A un paso de la gloria en la Euroliga

“No hemos ganado”, repetían ante las cámaras primero Ayon y después Llul. Una frase que ya escuché antes, cuando el equipo logró clasificarse ante el Panathinaikos. Y una frase que se repetirá si el Real Madrid no gana mañana ante el durísimo Fenerbahce turco.

Para este Real Madrid de curtidos y veteranos jugadores solo vale la victoria. Aunque bien es cierto que para llegar a ella hay que tropezarse muchas veces antes por el camino. No hay victoria sin aprendizaje previo, y este Real Madrid de Laso es el mejor ejemplo de todo esto.

Afronta una nueva final, la cuarta en este periodo de Pablo Laso, y ante el rival que precisamente ha privado al Real Madrid de disputar la final en los últimos dos años. El Fenerbahce eliminó al equipo blanco el año pasado para convertirse en campeón. Y lo hizo el año anterior en cuartos de final en una contundente eliminatorio.

Es un equipo complicado, para el Real Madrid y para cualquier otro, sobre todo gracias al genio Obradovic, una auténtica leyenda de esto y el gran obstáculo para este Real Madrid. Un equipo contra el que este año el Real Madrid ha ganado un partido y perdido otro.

En todo caso, si el Real Madrid es capaz de repetir las constantes de ayer, gran parte del trabajo estará hecho. Ayer, tras un primer cuarto de avalancha del  CSKA de Moscú, con 30 puntos anotados, los blancos empezaron a defender como mejor saben. Esa fue la clave para parar al mejor equipo ofensivo de Europa.

A partir de ahí, el propio talento en ataque del Real Madrid apareció. Fue primero Carrol, con tres triples de los suyos, maravillosos, saliendo de bloqueo, con una ejecución perfecta. Y a partir de la ahí aumentó la producción ofensiva, con Doncic, Llul, activándose Ayon, aportación de Thompkins, Rudy o Felipe. Ese es el estilo de juego del equipo, el juego coral, la aportación múltiple de muchos jugadores y una gran competitividad, demostrada durante todos estos años.

Es un equipo que además este año ha sufrido especialmente con las lesiones y que ahora, en el momento más importante de la temporada se ha encontrado con el equipo sano. Y esa fortaleza mental se nota en muchos aspectos y ayer se demostró, neutralizando rápidamente una ventaja inicial en el primer cuarto de 10 puntos.

Va a ser más que necesaria esa fortaleza mental para derrotar al Fenerbahce. Los chicos de Laso deberán recordar la dura derrota del año pasado para recordar ese sentimiento de frustración y aprovecharla a su favor. Y también deberán recordar el éxito de hace varios años, con aquel año de la Euroliga y el triplete.

Para algunos de ellos podría ser la segunda Euroliga y para otros como Doncic la primera y una despedida perfecta. Sin duda este equipo está capacitado para hacerlo. Es solo un partido más, pero que será una auténtica batalla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *