa del Rey en en un intensísimo partido contra el Barcelona en cuartos de final.

Un recorrido que tiene como común denominador la capacidad del equipo para competir siempre y llegar a prácticamente todas las finales. Las finales se pueden perder o ganar pero un equipo como el Real Madrid ha de aspirar a estar siempre entre los mejores. Eso es lo que al final acaba dando títulos. Es posible que en un año no tan bueno solo se logre un título, pero en uno excelente, donde todos los elementos confluyan se puede lograr incluso in triplete.

Para ello ha sido fundamental la estabilidad en la sección, apostando por un mismo entrenador, manteniendo a los jugadores claves pero reforzando sabiamente cada temporada.

Quizá esa sea la solución para el fútbol, apostar por una mayor estabilidad. Aunque evidentemente ambas secciones nada tienen que ver. Mientras que una es el foco diario de la prensa y aficionados, con toda la presión que ello conlleva, la otra vive más aislada, más ajena a esa presión infernal, que raya a veces en el fanatismo. Pero sin duda, Florentino debería plantearse un entrenador para 4 años, una plantilla base con jugadores ya hechos, y 2 o 3 fichajes cada año, evitando grandes terremotos.

De lo contrario podría vivir lo que lleva viviendo y lo que ha vivido la sección de baloncesto durante todos estos años, inestabilidad. Hasta la llegada de Laso, el Real Madrid no era siempre el favorito, ganando títulos de vez en cuando, pero sin dominar claramente las competiciones. Es ahora cuando hay que aprovechar el ciclo ganador. Queda algo de pólvora por gastar aunque es cierto que el equipo es muy veterano y que en algún momento habrá que realizar una importante reestructuración para rejuvenecerlo.

Mientras, a disfrutar de un equipo histórico.

Bye,bye Ramos

Hace no mucho hable del problema del Real Madrid con sus capitanes. Ahora, en pleno inicio de verano, parece que está a punto de explotar con las informaciones del “caso Ramos”.

Pendientes todavía de resolver el problema de Casillas, que no es pequeño teniendo en cuenta el altísimo coste que supone su finiquito y el precio desorbitado de De Gea, ahora se abre un nuevo frente.

Desconozco la postura exacta del Real Madrid y también la de Ramos. Con las informaciones existentes parece que existe una guerra de filtraciones por una y otra parte.

Lo que si tengo claro, y para eso sirve también el caso Casillas, es que cada renovación debe estudiarse con detalle porque sino se corre el peligro de tener a jugadores endiosados, por debajo de su rendimiento e imposibles de colocar en el mercado por su sueldo y edad.

Ramos, como jugador, es el mejor central del mundo cuando está concentrado. Pueden ser 10 o 15 partidos al año. El problema de Ramos son los muchísimos partidos en los que no juega a su rendimiento óptimo. Y eso se conecta con una vida extradeportiva no compatible con el máximo rendimiento. Con su edad actual, 29 años, si Ramos se hubiese cuidado como Zanetti o Maldini en su día, sería un jugadores que bien dirigido y centrado podría aguantar hasta los 35 años, ofreciendo un buen rendimiento.

El problema es que ni está ni estará concentrado, ni tampoco es un jugador que se cuide, aunque actualmente tiene unas condiciones físicas envidiables. Para cuando finalice su contrato dentro de 2 años ya habrá perdido una pizca de velocidad y potencia.

Desde el punto de vista de su ascendencia sobre el vestuario, su labor es más bien perjudicial. Recordemos su reto a Mourinho enseñando la camiseta de Ozil y sus recientes declaraciones sobre la destitución de Ancelotti. No, Ramos no es un capitán modélico, siguiendo la estela de sus antecesores.

Y si hablamos de su salario y de sus aspiraciones hacia los 10 millones netos de Cristiano Ronaldo, la explicación es sencilla: ningún jugador genera deportivamente ese dinero. Y si Cristiano Ronaldo y Bale ganan esas cantidades es por su capacidad extradeportiva, por su imagen de marca que les confiere el estatus de megaestrellas mundiales, reconocibles por todo el orbe y capaces de atraer a las grandes marcas mundiales. Es decir, dinero.

Este concepto, aparentemente sencillo, es lo que mucha gente no entiende. Si se pagan esas cantidades por jugadores como James, Cr7 o Bale no es por su rendimiento deportivo, por más excelente que sea, es por una suma de su rendimiento deportivo más su rendimiento extradeportivo como imagen asociada al club, capaz de atraer más dinero a través de la publicidad y patrocinios.

Por tanto, Ramos, idolatrado por muchos, no por ser el hombre record en tarjetas rojas, sino por su gol en Lisboa, no deja de ser un jugador más, sustituible, actualmente importante en la plantilla con sus varios problemas, pero potencialmente es un problema mucho mayor que Iker Casillas.

