Motivos por los que el rugby debería ser olimpico

Hoy vuelve el Torneo 6 naciones. El rugby es quizá uno de los deportes que mejor representa los valores del olimpismo. Se trata sin duda de un deporte duro pero noble al mismo tiempo. Y es noble porque sus jugadores cumple estrictamente lo estipulado por el árbitro sin intentar hacer trampas, cumpliendo siempre una norma no escrita de respeto al rival y a los árbitros. Tanto es así que es uno de los aspectos más populares del rugby es el llamado tercer tiempo, en el que jugadores rivales comparten cervezas tras el partido.

Se tiene a veces la impresión equivocadísima de que el rugby es un juego tosco y bruto cuando es precisamente todo lo contrario, un juego táctico que requiere mucha inteligencia. Y sí, también requiere un gran estado físico y mucha fortalece, pero qué deporte no lo requiere.

Por desgracia, en España el rugby no tiene el predicamente que si tiene en países como Francia o Inglaterra. Allí los partidos son auténticas fiestas que congregan a miles de aficionados. Ambos países junto con Sudáfrica, Nueva Zelanda o Australia representan la élite del deporte.

A pesar de ser un deporte practicado por miles de personas y pesar de tener todos los elementos necesarios ara ser un deporte de masas paradójicamente no es un deporte olímpico. Supongo que no lo es por la propia indisioncracia del Olimpismo y también porque hay quizá demasiados deportes.

En todo caso, no deja de ser un atentado contra el buen gusto y contra el deporte que el rugby, un deporte de equipo por excelencia con los valores ya mencionados y que además tiene un alto componente de espectacularidad, no tenga cada cuatro años su respectivo homenaje en las Olimpiadas.

Confiemos en el futuro juicio de los dirigentes..

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