Una NBA de extranjeros

En la NBA hay un total de 421 jugadores, de los cuáles 104 no son nacidos en Estados Unidos, siendo su gran mayoría provenientes de Europa, aunque con una creciente presencia de jugadores de otros continentes.

Una nueva generación de jugadores asoma en la NBA y muchos de ellos lo hacen como estrellas. Hace tiempo que la NBA dejó de ser solo de los estadounidenses para reclutar  talento de todo el mundo. Y así, hemos visto no hace tanto como jugadores como Nowitski, Gasol, Parker o Ginobili han sido piezas fundamentales de sus equipos. Pero se han hecho mayores y una nueva hornada de jóvenes llega con una fuerza inaudita, estando ahora mismo varios de ellos entre los 5 mejores jugadores de la NBA.

Viendo solamente las estadísticas, entre el top 5, en prácticamente cada categoría se cuela algún extranjero. Destacando por encima de todos ellos dos jugadores, que son además dos de los mejores anotadores. El número 1 es el griego Antetokoumpo con una sorprendente media de 31.3 puntos por partido, un promedio a la altura de los mejores de siempre. El tercero en esa lista es el letón Porzingis que promedia casi 29 puntos, superado solo por Lebron James.  Y ya al final de la lista en el top 20 se encuentra el francés Evan Fournier y justo después el alemán Dennis Schroder, ambos con más de 20 puntos por partido.

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En rebotes aparece entre los 10 mejores el serbio Nikola Jovik (6), el suizo Capella(9) y a partir del décimo puesto un ramillete de jugadores copan casi todos los puestos: Sabonis (10), el francés Gobert (12),el camerunés Embiid (13),  Antetokoumpo (14), el australiano Simmons(15)  Marc  Gasol (16) y el polaco Gortat (17), el finlandés Markkanen y finalmente el dominicano Al Horford (20)

En asistencias el primer extranjero que aparece (5º) es el australiano Ben Simmons, un inaudito base de 2,10 que en su primer año está sorprendiendo con unos nu´meros espectaculares. Hay que bajar al 12º puesto para encontrar a Dennis Schroder y  en el puesto 5º aparece Ricky Rubio.

En el apartado de tapones volvemos a encontrar a Gobert, nada menos que como primero de la lista, promediando 2.8 tapones por partido. Marc Gasol aparece en el 5º lugar, siendo Porzingis el 6º de esta lista. Pau Gasol, Capella, Antetokoumpo, Embiid se encuentra entre los 20 primeros de la lista

Como se puede observar, la presencia de jugadores no estadounidenses no es testimonial y 3 o 4 de estos jugadores están sin duda alguna entre los 20 mejores de la NBA. Y el resto tienen roles muy determinantes en sus respectivos equipos.

La NBA, al igual que el resto de sectores se ha globalizado hace tiempo. Cualquier jugador que aspire a ser el mejor tiene que dar el salto a la NBA. El próximo en hacerlo será Doncic que no tengo ninguna duda de que pasaré a formar parte de esta lista de extranjeros exitosos. Tendrá que competir en el draft con jugadores universitarios, muchos de ellos estadounidenses.

Cada vez hay más extranjeros en los drafts que provienen sobre todo de Europa, pero también buenos jugadores formados en las Universidades norteamericanas.

 

 

No diga baloncesto, diga Doncic

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No es ni la primera ni será la última vez que escriba acerca de Luka Doncic. De hecho, llevo haciéndolo desde hace varios años, antes de su explosión en el primer equipo y antes de que fuese obvio que estábamos ante un jugador histórico, de esos que aparecen cada 30 o 40 años. Es cierto que ya se vislumbraba un dominio sin igual en categorías inferiores. Con 1 o 2 años menos dominaba los partidos con números espectaculares.

Justamente lo mismo que hace ahora. Son solo 18 años y con menos años que cualquier otro jugador en cancha domina los partidos como vimos ayer contra el Valencia. Previamente habíamos visto su mejor actuación anotadora de siempre ante el Efes Pilsen, con 27 puntos.

Pero lo de ayer fue una exhibición global porque estuvo cerca del triple doble y dejó varias jugadas sensacionales. Jugadas que en algún caso me recordaron a Magic Johnson, cogiendo su propio rebote y llevando la pelota hasta el otro extremo para conseguir bien una canasta sensacional o bien una asistencia. También sus posteos me recuerdan al genial base de los Lakers.

Quizá a alguno le parezca excesiva la comparación, pero lo cierto es que ni Magic Johnson ni ningún otro jugador a la misma edad actual que Doncic tenían un dominio tan grande del juego. No podemos olvidar que desde hace dos años, el esloveno lleva jugando en primera línea ante grandes jugadores y equipos europeos, algo que constatamos en el reciente Europeo.

No, lo de Doncic ni es casual ni es algo que no siga una evolución natural. En breve se le quedará pequeña la Euroliga y la Liga ACB y tendrá que dar un salto a la NBA para competir con los mejores, esta vez sí. Tiene todas las cualidades no solo para ello, sino para superarles y convertirse en un jugador de leyenda.

Si con 18 años maneja así los conceptos de juego, en 2 o 3 años tras 70 u 80 partidos de NBA, con los mejores técnicos y mejorando sus defectos, puede convertirse en un jugador histórico, al nivel de los mejores de siempre. Jugadores como Petrovic en la Cibona de Zagrev  o Kukoc en la Jugoplastika destacaron sobre todo en primera línea europea a partir de los 20 años, aunque en el caso de Petrovic ya era una estrella en la liga yugoslava con 18 años.

El genio de Sibenik es el mayor parecido a Doncic, al menos en cuanto a precocidad porque Petrovic era un anotador nato, un killer, mientras que Doncic es un jugador más de equipo, más completo. Ayer Doncic logró 16 puntos, 10 asistencias y 7 rebotes. De hecho, su superioridad es parecida a la del propio Petrovic que literalmente hacía lo que quería

Doncic y una nueva era

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Doncic comandó ayer a la selección eslovena para eliminar a una España a la que se le acaba este maravilloso ciclo. Al mismo tiempo que Pau Gasol da algún síntoma de cansancio, la selección lo hace, influenciado también por numerosas bajas, bien de jugadores que ya se han retirado o que no han acudido por otras circunstancias.

El resultado, con una ventaja de 20 puntos, es prácticamente la mayor derrota en la era Gasol, y pone de manifiesto un cambio de ciclo, que no obstante, es posible que España todavía cierre con una medalla bronce. Como los grandes equipos esta España sigue siendo competitiva incluso en sus momentos más bajos. Como dice Gasol, cuando miremos atrás valoraremos lo que ha logrado y el hecho de poder competir por una medalla de bronce no es premio pequeño.

Al otro lado una selección fresca, con el talento balcánico y dirigida por dos jugadores diferentes. Uno, Dragic, un jugador ya maduro (31 años), con experiencia en la NBA y al que se le caen los puntos de las manos. Y otro, Doncic, también extremadamente maduro, pero en cambio joven como pocos (18). Un jugador completísimo al que más que los puntos se le cae todo de las manos: rebotes, puntos, asistencias, tapones, dirección de juego, defensa. Un jugador total, a la altura en este momento por edad y por talento de poquísimos jugadores, no ya europeos, sino de la historia del baloncesto.

Lo tiene todo para triunfar, si es que no lo está haciendo ya. Por de pronto ha llevado a una selección que hasta ahora no había ganado medallas a la opción de ser campeona de Europa, tras casi lograr un triple doble en la semifinal ante la que era la mejor selección del Europeo. El techo de Luka Doncic no se conoce y solo faltará por ver cuando y cómo va a ir a la NBA. Pero cuando llegue el momento estará preparado y lo hará como hasta ahora, con una madurez absolutamente desconcertante.

En la final o en la lucha por el bronce esperarán Rusia o Serbia, que se enfrentan esta noche y que representan la aristocracia del baloncesto europeo. Herederas naturales de la URSS y de Yugoslavia siguen siendo dos grandes selecciones.

España ha entrado ya por derecho propio en ese exclusivo y selecto club de grandes selecciones de la historia. Veremos si puede hacerlo con una merecida medalla de bronce.

Gracias por tanto!

Pau Gasol: líder de una España de leyenda

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Hoy se juega la España de Gasol el pase a las semifinales contra Alemania, en lo que podría ser el último torneo de la mejor generación de la historia del baloncesto español. Dos exponentes brillan por encima de todo: Pau Gasol y Juan Carlos Navarro. Difícil encontrar en el panorama europeo dos jugadores más determinadas. Ambos ya al final de sus carreras, especialmente Navarro al que ya no se le caen los puntos de las manos, pero también Gasol aunque sea capaz de mantener su brutal capacidad competitiva.

Es Gasol, ahora que Nadal ha ganado su 16º Gran Slam, el otro gran deportista español de los últimos tiempos. Ambos en el podio de los mejores 5 deportistas españoles de siempre. Ambos con los mismos rasgos determinados de competitividad, coraje, determinación, humildad, trabajo…

Con Gasol hemos vivido en la cresta de la ola siempre y nos hemos malacostumbrado a ganar medallas como quien alcanza los cuartos de final. Pero la realidad es que en un mundo tan competitivo es realmente difícil hacer lo que ha hecho esta selección. De hecho esta España ha estado a la altura de las mejores de siempre, algo que algunos ni podían imaginar cuando la URSS y Yugoslavia nos vapuleaban y dominaban con mano de hierro los campeonatos.

El valor de lo realizado, evidentemente no corresponde exclusivamente a Gasol, y en todos estos años han pasado por la selección jugadores de increíble talento: Felipe Reyes, Rudy Fernández, Chacho Rodríguez, Garbajosa, Ricky Rubio, Jiménez, Raúl López, Llul… Pero sí resulta evidente que la presencia del hermano mayor de los Gasol los ha hecho a todos mejores, exigiendo siempre el máximo asimismo y a sus compañeros.

Hoy Gasol se reencuentra con su pasado, con la Alemania de de un Nowitzki que ya no está pero que ha marcado igualmente una época. España es favorita y es probable que venza y aspire a medalla, pero lo cierto es que deberíamos disfrutar cada minuto de un jugador único e irrepetible y de una selección que algún día dejará de ganar.

 

Análisis del Real Madrid de baloncesto y de Laso

El Real Madrid perdió ayer la liga contra un Valencia Basket muy superior, como durante toda la serie, a excepción del primer partido. El 3-1 es reflejo de esa superioridad y el partido de ayer lo es del estado psicológico de uno y otro equipo. Unos, los naranjas, en su mejor momento de la temporada, sintiéndose muy superiores y acertados, y otros, el equipo blanco, exhausto física y mentalmente, afrontando un final de temporada pésimo que deja muchas dudas.

Decía en mi análisis anterior que el equipo de Laso transmitía sensaciones parecidas a las de 2014, cuando tras perder la Euroliga se cayó contra el F.C.Barcelona en la final de la liga. Aquel equipo tuvo un rendimiento parecido a este, campeón de la Copa del Rey, con una trayectoria intermedia hasta la Euroliga, muy positiva, y descendente desde ese momento, para acabar perdiendo Euroliga y liga.

Al año siguiente se logró el triplete. Quizá ese dato sirva para contextualizar este mal final de temporada. No es sencillo analizar lo ocurrido porque la plantilla del Real Madrid es tan buena ahora como hace un par de meses cuando el equipo se proclamó campeón de la liga regular ACB y de la Euroliga, con grandes partidos ante los mejores rivales. No se puede hablar por tanto de calidad de la plantilla, y quizá si de planificación, siendo un equipo veterano que  ha acusado el terrible esfuerzo de una Euroliga absolutamente cargada de partidos.

Analizando en frío la temporada del Real Madrid, solo los datos, sin tener en cuenta como se pierde ayer y contra el Fenerbahce el balance del Real Madrid esta temporada es el siguiente:

  • Campeón Copa del Rey
  • Semifinalista de la Euroliga (Final Four)
  • Subcampeón de la liga

Eso quiere decir que el equipo ha competido en todos los torneos. La pregunta es si había plantilla para más, para lograr un doblete o un triplete. Dejo al final del artículo el balance de la plantilla que hacía a comienzo de la temporada, sin saber lo que acontecería, sí consideraba que se tenía una plantilla muy completa, y lo sigo pensando.

Hay que preguntarse si Laso sigue siendo la persona óptima para ese puesto o si su ciclo se ha acabado. Desde que llegó en 2011, se ha levantado al menos un título todos los años. El equipo ha recuperado su prestigio en Europa y su dominio en España y se ha fichado con cabeza, manteniendo un bloque sólido, que ahora acusa cierto envejecimiento. Pero con todo, este equipo ha estado literalmente a 4 partidos del triplete. Para ello, se tenían que jugar dos partidos perfectos( y los 2 siguientes) y no fue así, y el equipo mostró su peor versión en los momentos clave.

¿Es suficiente para el madridismo? ¿Se deben realizar cambios sustanciales, incluido el de entrenador? Bueno, evidentemente algo se ha hecho mal para no llegar con toda la frescura necesaria a la parte final de la temporada y no competir como durante el resto del año. El equipo este año incorporó nuevos jugadores que todos considerábamos óptimos (Randohpl y Hunter) más la aportación de Luka Doncic, pero la línea entre el éxito y el fracaso es finísima en baloncesto y está hecha de momentos.

Por eso, el mismo Madrid perdedor de la Euroliga y liga, levantó al año siguiente el triplete, con algún fichaje y el equipo mejor preparado física y mentalmente. Este año ha faltado ese plus y la dosificación necesaria con una Euroliga ganada en fase de grupos que no aporta demasiado.

¿Se le puede pedir a Pablo Laso responsabilidad por no ganar el doblete y el triplete? Teniendo en cuenta que otros años se ha logrado esto (doblete el año pasado y triplete el anterior), evidentemente el técnico tiene parte de responsabilidad. Pero para mí no la suficiente como para poner en su debe las derrotas en Euroliga. El equipo está obligado a llegar a las rondas finales, pero nadie puede asegurar las victorias, quizá solo el Real Madrid en las finales de Champion League, pero eso es una anomalía matemática.

La realidad es que este equipo ha llegado a 4 semifinales en 6 años, a 3 finales, y se ha ganado un título. Todo ello con Laso, en 6 años. No está tan mal, comparándolo con el propio Real Madrid en sus años anteriores, y más aún, al compararlo con los mejores equipos europeos en los 10 últimos años.

  • Fenerbahce: 3 semifinales, 2 finales y 1 títulos.
  • CSKA: 9 semifinales, 5 finales, 2 títulos.
  • Olympiakos: 6 semifinales, 5 finales y 2 títulos
  • Macababi: 3 semifinales, 3 finales, 1 título

No debe ser tan sencillo cuando equipos con tanto presupuesto o más que el Real Madrid y tan competitivos como este, han logrado resultados similares o peores.

Y luego está el desempeño en liga, donde el Valencia Basket ha dado la campanada. No solo al equipo de Laso, ojo, también al F.C.Barcelona y al Baskonia. Podríamos decir que por estado de forma ahora mismo es el mejor equipo de España. Y su título lo demuestra. No era mejor que el Real Madrid hace varios meses, durante la liga regular, cuando perdió contra los blancos. Pero lo cierto es que los títulos se ganan a final de temporada y ahí hay que llegar en el mejor momento.

Ese debería ser el gran aprendizaje de la plantilla y de Pablo Laso. Ya lo aprendió en 2015, y podría volver hacerlo en 2018. Para ello tiene que mantenerse en el cargo, optimizar la plantilla y seguir haciendo lo que ha hecho desde que llegó, ganar títulos.

 

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ANÁLISIS DE LA PLANTILLA REAL MADRID 2016-2017

El Real Madrid de baloncesto ha cerrado para esta temporada una de las mejores plantillas que se le recuerdan. Hablamos de un equipo que viene de ser campeón de la liga y de la Copa del rey, y un año antes campeón de todo. Y aún así, las nuevas incorporaciones, pero sobre todo la configuración de la plantilla invitan a pensar en la posibilidad de volver a realizar un triplete, aspirantes a todo.

El equipo sufrió a principios de verano la baja de Sergio Rodríguez, uno de los mejores anotadores del equipo y parte de la seña de identidad de este equipo campeón.  Los promedios del canario de 11 puntos y 6 asistencias por partido (en ACB), los tendrán que suplir otros jugadores. También es cierto que a nivel defensivo, la presencia del Chacho ha sido un problema para el equipo.

Adicionalmente, la otra baja ha sido la de Hernángomez, un jugador joven, que promete, pero que ha tenido muy pocos minutos, prefiriendo Pablo Laso, la experiencia y veteranía de jugadores como Felipe y Noccioni.

Y así, el relevo este año del Chacho será Luka Doncic y Draper. Cada uno en su papel. El del jovencísimo Luka Doncic es el de consolidarse como un jugador de primerísimo nivel y asumir más galones. Le hemos visto menos de lo que nos habría gustado, pero ha promediado casi 13 minutos por partido, con 5 puntos, 3 rebotes y 2 asistencia de media. Doblando sus minutos es probable que doble sus números porque su talento es indudable. El americano Draper llega como tercer base, como el especialista defensivo que es, para aportar tranquilidad y madurez al puesto de base. Y por supuesto, como primer e indiscutible base queda Llul.

Donde todavía no hay movimientos es en los puestos exteriores. El Real Madrid confía en que Rudy Fernández tenga un buen año. Sin lesiones, es un jugador superlativo, que ataca y defiende. Un complemento perfecto para él es el anotador Carrol, mientras que en el puesto de 3 deberían seguir Maciulius y Taylor. Es cierto que son ya cuatro jugadores veteranos, pero todos ellos han demostrado competitividad. El caso de Taylor, más joven y con más dudas, su buen final de temporada hace mantener la esperanza de que podamos ver una mejor versión suya.

Y finalmente tenemos los puesto en el interior, en la pintura, tremendamente reforzada, y me atrevería a decir que la mejor de Europa. La prioridad era renovar al mexicano Gustavo Ayon, el mejor del equipo junto con Llul. Con la NBA con la chequera en la mesa ha sido difícil pero se ha logrado. Con el, el Real Madrid tiene al mejor 5 en Europa. Hay que sumarle el fichaje de Ranldolh, un bombazo para reforzar el puesto de 4. Un jugador que ha promediado más de 14 puntos en al Euroleague y que ha sido determinante para su equipo. Ambos, deberían ser los titulares.

Como suplentes de lujo, a rotar, dado el altísimo número de partidos de este año, tenemos a los meritorios de siempre, Felipe Reyes y Noccioni. Son dos jugadores parecidos en cuanto a garra, entrega y competitividad. Aparentemente al final de sus carreras desde hace varios años, pero que año tras año tienen mucho que aportar al equipo. Para aportar frescura Thompkins, renovado, y con perspectivas de seguir la senda del final de temporada del año pasado. Se trata de un anotador, un jugador que demostró en la final contra el F.C Barcelona su inmensa calidad. Y como fichaje para aportar intensidad, un jugador estilo Slaughter, Otello Hunter, un saltarín, taponador, un jugador excelente para seguir mejorando en defensa.

Laso y RMB al borde de la eliminación

El Real Madrid de Laso está en la cuerda floja tras la derrota de ayer en la Fonteta. El Valencia BC, no solo fue mejor, como durante el segundo partido, sino que además esta vez, el equipo blanco transmitió la misma incapacidad que en la final de la Euroliga. La sensación de que el equipo es incapaz de reaccionar y de que va a caer irremediablemente.

Justo la gran virtud de los de Laso, la capacidad de competir hasta el final y de mostrar múltiples recursos, es lo que parece estar en juego. Por eso, las dudas van más allá de una derrota. Las dudas se ciernen ahora mismo sobre toda la plantilla, incluyendo a entrenador y estrellas.

Ayer, el Real Madrid completó un partido para olvidar, con un pésimo 7/30 en triples, un pobre 16/33 en tiros de 2 y 11/14 en tiros libres. Son solo porcentajes, 48%, 23% y 79%, pero que puestos en el contexto de un partido de máxima exigencia, con el rival muy por encima: 59%, 46% y 100%, indican que el equipo está sufriendo mucho en este final de temporada. Son de largo los peores porcentaje de la serie, aunque el Madrid tampoco estuvo fino en el anterior, con un 6/21 en triples (29%), lejos del 39% del primer partido(12 /31).

Pareciera como si la derrota contra el Fenerbahce hubiese activado el mismo mecanismo que hizo que el Real Madrid perdiese la liga como en 2014, cuando el equipo de Laso venía de perder la final de Milán. Como en aquella ocasión, el equipo parece psicológicamente hundido, incapaz de reaccionar ante el estímulo de lograr una nueva ACB. Si en aquella ocasión fue el efecto mental de la dura la prórroga contra el Maccabi, ahora parece que el efecto es similar con la durísima derrota contra un Fenerbahce que no dio opciones al campeón de la liguilla previa.

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El Real Madrid se dejó remontar un 2-1 con aquel triple de Marcelihno, después de haberse mostrado superior. Y en esta ocasión las sensaciones son parecidas aunque en el contexto es el contrario, con el equipo jugándose el 4 partido a domicilio.

Pero no seré yo quien de por muerto a este equipo. A diferencia de 2014, ahora, es un equipo con una Euroliga, que domina España hace varios años, que ha demostrado a lo largo del año su competitividad, y que tiene en la plantilla un inmenso talento individual.

Si el Real Madrid es capaz de ser el mejor Real Madrid de la Euroliga, no tengo dudas de que podrá empatar la eliminatoria y sentenciarla en Madrid. Si no reacciona, contra un Valencia Basket, en su mejor momento, e hipermotivado, será muy difícil, por no decir imposible.

Es la hora de ver si esta plantilla es capaz de superarse aún más o si hay que dar este magnífico ciclo por acabado. Yo, sigo apostando por Laso y por este equipo que ha resucitado la sección de baloncesto del Real Madrid. Espero no equivocarme.

El Fenerbahce paró al Real Madrid

La Final Four volvió a demostrar ayer que es un torneo durísimo, en ocasiones impredecible. Ayer, los dos primeros de la liga regular, los dos mejores equipos del torneo, el Real Madrid y el CSKA de Moscú, cayeron eliminados frente al Fenerbahce y el Olympyakos, respectivamente.

Para los blancos es la tercera Final Four perdida en cuatro años, y de nuevo la sensación de que el Fenerbahce es un hueso demasiado duro para Laso, casi la antítesis del juego que tantos títulos le ha dado al Real Madrid.

ISTANBUL, TURKEY - MAY 19: Bobby Dixon (35) and Bogdan Bogdanovic (13) of Fenerbahce in action against Sergio Llull (23) of Real Madrid during the Turkish Airlines Euroleague Final Four basketball match between Fenerbahce and Real Madrid at Sinan Erdem Dome in Istanbul, Turkey on May 19, 2017.  (Photo by Salih Zeki Fazlioglu/Anadolu Agency/Getty Images)

ISTANBUL, TURKEY – MAY 19: Bobby Dixon (35) and Bogdan Bogdanovic (13) of Fenerbahce in action against Sergio Llull (23) of Real Madrid during the Turkish Airlines Euroleague Final Four basketball match between Fenerbahce and Real Madrid at Sinan Erdem Dome in Istanbul, Turkey on May 19, 2017.
(Photo by Salih Zeki Fazlioglu/Anadolu Agency/Getty Images)

Lo peor de ayer no fue la derrota, sino la sensación de que el Real Madrid no fue capaz de desplegar su mejor juego ni de meterse nunca en el partido. Casi desde el principio, el equipo de Laso fue por detrás. Siempre con la barrera de los 10 puntos, pero a diferencia de la eliminatoria anterior, en la que Olympiakos fue capaz de remontar, en este caso nunca dio la sensación de que los de Laso fuesen capaces de remontar en ningún momento.

Enfrente estaba el ogro Obradovic, el mejor técnico de Europa, especialista en neutralizar al contrario y potenciar las virtudes de su equipo. Ayer lo volvió a hacer y es un firme candidato al título. Laso, en cambio, no fue capaz de sacar lo mejor de sus jugadores. Jugadores destacados como Randolph, Ayón o Doncic no comparecieron ayer, y el equipo lo notó.

La derrota es dolorosa sin duda, casi tanto como ver a Noccioni en el banquillo, no convocado, ante la última oportunidad de su vida de una Euroliga. No se si la presencia del argentino habría cambiado la dinámica del partido. Sí es de esos jugadores, con tanta personalidad y carácter, capaz de eso. En todo caso, lo difícil sería decidir a quién dejar en cambio.

El Real Madrid acaba así su andadura en Europa, tras una muy buena temporada que ha tenido, sin embargo, este final. Tras el título de la Copa del Rey queda la liga, en la que el equipo vuelve a partir como favorito. A Laso como al Real Madrid se le pide la excelencia, y como se suele decir que las finales no se juegan, sino se ganan. Bien es cierto que hay que valorar la temporada completa.

Final Four para el Real Madrid de Laso

Final Four, es decir, semifinales de la máxima competición continental de baloncesto, es una expresión inglesa a la que nos hemos habituado los madridistas en los últimos años. Concretamente con esta participación, el Real Madrid la habrá jugado en 4 ocasiones de las últimas 6.

Debería ser un dato normal para un club de la fuerza del Real Madrid (en fútbol son 7 semifinales consecutivas), pero lo cierto es que no hace tanto el club nadaba en el más absoluto caos, sin rumbo, con constantes cambios de jugadores y de entrenadores, subyugado por el poderío del F.C. Barcelona, con una participación en la Final Four en 16 años, para salir doblemente apaleado por 19 y 18 puntos, en las semifinales y en la lucha por el 3º y 4º puesto.

Ese era el Real Madrid antes de la llegada de Pablo Laso, que ha sido capaz de transformar completamente la sección y convertirla en una sección ganadora, con una nada despreciable cifra de títulos de 5 Copas del Rey, 3 Ligas ACB, 3 Supercopas de España, 1 Euroliga y 1 Copa Intercontinental. Un lustro de títulos a los que he incluido la Copa del Rey de este año y se podría sumar Euroliga y Liga ACB. En la primera el equipo está a dos partidos, y en la segunda queda algo más de mecha.

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El camino no es fácil y los retos son constantes como se vio durante el partido de ayer. El Darussafaka es un equipo rocoso, con jugadores de gran talento individual y con un entrenador top de Europa. Con la eliminatoria 1-1, tras un segundo mal partido muchos volvieron a criticar al equipo, especialmente a Pablo Laso. Injustamente como casi siempre, porque si suyos son los fracasos del equipo, también lo son los méritos. Uno de ellos el de lograr que su equipo gane dos partidos consecutivos en Turquía, para cerrar las series y enfrentarse a otro equipo turco.

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Espera esta vez el Fenerbahce de Obradovic, un equipo durísimo, que ya el año pasado apeó al Real Madrid de la Final Four por un contundente 3-0. Pero en aquellos encuentros el equipo blanco no estaba en su mejor momento, y como se ha visto en los duelos recientes, este equipo es tan bueno o mejor que el de Obradovic. Los precedentes hablan de una victoria en casa por 9 puntos y una derrota en Estambul por 1 punto. Pero eso son justamente precedentes, en partidos además de temporada regular, alejados de la inmensa tensión de una Final Four.

Por fortuna, este Real Madrid ya no es el equipo bisoño de antaño, aquel conjunto de jugadores en su mayoría jóvenes que cogió Laso en los primeros años. Este es un equipo curtido en mil batallas, concretamente en 3 finales de Euroliga, que ha levantado muchos títulos, y que cuenta, para bien y para mal, con jugadores de gran veteranía. Esa falta de energía la ha sabido suplir Pablo Laso rotando mucho al equipo e incorporando a prácticamente todos los jugadores, demostrando gran profundidad de banquillo.

Hablamos de un equipo con una media de edad de 30 años, en el que solamente Luka Doncic desentona con sus 18 años, aunque su comportamiento en la cancha sea el de todo un veterano. Quizá esa pueda ser la gran baza contra el equipo turco, algo más joven, aunque suplido eso por la veteranía y conocimiento del gran Obradovic.

Nocioni, un corazón madridista

Nocioni

Nocioni

Nocioni anotó este fin de semana 26 puntos, con un registro de 5 de 10 en triples y 5 de 8 en tiros de dos, para un total de 20 de valoración en casi 28 minutos. No parecen números de un jugador que a final de temporada se retirará y sí de uno que todavía es capaz de dar, como en este caso, su mejor rendimiento en el Real Madrid.

El argentino llegó hace tres temporadas para darle un plus de veteranía y competitividad al equipo blanco. Con Laso al frente el equipo había vuelto a llegar a la cima y había conseguido el hito de dos Final Four seguidas, pero le faltaba más corazón y capacidad para resolver en los momentos críticos. Y ese hombre se llamaba Nocioni, tantas veces enfrente con el Baskonia o con Argentina.

Fue llegar el argentino y ganar finalmente la Euroliga con partidazos incluidos de Nocioni. Después, poco a poco ha ido perdiendo fuerza en una plantilla muy completa y con mucha rotación. Sus cifras han bajado en los totales, pero su rendimiento siempre ha sido bueno, aportando cuando salía a pista pero también desde el banquillo.

Pero sobre todo, el gran aporte de Nocioni a esta plantilla y a este club es el ser capaz de transmitir su carácter ganador, su profesionalidad como jugador y sus eternas ganas de jugar y de ganar. Esos rasgos tan madridistas son necesarios que se transmitan de jugador a jugador y de afición a jugadores y viceversa. Y no siempre ha sido así.

Pero el Chapu se ha encontrado con un club y una plantilla que encajaban perfectamente con su manera de ser, con jugadores tan competitivos como Llul, Felipe Reyes o Rudy.

La mejor prueba de ese carácter de Nocioni fue su despedida en la zona noble del Bernabéu. No solo por las palabras que dijo, sin duda, merecedoras de ser escuchadas por jugadores jóvenes, algunos con un futuro tan brillante como Doncic, para aprenderlas y asimilarlas, sino por la valentía de ser capaz de reconocer cuando tu hora te llega. 

Nocioni cree que ha llegado el momento de dar un paso al costado, a pesar de ser capaz todavía de anotar en un partido el 50% de los triples efectuados, o de ser capaz de anotar por encima de los 20 puntos en un equipo como el Real Madrid. Esa visión de las propias limitaciones de uno mismo pero también de sus fortalezas es lo que ha hecho grande a este jugador.

Ojalá pueda despedirse con otro triplete.

Pau Gasol ya es leyenda de la NBA

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 Pau Gasol es uno de los 43 jugadores en la historia de la NBA que han alcanzado la cifra de 20.000 puntos. Ya se sospechaba cuando irrumpió con apenas 20 años en la liga con el F.C. Barcelona, que aquel chaval espigado con cara de adolescente podría aspirar a las más altas cotas.

Han pasado ya casi 20 años y Gasol, con una dilatadísima carrera NBA a sus espaldas (17 temporadas en la élite) y el de Sant Boi lo ha ganado prácticamente todo hasta convertirse con sus actuales 36 años en una leyenda viva de la mejor liga del mundo.

No es sencillo llegar a la élite pero mucho menos mantenerse y hacerlo pasada una edad, cuando hay que readaptar el juego. Gasol se ha vuelto a reiventar en los Spurs tras encontrar un buen nivel individual en Chicago( no así colectivo), y busca en el equipo de Popovich un tercer anillo que que cierre una extraordinaria carrera.

Por el camino, algunos hitos como un tercer draft, Rookie del año, dos nanillos consecutivos con los Angeles Lakers (2009 y 2010) convertirse en el mejor jugador europeo de la historia en la NBA junto con Dirt Nowitzski (este podría ser un gran debate), alcanzar los mencionados 20.000 puntos y el útlimo record, uno de los más llamativos, ser un triplista consagrado.

Sin duda alguna uno de los mejores deportistas de la historia de España.