Y se hizo la luz en el Bernabeu

Y al séptimo día descansó Kroos. Y volvió Modric para volver a dar equilibrio a la medio y Ramos para liderar a la defensa. Y Bale volvió a marcar y a sonreír. Y el Real Madrid volvió a ganar y a mantener la portería a cero.

 Tres largos partidos de penitencia para volver a ver al equipo ganar con cierta solvencia tras las duras derrota contra el Atlhetic de Bilbao y el Shalke y el empate contra el Villareal.

 No sabremos hasta el próximo domingo si el Real Madrid podrá volver al paraíso ganando al Barcelona en su propio campo, pero el reto se antoja ciertamente difícil. Contra el Levante se volvió a ver por momentos una mejor versión del Real Madrid, sobre todo gracias a la fluidez que da Modric. El croata es una pieza indispensable, y su vuelta conecta a Bale y ayudará seguro a Kroos a facilitar la salida.

 Pero el pecado capital de este equipo ha sido una relajación y desconcentración que ha durado demasiado tiempo, casi dos meses y medio y que le ha complicado la existencia al equipo en todas las competiciones. Difícil pensar en volver a ver el idílico equipo que acumuló el récord de victorias y que enamoró al madridismo. Y mucho menos contra un rival de la entidad del Barcelona, crecido durante el último mes, con la recuperación del liderato, el auténtico diablo dispuesto a no permitir al Real Madrid volver al paraíso y  a su estabilidad

 Aunque quizá ese mismo hecho facilite al equipo la labor de concentración e intensidad, recuperando su mejor versión.  Solamente mediante un esforzado ejercicio de humildad y contrición, este Madrid puede volver a recuperar su estado de éxtasis anterior.

 Ahora mismo el Real Madrid está a 1 punto del Barcelona y necesita ganar para recuperar el liderato. Un empate o una derrota mejor que el 3-1 de la ida facilitaría en caso de empate final a puntos una ventaja por goal average. Aunque es un consuelo pequeño teniendo en cuenta que hace no tanto la ventaja era de 4 puntos. Un solo partido para alcanzar el cielo o permanecer en el infierno. Algo a lo que está muy habituado el Real Madrid y sus aficionados, para los que no existe el término medio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *