Ha comenzado la campaña antiBenítez

Aunque  he confesado en algún momento que no soy demasiado partidario del estilo de juego de Rafa Benítez, si quiero por lo menos darle el beneficio de la duda, y eso implica como mínimo 6 menos y seguramente una temporada regular completa.

Lo que sorprende es que a Benítez no le han dado ni 90 minutos para atizarle con todo tipo de motivos. La prensa y muchos aficionados que repiten las consignas a menudo, de pronto enjuician su labor atendiendo a la pretemporada.

Decía ayer un periodista que la pretemporada no es ni fútbol y yo estoy de acuerdo. Son partidos amistosos, con los equipos físicamente muy lejos de su nivel y en el caso del Real Madrid asimilando las nuevas dinámicas.

Pues bien, he leído ya críticas sobre la alineación, sobre la ausencia o presencia de jugadores, he leído también que fue un juego robótico y que el equipo aburre y sobre todo hemos visto por donde se va atacar a Benítez, y por extensión a Florentino Pérez, la posición de Bale y su relación con Cr7.

Según deportes 4, Cristiano está triste porque debe haber alguna imagen donde no sonríe y según otros medios, está mosqueado con Bale, y la prueba es que se enfadó porque no le dio un pase… Y todo porque Benítez quiere que Bale tenga un mayor protagonismo que el año pasado, con la idea de bien trasladarle al medio del ataque o bien moverle a la izquierda.

No puede sonar extraño lo que pretende el técnico madrileño puesto que Bale fue nombrado mejor jugador de la Premier jugando precisamente en esa posición. En la temporada 12-13, en el Tottenham, marcó 21 goles y dio 9 asistencias en liga, en una posición que no es ajena para él.

Luego ya podemos discutir donde juega mejor, si es mejor Isco o James ahí o Cr7 de delantero, pero lo que parece un sinsentido es atacar a Benítez por ese hecho tras 90 minutos de su equipo.

Pero claro, el objetivo no es Benítez, sino Florentino Pérez, insinuando los periodistas que ha sugerido/obligado al técnico que el galés juegue ahí. Lo que sea con tal de ensuciar el ambiente y crear polémica y duda entre los aficionados. Al fin y al cabo, como reconoció el propio Relaño, uno de los fundadores de la causa anti Florentino, venden tanto los éxitos del Real Madrid como sus fracasos.

Veremos durante la temporada ataques sobre el rendimiento de Keylor o Casilla al primer error, sobre Danilo si es el caso; reiteraciones sobre la posición y el disgusto de Cr7; novedades sobre el maltrato a Ramos y dudas constantes sobre el rendimiento de los jóvenes incorporados, especialmente el noruego Odergaard. Todo lo que suponga poner en duda el proyecto de Florentino será motivo de ataque, este o no justificado.

Y lo harán los mismos que calificaron a Modric de peor fichaje del año, los mismos que dudaron de la calidad de James, los que pedían insistentemente a Illarramendi para nacionalizar el equipo y los que hablaban de un futuro sin esperanza por la venta de jugadores como Ozil, Di María o Higuaín.

No hagan caso de la prensa y juzguen ustedes mismos. No permitan que ningún tipo gordo sentado en un escritorio les diga que es y que no el fútbol ni permitan que los resentidos y antimadridistas dicten sus emociones. Simplemente disfruten del fútbol y piensen que Benítez, con todos sus defectos, algo sabe de fútbol. Cuando sea junio de 2016 juzgaremos su labor y si no hay títulos, la apisonadora blanca se volverá a poner en marcha. Mientras, esperemos al menos hasta ese momento y recordemos que al fin y al cabo el Barcelona parecía desahuciado en diciembre y 5 meses después ganó su segundo triplete.

El Real Madrid repite como club más valioso del mundo, según Forbes

En la temporada 1999-2000 el Real Madrid, que había ganado dos Copas de Europa en 3 años, generaba 118 millones de euros. En la temporada 2005-2006, solamente 6 años más tarde y con “solamente” otra Copa de Europa más generaba más del doble, 300 millones de euros. Hoy, 8 años después, el Real Madrid ingresa 549 millones de euros, y lidera por décimo año consecutivo el ranking de clubes deportivos con mayores ingresos.

Por tercer año consecutivo ha sido designado como el club más valioso del mundo por la revista Forbes. Por delante de todos los gigantes de Estados Unidos y por delante también de cualquier otro club de fútbol su valor estimado es de 3.260 millones de euros.

Ahora que la gestión de Florentino Pérez está en dudas tras polémicas deportivas como la destitución de Ancelotti o el traspaso de Iker Casillas, conviene no perder de vista los datos económicos con los que abro este artículo. En el año 2000 entró Florentino Pérez a presidir un club que había logrado recientes éxitos deportivos pero que se desangraba económicamente. Con más gastos que ingresos, un estadio anticuado, sin una estrategia de marca ni de marketing, clubes como el Manchester United, con menos masa de aficionados y logros deportivos, lograba situarse como el líder de mercado. Lejos quedaba el Real Madrid solamente pendiente de la estrategia deportiva, obviando la importancia de tener un club sólido económicamente.

Satellite

Hoy, 15 años después, ha cambiado radicalmente la situación, y el Real Madrid es el club más solvente económicamente. El Manchester United ha mantenido su estrategia y compite con el equipo blanco, pero lejos queda su predominancia en los mercados asiáticos o en la estrategia de marketing. Ahora es el equipo presidido por Florentino Pérez el que marca la estrategia a seguir en todos los ámbitos: nuevos mercados, ingresos, estrategia televisiva, etc…. Después de muchos años siguiendo un modelo de negocio determinado con una visión a futuro, el mandatario blanco ha conseguido lo que se propuso cuando llegar al club, que el Real Madrid fuese la primera empresa deportiva del mundo (Caso Real Madrid: aplicación de un modelo empresarial a una entidad deportiva)

Algunos pensarán que la economía es secundaria y que como demuestra el año pasado del Real Madrid, no garantiza títulos. Y es cierto, ninguna estrategia de marketing o financiera asegura títulos, y muy al contrario, hay numerosos casos en la historia de clubes con pésima gestión económica que lograron los mayores éxitos deportivos.

El problema radica, no obstante, en que la falta de competitividad económica si garantiza a largo plazo la falta de competitividad deportiva. Si el Real Madrid no hubiese incrementado sus ingresos y su capacidad para atraer a los mejores jugadores, durante estos 15 años, los mejores jugadores habrían ido a otros clubes. Ahora, el Real Madrid está en condiciones de competir con cualquier club, algo que hace 20 años directamente no era posible.

n_real_madrid_los_aficionados-3618137

¿Qué habría pasado si el Real Madrid no hubiese virado hacia la estrategia económica actual? Aparte de plantear la opción de que el club se hubiese convertido en Sociedad Anónima, por incapacidad de pagar sus deudas, es fácil también que hoy en día no pudiese competir ni deportiva ni económicamente con los nuevos clubes de jeques y otros magnates económicos. El PSG, el Manchester City o cualquiera de los mejores clubes europeos habrían fichado a golpe de talonario a los mejores jugadores del Real Madrid. El club no podría pagar sus fichas y a la larga solamente jugarían jugadores de segundo nivel.

Es importante mantener la perspectiva, ahora que el club viene de ganar un “nadaplete” y con el acoso y derribo de muchos medios hacia Florentino Pérez. El Real Madrid cayó el año pasado en semifinales de la Champion League, pero no olvidemos que estuvo 32 años sin ganar una Copa de Europa, ni olvidemos tampoco que era impensable que jugadores como Zidane, Figo o Cristiano Ronaldo jugasen en el Madrid. Y yo tampoco olvido ese estadio Santiago Bernabeu avejentado, con unos baños a los que daba miedo entrar, sin apenas palcos vips, ni asientos decentes, ni tampoco el espectacular museo actual, ni tienda deportiva, ni marketing alguno Todo eso directamente no existía y fue Florentino Pérez el que impulso todos esos cambios.

13175poster

Hoy, 15 años después podemos centrarnos solamente en criticar el modelo deportivo, olvidando penurias pasadas. Y ahí sí, las críticas a Florentino Pérez son muchas y variadas.

Los candidatos del F.C Barcelona y el independentismo

El F.C Barcelona no es un club independentista me dicen algunos amigos aficionados de ese equipo. Son solamente algunos hechos puntuales afirman otros. Y mientras la mayoría de los periodistas deportivos permanecen ajenos a esta polémica por aquello de no herir sensibilidades. Eso sí, las sensibilidades del resto, de los que vemos como se pita nuestro himno y se desprecian nuestra banderas, importa menos.

Traigo este post hoy después de ver como los 4 candidatos presidenciales se alinean con el movimiento secesionista. Algunos como Laporta lo llevan haciendo desde hace años, sin rubor, mientras que otros lo hacen por aquello del que dirán, no vaya a ser que esta minoría más gritona y radical le afee su conducta.

El F.C Barcelona es un club español, lo quieran o no porque están en territorio español, pero es evidente que es un equipo que no representa a España. Lo dicen sus dirigentes y lo muestran sus actos continuados. Bien sea pasivamente o activamente, lo cierto es que en paralelo al órdago de Mas, hemos visto un Barcelona más implicado en esta causa. Cuando gana el Barcelona títulos gana un equipo que representa esta causa independentista, excluyente.

Eso sí, en ningún caso se plantean dejar la liga española. De alguna manera ese doble rasero es igual al político, donde se pide dinero para la inmensa deuda mientras se reclama la independencia.

Promesas de hoy, cracks del futuro: los fichajes del Real Madrid

Durante el último año el Real Madrid ha realizado una serie de fichajes de jóvenes jugadores, no coincidentes con su política habitual. Los fichajes de Martin Odergaard (16),  Federico Valverde (16), Mink Peeters (17) y Marcos Asensio (18) son buenos ejemplos de inversiones de presente de cara a lograr los próximos cracks de futuro. Jugadores de calidad procedente de distintos países: Noruega, Holanda Uruguay y España.

La inversión de estos fichajes puede resultar excesiva atendiendo a su rendimiento actual y a su experiencia. Son jugadores por demostrar su valía en la alta competición y el gasto de entre 1 y 5 millones es más propio de jugadores ya contrastados.

La apuesta del Real Madrid es coincidente con la entrada en vigor del fair play financiero que obliga a los clubes a ajustar mucho sus gastos. Desembolsar cada año 60 o 70 millones por la estrella de turno garantiza la contratación de un jugador contrastado pero a cambio es un gran desembolso financiero. Alternar esa política con la contratación de estas jóvenes joyas por pulir puede ser una estrategia exitosa si tan solo uno de ellos llega tan lejos como promete su calidad actual.

En el caso de los jugadores citados son futbolistas cuyo rendimiento ahora mismo en sus categorías es excepcional. El precio pagado por ellos: 5 millones por Valverde, 3.9 por Asensio y 2.3 por Odegaard (más objetivos) puede una minucia si se convierten en estrellas.

Todos estos jugadores, cortados todos por el mismo patrón, futbolistas talentosos, de mucha calidad, necesitan, eso sí, muchos minutos para adquirir la madurez necesaria. Y eso es algo que el Real Madrid concede a muy pocos jugadores de esas edades. El último gran talento de la cantera madridista fue Jesé, que empezó a tener minutos importantes con el equipo con 20 años. Previamente, solo Raúl logró alcanzar relevancia, debutando con 17 años, para, eso si, ya quedarse como titular muchos años.

La estrategia de ceder a los jugadores a equipos de primera división durante un par de años y repescarlos ya para competir por un puesto en la titularidad, asegura poder contar en el futuro con jugadores de calidad a bajo precio.

Iker Casillas se marcha al Oporto

Se marcha Iker Casillas del Real Madrid de forma similar a como lo hizo Raúl unos pocos años atrás, con la sensación por parte de muchos madridistas de que se ha estirado la cuerda al máximo, incapaz el jugador de adoptar una actitud semejante a la que adoptaron Xavi o Puyol en el Barcelona.

No era fácil, nunca lo es para los grandes futbolistas. Pero por eso deberían ser especialmente grandes, para ser capaces de echarse a un lado y beneficiar al club de su vida, al club que les dio la oportunidad de triunfar. El haber intentado permanecer a toda costa, en contra de su propio rendimiento futbolístico y promoviendo campañas de la siempre dañina prensa  es algo que muchos pensamos que es uno de los grandes errores de Iker Casillas.

Iker fue un gran portero hasta hace 3 o 4 años cuando su propio rendimiento decayó, fruto quizá de la edad, de la autocomplacencia o simplemente de factores mentales provocados por la falta de confianza. Y en eso, evidentemente influyó Mourinho, que en su segunda temporada vio esa bajada de rendimiento y trató de buscarle solución. Lo que se hizo con Iker no ha sido distinto a lo que se ha hecho con el resto de jugadores: traer competencia y exigirlo lo máximo al jugador, ni más ni menos. Pero desde algunos sectores se habló de manías, campañas…, cuando la realidad ha demostrado que Iker Casillas hace tiempo que dejó de ser un portero top.

El Real Madrid siempre ha sido el lugar del mundo más difícil para ser titular, porque  37 partidos buenos no justifican uno malo. Han pasado tantos buenos jugadores que el nivel de exigencia es altísimo. Y ahí Iker no supo estar a la altura y la mejor prueba de ello fue la final de la Champion League que se ganó a pesar suyo.

Atrás queda también una muy dudosa gestión de su capitanía y su labor como compañero. Pero también queda su magnífico rendimiento en sus mejores años, durante los cuáles llegó a ser el mejor portero del mundo. Lo comido por lo servido, más unos pocas decenas de millones de euros que se lleva el portero, incluyendo sus dos años de contrato.

El Real Madrid ha pagado sobradamente los servicios prestados por Iker y ha hecho mucho por un portero que se ha tenido que ir al Oporto con la carta de libertad, cobrando más de la mitad de su club de origen porque ningún otro club le quería. ¿Se imaginan que Courtois o Neur estuviesen en el mercado? En 2 días tendrían sus clubes encima de la mesa una docena de ofertas de los mejores clubes de Europa.

El ocaso deportivo de Iker es también el ocaso de su imagen, degradada a pasos agigantados a medida que íbamos viendo su comportamiento, su falta de entereza aguantando la suplencia, su falta de compañerismo sin salir a dar la cara por Diego López o su falta de escrúpulos al pedir cada céntimo de su contrato como condición a su salida. Todos esos que asimilan canterano y español con madridismo olvidan que jugadores como Zidane se fueron del club con la cabeza alta, perdonando el último año de contrato, mientras otros aguantaron hasta que la situación fue insostenible, sin perdonar un euro.

Quizá haya que redefinir el concepto de madridismo. O quizá haya que empezar a dejar ser indulgente con algunos jugadores por el simple hecho de ser canteranos y españoles y valorar la profesionalidad pura y dura de los jugadores, ya sean brasileños, alemanes, croatas o argentinos.

Con Casillas se ha repetido lo de Raúl, y quién sabe si se repetirá con Ramos si ahora se le renueva. Puede ser que el Real Madrid sea la institución deportiva más grande del mundo pero eso no parece impedir que se sigan cometiendo los mismos errores una y otra vez.

Ojalá Florentino aprenda. Y ojalá también lo haga Iker y algún día entienda lo importante que fue todo lo que le dio al Real Madrid pero también lo que le quitó en esos últimos años. Dicen que lo que se recuerda de los grandes viajes son los últimos días. Ese es el recuerdo que suele quedar. Con Iker pasará algo parecido, al menos ahora. Luego el tiempo nos hará recordar sus comienzos, al mejor Casillas, al de las paradas antológicas y grandes reflejos. Al jugador que representó en algún momento de verdad con su actitud luchadora  al madridismo.

Como el recuerdo es caprichoso y volátil quiero quedarme con esos sus mejores años:


Adiós Iker.

El Real Madrid gana la ACB y logra el triplete

Los aficionados al baloncesto del Real Madrid han visto en esta temporada algo inédito, a su equipo ganándolo todo con una autoridad impresionante y un juego excelso. Si en los últimos años había la sensación de que al equipo le faltaba un peldaño para ganar varios títulos, siempre a las puertas, bien por falta de competitividad o cansancio, este año definitivamente Laso ha dado con la tecla maestra.

El equipo se ha mostrado durante toda la temporada y especialmente en las finales, como un equipo completo, equilibrado, con todas sus piezas perfectamente ajustadas. Los tres partidos han servido para ver como en cada momento distintos jugadores daban un paso al frente. Si en el tercer partido Rudy, clave, en los dos partidos anteriores con 17 puntos no aparecía por baja forma física, lo hacía Carrol con 19 puntos. Mientras que en el segundo partido fue Llul quien dinamitó el partido con 24 puntos, en el primero fueron varios los jugadores con 8 o más puntos.

Cada jugador ha entendido su rol y en especial los fichajes han funcionado a la perfección. Un acierto total de la dirección que ha incorporado a especialistas: Macioulis en su faceta defensiva, Nocioni aportando liderazdo e intensidad, Rivers tiro exterior y Ayon juego interior y defensa. Esos jugadores junto con el núcleo español más Carrol han sido determinantes.

AtkmEvholuxkNkrVyok2S2n7BAsGe9BVoUyjqNj_n_vM

El triplete llega esta temporada tras una temporada anterior en la que el equipo logró la Copa del Rey pero se quedó a las puertas de los otros dos títulos, perdiendo una dolorosa final de Euroliga y la final contra el Barcelona, con el equipo mentalmente derrotado. Anteriormente el equipo logró la liga pero cayó también en la final de la Euroliga y en la Copa del Rey en en un intensísimo partido contra el Barcelona en cuartos de final.

Un recorrido que tiene como común denominador la capacidad del equipo para competir siempre y llegar a prácticamente todas las finales. Las finales se pueden perder o ganar pero un equipo como el Real Madrid ha de aspirar a estar siempre entre los mejores. Eso es lo que al final acaba dando títulos. Es posible que en un año no tan bueno solo se logre un título, pero en uno excelente, donde todos los elementos confluyan se puede lograr incluso in triplete.

Para ello ha sido fundamental la estabilidad en la sección, apostando por un mismo entrenador, manteniendo a los jugadores claves pero reforzando sabiamente cada temporada.

Quizá esa sea la solución para el fútbol, apostar por una mayor estabilidad. Aunque evidentemente ambas secciones nada tienen que ver. Mientras que una es el foco diario de la prensa y aficionados, con toda la presión que ello conlleva, la otra vive más aislada, más ajena a esa presión infernal, que raya a veces en el fanatismo. Pero sin duda, Florentino debería plantearse un entrenador para 4 años, una plantilla base con jugadores ya hechos, y 2 o 3 fichajes cada año, evitando grandes terremotos.

De lo contrario podría vivir lo que lleva viviendo y lo que ha vivido la sección de baloncesto durante todos estos años, inestabilidad. Hasta la llegada de Laso, el Real Madrid no era siempre el favorito, ganando títulos de vez en cuando, pero sin dominar claramente las competiciones. Es ahora cuando hay que aprovechar el ciclo ganador. Queda algo de pólvora por gastar aunque es cierto que el equipo es muy veterano y que en algún momento habrá que realizar una importante reestructuración para rejuvenecerlo.

Mientras, a disfrutar de un equipo histórico.

Bye,bye Ramos

Hace no mucho hable del problema del Real Madrid con sus capitanes. Ahora, en pleno inicio de verano, parece que está a punto de explotar con las informaciones del “caso Ramos”.

Pendientes todavía de resolver el problema de Casillas, que no es pequeño teniendo en cuenta el altísimo coste que supone su finiquito y el precio desorbitado de De Gea, ahora se abre un nuevo frente.

Desconozco la postura exacta del Real Madrid y también la de Ramos. Con las informaciones existentes parece que existe una guerra de filtraciones por una y otra parte.

Lo que si tengo claro, y para eso sirve también el caso Casillas, es que cada renovación debe estudiarse con detalle porque sino se corre el peligro de tener a jugadores endiosados, por debajo de su rendimiento e imposibles de colocar en el mercado por su sueldo y edad.

Ramos, como jugador, es el mejor central del mundo cuando está concentrado. Pueden ser 10 o 15 partidos al año. El problema de Ramos son los muchísimos partidos en los que no juega a su rendimiento óptimo. Y eso se conecta con una vida extradeportiva no compatible con el máximo rendimiento. Con su edad actual, 29 años, si Ramos se hubiese cuidado como Zanetti o Maldini en su día, sería un jugadores que bien dirigido y centrado podría aguantar hasta los 35 años, ofreciendo un buen rendimiento.

El problema es que ni está ni estará concentrado, ni tampoco es un jugador que se cuide, aunque actualmente tiene unas condiciones físicas envidiables. Para cuando finalice su contrato dentro de 2 años ya habrá perdido una pizca de velocidad y potencia.

Desde el punto de vista de su ascendencia sobre el vestuario, su labor es más bien perjudicial. Recordemos su reto a Mourinho enseñando la camiseta de Ozil y sus recientes declaraciones sobre la destitución de Ancelotti. No, Ramos no es un capitán modélico, siguiendo la estela de sus antecesores.

Y si hablamos de su salario y de sus aspiraciones hacia los 10 millones netos de Cristiano Ronaldo, la explicación es sencilla: ningún jugador genera deportivamente ese dinero. Y si Cristiano Ronaldo y Bale ganan esas cantidades es por su capacidad extradeportiva, por su imagen de marca que les confiere el estatus de megaestrellas mundiales, reconocibles por todo el orbe y capaces de atraer a las grandes marcas mundiales. Es decir, dinero.

Este concepto, aparentemente sencillo, es lo que mucha gente no entiende. Si se pagan esas cantidades por jugadores como James, Cr7 o Bale no es por su rendimiento deportivo, por más excelente que sea, es por una suma de su rendimiento deportivo más su rendimiento extradeportivo como imagen asociada al club, capaz de atraer más dinero a través de la publicidad y patrocinios.

Por tanto, Ramos, idolatrado por muchos, no por ser el hombre record en tarjetas rojas, sino por su gol en Lisboa, no deja de ser un jugador más, sustituible, actualmente importante en la plantilla con sus varios problemas, pero potencialmente es un problema mucho mayor que Iker Casillas.

Y por último, aunque no menos importante, resta añadir el comentario de Don Santiago Bernabeu, que debería ser el referente de muchos madridistas y no las opiniones de los pseudoperiodistas de Marca o As: “quien quiera irse del Real Madrid siempre estará la puerta abierta”

La hora de Benítez

Llega Benítez al Real Madrid con la difícil misión de contentar a la prensa, aficionados y presidentes, y sobre todo con la misión de ganar títulos. Ese será su gran aval para aguantar como entrenador tras las destituciones de Ancelotti, Mourinho y Pelegrini, todos acusados del mismo delito: no ganar un título grande en su año de cese. Con un vestuario descontento por la marcha de Ancelotti, una prensa siempre en pie de guerra y una afición desconcertada con el rumbo de acontecimientos, es la hora de Rafael Benítez.

El técnico puede emular a Camacho, que sustituyó a Queiroz, la apuesta después de Del Bosque, o puede intentar parecerse a Mourinho y aguantar 3 años en el equipo blanco, hasta ahora el máximo tiempo que le han durado los entrenadores a Florentino Pérez (y al resto de presidentes del Real Madrid desde 1970). No lo tendrá fácil en ningún caso, y aunque algunos precedentes no le avalan, quién sabe si con la mejor plantilla del Real Madrid en mucho tiempo puede el técnico madrileño triunfar.

2015-05-28 09.35.29

En sus anteriores etapas en clubes de exigencias parecidas al Real Madrid, el Inter de Milán del triplete o el Chelsea, salió mucho antes de la cuenta enfrentado con los pesados pesados. Zanetti y Materazzi y Lampard y Terry respectivamente lideraron una rebelión que dio con el técnico español en la calle. Aquí le esperan Casillas y Ramos, ambos idolatrados por la prensa y afición (gran parte), con más de un precedente de expulsión de un entrenador y de pulso al presidente y con el apoyo silente de unos y ruidoso de otros. Jugadores como Marcelo o Pepe, segundos capitanes o Cristiano Ronaldo es fácil que no acepten los corsés tácticos y las imposiciones de un técnico obsesivo y controlador.

El mejor momento de Benítez como técnico coincide precisamente con sus primeros años en un equipo de élite, el Valencia F.C al que entrenó después de lograr un ascenso con el Tenerife, con el handicap de motivar a unos jugadores que venían de perder dos finales de Champion League. En esos 3 años ganó dos ligas, siendo el resultado en eliminatorias agridulce, cayendo eliminado en 2ª ronda en la copa del rey además de una descalificación, pero compitiendo en Europa hasta conseguir la Uefa League en su último año, logrando un doblete histórico para el equipo che.

Curiosamente, de las tres temporadas, la segunda fue la peor, cayendo el equipo en una relajación, en palabras del propio técnico, siendo en ese momento incapaz de motivar a unos jugadores que venían de ganar la primera liga del Valencia en décadas.

Después se hizo con las riendas de un Liverpool sin demasiadas exigencias y sin estrellas, más allá de un imberbe Xabi Alonso, del eterno capitán Gerard y del mejor Torres. Con aquel Liverpool consiguió la Champion League, con una remontada histórica, precisamente ante el Milán de Ancelotti, pero nunca logró ganar una liga, con resultados más bien discretos.

Rafa Benítez es ante todo un estudioso del fútbol, alguien que entiende el deporte como multitud de factores donde el talento y la creatividad son solo uno más, y quizá no los más importantes. El aspecto táctico o el físico son detallados al milímetro por todo su equipo, debidamente preparado y concienciado.

La concepción del madrileño del fútbol se resume en las siguientes palabras publicadas  en ‘El País’ en 2010:

A veces, tengo la sensación de que se confunde la calidad técnica con el talento y jugar bien con tener mucha posesión del balón. Para mí, cuando un futbolista juega bien es cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento, cuando elige la mejor opción. A veces, un despeje en una situación comprometida es la única solución y, por tanto, tomar esa decisión demuestra calidad. Dominar el balón muy bien, regatear o pasar muy bien puede resultar erróneo si se hace cuando no se debe. Evidentemente, la calidad técnica ayuda a ejecutar mejor lo que el jugador ha pensado, pero la clave está en pensar, en entender el juego, y elegir bien. Por eso me gusta hacer razonar a los jugadores para que comprendan ellos mismos por qué hacemos las cosas de una manera u otra

Conjugar esos criterios con las demandas de parte de la afición y prensa, que reclaman, por ejemplo, la presencia de jugadores ofensivos sin tener en cuenta las necesidades defensivas del equipo, va a ser una de sus grandes tareas. Sus equipos se empiezan por atrás y es un entrenador que antepone el equilibrio y la solidez por encima del resto de conceptos. Quizá por eso sorprenda que en último año en el Nápoles su equipo haya recibido 50 goles, la peor cifra encajada por todos sus equipos.

Desde el punto de vista de manejo de vestuario y relación con los jugadores se parecería más a Mourinho que a Ancelotti aunque no tiene la mano izquierda del primero con los jugadores. Mientras que Mou era para muchos una especie de padre-líder-amigo, Benítez mantiene la distancia siempre como entrenador, siendo quizá ese su principal defecto. Si Ancelotti ha sido un entrenador condescendiente en exceso, Benítez es rígido en exceso.

Para Benítez los jugadores son como soldados, que tienen que cumplir un papel y un guión. Y eso, es algo factible en clubes sin estrellas como eran el Valencia o el Liverpool, sus dos mejores equipos, pero difícil en el Real Madrid. En el equipo blanco son más las estrellas que los gregarios. Y existe además cierta tendencia a la autogestión y autocomplacencia. Algo que se ha visto por ejemplo este año con jugadores acostumbrados a jugar lesionados si lo consideraban, a no cuidar su peso, a reprochar a un compañero que marque un gol, a desórdenes tácticos…Nada de eso lo va a tolerar Benítez. Y tampoco las imposiciones de un presidente al que le gustan demasiado los mediapuntas y fichar a la estrella de turno.

Esa cuádruple gestión de vestuario, presidente, prensa y afición es el gran reto de Benítez. Avalado por el todopoderoso Jose Ángel Sánchez (JAS), auténtica mano derecha de Florentino Pérez, tiene ante sí conseguir rentabilizar deportivamente una plantilla de ensueño, más todos los fichajes que pueda pedir. Ahora bien, en el momento en que la balanza se desconfigure y alguno de esos 4 elementos se descompense, Rafael Benítez puede seguir el mismo destino que el resto de entrenadores: salir por la puerta de atrás del mejor club del mundo.

Lo cierto es que es la oportunidad deseada para un entrenador que empezó su carrera en el Real Madrid B. Quizá por eso y ya curtido con las experiencias de Inter y Chelsea; conocedor de las exigencias propias del Real Madrid , sobre todo a nivel de juego y con el apoyo total de un presidente al que no le quedan más cartuchos, sea capaz de adaptar sus múltiples conocimientos futbolísticos y lograr muchos títulos.

 

 

Análisis de la competitividad del Real Madrid y Barcelona

En el fútbol, a diferencia de las empresas, el hacer las cosas bien, profesionalmente, con lógica empresarial y financiera, no necesariamente equivale a éxito deportivo. Aunque los grandes clubes tienen presupuestos de grandes empresas, de más de 500 millones euros, al final, sus empleados más determinantes están sometidos a variables difíciles de controlar.

Por eso, más allá del estricto resultadismo, para valorar el desempeño de un entrenador o de un club a mi me gusta más el concepto de competitividad. Y eso significa, en el caso de los clubes grandes, la capacidad de competir en todos los torneos que disputan, independientemente de si se logra o no el título. A veces, ese título depende de un gol en el minuto 93, una decisión de un árbitro, la lesión de un jugador clave… La dificultad estriba en tener una trayectoria sólida durante una temporada.

Por eso, en la infografía que muestro he definido la temporada en función de la posición a la que se llegó en uno o más títulos grandes (Liga, Champion League y Copa del Rey).  Unas semifinales o un segundo puesto en liga no puede ser calificado como fracaso porque los otros grandes clubes también compiten. Pero sí es un fracaso caer en octavos de final o ser 4º o 5º en una liga.

2015-05-21 13.27.36

Infografía Real Madrid

2015-05-21 13.32.41

Infografía Barcelona

Al analizar las últimas temporadas del Real Madrid vs el Barcelona, la impresión que tengo es que el equipo en líneas generales ha competido casi siempre. Sí es cierto que en estos 5 años de Mourinho y Ancelotti no han sido demasiados los títulos y sobre todo en la comparación con el Barcelona se han logrado 4 contra 6 (más la posible Champion League).

El problema del Real Madrid, a mi juicio, es la pérdida de la inercia ganadora, esa que si tiene el Barcelona, que incluso en temporadas aparentemente malas logra títulos. Se suele decir que cuando un equipo está bien, el otro mal. Y eso, como muestra el gráfico, ha sido cierto a veces. La gran diferencia es que en los últimos años malos del Real Madrid (años en rojo) el Barcelona ha logrado varios títulos, a veces 2 o 3 en una misma temporada.

Esa capacidad del equipo blaugrana de en sus temporadas buenas acumular títulos, no la tiene el Real Madrid desde tiempos de Molowny que en la temporada 1985 logró el penúltimo doblete y desde Beenhakker, donde se lograron varios a alto nivel. El último doblete lo ganó precisamente Ancelotti el año pasado. En cambio, el Barcelona ha hecho hasta 6 dobletes o tripletes (Cruyff 1992-93;Van Gaal 1998-99; Rickaard 2005-2006; Guardiola 2008-2009 y 2011-12 y esta temporada Luis Enrique que por ahora tiene el doblete).

El Real Madrid nunca ha logrado el triplete y en escasísimas ocasiones ha estado cerca, y tampoco excesivos dobletes (2 en 30 años), incluyendo temporadas en las que siendo Campeón de liga, el resultado ha sido desastroso en la Copa del Rey. En las 12 ligas logradas en 30 años, solamente se llegó a 1 final y 3 semifinales en la Copa del Rey, precisamente en las temporadas de Beenhakker. A cambio se cayó en octavos de final (Betis o Mallorca) cuartos de final, a veces de forma escandalosa (4-0 del Mallorca o 6-1 en Zaragoza) o contra equipos de divisiones inferiores (Alcorcón, Real de Irún, Toledo)

El otro dato llamativo es que en las 4 Champion League logradas en estos 30 años, en ninguna ocasión se logró el campeonato de liga ni tan siquiera la segunda posición. Al contrario, se ocupó el 3º puesto dos veces (2014 y 2002) y el 4º y 5º puesto (98 y 2000 respectivamente). El Barcelona, en cambio, siempre que ha sido campeón de la Champion League también lo ha sido de la liga.

A excepción del año pasado, parte de las temporadas de Mourinho y los años de Molowny y Beenhakker, el Real Madrid de estos años nunca pareció estar en condiciones de lograr los tres títulos, ni siquiera dos. Como si el equipo no estuviese preparado para ello, o peor aún, como si el equipo se conformase con un solo título.

Si las ligas las ganan los equipos más regulares, la Champion League el equipo más competitivo y la Copa del Rey el equipo más concentrado, el Real Madrid nunca ha sido capaz de ser las tres cosas. Las 7 ligas en 15 años vs las 13 del Barcelona, dan una idea de la regularidad de uno y otro equipo. La diferencia es que el Real Madrid en ese tiempo no ha duplicado en Champion League o Copas del Rey al Barcelona.

De la infografía se desprende otro dato, y es que los mejores periodos del Real Madrid fueron cuando se mantuvo en el cargo a un entrenador durante varias temporadas: Beenhakker, Del Bosque, Mourihno y Ancelotti. A nivel competitividad son las mejores, es decir, disputar las tres competiciones casi siempre, evitando fracasos (color rojo).

Es cierto que los números son fríos y no se tiene en cuenta por ejemplo una posible derrota en cuartos o en octavos de la Copa del Rey contra el Barcelona o una eliminación en Champion League contra un equipo potente. Y tampoco es lo mismo lograr un segundo puesto en liga con 90 puntos que con 70.

Pero sí debería ayudar a entender un poco la evolución de uno y otro equipo y la realidad de un equipo, el Real Madrid, que aunque cambia 4 o 5 jugadores cada año o ficha a técnicos, parece no entender que lo importante es un proyecto a largo de plazo que genere competitividad en sus jugadores.

Quizá no se logren títulos inmediatamente pero a largo plazo llegar a finales, semifinales y competir genera réditos. Y un buen ejemplo de eso es el Real Madrid de baloncesto.

Pedir cada año el triplete o la Champion League es absurdo. Pero sí se le puede pedir al equipo no caer en estas competiciones contra equipos inferiores y competir durante los 60 partidos. Ese debe ser el objetivo del Real Madrid y ahí, el título a disputar siempre debe ser la liga, el torneo que da la regularidad y donde no se depende de un mal partido.

Y la pregunta que debió hacerse Florentino Pérez es si Carlo Ancelotti o Mourinho eran capaces de hacer competir al equipo durante los tres siguientes años. En ambos casos su respuesta fue negativa. Al portugués le sentenció un año en blanco y un vestuario dividido y a Ancelotti también los resultados. Y eso, a pesas de que durante el primer año fue capaz, excepto el tramo final de liga, de competir.  En este año el equipo ha dado mensajes positivos y negativos, realizando el mejor futbol en mucho tiempo en la primera parte de la temporada y hundiéndose en el tramo final, encadenando partidos malos y derrotas contra equipos no necesariamente superiores (Atlético de Madrid, Valencia, Shalke, Juventus).

No parece suficiente y la apuesta es Benítez, el 3º técnico madrileño en la historia del Real Madrid. Si no gana títulos estará fuera como Pelegrini, Mourihno o Ancelotti, y si los gana pero no convence a afición o presidente también estará fuera como Heycknes, Capello, Del Bosque.

La justicia norteamericana carga contra la FIFA

Ayer se destapaba un masivo caso de corrupción en la FIFA. La verdad es que me sorprendió tan poco como si lloviese en invierno en el norte de España. Lo que sí es noticia es porqué no se ha hecho nada antes contra esta gente.

La FIFA es un nido de corrupción tan grande que todo lo que se pueda desvelar en estos días no me extrañará absolutamente nada. Hablamos de un deporte, como el fútbol, que mueve miles de millones. Algo como un mundial es un “evento interplanetario”, que evidentemente mueve muchos intereses.

Lo más curioso de este asunto es que hayan sido nuevamente los estadounidenses los que destapen la casa de Pandora. Como en el caso de Amstrong, pareciera que si la justicia norteamericana no interviene todo sigue como está. Si hay algo que tiene ese país es un concepto muy claro: “el que la hace la paga”. Puede ser un capitalismo salvaje, con ambiciones desmedidas, gente poderosa, lobbys, pero la Justicia cuando tiene que intervenir lo hace sin que le tiemble el pulso.

Tan pronto mete en la cárcel a una atleta heroína como Marion Jones, con todas sus medallas olímpicas al cuello, como destruye por completo el futuro y pasado de Amstrong o cualquier otra acción.

Mientras, en países como España en casos como el de Contador, aplaudimos con las orejas ante sus logros y miramos a otro lado cuando nos hablan de un filetón relleno de clembuterol, para al mismo tiempo ver como día sí y día también el muy corrupto Villar se pasea por su Federación de fútbol, decidiendo los designios del deporte más popular en España. Y de Europa lo mismo podría decir, con Suiza como sede de la corrupción, impertérritos ante los tejemanejes de los mismos que le han otorgado un mundial a Qatar, ese país democrático y libre, de salvaje tradición futbolera y con los mejores argumentos meteorológicos para jugar el evento mundial más importante en verano.

images

Es posible que mientras escribo Blatter esté recibiendo los votos para volver a ser presidente de la FIFA. Y es que el pobre nada sabía de lo que pasaba debajo. Y por eso, se le premia su incompetencia o su desvergüenza para afirmar semejantes palabras.