La España de los Gasol favorita al Mundial de baloncesto

Tras las diversas renuncias de grandes figuras estadounidenses, la selección española aparece como máxima favorita al título de campeona del mundo, con permiso de Rose.

 Ahora mismo, el elenco de figuras que tiene nuestra selección no tiene demasiado que envidiar a ningún equipo y tampoco al norteamericano. Se puede afirmar sin dudar, que el juego interior español es el más potente, con los hermanos Gasol e Ibaka, tres gigantes de la NBA. Completa el cuarteto el siempre competidor Felipe Reyes.

 El trío de bases que lleva Orenga también ofrece la mejor combinación posible de los últimos años. Calderón está en la fase final de su carrera pero todavía ofrece su calidad y ahora su experiencia tras una dilatada carrera en la NBA. Justo lo contrario que Ricky Rubio, pendiente de explotar. Sergio Rodríguez, aparece como el jugador destinado a romper los partidos, en su misma función que en el Real Madrid, tras un año espectacular.

 La terna de aleros la completan Rudy Fernández y Navarro, dos jugadores sobresalientes, Llul como escolta,  el joven Abrines, más Claver, jugador todavía pendiente de demostrar su calidad.

 La grandísima calidad del equipo más el hecho de jugar en España hacen del equipo el rival a batir. Por supuesto, el camino no será sencillo, y conviene no menospreciar a ningún rival, en una época en la que todos los equipos tienes 4 o 5 jugadores NBA. También España, en la que casi todos sus jugadores han pasado por la liga americana.

 Para España será seguramente la última oportunidad de ver a los junior de oro. Pau Gasol, Calderón, Navarro y Reyes están seguramente ante su último gran campeonato. Esta histórica generación ha coincidido en el tiempo con jugadores como Marc Gasol, Ricky Rubio o Rudy Fernández.

 Va a ser difícil que se aúne en el futuro un grupo de jugadores de esta calidad, así que lo mejor es disfrutar del equipo y esperar un cierre con broche de oro.

Mourinho, Guardiola y el estres del fútbol

El fútbol es un deporte y una afición para muchos, pero para unos pocos (afortunados), es una profesión. Y una profesión de milones de euros que conlleva la responsabilidad de ver como miles de aficionados se alegran o decepcionan con tus actos.

Seguramente de todos los cargos el más estresante sea el de entrenador. Con sus decisiones puede contribuir a la victoria o derrota de su equipo, pero siempre desde un plano indirecto. Es cierto que los jugadores soportan la presión de ser quienes ganan o pierden, los que fallan o aciertan, pero eso solamente depende de ellos mismos.

En el caso de los técnicos de dos de los clubes más prestigiosos del mundo, la exigencia es máxima. No valen las excusas y solo vale ganar.

Las imágenes hablan por sí mismas:

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La continuidad de Del Bosque

“Han podido mas seis años anteriores que dos malos partidos”. Con este argumento principal nos anuncia Del Bosque que permanece en el cargo.

Por el camino una falta total de autocrítica, incapaz de haber entendido la realidad de una selección, que no es que jugase mal, sino que estaba completamente caduca, precisamente porque el seleccionador no fue capaz de incorporar los elementos necesarios de frescura.

No fueron dos malos partidos, sino una goleada estrepitosa, la impotentia total contra Chile y la eliminación en primera ronda del mundial. Con esos mismos ingredientes, el seleccionador italiano, Prandelli, y el presidente de la federación, han dimitido. Y si atendemos a ese mismo argumentario, Scolari podría decir que un mal partido no justifica la dimisión tras otros buenos 4 partidos…

La realidad es que Del Bosque no se, como no se ha ido en todos estos años Villar. Ninguno es capaz de asumir su parte de responsabilidad.

Eso sí, ahora descubriremos la verdadera capacidad del técnico salmantino. Ahora veremos sus dotes de constructor de equipos. Tiene que renovar completamente a la selección, ser capaz de integrar a los jóvenes y de jubilar a los veteranos. Aunque según lo visto en su última comparecencia pública no es partidario de grandes revoluciones.

El próximo Europeo será su examen.

James Rodríguez y Reimond Manco, vidas opuestas

La historia de hoy no es la historia de James Rodríguez. Es la historia de los que no pudieron o no quisieron ser como James Rodriguez, es decir, estrellas de fútbol, jugadores que pueden vivir de ese deporte, y que pueden aspirar a jugar en los mejores equipos del mundo.

Puede parecer un capricho del destino que un jugador como James acabe en el Real Madrid, aunque lo cierto es que detrás hay paciencia, esfuerzo, trabajo, talento pero también suerte. El que no reúne todas las condiciones se queda por el camino, olvidado, preguntándose qué habría sido de él si las circunstancias hubiesen sido diferentes.

Seguramente eso se plantea estos días Reimond Manco, un nombre que para el 100% del orbe, excepto para los seguidores peruanos, no representa nada. En Perú, representó una vez la ilusión de un jugador prometedor y representa hoy el fracaso de quien no pudo o no quiso convertirse en  un futbolista estrella.

Las vidas de Reimond Manco y James Rodríguez podían haber ido paralelas como las vidas de Oliver Aton y Marc Lender, los héroes del colombiano. El sudamericano Sub 17 de hace 7 años en Corea Ecuador consagró a Reimond como al mejor jugador del torneo, siendo James el segundo. Ambos eran jóvenes talentosos, de corte ofensivo, descarados y con todo el futuro por delante. Pero entre medias, el camino del peruano se torció, mientras que el colombiano decidió seguir el camino del éxito que tenía marcado.

En el 2008 James marchó a Banfield, un equipo argentino de media tabla, a foguearse, siendo el extranjero más joven en debutar, mientras que Reimond dio el paso a Europa, al PSV, en el que debutó dando un pase de gol para días después jugar en la Europa League contra el Liverpool. El destino de ambos estaba escrito y su suerte decidida.

Dos años después, en julio de 2010, sus caminos tomaban rumbos totalmente diferentes. James Rodríguez fichaba por el Oporto, que pagó por él 5 millones,en una apuesta de futuro, mientras que Raimond Manco hacia el camino de vuelta, fichando por un equipo de media tabla peruana, el Juan Aurich. 

Sus caminos tomaban rumbos tan opuestos que solamente tres años después uno se convertiría en una de las estrellas más prometedoras del orbe futbolístico y el otro en prácticamente un ex jugador a la temprana edad de 23 años.

La diferencia entre los dos nada tiene que ver con el talento. Ambos partían en igualdad de condiciones, con un talento similar, con la misma juventud. La diferencia fue la capacidad de uno y otro de seguir trabajando, de seguir mejorando, de no creer que con 17 años se ha conquistado el mundo.

El fútbol es un deporte ultracompetitivo, que requiere de la máxima profesionalidad. Con talento, trabajo, un entorno adecuado y la suerte necesaria para no lesionarse o para encontrar en el camino a entrenadores, jugadores y equipos adecuados, es posible llegar arriba. Pero son demasiados ingredientes como para jugártelo todo a la carta del talento individual.

Eso hizo Raymond, mal asesorado, excesivamente confiado de sí mismo, sin tener en cuenta que su carrera solamente acaba de empezar. Y lo contrario hizo James, que dio pequeños pasos, pero muchos. Primero para triunfar con el Banfield, después para adaptarse a Europa con el Oporto, luego en el Mónaco y finalmente para liderar a su país, sin la máxima estrella Falcao, asumiendo su rol de mejor jugador.

Y con todo, esto acaba de empezar para él, porque ahora le toca enfrentarse a un reto mayor que todos los anteriores juntos, triunfar en el Real Madrid. Al menos James Rodríguez tiene la posibilidad de hacerlo, Raymond Manco nunca la tendrá y vivirá siempre con la duda de qué habría pasado si sus decisiones hubiesen sido distintas.

El fichaje de James Rodríguez

En un mundo como el fútbol, que levanta pasiones y suscita envidias y recelos, el fichaje de James por cerca de 80 millones al Real Madrid, se convertirá rápidamente en debate. Vaya por delante mis dudas como aficionado de la necesidad de fichar a un jugador del perfil del colombiano. Pero, no obstante, procedo a tratar de analizar el fichaje desde un punto de vista distinto, que se le escapa al mero aficionado.

En primer lugar, conviene diferenciar el precio que ha costado el jugador, 70 millones más variables, con el valor que tiene en el mercado. Solamente si su valor es superior o inferior a ese precio, podemos hablar de un fichaje caro o barato. Y eso, ahora, porque es posible que si su rendimiento es muy elevado o muy bajo, pase de ser un fichaje caro a barato.

Dos ejemplos muy claros: Cristiano Ronaldo costó alrededor de 90 millones. Independientemente del valor que tuviese en el mercado, podemos asegurar sin equivocarnos que su rendimiento personal, en cuanto al aporte deportivo y económico en el equipo, ha hecho que haya sido un fichaje, sino barato, al menos si a buen precio. En el otro lado, un jugador como Sahin, que costó 12 millones de euros, que fue nombrado mejor jugador de la Bundesliga, ha resultado, a la vista de su rendimiento, un fichaje caro.

Por tanto, el fichaje de James y su precio actual ha de tener en cuenta tanto su valor actual como su posible rendimiento  y valor futuro. Su valor actual viene determinado por el coste de su traspaso del Oporto al Mónaco, 45 millones, y sobre todo por el impacto que ha tenido en el mundial su excepcional papel.

James no solamente ha sido bota de oro del mundial, sino que ha dejado la sensación de que ha sido el líder de la selección colombiana. Un jugador joven, con personalidad, con gol y con un juego propio de los mediapuntas de más calidad del momento. Veloz, con regate, control orientado y gran pase.

Por sí mismo, 5 partidos no deberían bastar para casi duplicar su precio, de 45 a 80 millones. Pero resulta que hablamos del mundial, el evento con mayor repercusión del mundo y además, hablamos de un jugador latinoamericano, el continente que vive con más pasión este deporte. He comprobado en persona durante este campeonato, el impacto de tal evento en estos países.

El impacto mediático de fichar a uno de los mejores jugadores del mundial y  a un ídolo en su país, es algo que automáticamente incrementa el valor del jugador y por tanto también su precio. James no cuesta solamente por su valía deportiva, sino por su imagen de marca, por su capacidad para generarse contratos por publicidad (el Real Madrid se lleva el 50%) y para a la vez, incrementar a la vez la imagen de marca del Real Madrid. Todo suma, también la imagen de joven maduro (está estudiando una carrera y tiene un hijo), con cara de buena persona y un jugador que ha ido creciendo en distintos clubes, creciendo poco a poco.

James es la puerta de entrada  del Real Madrid al continente latino. Con él, el Real Madrid ficha a un jugador pero gana la afición de todo un país, Colombia. Un país entero, de 45 millones, que automáticamente seguirán al equipo blanco, con toda su pasión, por el mero hecho de contar en sus filas con el ídolo local.

Dicho esto, el jugador además tendrá que aportar deportivamente en el Real Madrid, y no durante 5 partidos, sino durante una temporada entera. Una tras otra, porque el equipo blanco es el más exigente del mundo. Si James tiene o no la capacidad mental para convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo es algo que no sabemos. Aunque es un aspecto que habrán tenido que estudiar los dirigentes del Madrid para desembolsar tanto dinero por un jugador. Y ahí, variables como su madurez, su entorno, su pasado futbolístico, su capacidad de mejorar y progresar y su hambre de ser el mejor, son las que entran en juego

Desconociendo cuál será el rendimiento del colombiano, podemos estar ante un futuro supercrack, un muy buen jugador o una promesa que nunca se consagra. Con esa misma edad, jugadores como Zidane o Ronaldhino todavía no eran los mejores del mundo. Se convertirían en tales en la Juventus y en Barcelona respectivamente.

A ninguno se le conocía antes de dar el paso a un equipo grande, como a James hace un mes y medio. Pero la explosión de un jugador es algo que viene determinado por distintas características y es algo difícil de preveer.  

James Rodríguez llega al Real Madrid tras declarar su amor incondicional al equipo. Sin duda un rasgo que habla de las ideas claras del colombiano. Ni uno ni otro han querido desaprovechar una oportunidad que el tiempo dirá si es rentable para ambos.

Fichajes y más fichajes: Tony Kroos al Real Madrid

El Real Madrid ha abierto su mercado de fichajes con uno de los cromos más cotizados del momento, el alemán Tony Kroos. El mediocampista del Bayern de Munich ha sido sin lugar a dudas uno de los mejores jugadores del mundial y es tanto por su precio de adquisición como por su calidad y juventud un fichaje perfecto para el Real Madrid.

El alemán, que se destaca por la precisión en el pase, puede jugar como centrocampista, tanto en el puesto de interior en el 4-3-3 que ha venido practicando Ancelotti o en el 4-4-2, o incluso de media punta. Cuanto más cerca del área juegue más goles realizará gracias a su fabuloso golpeo, y cuanto más lejos lo haga, más se parecerá a su juego al de Xabi Alonso, repartiendo balones en largo.

Con el fichaje de Illarramendi el Real Madrid debía cubrir ese puesto, pero el primer año del vasco no ha sido esperanzador, y la presencia de un joven e inexperto Casemiro, no ha sido suficiente para garantizar un medio del campo de garantías.

Con Kroos el Real Madrid obtiene a un jugador internacional, de experiencia, que ha jugado en un club con la máxima exigencia y que además parece con la cabeza bien amueblada. Su presencia se debe complementar con los Modric, Xabi Alonso, Illarra, Khedira y Di María.

Puedo entender la necesidad del club de vender a jugadores que no quieran renovar y cumplan año de contrato, o bien que pidan elevadísimas subidas de salario que descompensan la plantilla. Pero lo que se debe tener en cuenta desde la presidencia, mas alá de salvaguardar las cuentas, es que esta temporada es la más larga de las últimas décadas para el madrid.Con 6 títulos en juego, la exigencia de competir en todos, y ganar todos los títulos, el equipo está ante una oportunidad histórica.

Ya en la campaña pasada, con varias lesiones en momentos claves más sanciones, como la de Xabi, en momentos puntuales, el equipo sufrió para mantener el ritmo. Se perdió la liga por ese motivo, pero se podían haber perdido más títulos.

Por eso, hay que intentar mantener al mayor número de jugadores de calidad contrastada, siendo labor del técnico el dosificarles a todos y lograr de todos ellos el máximo compromiso y motivación.

Con el único fichaje confirmado del alemán, quedamos a la espera de nuevas salidas y llegadas, aunque por ahora, el pez más gordo del acuario se lo ha llevado el equipo blanco.

Alemania, justa campeona del mundo

Se acabó el Mundial de Brasil, con Alemania como campeona, cumpliendo aquella mítica frase que decía “el fútbol es un deporte que se juega 11 contra 11, en el que siempre ganan los alemanes.

La selección germana fue la mejor del torneo, con una espectacular semifinal en la que borró a Brasil y con una final en la que no desplegó su mejor juego pero que si dominó durante gran parte del partido.

Curiosamente Alemania echó en falta a Khedira, en un partido que Argentina jugó con la esperanza en el contragolpe, y en sus tres delanteros: Higuain, Lavezzi y Messi. Con Di María, el mejor de los argentinos, fuera por lesión, la responsabilidad recayó en un trío atacante que solamente tuvo al segundo como jugador destacado. Cambiado a mitad de tiempo por Agüero, en una extraña decisión de Sabella, el trío atacante careció de efectividad ante una defensa alemana que no tuvo su mejor partido.

Fue finalmente Gotze, el joven jugador, promesa y ya realidad, quien le dio la merecida victoria a un equipo plagado de talento y de jugadores jóvenes. Tuvieron que sufrir varias derrotas pasadas para lograr ganar este mundial, pero ya se anticipa su dominio en los próximos años.

Se trata de un grupo sólido, con una tremenda variedad de recursos, que cuenta ahora mismo con uno de los dos mejores porteros del mundo, Neuer. El otros es Cortouis y ambos son jóvenes y representan a las nuevas generaciones. No obstante, el partido que hizo ayer el portero alemán, no recuerdo habérselo visto a ningún otro portero. Sus recursos no se limitan a paradas en el uno contra uno, sino que es un portero que domina toda el área: la pequeña, saliendo excelentemente ante cualquier balón aéreo, y la grande, saliendo al cruce como un líbero o repartiendo juego entre sus compañeros.

Su premio fue el guante de oro, aunque bien le podrían haber dado también el balón de oro al mejor jugador. El o Robben, incluso Di Maria, Muller, James o algún otro alemán. Pero nunca un Messi, que no marcó en ninguno de los partidos de eliminatoria (3 mundiales sin marcar en este tipo de partidos), que no fue determinante y que se mostró, en general, tan apático como toda la temporada. Pareciera que estuviésemos ante el cénit de un jugador que durante 2 o 3 años fue el mejor, con un rendimiento sobrehumano y una capacidad bestial de decidir los partidos.

Ahora, ese talento natural, esa capacidad para ser determinante para desaparecida, limitada a dos o tres destellos por partido. Evidentemente Messi mantendrá su calidad durante mucho tiempo, pero sin la adecuada motivación y forma física, no parece que sea capaz de marcar la diferencia como antaño. Además, su actitud, su desidia, habiendo sido de los jugadores que menos kilómetros ha recorrido en el mundial, parece un síntoma de agotamiento. La jugada final del partido, con Messi lanzando directamente una falta lejana lejos de la portería, pudiendo colgar ese balón para su remate, como última oportunidad, representa a la perfección esa incomprensión del jugador.

El mundial finaliza y en breve volverá la competición de clubes, quizá influenciada por lo que ha pasado en este mes de competición. Nuevas estrellas, jugadores que definitivamente han explotado y otros que irán a sus clubes, bien con ganas de empezar, bien exhaustos ante un mes de fútbol

Argentina- Alemania

En los últimos 4 mundiales Alemania siempre ha estado presente en las semifinales. Ha quedado en dos ocasiones 3º y como mínimo será subcampeón en este mundial. Son 24 largos años para Alemania, entonces Alemania Occidental, desde el último mundial. Para Argentina son 30 años.

Precisamente ambos lograron los mundiales a costa del otro. En este mundial 2014 se dirimirá el duelo que se retoma desde el mundial de 1990. En aquel mundial los alemanes competían con Voeller, Klinsmann y Mathaeus, entre otros muchos grandes jugadores. Argentina lo hacía con un plantel mucho menos vistoso pero con dos jugadores como Maradona y Caniggia.

Lo que vaya a suceder este fin de semana va a depender mucho de la capacidad de Alemania de imponer su fútbol y sus recursos. Como equipo los alemanes funcionan mejor y su moral debería ser elevadísima tras aplastar a Brasil. Pero nada de lo anterior cuenta en una final, tampoco la sensación de que a Argentina no trae realmente un equipo. Parece una sensación de retales, sin gol, a pesar de sus muchas figuras, con más coraje que juego.

Tampoco Messi es el de hace años, a pesar de que su triplete ante Irán le haya puesto entre los máximos goleadores del mundial. Con la presencia de Higuain como delantero centro, con Agüero tocado y sin Di María, Argentina parece una selección más.

Los alemanes por su lado han demostrado que pueden hacer un fútbol excelso pero también que se pueden dormir en los laurales como les ha sucedido durante algún partido. Van a depender mucho de lo capaces que sean de imponerse en el medio del campo. Kross y Khedira, excelsos contra Brasil, deberán ser capaces de superar el medio del campo argentino para lograr superioridad. La gran baza argentina serán los contraataques.

Luis Suárez, la cartera, valors y humildat

No hace tanto tiempo se hablaba desde Barcelona de la dicotomía cantera vs cartera, en referencia a los fichajes multimillonarios del Real Madrid. Aprovechando los fichajes mediáticos de Florentino Pérez y la excelente generación de futbolistas canteranos del Barcelona, se hizo mucha demagogia en una permanente campaña propagandística.

El arzobispo de Barcelona llegó a criticar el fichaje de Cristiano; las críticas al luso fueron continuas y se pregonó por activa y por pasiva que el Barcelona nunca haría eso, que era un club muy humilde y que siempre apostaba por la cantera (en los últimos años ha sido uno de los 10 equipos que más ha gastado y el de más alta masa salarial).

Y hete aquí, que este Barcelona, una vez que la producción canterana es menor y mayor la capacidad de gastar, se ha lanzado al mercado a fichar futbolistas gastando altas cantidades. No es algo nuevo, puesto que Maradona, Ronaldo o Rivaldo no llegaron precisamente gratis. Pero daba igual, la venta hasta las naúseas de un modelo particular y diferente llevó incluso a uno de los jugadores referentes del Barcelona, Piqué  a decir cosas como ésta:

“El Madrid está un año sin ganar títulos y se gasta 160 millones en tres jugadores. El Barcelona no puede hacer eso. Somos diferentes porque podemos competir con ellos sin gastar tanto dinero. Obviamente podemos fichar a Neymar por 60 o 70 millones, pero no a dos o tres jugadores”. 

 Evidentemente Piqué, como el resto de aduladores daba por hecho que Neymar había fichado por amor al club y no por unas sumas ingentes de dinero. También olvidaba por el camino los 40 millones de Villa, Alves o Alexis, por citar algunos de los muchos.

Y así, tras un año sin títulos y con la sanción de la FIFA de no poder fichar, cautelar y convenientemente aplazada, el Barcelona se ha lanzado a fichar todo lo posible. Da igual la posición: portero, mediocampista o delantero. Y también da igual el precio, como se observa con el fichaje de Suárez. No sabemos si son 73 millones de euros o de libras esterlinas. Pero entre él, Neymar y los otros tres fichajes superan de largo los 200 millones de euros.

Más curioso va a resultar la transformación de Suárez de un futbolista cuanto menos polémico a un tipo humilde, hecho a sí mismo y con valors. Como escuchamos a un directivo del Barcelona , tiene mucho mérito la disculpa pública de Suárez. También lo tiene morder por tercera ocasión, sobre todo a nivel dental; gran dentadura la del uruguayo. Con todo, el problema de Suárez es que no empezará hasta octubre, tras una sanción de la FIFA ejemplarizante y excesiva para mi gusto. 

 Pero todo eso dará igual, porque ya se encargará el  Barcelona de  tergiversar lo que haga falta. Se repetirá la historia, y ese gran club (mes que un club) y esa gran prensa de ese país pequeñito, volverá a rehacer la historia a su gusto. La misma historia que decía que el Real Madrid fue el equipo de Franco, que Bernabeu robó a Di Stefano, que Neymar solo costó 56 millones o que el Barcelona, en la mejor época de su historia fue un club muy humilde.

Di Stefano, leyenda y símbolo del Real Madrid

Falleció Di Stefano, un mito del deporte, el fútbol y del madridismo. Y por eso, aunque tarde, está página, que de alguna manera trata de representar las tres cosas, le rinde un pequeño homenaje.

El argentino fue el creador junto con Bernabeu del mito del Real Madrid. Dos personalidades únicas que cambiaron para siempre la historia del club y del fútbol. Es difícil entender la historia del club sin entender la historia de ambos personajes.

DI Stéfano llegó al Real Madrid con 27 años, ya consagrado como estrella en Latinoámerica pero por todo por demostrar en Europa, en una época en la que la información no fluía como ahora. Es difícil imaginarse un mundo en el que lo que pasaba a un lado del Atlántico no se conocía en el otro. Pero lo cierto es que Di Stéfano ya había hecho carrera en Argentina y más tarde en el Millonarios de Bogotá, que de alguna manera fue una especie de precursor del Real Madrid que vendría.

El equipo colombiano juntó en su plantilla a algunos de los mejores jugadores latinoamericanos de la época, aprovechando entre otras la circunstancia de la huelga de futbolistas en Argentina, que provocó el éxodo de sus mejores futbolistas. Y ahí, en el Millonarios, en un equipo que se denominó “Ballet Azul”, fue donde encandiló a los dirigentes madridistas tras un amistoso entre ambos clubes.

A partir de ahí, Bernabeu logró hacerse con la mitad de los derechos de Di Stéfano (los correspondientes al Millonarios) mientras que el Barcelona tenía los derechos de su club de origen, el River Plate. El resto de la historia llevó finalmente al jugador al Real Madrid, pero no por “maniobras franquistas” ni historias extrañas, sinio por circunstancias como que el Barcelona no quiso pagar la parte de los derechos al Millonarios, la recuperación de Kubala de su tuberculosis o la intervención y mediación de Muñoz Calero (el mismo que intervino en el fichaje de Kubala).

Lo cierto es que el astro argentino fue determinante en el devenir del Real Madrid, que pasó de ser un club más, y no precisamente el mejor, tras 15 años de época franquista en la que apenas conquistó títulos, a ser el mejor club de la historia.

Evidentemente no solamente ayudó Di Stefano, sino los buenas quehaceres de Bernabeu que fichó a otros cracks como Gento, Puskas, Rial o Kopa.

Pero el nombre de Di Stéfano y sobre todosu personalidad ganadora, su actitud futbolística y su personalidad, fueron los que crearon las bases de lo que hoy es el Real Madrid,