Valero Rivera, ante un nuevo reto

Para aquellos que desconozcan el balonmano español tengo dos nombres obligatorios para entender los últimos 10 años: Juan de Dios Román y Valero Rivera. El primero es ahora presidente de la federación tras un glorioso pasado de entrenador, y el segundo es el mejor entrenador en la historia española, habiendo llevado al Barcelona a lo más alto con tantos títulos nacionales e internacionales que necesitaría un post específico.

 

Como son amigos, Juan de Dios ha nombrado a Valero Rivera entrenador de la selección nacional, supongo que con la intención de gestionar el cambio de generación, y llevar al equipo a lo más alto posible en el Campeonato del Mundo que empieza el próximo 16 de enero en Croacia. El balonmano español lleva sacando jugadores desde primer nivel desde hace mucho tiempo, y hemos pasado de tener en su día al gran Rafael Guijosa como  número 1 a tener a otro crack, Juanín hace no mucho. Y entre medias, han aparecido muchísimos jugadores de talla mundial, como los Garralda,Barrufet,Chema Rodriguez o Alberto Entrerríos. En la actualidad Valero se ha encontrado en la selección con demasiados jugadores seleccionables. Muchos y buenos, bendito problema que dicen los seleccionadores.

El problema está como siempre en que todos tenemos a nuestro propio seleccionador y mientras unos apuestan por la juventud pura, otros lo hacen por la veteranía y otros hacen mezclas.Seguramente esto último es la solución ideal y es por lo que ha optado Valero, aunque por el camino se ha dejado a jóvenes de tanta calidad como Sarmiento o Raúl Entrerríos.

No sabría decir si ha estado o no acertado Valero, pero si tengo claro que hay que darles un margen de confianza, como se lo dimos a Aito, que dejó fuera a bases importantes en otros campeonatos como Sergio Rodriguez y Cabezas, o el siempre discutido Fran Vazquez.Por no hablar del eterno debate con Raul.

Al final a los entrenadores se les juzga por los resultados, aunque lo ideal es que se haga un balance de varios años.

En breve, podremos ver los primeros pasos de España  y valorar como llegan nuestros jugadores y si Valero ha estado o no acertado.Lo cierto, es que siempre es difícil gestionar los cambios generacionales, sobre todo cuando la mayoría de jugadores no son ni demasiado jóvenes ni demasiado viejos. Como dijo Aristóteles la virtud está en el término medio.Esperemos que Valero haya dado con ella.

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