El corazón de Ramos y del Real Madrid

El Real Madrid ha vuelto a ser lo que fue durante muchos años, lo que construyó Don Santiago Bernábeu, especialmente, un equipo con pundonor y con garra, que además tenía talento, pero que sobre todo nunca se rendía y alimentaba el afán de victoria hasta el último segundo. Ese reflejo se vivió décadas más tarde con el Madrid de las remontadas, con jugadores míticos como Juanito, Santillana o Camacho, jugadores de carácter, ganadores hasta la médula.

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Sergio Ramos celebrando el 3-2

Pues bien, ese Real Madrid empezó a volver con la décima, y previamente con la gesta en Munich, y parece haberse consolidado, gracias en parte a los goles de Ramos. El de Camas es su gran abanderado, y con todos sus errores previos o futuros, no cabe otra que plegarse a sus aciertos y a sus goles imposibles en los últimos instantes de los partidos. Porque Ramos tiene algo de ese Madrid de las remontadas, que primero la pifiaba en la ida y luego se rehacía para enmendar su error de manera épica.

Ayer, dos errores de Casemiro y del propio Ramos permitieron remonatar al Deportivo de la Coruña un partido que el Real Madrid había encarrilado con el 1-0. Es cierto que previamente habían tenido hasta dos ocasiones muy claras, con un paradón de Navas y un balón al palo. Pero al Real Madrid se le presupone la capacidad de mantener un 1-0 y la gestión de resultado. Esa es en realidad la gran tarea pendiente de Zidane, lograr que su equipo sepa gestionar el resultado sin sobresaltos y sin fallas clamorosas de concentración.

El 11 titular del Real Madrid de ayer apenas tenía a 4 titulares de la última final de la Champion, aunque en el campo jugaban el mejor jugador de Colombia; Isco y Asensio dos de los mejores talentos de España; el delantero titular de la selección española y otros jugadores contrastadísimos como Kroos, Ramos o Pepe. Así que aunque Zidane dejó a sus mejores hombres descansando, al equipo no le faltaba calidad para ganar el partido, incluso cómodamente.

Quizá le faltó equilibrio a un equipo que no tenía a sus mejores jugadores por banda. Con Lucas, Marcelo y Carvajal en el banquillo faltaban jugadores capaces de desbordar por las bandas. Ese ajuste lo hizo más tarde Zidane, y fue Lucas Vázquez el facilitador del segundo gol a Mariano, que salió también en la segunda parte. Así que el error primero fue rectificado por Zidane, aunque le pudo haber costado al Real Madrid la derrota.

Si el equipo no creyese como cree, se habrían perdido dos o tres puntos. Me pareció increíble la actitud con la que salió Mariano, un jugador con apenas minutos y sin caché todavía y que se comía el césped a bocados. Al dominicano le sobra gol, y lo marca hasta con el hombro, como ayer, convirtiéndose en un golazo. Le faltará la fineza de Benzema o la calidad de los grandes delanteros, pero es un goleador, un rematador puro, con el instinto de los mejores delanteros, y de eso no hay ninguna duda. Como no la hay en la capacidad de Morata para seguir creciendo, marcando ayer un gran gol.

Mariano celebrando su gol

Mariano celebrando su gol

Pero claro, todo eso queda opacado por el gol de Ramos. Otra vez Ramos. Siempre Ramos, pensarán los antimadridistas que como el entrenador del Deportivo, Garicano, ayer se quejaba en rueda de prensa por el descuento. El gol se marcó en el minuto 92, aunque el partido se debió jugar al menos hasta el 100 con todo el tiempo perdido por los gallegos. De hecho, el Deportivo de la Coruña sacó un córner en el minuto 96.

czzki38xgaaj0qv

Y sin embargo, solamente llegó el gol del Real Madrid, en el minuto noventa y Ramos. Al final solo queda eso en el recuerdo y cualquier análisis es inútil. Viva Ramos y viva el Real Madrid.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *