Un derby que puede valer dos competiciones

El partido de mañana no es un derby más ni tampoco comporta ganar o perder tres puntos. El partido de mañana puede servir para decidir la liga e incluir decisivamente en la Liga de Campeones.

 La ventaja que tiene el Barcelona es que juega en su campo y que el Real Madrid solamente ha podido ganarle un partido en la era Guardiola. Y la gran desventaja es que el equipo blanco le saca 4 puntos y tiene a priori más fácil la vuelta de la Liga de campeones.

 Así pues todos los factores pueden influir a nivel psicológico como puede hacerlo el último precedente en aquel maravilloso partido que acabó 2 a 2 y mostró la mejor versión del Madrid ante el Barcelona.

 Para el Madrid el hecho de salir líder en todo caso del Camp Nou es una ventaja teniendo en cuenta que si empata se garantiza media liga y se gana solamente una deblace descomunal la impediría. Además, ambos resultados tendrían para el Barcelona un importante desgaste moral de cara a la Champion League y viceversa para el Real Madrid. La victoria del Barcelona da la vuelta a ese argumento aunque no le asegura la liga solamente el poder seguir compitiéndola. Por supuesto, cualquier resultado a favor o en contra que sea abultado puede ser significativo para la moral de las plantillas.

 Todo esto y el hecho de que estemos a 4 partidos del final de la liga y a dos del final de la Champion League hace que el partido de mañana sea nuevamente una partida de ajedrez. Una de las buenas en las que está todo en juego.

 No sabemos la alineación del Real Madrid aunque las variantes son muchas. Si tuviese que mojarme apostaría por la misma que logró allí el 2-2, quizá con la incorporación de Marcelo. Es decir, Casillas, Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo, Xabi, Lass, kaká, Ozil, Higuain y Cristiano.

 Esa alineación incluye a 4 jugadores que no jugaron o jugaron poco en Munich, como son Marcelo, Higuain, Kaká y Lass. Cuatro jugadores de refresco, es decir, el 40% de los jugadores de campo para elevar la intensidad del equipo.En el banquillo estarían preparados Di Maria y Benzema para sustituir a Kaká, Ozil o Higuain y Khedira y Granero en función de otras variables del partido como tarjetas, necesidad de ataque o defensa.

 La gran diferencia es que el Barcelona no tiene la profundidad de banquillo del Madrid y tiene a algún jugador tocado físicamente. Además, el hecho de que hayan tenido 24 horas menos de descanso también puede influir.

 Pero sobre todo, la gran diferencia es el hecho psicológico de que a diferencia de la vuelta de Copa del Rey, Supercopa y Champion League, el Real Madrid no necesita ganar. En cierta manera no tiene nada que perder porque si sale a ganar y lo hace habrá sentenciado la liga y sino todavía tendrá un punto en la récama.

El Barcelona, en cambio, como aquel Madrid que sucumbió 2-6 y que estaba precisamente a 4 puntos del Barcelona, tiene la obligación de ganar y la posible ansiedad pero también espacios que eso puede conllevar.

 Ingredientes de sobra para ver un espléndido partido y para comprobar el estado de madurez del Real Madrid y las ganas de mantener el ciclo del Barcelona. Todo ello, claro, si el árbitro no lo estropea aunque Undiano me parece , y lo adelanto, un árbitro correcto, seguramente de los mejores de la liga.

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