Un Barcelona-Real Madrid descafeinado

El fin de semana se juega uno de los Barcelona – Real Madrid más descafeinados de los últimos tiempos. Con el equipo blaugrana a 10 puntos de distancia y a falta de 8 partidos parece ya todo resuelto. No es ni siquiera por la diferencia en sí, sino por la inercia de uno y otro equipo.

Los blancos han demostrado incapacidad de mantener la competitividad en los momentos importantes, y no ya solo este año sino durante las últimas ligas. A la hora de la verdad el equipo no ha sido capaz de dar la talla.

Quizá por eso algunos aficionados se puedan conformar con ganarle al Barcelona en su propio campo. No como un fin para ganar la liga sino como un triste consuelo. Y ese conformismo es precisamente lo que demuestra que durante la última década se han cambiado totalmente los roles.

El Real Madrid que se convirtió en un club admirado y dominante se caracterizaba por salir siempre a ganar, por no bajar nunca los brazos. Ese y no otro fue el rasgo diferencial durante décadas. Y esa cualidad que decían que se aplicaba incluso en los amistosos es justamente ahora la carencia de este equipo.

Pero cuando hablo del equipo, ni siquiera me refiero a los 24 jugadores y al entrenador sino al club. Hemos visto en muchos momentos durante los últimos años como diferentes plantillas tiraban ligas o copas del rey. Y es más, en los años en los que se lograron las Champion League, la característica común fue que el equipo fue incapaz de competir en liga. Algunas veces incluso con resultados catastróficos.

Y así, el club que invento la Copa de Europa y que se hizo grande, en parte, gracias a ella, ha visto durante los últimos 20 años como la fijación en esa competición le ha hecho perder su carácter principal. Muchos madridistas estarían dispuestos ver a su equipo levantar la Copa de Europa a cambio de perder con estrépito la liga, incluso haciendo el ridículo. Y eso es algo que no tiene nada que ver con la historia pasada del Real Madrid.

Por eso el partido el Camp Nou no sirve de nada a este Real Madrid que ha demostrado en liga su inmensa incapacidad. Y es más, este partido me retrotrae al partido del ida, al ignominioso 0-4, uno de los peores partidos que recuerdo del equipo blanco. No ya por el resultado, suficientemente vergonzante, sino por la actitud de los jugadores, bajando los brazos, impotentes, sin garra alguna.

Así que los jugadores harán lo que quieran. Se puede incluso ganar, pero no servirá de nada si luego el equipo sigue demostrando su falta de fuerza y competitividad en los momentos importantes.

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