Real Madrid – Bayern de Munich, un duelo de titanes

El duelo entre el Real Madrid y el Bayern de Munich es seguramente el partido que tenía que ser, el enfrentamiento entre dos grandes, entre dos rivales, dos enemigos, dos equipos que llevan enfrentándose desde hace  40 años. Dos clubes con similitudes, dominantes en sus países, aunque con distintas trayectorias en los últimos años.

En el último lustro el Bayern de Munich ha llegado a tres finales de la Champion League, ganando solamente la última, tras un brillante triplete. Después de dos años de dominio doméstico del Borussia de Dormund, han cambiado las tornas y es ahora el equipo que dirige Pep el que gana ligas y el máximo favorito para Europa.

El Real Madrid, por su parte, podríamos decir que ya ha llegado a la élite europea, tras cuatro años seguidos alcanzando las semifinales, pero falta ese plus final para ganar títulos y dominar campeonatos. Quizá deba aprender del Bayer, en el sentido de que para triunfar a veces hay que fracasar previamente.

Desde el punto de vista europeo, se disputa la hegemonía de Europa, con un Bayern, dispuesto a hacer lo que no ha ocurrido en las ediciones de la Champion League, repetir título y con un Real Madrid, que eliminado el Barcelona de la ecuación, cree que ha llegado su momento de retomar ciclo ganador. Lo que parece claro es que vistas las plantillas de ambos clubes, será un enfrentamiento que se va a repetir. El Bayern es ahora el segundo club con más títulos, cinco, a cuatro del Real Madrid, que lleva más de una década sin conquistar una orejona y sin llegar a la final.

A nivel histórico, este duelo se remonta solamente dos años, en el segundo año de Mourinho, cuando los bávaros eliminaron en la tanda de penaltis tras una eliminatoria disputadísima. Quedó la sensación de que el Real Madrid estaba ante su gran oportunidad, pero lo cierto es que los alemanes mostraron lo que luego confirmarían, que contaban un excelente equipo.

De los últimos seis enfrentamientos en eliminatorias, el resultado es de 3 victorias y 3 derrotas en eliminatorias, aunque por un lado, el Bayern ha ganado en las dos últimas ocasiones y por otro, la última vez que el Real Madrid ganó al equipo alemán en semifinales, en el 2000, ganó luego la Copa de Europa.

En lo que respecta al análisis deportivo, hay tres factores claves en mi opinión: la capacidad del Real Madrid de mantener la concentración e intensidad durante los dos partidos, algo que solamente ha hecho en las semifinales contra el Atlético de Madrid; el partido de vuelta en  Allianz Arena será un reto para el equipo blanco independientemente del resultado de ida, y la capacidad de Ancelotti de superar las trampas tácticas de Guardiola.

El equipo español necesita a todos sus jugadores en su mejor versión para superar al mejor rival posible. Habrán de estar todos los jugadores frescos y concentrados, sin errores, porque ante un equipo con la calidad del Bayern un gol en contra en el Bernabeu o un despiste en el Allianz puede suponer la eliminación. Los de Guardiola eliminaron en 10 minutos a un Manchester United que se había adelantado 0-1 en el marcador. Quizá fruto de la euforia por el gol o simplemente fruto de la calidad, los alemanes pusieron el rodillo en marcha y le marcaron tres goles al equipo inglés.

Hablamos de un equipo que tiene a uno de los porteros top 3 del mundo, Neur, al mejor lateral izquierdo, el excepcional jugador austriaco Alaba, a dos extremos como Ribbey y Robben que te ganan un partido con un dribling, a un delantero centro como Manduckic, que es justo lo que no tiene el Real Madrid, un jugador que sin alardes mete goles y a un puñado de mediocampistas de muchísimo nivel como Gotze, Kross,Schweinsteiger o Muller, todos internacionales alemanes, jugadores con calidad, llegada y gol. Quizá la línea más floja del equipo bávaro sean sus centrales, Dante y Boateng, aunque la veteranía de Lahn, apoyando desde la derecha aporta experiencia y solvencia.

Todo ello dirigido por Guardiola, un técnico veterano en Champion League, una persona ambiciosa, capaz, que sabe motivar a sus jugadores. Y alguien estudioso del fútbol, que buscará la mejor manera para aprovechar las debilidad del Real Madrid. Es un equipo con toque, pero también físico, que presionará arriba al Real Madrid y que intentará dominar los partidos desde la posesión. Si el equipo blanco no juega junto, sus mejores jugadores pueden romper con facilidad la línea del medio campo y encarar uno contra uno a la línea defensiva. Adicionalmente cuentan con tiro de media distancia con Kross, Sweinsteiger o Robben.

El Real Madrid ya sabemos lo que ofrece. Jugadores iguales o mejores que los del Bayern, gol de sobra cuando Bale, Cr7 y compañía están enchufados y jugadores de mucho nivel, que sin embargo, a nivel de club llevan fracasando años en el Real Madrid. Sin faltar experiencia, los Pepe, Ramos, Xabi, Casillas, el propio Cristiano, desde hace años no logran llevar al Real Madrid al nivel competitivo exigido. Una generación de jugadores que por una causa o por otra, a la hora de la verdad no ha logrado llevar al Real Madrid a una final europea.

Esta es sin duda su gran oportunidad, ante un rival, que de cara a las casas de apuestas es favorito, y que ofrece sin lugar a dudas un reto mayúsculo y que no va a permitir que ninguno de los jugadores madridistas se relaje. Todos ellos están ahora mismo bajo la exigente lupa de un madridismo que reclama que en estos momentos todos ellos den un paso al frente.

Los mencionados Pepe y Ramos tendrán que demostrar que de verdad son la mejor pareja de centrales y no con despistes en partidos claves como contra el Borussia; Cr7 tiene la oprotunidad perfecta de reivindicar su balón de oro y Bale su coste de 100 millones; Xabi debe demostrar que su edad todavía no es un handica; Marcelo necesita hacer su mejor partido y hacernos olvidar sus constantes lesiones y subidas de peso; Benzema está ante su mejor escaparate, Europa; Isco, Illarramendi y Carvajal deben probar que su juventud no impide que rindan al máximo nivel y Casillas debe y puede hacernos olvidar sus últimas malas temporadas.

Mi pronóstico, incierto, siendo el Bayern claro favorito y con dudas sobre la capacidad competitiva de mi equipo y de su entrenador, el Real Madrid y sus jugadores están ante una oportunidad perfecta para dar un puñetazo encima de la mesa y reclamar su lugar. Y por supuesto, esto es fútbol y absolutamente todo puede pasar.

Sorteo de las semifinales de la Champion League: hagan juego!

Se presenta un sorteo de semifinales de Champion League apasionante, morboso en todo caso, con 4 equipos con perfiles distintos pero con un mismo objetivo, ganar la Champion League. Para todos ellos quedan 3 partidos para lograrlo, con un máximo favorito, el campeón del año pasado, el Bayern de Munich, un eterno aspirante, el 4 veces semifinalista, el Real Madrid y dos invitados especiales a la fiesta, el Chelsea y el Atlético de Madrid. Ambos, clasificados en detrimento de los otros dos favoritos, PSG y Barcelona, eliminados respectivamente.

Lo que pueda ofrecer el sorteo lo analizaré desde el punto de vista del Real Madrid, de los rivales que le puedan interesar más o menos.

De lo que no tengo ninguna duda es que el peor rival posible para los intereses del Real Madrid es el Chelsea. Mourinho conoce los defectos y virtudes del equipo blanco como nadie, pero sobre todo, es experto en sacar ventaja de cualquier situación en una eliminatoria a 180 minutos. En una eliminatoria con una ida  o vuelta en Stanford Bridge, este Real Madrid es capaz de perder la eliminatoria en 20 minutos como casi lo hizo en Alemania.

Mourinho ha cogido un equipo sin alma y lo ha metido en la Champion League contra pronóstico. Con un equipo mezcla de una vieja guardia compuesta por los siemre fieles Terry, Lampard y Cech y una serie de jóvenes talentosos como Oscar, Hazard, Schurrle y William, permeables a sus enseñazas, ha creado un equipo que no regala nada. Ha eliminado a los jugadores desafectos con la causa como Mata, algo que no pudo hacer por ejemplo en el Real Madrid. Como dice Simeone sus jugadores nunca traicionan la idea del equipo. Y eso es justamente lo que intenta transmitir un Mourinho que aspira a conseguir que por fin que su Chelsea gane una Champion League con él en el banquillo. Porque este Chelsea es en esencia el mismo que el empezó a construir hace ya casi una década. Su esencia es la misma y no tengo dudas de que de aquí a cinco años logrará una orejona y quizá en esta edición a costa del Real Madrid.

El segundo peor rival posible es el Bayern de Munich, un equipo con delanteros con gol, extremos desequilibrantes, grandes mediocampistas, buenos defensas y un gran entrenador. Y sobre todo alemán, sinónimo para el R. Madrid de sufrimiento y de derrota en tierras germanas. No veo al equipo de Ancelotti sacando un resultado positivo en el Allianz Arena, y veo complicado que obtenga una ventaja clara en el Bernabeu, ante un equipo con muchísima calidad, que puede aprovechar las debilidades blancas.

El Bayern de Munich me resulta infinitamente más complicado a doble partido que en una hipotética final, en además de la máxima de esta Champion League de que un equipo no repite campeonato, hay un elemento de tiempo. Es más fácil que el Madrid se despiste en 180 minutos que en 90. Me puedo imaginar a los siempre sobreexcitados Pepe y Ramos, con su conocido I.Q disputando 90 minutos perfectos, pero no 180. Ese mismo factor emocional creo que sería igualmente determinante contra los de Mourinho. Los mencionados, más Marcelo, Di Maria, Cr7… no creo que lograsen controlar su inteligencia emocional. Algo en lo que también es experto Guardiola.

El tercer candidato, el Atlético de Madrid, es en mi opinión y a pesar de su actual liderato y de su clasificación a semifinales, el rival más débil para el R. Madrid. Es un equipo exprimido hasta el límite, que aprovecha cualquier error y que tiene en su intensidad y concentración durante todo el partido su máxima virtud. La diferencia con los anteriores es que tienen que mantener esa cualidad durante 180 minutos porque calidad tienen menos, pudiendo sucumbir en cualquier momento a la muchísima calidad del equipo blanco. Algo parecido a lo que pasó en semifinales de la Copa del Rey.

El equipo del Cholo tendrá que lidiar con la ardua tarea de jugar Champion League y defender el liderato, algo de por sí difícil para los equipos con largas plantillas y mucho más para un equipo ajustado al límite, con una plantilla corta y que en algún momento perderá fuelle.

De los tres emparejamientos posibles solo veo favorito al Real Madrid en el tercero. Contemplando otras hipotéticas combinaciones, creo que el Atlético de Madrid tendría más opciones contra el Chelsea, mientras que el Bayern de Munich podría sufrir contra el equipo inglés.

Un sinfín de posibilidades en eliminatorias a 2 partidos, con grandes técnicos, campos difíciles y sobre todo mucha tensión. Unas auténticas semifinales de Copa de Europa

El Atlético de Madrid borra del mapa al Barcelona

Escribo estas primeras líneas con el partido del Atletico de Madrid –Barcelona en el decanso, ganando el equipo local pero sin saber el resultado final, aunque con la idea clara de que pase lo que pase esta primera parte demuestra algo evidente, sin actitud es imposible ganar los partidos de elite.

Ha parecido en los primeros 20 minutos del partido, en los que el equipo rojiblanco ha borrado del campo literalmente al Barcelona, que jugaban con 3 jugadores más. Absolutamente todos los rebotes eran del medio campo atlético y los jugadores blaugranas no fueron capaces de ganar ni un solo balón aéreo. Los jugadores locales iban a cada balón como si fuese el último, con fuerza, con fe, con una entrega total.

El resultado, un gol a favor, tres balones al palo, Messi jugando como si fuese un alevin contra hombres, y la sensación de que unos habían salido a morir al campo y otros solamente a jugar un rato al fútbol.

La transformación del Atlético de Madrid en un equipo competitivo es mérito exclusivo de Simeone, que ha convertido a 11 jugadores normales en un bloque, en un equipo con todas las letras. Ha conseguido que todos ellos entiendan que hay que correr los 90 minutos no por ellos sino por el equipo. Ninguno de los tituales del Atlético, a excepción de Courtais, el mejor portero del mundo en un par de años, jugaría de titular en  los otros tres semifinalistas ni tampoco en el Barcelona. Tampoco Costa, un buen delantero centro reconvertido a la categoría de estrella gracias a aprovechar su rendimiento al 110%.

Lo que ha hecho el Cholo, que gran parte de la prensa española reivindica, catalogando el equipo de intenso pero no sucio, de ejemplo y muchos más etcéteras es simplemente lo mismo que intento hacer Mourinho con el Real Madrid, y lo mismo que hizo en otros muchos equipos. Es más, su gesta con el Oporto seguramente sea el espejo al que se mira cada día el Cholo.

A veces se dimensiona la influencia del sistema e incluso la calidad de los jugadores cuando el rasgo más determinante es la actitud, entendida como requisito sine qua non para la victoria. Lo vemos en el tenis con Nadal en cada torneo y con otros tenistas indolentes con quizá más calidad pero que no son capaces de ganar los torneos.

La actitud definida como la concentración extrema, la entrega del 100% del físico, la solidaridad con el equipo, la mentalización sobre un objetivo. Lo que algunos llaman sangre en el ojo o competitividad. Esa cualidad es la que te hace ganar Champion League, acompañada eso sí con jugadores de calidad y buenos técnicos capaces. Pero lo que está claro es que sin ella es imposible ganar un torneo así.

Pensaba que al Atlético de Madrid le faltaba ese plus de calidad, y lo sigo haciendo, pero parece que su compromiso y sobremotivación compensa ese déficit. Ahora mismo semifinalista de la competición más importante del mundo y líder de la liga.

El Real Madrid consuma su venganza contra el Borussia de Dormund

El Real  Madrid se cobró su venganza, agridulce por la mala imagen en la vuelta. Como una semejanza del año pasado pero con cambio de tornas, en la ida el Real Madrid se encargó de casi sentenciar la eliminatoria y en la vuelta de casi reabrir la eliminatoria. El sufrimiento del Real Madrid fue excesivo pero así se consuma aún mas la venganza, habiendo estado el equipo alemán a un solo gol de empatar la eliminatoria.

Salió el Real Madrid al espectacular estadio Signal Iduna Park con la misma mentalidad que el año pasado, pensando que eran superiores y que por puro peso futbolístico se iba a ganar el partido. La presión alemana, no obstante, incomodaba a un Real Madrid que no lograba fluidez en el juego. Con los tres medios demasiado juntos, los delanteros Di Maria, Benzema y Bale sin bajar a recibir y ayudar, se produjeron bien pérdidas de los medios o bien pérdidas de los dos centrales. Tanto Ramos como Pepe son garantía de pelotazos al rival. Ninguno de los dos sabe lidiar con la presión, justo lo que se va a encontrar el Real Madrid en los partidos claves.

Una sola combinación del Real Madrid, en el minuto 15, en banda derecha con Benzema, Carvajal, Illarra y  posterior centro de Coentrao bastó para crear una ocasión de peligro con un claro penalty por mano. Incomprensiblemente la pena máxima la ejecutó  Di Maria estando en el campo un consumado especialista como Xabi Alonso y un jugador como Bale. La ejecución con un tiro no colocado, a media altura la paró el extraordinario portero alemán.

A partir de ahí el Real Madrid se mostró aún mas nervioso. Un error de Pepe, otro de Illarramendi y un gran Reus permitieron al Borussia de Dormund hacerse con el partido con un peligroso 2-0. En ese momento el equipo blanco parecía incapaz de salir de su campo. Desaparecidos los delanteros y con los defensas regalando balones, solamente Modric y Carvajal parecían haber llegado a tiempo para jugar el partido.

Hubo incluso un codazo de Ramos, el que hace en cada partido, en el minuto 27 a  Lewandoski tras perder el mismo el balón, que pudo haber supuesto el 3-0, aunque en honor a la justicia el polaco también hizo falta previa.

La primera parte trajo como principal consecuencia el cambio de Illarramendi por Isco. El vasco se vio superado en todo el encuentro. Fuera de sitio, nervioso y con muchas pérdidas es ahora mismo el jugador más señalado. Lo cierto es que no ayudó la colocación de los jugadores en el Real Madrid. No debe, en todo caso, juzgarse al vasco por solamente este partido.

En la segunda parte, con la entrada de Isco el equipo blanco formó con un medio campo de cuatro, con Di Maria y el propio Isco en el costado izquierda y arriba Benzema con Bale mas tirado a la derecha, donde fue mas peligroso. En los primeros 15 minutos el Real Madrid pareció recuperar el fuelle. Tuvo dos ocasiones una clara de Benzema solo contra el portero y otra muy buena jugada de Bale.

Pero a partir de ahí el Borussia volvió a tocar a rebato y por instantes parecía más cerca el 3-0 que el 2-1, con Reus haciendo una jugada espectacular y dejándole en bandeja a su compañero Mkhitaryan que falló a puerta vacía.

En esos minutos apareció un buen Iker Casillas y fue donde el equipo alemán tuvo su oportunidad. Con la entrada de Cassemiro por un gris  Di Maria el Real Madrid recuperó el medio del campo y se acabó apoderando del partido, desperdiciando varias oportunidades de sentenciar la eliminatoria.

El resultado final dice que el Real Madrid fue mejor, pero deja muchas dudas en cuanto a su capacidad de competir en los escenarios más difíciles. Esperan tres rivales durísimos, en todo caso, independientemente de quien se clasifica.

El Real Madrid debe encontrar a su tercer centrocampista. Parece que Illarrmendi hoy por hoy no está todavía listo; Cassemiro a pesar de sus excelentes 15 minutos me da la sensación de que físicamente no tiene aguante suficiente e Isco, que cuajó un buen partido, lo que ofrece lo hace como delantero y no como medio. Con Khedira en el dique seco, parece ser Di Maria la principal opción, aunque el argentino en partidos de mucha tensión no es un jugador de cabeza fría y en vez de aportar la calma necesaria en un mediocampista aporta al juego un caos, que a veces sale bien pero que otras perjudica al equipo.

El mismo problema tiene el equipo en defensa. Parece que la mejor combinación esCoentrao y Carvajal, aunque eso supone perder opción de salida por banda izquirda y más con Ramos y Pepe que no logran aportar salida. Y aquí nuevamente se plantea la solución de Varanne.

Y por último en ataque, los tres de arriba tienen que aprender a defender, necesitan entender que si el equipo se parte en dos, primero se van a recibir goles en contra y segundo el equipo no va a ser capaz de atacar con muchos efectivos y solo de manera individual como ocurrió ayer. Sin esa capacidad del Madrid de pensar como bloque, defendiendo todos juntos y colocados y atacando juntos pero con inteligencia, va a ser difícil que el equipo se lleve la Champion League.

Deberán ser los propios jugadores los que aprendan del error tal y como dijo Modric en rueda de prensa, pero también el entrenador ha de saber que hay jugadores más inteligentes que otros, con mayor capacidad competitiva e inteligencia para partidos claves como el de ayer, donde un error, uno solo, puede sentenciar un partido.l

Pie y medio en semifinales

 El Real Madrid se cobró venganza de su terrible derrota el año pasado. Un 3-0 parece suficiente para afrontar la vuelta en territorio hostil. Más que los goles a favor, la clave fue mantener la portería a cero, lo verdaderamente improtante en este tipo de eliminatorias.

Lo cierto, es que a pesar del resultado, el Real Madrid no dio sensaciones de defender bien, aunque el Borussia, con poca pólvora, no fue capaz de demostrar ese hecho. El otro hecho incontestable es que el equipo de Carletto tiene una calidad descomunal. Seguramente los mejores atacantes del mundo. Basta un relámpago de Cristiano o un rayo de Bale o una sutil granizada de Isco para convertir cualquier jugada en gol.

Y es ahí donde precisamente este Real Madrid tiene que encontrar ese equilibrio. Está demostrado que con Isco el equipo mejora ofensivamente como en teoría lo haría con Marcelo. Pero lo cierto es que con otros componentes como Modric o con un Illarramendi o un Khedira el equipo tiene más capacidad defensiva. Tiene que crearse un sistema y una serie de automatismos que obligue al equipo a defender más junto y atacar más fluido, independientemente de los jugadores. De lo contrario tan pronto se puede ganar un partido 1-6 o 3-0 como perderlo 3-4 o 2-1.

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Ayer se anunció la sanción al Barcelona y la prohibición de fichar durante un año. Un golpe más al equipo blaugrana y una muestra más de la doble moral de este club que durante años se ha dedicado a predicar con las palabras pero no con el ejemplo. En los últimos tiempos hemos visto como Messi, su jugador franquicia, defraudaba a Hacienda, como se fichaba a Neymar de la manera más oscura y opaca posible, el pisotón de Busquets en la cabeza y ahora la sanción de la FIFA.Más allá del perjuicio en la imagen, que no es pequeño, la prohibición de fichar, a falta de la apelación y de conocer en detalle si afecta a las cesiones, puede suponer un grave revés.

La marcha de Valdés deja a Pinto como portero titular. Pasar de uno de los mejores cinco porteros del mundo a un portero mediocre puede ser determinante no solamente para este año sino para el siguiente.

En defensa, este Barcelona ha demostrado ya sobradas muestras de fragilidad. Faltan como mínimo dos centrales y seguramente relevos en los laterales con dos jugadores como Alves y Adriano ya en el declive de sus carreras

La delantera también podría verse reforzada aunque gol y calidad le sobra al Barcelona.

 

 

 

 

 

Partido de riesgo contra el Borussia de Dormund

Afronta el Real Madrid la eliminatoria contra el Borussia de Dormund como una doble revancha. Por un lado, la revancha del año pasado, todavía con el recuerdo vivo del 4-1 y de aquel gol que no llegó finalmente en la vuelta, y por otro, como revancha consigo mismo por haber perdido muchas opciones en la liga tras las la pérdida de 6 puntos recientemente.

La victoria del Rayo Vallecano debería servir como bálsamo aunque es en realidad una falsa calma. Quizá la calma que precede a la tormenta. El equipo tampoco jugó bien pero se vio beneficiado por los muchos huecos que dejan los equipos de Paco Jémez.

Personalmente, si bien hace dos semanas creía en el pase seguro del Real Madrid, ahora, tras ver su respuesta ante Sevilla y Barcelona, dos rivales difíciles, considero que este equipo todavía no ha demostrado este año su capacidad para competir. Y es en estos partidos, donde un error en contra o un despiste o un fallo puntual decanta la eliminatoria.

El Borussia de Dormund nada tiene que ver con sus versiones anteriores. Le falta su máxima estrella, Goethe, triunfando en el Bayern de Munich, y para esta elminatoria afronta la ida sin Lewandoski, en mi opinión ahora mismo el mejor delantero del continente, y con una serie de bajas de jugadores importantes como Subotic o Gundogan entre varios.

Con todo, solamente con la capacidad táctica de Klopp, el buen hacer de sus jugadores y la muchísima calidad de Reus más la incertidumbre de un partido de vuelta que pase lo que pase en la ida será una olla a presión, me hace desconfiar del Real Madrid.

Un solo gol en contra, con un error de la defensa, tan propicia a ello, o una trampa táctica de Klopp, sabiendo que la vuelta el Real Madrid deberá ganar en campo contrario contra un rival de fuste, cosa que no ha realizado hasta ahora, son motivos suficientes para mi desconfianza.

En partidos como estos echo de menos a jugadores como Arbeloa o Khedira, con oficio. Echo de menos el perfil de jugador que se crece en los partidos grandes. El Real Madrid último que se impuso en Europa era un equipo que tenía a jugadores con una jerarquía mundial. Jugadores como Hierro, Redondo, Roberto Carlos, Raúl, Mijatovic o Zidane, que en esos momentos se crecían.

 Veremos que alineación saca Carlo Ancelotti y como se comportan los jugadores. Hasta la fecha este equipo ni este año, ni en alos anteriores han demostrado la suficiente competitividad como para ser aspirantes a la décima.

Los de Laso siguen ganando

Aunque el fútbol muchas veces parece ocuparlo todo, en estos tiempos de incertidumbre futbolística blanca, resulta casi pecaminoso no mencionar el desempeño de la sección de baloncesto del Real Madrid.

Los de Laso volvieron a ganar un partido más, contando todos los partidos de la temporada por victorias excepto las dos derrotas contra el CSKA de Moscú y Bayern de Munich a domicilio. La del jueves no fue una victoria cualquiera porque se ganó contra un histórico como el Maccabi. Un equipo siempre puntero y en una cancha difícil.

Si bien es cierto que se hizo con sufrimiento, la realidad del equipo es que en cualquier circunstancia siempre acaba respondiendo. Esta vez se ganó de un punto, sufriendo y a un tiro libre fallado de la prórroga.

El equipo empieza a resentirse de las bajas de dos jugadores, uno Carrol, especialista ofensivo y otro Draper, especialista defensivo. Ambos aportaban además de recursos en ataque y en defensa, frescura en la rotación. Ese es ahora mismo en gran talón de aquiles de este Real Madrid, que va a necesitar bajar las prestaciones para llegar frescos a la parte que realmente importa de la temporada, los playoffs ligueros y europeos.

Dado que Pablo Laso apostó por esperar a los lesionados y cubrir sus puestos temporalmente con juniors, habría que darles más minutos, así como a Diez y al resto de jugadores menos habituales. Si bien es cierto que los titulares han dado un paso adelante todos,no lo es menos que la carga de minutos puede pagarse tarde o temprano.

En todo caso, ocurra lo que ocurra, no se podrá olvidar nunca esta excelente temporada del mejor Real Madrid en muchísimos años. Y este es mérito de Pablo Laso. Ha conseguido la mejor versión de dos ex Nba, Rudy fernández y el Chacho. El primero está en su mejor nivel de siempre. Es el mismo jugador intenso y con clase de la Penya, pero más maduro y más líder. Definitivo en ataque y en defensa es el verdadero pilar sobre el que se sustenta el equipo.  Por su parte, el Chacho ha logrado muchos años después convertirse en el jugador que estaba llamado a ser. Ha mejorado espectacularmente su tiro a canasta, su defensa y su juego, siendo igualmente espectacular es más sólido y menos errático.

Del resto, Laso ha conseguido una muy buena versión de Llul y Reyes y ha acertado con el fichaje del griego Borussis, además de con la gestión del resto de jugadores de la plantilla.

Si alguna plantilla del Real Madrid aspiró realmente en algún momento al triplete esa fue la de baloncesto.

El Real Madrid se deja media liga y parte de otra

El Real Madrid perdió ayer en Sevilla media liga, tres cuartos del nuevo proyecto, y Ancelotti y muchos jugadores la credibilidad que se habían ganado hasta hace tan solo 6 días.
La racha consecutiva de victorias y la espectacular goleada contra el Shalke ilusionaron al madridismo. Todos lo hicimos, pensando que un nuevo modelo de dirección más laxo, con un ambiente más tranquilo, quizá supusiese un estímulo para que la plantilla demostrase lo que no hizo el año pasado.
Por desgracia, los que creíamos que no eramos competitivos antaño porque caíamos ante Bayern de Munich primero y Borussia de Dormuntd después, ahora simplemente pensamos que este equipo ya no es que sea o no competitivo, es que no es equipo.
Se han ganado los partidos que hace que se pierdan ligas, pero no se ha vencido en ninguno de los partidos en los que se ganan ligas. El primero el del pasado fin de semana, antes con los otros tres derbys y durante con todas las plazas difíciles. En las visitas a los seis primeros, sin contar la Real Sociedad que está pendiente, este Real Madrid no ha sacado ni una victoria. Empates en en Madrigal, San Mamés y Calderón, derrotas en el Pizjuán y Camp Nou. Esos datos junto con los empates en Pamplona y en Turín hacen dudar mucho de la capacidad de este equipo de competir en situaciones adversas.
Y justamente coincidiendo con la posibilidad del Real Madrid de dar un golpe encima de la mesa. La realidad es que a la hora de verdad este equipo nunca ha dado la talla excepto en la eliminatoria contra el Atlético de Madrid. A día de hoy, a falta de jugar los partidos de verdad de la Champion League y la final de la Copa del rey, el equipo adolece de un traje que le permita ganar cuando hay máxima tensión. Si ha diseñado bien Carlo el traje de paseo, el de los partidos fáciles, esos partidos en los que todos parecen buenos. Lo contrario a lo de de ayer. Hoy cualquier madridista vendería a los 11.
Aunque el verdadero drama es que mirando al banquillo la única solución al ataque es un indolente Isco. Morata está más verde que las manzanas verdes, los mediocentros, Illarra y Cassemiro también y además no juegan mucho. Y para de contar. Tampoco es que fuese un verjel atacante con Jese, pero al menos como primera alternativa daba soluciones y crédito al banquillo.
La liga ahora mismo está complicada, no perdida porque esto es fútbol y quedan muchos partidos, pero si difícil porque el Real Madrid está a 4 puntos del Atleti y a tres del Barcelona, por el goalaverage en contra. Y mirando los calendarios no parece sencillo e incluso parece mas probable que el Real Madrid falle más veces.
En este punto de al temporada todavía no se sabe  si el equipo esta destrozado porque Mou lo dejo así o si Carletto ganará algún título demostrando que el portugués no hizo bien su trabajo con este mismo equipo. Lo que sí es un dato objetivo es que el Real Madrid nunca perdió en las tres temporadas anteriores dos partidos seguidos en liga.
El equipo transmite la sensación de que puede perder cualquier partido y  Carletto de que es un funcionario más del banquillo. Un funcionario de cara amable y suaves maneras. Eso para quien le gusten los funcionarios y piensen que Carlo era un nuevo Del Bosque. Lo que esta gente parece no ver es que ya no se vive en el comunismo de antaño y sí en el terrible capitalismo en el que equipos como el Bayern de Munich o el Barcelona, que dominan el panorama y que no son ni el Bayern Leverkusen ni el Deportivo de la Coruña ni el Valencia.
Esa es la gran diferencia.

El Barcelona sale fortalecido del Bernabeu tras un polémico partido

Pitó Undiano Mallenco el final y el Real Madrid pasó de ser líder con una diferencia importante de 4 puntos sobre el Barcelona, a estar segundo empatado a puntos con el Atlético y con un solo punto de ventaja sobre el equipo azulgrana. Pero sobre todo pasó de parecer un equipo sólido, seguro y con confianza, a uno dubitativo, que en liga tiene en goalaverage personal en contra con sus dos principales rivales, y que ahora mismo no depende de sí mismo.

 El balance de los de Carlo Ancelotti es negativo cuando se trata de partidos importantes. Dos derrotas contra el Barcelona, una contra el Atletico de Madrid y un empate no hablan bien de la capacidad competitiva de este equipo en los partidos claves. Tampoco dio el equipo la talla en plazas difíciles.

 El clásico ofreció un duelo de ataques y un duelo de defensas, o mejor dicho de desajustes defensivos. Tuvo el Barcelona en los primeros minutos la oportunidad de sentenciar con un 0-2 en varias ocasiones, y fue entonces cuando apareció la defensa del Barcelona para demostrar que este equipo no defiende bien. Benzema marcó por ocasión doble lo que había fallado antes y el Real Madrid se adelantó en el marcador, 2-1.

 Empataría el Barcelona y volvería a adelantarse el equipo blanco para después ver como una expulsión y dos penalties le devolvían la ventaja al Barcelona. Son  demasiados 4 goles en contra. Y más en tu propio estadio. El clásico deja malas sensaciones defensivas en el Real Madrid. Carvajal no estuvo bien en la primera parte, Marcelo no ayudó en la segunda y Ramos sumó una nueva expulsión, mas las habituales dudas que ofrece Pepe, ya agotador con tanto teatro y gestualidad. Y aunque en ambos casos están eximidos porque Pepe fue agredido y provocado previamente, y el penalty no fue, no deja de ser una constante.

 Varanne en 15 minutos dio más tranquilidad, y aunque el francés parece en una versión inferior que la del año pasado, sigue ofreciendo muchas más garantías. En cuanto a los laterales, es lo que ofrece apostar por dos tan ofensivos. El tantas veces criticado Arbeloa o incluso Coentrao demostraron en clásicos anteriores mayores y mejores capacidades defensivas. Tampoco ayudaron a sostener la defensa Xabi Alonso y Modric, los dos con menores prestaciones que en otros partidos.

 El Real Madrid también tuvo el problema en sus dos jugadores principales de ataque, Bale y CR7, que no sumaron demasiado y que no parecieron acoplarse al sistema defensivo del equipo. Al Real Madrid le sostuvo un gigantesco Di Maria y un siempre motivado ante el Barcelona, Benzema, que no obstante, no vio recompensado su buen partido tras ser el primer cambio.

 El partido también ofrece precisamente dudas en cuanto a la gestión de los cambios. Los dos últimos muy tarde, ya con el equipo asfixiado, sin saber Carletto si aguantar el empate o si lanzarse al ataque. Es cierto que la baja de Jesé se nota más de lo que debería. Era la mejor alternativa ofensiva, limitándose ahora a Isco, que ha entrado en fase de observación y a Morata, que no da la sensación de ser un recambio válido para partidos de máxima enjundia. A eso parece limitado el banquillo blanco, sin más. Ayer habría sido una buena oportunidad para ver a Illarramendi sosteniendo el medio del campo, con el partido en fase crítica, con Di Maria fundido y con los dos medios sin claridad de ideas.

 Le salieron mal a Carletto los cambios y aunque siempre es ventajista criticar a posteriori. Sí es cierto que si Benzema hubiese marcado su tercer gol tras una buena jugada de Bale habría cambiado el partido, aunque también lo habría hecho si se hubiese pitado el penalty de CR7 fuera del área. Deja el partido la sensación de que el Real Madrid nunca controló el partido. Ni con 2-1 ni con 3-2 supo sostener el resultado e incluso con un buen empate, 3-3, tampoco fue capaz de aguantar, a pesar de jugar con 10. Por su parte, el Barcelona tampoco me pareció que hiciese un partido brillante. Se benefició de los muchos errores madridistas pero no me dio la sensación de que fue superior más que en el resultado. Su mejor desempeño se produjo en superioridad numérica.

Sale  el Barcelona reforzado, con un hat trick de Messi, a pesar de que sigo pensando que el astro argentino ya no está como antes. Tampoco me convenció Neymar y apareció como siempre en estos partidos Iniesta, que por su banda hizo muchísimo daño. Los del Tata parecen haber vuelto y afrontan el último tramo de liga a un solo punto de la cabeza.

 El arbitraje, malo, con muchas dudas sobre la fiabilidad y limpieza de la competición, algo que seguirá sobrevolando en el ambiente mientras ni esta federación ni de las que dependen, UEFA y FIFA estén dispuestas a disponer de los mecanismos necesarias para intentar resolver las jugadas dudosas.

Real Madrid -Barcelona, un partido clave

La goleada el pasado fin de semana del Barcelona contra el Osasuna no  puede ocultar que en este momento de la temporada el equipo blanco afronta el derby en un mejor estado que su rival.

Mientras que Messi parece cada vez menos Messi, Cristiano Ronaldo cada vez es más Cristiano. Bale se reivindica más rápidamente que Neymar y el Real Madrid parece más sólido que el Barcelona. Además está la diferencia de puntos en liga y el factor campo.

Con todos esos ingredientes el Real Madrid debería ser favorito no solo para ganar sino para hacerlo incluso fácil. Pero, cuidado, que estos partidos son todos distintos. Sí, hay una tendencia en liga y también hasta el derby de la ida en el Camp Nou había una una clara predominancia del Real Madrid en los últimos partidos (aunque mucha gente parece olvidarlo).

Con Pepe y Ramos en un buen momento de la temporada, habrá que ver el estado físico de los laterales del Real Madrid para cerrar las vías de entrada a los delanteros del Barcelona, especialmente Messi, siempre dañino contra el Real Madrid. En el otro lado, parece que Piqué y compañía tendrán trabajo con Bale y CR7 y especialmente Benzema que suele cuajar excelentes partidos contra los azulgrana.

Con ese panorama es posible que estemos ante un partido bonito con constantes choques defensa-ataque. Y ahí, el medio campo que se consiga imponer, el del Real Madrid creando juego rápido y robando balones, y el del Barcelona haciendo daño con la posesión, seguramente decante la balanza.

El Real Madrid debería tener como objetivo un gol tempranero, que con muchas posibilidades recordaría al Barcelona sus peores momentos de la temporada. Mientras que el equipo blaugrana debe tener en la cabeza llegar vivos hasta el final del partido. Por físico este Real Madrid parece superior.

Un duelo que decidirá la liga, como mínimo para el Barcelona en caso negativo, y que también puede definir el destino de uno u otro equipo. Ganando el Real Madrid, Carletto puede verse afianzado en el cargo, con la confianza de tener más cerca la liga (atlético mediante). Y perdiendo el Barcelona pasará lo contrario, con el Tata con medio pie fuera y con el Barcelona pendiente de renovar profundamente su plantilla.