Un Real Madrid esquizofrénico gana 3-4 en Donetsk

El Real Madrid podía ayer acabar de hundirse o salir a flote, y resulta que increíblemente logró hacer las dos cosas, demostrando que es un equipo sin rumbo. Primero logró ir 0-4, con un partido cómodo e incluso algunas buenas sensaciones. Y después permitió 3 goles en pocos minutos, teniendo que pedir la hora.

Real Madrid en Donetsk

Celebración de un gol en Donetsk

Con todo, el 3-4 deja al Real Madrid líder de grupo y ya clasificado, pero nada de eso importa porque la derrota contra el Barcelona y los malos partidos contra el resto de rivales potentes: Sevilla, Atlético de Madrid y PSG, indican que el equipo ahora mismo no está preparado para lo importante. Por suerte eso será en marzo y abril y si nada lo impide Benítez seguirá entrenando al equipo.

Debe eso sí empezar a clarificar sus ideas. Si contra el Barcelona traicionó su modelo, ayer al menos ha apostado por Casemiro, quien hasta hace poco era su pilar del centro del campo y uno de los mejores del equipo. Y arriba tendrán que jugar los que estén en mejor forma, se llamen Lucas o Cristiano. Esa pensaba que era la filosofía de Benítez, que evidentemente traicionó por las no pocas presiones de prensa y presidencia.

Hasta ahora el Real Madrid se ha mostrado como un equipo sin identidad, luchando Benítez por contentar a muchos y mantener su sueño de triunfar en el equipo  de toda su vida, y por otro lado, intentando imprimirle su identidad. Aquello que le ha hecho llegar a ser un entrenador de prestigio. En esa duda esquizofrénica, Benítez debe mirar al banquillo y saber que elegir a Lucas Vázquez en vez de James o Bale es un crimen de lesa humanidad para Florentino. Pero si es su parecer no lo debe cambiar, aunque le lluevan las críticas. El último entrenador que se traicionó fue Pelegrini y acabó igualmente en la calle. Lo contrario supone hacer algo en lo que no cree. Y esa incoherencia sí que no nos va a dar resultador.

Ahora mismo Benítez estaría a una o dos letras del final si se tratase del juego del ahorcado. Ha conseguido que ni prensa, ni afición, ni jugadores ni presidente esten contentos con su juego. Pues bien, sabiendo el baile de nombres de cara a junio, e incluso antes, y sabiendo que a menos que gane dos títulos está fuera, lo que Benítez debería hacer es morir con sus ideas. Y yo le criticaré porque soy coherente con las mías, pero que al menos tenga el honor y la dignidad de no traicionarse porque para jugar a «delbosquismo» traemos a Ancelotti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *