El fichaje de James Rodríguez

James-Rodríguez

James Rodríguez en la presentación

En un mundo como el fútbol, que levanta pasiones y suscita envidias y recelos, el fichaje de James por cerca de 80 millones al Real Madrid, se convertirá rápidamente en debate. Vaya por delante mis dudas como aficionado de la necesidad de fichar a un jugador del perfil del colombiano. Pero, no obstante, procedo a tratar de analizar el fichaje desde un punto de vista distinto, que se le escapa al mero aficionado.

En primer lugar, conviene diferenciar el precio que ha costado el jugador, 70 millones más variables, con el valor que tiene en el mercado. Solamente si su valor es superior o inferior a ese precio, podemos hablar de un fichaje caro o barato. Y eso, ahora, porque es posible que si su rendimiento es muy elevado o muy bajo, pase de ser un fichaje caro a barato.

Dos ejemplos muy claros: Cristiano Ronaldo costó alrededor de 90 millones. Independientemente del valor que tuviese en el mercado, podemos asegurar sin equivocarnos que su rendimiento personal, en cuanto al aporte deportivo y económico en el equipo, ha hecho que haya sido un fichaje, sino barato, al menos si a buen precio.

En el otro lado, un jugador como Sahin, que costó 12 millones de euros, que fue nombrado mejor jugador de la Bundesliga, ha resultado, a la vista de su rendimiento, un fichaje caro.
Por tanto, el fichaje de James y su precio actual ha de tener en cuenta tanto su valor actual como su posible rendimiento  y valor futuro. Su valor actual viene determinado por el coste de su traspaso del Oporto al Mónaco, 45 millones, y sobre todo por el impacto que ha tenido en el mundial su excepcional papel.

James no solamente ha sido bota de oro del mundial, sino que ha dejado la sensación de que ha sido el líder de la selección colombiana.Un jugador joven, con personalidad, con gol y con un juego propio de los mediapuntas de más calidad del momento. Veloz, con regate, control orientado y gran pase.

Por sí mismo, 5 partidos no deberían bastar para casi duplicar su precio, de 45 a 80 millones. Pero resulta que hablamos del mundial, el evento con mayor repercusión del mundo y además, hablamos de un jugador latinoamericano, el continente que vive con más pasión este deporte. He comprobado en persona durante este campeonato, el impacto de tal evento en estos países.

El impacto mediático de fichar a uno de los mejores jugadores del mundial y  a un ídolo en su país, es algo que automáticamente incrementa el valor del jugador y por tanto también su precio. James no cuesta solamente por su valía deportiva, sino por su imagen de marca, por su capacidad para generarse contratos por publicidad (el Real Madrid se lleva el 50%) y para a la vez, incrementar a la vez la imagen de marca del Real Madrid. Todo suma, también la imagen de joven maduro (está estudiando una carrera y tiene un hijo), con cara de buena persona y un jugador que ha ido creciendo en distintos clubes, creciendo poco a poco.

James es la puerta de entrada  del Real Madrid al continente latino. Con él, el Real Madrid ficha a un jugador pero gana la afición de todo un país, Colombia. Un país entero, de 45 millones, que automáticamente seguirán al equipo blanco, con toda su pasión, por el mero hecho de contar en sus filas con el ídolo local.

Dicho esto, el jugador además tendrá que aportar deportivamente en el Real Madrid, y no durante 5 partidos, sino durante una temporada entera. Una tras otra, porque el equipo blanco es el más exigente del mundo. Si James tiene o no la capacidad mental para convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo es algo que no sabemos. Aunque es un aspecto que habrán tenido que estudiar los dirigentes del Madrid para desembolsar tanto dinero por un jugador. Y ahí, variables como su madurez, su entorno, su pasado futbolístico, su capacidad de mejorar y progresar y su hambre de ser el mejor, son las que entran en juego

Desconociendo cuál será el rendimiento del colombiano, podemos estar ante un futuro supercrack, un muy buen jugador o una promesa que nunca se consagra. Con esa misma edad, jugadores como Zidane o Ronaldhino todavía no eran los mejores del mundo. Se convertirían en tales en la Juventus y en Barcelona respectivamente.

A ninguno se le conocía antes de dar el paso a un equipo grande, como a James hace un mes y medio. Pero la explosión de un jugador es algo que viene determinado por distintas características y es algo difícil de preveer.

James Rodríguez llega al Real Madrid tras declarar su amor incondicional al equipo. Sin duda un rasgo que habla de las ideas claras del colombiano. Ni uno ni otro han querido desaprovechar una oportunidad que el tiempo dirá si es rentable para ambos.

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