Después de la tempestad viene la calma: goleada del Real Madrid

Cuando la BBC golea todo es más plácido para el Real Madrid, y más si al trío de goleadores se le suma James. Con todo el potencial ofensivo del equipo, lo que sorprende es que no se hayan logrado más goles hasta ahora.

 La propuesta de este Real Madrid super ofensivo es simple, hacer muchos más goles que el rival. De otra manera no se entiende un sistema que prácticamente a los 30 minutos del partido se presenta como un 4-2-4, apenas con James apoyando en defensa, pero deseando en realidad no hacerlo.

 Esa es la realidad de un equipo que defiende mal en todas sus líneas. Los tres de arriba están prácticamente eximidos de tareas defensivas: Cristiano Ronaldo no corre hacia atrás ni hace ademán de hacerlo (mismas prerrogativas que Messi), Bale se hace el despistado y en Benzema no están los genes necesarios para tal acción, que ni siquiera Mourinho consiguió sacar.

 El cuarto atacanta, James, que no tiene ni tendrá el despliegue físico de Di María, muestra un compromiso mayor, sabiéndose el tercer centrocampista aunque sin las herramientas necesarias para tal desempeño: habilidades tácticas, lectura del juego defensivo y despliegue físico. Cuanto más escorado a la izquierda y más pendiente de desarrollar esas habilidades, más se pierde todo su potencial ofensivo, que a la vista de lo mostrado es mucho.

 Con ese panorama lo que queda para defender son 6 hombres. Los dos mediocampistas, que son acompañantes sufren a finales del partido para mantener el equilibrio. Si a eso se le suma que Ramos está más preocupado de meter gol que de defenderlo y que Marcelo se considera un atacante más, el resultado es un equipo con claras dificultades para mantener una defensa férrea, incluso ante el Basilea.

 Mientras el equipo sea capaz de generar juego y golear como ayer, todo serán palmaditas y sonrisas, pero cuando eso no ocurra, posiblemente volvamos a ver repetidos partidos los partidos contra la Real Sociedad o el Atlético de Madrid.

 La solución pasa, bien por involucrar más defensivamente a los tres de arriba, bien por incorporar otro medio defensivo, aunque Carlo aquí solo tiene la opción hoy en día de Illarramendi y no parece convencerle demasiado, o bien, cualquier otro ardid táctico como incorporar a Marcelo en el medio del campo, reubicar a James o Isco como falsos 9, presionar arriba, etc…

 Veremos si logra dar con la tecla como el año pasado o si lo de ayer es un mero espejismo. Sugiero esperar a un equipo que no deja de ser campeón de la Copa de Europa y de la Copa del Rey, y que en esencia tiene la misma plantilla que el año pasado.

Real Madrid, la convulsión eterna

Hay una vieja leyenda entre el madridismo “underground” que relata la existencia de una fecha en la que el Real Madrid se sumirá en el ostracismo para convertirse en un nuevo Benfica, mirando constantemente las Copas de Europa llenas de polvo que yacen en las vitrinas.

 Y hay otra creencia que reza que el Real Madrid será un día un equipo capaz de salir a jugar todos los partidos de una temporada con la máxima intensidad para lograr de una vez por todas un triplete que jamás ha conseguido en toda su historia.

 Lo cierto es que el Real Madrid  dejó de lado lo primero tras la séptima y lo segundo tras la segunda temporada de Mourinho que fue el único capaz de exprimir al equipo al máximo, logrando un récord de puntos y victorias para el equipo blanco, que nunca antes se había visto.

 La décima y el verano de compras y ventas, ha acabado de confirmar la tercera de las opciones, por la que ha navegado en realidad el Real Madrid desde hace décadas y que nos trae un club eternamente convulsionado, pero siempre capaz de ganar títulos en mayor o menos medida.

 Lejos parecen los días en los que el club estaba en quiebra, y también parece una quimera aspirar a tener un club perfectamente planificado, con veintidós jugadores profesionales que se partan el alma en cada partido y además tengan talento y calidad.

 La realidad es la actual, con un equipo descompensado en muchas de sus líneas, repleto de estrellas internacionales, con un entrenador en constante estado de calma, y con presidente tan pagado de sí mismo, que tras ganar un doblete histórico, es capaz de modificar lo suficiente la plantilla como para que el equipo tenga que volver a empezar de cero.

 Esa realidad y la existencia de una afición esquizofrénica, que critica lo que tiene y echa de menos lo que no tiene, que pide una cosa para luego rechazarla, es la que rodea y rodeará al madridismo.

 Un equipo que solamente tres meses después  de marcar un hito histórico ganando su décima Copa de Europa, es capaz de autosumirse en una crisis lo suficientemente grande para que todo sea cuestionado.

 Sí, el Atlético de Madrid volvió a ganar al Real Madrid, y sí, Ancelotti parece empeñado en alinear a los jugadores que más le gustan a Florentino y a la prensa. Y sí, Di Maria y Xabi Alonso daban una estabilidad que ahora no parece encontrar el Real Madrid.

 Pero así es el Real Madrid, seguramente desde el día que Bernabeu abandonó el club. E incluso antes. En algún momento el equipo utilizó sus éxitos pasados como símbolo de su grandeza, para al mismo tiempo aspirar a ganarlo todo, y a la vez, instalar a sus jugadores en un estado de confortabilidad que les permitía no correr al máximo en todos los partidos. Esta es la verdadera contradicción de un club que para seguir construyéndose se autodestruye cada temporada.

 Una autodestrucción que parece más evidente que nunca este año, pero que no hace tanto vivió episodios similares. Hablamos de un club que echó a un entrenador que iba primero en liga. Un club que malvendió a dos jugadores como Sneijder y Robben, que despidió a su entrenador tras ganar una Copa de Europa que había esperado durante 32 años. El caso de Raúl, la venta de Makelele o Redondo o el actual debate de Casillas han servido para avivar el fuego constante. Hay tantas situaciones polémicas alrededor del club como periodistas dispuestos profundizar y polemizar sobre ellas. Y aquí entra en juega una prensa que es juez y parte, amplificadora de los éxitos y fracasos hasta el absurdo. Una prensa que un día dice una cosa y al siguiente la contraria para avivar los bajos instintos de una afición que hace más caso a los periódicos que a lo que ve en el campo.

 Todo forma parte de un círculo vicioso, o virtuoso, según se mire, que hace más grande al Real Madrid pero también más inestable. Pareciera que a mayor grandeza mayor inestabilidad, sin solución de continuidad, en una paradoja imposible, que por momentos parece agigantarse hasta construir un gigante de pies de barro que pareciera que en cualquier momento va a caer desplomado.

 Aunque tan lejos está el día que este equipo se quiebre definitivamente y deje de ganar como de lejos está el día en el que este club sea capaz de tener 3 años completos de estabilidad y triunfos. Como alejados estamos los aficionados de dejar de sufrir sin dejar disfrutar. En el pecado está la penitencia. En el disfrute de soñar con un Real Madrid que aplaste a todos sus adversarios una y otra vez está la realidad de sufrir con un equipo capaz de ganar 0-2 y ver como le remontan y marcan 4 goles. La realidad de saber que el vestuario blanco vive una eternidad autogestión que le impide disputar todos los encuentros a la máxima intensidad.

 La realidad de un equipo que solo con el escudo es capaz a la vez de ganar los partidos y de perderlos.

Derby: el equipo del pueblo contra el Real Madrid

Se enfrenta mañana en en el Santiago Bernabeu el equipo del pueblo, según ha autodenominado Simenone a su equipo, contra el equipo de los millones, según denominan habitualmente al Real Madrid.

 Evidentemente ambas denominaciones tienen el objetivo de acercar la causa atlética a los aficionados, algo que sufrimos en sobradas ocasiones el año pasado, cuando se hablaba de la humildad de los del ‘Cholo’, su trabajo, su épica, y un largo etcétera. Mientras que lo contrario tiene el objetivo claro de desprestigiar los triunfos del Real Madrid, disminuyendo sus méritos por tener a los jugadores más caros y por ingresar más dinero que ningún otro club.

 Lo curioso es que esta aplicación de los términos no se utiliza cuando juega el Barcelona, uno de los equipos que más gastado en los últimos años, ni se aplicará durante este año a pesar de que el club blaugrana se ha gastado 143 millones. O incluso con el Atlético de Madrid que ha gastado en fichajes 95 millones de euros, 20 millones menos que el Real Madrid.

 Aún es más llamativo que no se utilice este argumento cuando el equipo del ‘Cholo’, el equipo del pueblo, juega contra el Elche, el Rayo Vallecano o el Valladolid, equipos con un presupuesto muy inferior.

 Supongo que todo será cuestión de aceptaciones. Pero lo que está claro es que el Real Madrid seguirá suscitando envidias y muchas más de su vecino pobre, y más si se repiten victorias como la de la Champion.

El hecho de haber perdido en la Supercopa de España o el año pasado en liga, solamente acrecienta la sensación atlética de que se perdió una oportunidad histórica. Pero por eso el Real Madrid es el club más laureado de Europa.

 Analizando ya el partido en su vertiente deportiva, el Real Madrid a buen seguro no saldrá con la poca intensidad habitual. La derrota contra la Real Sociedad ha removido (aunque sea un poco) los cimientos de un vestuario que parece afrontar este año con pasividad, saciado en parte con la conquista de la Champion League.

 Es responsabilidad del equipo y de los capitanes lograr que el equipo salga motivado e intenso ante un rival que aplicará las mismas armas que siempre: intensidad en todo el campo, defensa dura y férrea y aprovechar los errores del rival.

 El equipo de Ancelotti todavía no ha encontrado este año el sistema óptimo y está por definir la alineación. Lo lógico parecería alinear al único mediocentro real del equipo, Illarramendi, el joven al que se fichó para reemplazar a Xabi Alonso. Ahora que el tolosarra ya no está, ni Di María para hacer las funciones de centrocampista, ni Khedira, que parece que se va a pasar otro curso lesionado, es el momento del jugador vasco.

Si no juega mañana, el equipo debería traspasarlo en el mercado de invierno porque significaría que no tiene la confianza del entrenador. Y hablamos de un entrenador que fue uno de los mediocentros de uno de los mejores equipos que se recuerdan, el Milán de Sachi. Si Carlo no confía en él es porque el propio Illarra tampoco tiene confianza en sí mismo. Y sinceramente, un jugador con 24 años, fichado por el Real Madrid por más de 30 millones tiene que tener ganas de comerse el mundo, de salir al campo y demostrar su calidad, y no de asustarse al primer contratiempo.

 Mañana sabremos si el Real Madrid cae en los mismo errores de partidos pasados (incluida la alineación de Iker Casillas) y vuelve a vencer el equipo del  pueblo o si nuevamente prevalece la injusticia divina, y gana el equipo de los millones.

Francia elimina a España de su mundial

España cayó eliminado ante el mismo equipo al que ganó en la fase de grupos de manera muy holgada, transmitiendo la sensación no de ser peor sino de estar menos preparado y motivado que un rival que hizo su partido, y lo hizo muy bien.

 Los responsables son siempre los jugadores, pero el entrenador también debe asumir su parte de responsabilidad. Y en el caso de ayer se vio claramente que la aportación de Ibaka y Marc Gasol no fue óptima, mientas que Felipe Reyes esperaba en el banquillo. De alguna manera ha sido esa la tónica general del campeonato, con el entrenador gestionando a los 12 jugadores como si solamente tuviese 8.

