Gebreselassie, un merecido Premio Príncipe de Asturias

La historia de Haile Gebreselassie es una de tantas historias de niños africanos que recorren grandes distancias yendo a sus colegios andando, corriendo o en bicicleta, y desarrollan después una extraordinaria resistencia. En el caso de Haile, además el destino quiso que se convirtiese probablemente en uno de los más grandes fondistas de la historia.

Con un particular estilo de correr que tenía como elemento diferencial una blanca sonrisa que parecía conferirle la capacidad de correr sin esfuerzo, Gebreselassie dominó con mano de hierro la distancia de los 10.000 metros de 1993 a 2000. En ese tiempo ganó 4 oros en mundiales y otros dos en las Olimpiadas, convirtiéndose siempre en el rival a batir.

Y como todo deportista fue batido después por otro gran atleta, Bekele, aunque siguió estando en el podio ganando otras medallas hasta que decidió pasarse al maratón.

Es la historia por tanto de un hombre que ha dedicado su vida al atletismo,ganando lo inimaginable y batiendo toda clase de records. Por eso, su nominación a los Premios Príncipe de Asturias y la posterior concesión del mismo es sin duda un acierto.

Son estos premios al deporte una extraña mezcla entre el reconocimiento a una trayectoria y el reconocimiento a un gran año o varios años. Así, la concesión del premio a nuestras selecciones nacionales de fútbol o baloncesto o a Alonso o Nadal rompen con la dinámica de entregar el premio a un deportista a toda su carrera.

Quizá debería el jurado tener la paciencia suficiente para entregar el premio a deportistas ya retirados, adquiriendo así cierta distancia sobre el hecho logrado. La mayoría de las veces, los logros deportivos adquieren mayor relevancia cuando se contemplan en perspectiva. Así, ahora somos conscientes de la dificultad de ganar dos mundiales de fórmula 1 o de ganar lo que ganó la selección española de baloncesto.

De esa manera, los premios tendrían quizá algo más de épica y de recuerdo a una gesta lograda. Al estilo del oscar a toda una carrera, los Príncipe de Asturias de los deportes deberían ser como el resto de galardones que premian toda una carrera.

En todo caso, la concesión a Gabreselaise ahora o diez años más tarde debía llegar porque nos encontramos ante un atleta único, con esa inconfundible sonrisa que despitaba a rivales y telespectadores, y que tenía también después las carreras.

1 comentario en “Gebreselassie, un merecido Premio Príncipe de Asturias

  1. Se ha hecho justicia. Hace años que lo merece.

    Personalmente, como gran aficionado y practicante de este hermoso deporte, tras el gran Zatopek (único atleta capaz de ganar, en unos JJOO 5000, 10000 y marathon) el mejor fondista de todos los tiempos. El más elegante y alegre de los atletas que haya visto nunca.

    Jamás se ha visto a un hombre correr, de la misma manera, con tal alegría y facilidad, 1500, 3000obstáculos, 5000, 10000, media marathon y marathon. No sólo un prodigio técnico y físico, si no, un prodigio de inteligencia y sacrificio.

    Pero además, una gran capacidad de sacrificio y trabajo, unida a la capacidad para demostrarle al resto, de que disfruta mientras lleva su cuerpo y su mente al límite de lo soportable para un ser humano.

    Ave Haile!!!

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