Mireia Belmonte logra su segunda plata

Mentiría si dijese que yo siempre crei en Mireia Belmonte aunque hace dos años apostaba por ella como nueva estrella española. Es más hasta la inesperada plata lograda en los 200 mariposa pensaba que iba a ir de fracaso en fracaso. La realidad es que aquella medalla con la que no contaba, después de la decepción de sus mejoras pruebas anteriores, lo que en realidad rovocó en la nadadora española fue el efecto contrario.

 De pronto Mireia ha perdido el miedo a ganar, en dos pruebas, los 200 mariposa y los 800 libres en las que ni mucho menos estaba entre las favoritas para el podio. De ahora en adelante es posible que compita en el futuro sin esa presión que evita que saque lo mejor de sí misma, que es mucho.

 Que esta chica tiene un talento sobrenatural es claro, pero que a la vez tiene un problema mental, que le ha obligado a tener un psicólogo para mejorar su competitividad es también un hecho.

 Mireia Blemonte por edad y calidad podría haber ganado tres o cuatro medallas, alguna de oro, tal y como hacen otras super nadadoras o nadadores. Competidores natos que no se conforman con un diploma, entrar una final o un bronce. Nadadores, decepcionados cuando no logran un record o cuando nadan por debajo de sus mejores marcas.

 A los españoles y a Mireia en particular les falta ese hambre por ser los mejores. Esa punto de arrogancia para pensar que eres capaz de ganar al resto. En definitiva la competitivad propia de los estadounidensas.

 En todo caso, bienvenidas sean todas las medallas.

Un pensamiento en “Mireia Belmonte logra su segunda plata

  1. Dicrepo completamente, en tu penúltimo párrafo, no hace falta nada de arrogancia. El ejemplo más claro de eso, es Phelps. No es necesario ser arrogante, esa actitud “estilo Cristiano” es odiosa. De hecho, los grandes campeones, pasan a la historia, precisamente por no disponer de esa arrogancia, salvo contadas excepciones, como Lance Amstrong o Eddy Merckx.

    Dudo que nos falte ese hambre, la verdad…en cuánto a Mieria, yo lo llamaría, “Miedo a ganar”, el mismo qu ele pasaba a la selección de fútbol y por el que nunca superaba los cuartos y, ahora, llegamos a finales, sin jugar con la misma brillantez, para ascar la brillantez a relucir en la final; o en Básket, hasta hace unos años. Mireia, se acaba de quitar un peso de encima, la gran losa de no haber ganado ninguna medalla olímpica, ahora tiene el camino libre de cargas emocionales y psicológicas, ha tirado el muro…aunque me temo, que como la china y las americanas, puesta hasta las cejas de algo y no me corto nada al decirlo.

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