Dura derrota y crisis del Real Madrid

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El Real Madrid no es tal si no hay una gran crisis a resolver, con el entrenador en duda, los jugadores en sospecha por falta de motivación y el club nervioso buscando sustitutos para unos y otros.

Hasta ayer, Zidane había evitado durante todo su periodo como entrenador este ciclo vital del Real Madrid tan propio para el aficionado medio como necesario para los periodistas. Y es que como dijo Relaño, el Real Madrid vende tanto cuando gana títulos como cuando se producen grandes crisis.

Bueno, pues aquí está esa crisis, que no puede ser calificada de gigantesca dado que el Real Madrid no ha perdido ningún título, pero sí de crisis seria por acumular dos derrotas consecutivas y sobre todo la sensación de que el equipo está a años luz de su mejor versión.

Son muchas las razones pero la que no se puede alegar es que estos jugadores no valgan. A excepción de Casilla y Achaf -que no fueron precisamente los culpables en las dos derrotas-, el resto de los titulares forman parte de la alineación tipo de Zidane; la misma que arrasó a la Juventus en mayo, y parecida a la que ganó en las Supercopas a dos equipos tan potentes como el F.C.Barcelona o el Manchester United. Por tanto, habrá que buscar en estos jugadores el motivo y no en los que han venido, se fueron o no vinieron.

Para entender el juego actual del Real Madrid hay que ir a su columna vertebral. Jugadores como Kroos, Modric, Marcelo o Cristiano Ronaldo están lejos de su mejor forma. Los dos primeros han naufragado especialmente en estas dos derrotas. El brasileño no ha cogido la forma todavía tras la lesión y Cristiano Ronaldo revive un otoño tan malo como el del pasado año. De los habituales apenas se salvan Casemiro e Isco, con Benzema en duda, con Ramos a nivel medio y con otros jugadores habituales entre la enfermería y la titularidad, como son Carvajal, Bale o Navas.

Así pues, la responsabilidad recae fundamentalmente en estos jugadores, ahora en las derrotas como también previamente durante un ciclo victorioso como el Real Madrid ha vivido pocos años. Y con Zidane sucede algo parecido, incapaz de encontrar soluciones tácticas ni revulsivos en el banquillos. Ayer, condenó al equipo apostando por tres centrales y hasta la fecha, en la presente temporada han sido más sus errores que aciertos. Para él también aplica lo de los éxitos y los fracasos.

Y luego está el asunto del banquillo. El club ha intentado seguir durante este ciclo de éxitos una política basada en el rejuvenecimiento de la plantilla, manteniendo el bloque de titulares intacto pero apostando como suplentes por jugadores jóvenes. Entiendo que la estrategia del club al vender a jugadores con calidad y experiencia como Morata, James o Pepe, era la de dar más minutos a otros jugadores como propio ser el caso de Asensio, Isco o Kovacic, sumando la incorporación de los jóvenes Ceballos, Achraf, Theo o Vallejo.

El problema es que Zidane, con la colaboración de las lesiones, se ha encontrado con que jugadores que debían sustituir en el relevo a James o Morata, están ahora en el dique seco. Si en vez de mirar al banquillo te encuentras a Bale, Kovacic y Asensio, el panorama da más confianza que si solo ves jóvenes por hacer como Mayoral o Llorente.

Las crisis se producen cuando numerosos factores negativos entran en juego. En este caso se suma también las actuaciones arbitrales en contra-que también incluyen-, el buen hacer del F.C.Barcelona en liga, que apenas ha cedido puntos y un rival, ayer, muy potente, un Totenham, al que no se puede menospreciar en absoulto y que tiene dos o tres jugadores como Kane y Delle Alli de muchísimo nivel y luego un equipo muy compacto y cohesionado, llevado por un magnífico entrenador como es Pochettino.

Seguro que Zidane no es ajeno a estas crisis que ya ha vivido como segundo de Ancelotti o Mourinho y como jugador. Sabe que el fútbol son ciclos y que es importante mantener la calma. Ahora mismo puede hacerlo. No se ha perdido nada todavía. El pinchazo del Borussia de Dormund le clasifica prácticamente a la siguiente fase y en liga los 8 puntos de diferencia no son insalvables con más de dos tercios de la liga por disputar.

Así pues, Zidane deberá encontrar las soluciones, que pueden venir desde modificar el esquema de juega, rotat jugadores, hasta el alta en la enfermería o en el banquillo, con jugadores como Ceballos o Theo poco utilizados que pueden aportar la vitalidad y energía que le está faltando al equipo

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