Morata: un win&win de manual

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La operación Morata se ha consumado al fin, después de un verano algo tormentoso y tras un final de temporada en el que se veía venir de manera clara su marcha. El motivo es tan claro como comprensible, Morata quiere ser titular en un equipo y disputar muchos minutos.

Que un jugador con las capacidades de Morata ambicione más es legítimo y normal. Al fin y al cabo se ha criado en el Madrid, siempre de titular y aspira a ser un delantero de referencia en  la próxima década. Y eso es algo que podrá conseguir con más facilidad en cualquier otro club que no sea el Real Madrid, que hoy tiene a la BBC, pero mañana puede tener a Lewandoski, Dembelé o Mbappé, o la estrella del momento. Jugar en el Madrid es muy complicado, ser titular durante varios años es casi imposible, al alcance solamente de los mejores, de los cracks mundiales.

Y es ahí donde la operación es un win&win. El Real Madrid pierde a un magnífico suplente, quizá el mejor del mercado, con números extraordinarios, con un rendimiento de 20 goles y 6 asistencias, en 1.872 minutos, disputados en apenas 43 partidos. Pero lo hace a cambio de una cantidad más que considerable, 80 millones de euros.

Morata se va del club de sus sueños, donde ha pasado más de una década y en el que ha celebrado los goles con una pasión que no hará en ningún otro club. Pero a cambio se va a club, el Chelsea donde puede partir como titular, duplicar sus minutos y quizás sus goles y asistencias, y además recibir una considerable suma de dinero, duplicando su salario.

Esa es la realidad de una operación que desde un punto de vista netamente sentimental es triste. Lo es para el jugador que se vuelve a marchar tras volver de la Juventus, y lo es para el Real Madrid y sus aficionados que pierden a un jugador que es tan madridista como el más hincha.

Pero el fútbol de hoy en día es un deporte de élite, y el Real Madrid es la élite de la élite, el club más exigente del mundo y nada en él es sencillo. Morata opta por el corto plazo, y yo creo que hace bien. Le valorarán quizá más en el extranjero, si su campaña es buena será el delantero titular de la selección y seguirá aprendiendo en su tercer país. Pero de la misma manera podría haber optado por el medio plazo y seguir la fórmula Isco. Aguantar 2 o 3 años con un rol de suplente, aprovechando cada oportunidad, esperando su momento quien sabe si cuando alguno de la BBC se lesionase de gravedad o se viese afectado por la edad o cualquier otra circunstancia.

Ese medio plazo le garantizaría estar en el club de sus sueños pero nada más. Porque el Real Madrid no garantiza nada. A nadie. Eso es lo duro de ese club, que si quieres jugar tienes que rendir siempre a tu máximo nivel porque si no vendrá otro detrás a quitarte el puesto y será una estrella mundial.  No es sencillo y por eso hay que valorar la trayectoria de gente como Marcelo, Ramos o Cristiano Ronaldo.

Alvaro Morata ha elegido ser importante en el Chelsea, el Real Madrid echará de menos sus goles, su entrega y su madridismo, pero la rueda sigue girando.

Suerte!

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