El corazón del Real Madrid trae la novena Euroliga a casa

Habían pasado 20 años desde la octava, también en España, en Zaragoza, precisamente contra el Olympiakos. Y era también la tercera final de los chicos de Laso, y ya se sabe que a la tercera va la vencida, nunca tan real como esta vez.

 Llegar a una final de Euroliga es difícil, ganarlo más aún, pero llegar una vez, perder, levantarte, volver a llegar siendo el claro favorito, perder, y al año siguiente, sin el mayor presupuesto, repetir hazaña para ganar esa vez; eso si es meritorio. Y eso, quizá identifique el espíritu del Real Madrid, luchar siempre, creer en la victoria.

 El espíritu no es ganar siempre porque en deporte eso no es posible. Y en el baloncesto en 1 minuto puedes perder un partido ganado. Por eso la victoria del Real Madrid, en un grandísimo partido ayuda a que la sección de baloncesto siga teniendo sentido.

 Mucho mérito lo tiene Pablo Laso que ha construido un equipo que después de muchos años ha vuelto a la élite para ser competitivo. Ha jugado prácticamente todas las finales(de 12 de 15 y 8 títulos) y sí es cierto que se han desaprovechado algunas finales, y otras como la de liga del año pasado en la que el Real Madrid se dejó llevar han sido responsabilidad del equipo técnico por no saber motivar. Y de igual manera, esta victoria es mérito suyo por ser capaz de levantar el ánimo a una plantilla y de mantener la intensidad durante toda la competición.

 Han sido claves los fichajes que le han dado al Real Madrid el corazón que no tenían y mucha veteranía. El MVP Nocioni, determinante en la final de la copa del rey, lo ha sido también en esta. Siempre hay que tener a un argentino en el equipo y más si son de la talla de Nocioni, jugador de 36 años, que ha aportado de todo en estas semifinales. Hoy le ha acompañado  el lituano Maciulisy ayer Rivers y Ayón.

 Todos ellos importantes junto con el resto de la plantilla. Los Sergios dominando el juego, Rudy aportando a pesar de la lesión, Felipe batallador y un Carrol entonadímo al que le tocaba un partido así en una final. El americano es un tirador, un jugador de rachas pero además es un profesional espectacular. Le tocaba ser el revulsivo en un momento complicado tras un parcial de los griegos de 10-0. Y ahí, esos 3 triples de Carrol, con esa mecánica perfecta, han dado alas a los blancos hasta el final.

Además de la faceta ofensiva, especial mención a la defensa blanca que dejó en 3 puntos a su líder Spanoilus. Con varios defensores siempre encima, cambios rápidos y mucha concentración en ningún momento el Olympiakos tuvo facilidades.

 Esta victoria es un premio para el equipo y los aficionados que justifica los últimos años y que permite mantener la confianza en un proyecto que desde el inicio ha devuelvo la ilusión a la gente. El baloncesto del equipo de Laso es bonito de ver, pero sin resultados difícil de justificar. Bueno, pues aquí está la novena.

El Real Madrid doblega a Obradovic y busca la revancha contra Spanolius

El Real Madrid afronta su tercera final consecutiva con la oportunidad de cobrarse la revancha contra el mismo Olimpyacos que le hizo pagar la novatada hace dos años. Ese partido el Real Madrid permitió 39 puntos en el último cuarto, para perderlo 100 a 88. Aquel equipo tenía en común con este el liderazgo avasallador de Spanoulis, el único jugador que se mantiene. El y solo él decide el destino de un equipo con corazón, que nunca da un partido por perdido. Ese será el gran peligro, gestionar las emociones y permitir a los griegos entrar en el partido.

 Como ha demostrado en semifinales , el Real Madrid tiene recursos de sobra para hacer daño al rival y también capacidad para defender. El tridente formado por Rivers, Nocionni y Ayon noqueó en un cuarto al Fenebahce, machacándolo a triples e intimidándolo en defensa. Ahí se nota la veteranía, pero también el corazón, de jugadores como el argentino. El del mexicano Ayón justifica su fichaje con un partido antológico. Con 27 de valoración, marcó 18 puntos pero aportó también 7 rebotes, 3 robos de balón, 6 asistencias y un tapón colosal

 Ambos, como en la final de la Copa del Rey han sido claves en la victoria. También el americano Rivers, que ha sustituido la habitual producción ofensvia de Rudy, con un espectacular 5 de 6 en triples. Los de siempre, Llul, Rudy y Rodríguez conformaron esta vez la segunda línea pero aportando también en ataque, con 12 puntos y 13 respectivamente.

 Los de Laso están a 40 minutos de otra tortura psicológica, si pierden, o de una victoria merecida tras alcanzar tres finales como máximo favorito, con temporadas muy buenas. Pero esto es baloncesto, y en un minuto se puede perder un partido y más si delante están los griegos de Spanolius, algo así como los 300 de Sparta.

 Seguro que la plantilla del Real Madrid, los que jugaron aquella final especialmente (los españoles más Carrol y Slaughter), pero también los veteranos, saben que esos partidos se ganan con mucha cabeza y con mucho corazón. Este es un equipo ya muy veterano, con todos los jugadores menos Campazzo por encima de los 27 años.

 Ese factor, más el factor cancha y las ganas de revancha deben ser relevantes para lograr por fin la Final Four.

El Real Madrid cae en semifinales contra la Juventus

Decía hace poco en un artículo que el fútbol es cíclico y el partido de ayer me dio la sensación de haberlo visto antes varias veces. Leía en twitter que se parecía mucho a aquella eliminatoria con Pelegrini contra el Lyon. Un equipo dominando que se adelanta en el marcador y parece tener la eliminatoria en el bolsillo y otro que parece muerto hasta que un gol le clasifica. Y a partir de ahí un Real Madrid impotente, incapaz de llegar a la portería de Buffon con claridad, agotado, exhausto, apático. Ese fue el guión del partido.

 A él contribuyó Ancelotti, también maniatado como el chileno, incapaz de rotar el banquillo y buscar soluciones, sobre todo viendo sobre el campo a 3 o 4 jugadores absolutamente derrotados. Era curiosa ver como Cristiano o Bale ponían balones aéreos a pierna cambiado, en un equipo con jugadores tan pequeños como James o Isco, contra toda una defensa italiana, deseosa de esos balones frontales.

 Pero el partido de ayer se empezó a perder mucho antes. Ni tan siquiera en el partido de ida con la alineación de Ramos en el medio centro. Tampoco con la recaída de Modric. No, la eliminatoria se empezó a perder desde noviembre, con la gestión de la plantilla, apostando Carletto por un 11 a toda costa. Fue ciertamente el equipo que llevó a un juego excelso, al record de victorias consecutivas y al Mundialito.

 Pero el coste ha sido el no poder contar con el resto de la plantilla, demasiado fuera de forma o confianza para si quiera Carletto los alineara. Illarramendi no ha participado en los partidos claves; Khedira ha desaparecido; el fichaje de Silva no tiene sentido porque no ha jugado; Jesé ha sido una sombra de antes de su lesión y Coentrao por lesión o actitud tampoco ha jugado demasiado. Y por supuesto está lo de la portería y la suplencia del mejor portero del mundial y de la temporada pasada, Keylor Navas. Y solamente a última hora Carletto ha tenido que recurrir a Chicharrito.

 Hay que preguntarse si es que la plantilla no vale porque le falta calidad o porque no han tenido confianza. Sí, ese Real Madrid tiene un 11 espectacular, deslumbrante, a mi gusto el mejor equipo del mundo, ¿pero cuantos partidos seguidos pueden aguantar? La sola baja de Modric ha desconfigurado a todo el equipo hasta el punto de perder una cantidad importante de partidos desde enero.

 La Juventus ha demostrado ser mejor equipo que el Real Madrid, más sólida y más competitiva. Y todos aquellos que pensaban que sería una eliminatoria sencilla no sabían lo que cuesta  la Champion League

Real Madrid-Juventus: Berlin espera

El partido contra la Juventus es el partido más importante de la temporada para el Real Madrid. El equipo afronta con dudas la eliminatoria, con varios jugadores fuera de forma, Benzema y Bale por lesiones y con otros con varios partidos consecutivos de bajo rendimiento como Marcelo, Carvajal o Ramos. Además por supuesto de la desconfianza que genera Casillas en la portería.

La baja de Modric parece haber vuelto a descolocar a todo el equipo. Lo que parecían buenas soluciones como la incorporación de Coentrao o Chicharrito fueron descartadas por Carlo Ancelotti. Así pues, el Real Madrid estará lejos de presentar a su mejor 11. Con la excepción de James, el resto no presenta en este tramo final su mejor versión anímica y física.

Con todo, la ventaja del campo propio y del gol en campo contrario, además de la importancia del partido debería suponer más que un aliciente para unos jugadores que están a dos partidos de hacer historia y lograr dos Champion League consecutivas. Desde que se creó el nuevo formato, en la temporada 92-93, ningún equipo lo han conseguido, mientras que en todo la historia lo lograron, además del equipo blanco, media docena de equipos: Milan (88-90); Nottingam Forest (78-80); Liverpool(76-78) Bayern de Munich (73-76); Ajax de Amsterdam (70-73); Inter de Milán (62-62); Benfica (71-73 y Real Madrid (55-60)

Las estadísticas dicen que el 2-1  en contra se remonta el 49% de las veces, es decir, que la Juventus tendría una ligera ventaja. Y las estadísticas también dicen que el Real Madrid nunca ha pasado en semifinales con este resultado.

Pero a mí más que las estadísticas, que también decían que el Real Madrid no ganaba en Munich (0-4 el año pasado), me preocupan las sensaciones. Las malas que ofrece el equipo blanco y las buenas que ofrece la Juventus.

Los de Turín tiene dos opciones: cerrarse como el Atlético de Madrid y buscar el 0-0, o salir a por un gol y obligar al Real Madrid a meter 3. Creo que tiene muchísimo más peligro que los rojiblancos. Si juega Pogba, hasta media docena de jugadores tienen ese peligro de gol. Y defensivamente son un equipo disciplinado que va a requerir los mejores intentos de un Real Madrid que no tiene la fluidez del año pasado.

El Real Madrid saldrá concentrado, como en los mejores partidos, con el estadio a reventar. Pero también lo hará la Juventus, en su mejor versión con una plantilla muy veterana, “perros viejos”, y además italianos  argentinos o chilenos, que para el caso es lo mismo, son todos de gen competitivo. Una plantilla veterana y competitiva, desde el minuto 1 al 90.

Por eso me preocupa que el Real Madrid no sea capaz de mantener esa tensión durante 90 minutos, o 120 si hay prórroga. Y para eso Ancelotti debe estar inteligente con la alineación titular y con los cambios, reservando esa opción de meter por ejemplo a Marcelo en la segunda parte o a otro jugador.

Así como contra el Atlético de Madrid no tenía ninguna duda, en este partido tengo dudas infinitas acerca del desarrollo del partido. Mi pronóstico es reservado, como en los enfermos dudosos.

Iker Casillas y los jugadores-leyenda

La historia de Iker Casillas estaba escrita desde que debutó hace catorce años en San Mames, pero por desgracia también estaba escrito su declive porque se ha vivido antes con otros jugadores. No fueron menos leyenda Butragueño o Raúl, dos 7 que abanderaron al Real Madrid en distintas épocas.

Como ellos, y como Alfredo Di Stéfano, en algún momento llega el declive físico o mental, o simplemente llega un jugador más joven o con mejores condiciones. Es ley de vida, aunque cuando llevas más de una década en la élite, en el club más reconocido del mundo, es muy difícil dejar paso y asumir eso con naturalidad.

No lo hizo el genial argentino que planteó un pulso a Santiago Bernabeú dándole a elegir entre él o Miguel Muñoz. También se resistió Raúl a pesar de que su declive físico era evidente. Solamente Butragueño se echó a un lado con resignación asumiendo que había perdido las condiciones físicas que le habían hecho un delantero impredecible con ese cambio de ritmo tan característico.

Casillas se ha enfrentado por segunda a una situación adversa en el Real Madrid. La primera vez fue cuando Del Bosque le quitó la titularidad en beneficio de César. El final de esa historia fue feliz y catapultó al de Móstoles a los altares del madridismo.

La situación actual de Casillas vuelve a poner en evidencia el mal endémico del Real Madrid desde que se fue Santiago Bernabeu y los jugadores pasaron a ser más importantes que el club. Su incapacidad y la de toda la prensa palmera para aceptar la suplencia ha llevado al madridismo a una ruptura entre los que pensamos que por encima de todos está la meritocracia .

Los jugadores-leyendas permanecen demasiado tiempo en el Real Madrid como jugadores en vez de ocupar su puesto como leyenda. Esa resistencia a abandonar la titularidad con honestidad es lo que diferencia por ejemplo al Real Madrid del Manchester United. Jugadores como Gigs o Scholes, auténticas leyendas asumen su suplencia con naturalidad. Siguen desempeñando su labor de leyenda pero son conscientes de que su aportación al equipo es menor.

Las declaraciones de Iker hablando de que lloró con su suplencia, de que es madridista de que nació y un largo y vergonzante etcétera demuestran que nuestros jugadores-leyendas no están dispuestos a asumir la suplencia como algo natural. Y más bien al contrario, azuzados también por esa prensa necesitada de ídolos creen que como leyendas no deben ocupar solamente un espacio en el museo del Real Madrid junto con el resto de trofeos sino también un puesto en la titularidad.

La titularidad por decreto a los jugadores-leyenda directamente se confronta con la meritocracia y eclipsa a los jugadores jóvenes. Algo que ocurrió con Hierro, o Raúl por hablar de los más recientes podrá seguir ocurriendo en el futuro con los Ramos, Morata, Jesé…

Por todo esto era tan importante que un jugador como Iker Casillas, que en las dos últimas temporadas había estado a años luz de su mejor rendimiento y que vio como Diego López aseguraba mejor la portería, fuese siendo suplente, al menos si su nivel no mejoraba. No fue así, y de aquellos polvos, estos lodos. Diego López está en el Milán, Keylor ahora mismo supongo que andará preguntándose para qué pagaron por él 10 milllones, y otros porteros refulgentes como Ter Stegen, Courtois u Oblak están en otros clubes.

El endiosamiento de estos jugadores-leyenda les lleva a pensar que merecen la titularidad por derecho propio. Se evita la autocrítica y se cae en la autocomplacencia.

Hasta aquí hemos llegado

A falta de los 5 minutos de descuento todavía tenía el Real Madrid esperanza para seguir vivo en liga. Pero el pitido final  acabó con un esperpento que suficiente ha durado. El Real Madrid lleva dos temporadas jugando con un portero que directamente no tiene el nivel de primera división. Tampoco la selección española, con el mismo protagonista, Casillas, y dos cómplices, Carleto Ancelotti y Del Bosque, dos técnicos que muchas semejanzas y con una trayectoria con el Real Madrid sospechosamente parecida.

 El empate de ayer no es culpa al 100% de Casillas. Evidentemente. El equipo estuvo físicamente poco fresco, poco concentrado y el Valencia aprovechó esta fragilidad. Pero es en ese tipo de partidos en los que un delantero entonado o un portero top te salvan los muebles. Justo lo que hace no tanto representaba un Madrid que decían que era Casillas y Ronaldo Nazario.

 Pero ayer ese portero que debía estar para salvar lo imposible, tal y como hizo por ejemplo Diego Alves en el área contraria, estuvo para no hacerlo (el segundo gol de Javi Fuego) y para regalar lo factible como ocurrió en el primer gol. Los reflejos de Casillas para rechazar el remate de Pepe a un lado fueron insuficientes, metiéndose el gol en la portería.

 Es curioso como un portero que ha vivido de sus reflejos y de su uno contra uno sea precisamente en esos momentos en los que sufra sus peores pesadillas. Iker Casillas ya no tiene esos reflejos, porque tiene 15 años más que cuando debutó. Sencillo. Y tampoco tiene lo que si tienen el 90% de los porteros veteranos: mejora de destrezas como el juego aéreo, la colocación o el juego de pies. El resultado, un portero que no es de la categoría del Real Madrid.

 Casillas es solamente un episodio más en la gestión de los pesados pesados por parte del Real Madrid. Pero el caso más singular y traumático porque un portero leyenda y querido por todos se ha convertido en un enemigo de la afición y del propio equipo. El de Móstoles ha seguido los pasos de Raúl o Hierro finalizando su andadura con más detractores que seguidores, incapaz de reconocer su propia decadencia, envuelto en una soberbia mala para él y para el equipo.

 Quizá sea la maldición del Real Madrid, comenzada muchos años atrás cuando Di Stefano, en decadencia también, le hizo un pulso a Santiago Bernabeu obligándole a elegir entre él o el entrenador. El presidente lo tuvo claro, y aunque seguro que fue la decisión más difícil de su carrera, le ofreció la puerta al que fue el santo y seña del equipo. El argentino se marchó disgustado al Español y la relación entre ambos fue fría hasta muchos años después.

 Pero esa decisión permitió al Real Madrid seguir creciendo y apostar por otros jugadores nuevos y jóvenes. Seguro que a muchos de ellos les habría venido bien el consejo y ayuda de un veterano como Di Stefano, pero por desgracia no fue así. La imposibilidad de que esos jugadores leyenda se retiren como jugadores en el Real Madrid, asumiendo pocos minutos pero liderando al equipo emocionalmente, es un déficit histórico del club. Lo que ejemplarizaron Giggs o Scholes en el Manchester United jamás ha pasado en el Real Madrid.

Unos, como Casillas o Raúl opusieron toda su resistencia, utilizando si era necesaria a la prensa para por ejemplo denostar a los jugadores que se estaban delante suyo como Diego López o Benzema. Otros, como Butragueño o Michel buscaron un retiro fuera del club, aprovechando esos últimos años de fútbol pero sin perjudicar al club. Y solamente unos poquísimos se fueron por la puerta grande, como Zidane, que perdonó su último año de contrato.

 La vida es cíclica y el fútbol también. Y los jugadores perecederos. Unos deben de dar un paso atrás para que otros den un paso adelante. No creo que a nadie le guste ver a un mito como Casillas encajar goles absurdos y ver en su cara la más absoluta desesperación. Pero con su actitud soberbia y arrogante, incapaz de asumir sus limitaciones, más pendiente de echarle la culpa a la defensa y de echarse a correr refugiándose en la prensa amiga, Casillas ha tenido el peor final posible.

 Pero ojo, que la culpabilidad se extiende también al banquillo y a la presidencia. Ancelotti parece ser la única persona que no ve lo que el resto consideramos evidente. No sé si Keylor habría parado o no las que falló Casillas. Pero si se que el costarricense, que apenas ha tenido oportunidades, cuajó un mundial excelente. La insistencia en alinear al de Móstoles resulta incomprensible bajo cualquier punto de vista, incluido el de paz social, paz con la prensa, paz de vestuario…Porque la consecuencia es un equipo menos competitivo. Y eso se extiende a cualquier posición y partido.

 Y Florentino Pérez tampoco se libra porque él, como Bernabeu debió haber dado hace tiempo las instrucciones para acabar con ese acoso de la prensa hacia la competencia de Casillas, apoyando a Diego López y fichando a 2 porteros de nivel.

 Pero esta es la historia del Real Madrid. La historia de cómo un equipo con los mejores jugadores del mundo, con una plantilla de cientos de millones, de un club que debió ser hegemónico (más aún), se conformó con unos pocos títulos, aunque fuesen la novena o la décima.

 El siguiente capítulo de esta historia lo escribirá Ramos, el próximo super intocable, el próximo peso pesado que utilizará su historia, influencia y jerarquía para mantenerse en el puesto hasta que el ridículo le obligue a apartarse.

La fragilidad del Bayern de Munich

El legado de Heynckens fue un equipo vertical, dominante, avasallador, ganador del triplete y actor principal en la debacle del legado de Pep, eliminando al Barcelona, entrenado por Tito, discípulo y segundo entrenador del de Sampedor, por 7-0 en unas semifinales.

 Dos años después la historia parece revertirse y este Barcelona, con nuevas caras (y caras de dinero) como Neymar o Suárez, le ha sacado las vergüenzas a un Pep, que no obstante lleva tropezando muchas veces en la misma piedra.

 El Bayern de Munich por nombres es un equipazo, con los exBorussia Lewansdoski y Gotze (incomprensiblemente suplente), Thiago, Xabi Alonso, Muller o Ribbery y Robben. Y los resultados, con dos Bundesligas, dos semifinales de Champion League y algún otro título también lo manifiestan.

 Y sin embargo, cuando uno analiza en detalle la trayectoria del equipo se da cuenta de que realmente no es competitivo a la hora de la verdad, en esos partidos importantes, ante rivales que aprietan.

 Ya el año pasado sorprendió el Real Madrid con 0-4 que enmudeció al Allianz. Es cierto que el equipo blanco es un equipazo, que por cierto nunca había ganado en Munich, pero el equipo de Pep se disolvió como un azucarillo. Como hoy contra el Barcelona, en un 3-0 que no será tan fácil de remontar como el 3-1 al Oporto o el 0-0 contra el Shaktar. No, no creo que los de Luis Enrique permitan que el Bayern les acose y derribe con 4 goles tempraneros.

 El Bayern de Munich, que el año pasado le sacó 19 puntos de diferencia al segundo en la Bundesliga, empató en cuartos de final 1-1 con el United en Manchester e hizo lo propio en la vuelta, 1-1 con el Arsenal, en su propio estadio. Es cierto que había logrado un 3-1 y un 2-2 previamente, pero fue incapaz de hacer una eliminatoria redonda, para después caer contra el Real Madrid (1-0 y 0-4). Antes, en fase de grupo cayó 2-3 contra el Manchester City.

 La Supercopa de Europa y el equivalente a la Copa del Rey, las ganó, en los penaltis y en la prórroga ,respectivamente, contra el Chelsea y el Borussia de Dormunt. El equipo de Kloop ha sido capaz también de arrebrtarle  las dos Supercopas, endosarle un 0-3 el año pasado en liga y eliminarle este año de la competición del KO.

 En la liga de esta temporada, ya matemáticamente del Bayern, sorprende ver como los pinchazos del equipo de Pep se han producido contra los equipos que ocupan puestos altos en la tabla: Wolsburgo(2) 4-1; Borussia Mgladbach (3) 1-1 y 0-2; Bayer Leverkusen(4) 2-0 y victoria por la mínima en casa(1-0) y Shalke04(5) (1-1 en ambos partidos.

Prácticamente cada vez que se ha enfrentado con un equipo competitivo o en circunstancias adversas como partidos fuera de casa o en ambiente hostil, el equipo ha sufrido especialmente incluso con varias goleadas. También es verdad que ha protagonizado goleadas a favor escandalosas como el 7-0 al Shaktar, el 6-1 al Oporto o antes el 1-7 a la Roma o varias goleadas a equipos alemanes.

Lo cierto es que a la hora de la verdad, este Bayern no es competitivo, justo lo contrario de aquel Barcelona de Pep Guardiola.

 Sin duda que las lesiones habrán afectado al equipo y además no hay equipo invencible y no se puede ganar todo, pero resulta difícil negar la fragilidad defensiva del equipo de Pep. Quizá el próximo miércoles remonte el resultado y le endose una goleada al Barcelona, pero la tónica parece más bien la contraria.

Peor partido que resultado para el Real Madrid en Turín

Las primera jugada del Real Madrid sirvió para comprobar que el equipo había salido con la misma concentración que en la eliminatoria contra el Borussia de Dormunt de hace dos años. Casillas despejó un balón al contrario y el balón llegó al área pequeña asombrosamente fácil para que un delantero Juventino crease la primera ocasión de gol.

 Ese fue el preludio, porque el desenlace fueron las pérdidas de balón de Ramos en el centro del campo, mortales de necesidad, al estilo de Illarra el año pasado (también en Dormuntd), y que ocasionaron el primer gol. El rol del de Camas explica en gran medida el pésimo partido del Real Madrid. Si el experimento de Ramos contra el Atlético de Madrid no salió mal fue porque el equipo rojiblanco no quiso atacar ni presionar, agolpándose en su propio campo.

 En cambio ayer Ramos fue un estorbo para el centro del campo del Real Madrid, acumulando pérdidas y siendo también incapaz de retener el medio del campo de la Juventus. La mala defensa del conjunto blanco empezó blanco pero se extendió a toda la defensa, con pésimo partido de los laterales y flojo partido de Pepe.

 Con todo, el talento del equipo es tan alto que le dio para en uno de sus peores partidos de Champion League sacar un resultado no tan negativo, un 2-1, gracias al talento de James y a la incontestable aportación anotadora de Cristiano Ronaldo.

 Lo que el entrenador tiene que solucionar para lo que resta de campaña y para la siguiente es el puesto de centrocampista. Modric es una pieza única. El croata elabora y tapa como Kroos, rompe líneas como James y además es un jugador inteligentísimo que no hace faltas tontas ni pierde el balón en situaciones que no debe. Las dos lesiones consecutivas en un jugador de su edad no son una buena noticia y aunque no se volviese a lesionar, se requiere un sustituto de calidad, tanto para que sea su relevo de cara al futuro como para refrescar a Modric.

 Vista que la opción de Ramos es absolutamente inviable, Carlo necesita apostar por alguien para el partido de vuelta. En la plantilla tiene actualmente a tres centrocampistas: Khedira, con la cabeza fuera del equipo y que debió haberse marchado en invierno; Illarramendi, desmotivado y superado por las circunstancias, seguramente con pie y medio fuera del equipo y Lucas Silva, un joven brasileño fichado en el mercado de invierno precisamente para situaciones como esta. Además de esa opción está la de jugar con Isco, James y Kroos y la BBC o incluir a Bale como extremo y arriba elegir entre Benzema, Cr7 y Chicharrito.

 El Real Madrid necesita un gol en la vuelta y a buen seguro que la Juventus se cerrará como mejor sabe hacerlo. Además, su capacidad anotadora es muy superior a la de la Juventus y si juega Pogba aumentará adicionalmente su peligro.

 También es cierto que el nivel de concentración del Real Madrid no será el de hoy. El equipo no puede permitírselo. Con todo, la eliminatoria está muy abierta y el equipo ha perdido una oportunidad de oro para llevarse un resultado positivo de Turín.

Camino de Berlín, penúltima escala Turín: Juventus-Real Madrid

Mañana se juegan las primeras semifinales de la Champion League entre dos clásicos del continente. Dos equipos con mucha historia en común en esta competición.

 Fue el 20 de mayo de 1998 cuando el Real Madrid de Redondo, Hierro, Raúl, Roberto Carlos o Seedorf ganó a la Juventus en Amsterdam con aquel gol de Mijatovic. Se rompieron 32 años de historia ante el equipo de Zidane y Del Piero.

 En la temporada 2002/2003 el Real Madrid buscaba su segunda final consecutiva con su equipo de galácticos reforzado por Ronaldo Nazario. Las lesiones y el penalti fallado por Figo eliminaron al equipo blanco, en lo que sería el fin de un ciclo exitoso en la competición.

 Al año siguiente el equipo sería eliminado en cuartos por el Mónaco y justo después, al siguiente año, en la 2004/2005 vendría la venganza de la Juventus, remontando en Turín con 2-0, el solitario gol de Helguera. Ese sería el primero de 6 años consecutivos del Real Madrid cayendo en octavos (Juventus, Arsenal, Bayern de Munich, Roma, Liverpool, Lyon).

 En la 2008/2009, ambos equipos se encontraron en fase de grupos, con resultado favorable para la ‘Vechia Signora’. Y por último, la temporada pasada fueron los dos últimos enfrentamientos, con victoria en el Bernabeu (2-1) y empate en Turín (2-2)

 Así pues, es uno de esos partidos de fuste, con historia, que se remonta más allá de la séptima y que enfrenta a dos grandes. Uno de ellos, con su historia recuperada merced a 4 semifinales consecutivas y sobre todo la consecución de la décima.  La Juventus lleva por su parte, 9 años sin llegar a una semifinal. La última vez que lo hizo cayó en la final, precisamente ante el Milán de Ancelotti.

 No obstante, la Juventus es el claro dominador de la liga italiana, tras lograr esta temporada su cuarto Scudetto consecutivo. De la mano de Allegri, pretende recuperar también su presencia en Europa, tras muchas temporadas decepcionantes.

 Para ello cuenta con varios futbolistas capaces de liderar al equipo como el joven y talentoso Pogba, el todoterreno Vidal, el relojero Pirlo y  el combativo Tévez. Se le suma a esos jugadores un bloque bastante compacto, con los españoles Morata y Llorente en el frente de ataque, alternándose.

De los cuatro contendientes, por nombres y por historia reciente en la competición, la Juventus es el más flojo de los cuatro. El Real Madrid como vigente campeón es el favorito pero precisamente por eso los de Ancelotti tienen que tener especial cuidado.

 El equipo italiano no es ninguna cenicienta ni un equipucho. Es el vigente campeón de Italia, un equipo con talento defensivo y ofensivo, veterano en muchas de sus líneas pero también con juventud y frescura. Y sobre todo, es un equipo con hambre y con ganas. Algo que puede igualar una eliminatoria. Diez minutos de la versión relajada del Real Madrid pueden suponer un 2-0 en la ida como ya se vio años atrás con el Borussia de Dormunt. Este Real Madrid, talentoso y excelso en todas sus líneas, tiende a la irregularidad y la Champion League requiere 180 minutos de máxima intensidad y concentración.

 En ese sentido, la eliminatoria contra el Atlético de Madrid, el mejor conjunto defensivo de Europa, ha supuesto una prueba de fuego para el Real Madrid. El equipo italiano planteará partidos similares, aunque con más peligro en ataque pero menos fuste en defensa.

 Sin Modric, y quizá Benzema pero con el recuperado Bale, con Cristiano Ronaldo concentrado y con varios jugadores en auge como James o Chicharito, Ancelotti tiene recursos de sobra para llevarse de Turín un resultado favorable.

La tercera Final Four consecutiva para el Real Madrid

Sabíamos la ciudad donde se iba a disputar la Final Four, en Madrid, y ya sabemos los 4 equipos que a disputarán: Real Madrid, CSKA de Moscú, Olimpiacos y Fenerbahce . Excepto el equipo turco, los otros 3 vienen frecuentando esta final los últimos años. El equipo griego ha ganado 2 de las tres últimas, mientras que el equipo español ha sido subcampeón en las últimas dos ediciones. Por su parte, los rusos, casi siempre con el mayor presupuesto solamente ha alcanzado una final en los últimos años.

 Cada equipo presenta una característica propia que hace de los cruces, Real Madrid- Fenerbahce y Olimpiacos.-CSKA Moscú interesantes duelos.

 Los españoles juegan en su casa, con el lastre de las dos últimas derrotas y con la sensación de que  ya por fin toca que llegue su momento. No obstante, el factor campo es un arma de doble filo, y en absoluta garantiza la victoria.

 Les estará esperando con la pizarra el mejor entrenador europeo de la historia, Obradovic, fichado por los turcos precisamente para hacer lo que ha logrado, llevar al equipo a la élite europea. Nadie como él para hacer a un equipo con buenos mimbres campeón.

 En el otro lado del cruce se mezcla el corazón griego del inefable Spanoulis, un Navarro heleno, un jugador histórico con una plantilla venida a menos pero repleta de intensidad. Al frente, los fríos rusos, con Kirilenzo a la cabeza y con el base Nando de Colo, un francés para aportar algo de calidez al juego. Un equipo fuerte, con altura que desde hace tiempo se desmorona en esta fase de grupos, incapaz de alcanzar el que debería ser su techo, ser campeones de la Euroliga.

 Antes de llegar a esto, el Fenerbahce eliminó al actual campeón de Europa, al Maccabi electra, el Olimpiacos le dio la vuelta al factor cancha eliminando al Barcelona y el CSKA se deshizo de otro clásico, el Panathinaikos. Finalmente el Real Madrid impuso su calidad y el factor cancha para derrotar al Efes Pilsen.

 En baloncesto, en este tipo de partidos, difícilmente se puede apostar por alguien y menos con estos 4 equipos que reúnen todos los ingredientes para ver unas apasionantes semifinales.

 Evidentemente el Real Madrid es un firme candidato. Se ha mostrado en partes de la serie contra el Efes Pilsen como un equipo firme, aunque con la irregularidad habitual. Tiene una inmensa calidad, especialmente en el equipo exterior, pero necesita la aportación de los interiores, si quiere competir en este tipo de partidos. Como se vio en las finales del año pasado, es posible derrotar al rival a base de acierto exterior como ocurrió en las semifinales contra el Barcelona, pero repetir ese nivel de acierto durante dos partidos consecutivos ante grandes equipos es ciertamente difícil.

 Y ahí deben entrar otras armas, como balones a los pivotes, intensidad defensiva, jugadas de estrategia y sobre todo mucha inteligencia y sangre fría. No tengo dudas de que el Real Madrid ya tiene esa experiencia adquirida tras durras derrotas. Además, se le suma la experiencia de Noccioni, un perro viejo en el baloncesto, algo que a la hora de la verdad, como se ha demostrado en esta serie da mucho más que un puñado de puntos.

 El 17 de mayo se sabrá el campeón y ojalá que sea el Real Madrid. Ya toca.