El campeón de Europa ganó el duelo: Real Madrid 3-Barcelona 1

Con un 0-1 en el minuto 3, otro Real Madrid habría sucumbido a un estado de nerviosismo; y otro Barcelona habría aprovechado para rematar el partido. Es algo que algunos madridistas recordamos, aunque ya empieza a pasar el tiempo de aquello, y el tiempo de aquellos mismos futbolistas, Messi, Iniesta o Xavi.

 Ahora es el tiempo de un equipo, que liderado por el mejor jugador del mundo, Cristiano Ronaldo, y por un elenco de jugadores con una calidad que en conjunto no se veía desde los mejores tiempos galácticos, es capaz de mantener la calma y remontar el partido. No fue el mejor partido del portugués, que es posible que en otra ocasión como esta hubiese olido sangre. Esta versión de CR7 es más calmada, sabiéndose el mejor, marcando pero asistiendo. Podríamos decir que disfrutando de verdad de su condición de líder indiscutible.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

 Este Real Madrid es desde hace 9 meses un equipo que ha demostrado ser capaz de competir en los partidos más difíciles, y de superar al adversario. Los mejores partidos del equipo de Ancelotti han sido precisamente en los escenarios más difíciles: semifinales contra el Atlético de Madrid en Copa, vuelta de octavos e ida de cuartos contra Shalke y Borussia respectivamente, semifinales de Champion League y los dos últimos partidos de esta semana contra el Liverpool y el Barcelona. Entre medias la épica de la Champion y varios partidos malos a final o al principio de temporada cuando el equipo no ha estado en su tope físico.

 Pero resulta que ahora sí lo está, y aunque hayan cambiado dos piezas claves, Alonso y Di María, por Kroos y James, este Real Madrid es mejor que aquel. Y no por un mero cambio de piezas sino porque el resto de jugadores también son mejores que hace un año: Modric es mejor, Benzema es mejor, Carvajal…Todos esos jugadores no solo tienen un año más de experiencia sino la tranquilidad de la décima. Como el estudiante que tras hacer los deberes pasa el examen con nota, o si se quiere llevar al extremo, como el adolescente que finalmente logra perder la virginidad.

 El Real Madrid encajó el gol de Neymar, error de Carvajal y Pepe, con tranquilidad, sabiéndose mejor que el rival. En los siguientes minutos dominó el partido, como en la segunda parte. Solamente una jugada de Messi puso en peligro el resultado. ¿Que habría pasado si Messi hubiese marcado el 0-2 se preguntan los sesudos expertos? ¿Y si Neymar no hubiese marcado el 0-1?¿Y si Benzema hubiese marcada la doble ocasión que se estrelló contra el palo? Podríamos especular largamente, pero la realidad es que el Real Madrid, por ocasiones y por sensaciones fue claramente superior. Y si queda alguna sensación es que si el equipo blanco hubiese necesitado marcar 7 goles, lo habría hecho, siendo infinitamente superior.

Gol de Benzema ante Bravo

 Y lo fue porque fundamentalmente los centrocampistas del Real Madrid, Kroos, Modric, James e Isco, fueron mejores que Iniesta, Xavi y Busquets. En un cambio generacional que se lleva sospechando desde hace años, el centro del campo blaugrana perdió la batalla.

Isco contra Iniesta

La diferencia entre este Barcelona y el mejor de Guardiola es la presión alta que ejercían y la aceleración en las jugadas en los momentos claves. Con el medio del campo en su peor versión años y con una versión de Messi incapaz de hacer lo que hacía antes, este Barcelona tiene que aprender a sobrevivir en los partidos grandes de otra manera. Ya no basta con el juego de posesión en sí mismo. En realidad nunca bastó y la diferencia la ejercían Messi o Iniesta o los laterales.

 Ahora el equipo de Luis Enrique necesita buscar otro modelo, y se supone que para eso le han fichado a él. Para encontrarlo necesita buscar otras piezas. En torno a Neymar, a Suárez, que cuando coja la forma será un gran jugador, Rakitic y otros jóvenes y nuevos jugadores. Pero ya no basta con el juego de posesión infinito hasta que aparece Messi o algún otro jugador. Al menos no en los partidos contra equipos como el PSG o el Madrid.

 En este aspecto el Real Madrid le lleva una ventaja de 4 años. El tiempo que se tardó en construir primero, con Mourinho, un equipo que fuese competitivo y que entendiese la necesidad de defender con intensidad y de ser verticales, y después, con Carlo, que le dio a este equipo un nivel mayor, encajando definitivamente todas las piezas.

 La otra gran diferencia es que este Real Madrid tiene a jugadores jóvenes, con 3 o 4 años por delante para demostrar su mejor versión. Entre ellos a Bale, ausente en este tramo de la temporada, y al que muchos ya quieren relegar al banquillo, olvidando que fue pieza clave durante la temporada pasada, y olvidando que es uno de los 3 o 4 jugadores en el mundo capaces de ganar él solo un partido. Los mismos que ahora le minusvaloran son los mismos que lo hacían con Cristiano Ronaldo, los que decían que Pedro León era mejor que Di María, Valero que Modric o Morata que Benzema. Casi siempre se loa a un jugador del Real Madrid, normalmente joven y español, para menospreciar a otro, casi siempre extranjero. No caigamos en ese error.

 Como decía, este Real Madrid tiene equipo titular y suplente para dominar varios años el escenario nacional e internacional. Enfrente como rival total solamente vislumbro al Bayern de Munich. Pero ese duelo ya lo va ganando el Real Madrid y Ancelotti 1-0. Con el Barcelona el duelo se empezó a ganar hace mucho. Y el sábado solamente fue otra victoria más, aunque evidencia del declive de un equipo que fue campeón de Europa hace ya más de 3 años, en el 2011, y otro que defiende su título de campeón.

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