Y por último, aunque no menos importante, resta añadir el comentario de Don Santiago Bernabeu, que debería ser el referente de muchos madridistas y no las opiniones de los pseudoperiodistas de Marca o As: “quien quiera irse del Real Madrid siempre estará la puerta abierta”

La hora de Benítez

Llega Benítez al Real Madrid con la difícil misión de contentar a la prensa, aficionados y presidentes, y sobre todo con la misión de ganar títulos. Ese será su gran aval para aguantar como entrenador tras las destituciones de Ancelotti, Mourinho y Pelegrini, todos acusados del mismo delito: no ganar un título grande en su año de cese. Con un vestuario descontento por la marcha de Ancelotti, una prensa siempre en pie de guerra y una afición desconcertada con el rumbo de acontecimientos, es la hora de Rafael Benítez.

El técnico puede emular a Camacho, que sustituyó a Queiroz, la apuesta después de Del Bosque, o puede intentar parecerse a Mourinho y aguantar 3 años en el equipo blanco, hasta ahora el máximo tiempo que le han durado los entrenadores a Florentino Pérez (y al resto de presidentes del Real Madrid desde 1970). No lo tendrá fácil en ningún caso, y aunque algunos precedentes no le avalan, quién sabe si con la mejor plantilla del Real Madrid en mucho tiempo puede el técnico madrileño triunfar.

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En sus anteriores etapas en clubes de exigencias parecidas al Real Madrid, el Inter de Milán del triplete o el Chelsea, salió mucho antes de la cuenta enfrentado con los pesados pesados. Zanetti y Materazzi y Lampard y Terry respectivamente lideraron una rebelión que dio con el técnico español en la calle. Aquí le esperan Casillas y Ramos, ambos idolatrados por la prensa y afición (gran parte), con más de un precedente de expulsión de un entrenador y de pulso al presidente y con el apoyo silente de unos y ruidoso de otros. Jugadores como Marcelo o Pepe, segundos capitanes o Cristiano Ronaldo es fácil que no acepten los corsés tácticos y las imposiciones de un técnico obsesivo y controlador.

El mejor momento de Benítez como técnico coincide precisamente con sus primeros años en un equipo de élite, el Valencia F.C al que entrenó después de lograr un ascenso con el Tenerife, con el handicap de motivar a unos jugadores que venían de perder dos finales de Champion League. En esos 3 años ganó dos ligas, siendo el resultado en eliminatorias agridulce, cayendo eliminado en 2ª ronda en la copa del rey además de una descalificación, pero compitiendo en Europa hasta conseguir la Uefa League en su último año, logrando un doblete histórico para el equipo che.

Curiosamente, de las tres temporadas, la segunda fue la peor, cayendo el equipo en una relajación, en palabras del propio técnico, siendo en ese momento incapaz de motivar a unos jugadores que venían de ganar la primera liga del Valencia en décadas.

Después se hizo con las riendas de un Liverpool sin demasiadas exigencias y sin estrellas, más allá de un imberbe Xabi Alonso, del eterno capitán Gerard y del mejor Torres. Con aquel Liverpool consiguió la Champion League, con una remontada histórica, precisamente ante el Milán de Ancelotti, pero nunca logró ganar una liga, con resultados más bien discretos.

Rafa Benítez es ante todo un estudioso del fútbol, alguien que entiende el deporte como multitud de factores donde el talento y la creatividad son solo uno más, y quizá no los más importantes. El aspecto táctico o el físico son detallados al milímetro por todo su equipo, debidamente preparado y concienciado.

La concepción del madrileño del fútbol se resume en las siguientes palabras publicadas  en ‘El País’ en 2010:

A veces, tengo la sensación de que se confunde la calidad técnica con el talento y jugar bien con tener mucha posesión del balón. Para mí, cuando un futbolista juega bien es cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento, cuando elige la mejor opción. A veces, un despeje en una situación comprometida es la única solución y, por tanto, tomar esa decisión demuestra calidad. Dominar el balón muy bien, regatear o pasar muy bien puede resultar erróneo si se hace cuando no se debe. Evidentemente, la calidad técnica ayuda a ejecutar mejor lo que el jugador ha pensado, pero la clave está en pensar, en entender el juego, y elegir bien. Por eso me gusta hacer razonar a los jugadores para que comprendan ellos mismos por qué hacemos las cosas de una manera u otra

Conjugar esos criterios con las demandas de parte de la afición y prensa, que reclaman, por ejemplo, la presencia de jugadores ofensivos sin tener en cuenta las necesidades defensivas del equipo, va a ser una de sus grandes tareas. Sus equipos se empiezan por atrás y es un entrenador que antepone el equilibrio y la solidez por encima del resto de conceptos. Quizá por eso sorprenda que en último año en el Nápoles su equipo haya recibido 50 goles, la peor cifra encajada por todos sus equipos.

Desde el punto de vista de manejo de vestuario y relación con los jugadores se parecería más a Mourinho que a Ancelotti aunque no tiene la mano izquierda del primero con los jugadores. Mientras que Mou era para muchos una especie de padre-líder-amigo, Benítez mantiene la distancia siempre como entrenador, siendo quizá ese su principal defecto. Si Ancelotti ha sido un entrenador condescendiente en exceso, Benítez es rígido en exceso.

Para Benítez los jugadores son como soldados, que tienen que cumplir un papel y un guión. Y eso, es algo factible en clubes sin estrellas como eran el Valencia o el Liverpool, sus dos mejores equipos, pero difícil en el Real Madrid. En el equipo blanco son más las estrellas que los gregarios. Y existe además cierta tendencia a la autogestión y autocomplacencia. Algo que se ha visto por ejemplo este año con jugadores acostumbrados a jugar lesionados si lo consideraban, a no cuidar su peso, a reprochar a un compañero que marque un gol, a desórdenes tácticos…Nada de eso lo va a tolerar Benítez. Y tampoco las imposiciones de un presidente al que le gustan demasiado los mediapuntas y fichar a la estrella de turno.

Esa cuádruple gestión de vestuario, presidente, prensa y afición es el gran reto de Benítez. Avalado por el todopoderoso Jose Ángel Sánchez (JAS), auténtica mano derecha de Florentino Pérez, tiene ante sí conseguir rentabilizar deportivamente una plantilla de ensueño, más todos los fichajes que pueda pedir. Ahora bien, en el momento en que la balanza se desconfigure y alguno de esos 4 elementos se descompense, Rafael Benítez puede seguir el mismo destino que el resto de entrenadores: salir por la puerta de atrás del mejor club del mundo.

Lo cierto es que es la oportunidad deseada para un entrenador que empezó su carrera en el Real Madrid B. Quizá por eso y ya curtido con las experiencias de Inter y Chelsea; conocedor de las exigencias propias del Real Madrid , sobre todo a nivel de juego y con el apoyo total de un presidente al que no le quedan más cartuchos, sea capaz de adaptar sus múltiples conocimientos futbolísticos y lograr muchos títulos.

 

 

Análisis de la competitividad del Real Madrid y Barcelona

En el fútbol, a diferencia de las empresas, el hacer las cosas bien, profesionalmente, con lógica empresarial y financiera, no necesariamente equivale a éxito deportivo. Aunque los grandes clubes tienen presupuestos de grandes empresas, de más de 500 millones euros, al final, sus empleados más determinantes están sometidos a variables difíciles de controlar.

Por eso, más allá del estricto resultadismo, para valorar el desempeño de un entrenador o de un club a mi me gusta más el concepto de competitividad. Y eso significa, en el caso de los clubes grandes, la capacidad de competir en todos los torneos que disputan, independientemente de si se logra o no el título. A veces, ese título depende de un gol en el minuto 93, una decisión de un árbitro, la lesión de un jugador clave… La dificultad estriba en tener una trayectoria sólida durante una temporada.

Por eso, en la infografía que muestro he definido la temporada en función de la posición a la que se llegó en uno o más títulos grandes (Liga, Champion League y Copa del Rey).  Unas semifinales o un segundo puesto en liga no puede ser calificado como fracaso porque los otros grandes clubes también compiten. Pero sí es un fracaso caer en octavos de final o ser 4º o 5º en una liga.

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Infografía Real Madrid

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Infografía Barcelona

Al analizar las últimas temporadas del Real Madrid vs el Barcelona, la impresión que tengo es que el equipo en líneas generales ha competido casi siempre. Sí es cierto que en estos 5 años de Mourinho y Ancelotti no han sido demasiados los títulos y sobre todo en la comparación con el Barcelona se han logrado 4 contra 6 (más la posible Champion League).

El problema del Real Madrid, a mi juicio, es la pérdida de la inercia ganadora, esa que si tiene el Barcelona, que incluso en temporadas aparentemente malas logra títulos. Se suele decir que cuando un equipo está bien, el otro mal. Y eso, como muestra el gráfico, ha sido cierto a veces. La gran diferencia es que en los últimos años malos del Real Madrid (años en rojo) el Barcelona ha logrado varios títulos, a veces 2 o 3 en una misma temporada.

Esa capacidad del equipo blaugrana de en sus temporadas buenas acumular títulos, no la tiene el Real Madrid desde tiempos de Molowny que en la temporada 1985 logró el penúltimo doblete y desde Beenhakker, donde se lograron varios a alto nivel. El último doblete lo ganó precisamente Ancelotti el año pasado. En cambio, el Barcelona ha hecho hasta 6 dobletes o tripletes (Cruyff 1992-93;Van Gaal 1998-99; Rickaard 2005-2006; Guardiola 2008-2009 y 2011-12 y esta temporada Luis Enrique que por ahora tiene el doblete).

El Real Madrid nunca ha logrado el triplete y en escasísimas ocasiones ha estado cerca, y tampoco excesivos dobletes (2 en 30 años), incluyendo temporadas en las que siendo Campeón de liga, el resultado ha sido desastroso en la Copa del Rey. En las 12 ligas logradas en 30 años, solamente se llegó a 1 final y 3 semifinales en la Copa del Rey, precisamente en las temporadas de Beenhakker. A cambio se cayó en octavos de final (Betis o Mallorca) cuartos de final, a veces de forma escandalosa (4-0 del Mallorca o 6-1 en Zaragoza) o contra equipos de divisiones inferiores (Alcorcón, Real de Irún, Toledo)

El otro dato llamativo es que en las 4 Champion League logradas en estos 30 años, en ninguna ocasión se logró el campeonato de liga ni tan siquiera la segunda posición. Al contrario, se ocupó el 3º puesto dos veces (2014 y 2002) y el 4º y 5º puesto (98 y 2000 respectivamente). El Barcelona, en cambio, siempre que ha sido campeón de la Champion League también lo ha sido de la liga.

A excepción del año pasado, parte de las temporadas de Mourinho y los años de Molowny y Beenhakker, el Real Madrid de estos años nunca pareció estar en condiciones de lograr los tres títulos, ni siquiera dos. Como si el equipo no estuviese preparado para ello, o peor aún, como si el equipo se conformase con un solo título.

Si las ligas las ganan los equipos más regulares, la Champion League el equipo más competitivo y la Copa del Rey el equipo más concentrado, el Real Madrid nunca ha sido capaz de ser las tres cosas. Las 7 ligas en 15 años vs las 13 del Barcelona, dan una idea de la regularidad de uno y otro equipo. La diferencia es que el Real Madrid en ese tiempo no ha duplicado en Champion League o Copas del Rey al Barcelona.

De la infografía se desprende otro dato, y es que los mejores periodos del Real Madrid fueron cuando se mantuvo en el cargo a un entrenador durante varias temporadas: Beenhakker, Del Bosque, Mourihno y Ancelotti. A nivel competitividad son las mejores, es decir, disputar las tres competiciones casi siempre, evitando fracasos (color rojo).

Es cierto que los números son fríos y no se tiene en cuenta por ejemplo una posible derrota en cuartos o en octavos de la Copa del Rey contra el Barcelona o una eliminación en Champion League contra un equipo potente. Y tampoco es lo mismo lograr un segundo puesto en liga con 90 puntos que con 70.

Pero sí debería ayudar a entender un poco la evolución de uno y otro equipo y la realidad de un equipo, el Real Madrid, que aunque cambia 4 o 5 jugadores cada año o ficha a técnicos, parece no entender que lo importante es un proyecto a largo de plazo que genere competitividad en sus jugadores.

Quizá no se logren títulos inmediatamente pero a largo plazo llegar a finales, semifinales y competir genera réditos. Y un buen ejemplo de eso es el Real Madrid de baloncesto.

Pedir cada año el triplete o la Champion League es absurdo. Pero sí se le puede pedir al equipo no caer en estas competiciones contra equipos inferiores y competir durante los 60 partidos. Ese debe ser el objetivo del Real Madrid y ahí, el título a disputar siempre debe ser la liga, el torneo que da la regularidad y donde no se depende de un mal partido.

Y la pregunta que debió hacerse Florentino Pérez es si Carlo Ancelotti o Mourinho eran capaces de hacer competir al equipo durante los tres siguientes años. En ambos casos su respuesta fue negativa. Al portugués le sentenció un año en blanco y un vestuario dividido y a Ancelotti también los resultados. Y eso, a pesas de que durante el primer año fue capaz, excepto el tramo final de liga, de competir.  En este año el equipo ha dado mensajes positivos y negativos, realizando el mejor futbol en mucho tiempo en la primera parte de la temporada y hundiéndose en el tramo final, encadenando partidos malos y derrotas contra equipos no necesariamente superiores (Atlético de Madrid, Valencia, Shalke, Juventus).

No parece suficiente y la apuesta es Benítez, el 3º técnico madrileño en la historia del Real Madrid. Si no gana títulos estará fuera como Pelegrini, Mourihno o Ancelotti, y si los gana pero no convence a afición o presidente también estará fuera como Heycknes, Capello, Del Bosque.

La justicia norteamericana carga contra la FIFA

Ayer se destapaba un masivo caso de corrupción en la FIFA. La verdad es que me sorprendió tan poco como si lloviese en invierno en el norte de España. Lo que sí es noticia es porqué no se ha hecho nada antes contra esta gente.

La FIFA es un nido de corrupción tan grande que todo lo que se pueda desvelar en estos días no me extrañará absolutamente nada. Hablamos de un deporte, como el fútbol, que mueve miles de millones. Algo como un mundial es un “evento interplanetario”, que evidentemente mueve muchos intereses.

Lo más curioso de este asunto es que hayan sido nuevamente los estadounidenses los que destapen la casa de Pandora. Como en el caso de Amstrong, pareciera que si la justicia norteamericana no interviene todo sigue como está. Si hay algo que tiene ese país es un concepto muy claro: “el que la hace la paga”. Puede ser un capitalismo salvaje, con ambiciones desmedidas, gente poderosa, lobbys, pero la Justicia cuando tiene que intervenir lo hace sin que le tiemble el pulso.

Tan pronto mete en la cárcel a una atleta heroína como Marion Jones, con todas sus medallas olímpicas al cuello, como destruye por completo el futuro y pasado de Amstrong o cualquier otra acción.

Mientras, en países como España en casos como el de Contador, aplaudimos con las orejas ante sus logros y miramos a otro lado cuando nos hablan de un filetón relleno de clembuterol, para al mismo tiempo ver como día sí y día también el muy corrupto Villar se pasea por su Federación de fútbol, decidiendo los designios del deporte más popular en España. Y de Europa lo mismo podría decir, con Suiza como sede de la corrupción, impertérritos ante los tejemanejes de los mismos que le han otorgado un mundial a Qatar, ese país democrático y libre, de salvaje tradición futbolera y con los mejores argumentos meteorológicos para jugar el evento mundial más importante en verano.

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Es posible que mientras escribo Blatter esté recibiendo los votos para volver a ser presidente de la FIFA. Y es que el pobre nada sabía de lo que pasaba debajo. Y por eso, se le premia su incompetencia o su desvergüenza para afirmar semejantes palabras.

¿Un nuevo entrenador solamente o la gran purga?

El segundo ciclo de Florentino va camino de seguir los pasos del primero. Si entonces fue Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remon, Luxemburgo y López Caro, esta vez han sido Pelegrini, Ancelotti, Mourinho y los que vengan. Parece ser que el próximo será Benítez, con todos los ingredientes para superar los 4 meses de Camacho y dar el portazo en 3 semanas.

Si todo tiene que seguir igual para que no cambie, entonces los resultados serán los mismos que con Mourihno, Ancelotti, Del Bosque antes; la relajación de los jugadores y la imposición del núcleo de jugadores de sus criterios. Y no me imagino a Benítez negociando los kilos con Marcelo, permitiendo que Casillas solo tire de su “talento”, permitiendo los desmanes tácticos de Pepe o Ramos o las quejas de Isco o Cristiano.

No, Benítez por sí mismo no es la solución, pero tampoco Klopp, Mourinho o cualquier otro. El problema está dentro, mucho más arraigado y Florentino lo sabe pero nada hace porque el poder de los jugadores es incluso superior al suyo.

En las últimas  8 temporadas, el común denominador del Real Madrid  son el presidente y 4 jugadores, precisamente los 4 capitanes. En este orden Casillas, Ramos, Marcelo y Pepe con 16, 10, 9 y 8 temporadas respectivamente en el club. Le siguen Cristiano Ronaldo, Arbeloa y Benzema con 6 temporadas cada uno y a continuación Khedira y Nacho, con 5 temporadas, aunque el canterano nunca ha sido titular indiscutible.

Fue precisamente en la temporada 2009/2010 cuando se realizó la última gran purga, trayendo a los Cristiano, Benzema, Xabi, Kaká y Albiol y Arbeloa, para reemplazar a Cannavaro, Negredo, Hunteelar, saviola, Sneijder, Robben o Val Nistelroy entre otros.

Desde entonces, en estas 6 temporadas se ha ganado 1 liga, 1 Champion League y 2 Copas del Rey. El año de Pelegrini, el tercero de Mourino y el segundo de Ancelotti se han cerrado sin títulos. Cuento solamente los importantes, obviando Supercopas y Mundialito de Clubes. Son 4 de 18 títulos posibles.

En los 5 años anteriores el Real Madrid logró 2 ligas consecutivas (2006-2007 y 2008-2009) y ningún título más.Y eso sí, varias acreditaciones como el mejor equipo en caer en octavos… En total 2 títulos de 15 títulos posibles.

Son 10 años en los que el Barcelona ha logrado el doble de ligas que el Real Madrid (sin contar la actual), el mismo número de Copas del Rey (2) y 3 Champion League frente a 1. En ambos casos sin contar este año. El ratio de título al año del Barcelona es evidentemente superior, consecuencia de muchos factores, principalmente una generación excepcional con Messi de líder.

Pues bien, después de varios entrenadores y múltiples bajas y altas, ha llegado la hora de identificar el común denominador de los últimos 10 años de historia del Real Madrid: los 4 capitanes. Ellos y otros jugadores con más tiempo y responsabilidad en esa desidia que ha hecho que el club no sea hegemónico deben abandonar el club.

Es la hora de la gran purga, la limpieza de 6 o 7 jugadores titulares para fichar a otros sin los vicios adquiridos. Podemos hablar del rendimiento de Illarramendi, la mala temporada de Bale, el desgaste de la plantilla, la falta del gol o el rendimiento de los suplentes pero al final no podemos obviar la responsabilidad de esos jugadores que  año a año deben liderar al Real Madrid como pesos pesados y capitanes y no lo hacen.

Personalmente mantendría a Benzema como suplente y a Arbeloa como capitán en la sombra y realizaría la purga con Casillas, Marcelo, Pepe, Ramos, Cristiano Ronaldo y Khedira. Con el último ya fuera, son cinco bajas con el común denominador de haber echado entre todos al último entrenador que intentó crear un vestuario unido y meritocrático, Mourihno. Y tienen además el factor de no controlar la inteligencia emocional, comentiendo múltiples errores de este tipo por partido. Son jugadores que se autogestionan, que están por encima de cualquier entrenador y del club.

Su valor de mercado, en conjunto ronda los 160 millones de libras, según transferdemarkt. Obviando a Casillas, con un contrato altísimo y al que habría que otorgar la carta de libertad, por jugadores como Ramos, 29 años y 40 millones; Marcelo,27 años y 20 millones o Pepe, 32 años y 13 millones es posible encontrar compradores interesados. Por no hablar de la venta de Cristiano Ronaldo, 30 años y 100 millones. El portugués seguirá marcando goles y seguirá siendo un gran jugador pero ha perdido esa capacidad de desborde y su baja liberaría el camino para que Bale juegue en la banda izquierda, y para fichar a un delantero centro super top. Y por supuesto, la portería necesita una renovación, bien a través de Keylor y un suplente de nivel, u otro fichaje para que ambos compitan.

El objetivo sería liberar al Real Madrid de ese lastre emocional, tal y como hizo Guardiola con la venta de Ronaldihno, Deco y Etoo.

 Con Varanne como central para los próximos 8 años habría que buscarle un compañero de nivel y otro como suplente junto a Nacho. El lateral izquierdo puede renovarse completamente si también se vende a Coentrao o buscar un complemente que sea de verdad un lateral defensivo.

Y todo ello debería ser comandado por un entrenador con plena autonomía y capacidad. Alguien con experiencia y autoridad. Hay pocos nombres y todos ahora mismo enfocan hacia la misma dirección, Alemania. El histrónico Jurgen Klopp o incluso Guardiola. ¿Se imaginan al Real Madrid con Guardiola? Aunque no lo crean tiene el equipo a los jugadores perfectos para el tipo de juego de toque que le gusta al técnico del Bayern. Quizá hasta Benítez sirviese si tuviese el poder total.

 Con unos o con otros, la gran purga es necesaria y no debería haber empezado precisamente por el entrenador.

Balance de la temporada del Real Madrid 2014-2015

Se acaba la temporada para el Real Madrid, e independientemente de lo que haga el Barcelona, aspirante al triplete, y en cierta medida baremo de este Real Madrid, se puede decir sin ninguna duda que la temporada ha sido mala.

Si el año pasado consideré que la temporada había sido buena, principalmente por la capacidad de competir del equipo, en esta temporada esa competitividad ha faltado justo en los momentos más importantes. La temporada no es mala porque no se haya ganado ninguno de los títulos que de verdad importan: Champion League, liga y Copa del Rey. De los últimos 12 años, en 6 no se lograron ninguno de esos títulos importantes.

No, el problema ha sido la falta de competitividad de una plantilla, que al menos en función del presupuesto debería ser excelsa. El no haber aprovechado todos los recursos disponibles y el hecho de que contra cualquier rival difícil el equipo no ha respondido adecuadamente, es el factor fundamental.

Antes de la fatídica lesión de Modric y hasta la cuesta de enero, el Real Madrid ganó la Supercopa y el Mundialito y mostró un gran juego. Una primera mitad de temporada que invitaba al optimismo. Pero en el fútbol los títulos se deciden en abril y lo importante viene a partir de enero y ahí el Real Madrid tiró la liga, quedó eliminado en octavos de la Copa del Rey y ganduleó en la Champion League.

El balance de resultados contra los primeros clasificados habla de esa falta de competitividad en momentos importantes: 2 derrotas contra el Atlético de Madrid, una de ellas con una goleada vergonzosa: derrota en el Camp Nou en un momento clave de la liga y derrota y empate ante el Valencia, también en un momento clave.

A eso hay que añadir la incapacidad para ganar al Atlético de Madrid en la Copa del Rey, con una derrota y un empate y la dificultad extrema para eliminar a los rojiblancos en los cuartos de la Champion League, marcando un solo gol. Curiosamente, a pesar de haber alcanzado las semifinales, un buen desempeño en mi opinión, el equipo no ha mostrado solidez en esa competición. A punto de caer contra el Shalke04 en el 3-4; dubitativo contra el Atlético de Madrid y peor que la Juventus en la final.

La mejor racha de victorias en la historia del club no ha servido más que para tener un record que no da títulos, más allá del sobrevalorado Mundialito y la Supercopa, un torneo casi de pretemporada.

Se supone que los segundos años son mejores que los primeros. El Real Madrid tenía la tranquilidad del doblete del año anterior, nuevos fichajes como Kroos y James (dos de los mejores del equipo), el mejor portero del mundial y la inercia del campeón. Pero todo quedó eclipsado con las bajas.

Habrá que preguntarse si Ancelotti pudo haber gestionado mejor las ausencias, si la baja de Modric puede determinar toda la temporada de un equipo, si se planificó adecuadamente la plantilla y si el equipo compitió siempre a su máximo nivel con mala suerte. Del resultado de esas preguntas saldrá la respuesta sobre quienes son los responsables y las medidas del club.

El corazón del Real Madrid trae la novena Euroliga a casa

Habían pasado 20 años desde la octava, también en España, en Zaragoza, precisamente contra el Olympiakos. Y era también la tercera final de los chicos de Laso, y ya se sabe que a la tercera va la vencida, nunca tan real como esta vez.

 Llegar a una final de Euroliga es difícil, ganarlo más aún, pero llegar una vez, perder, levantarte, volver a llegar siendo el claro favorito, perder, y al año siguiente, sin el mayor presupuesto, repetir hazaña para ganar esa vez; eso si es meritorio. Y eso, quizá identifique el espíritu del Real Madrid, luchar siempre, creer en la victoria.

 El espíritu no es ganar siempre porque en deporte eso no es posible. Y en el baloncesto en 1 minuto puedes perder un partido ganado. Por eso la victoria del Real Madrid, en un grandísimo partido ayuda a que la sección de baloncesto siga teniendo sentido.

 Mucho mérito lo tiene Pablo Laso que ha construido un equipo que después de muchos años ha vuelto a la élite para ser competitivo. Ha jugado prácticamente todas las finales(de 12 de 15 y 8 títulos) y sí es cierto que se han desaprovechado algunas finales, y otras como la de liga del año pasado en la que el Real Madrid se dejó llevar han sido responsabilidad del equipo técnico por no saber motivar. Y de igual manera, esta victoria es mérito suyo por ser capaz de levantar el ánimo a una plantilla y de mantener la intensidad durante toda la competición.

 Han sido claves los fichajes que le han dado al Real Madrid el corazón que no tenían y mucha veteranía. El MVP Nocioni, determinante en la final de la copa del rey, lo ha sido también en esta. Siempre hay que tener a un argentino en el equipo y más si son de la talla de Nocioni, jugador de 36 años, que ha aportado de todo en estas semifinales. Hoy le ha acompañado  el lituano Maciulisy ayer Rivers y Ayón.

 Todos ellos importantes junto con el resto de la plantilla. Los Sergios dominando el juego, Rudy aportando a pesar de la lesión, Felipe batallador y un Carrol entonadímo al que le tocaba un partido así en una final. El americano es un tirador, un jugador de rachas pero además es un profesional espectacular. Le tocaba ser el revulsivo en un momento complicado tras un parcial de los griegos de 10-0. Y ahí, esos 3 triples de Carrol, con esa mecánica perfecta, han dado alas a los blancos hasta el final.

Además de la faceta ofensiva, especial mención a la defensa blanca que dejó en 3 puntos a su líder Spanoilus. Con varios defensores siempre encima, cambios rápidos y mucha concentración en ningún momento el Olympiakos tuvo facilidades.

 Esta victoria es un premio para el equipo y los aficionados que justifica los últimos años y que permite mantener la confianza en un proyecto que desde el inicio ha devuelvo la ilusión a la gente. El baloncesto del equipo de Laso es bonito de ver, pero sin resultados difícil de justificar. Bueno, pues aquí está la novena.

El Real Madrid doblega a Obradovic y busca la revancha contra Spanolius

El Real Madrid afronta su tercera final consecutiva con la oportunidad de cobrarse la revancha contra el mismo Olimpyacos que le hizo pagar la novatada hace dos años. Ese partido el Real Madrid permitió 39 puntos en el último cuarto, para perderlo 100 a 88. Aquel equipo tenía en común con este el liderazgo avasallador de Spanoulis, el único jugador que se mantiene. El y solo él decide el destino de un equipo con corazón, que nunca da un partido por perdido. Ese será el gran peligro, gestionar las emociones y permitir a los griegos entrar en el partido.

 Como ha demostrado en semifinales , el Real Madrid tiene recursos de sobra para hacer daño al rival y también capacidad para defender. El tridente formado por Rivers, Nocionni y Ayon noqueó en un cuarto al Fenebahce, machacándolo a triples e intimidándolo en defensa. Ahí se nota la veteranía, pero también el corazón, de jugadores como el argentino. El del mexicano Ayón justifica su fichaje con un partido antológico. Con 27 de valoración, marcó 18 puntos pero aportó también 7 rebotes, 3 robos de balón, 6 asistencias y un tapón colosal

 Ambos, como en la final de la Copa del Rey han sido claves en la victoria. También el americano Rivers, que ha sustituido la habitual producción ofensvia de Rudy, con un espectacular 5 de 6 en triples. Los de siempre, Llul, Rudy y Rodríguez conformaron esta vez la segunda línea pero aportando también en ataque, con 12 puntos y 13 respectivamente.

 Los de Laso están a 40 minutos de otra tortura psicológica, si pierden, o de una victoria merecida tras alcanzar tres finales como máximo favorito, con temporadas muy buenas. Pero esto es baloncesto, y en un minuto se puede perder un partido y más si delante están los griegos de Spanolius, algo así como los 300 de Sparta.

 Seguro que la plantilla del Real Madrid, los que jugaron aquella final especialmente (los españoles más Carrol y Slaughter), pero también los veteranos, saben que esos partidos se ganan con mucha cabeza y con mucho corazón. Este es un equipo ya muy veterano, con todos los jugadores menos Campazzo por encima de los 27 años.

 Ese factor, más el factor cancha y las ganas de revancha deben ser relevantes para lograr por fin la Final Four.

El Real Madrid cae en semifinales contra la Juventus

Decía hace poco en un artículo que el fútbol es cíclico y el partido de ayer me dio la sensación de haberlo visto antes varias veces. Leía en twitter que se parecía mucho a aquella eliminatoria con Pelegrini contra el Lyon. Un equipo dominando que se adelanta en el marcador y parece tener la eliminatoria en el bolsillo y otro que parece muerto hasta que un gol le clasifica. Y a partir de ahí un Real Madrid impotente, incapaz de llegar a la portería de Buffon con claridad, agotado, exhausto, apático. Ese fue el guión del partido.

 A él contribuyó Ancelotti, también maniatado como el chileno, incapaz de rotar el banquillo y buscar soluciones, sobre todo viendo sobre el campo a 3 o 4 jugadores absolutamente derrotados. Era curiosa ver como Cristiano o Bale ponían balones aéreos a pierna cambiado, en un equipo con jugadores tan pequeños como James o Isco, contra toda una defensa italiana, deseosa de esos balones frontales.

 Pero el partido de ayer se empezó a perder mucho antes. Ni tan siquiera en el partido de ida con la alineación de Ramos en el medio centro. Tampoco con la recaída de Modric. No, la eliminatoria se empezó a perder desde noviembre, con la gestión de la plantilla, apostando Carletto por un 11 a toda costa. Fue ciertamente el equipo que llevó a un juego excelso, al record de victorias consecutivas y al Mundialito.

 Pero el coste ha sido el no poder contar con el resto de la plantilla, demasiado fuera de forma o confianza para si quiera Carletto los alineara. Illarramendi no ha participado en los partidos claves; Khedira ha desaparecido; el fichaje de Silva no tiene sentido porque no ha jugado; Jesé ha sido una sombra de antes de su lesión y Coentrao por lesión o actitud tampoco ha jugado demasiado. Y por supuesto está lo de la portería y la suplencia del mejor portero del mundial y de la temporada pasada, Keylor Navas. Y solamente a última hora Carletto ha tenido que recurrir a Chicharrito.

 Hay que preguntarse si es que la plantilla no vale porque le falta calidad o porque no han tenido confianza. Sí, ese Real Madrid tiene un 11 espectacular, deslumbrante, a mi gusto el mejor equipo del mundo, ¿pero cuantos partidos seguidos pueden aguantar? La sola baja de Modric ha desconfigurado a todo el equipo hasta el punto de perder una cantidad importante de partidos desde enero.

 La Juventus ha demostrado ser mejor equipo que el Real Madrid, más sólida y más competitiva. Y todos aquellos que pensaban que sería una eliminatoria sencilla no sabían lo que cuesta  la Champion League