Días revueltos en Can Barsa

Resulta extraño ver como el Real Madrid parece vivir una Luna de Miel, con sus fichajes jóvenes y españoles, sus ventas razonables y bien gestionadas (Albiol y Callejón), su nuevo entrenador, Anchelotti, con su pupilo, Zidane, por todos respetado. En la otra acera, las noticias parecen las contrarias. El yin y el yan, uno de los dos clubes ha de ir muy bien para que el otro esté muy mal.

Como si se hubiesen cambiado las tornas de pronto, lo que antes era blanco como la nieve en Barcelona ahora es negro azabache. Sí, el Barcelona se hizo con los servicios de Neymar, un gran jugador, posible estrella mundial, pero ese en realidad ha sembrado tantas esperanzas como dudas. No deja de ser un jugador particular y a nadie se le escapa que su relación con Messi es clave para el rendimiento de ambos. Declaraciones como la de Rosell diciendo que en el corral solo hay un gallo y es Messi, no creo que le sienten bien al fichaje más caro de la historia del Barcelona, acostumbrado a ser el centro de todos los elogios en su país.

Pero eso, todavía no es un problema y estamos ante especulaciones. Lo que si parece haber explotado definitivamente es el enfrentamiento a tres bandas entre Rosell, Tito y Guardiola. Este último, desde Alemania, parece no olvidar su difícil salida del club y los otros dos también se defienden con declaraciones cruzadas. El título de liga suavizó la llegada de Tito que sin embargo perdió gran parte del crédito con la traumática goleada ante el Bayer de Munich. El mismo equipo que ahora entrena Guardiola y que además le ha robado a su perla, Thiago Alcántara, el canterano mejor posicionado para ser titular en un futuro Barcelona. Sin él, con las cesiones de Rafinha al Celta y las ventas de varios canteranos no parece ya tan evidente la apuesta por la cantera.

Aunque en el Barcelona siempre hubo una mezcla entre cantera y cartera, más de lo segundo a la vista de los sueldos estratosféricos de sus jugadores y de los fichajes caros y en muchos casos no suficientemente amortizados. La recien venta de uno de los fichajes españoles más caros, Villa, que costó 40 millones, por apenas 2 millones con opción a 5, deja de manifiesto una política como mínimo dudoda en cuanto a compras y ventas.

Veremos que sigue en Can Barsa, pero ahora mismo, la presencia de Neymar no garantiza por sí sola que el Barcelona no siga con tremendos problemas defensivos como el año pasado, ni que Puyol y Xavi sigan evidenciando que están al final de su carrera.

Siempre quedará Messi y algo de Iniesta, pero veremos si eso es suficiente para competir con un Real Madrid reforzado, un temible Bayern de Munich y unos pujantes PSG, Manchester United y Juventus.

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