España gana hasta jugando mal

Ayer estuve en el Bernabeu  viendo a la selección española y pude comprobar en primer lugar la gran diferencia entre un público apasionado y uno acomodado. Normalmente tanto en los aledaños del Bernabeu como durante el partido el ambiente es frío, hay pocas banderas y bufandas y por supuesto apenas unos pocos visten el color del Real Madrid. Ayer no, al contrario, todo era bullicio y color rojo, y sobre todo una tremenda ilusión por ver a un equipo que por fin ha enamorado a un país. La relación amor -odio entre la roja y sus aficionados es larga, y ahora parece ser que gracias a los Xavi, Villa, Iniesta Casillas y compañía hemos conseguido alcanzar un grado de unión hasta desconocido, al menos por mi.

 Antes de entrar en. detalle del partido debe mencionar de nuevo la desilusión que tuve al ver que durante el himno de Turquía se pitó desde algún sector del campo. Debo decir que para mi fueron menos pitos que durante el último partido contra Inglaterra, lo cuál puede significar dos cosas: una que poco a poco la gente se va educando o dos que simplemente mi percepción es equivocada e igual se debió a la ubicación en el campo. En todo caso, mientras un solo aficionado español pite el himno rival todos los demás compatriotas nos deberíamos sentir avergonzados de que no sepamos respetar los símbolos del rival.

 Por lo demás, mi asistencia al campo<( y la de otras 75.000 personas) coincidió con la España más plana de los últimos dos años. A buen seguro influyó en ello la ausencia de Iniesta, el jugador más vertical del mundo después de Mecí y un verdadero «abrelatas» con sus diagonales imposibles. También eche de menos a Silva en la primera parte y a a un Villa a tope. Con estos 3 jugadores en forma España es otro equipo, mientras que sin ellos el resto de soluciones traicionan el estilo valiente de jugar con un único pivote (Senna). Es cierto también que el hispano-brasileño empieza su cuesta abajo y cada vez se le ve mas bajo físicamente. En este sentido Del bosque andabuscando al sustituto incorporando a Xavi Alonso, que sin embargo nunca ha jugado de único pivote  que seguramente tendría mas de un problema.

 En todo caso, son estos los problemas que debe ir resolviendo Del Bosque hasta el mundial. Yo soy de los que piensan que la mano de Luis fue clave, y que supo motivar a cada jugador en su momento justo, optando por los mejores y más en forma.

 Por ahora, la clasificación está casi asegurada y sólo falta pulir los detalles y configurar una lista lo más completa posible para afrontar una competición donde el más débil será tan correoso omás que Turquía, por no hablar de Argentina con los Messí,Agüero y compañía, o Brasil con Robihno o Kaká.

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