La necesidad de mejoras arbitrales: 5 medidas concretas

La lucha desatada entre el Real Madrid y el Barcelona ha vuelto a dejar la sensación de que no funcionan adecuadamente los sistemas arbitrales en el fútbol. Algunos encuentran un cierto encanto en estos errores, afirmando aquello de que forma parte del fútbol. Otros entendemos la necesidad de profesionalizar un deporte que todavía vive muy alejado de las tecnologías y de la mejora de sus normas.

Arbitro FIFA

Arbitro FIFA

Mientras otros deportes como el baloncesto han hecho evolucionar sus reglamentos y normas en búsqueda de un mayor espectáculo y dinamismo, el fútbol apenas ha realizado cambios. La mayoría de los deportes, además, han incorporado las tecnologías para mejorar el arbitraje. Así en el tenis existe el ojo Halcón que permite a los jugadores la posibilidad de rearbitrar los puntos más importantes si creen que existe una equivocación o en el fútbol americano la existencia de las cámaras para jugadas especialmente polémicas o difíciles.

En cambio, en el fútbol parece ser que la única medida que proponen los máximos dirigentes es seguir aumentando el número de personas que arbitran el partido, ajenos a la existencia de tecnologías que evitarían escándalos como los vividos en los últimos mundiales.

De lo que se debería tratar es de proponer un fútbol más justo y para ello hacen faltan tres cosas: tecnología, modificiación de algunas normas y cumplimiento escrupulosa del reglamento que debería ser el mismo en todos los partidos.

Aquí van varias propuestas:

1) Tecnología para los goles fantasma. Existen numerosos artilugios probados que permiten relacionar la entrada completa del balón con la línea de gol. Aunque se da en pocas ocasiones este hecho cuando ocurre se generan no pocas polémicas.

2) Medición de barreras. La norma indica que la barrera debe estar a 9.15 metros ni uno más ni uno menos. No resulta muy comprensible que un árbitro no pueda medir esta exactamente. De la misma manera que el punto de penalty siempre está a 11 metros y sería incomprensible que alguien lo lanzara a 13 o a 9, no tiene sentido que no se cumplan las distancias. Para ello solamente haría falta un medidor, como por ejemplo los que se utilizan en atletismo, y un spray que marque el punto exacto en el césped. Ambas cosas existen y están inventadas y ponerlas en práctica supondría menos tiempo que el actual donde se discute constantemente la distancia. Sería muy simple fijar la distancia con el spray y sancionar con tarjeta amarilla a todo aquel que superase una marca que  se borra después automáticamente.

3) Vídeos para jugadas polémicas. Al igual que el fútbol americano donde cada equipo puede solicitar el uso del vídeo un número de veces, se podría usar este sistema en el fútbol. Se podría limitar su uso para jugadas en el área y permitir a cada equipo por ejemplo su uso una vez por mitad. Para agilizar este sistema se necesitaría un cuarto árbitro especialista en interpretar imágenes por vídeo. El equipo recurriría y sería el árbitro con las imágenes el que tomaría la decisión final apoyado por el juez «tecnológico». Este proceso que podría evitar algunos minutos evitaría muchas polémicas y permitiría descargar responsabilidad a los árbitros ya que serían los propios equipos los responsables de decidir que jugadas son o no polémicas. En caso de que el árbitro entienda que su decisión primera es la correcta  el equipo no tendría oportunidad de volver a reclamar. Si acertase seguirá teniendo ese derecho, tal y como funciona con el ojo de Halcón o en el fútbol americano.

4) Tecnología de fueras de juego. Se ha demostrado muchas veces la imposibilidad de mirar al jugador que conduce el balón y a los que se desmarcan. Aún así los linieres de hoy en día logran acertar en muchas ocasiones, aunque fallan en otras que serían claros goles. Se trataría de buscar un sistema de muchos de los propuestos que facilitasen al linier esta operación.

5) Uso del vídeo de manera discrecional por el árbitro. El árbitro, bien por iniciativa propia o por recomendación del linier tecnológico podría parar el juego y usar el vídeo para tomar cualquier decisión. Esto evitaría expulsiones injustas por agresiones inexistentes. También podría usarse para fueras de banda o de cornes polémicas o importantes para el desenlace del partido.

Muchos de los que no quieren estos sistemas argumentan que los partidos se pararían constantemente y que sería algo tedioso. Lo cierto es que en la realidad los partidos duran de tiempo real mucho menos de los 90 minutos. Entre pérdidas de tiempo voluntarias, saques de banda y decisiones arbitrales, en la actualidad muchos partidos parecen más partidos de baseball que de fútbol. Se trataría de implementar estos sistemas pero también de castigar severamente las pérdidas de tiempo voluntarias y también cualquier atisbo de protesta. Así, como en otros deportes, estaría prohibido increpar al árbitro, rodearle o quejarse.

Si se aplicasen estas medidas el fútbol sería más divertido porque sería más dinámico, su resultado final más justo y además se evitarían muchas polémicas que más que la salsa del fútbol lo que realmente constituyen es el problema del fútbol.

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