 En el caso de ayer, se vio claramente al contar una y otra vez con Marc e Ibaka tremendamente desacertados. Muy poquitos jugadores deben jugar en caso de no estar al 100%. Solamente super estrellas mundiales y dependiendo de su estado y condicion. La realidad es que Marc no estaba centrado y debió jugar muchos menos minutos.

 El caso contrario es el de su hermano, tocado físicamente, pero como en todos estos partidos a un nivel alto, siendo el mejor del equipo. Tampoco ayudó el porcentaje en triples del equipo español, con un 2/19 ni el pésimo cierre en los rebotes, 28 contra 50 de Francia.

 España queda eliminada en su propio mundial, como  perdió aquella final contra Rusia en su propio Europeo. Siempre es duro perder, pero sabe mucho peor cuando el rival no es mejor que tú. Porque esta España estaba destinada a llegar a la final y ganar o perder ante la todopoderosa Estados Unidos.

 El hecho de caer ante una Francia que no ha acudido con sus mejores estrellas habla claramente del fin de ciclo de una generación única. Por el camino títulos y la mejor selección de la historia, con un plantel que ya no será igual. Una triste despedida para un conjunto de jugadores irrepetibles, la generación de oro.

Los latinos del Real Madrid

 Observando la plantilla del Real Madrid no se ven ni argentinos ni brasileños. Cuesta recordar un año en el que no estuviesen representadas ambas nacionalidades. Dos países que representan como pocos el fútbol en el continente latinoamericano.

 En cambio, el conjunto blanco ha incorporado a sus filas a James, Chicharito y Keylor Navas, un colombiano, un mexicano y un costarricense. A excepción de Hugo Sánchez, aquel maravilloso delantero que rompió estadísticas y uno de los tres mejores rematadores de la historia, no se conocen futbolistas de estas nacionalidades que hayan triunfado con el Real Madrid. Quizá sea un cambio de paradigma en esos países, con nuevos competidores, con países en alza.

 En todo caso, considero acertada sus contrataciones. Tras unas pocas semanas en el Real Madrid, los tres han demostrado algo muy importante, estabilidad emocional e ideas claras. Como se suele decir, parecen personas con la cabeza muy bien amueblada. Y eso, en un club tan exigente como el Real Madrid es importante. Son personas que llegan al Real Madrid como llegaría cualquier aficionado, ante la oportunidad de sus vidas.

 Evidentemente, su éxito dependerá no de cómo se comporten fuera o dentro del campo, sino de su capacidad futbolística. Pero en un club con tantos egos es importante tener a tres chicos sin ínfulas, que conocen la importancia del Real Madrid y que tienen claro que para jugar en el 11 titular van a tener que hacerlo muy bien. De lo contrario, tendrán que esperar en el banquillo, compitiendo por el puesto, pero sabiendo acatar la decisión del entrenador.

 Este último punto es clave. Basta con leer las declaraciones de ayer de Chicharito para entender esto. Uno no es que se resigne a ser suplente, es que acepta la decisión del entrenador pero sigue compitiendo (en buena lid) por un puesto en el 11 titular. Algo parecido a lo que transmitió Diego López en su emotiva carta de despedida.

 Ojalá estos tres jugadores puedan triunfar en el Real Madrid y hacer que sus países de origen se sientan orgullosos. Para empezar, el mero hecho de que los tres estén en la plantilla creo que es positivo para el ambiente del vestuario.

El Open USA abre el camino a nuevos campeones

Esta noche se disputa la final del última Gran Slam del año, con dos protagonistas inesperados, el japonés, Nishikori y el croata, Cilic, ambos vencedores en duelos con los máximos favoritos, Djokovic  y Federer respectivamente.

Por primera vez desde el Gran Slam de Australia del año 2005, ninguno de los tres mejores jugadores, Federer, Nadal y Djokovic, estarán presentes. En un año extraño, con las lesiones de Nadal, la bajada de rendimiento de Nole y el ocaso de Federer, parece que quizá sea hora de que los tenistas más jóvenes se empiecen a abrir paso.

Pero a pesar de este torneo de de las buenas perspectivas de estos y otros jugadores como Raonic, todavía es difícil pensar que estos jóvenes jugadores u otros por llegar harán frente de verdad a los tres grandes.

Hablamos de jugadores que han marcado una época. Tres leyendas del tenis. Una de ellas con 33 años, Federer, ya en retirada, pero las otras dos,Djokovic y Nadal, habiendo nacido en el 87 y Nadal del 86, todavía con mucho tenis que mostrar.

Por eso será interesante ver quien gana esta noche y si serán capaces de seguir su progresión durante los siguientes torneos. El jugador que parece más sólido cuando está en forma es el japonés. Actual número 8 del mundo, a sus 24 años tiene que aprovechar su plenitud física y evitar las lesiones.

 Veremos quien es finalmente el ganador del Gran Slam y si puede hacerse un hueco dentro del top 5 del tenis mundial.

 

Las dos caras del Real Madrid en la dura derrota contra la Real Sociedad

El Real Madrid mostró ayer sus dos caras más antagónicas. La primera, la de los 20 primeros minutos, de fútbol de ataque total, con todos los jugadores mostrando su mejor versión ofensivo, y la segunda, con el equipo roto, sin capacidad de contener defensivamente al rival, desordenado y desmoralizado.

 Esos son los dos Real Madrid que vimos anoche en el 4-2. Un resultado que debe servir para repensar el equipo e intentar equilibrar un 11, que de primeras se preve excesivamente ofensivo. Con dos delanteros, Bale y Benzema, dos mediapuntas, Isco y James, dos mediopuntas reconvertidos a mediocentros como Modric y Kroos y dos laterales que podrían ser extremos como Carvajal y Marcelo.

 Con ese planteamiento ultraofensivo y con el engañoso 0-2, el Real Madrid bien pudo haberse marchado al descanso 0-5. Pero los balones a balón parado y los centros al área, convirtieron el cómodo resultado en un 2-2 que después se transformó vertiginosamente en un 4-2, con el Real Madrid tendido en la lona y sin más recursos ofensivos que Khedira o Illarra.

 El planteamiento de Carlo Ancelotti puede tener que ver con su necesidad de. buscar un nuevo 11. Dos piezas claves del 11 titular del año pasado, Di María y Xabi Alonso ya no están y hay que encontrar sus sustitutos y el nuevo modelo. De continuar el 4-3-3 es posible que veamos más partidos como el de ayer, porque ni James ni Isco son Di María.

 Ahora bien, Kroos si podría ser un Xabi Alonso y la plantilla con la incorporación de Keylor, James y la reciente cesión de Chicharito, debe ser suficiente. Eso sí, le toca al entrenador volver a juntar las piezas.

Lo que no tiene sentido es utilizar las ventas de Xabi y Di Maria para justificar la derrota y el al de juego de ayer. Evidentemente con ambos jugadores, más las incorporaciones, este Real Madrid habría tenido su mejor plantilla de la historia. Pero por distintas circunstancias ambos jugadores ya no están.

Uno, Xabi, ya mostró durante esta Supercopa y el mundial que ya pasaron sus mejores años, con una clara decadencia. Y el otro Di María, tras convertirse en la mayor venta de la historia del club, no puede ser considerado como imprescindible tras varios años regulares.

Lo que hay que buscar es que el entrenador logre un sistema equilibrado, y que además logre poner fin al descontrol que se produce en todas las jugadas a balón parado. Supongo que no ayuda la desconfianza que hay hacia Iker.Cada vez se hacen más evidentes sus carencias por alto, habiéndose convertido en un portero incapaz de controlar su área pequeña. Tampoco ayuda la defensa a los hombres.

Esos ajustes y lograr que todos los jugadores colaboren defensivamente es lo que tiene lograr Ancelotti en un equipo que a día de hoy sigue siendo campeón de Europa y de la Copa de Rey, y uno de los máximos favoritos a todo.

El Caso Di María

La venta de Di María ha originado y originará un debate, que durará o no , en función de los títulos que ganen los de Ancelotti esta temporada. Si se logra la Copa de Europa, como el año pasado, nadie se acordará del argentino como nadie se acordó de Ozil, cuya venta también originó un intenso debate.

 El problema de base a la hora de discutir si es o no apropiada su venta es la falta de toda la información y también la falta de perspectiva. Hace un año cualquier aficionado habría firmado la venta de Di María por 75 millones fijos más 15 variables, un precio de supercrack, de esos que no solamente tienen un rendimiento deportivo espectacular durante 2 o 3 temporadas seguidas, sino que además generan tanto o más por su imagen de marca. Puede ser el caso de Cristinao Ronaldo, Neymar, Messi o Bale.

 Y convendremos todos en que Di María no responde a ser perfil, desde luego no como imagen de marca y tampoco deportivamente aunque su rendimiento ha sido más que bueno en el Real Madrid.

 El problema de esa venta es que se asocia con la compra de James por otros 70 millones y también en ella se mezcla un intenta de parte de la prensa de atizar a Florentino. Son los mismos que nunca elogiaron al argentino durante la época de Mou y los mismos que criticaron su fichaje por 30 millones. Los mismos que preferían a Isco antes que al argentino o a Navas. Por tanto, conviene alejarse de esas opiniones sesgadas, con intereses ajenos al debate meramente deportivo y económico.

 Lo cierto es que el Real Madrid, además de un ente deportivo, es una gran empresa. Una empresa de más de 500 millones de presupuesto, que no cotiza en bolsa, que es propiedad global de sus socios y que compite con otras empresas que si cotizan en bolsa y que tienen inversores individuales. El Real Madrid, como club, necesita no solamente de los resultados deportivos sino también económicos, para seguir compitiendo. Y eso requiere un complejo equilibrio en la plantilla, que no tiene en cuenta solamente el rendimiento puramente deportivo sino también los salarios, la propia imagen de marca, la edad de los jugadores y un largo etcétera.

 En es contexto, la subida de sueldo de Di Maria a los niveles en  los que estará en el Manchester United, supondría para el club blanco, equiparar al argentino a sus jugadores más rentables. Desde el punto de vista meramente económico y de marketing, supone romper el equilibrio salarial y la escala prefijada. Abre también una vía de agua para que otros jugadores reclamen también una importante subida salarial. El argentino no quería solamente que se duplicase su sueldo de 3 a 5.5 millones, como le ofrecía el Real Madrid, sino que quería trato de estrella.

 Y ahí entra el análisis deportivo tras comprobar que a otros niveles Di María no puede ser considerado una estrella. ¿Es el rendimiento del argentino tan determinante en el Real Madrid? ¿Hay algún otro jugador en el mercado que pueda realizar labores similares? Es posible que la respuesta a ambas preguntas nos lleve a pensar que el Real Madrid necesita a Di María, al menos a juzgar por la importancia que Ancelotti siempre le ha concedido.

 No obstante, el club tiene que valorar todos los aspectos. Para suplir su importancia deportiva ha fichado a Kroos y cuenta en el futuro con la vuelta de Jesé, y la aportación de James, aunque su posición nada tiene que ver con la del argentino. Es posible también que ya se trabaje en un fichaje de recambio.

 La venta de Di María, como decía al principio, dependerá de los títulos que se logren en esta temporada. Si no se logra ninguno, quizá algunos hagan un paralelismo entre este caso y el de Makele o Sneijder y Robben.

 Aunque lo realmente importante es que el Real Madrid tenga un plan de club, una estrategia no solo año a año sino de varias temporadas. Si es así, es posible que hoy echemos de menos al argentino pero no mañana, cuando otras piezas empiecen a encajar.

La Supercopa de España: primer round

Es curioso como en solamente un par de años ha cambiado el guión del fútbol español y la interpretación de los partidos. En otro tiempo, se habría interpretado el 27% de posesión del Atlético de Madrid y las 20 faltas y 5 amarillas realizadas como un atentado al fútbol. Hoy, se alaba el juego de los de Simeone y se le califica de “intenso y agresivo”.

 La realidad es que el Real Madrid ayer tuvo mucho de tiki-taka y poco del juego ofensivo y vertical necesario para neutralizar la propuesta ultradefensiva del Atlético de Madrid. Con un centro del campo demasiado plano, en el que Kross, Modric y Xabi estaban en la misma línea, la BBC tampoco fue capaz de encontrar los espacios necesarios.

 De alguna manera, la incorporación de un tercer centrocampista resta presencia en ataque, y más si ninguno de ellos tiene el perfil ofensivo de Di Maria. La idea de Ancelotti era suplir esa carencia de jugadores ofensivos con la entrada de Marcelo y con la presencia de Carvajal casi como extremo derecho, pero la realidad fue que los rojiblancos cerraron certeramente los huecos necasarios, y el Real Madrid no tuvo la capacidad suficiente para tocar rápido.

 Solamente la entrada de James, y sobre todo, la de Di Maria, permitieron más espacios, también teniendo en cuenta que ya habían pasado más de 70 minutos y el rival empezaba a estar más cansado.

 El gol del colombiano pareciera cerrar un muy buen resultado para los blancos, pero la traca final  con otro gol tonto a Casillas pone al Atlético de Madrid en ventaja. Nunca un equipo con menos logró tanto, y ya van dos partidos seguidos.

La España de los Gasol favorita al Mundial de baloncesto

Tras las diversas renuncias de grandes figuras estadounidenses, la selección española aparece como máxima favorita al título de campeona del mundo, con permiso de Rose.

 Ahora mismo, el elenco de figuras que tiene nuestra selección no tiene demasiado que envidiar a ningún equipo y tampoco al norteamericano. Se puede afirmar sin dudar, que el juego interior español es el más potente, con los hermanos Gasol e Ibaka, tres gigantes de la NBA. Completa el cuarteto el siempre competidor Felipe Reyes.

 El trío de bases que lleva Orenga también ofrece la mejor combinación posible de los últimos años. Calderón está en la fase final de su carrera pero todavía ofrece su calidad y ahora su experiencia tras una dilatada carrera en la NBA. Justo lo contrario que Ricky Rubio, pendiente de explotar. Sergio Rodríguez, aparece como el jugador destinado a romper los partidos, en su misma función que en el Real Madrid, tras un año espectacular.

 La terna de aleros la completan Rudy Fernández y Navarro, dos jugadores sobresalientes, Llul como escolta,  el joven Abrines, más Claver, jugador todavía pendiente de demostrar su calidad.

 La grandísima calidad del equipo más el hecho de jugar en España hacen del equipo el rival a batir. Por supuesto, el camino no será sencillo, y conviene no menospreciar a ningún rival, en una época en la que todos los equipos tienes 4 o 5 jugadores NBA. También España, en la que casi todos sus jugadores han pasado por la liga americana.

 Para España será seguramente la última oportunidad de ver a los junior de oro. Pau Gasol, Calderón, Navarro y Reyes están seguramente ante su último gran campeonato. Esta histórica generación ha coincidido en el tiempo con jugadores como Marc Gasol, Ricky Rubio o Rudy Fernández.

 Va a ser difícil que se aúne en el futuro un grupo de jugadores de esta calidad, así que lo mejor es disfrutar del equipo y esperar un cierre con broche de oro.