Asalto a la Euroliga: victoria contra Olympiakos

446420-944-627El Real Madrid dio ayer un puñetazo encima de la mesa, en el feudo del tercer clasificado, el Olympiakos, y en un escenario siempre difícil, Grecia, en el pabellón de la Paz y la Amistad, que ayer vivió una batalla baloncestística entre dos aspirantes al título, con permiso del siempre temible CSKA de Moscú de Teodosic y de Colo.

 Se jugaban ayer seguir en la lucha por el primer puesto, puesto que ambos equipos tenían ya asegurados el factor campo. Pero además, ayer se jugaban mucho más, el factor anímico de cara a un posible coche entre amos equipos en la Final Four. Para El Real Madrid, saber que son capaces de ganar al Olympiakos en su casa, en un partido durísimo físicamente es sin duda la confirmación de que este equipo va a por otra nueva Euroliga con determinación.

 Ayer lo hizo de la mano de Anthony Randolph, como viene siendo habitual en los partidos importantes, en los que lejos de esconderse, el americano se crece. Hablamos de un absolutamente dominante en Europa, tanto ofensiva como defensivamente. Se trata de un jugador de 2,13, la misma altura que Romay, que en su día apenas era capaz de coger el balón en la zona y lanzarlo directamente, sin mayores alardes. Lo que Randolph hace, que también hacen otros muchos jugadores de su altura, es subir la bola como un base, tirar de 3 como cualquier alero, postear como un 4, y por supuesto, jugar como el pivot que es. Y además está el componente defensivo, siendo un jugador más que intimidatorio en defensa, con tapones de época.

 La mala noticia es que este jugador no va a aguantar un año más en el Real Madrid, sin recibir cantos de sirena de la NBA, que es donde debería estar un jugador de su nivel. Lo mismo que pasa con Llul, que ayer también volvió a aparecer. Ambos jugadores son los sospechosos habituales, frecuentemente acompañados por un tercero, normalmente Ayon o Doncic, ayer Otello Hunter, otro gran fichaje del Real Madrid de este año, que ayer fue imprescindible para combatir la fortaleza física de los pivots del equipo griego.

 El Real Madrid fue capaz ayer de ganar sin su recurso más habitual, el triple, a pesar de que anotó 7 de 18. Fue a base de aguantar con cabeza y criterio, en los momentos en los que iba por detrás del marcador y también de administrar bien la ventaja del último cuarto. Con Draper y Taylor defendiendo acertadamente a Spanoulis, un jugador que ya no es lo que era, y que se notó mucho ayer. El base griego me recuerda algo a Navarro en la decadencia. Han sido jugadores absolutamente letales, que ahora con la edad ya no pueden tirar de sus equipos como antes. A pesar de sus 9 puntos, sus estadísticas: 1 de 7 en tiros de dos y 2/5 en tiros de 3 no ayudaron a su equipo.

 Y ahí el Real Madrid supo defender perfectamente las acometidas de los griegos, teniendo que darle esta vez gran mérito a Pablo Laso, tantas veces criticado.

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