El Real Madrid, directo a la Final Four

1556040038_355270_1556050636_noticia_normal

El Real Madrid de Pablo Laso ha entrado por derecho propio en la historia de los mejores equipos de baloncesto de la historia de Europa, y es sin duda, uno de los proyectos de Real Madrid más sólidos y competitivos en su historia. Con 16 títulos, 23 finales de 31 posibles, este equipo se ha convertido en garantía segura. Con números que hacen palidecer

Ayer se impuso al Panathinaikos en Grecia y completó una serie perfecta de 3-0. De los tres partidos seguramente el de ayer fuese el más completo. Con el mejor Campazzo en la dirección, que se ha convertido en uno de los mejores bases de Europa, el Real Madrid corrió y anotó. Ya es habitual el complemento de un numeroso grupo de jugadores, pero ayer dieron un paso adelante jugadores como Taylor, Ayon, Rudy Fernández o Randophl. Mención especial al primero que ha hecho una serie espectacular, tanto en ataque como en defensa.

Y seguramente esa haya sido una de las claves de este Real Madrid, que ha incrementado la defensa sustancialmente. Con una larga lista de grandes defensores, luego en ataque el acierto acaba llegando.

Y esa es también la receta común de este Real Madrid de Pablo Laso, un colectivo con muchísimas prestaciones. Todos aportan, todos defienden y todos atacan. Es un auténtico equipo, que en cada partido encuentra a 2 o 3 piezas que dan un paso adelante. Y eso se demuestra simplemente observando las bajas claves que ha ido sufriendo este proyecto. Este año se perdió ni más ni menos que la presencia de Luka Doncic, MVP europeo, y el año pasado se sufrió la baja durante casi todo el año de Llul. Y en años anteriores jugadores de élite europea como Mirotic o Chacho.

Pero una y otra vez el Real Madrid ha sabido renovarse con fichajes que poco a poco han ido sumando al proyecto, junto con los ya clásicos Felipe Reyes, Carrol, Rudy Fernández o Llul.

Resulta ya recurrente alabar a este equipo, pero es necesario hacerlo una y otra vez, porque algunos no olvidamos años previos donde el Real Madrid no llegaba apenas a la Final Four y no competía. Este Madrid ha alcanzado, con esta, 6 Final Four, ganando dos de ellas, y lleva 3 de manera consecutiva. Son números que junto con los títulos nacionales, hablan de un equipo competitivo como pocos.

Conviene  no olvidar esto, insisto, porque vendrán tiempo peores y este Real Madrid dejará de llegar a Final Fours y dejará de ganar títulos como si fuese tan sencillo. Y no lo es, y la muestra es este año, con un F.C.Barcelona que tras muchos años ya es competitivo, lidera la liga nacional y ha ganado la Copa del Rey.

Independientemente de los resultados finales, lo que cualquier madridista aficionado al baloncesto sabe es que este equipo competirá. Se podrá ganar o perder, pero este equipo, con su larga plantilla de más de 12 jugadores, saldrá siempre a ganar y a dar el máximo de su esfuerzo y calidad. Y eso, es al fin y al cabo la esencia del Real Madrid, y el gran espejo al que deberían mirarse todos los proyectos de este club.

Luka Doncic Superstar

Luka Doncic se ha convertido en las últimas fechas en uno de los nombres más pronunciados dentro del mundo baloncestístico, y especialmente en la NBA. El viernes lideró a su equipo para ganar, con 29 puntos y 12 asistencias, pero sobre todo la actitud de un super líder y una estrella.

Faltaban menos de 5 minutos y el resultado tenía una diferencia de menos de 10 puntos, lo que se llama en inglés el ‘clutch time’, algo así como los momentos de la verdad. Los Wolves habían revertido una distancia de 9 puntos y Doncic cogió el balón. Primero falló un tiro en una entrada canasta y después, posteando contra Rose, este le puso un tapón. En las siguientes jugadas los Wolves lideraban el marcador.


Y ahí es cuando Doncic volvió a asumir el control del partido, a pesar de sus dos fallos previos e hizo lo que ya casi todo el mundo ha visto, 7 puntos consecutivos, con un tiro a media distancia, una entrada a canasta con mate y un triple final. Muchos jugadores de la NBA pueden hacer 7 puntos de manera consecutiva, pero muy pocos lo hacen en el clutch time. De hecho para ver repetida en el tiempo la hazaña de Doncic hay que remontarse hasta 1999, con Vince Carter.

CLucth time

En esos minutos de la verdad (clutch time), Doncic ha encestado 17 de 26 incluyendo 6 de 11 en triples, en los  últimos 3 minutos de los partidos. Y eso es lo que diferencia a Doncic respecto al resto de jugadores, no solo sus estadísticas globales sino su liderazgo en los momentos críticos.

De hecho, cuando uno piensa en el mejor jugador de la historia, Michael Jordan, se acuerda de sus tiros ganadores en los momentos cruciales en finales de conferencia o de liga. Y lo mismo pasa con otras leyendas como Larry Bird o Kobe Bryant, todos ellos líderes en el clutch

Por eso, el ‘hype’ (otra anglicismo americano) con el esloveno no es creado artificialmente si no que es algo más que un hecho porque prácticamente en cualquier comparativa con otros rookies de la historia sale siempre junto a grandes leyendas de la historia de la NBA.

A día de hoy, por ejemplo, Luka Doncic promedia 20 puntos, 6.7 rebotes y 5 asistencias. Los únicos rookies en la historia en promediar números simulares con más de 20 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias fueron  Oscar Robertson  y Michael Jordan. Mientras que Doncic ha cumplido 19 años, ellos tenían 22 y 21 años respectivamente y además Doncic ha jugado 6 minutos menos por partido. Otra estadística que combine más de 19 puntos, más de 6 rebotes y más de 4 asistencias nos arrojan grandes nombres como Larry Bird, Michael Jordan o Elgin Baylor, entre otros.

Captura de pantalla 2019-01-13 a las 14.46.11

Este es el tipo de estadística muy propia de la NBA pero que demuestra que el techo de Doncic ni se ha visto, como en la comparativa con todos esos grandes jugadores. En la comparativa con Lebron James, por ejemplo, en varios apartados como rebotes o eficiencia en el tiro de dos y de tres, los números de Doncic son superiores, mientras que en otros apartados como puntos por partido o asistencias la diferencia es pequeña (20.9 frente a 20.0 y 5.9 frente a 5.0)

Captura de pantalla 2019-01-13 a las 13.51.38

Estadísticas de Luka Doncic

Captura de pantalla 2019-01-13 a las 13.51.29

Estadísticas de Lebron James

En la estela de Lebron James, ya uno de los mejores jugadores de la historia y un debutante precoz, Doncic se le acerca además de esas estadísticas, estableciendo otros records, como anotar 25 puntos y 10 asistencias, tener una estadística de  32 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes siendo tan joven, batiendo el record de triples del propio King James, siendo el más joven en anotar 7 triples y con algunos posibles records por batir.

Lo raro es que sorprenda el impacto de Doncic, un jugador que ya había batido records y masacrado estadísticas y venía de ganarlo todo en la segunda mejor liga del mundo, la Euroliga, jugando contra muchos jugadores de élite. Y ello, demostrando un dominio del juego, impropio en un niño de 18 años. Le vimos ganar la Eurocopa junto a Dragic,

Lo cierto es que la historia de Doncic siempre ha sido la de un jugador absolutamente dominador Desde infantiles, cuando jugaba con niños mucho mayores que él en edad, el esloveno siempre destacaba muy por encima de todos, con números espectaculares. Lo hizo en cadetes, en juveniles, en el Real Madrid frente a jugadores de más de 28 años y lo está empezando hacer ahora en la NBA, frente a los mejores jugadores del mundo.

El impacto de Doncic en su equipo es evidente estadísticamente, pero también a nivel de resultados. El año pasado, los Dallas Mavericks lograron 24 victorias y 58 derrotas mientras que en la anterior el equipo logró 33 victorias y 49 derrotas. Este año  el equipo comandado por Luka Doncic acumula ya 20 victorias y 22 derrotas. Con 40 partidos por disputar (un total de 82), los Dallas Mavericks con esta progresión podrían aspirar a entrar en los Playoffs. En las últimas 3 temporadas no lograron unos Play-offs para los que se han necesitado entre 41 y 47 victorias para alcanzar el 8º puesto, el último que da derecho.

Es difícil predecir el futuro de Doncic porque el deporte de élite es muy exigente y hay factores inesperados como las lesiones, que pueden cambiar una carrera. Pero atendiendo a la actualidad y a lo ya visto en un jugador como él, profesional desde los 16 en el Real Madrid, más que probable rookie del año con unos números espectaculares y actual líder y ya estrella de la NBA, su futuro está entre los más grandes.

Muchos de los rookies del año fueron grandes estrellas y posteriores MVP de la liga (imagen abajo) mientras que otros grandes necesitaron más años de maduración. Doncic ya en su primera temporada está destacando con números similares o superiores a alguna de estas leyendas, como hemos visto anteriormente.

Captura de pantalla 2019-01-13 a las 14.20.16

Desde el debut oficial de Doncic con el Real Madrid, con apenas 16 años  y viendo como había dominado todas las competiciones sub18, se intuía que el chico era especial. En el primer balón que tocó como profesional encestó un triple.

Ahora en la NBA, además de esa madurez, profesionalidad y ambición para mejorar y ganar, también se necesita ese carisma especial de las super estrellas, y Doncic también lo tiene. Sus números actuales ya le sitúan entre los 30-40 mejores jugadores de la NBA. Es el 30 en puntos anotados y el 35 en número de asistencias, pero uno de los primeros en popularidad como demuestran los votos para el All-Star.

Ya lo decía, Andrés Montes, ¿por qué todos los jugones sonríen igual?

Captura de pantalla 2019-01-13 a las 14.32.12

Doncic, la NBA expectante

Doncic hará su debut a partir de este próximo jueves, cuando los Mavericks tienen su primer partido, comenzaremos a verle en la NBA. En torno al esloveno se han mencionado palabras como sobrevalorado o leyenda, pero siempre con las dudas propias que generan los europeos en la liga americana. Da igual que jugadores como Nowitski o Gasol hayan demostrado durante tantos años su nivel o que gente como Antetoukounmpo o Porzingis sean ahora de los mejores en la liga.

Luka Doncic fue elegido como el número 3 del draft en lo que ha sido una elección, que como muchas elecciones de este sorteo puede tratarse de un gran acierto o un gran error de futuro. En todo caso, lo que se evalúa en el draft no es quien es mejor jugador, si no quien es mejor jugador para cada franquicia, y más necesario para cada equipo.

Resultado de imagen de luka doncic, mavericks vs hornets

Y esa explicación tiene cabida aquí porque ahora mismo el jugador con más experiencia de ese draft es con diferencia es Luka Doncic. No en vano, hablamos del mejor jugador europeo actual, MVP de la Euroliga y MVP de la liga española. Es cierto que hay varios chavales con gran potencial en ese draft. Y también lo es que una cosa es Europa y otra la NBA, y Doncic tendrá que demostrar allí su nivel. Pero en todo caso, Doncic ya ha demostrado su nivel contra jugadores profesionales.

Aunque parece que hay pocas dudas sobre cuál va a ser su rendimiento, al menos a la vista de poco observado durante la pretemporada. Doncic tiene todos los ingredientes no solo para acoplarse en la NBA, sino para triunfar y ser una un jugador de gran impacto. Necesita como todos los recién llegados adaptación a una liga más física, a un nuevo equipo y a jugar cada semana contra los mejores. Pero eso, en alguien con un don para el baloncesto, que desde pequeño siempre ha sido mejor que niños dos años mayores que él, no es nuevo. Y de hecho le vendrá bien para mejorar. Los mejores necesitan las mejores ligas, los niveles más altos de exigencia.

Habrá que ver como responden los Mavericks y como se adapta Doncic al resto de jugadores. Siempre ayuda estar en un equipo ganador con buenos compañeros y eso es algo que es muchas veces una lotería en la NBA. Doncic tiene nivel suficiente para destacar a nivel individual pero su equipo logrará sacar mejor partido de él si funciona colectivamente. Si en algo destaca el esloveno es en su visión global. No es un anotador compulsivo ni un tirador clásico, si no más bien un base (con altura de alero) que maneja todos los registros.

Alguna vez le comparé con Magic Johnson por sus similares capacidades, aunque a priori parezca una barbaridad.  Pero lo cierto es que Doncic al igual que el base de Los Angeles suele optar por las mejores opciones en ataque, pero también puede asumir la responsabilidad en el tiro, y complementa su juego con rebotes y transiciones rápidas, siendo capaz de transportar el balón de campo a campo.

Veremos si Doncic se parece al Doncic europeo, a Magic Johnson o si necesita muchos años para demostrar su capacidad o hundirse.

 

 

 

El Real Madrid campeón de la liga ACB

727572-600-338

Ayer el Real Madrid de Pablo Laso se proclamó campeón de la liga ACB en el cuarto partido. Lo hizo ante el Baskonia en una eliminatoria muy disputada y complicada ante uno de los mejores 8 equipos de Europa.

Por eso el mérito, tras una campaña muy complicada es doble, porque el rival era de altura, y porque este Real Madrid viene de ganar la Euroliga, y habiendo perdido el primer partido de la serie, podría haber bajado los brazos. Pero a diferencia de lo que ocurrió el año pasado, este, el equipo ha apretado los dientes y ha logrado ganar los 3 partidos siguientes, dos en territorio ajeno algo muy meritorio.

Para ello, las claves de siempre, en este Madrid con identidad propia gracias al gran hacer de Pablo Laso. Juego colectivo y muchísimo talento que ha permitido que en momentos puntuales diferentes jugadores destacasen.  Jugadores como Rudy Fernández o Carrol han estado especialmente inspirados, en sustitución de otros como Llul mucho menos acertados. Pero esa es la identidad de este Madrid, con 11 o 12 jugadores que cualquiera de ellos puede anotar por encima de los 10 puntos y destacar.

Ese viene siendo el ingrediente de Laso para el éxito. Eso y una base de jugadores veteranos que siguen dando el nivel. Ayon, Llul, Rudy, Reyes, Carrol, junto con incorporaciones cada temporada de 2 o 3 jugadores para seguir mejorando. Este año fue Caseur quien dio un salto de calidad, junto al gran protagonismo de Campazzo, o al salto adelante de Doncid y Thomphinks.

Dentro de esa dinámica, jugadores como Randholp que se quedan atrás han ido abandonando el equipo, como antes hicieran otros como Boroussis o Tomic. Y otros, estrellas como Doncic o Mirotic que se van a la NBA, necesitan un reemplazo de nivel que permita sustituir el rendimiento.

Y esa ha sido la dinámica durante todos estos años, haciendo grandes temporadas como la actual o la del triplete, junto con alguna temporada más floja. Pero siempre compitiendo por todos los torneos, y aguantando una base de jugadores que no se cansan de ganar.

Los números son tan apabullantes que da vértigo pensar en un después. Pero con Laso, han sido 29 torneos oficiales, 21 finales, 17 de ellas entre Liga, Copa y Euroliga, y 15 títulos. Algunos tan relevantes como las 4 ligas ACB, 5 Copas del rey (consecutivas) y 2 Euroligas (5 de 7 final four).

Estos son los números del Real Madrid desde que Pablo Laso se hizo entrenador del club en septiembre del 2011. Un balance que para ponerse en perspectiva requiere ver las mejores épocas pasadas del Real Madrid y Barcelona

¡Campeón de la Euroliga!

_20180520223204-kTIB-U443729574430ThC-992x558@LaVanguardia-Web

El Real Madrid de Pablo Laso se proclamó ayer por segunda vez campeón de la Euroliga. Sí, el Real Madrid de Laso, máximo artífice de este triunfo, demostrando que su gestión de la sección ha sido modélica. Solo sería necesario hablar de sus  5/7 Final Fours o de sus dos títulos de 4 finales en una de las competiciones más duras que hay.

Pero en el cómo hay muchos matices que magnifican el logro de un equipo que a principios de año perdía por lesión a tres de sus titulares: Llul ,Ayon y Randholph (además de un nuevo fichaje Kuzmic). Tres jugadores que eran de los mejores de Europa en sus puestos.

A partir de ahí Laso consiguió darle protagonismo a otros jugadores para acabar creando una plantilla en la que todos se han sentido en mayor o menor medida protagonistas. Así, tanto en el partido de ayer como  en el de semifinales anotaron 11 de los 12 jugadores que jugaron el partido (7 en el CSKA y 8 en el Fernerbahce), y el reparto de minutos muestra, por ejemplo, ayer, como el que menos jugó fue Campazzo con 9 minutos y el que más Causeur con 24 minutos.

Ese reparto de minutos tan amplio es muy complicado en partidos como el de ayer, con jugadores que entran fríos desde el banquillo y requiere tener a todos absolutamente concentrados en el juego. Ese ha sido un común denominador en los dos equipos de Laso campeones de Europa.

Si nos centramos en el partido de ayer, Laso le empezó a ganar el partido a Obradovic en defensa, con el ajuste nuevamente de Causeur, defendiendo ayer a Sloukas (7 puntos), de manera tan consistente como antes de ayer a Hines (2 puntos con el francés de defensor). En el primer caso, el juego de Sloukas era clave para la circulación del Fernerbahce, mientras que el segundo, Hines estaba siendo la amenaza principal, dinamitando la defensa del Real Madrid.

Pero ese trabajo defensivo del francés habría sido insuficiente sin el complemento del resto del equipo. Y ha entrado en juego una magnífica rotación con jugadores como Taylor, Llul, Campazo, Rudy o los interiores. Todos ellos ajustando muy bien tanto los rebotes como las líneas  pase, obligando, primero al CSKA a jugadas individuales con De Colo (20 puntos) y después al Fenerbahce a recurrir a un magnífico Melli (28 puntos). Pero ambas soluciones fueron insuficientes en partidos donde necesitas que todos los jugadores aporten.

Y ha sido en ese aspecto donde el Real Madrid también ha destacado. Si en el primer partido fueron Ayon (12 puntos) o Llul (16 puntos), en el segundo aparecieron Caseur (17 puntos) o Tavares (8 puntos). Y en ambos la aportación fundamental con sus triples de Carrol (9 puntos) y de Thompkins, uno de los más destacados en ambos partidos (18 de valoración en ambos partidos).

El norteamericano demostró el año pasado su talento ofensivo pero se le vio siempre demasiado frío, flojo en tareas defensivas. Su actitud y mejora en este campo ha sido más que evidente. Empezó tarde la temporada por graves problemas familiares y parecía que su año sería malo, pero ha dado un paso adelante y ha demostrado en esta Final Four que además de una gran muñeca tiene también otras cualidades. Ayer logró un rebote tras los fallos en los libres de Casseur, que era medio partido. Y en ambos partidos tuvo varios robos y rebotes de nivel. Otro mérito de Laso.

Y luego está Don Luka Doncic. Por valoración, no ha sido el mejor en cada uno de los partidos, pero en el conjunto (18 y 17 de valoración) sí ha sido de los destacados.  Si en el primer partido ayudó defensivamente con sus rebotes (7), en el segundo tuvo un buen papel con las asistencias (4). Y en ambos aportó ofensivamente con 16 y 15 puntos. Si hablamos de otras estadísticas, en ambos partidos logró sacarle a sus defensores 7 faltas por partido. Y eso más allá de canastas relevantes en momentos críticos del partido, demostrando liderazgo y capacidad de asumir la responsabilidad.

Hablamos, que nadie lo olvide de un chico de 19 años. Con esa edad, Luka Doncic ha logrado ya títulos individuales y colectivos que un 99% de los jugadores no lograrán en toda su carrera. Jugadores que salen cada 50 años. Como Petrovic o Sabonis. Teniéndoles a ellos de referencia, ambos fueron MVP de la Copa de Europa con 21 años. Otros grandes como Toni Kukoc o Radja lo hicieron con 22, y Ginobili con 23 años. Si vemos la repercusión de estos jugadores en Europa y su buen desempeño en la NBA, nos podemos hacer una idea de a donde llegará Doncic, dos años más precoz, y ya casi tres en la élite europea, liderando a todo un Real Madrid.

Esta segunda Euroliga confirma la apuesta del Real Madrid por un entrenador y un modelo. Repiten el título cinco jugadores: Rudy Fernández, Sergio Llul, Felipe Reyes, Ayon y Carrol. La columna vertebral de este equipo que ha integrado rápidamente a los nuevos, conformando un equipo campeón.

Le queda a este Real Madrid la liga ACB para redondear un gran año y 7 años de proyecto. Y luego tendrá que recomponerse con la pérdida de Doncic y seguir fichando para mantener la ambición. Pero lo logrado ya no se lo quita nadie a un equipo que ha devuelto al Real Madrid a lo más alto de Europa.

A un paso de la gloria en la Euroliga

“No hemos ganado”, repetían ante las cámaras primero Ayon y después Llul. Una frase que ya escuché antes, cuando el equipo logró clasificarse ante el Panathinaikos. Y una frase que se repetirá si el Real Madrid no gana mañana ante el durísimo Fenerbahce turco.

Para este Real Madrid de curtidos y veteranos jugadores solo vale la victoria. Aunque bien es cierto que para llegar a ella hay que tropezarse muchas veces antes por el camino. No hay victoria sin aprendizaje previo, y este Real Madrid de Laso es el mejor ejemplo de todo esto.

Afronta una nueva final, la cuarta en este periodo de Pablo Laso, y ante el rival que precisamente ha privado al Real Madrid de disputar la final en los últimos dos años. El Fenerbahce eliminó al equipo blanco el año pasado para convertirse en campeón. Y lo hizo el año anterior en cuartos de final en una contundente eliminatorio.

Es un equipo complicado, para el Real Madrid y para cualquier otro, sobre todo gracias al genio Obradovic, una auténtica leyenda de esto y el gran obstáculo para este Real Madrid. Un equipo contra el que este año el Real Madrid ha ganado un partido y perdido otro.

En todo caso, si el Real Madrid es capaz de repetir las constantes de ayer, gran parte del trabajo estará hecho. Ayer, tras un primer cuarto de avalancha del  CSKA de Moscú, con 30 puntos anotados, los blancos empezaron a defender como mejor saben. Esa fue la clave para parar al mejor equipo ofensivo de Europa.

A partir de ahí, el propio talento en ataque del Real Madrid apareció. Fue primero Carrol, con tres triples de los suyos, maravillosos, saliendo de bloqueo, con una ejecución perfecta. Y a partir de la ahí aumentó la producción ofensiva, con Doncic, Llul, activándose Ayon, aportación de Thompkins, Rudy o Felipe. Ese es el estilo de juego del equipo, el juego coral, la aportación múltiple de muchos jugadores y una gran competitividad, demostrada durante todos estos años.

Es un equipo que además este año ha sufrido especialmente con las lesiones y que ahora, en el momento más importante de la temporada se ha encontrado con el equipo sano. Y esa fortaleza mental se nota en muchos aspectos y ayer se demostró, neutralizando rápidamente una ventaja inicial en el primer cuarto de 10 puntos.

Va a ser más que necesaria esa fortaleza mental para derrotar al Fenerbahce. Los chicos de Laso deberán recordar la dura derrota del año pasado para recordar ese sentimiento de frustración y aprovecharla a su favor. Y también deberán recordar el éxito de hace varios años, con aquel año de la Euroliga y el triplete.

Para algunos de ellos podría ser la segunda Euroliga y para otros como Doncic la primera y una despedida perfecta. Sin duda este equipo está capacitado para hacerlo. Es solo un partido más, pero que será una auténtica batalla.

Un RMB de superhéroes

El Real Madrid se clasificó para la Final Four por sexta vez en los últimos ocho años, algo que cualquiera que haya seguido la sección parecía imposible en años anteriores. En las últimas 6 ediciones, solo dejó de clasificarse en el 2016, cayendo ante el Fenerbahce. Del resto de ediciones, se logró un título europeo y se cayó en las otras ocasiones.

Ese es el balance de Pablo Laso desde que tomó las riendas del Real Madrid. El viernes completó otra gesta, esta vez la de remontar el factor cancha ante el siempre duro y competitivo Panathinaikos. Se sabía que la tarea sería complicada, pero pareció mucho más difícil cuando el Real Madrid cayó por más de 20 puntos en un partido calamitoso.

El 1-0 a favor pero sobre las malas sensaciones cambiaron por completo tras un gran segundo partido. El vestuario blanco se conjuró para sacar la eliminatoria, sabiendo que ese partido era clave.

Tocaba la vuelta en el palacio, dos partidos para sentenciar la eliminatoria y evitar un regreso a Grecia que sería más que infernal para los blancos. Había que hacer los deberes y ganar primero el tercero y luego el cuarto.Y así ha sido.

El cuarto partido ha mostrado una de las grandes virtudes de este equipo, gran corazón y mucho carácter.Han sido casi los mismos protagonistas de hace varios años, sobre todo los veteranos, los encargados de liderar al equipo en estos momentos tan delicados.

El increíble Llul, el titán Ayon, el gladiador Reyes, el pistolero Carrol, y Doncic, el niño maravilla. Estos cinco magníficos, cinco superhéroes, lideraron al equipo en un gran partido, que si bien pudo haberse resuelto mucho antes, hubo que esperar hasta los minutos finales.

2321263-48324035-2560-1440

Con esos argumentos y con la aportación del resto de la plantilla, se presenta el equipo contra el rival mas difícil, el Cska de Moscú, el monstruo final, al que sin embargo hay que ganar para presentarse en la final. Los moscovitas son el equipo más regular en Europa desde hace 15 años. Con 14 participaciones, su problema no es llegar a esta fase, sino culminarla, habiendo ganado solamente 3 ediciones.

Por trayectoria, plantilla y presupuesto este año también son los favoritos, pero eso no basta, y menos teniendo al Real Madrid enfrente. Los blancos se enfrentan también a sus propios fantasmas y parte de la afición exige otro título, sin valorar quizá, la enorme dificultad de conquistar una Euroliga.

El Real Madrid recupera el factor cancha

El Real Madrid salió vivo del infierno griego y ahora tiene la oportunidad de sentenciar la eliminatoria en Madrid, en dos partidos. No va a ser sencillo y aunque el factor cancha debería ser una ventaja, con el nivel de la Euroliga no se aprecia tanto.

Algo de eso hemos percibido en estos dos primeros partidos. En el primero los de Laso salieron dormidos y ya en el minuto 5 habían perdido el partido. Recordó mucho a la final de la Copa del rey contra el Real Madrid. Una ‘pájara’ que luego es imposible de remontar, aunque contra el Barcelona casi se lograse.

Y ayer, con un Real Madrid muchísimo más combativo y centrado, mostrando su mejor versión, esa vena competitiva que ha demostrado Laso durante todos estos años. Y eso es algo que no se puede olvidar, que este Real Madrid lleva compitiendo contra los mejores y ganándolos en ocasiones. Y esa regularidad no es fácil.

Resultado de imagen de felipe reyes panathinaikos

Ayer lo hizo de la mano de Felipe Reyes, absolutamente colosal con 18 puntos y 25 de valoración, pero también dieron un pasito adelante otros veteranos como Carrol y Rudy. La baja de Campazzo se está notando mucho y Doncic tampoco pasa por su mejor momento. Por eso conviene tener una plantilla equilibrada, donde en cualquier momento un jugador pueda asumir la responsabilidad.

El próximo miércoles el equipo tendrá la oportunidad de dejar al Panathinaikos contra las cuerdas y llevar la eliminatoria al 2-1 para luego sentenciarla el viernes. Pero para eso hay que disputar esos minutos sin fallos, con plena concentración, dejándose llevar lo justo por la euforia de jugar en casa y controlando siempre el partido.

Creo sinceramente que el Real Madrid tiene jugadores y equipo para ello. De ser se conseguiría llegar a la Final Four. Ese debería ser el objetivo. Ojalá se consiga

Victoria merioria del Real Madrid en Turquía

Taylor penetrando a canasta. Fuente: EFE

El Real Madrid dio ayer un golpe de efecto venciendo en la cancha del temible Fenerbahce, y consolidando así su racha ascendente. Después de un duro periodo de derrotas en la Euroliga, el equipo ha sabido recomponerse tras una serie de lesiones que le mermaron mucho.

El mérito de este equipo es enorme, primero en la liga ACB y entre los 8 mejores en la Euroliga, sobre todo si tenemos en cuenta que 3 de los titulares indiscutibles: Llul, Ayon y Ranldholp están lesionados. A lo que hay que sumar la lesión del 5 suplente, Kuzmik.

Esa desconfiguración de la plantilla creó al principio muchos ajustes y un cierto caos. Sin juego interior, el fichaje de Tavares debía suplir esas carencias, más la baja de Llul, auténtico referente del equipo en los años previos, y uno de los mejores jugadores de Europa.

Pero esa misma necesidad se ha convertido en virtud y ha servido para que muchos jugadores diesen un paso hacia delante. El primero de todos, Doncic, a la sombra de Llul el año pasado, y de Dragic en el Europeo, pero evidenciando que ya estaba preparado para asumir su rol de estrella y líder. ¡Y vaya si lo ha hecho!

Ayer completó un partido antológico, a 2 rebotes de un triple doble histórico, aportando en todas las facetas del juego: (20 puntos, 10 asistencias, 8 rebotes, 2 balones robados y 10 faltas recibidas). Son números que hablar del súper jugador que todos intuíamos, imposibles de alcanzar para la mayoría y que alcanzan muy pocas estrellas a lo largo de su carrera. Para Doncic, no obstante, es relativamente normal, y ya es la cuarta vez que su valoración total está por encima de los 35 puntos, algo que solo han logrado un puñado de jugadores en la Euroliga este año(y una vez). Eso explica que Doncic sea ahora mismo el MVP claro del continente.

 De indudable calidad técnica, es uno de esos 4 exteriores, algo fríos pero calientes de muñeca. Ayer fue suyo el tapón final para evitar la remontada de los turcos y aportó ofensivamente como viene haciendo en los últimos partidos. También ha aparecido el mejor Taylor, Campazzo y sobre todo Reyes, incombustible todavía.

La de ayer es una victoria de gran mérito, que dará mucha moral al equipo y que sirve para mantenerse en lo alto de la tabla en una competición tan exigente como la Euroliga.

Doncic: la sonrisa de un jugón

Captura de pantalla 2017-12-15 a las 18.07.29

Doncic sonríe como un niño, como el chico de 18 años que es, consciente ya de su talento y de su impacto en el baloncesto, pero incapaz de dejar de sonreír cuando hace cosas geniales. Tiene esa sonrisa a la que se refería Andrés Montés, la sonrisa de los jugones. “¿Por qué todos los jugones sonríen igual, Daimiel?”, le decía este a su compañero de retransmisiones cada vez que un jugón de la NBA hacía algo espectacular.

Y la respuesta es que todos ellos sonríen porque cuando hacen jugadas maravillosas, al alcance de unos pocos, se vuelven a sentir como niños, sorprendidos y maravillados ante lo que puede ofrecer la vida. En este caso el baloncesto.

Y lo que Doncic puede ofrecerle a ese mundo, aparte de su sonrisa de jugón, es la evolución de un juego que como cualquier otra actividad humana no ha parado de evolucionar. Cuando uno recuerda al gigante Fernando Romay, de 2,13, uno de los primeros pivots de ese tamaño, le vienen imágenes de un jugador torpe, que no salía de la zona porque apenas sabía botar el balón, y cuya función era coger rebotes fáciles, cerca de él, canastas cerca del aro e intimidar.

Pero el baloncesto no tardó en evolucionar hasta encontrar a jugadores como Pau Gasol, del mismo tamaño que Fernando Romay, pero con una movilidad y unas condiciones totalmente diferentes. Pau podía moverse con una agilidad asombrosa por toda la zona, correr contraataques, y por supuesto gozada de un talento casi infinito para generarse sus propios tiros, con un movimiento de pies y manos impresionante.

La última evolución ha llevado a que en la NBA (el verdadero núcleo de talento mundial)  jugadores del tamaño de Pau Gasol,  ya sean capaces de realizar  tiros de 2 o de 3 como un alero o un escolta. Ya vimos como Pau y Marc Gasol -por citar a dos- eran capaces de realizar esta jugada con éxito, pero todavía estaban lejos de perfeccionar dicha faceta. Ahora vemos como Porzingis, de 2,21, es capaz de hacer la mismas cosas que Pau Gasol, y además tirar de tres con extrema facilidad.

Y esa misma evolución ha hecho que jugadores de 2,11 como Antetokunmpo puedan entrar a canasta y moverse por todo el ataque como un escolta, o que haya bases como Ben Simmons, de 2,10, con capacidad para asistir y hacer todo lo demás.

Porzingis, denominado el unicornio, acompaña al resto no ya de futuros cracks, sino presentes, hacia una evolución del baloncesto con jugadores totales, que todo lo pueden hacer. Y ahí es donde entra Luka Doncic.

El esloveno puede también manejar todas las habilidades mencionadas. Es capaz de todo y en cada partido sorprende un poco más. Ayer hizo varias jugadas geniales en un mismo partido, una de ellas una serie de crossover mangíficos, que en la NBA se repetirían una y otra vez.

Su repertorio de jugadas mágicas parece ilimitado y en cada partido hace varias de esas que para cualquier otro jugador sería la jugada de su vida. Para él es una más: triples lejanos, sobre la bocina, entradas a canasta, asistencias imposibles, altísima efectividad en el tiro, control del juego, capacidad de rebotear…

Lo llamativo es que todavía tiene 18 años. Y será así hasta el próximo 28 de febrero, cuando cumpla 19 y lleve ya más de 3 años en la élite europea, primero como un cadete que aprende de sus compañeros, después con un rol importante en la plantilla y finalmente como auténtico líder de todo un Real Madrid.

Doncic con su edad es el más precoz en todo. Sus estadísticas, su comportamiento, todo, hace de él ya uno de los mejores de Europa, si no el mejor. Es tan difícil encontrar un precedente que hay que compararlo con Petrovic o Sabonis, que a esa edad triunfaban aunque de manera distinta. Estaban en otro tipo de equipos, con otro tipo de estructura del baloncesto mundial y europeo.

Con Doncic, la evolución ha traído un unicornio de 18 años, ya preparado para luchar cara a cara con los mejores bases de Europa, muchos de ellos jugadores de altísimo nivel (para Europa y para la NBA). Su liderazgo en el campo y su capacidad para asombrar en cada partido hace que cada vez sea más difícil no ya discutirle el número 1 del draft de la NBA sino que vaya a ser allí uno de los mejores de siempre.

Y eso, porque si en España ya es un supercrack, en la mejor liga del mundo, rodeado de los mejores jugadores, entrenadores, técnicos, podrá ver moldeado su juego de la misma manera que jugadores como Porzingis o Antetuokompo que a la edad de Doncic todavía eran secundarios con proyección. Ellos mismos, como el polaco, son conscientes de lo que se viene

Doncic ya es protagonista del Real Madrid y de su selección, un líder de 18 años con la sonrisa de un niño pero con la mentalidad de un veterano de 35 años.