Fiestas y contrafiestas

Como suele suceder en casos de dolorosas derrotas, esta semana ha sido intensa en informaciones y opiniones sobre el Real Madrid. Sin que fuese suficiente humillación la derrota por 4-0 contra el Atlético de Madrid, la fiesta de Cristiano Ronaldo dio para varias fotos de los jugadores en modo celebración.

Todo sirve para ser aprovechado y quienes tenían cuentas pendientes las saldaron, ya fuese con James, Khedira o el propio Ronaldo. Se aprovechó para resaltar el disgusto de los capitanes(Casillas, Ramos principalmente) y para darle de soslayo también a Florentino Pérez, que ya tocaba.

La realidad es que lo grave sucedió en el campo, con un equipo inferior a otro pero sobre todo rendido a falta de muchos minutos por jugar, dejándose llevar. Y ahí, fueron todos protagonistas, desde el portero hasta el delantero, sin excepción. Tampoco ayudaron algunas declaraciones finales achando errores a compañeros e incluso negándolos directamente.

Lo de después, la fiesta de Ronaldo contada y criticada por los periodistas, y la contrafiesta de la novia de Casillas, silenciada y omitida por los mismos periodistas, no deja de ser un esperpéntico colofón. ¿Lo grave es hacer una fiesta o subir las fotos? Evidentemente si el aficionado no se entera no hay gravedad aunque el hecho es el mismo.

Eso sí, en un caso se demuestra inteligencia, obligando a unos asistentes a no subir fotos y en el otro, ya sea por dejadez o por otra circunstancia,  se demuestra poco entendimiento de cómo funciona, no el madridismo sino los medios.

Pero en esencia, si lo que se pide es que los jugadores se marchen a sus casas abochornados, sin cenar y sin dormir, igual de grave es un hecho que otro. Hemos sabido eso sí, que Kroos o Bale no acudieron a ninguna de las dos fiestas. Pero nuevamente eso solamente les salva del ridículo post partido, pero no de su mala actuación en el campo.

Concentrémonos en como viene compitiendo el Real Madrid en este enero y quizá también en factores como la poca y forzada rotación, el cansancio acumulado, un calendario difícil o lo que se quiera.

Para Ancelotti la “cuesta de enero” ya ha durado demasiado y toca rehacer el equipo. Todavía recuerdos críticas al equipo y al entrenador a alturas similares de la liga el año pasado, las mías incluidas. Ahora el calendario está a favor, algunos lesionados deberán ir entrando y hasta el 22 de marzo no toca el Barcelona, jugando entre medias contra el Shalke. Y ahí sí, podremos atizar o no de nuevo a Ancelotti y a la plantilla o quedarnos callados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *