Buen Barcelona, mal Madrid y pésimo Atlético

Basta una jornada de liga para que retorne con la misma fuerza de siempre la dualidad Real Madrid-Barcelona. A falta de reconocer el resultado de un Betis que solamente preocupa a Guardiola y de saber también el resultado de un Málaga que es claro aspirante a los puestos de Champion League, la clasificación vuelve poco a poco a la normalidad.

Y ello tras comprobar ayer que el Atlético de Madrid es tan irregular como siempre, capaz de marcar 4 goles en una jornada y a la siguiente recibir 5 sin pestañear. Un equipo en clara construcción con nuevos e ilusionantes jugadores pero muy,muy lejos de aspirar a la liga y con ciertas dificultades para aspirar a los puestos de Europa. Con características diferentes pero también irregular se ve a un Valencia al que le falta un plus para ser competitivo de verdad. Quizá ese jugador estrella y determinante que no tienen o quizá una plantilla algo más amplia para afrontar una liga que es muy larga.

Entre medias un montón de equipos meritorios como el Villareal que sacó un valioso punto contra un Atlethic de Bilbao que dicen los entendidos que juega muy bien pero que dicen los resultados que de nada sirve. Con solamente dos puntos puede acabar la jornada de hoy en puestos de descenso.

Y luego están como no los dos grandes. Uno, el Barcelona que golea con facilidad cuando juega bien. Con Messi siempre presente cuando el partido se le pone de cara poco importa que jueguen 3 defensas, 2 o 1. Con todo ese sistema ya demostró debilidades contra el Valencia y no tengo tan claro que Guardiola lo mantenga en los partidos verdaderamente difíciles.

La otra cara de la moneda es un Real Madrid que consiguió golear a pesar de realizar un partido horrible. Casi tan malo como el de Santander pero con la diferencia de que esta vez si llegó a puerta y fue efectivo. A ello ayudó el buen hacer de Ozil, esta vez enchufado, y el buen partido de Kaká, que se parece a aquel que deslumbró por momentos, aunque solamente sea para que los que le admiramos una vez conservemos ese recuerdo. Entre medias, un montón de despropósitos con un Marcelo perdido y superado por su par, unos centrales como Albiol y Varanne que trasmiten mas miedo que otra cosa, un Xabi Alonso que parece no llegar nunca a las pelotas y con un preocupante estado físico y sobre todo un Di Maria que se ha ganado varios partidos en la nevera, tras una justa expulsión y un mal partido.

Reseñar también el malísimo primer tiempo de Cristiano Ronaldo, que sin embargo se fue entonando tras el gol. El portugues es como los galos y sin los goles, que son su poción mágica, se vuelve débil y vulnerable. Conviene rebajarle el nerviosismo porque los goles acaban llegando, pero mientras tanto se necesitan jugadores sólidos que transmitan tranquilidad, y más si se es uno de los líderes del equipo. Importante también el gol del Pipita que siempre está ahí, y la actuación de Benzema que está demostrando esta temporada ser el jugador más en forma del equipo.

Felicitaciones también al Rayo por dar la cara y lo contrario al árbitro por interpretar de manera totalmente distinta la misma acción. Una, la mano de Di Maria es amarilla, mientras otra, otra clara mano de Movilla no lo es. Con estos criterios lo normal es que los entrenadores se quejen, aunque luego les tachen de histéricos.


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