El Real Madrid aplasta a sus rivales

Ha sido este un fin de semana casi histórico. Comenzó el viernes con una victoria aplastante del Real Madrid en el Palau. Casi 40 puntos, y varios récords por el camino, pero sobre todo, la constatación de que ese equipo tiene pundonor y coraje, después de haber perdido en el mismo escenario, apenas hace dos semanas.

Pero eso es el Real Madrid, el mismo club cuyo equipo de fútbol ayer, arrasó en la que es seguramente la plaza más difícil del fútbol europeo para él, el Vicente Calderón. Llegó para jugar contra los del Cholo con varias dudas. Varios de los teóricos titulares se recuperaban de lesiones o estaban en baja forma.

Y así, Zidane hizo lo que viene haciendo casi desde el principio, alinear a los que él considera que están al 100%. No es poco mérito en un club con muchísimas estrellas, presiones e influencias internas y externas. Pero el técnico galo, además de tener una Copa de Europa en su buchaca como entrenador, tiene el prestigio de muchos años habiendo sido el mejor del mundo.

La apuesta de ayer por Lucas y Nacho, mas el ajuste de Isco, dentro de una especie de 4-2-3-1, reconvertible en 4-4-2, fue un acierto de nombres pero también táctico. Con Lucas en la derecha el Real Madrid ganaba un centrocampista más, un jugador que defiende los 90 minutos, pero también con capacidad de desborde. Y con Isco un poco más arriba, se formaba un triángulo para que Modric y Kovacic pudiesen sacar el balón con más capacidad. Y a ello hay que sumarle la presencia de Bale en la izquierda, donde debería jugar siempre, y el buen rendimiento de Cristiano Ronaldo arriba, al que además de los goles se le vio participativo y peligroso.

Evidentemente, todos esos ajustes no sirven de nada si el equipo no sale concentrado y con intensidad. Estos partidos se empiezan a ganar ahí. Para hacernos una idea, hace no tanto, la pareja de centrales Nacho y Varane fueron partícipes del humillante 4-0. Ayer, fueron  impenetrables, especialmente el francés, que parece que ha vuelto a su mejor nivel.

El Real Madrid atacó cuando tenía que atacar, defendió y aguantó con entereza el marcador en los primeros minutos de la segunda parte, cuando el Atlético de Madrid más apretó, y remató cuando pudo hacerlo.

Y luego está lo de Cristiano Ronaldo, un jugador. insaciable y que sin duda condiciona lo que es hoy en día el Real Madrid, para bien y para mal. Un hat trick ya es difícil de por sí hacerlo, pero uno contra el Atlético de Madrid, un equipo que cede especialmente pocos goles, es sin duda un logro importante.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

El mejor partido de este Real Madrid de Zidane, porque el rival no era un cualquiera, y los antecedentes ligueros eran muy malos para los blancos. Es en estos partidos en los que se debe juzgar a los equipos y el Real Madrid aprobó con sobresaliente, una nota que comparten prácticamente todos los jugadores y también el entrenador.

Y aprovechando el inesperado pinchazo del F.C Barcelona, el Real Madrid afianza su liderato, sacando 4 y 9 puntos respectivamente al equipo blaugrana y al Atlético de Madrid. Que nadie se engañe que queda muchísima liga y esto es muy largo, y tenemos el precedente de la segunda temporada de Ancelotti. Aún así, los números son esperanzadores.

En dos semanas el Real Madrid tiene un examen tan difícil como este, en el Camp Nou, y la oportunidad perfecta para consolidar el liderato y seguir dejando excelentes sensaciones. El precedente del año pasado es esperanzador pero cabe esperar una reacción azulgrana y un relajamiento madridistas. Esperemos que no sea así y que se repite el gran partido de ayer.

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