Everest vs un crío de 14 años

Hace poco me pasaron un artículo sobre la moda de ascender el Everest. Es realmente impactante, está bien documentado y enfoca la montaña desde un punto de vista interesante.

Everest

Foto del Everest

Hoy me he enterado de que un chaval de 14 años, Paul Romero, pretende subir el Everest para coronar así las 7 cumbres en cada uno de los continentes. A la vista de lo que dice el artículo que mencionaba al principio, la altura extrema no es precisamente beneficiosa para el cerebro humano y creo que mucho menos lo será para el cerebro y el cuerpo de un niño que está en pleno desarrollo.

Si ya supone un enorme esfuerzo para una adulto bien preparado subir al Everest, mucho más para un crío de 14 años que todavía no ha desarrollado ni el corazón ni los pulmones al máximo de su capacidad. Por supuesto tampoco los músculos ni la cabeza necesaria para aguantar el denominado mal de altura.

Pero claro, el premio de ser el primero en hacer algo, o el más joven, es muy suculento. La historia te reconoce y con un poco de suerte también la prensa y los patrocinadores y con ellos mucho dinero.

Entiendo que gente madura y adulta como Edurne Pasaban y demás montañeros o aventureros consagren sus vidas a perseguir retos imposibles que pueden fácilmente terminar con sus vidas. Son elecciones de vida, que no son compartidas por muchos, pero que se toman después de alcanzar la mayoría de edad y supongo que tras mucha meditación.

Dudo que este chico de 14 años haya valorado realmente que significa subir el Everest, los peligros que conlleva a pesar de ser una ruta “muy comercial” y el significado de dedicarse a la montaña en cuerpo y alma. Y esto es justamente una labor de los padres, educar al crío que seguramente tenga unas magníficas condiciones para la montaña pero que tendrá que desarrollarlas poco a poco y decidir ya con la mayoría de edad si quisiere jugarse la vida.

Ya comenté en algún otro artículo, el peligro de convertir a los niños en estrellas precoces. El deporte de élite es algo muy serio que tiene repercusiones físicas importantes y que requiere sobre todo mucho esfuerzo y también mucha suerte.

Le deseo a este chico toda la suerte del mundo.

Un pensamiento en “Everest vs un crío de 14 años

  1. Pingback: El Alpinismo como espectáculo. | Que Viva El Deporte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *