Doncic y una nueva era

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Doncic comandó ayer a la selección eslovena para eliminar a una España a la que se le acaba este maravilloso ciclo. Al mismo tiempo que Pau Gasol da algún síntoma de cansancio, la selección lo hace, influenciado también por numerosas bajas, bien de jugadores que ya se han retirado o que no han acudido por otras circunstancias.

El resultado, con una ventaja de 20 puntos, es prácticamente la mayor derrota en la era Gasol, y pone de manifiesto un cambio de ciclo, que no obstante, es posible que España todavía cierre con una medalla bronce. Como los grandes equipos esta España sigue siendo competitiva incluso en sus momentos más bajos. Como dice Gasol, cuando miremos atrás valoraremos lo que ha logrado y el hecho de poder competir por una medalla de bronce no es premio pequeño.

Al otro lado una selección fresca, con el talento balcánico y dirigida por dos jugadores diferentes. Uno, Dragic, un jugador ya maduro (31 años), con experiencia en la NBA y al que se le caen los puntos de las manos. Y otro, Doncic, también extremadamente maduro, pero en cambio joven como pocos (18). Un jugador completísimo al que más que los puntos se le cae todo de las manos: rebotes, puntos, asistencias, tapones, dirección de juego, defensa. Un jugador total, a la altura en este momento por edad y por talento de poquísimos jugadores, no ya europeos, sino de la historia del baloncesto.

Lo tiene todo para triunfar, si es que no lo está haciendo ya. Por de pronto ha llevado a una selección que hasta ahora no había ganado medallas a la opción de ser campeona de Europa, tras casi lograr un triple doble en la semifinal ante la que era la mejor selección del Europeo. El techo de Luka Doncic no se conoce y solo faltará por ver cuando y cómo va a ir a la NBA. Pero cuando llegue el momento estará preparado y lo hará como hasta ahora, con una madurez absolutamente desconcertante.

En la final o en la lucha por el bronce esperarán Rusia o Serbia, que se enfrentan esta noche y que representan la aristocracia del baloncesto europeo. Herederas naturales de la URSS y de Yugoslavia siguen siendo dos grandes selecciones.

España ha entrado ya por derecho propio en ese exclusivo y selecto club de grandes selecciones de la historia. Veremos si puede hacerlo con una merecida medalla de bronce.

Gracias por tanto!

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