Sin concentración no hay victoria posible

Si tienes que remontar un 2-0 contra uno de los equipos más rocosos y defensivos y te dejas meter un gol en segundo 50 mal asunto. Y si después repites la jugada en la segunda parte, mucho peor.

Con todo, lo curioso es que solamente un equipo como el Real Madrid es capaz de hacer creer a la gente que se podía remontar, no ya el 2-0, algo factible, sino el 0-1 y hasta el 1-2. Si algún equipo sabe de remontadas y de épica ese es el Real Madrid.

Y con ese espíritu jugó gran parte del partido, especialmente en la primera parte, atacando con absolutamente todo menos el portero. El ataque total frente a la defensa total. ¿El resultado? Empate, o lo que es lo mismo para lo que le concernía al Real Madrid, la victoria de la defensa por encima del ataque.

El Atlético de Madrid tiene talento defensivo o lo es lo mismo, saben posicionarse y dominan los conceptos tácticos, mientras que el talento del Real Madrid es puro talento atacante. Pero en el fútbol además de talento y condición física, se necesita concentración. Sin ese elemento, dos errores de Pepe y Ramos al alimón, dilapidan una eliminatoria. Como errores fueron el penalty de Ramos y el cabezazo de Gimenez en el Calderón.

Los errores en una eliminatoria de 180 minutos son claves y equipos como el del ‘Cholo’ Simeone lo aprovechan al máximo. Durante la última temporada y media el Real Madrid ha utilizado su talento y su motivación y también la concentración. Pero esto último ha desaparecido en las últimas derrotas blancas.

Perder esta eliminatoria de octavos de final de la Copa de Rey no es en sí mismo grave sino fuese porque vuelve a demostrar que ese Real Madrid se bloquea contra el Atlético de Madrid. Empieza a parecerse al síndrome Federer contra Nadal, o más cercano aún, al del Barcelona contra el Real Madrid de Mourinho.

La lectura positiva es que el equipo se ahorra el desgaste de los próximos partidos, aunque un equipo como el Real Madrid debe estar diseñado para competir y ganar en todas las competiciones. Y quizá aquí llegue la crítica a Ancelotti, poco acertado en las rotaciones, demasiado dependiente de sus titulares. Y más cuando jugadores como James o Benzema o el propio Cristiano Ronaldo no están mostrando su mejor versión.

El único jugador del Real Madrid que ha sobresalido de verdad en todos estos partidos es Isco. Y de una manera portentosa, moviéndose por derecha e izquierda, regateando, asistiendo, liderando. Su peso en el equipo ahora mismo es brutal y Carlo podría incluso plantear su reubicación para que esté más cerca del área y el equipo juegue para él, entendiendo que la manija ofensiva en el área debe ser suya.

Ahora toca concentrarse en liga hasta los primeros cruces de Champion League, pero Carletto debe saber que muchas eliminatorias serán como las de ayer. El propio Atlético de Madrid o el Chelsea impondrán ese juego. Y equipos como el Bayern de Munich o el PSG  obligarán también al equipo a jugar al máximo nivel. Sin concentración máxima durante 93 minutos no habrá undécima.

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