Cuando el Real Madrid perdió la liga

No resulta fácil mantener la idea de que queda liga por delante con un Barcelona que lo gana todo a 13 puntos de distancia de un Real Madrid que prácticamente en lo que va de temporada puede perder o empatar cualquier partido. De alguna manera las sensaciones son las contrarias al año pasado, dónde parecía que el Madrid sería imbatible en cualquier campo y vulnerable contra el Barcelona. Ahora parece que las tornas han cambiado por completo.

El proceso de conversión de este Real Madrid, prácticamente imbatible el año pasado, goleador, relativamente seguro defensivamente y con casi toda la plantilla enchufada, parece un enigma de difícil resolución. No seré yo quien cargue exclusivamente contra el entrenador ni contra los jugadores, ni el presidente ni los árbitros. Para experimentar un cambio tan brusco se tienen que dar muchas circunstancias, incluido el hecho de que el máximo rival solamente haya cedido dos puntos. SI hubiesen sido 8ocho con un par de derrotas que se podrían haber producido, el Real Madrid seguiría con su juego horrible y su inseguridad, pero solamente a 7 puntos.

En todo caso, el problema de los de Mou no es ahora el Barcelona sino el propio Real Madrid. El brusco cambio de un equipo enérgico, dinámico, ganador y ambicioso a uno lento, inseguro y que regala puntos ha tenido muchas circunstancias.

La primera de ellas tiene que ser necesariamente su entrenador. Siempre he sostenido que los entrenadores tienen mucho que decir. De la misma manera que le doy mucho mérito a Mourinho por la liga del año pasado, en esta temporada debe asumir parte de la responsabilidad de no lograr un equipo competitivo como el del año pasado. Si por algo he apoyado a Mourinho casi ciegamente es por haber logrado que en dos años el Madrid siempre jugase a tope, competiendo durante todo el año. Algo que este año no ha sucedido.

El equipo blanco dejó de competir en Vigo, una parte contra el Español y en varios partidos más, con un equipo desganado, falto de ambición y también inseguro e impreciso. A Mou le ha faltado tocar las teclas necesarias para enchufar a los jugadores. Y ahí, creo que el problema de planificación es importante. Al equipo le faltaba un portero que apretase las tuercas a Casillas, un lateral derecho, titular o suplente, y un mediocampista sustituto de Xabi, con la posibilidad de un delantero sustituto de Higuain o un 9 fuerte complementario. A cambio se trajo a Modric, del que yo esperaba que fuese lo que no es, un medio centro. En realidad es un recambio de Ozil como Essien lo fue de Lass. El portero suplente no ofrece garantías y las bajas defensivas han obligado a retocar toda la defensa.

El resto de piezas se han quedado sin tocar con las correspondientes relajaciones de los jugadores. Además, tampoco han ayudado las bajas de Marcelo y Khedira, en dos partes diferentes de la temporada. Como tampoco ayuda la presencia de dos jugadores, más fuera que dentro, como son Kaká y Carvalho. Puestos a arriesgar con jugadores poco fiables prefiero a dos canteranos como Nacho o Jesé, por ejemplo.

Esos son los errores de Mourinho en la planificación de la plantilla como lo es el hecho de no poder motivar otra vez a sus jugadores. Aún con todo, yo no me bajo de este carro y sigo pensando que Mourinho es el mejor entrenador posible.

En este post, tampoco se libran los jugadores, faltos de ambición tras ganar una liga, la mejor de la historia, sí, y una liga muy difícil, pero que no exime a jóvenes todavía como Ozil, Benzema o Di María. Les señalo a los tres porque son jugadores con futuro pero por supuesto puedo hablar del pésimo rendimiento de Casillas, de la falta de ajuste de Pepe y Ramos y de la falta de liderazgo real de Xabi Alonso. Voy a salvar a Cr7, que a pesar de su tristeza, razonable a la vista de cómo el club no sabe o puede defender sus intereses, es el único que ha estado en la mayoría de los partidos justificando su salario y su coste.

Pero ojo, que nadie se equivoque, son cuatro partidos y medio de ventaja,que son muchos, pero con una Champion League por disputar y la Copa del Rey. Luego vienen los parones navideños, las sanciones, las lesiones, el cansancio y las crisis, y aunque ahora mismo la liga está imposible, también lo parecía para el Barcelona cuando el Madrid se distanció.

Veremos en que acaba todo esto, pero yo siempre he sostenido la máxima de que lo que no mata, engorda.Que se lo digan a Marcelo que se va a atiborrar a polvorones este año.

Feliz Navidad a todos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *