Los estragos de las selecciones

En mitad de la temporada y todavía con todo lo importante por disputar, el Real Madrid se encuentra por obra y gracia de las selecciones con la mitad de sus defensas y un puñado del resto de jugadores lesionados o tocados. No cabe duda de que las lesiones forman parte del fútbol, pero lo que no se puede concebir es que el equipo que paga a sus jugadores y que ha invertido una fortuna por ellos, se vea de pronto privado de ellos para beneficio de las selecciones.

 maginemos un mundo sin clubes, solamente con el mundial y el europeo y copa América. El fútbol no sería un deporte de masas y los futbolistas serían muchos menos y peor pagados. O mejor dicho no existiría como deporte profesional. Imaginemos ahora la opción segunda, con un mundo sin selecciones. No tendríamos esos veranos patrióticos cada dos años pero sustancialmente nuestras vidas como aficionados no cambiarían demasiado.

 Y ahora veamos la tercera y cuarta opción. Por un lado, tenemos la opción actual donde los clubes están supeditados a las selecciones. Estas marcan el calendario trufándolo de encuentros en mitad de la temporada y obligando a los clubes a ceder a sus mejores jugadores. La otra opción, es la contrario, con los clubes determinando la política de cesiones, el calendario y las contraprestaciones.

 ¿Les suena? Hay un deporte profesional, la NBA, que tiene esta política. La FIBA sabe que los mejores jugadores están allí y que tiene poco sentido organizar campeonatos sin contar con las estrellas americanas. Por eso, todo se hace por y para su beneficio. Por supuesto, la NBA no se para para que los jugadores jueguen una pachanga a 10.000 kilómetros ni un partidillo contra Malta o Andorra. Los jugadores que se saben muy bien pagados tampoco acuden a cualquier campeonato si eso hace peligrar su salud física en su campeonato doméstico. Por no hablar de unos seguros cuantiosos que garantizan una suculenta indemnización en caso de que el jugador sea dañado.

 Es cierto que la NBA maneja mucho más dinero que los europeos, con un sistema de merchandising y de marketing espectacular. Pero no olvidemos que gente como Messi o Cristiano ronda los 10 millones de euros anuales. ¿Qué pasa si se lesiona cualquiera de ellos?

 Al Real Madrid le ha tocado que sean defensas como Marcelo, Coentrao o Arbeloa. Económicamente son jugadores de la plantilla medios, pero a nivel repercusión defensiva son muy importantes. El equipo blanco ha tenido la «suerte» de que sea todavía en un tramo de la temporada poco importante, pero si esto sucede en marzo o abril el equipo se juega las competiciones y con ellas el dinero.

 Es hora de dar un puñetazo en la mesa. de hacer prevalecer los derechos de los clubes, y de sus aficionados, y de supeditar las selecciones a  estos, y no al revés. Copiando la fórmula del baloncesto y rebajando la importancia de dirigentes mediocres como Platini o Villar.

 Los partidos entre selecciones se jugarían después de acabar la temporada por aquellos jugadores que lo deseen, sin imposiciones. Se jugaría el clasificatorio para el mundial o europeo en el verano, en el mes de junio. Inmediatamente después de finalizar la temporada se disputarían los cuatro o cinco partidos correspondientes, eliminando los encuentros absurdos contra equipos sin relevancia futbolística. Así, se cubrirían esos meses sin fútbol y se evitaría la carga de partidos a los futbolsitas durante la temporada. Luego, al europeo o al mundial irían ya los buenos jugadores.

 Dirigentes de los clubes pónganse las pilas o dejen paso a los que nos gusta el fútbol profesional.

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