Zidane encuentra un Madrid reconocible

El miércoles el Real Madrid fue el de la Champions League de las mejores noches: el equipo que ha pasado las 29 fases de grupo siempre, y el equipo reconocible, que hace no tanto dominaba Europa con mano de hierro. El Madrid se pareció mucho a aquel, repleto de jerarcas en su mejor nivel.

Asistimos al penúltimo partido de los últimos jerarcas. Ramos, Benzema, Modric y Kroos. Especialmente estos 3 últimos. Por el camino perdimos a Cristiano y a Bale y nos quedan estos, a la espera de encontrar nuevos.Un partido que ha recordado a los de antaño, en cuanto a control y dominio.

Bien es cierto que el rival no era el de las grandes noches, pero la cita tenía una importancia mayúscula, un nuevo match point para Zidane y los suyos, y un nuevo tortazo para los que repetidamente no creen en los métodos de Zidane, a pesar de haber demostrado profusamente su capacidad de rendir en los momentos más complicados.

Pero el miércoles se vio algo más, quizá por primera vez desde la vuelta de Zidane, un equipo competitivo que mezcla suficientemente a los jerarcas con los jóvenes, y que ofrece tanto solidez defensiva como capacidad de ataque. Puede ser el de ayer el 11 tipo de Zidane, algo que entre lesiones, bajas momentos de forma y otras vicisitudes, no se ha logrado.

Del 11 del miércoles, la pareja de centrales con Ramos y Varanne, es indudablemente la mejor posible y en forma la mejor del mundo. Solamente la baja de Ramos causa tremendas dudas porque afecta a la salida de balón. Especialmente eficiente con pases en largo del propio Ramos, Modric y especialmente Sergio. El destinatario principal Lucas Vázquez, que con el nivel de ayer sería a día de hoy el lateral derecho titular. Ofreció lo mismo que Carvajal pero con más continuidad y regularidad y más control. En ataque tiene los tics propios de extremos: pone buenos centros, encara con soltura y combina bien. Pero es que además suma desde esa posición unas diagonales sorpresivas hacia dentro que han roto varias líneas.

Mendy es el lateral que compensa defensivamente al equipo. Abolsutamente imbatible en el uno contra uno, con capacidad siempre de recuperar la posición, su pega ahora mismo es cierta espesura con el balón, especialmente en ataque. Tanto a él como a Casemiro, con balón les costó dar fluidez. Sin embargo., sin el balón en juego, sus posiciones fueron imprescindibles y su labor de contención clave.

Y esa CMK, que parecía acababa hace 2 años, la completan, como no, los dos mejores centrocampistas del mundo. Modric y Kroos, dos leyendas también del Real Madrid, y dos jugadores absolutamente claves en los éxitos precedentes y en el partido de ayer. El alemán es el metrónomo del equipo, el que dicta si se juega en corto o en largo, rápido o despacio, o por la derecha o por la izquierda, mientras que Modric es el encargado de recoger el balón en la medular y mediante buenas conducciones o pases llevarlo a ¾ o zonas de ataque, saltando varias líneas de presión. Teníamos la duda del rendimiento de Modric con 35 años, pero tras un comienzo de temporada espectacular, parece que tiene mecha para al menos otra temporada más, sobre todo convenientemente protegido.

Y arriba, los extremos brasileños, dos jóvenes de 20 años, le permiten al Madrid intensidad en la presión y piernas durante todo el partido. Con Benzema como estilete, aportando todos esos intangibles, que en realidad son muy tangibles: reparto de juego, mayor fluidez, apertura a bandas, juego interior, más tanto gol como cualquier estrella mundial. Es Benzema el gran olvidado de las listas de los mejores del mundo, siendo realmente un jugador que lleva a nivel top 5 los últimos años.

Este 11 ofrece la posibilidad de la presión alta, también la salida al contraataque gracias a la potencia de Vinicius, juego de control y solidez defensivo. Lo mismo que hacía el Real Madrid de los jerarcas pero con el añadido de un tal Cristiano, que garantizaba los 40 goles por temporada y de Bale, que garantizada otros 20. Esa carencia es a mayor pega de este Madrid: la falta de gol. A día de hoy. Vinicius todavía no tiene esa capacidad de golear y Rodrygo que tiene más gol juega muy lejos del área donde cada vez que la pisa es letal. Y depender de Modric y Kroos es arriesgado porque no son tan llegadores como Valverde. Quizá ahí, el uruguayo pueda ofrecer una versión más ofensiva, en un recambio por Casemiro, y Odegaard pueda ofrecer mejores pases interiores, descansando Modri y Kroos.

La realidad es que Zidane no ha podido hasta la fecha articular todas sus piezas, porque se ha encontrado con demasiadas incidencias. Pero ahora tiene una estructura base para crear un 11 tipo, o al menos uno muy reconocible.

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