El Real Madrid empata en el Camp Nou

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El derby de ayer dejó la misma situación que al inicio del partido, liderato del Real Madrid, comentarios de la prensa acerca del poco juego del equipo blanco, un F.C Barcelona que sigue pareciendo frágil y a Ramos nuevamente de protagonista. Nada nuevo bajo el sol, pero sí un partido más en el que el equipo de Zidane no pierde, y son ya muchos (33), y la sensación de que el equipo azulgrana seguirá dejándose más puntos que el Real Madrid.

 No hay que olvidar que el equipo blanco afrontaba un partido clave sin tres jugadores titulares, como son Bale, Kroos y Casemiro. Por parte del Barcelona solo faltaba Iniesta, pero para haber igualado las tornas tendría que haber faltado Neymar y Rakitic, que podrían ser de alguna manera el equivalente a las bajas del Real Madrid.

 Además, los tres puntos eran mucho más necesarios para el F.C Barcelona, que de perder en el Bernabeu, tendría también en contra el goal average. Pero por ahora son 6 puntos de desventaja y eso sí, muchísima liga por delante. Como madridista, no me olvido de la liga de Carlo Ancelotti, en la que el Real Madrid aventajaba después de las navidades, en 7 puntos al F.C Barcelona, habiéndole ganado además por 3-1 en el Bernabéu, con sensaciones inmejorables, con una increíble racha de victorias.

 Con todo, el partido de ayer dejó dos tiempos muy diferentes. En la primera parte el Real Madrid dominó el partido y transmitió sensación de ser mejor. Le faltó gol, pero controló el partido al ritmo de un Luka Modric que si ya lleva siendo varios años siendo el mejor centrocampista del mundo, ayer lo volvió a demostrar. Nuevamente me acuerdo de la liga de Ancelotti, en la que todo se empezó a derrumbar cuando el croata se lesionó. Ayer, dio un clinic tremendo de pase y robo, de inteligencia ofensiva y defensiva. A su lado, Kovacic e Isco no desentonaron demasiado, aprendiendo del gran maestro Luka.

 El F.C Barcelona estuvo perdido todo ese tiempo y los primeros 15 minutos de la segunda parte, hasta que llegó el gol a balón parado. Hasta entonces no daba ninguna muestra de peligro, con su tridente ofensivo desconectado, con Busquets desbordado por el medio del campo madridista, con un inoperante Andre Gómes (70 millones de euros) y con la sensación de que si Bale hubiese estado en el campo Sergi Roberto no habría salido vivo del encuentro.

 Pero los goles tienen un terrible capacidad para cambiar los partidos, y el de Suárez hundió al Real Madrid durante 20 largos minutos en los que Neymar y Messi se soltaron un poco y el equipo blanco sintió un temblor de piernas. Otro Real Madrid habría perdido el partido por tres o cuatro a cero. Y otro Barcelona habría visto sangre y habría rematado un partido que al equipo blanco se le empezó a hacer muy largo.

 Y sin embargo, el resultado fue el contrario, y en los últimos cinco minutos, casi coincidiendo con la aparición de Mariano, el partido se le empezó a hacer larguísimo al F.C Barcelona, interminable, a medida que se acercaba la zona Ramos. Y así, una tonta falta en el lateral derecho del F.C Barcelona, le daba al Real Madrid la penúltima oportunidad de un partido que hacía no tanto tenía perdido, y casi rematado con una oportunidad clarísima de Neymar y otra de Suárez. Modric centró el balón esperando que lo rematasen alguno de los habituales: Cristiano, Varanne, Casemiro o incluso el novato Mariano, pero sabiendo que sería Ramos, el que lo volvería hacer. Y así, algunos de los que hemos criticado al sevillano tenemos que tragarnos nuestras palabras, ante la enésima demostración de Ramos de que en estos partidos tiene que jugar.

El partido acababa con empate a uno, con la sensación por parte de ambos de que el resultado era relativamente justo, con un equipo pensando que había tenido al rival en la lona, y con el otro, el Real Madrid, pensando que se había perdido una oportunidad de oro para noquear al rival, en la primera parte.. Si bien, el F.C Barcelona tuva un 56% de posesión, el Real Madrid disparó más.

Estadísticas del partido

Estadísticas del partido

 En todo este análisis he dejado fuera, intencionadamente, la labor del árbitro. Porque si analizó su actuación es un partido tan diferente que necesitaría otra entrada para analizarla. Lo de ayer fue un esperpento arbitral de dimensiones siderales. Es cierto que el madridismo ha claudicado viendo como la prensa, una jornada sí y otra también, juzga con un rasero absolutamente distinto un caso y otro. El Real Madrid se ha convertido en el malo de las películas, que aún cuando hace las cosas bien es criticado.

 Pero lo de ayer debería denunciarse desde el club de manera rotunda y no permitir ni la equidistancia ni el buenismo. Lo contrario puede provocar una suerte de síndrome de Estocolmo donde las tonterías de alguna prensa catalana al final nos parezcan hasta bien.

 Ayer se dejaron de señalar dos penaltys clarísimos, de manual, uno a Lucas Vázquez en el minuto 2 y otro a Cristiano Ronaldo varios minutos más tarde. Ambos provocados por el mismo, Mascherano. Ambas situaciones habrían cambiado el partido radicalmente. También lo cambió en cierta manera, una amarilla injustísima a Isco, en un piscinazo de Neymar, que luego provocó su cambio por parte de Zidane.

 Además de esos penaltys clarísimos hubo otras tres jugadas muy polémicas: una mano de Carvajal y dos manos en el área del Barcelona de Rakitic y otra de Piqué en los minutos finales. Como la producción del partido estaba claramente sesgada, solo vimos repetida una y otra vez la del lateral madridista, desde todos los puntos de vista, en 360, 180, a cámara lenta y rápida. Las otras dos manos no. También vimos repetido el gol de Suárez, en fuera de juego y precedido de una falta más que dudosa de Varane a Neymar.

 Como digo, demasiadas acciones, demasiada incidencia arbitral de un árbitro, Clos Gómez, que ya sabíamos que siempre favorece al F.C Barcelona.

 

 

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