El día D: Real Madrid -F.C. Barcelona

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El gran duelo ha llegado y como quien tiene que desembarcar ante su gran enemigo, hoy se enfrentan dos clubes rivales, dos enemigos irreconciliables. Una enemistad que se ha ido acentuando en el transcurrir de los años hasta alcanzar una tensión casi insoportable, entre dos clubes que en realidad se odian. En paralelo al reto secesionista de Cataluña, algo inherente a esta rivalidad, por el carácter político que ha desempeñado el F.C.Barcelona, el Real Madrid se ha interpuesto como el rival, a pesar de ser un club que en temas políticos jamás ha entrado.

Esa rivalidad entre dos de los clubes más ricos y potentes del mundo es global en el siglo XXI, incluso en las redes sociales, trascendiendo del ámbito deportivo. La rivalidad ha llevado sobre todo al F.C, Barcelona ha realizar graves acusaciones como la de Piqué, respaldada por un directivo y por el máximo mandatario del club. Personalmente considero que el Real Madrid debía haber respondido como club, pero Florentino Pérez realmente nunca ha entrado en estas batallas.

Así pues, lo que pasa en el terreno de juego es lo que finalmente permite ganar esta rivalidad que en los últimos años el Real Madrid parece haber impuesto gracias a las dos Champion League ganadas. Ese título, más que ningún otro proyecta a un club de fútbol. Ese hecho contrasta con otro que dice que este ha sido el mejor F.C. Barcelona de la historia, con una década repleta de éxitos y títulos. Y sin embargo, en los últimos 6 años, Messi y su equipo solo ha logrado una Champion League, tres eliminaciones en cuartos y dos en semifinales. Mientras, el Real Madrid de Zidane camina con paso firme hacia su séptima semifinal consecutiva y quizá la segunda final seguida.

Ahora, la liga es otra cosa, y ahí, el Real Madrid, con una liga de las 8 últimas, ha sufrido, esta vez sí, la hegemonía del F.C Barcelona. La última gran derrota fue el 0-4 con Benítez, revertido eso sí con Zidane, con aquel 1-2, y con un empate este año en el Camp Nou, en el que el Real Madrid fue mejor que su rival. Esos últimos dos duelos sirven para calibrar el distinto estado de ambos equipos y sobre todo la aportación de Zidane, con un equipo que ha pasó de una humillante derrota a dominar a su rival. Esa superioridad debería confirmarse hoy en el campo.

En estos últimos clásicos, la figura de Messi ha menguado, a pesar de haber sido previamente el jugador más determinante, como dicen los números. Lleva desde marzo de 2014 sin marcar al Real Madrid y muchos partidos con malas sensaciones. No se puede entender este F.C. Barcelona sin su presencia, como no se podría entender al Real Madrid sin Di Stéfano, en su día.

Y por eso, la presencia de otros jugadores que le den el relevo es tan importante. Mientras que en el Real Madrid, en el peor año de Cristiano Ronaldo, muchos otros jugadores han cogido el relevo, en el equipo culé, solamente Neymar puede ejercer ese relevo por edad, y Suárez por rendimiento. La  baja definitiva del brasileño tras el mareo jurídico innecesario le resta bastantes posibilidades en el duelo de hoy. Ningún otro jugador del banquillo de Luis Enrique se acerca a su nivel, apenas al nivel de un gran club. Ni Alcácer (30 millones), André Gómes (35 millones), los nuevos fichajes, o Iniesta o Sergio Roberto ofrecen siquiera la mitad del nivel del brasileño.

Y ahí reside gran parte de los males de este F.C. Barcelona, en una plantilla muy descompensada, con un 11 titular competitivo-aunque cada vez más viejo- y un 11 suplente muy lejos del nivel. Y ello a pesar de que este año el club se ha gastado en los últimos tres años más de 330 millones de euros en renovar al equipo (120 mill esta temporada, 51 la pasada y 166 la anterior). En la acera contrario el gastó en los últimos dos años ha sido netamente inferior, 200 millones de euros, solo 30 millones este año y el resultado ha sido la incorporación de jugadores jóvenes, de futuro y con talento como Asensio, Morata, Kovacic, James o Kroos. Mientras el F.C.Barcelona tiene como jugador de futuro y contrastado a Neymar, cuyo coste por cierto está muy lejos de los 88 millones declarados, y es posible que sea más cercano a los 200 gastados por el Real Madrid.

La guerra del futuro la va ganando el Real Madrid, con una plantilla repleta de jóvenes prometedores, pero lo importante es el presente y hoy, Zidane tiene una oportunidad perfecta para dejar la liga casi cerrada. Una victoria le dejaría con 6 puntos, que serían 7 con el golaverage, más el partido menos contra el Celta. Un colchón que le permitiría centrar esfuerzos en la Champion League y rotar aún más. Por el contrario, una derrota o un empate significaría darle alas al F.C. Barcelona que va a tener todas las semanas para centrarse en la liga

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