El dopaje de Rafa Nadal

Nadal

Nadal celebrando un punto

La reciente acusación a Rafa Nadal de dopaje por una ex ministra francesa ha levantado mucho revuelo y vuelve a poner en primera plana el dopaje, y de paso, su regulación en España.

Las declaraciones de la política francesa, Bachelot son muy específicas: “sabemos que la famosa lesión que le tuvo parado, era debido a que dio positivo en un control y se le encubrió”. Con el añadido de que no es la primera vez que alguien acusa a Nadal de haberse dopado.

Antes lo hizo Koellerer, afirmando que era imposible que Nadal no se hubiese dopado. Yanic Noah, el ex tenista francés, hablando de una poción mágica, y otros dos tenistas menos conocidos como Kristof Vliegen y Gianluigi Quinzi.

La gran diferencia entre aquellas declaraciones y estas, es que Bachelot habla de un periodo concreto y pone sobre la mesa algo que sabemos que ha ocurrido en otros deportes, concretamente en el ciclismo, con el encubrimiento masivo a Lance Amstrong.

No voy a dudar aquí de la limpieza de Nadal más o menos que la de otros muchos deportistas y tenistas que hasta la fecha no han dado positivos. Ni tengo pruebas ni las querría tener. Las dos grandes afirmaciones que se ha realizado desde este blog han sido que el deporte de élite y el dopaje van de la mano y que España ha sido un paraíso para el dopaje desde hace mucho tiempo.

La primera afirmación se revela solamente con el tiempo, a medida que se van descubriendo casos de dopaje de grandes deportistas que pulverizaron marcas. Y aún así solamente salen unos pocos. Aunque en deportes más exigentes con los controles como el ciclismo o el atletismo son tristemente frecuentes estos casos.

Respecto a la segunda afirmación, me remito igualmente a los hechos, a todos los casos de nuestro deporte de dopaje masivo, especialmente en ciclismo y en atletismo. Pero con un agravante respecto de otros países, como puede ser Francia, también con sus deportistas dopados. Y este es, ni más ni menos, que la inacción de las autoridades durante mucho tiempo, sin considerar el dopaje como delito.

Esa singular circunstancia ha generado siempre entre nuestros vecinos múltiples suspicacias y ha provocado que España tenga mala imagen a este respecto. Tampoco ayudó la Operación Puerto y su encubrimiento, obviando más de 200 bolsas de sangre de deportistas de todo tipo.

Aquella duda sobre las bolsas de sangre y su pertenencia ha perseguido a muchos deportistas, algunos como Nadal. Apenas supimos de unas pocas bolsas y algunos deportistas como Valverde  o Alberto Contador acabaron dando positivo (más información aquí sobre la Operación Puerto).

Si desde el principio se hubiese sido contundente contra el dopaje, deportistas limpios o combativos contra el dopaje, como puede ser el propio Nadal no tendrían sobre sí la eterna duda del dopaje.

No podemos ser permisivos contra el dopaje ni apoyar la duda como en casos como el de Contador o el de Marta Dominguez. Pero tampoco se puede permitir, en un estado de derecho, una acusación sin pruebas y Nadal hará bien en defenderse si como él afirma y sus médicos jamás se ha dopado.

Dopaje institucionalizado: Rusia se destapa

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Como en todo los casos de doping parecerá que los rusos son los únicos que tienen una estrategia institucionalizada, y más ahora, que son oficialmente los malos de la película y hay una guerra entre Europa y Putin.

Lo cierto es que por mera analogía si existe el doping a ese nivel en el atletismo ruso, es muy posible que también ocurra en muchos otros países. El documental que desvela el funcionamiento de la trama habla de la relación que existe entre deportistas y federaciones, los cómplices necesarios. Esto me recuerda a cómo hace no tanto en España las respectivas federaciones protegían a sus deportistas dopados.

Evidentemente no tengo pruebas ni las tendré más que en el momento en el que salgan las evidencias gracias a las investigaciones de quiénes tienen los medios y las facilidades para hacerlo. Pero incluso así, tras el precedente de la Operación Puerto, seguirán existiendo personas que no quieran ver la realidad.

Y yo pregunto,¿ si todas las atletas rusas se dopaban prácticamente por sistema, las que no ganaban eran peores que sus rivales aún yendo dopadas? No me respondan inmediatamente y piensen por ejemplo en la posibilidad de que Amstrong, dopado como iba, hubiese quedado cuarto o quinto en alguno de esos tours que ganó.

Nadie quiere escuchar que Papa Noél no existe, pero alguien tiene que decirlo para que parezca que al menos no todos creemos en cuentos de hadas. Y aún así nos siguen gustando, como las navidades y como el deporte.

Qatargate y Operación puerto: así está el deporte

El día en el que el Real Madrid se juega el primer título importante de la temporada ante el eterno rival, tengo que hablar necesariamente de tres hechos significativos que acontecieron durante el día de ayer. Nombrados como “Carbonerogate”, “Dopajedestadogate” y “Qatargate” tienen en orden inverso más relevancia que el propio partido, que no deja de ser uno de tantos.

 El primer “Gate”, o el “Carbonetazo” no es más que la constatación de lo que ya sabíamos, que Casillas es el topo, o como dicen los ingleses “The Toup”. Ya sea porque lo filtraba a través de su novia periodista, a otros periodistas o porque deja que su novia le engatuse para que filtre. Da igual, la deslealtad de Casillas, paralela a su suplencia ha ido en aumento, rayando ya una actitud de suma traición, que en lo que a mi respecta conlleva un traspaso inmediato. Y es además asunto cerrado con la presencia de Diego López y dado el pésimo rendimiento deportivo de Casillas.

 El segundo asunto no por manido, y más en este blog, deja de ser importante. Es la constatación, la enésima, de que el ciclismo no es el único afectado por la lacra del dopaje. Aunque los telediarios abran con las “sorprendentes” declaraciones de Eufemiano Fuentes sobre la implicación en otros deportes, era algo que los que queríamos informarnos ya sabíamos.

Se trata de un asunto que es calificado como dopaje de estado en medios internacionales y que involucra a muchos deportistas de prestigio español, además de poner en evidencia que esto ha sido un paraíso del dopaje, tal y como se ha relatado en diversas ocasiones en este blog. El hecho de que exista un juicio y la agencia Antidopaje internacional esté interesada puede provocar efectos devastadores. Después de Amstrong cualquiera puede caer y creo que con el americano se abrió la veda. Piensen en cualquier nombre, pónganle muchos títulos y después asegúrense de que creen en él a ciegas, porque de lo contrario se llevarán una tremenda decepción.

 Esto servirá para hundir aún más la marca España y es que como en otros campos hemos dejado que la burbuja del dopaje se extendiese entre éxitos deportivos individuales y colectivos, hasta que ha reventado dejando solamente el rastro de filetes clembuterizados y decenas de bolsas de sangre oxigenadas.

 El tercer asunto sea quizá el más grave, aunque aquí entre Amy Martín y los sobres de Bárcenas, amén de la corrupción patente y latente en cada municipio nos parezca menor. Los mundiales se asignan al que más paga o beneficia a los dirigentes, tal y como ocurrió con las Olimpiadas. Si aquello se demostró y resultó realidad esto lo es tanto o más. Es más que curioso ver como el “Qatargate” tiene ramificaciones entre algunos clubes españoles de valores humildes.

 El patrocinio multimillonario de Qatar al Barcelona escondía la posibilidad de untar a los principales dirigentes de la FIFA y UEFA, con el apoyo de Rosell. Y que nadie dude de que el Barcelona también sacó tajada de todo esto.

 Nada es casual y todo se acaba conociendo, aunque es posible que mientras eso ocurre te loen como ganador de 7 Tours,  o incluso algún balón de oro, o es posible también que como algunos clubes te beneficies de la corrupción en el sistema y ganes títulos como ocurrió en Italia y en alguna otra liga.

El caso Amstrong o como investigar de verdad el dopaje

No pensaba volver hablar de Amstrong o detenerme un segundo en explicar lo evidente: Amstrong se dopaba y mucho, como lo hace el resto del pelotón y como lo hacen muchos otros deportistas.

 Sin embargo, el mensaje de un amigo mostrandome su incredulidad y varios comentarios en facebook me han demostrado de nuevo que la gente no sabe realmente de que va la historia, o no quiere saberlo, o le da miedo saberlo o directamente le falta información. Lo cuál, tampoco me extraña porque la prensa española no informa adecuadamente.

 Pongamos por tanto los datos blanco sobre negro y resumamos en tres o cuatro párrafos lo que realmente ha sucedido con este caso. A Lance Amstrong no solamente se le acusa de dopaje sino de inducir al dopaje como jefe de filas y sobre todo a ocultar pruebas mediante la coacción y soborno. Por tanto, y evidentemente hay muchos más culpables, desde sus propios compañeros de equipo hasta todos los que se dejaron sobornar.

 Algunos compañeros de equipo declararon sobre ello y fueron tachados como locos envidiosos mientras Amstrong seguía ganando y seguía protegido y otros no lo hicieron. Pero lo que hace la USADA, a diferencia por ejemplo de nuestra Organización antidopaje es abrir una comisión, con una investigación seria relacionando todos los aspectos. Como puede ocurrir en un asesinato no se tienen todas las pruebas y faltan conexiones pero aún así se puede saber fácilmente si existen otras pruebas.

 Las pruebas contra Amstrong son muchas y evidentes. No se trata solo de declaraciones de personas que podrían tener algo en contra del norteamericano, existen también numerosos mails y comprobantes por ejemplos de ingresos a médicos sancionados por dopaje, colaboradores durante años con el americano, en especial el conocido Ferrari. El y otros dos, por cierto con dos médicos españoles, Del Moral y Marti sancionados por practicas relacionadas con el dopaje. En este intercambio de mails se observa la relación de Amstrong con Ferrari, el médico italiano.

Pero esto es algo que ya sabíamos, lo que sorprenden son las pequeñas historias, la capacidad del texano para amedrentrar a sus amigos y compañeros de equipo. Los enlaces que añado a continuación son de  Elizabet Betsy Andreu, novia y luego esposa de uno de los ayudantes de Amstrong. Su relato por sí mismo debería valer aunque voy a a añadir un intercambio de mails entre Amstrong, Frankie Andreu y su mujer. Realmente en este intercambio se observa al Amstrong más mafioso, más amenazante.

Hay 1000 páginas como estas en el informe de la USADA. Y para concluir, los que duden de los testimonios contra Amstrong, deben saber que todos ellos declaran bajo pena de perjurio. Que no es precisamente algo menor en Estados Unidos. Marion Jones fue a la cárcel precisamente por eso y no por doparse. Su error fue decir que no se dopaba y luego descubrirse que sí lo hacia. Amstrong al menos no ha cometido ese error.

 ** Si realmente os interesan los detalles del dopaje, el mejor blog en español que existe es este. La verdad (dura verdad), sin paños calientes, con información anticipada que otros ni buscan y con claridad.

Lance Amstrong, de héroe a villano

Decía ayer Lance Amstrong que las dos últimas semanas habían sido horribles sin decir mucho más acerca de las terribles acusaciones de dopaje provenientes de la Agencia de Dopaje Norteamericana. Casi unas pocas horas después el ganador de la Vuelta a España, Alberto Contador, sancionado recientemente con dos años de suspención por dopaje, recibía un caluroso aplauso de homenaje en el estadio Santiago Bernabeu.

El ciclismo y el mundo del deporte tiene estas cosas, pasas de héroe a villano en un segundo y de pronto todos saltan contra ti. O puede ser que vivas el proceso varias veces como Alberto Contador, de héore a villano y ahora nuevamente héroe.

Resulta todo algo incomprensible. Amstrong, el todopoderoso ciclista que combatió un cáncer para convertirse en el mejor ciclista de todos los tiempos se va a convertir ahora en el deportista más tramposo y dopado también de todos los tiempos.  No ha sido en cuestión de segundos pero sí muy rápido como el tejano ha pasado de ídolo o basura de la sociedad.

Yo supongo que entre medias todo el pastel que tenía el americano montado tenía que saberse. En realidad lo sabíamos quienes escuchábamos a los que lo acusaban, cosa que pasó en numerosas ocasiones. Así que no tengo dudas de que estaban todos al tanto del dopaje sistémico de Amstrong y ya de paso del resto de ciclistas, incluido Contador.

Y lo saben y lo sabían tanto los organizadores de los eventos, como por supuesto los propios ciclistas como los periodistas afines. La diferencia es que solamente actúan como manada,ya sea defendiendo o atacando, cuando la presa ya es débil. Si después se vuelve fuerte le vuelven a apoyar.

Así funciona este mundo de intereses donde de pronto nadie se explica lo de Amstrong, ignorando las confesiones de compañeros suyas, los rumores y por qué no decirle la evidencia de los hechos.

Pero supongo que es más fácil creer en héroes que en villanos, y desde luego es mucho más gratificante y estimulante pensar en la superación natural y el talento de nacimiento que rebuscar posibles ayudas externas, tramposas la mayoría de las veces. No tenemos un ejemplo tan alejado en España…

 

 

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/10/12/ciclismo/1350035743.html

La acusación de David Millar a Indurain

David Millar, un ciclista de cierto peso por su historial, puso en duda que Miguel Indurain no se hubiese dopado.

Miguel Indurain

Miguel Indurain

Para  los que estamos más aventajados en este del dopaje no nos sorprende en absoluto. Fue José María García el que hace poco comentó la actualidad del mundo del dopaje y dijo algo similar:

“Indurain se retiró justo antes de que comenzaran a realizarse análisis de sangre”

Pero eso fue hace apenas un par de años, porque mucho antes en una entrevista que le hizo a Miguel Indurain le preguntó directamente por el asunto con unas respuestas del navarro más que dudosas. El periodista le preguntó a Indurain si se había dopado en algún momento, y la respuesta de fue la siguiente:

“Es un tema del que prefiero no hablar”.

José María García utilizó uno de esos silencios tan periodísticos para a continuación volver a formular la pregunta. la respuesta esta vez fue aún más dudosa:

 “Sin comentarios… siguiente pregunta”


Tras los consabidos dopajes de Alberto Contador, Amstrong, Riis o Ulrich, los últimos grandes campeones a pocos le deben quedar duda de la limpieza de este deporte. Una limpieza que por desgracia no debe haber existido casi nunca. No, tampoco en la época de Indurain. Sabemos que también Perico Delgado se vio envuelto en una polémica de dopaje y si rascásemos un poco podríamos remontarnos muchos más años.

No se trata de fustigarse constantemente. Indurain fue un gran campeón, un ciclista excepcional pero nada de eso puede ocultar que seguramente se dopó como el resto. No por ser español dejó de hacerlo. Conviene por tanto no tirar de hipocresía.

Hemos visto como en Estados Unidos no han tenido ningún reparo en colgar de un palo a Amstrong. Nosotros en cambio todavía andamos justificando a Contador preguntándonos porqué aquel filete precisamente tenía clembuterol.

Amstrong, ¿el fin de una era dopaje?

La diferencia entre un país serio, Estados Unidos, y un país que no lo es, España, bien podría ser la actuación de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos(USADA) contra un deportista símbolo de un país, mediático como pocos y profundamente admirado como es Lance Amstrong

 Para los organismos de aquel país,  y la justicia americana, hay dos cosas intolerables: la mentira y los tramposos. Más allá de estos dos elementos cruciales para entender muchas de las cosas que han pasado en Estados Unidos puede existir una amplia escala de grises.

 Esto explica la acusación contra un corredor del que se viene sospechando casi desde el mismo momento en el que empezó a ganar Tours. Su cáncer previo sirvió como cortina de humo para tapar aquello, aprovechando una enfermedad, que fue real, para implantar un modelo de dopaje sistémico, no ya en un corredor, si no en todo un equipo.

 De eso se le acusa a Amstrong y no del uso puntual de una sustancia dopante, que también sería grave. Se le acusa de hacer trampas sistemáticamente durante todos estos años y de poner también en riesgo su vida y la de muchos de los integrantes de su equipo. Porque tal y como narraban algunos ciclistas altamente denostados por sus declaraciones en contra de Amstrong, si formaban parte de su equipo tenías que acatar sus reglas. Y entre estas reglas figuraban un complejo procedimiento de dopaje que incluía médicos, directores, compañeros. Y por supuesto, muchos de ellos españoles. Los mismos que seguramente en España se irán de rositas por no contar con organismos con la fuerza suficiente y el coraje para hacer lo que ha hecho la USADA.

 Pero a Amstrong también se le acusa de utilizar su influencia( y dinero) para ocultar positivos y otras pruebas que demostrarían que se dopó de manera reiterada durante varios Tours. Nada por cierto que no se supiera.

 Este organismo se basa en múltiples pruebas, entre las que figurarían análisis de sangre del deportista pero también múltiples testimonios. Testimonios de ciclistas estadounidenses ante un organismo oficial. Eso significa, como sucedió en el caso de Marion Jones, que una declaración entrañaría graves consecuencias en caso de ser falsa. Comprobamos con Clinton, la falsedad en las declaraciones es algo gravemente castigado en aquel país.

 Así pues, con estos ingredientes, Amstrong ha decidido tirar la toalla. Todo baja una sarta de acusaciones y cantos al sol, hablando de caza de brujas, envidias y otras lindezas. Lo verdaderamente triste de todo este caso es que trece años después tenga que llegar un organismo, en principio ajeno al ciclismo, para hacer lo que se debería haber realizado hace mucho tiempo, sancionar a Amstrong.

 Como ya es tarde, solo queda el recurso de retirarle todos sus logros conseguidos y condenarle de por vida, deportivamente hablando. Hablamos pues de medidas ejemplerizantes, necesarias para lanzar un mensaje claro y único, el dopaje se castiga severamente.

 Todo lo que no sea conducente a este tipo de medidas, con tibiezas como las de nuestros políticos y dirigentes deportivos, en el caso de Contador, por ejemplo, significa mandar un mensaje erróneo a la sociedad y a los deportistas.

 Dicen que cuando el río suena es que agua lleva. Con Amstrong lleva sonando demasiado tiempo pero también con otros deportistas. Quizá no haya que irse tan lejos para empezar a ver la luz… También hay otro refrán que dice que a todo cerdo le llega su San Martin (every dog has his day)

Los guiñoles franceses y el dopaje

Se ha armado no poco revuelo con varios vídeos de los guiñoles franceses parodiando la relación de algunos deportistas españoles con el dopaje. Sobre todo indignan aquellos que relacionan a figuras como Nadal, Iker o Gasol con casos de dopaje. Yo sin duda si fuese asesor jurídico de cualquiera de esos deportistas no dudaría en tomar las correspondientes acciones legales.

 Eso no quita que como espectador o incluso como periodista(si lo fuese) tenga una visión distinta de la situación. Detecto un sentimiento de indignación que relaciona la envidia de los franceses con nuestros éxitos. El sentimiento se fundamenta en la utilización de los franceses del dopaje para desmerecer nuestros triunfos.

 Lo que se confunde en todo caso son demasiados conceptos. El primero es que los guiñoles es un programa de humor, bastante grosero y bastante duro, contra todos los personajes famosos. Con él, sus guionistas pretenden hacer burla y parodiar todo lo imaginable, prácticamente sin límites. Podrá gustar más o menos pero ese es su objetivo. Se trataría en todo caso de algunos franceses y no de todos.

 En segundo lugar, lo que demuestra este asunto es que el dopaje en España sigue siendo un tema demasiado sensible, casi prohibido. Todo aquello que es tan serio que ni siquiera se permite reírse de ello es un asunto tabú. Como la monarquía en España o la crítica y parodia que se hicieron en Dinamarca sobre Mahoma.

 En tercer lugar, se pierde en todo este asunto la verdadera perspectiva y enfoque no ya de muchos franceses sino de muchísimos europeos. Me he encontrado con no pocas personas de países europeos que dudan abiertamente del deporte español. Huelga decir que yo mismo lo hago. Un país que tiene federaciones como la de ciclismo que no sanciona a un corredor con un claro positivo o cuyos jueces que en operaciones masivas contra el dopaje las cierran en falso por diversas presiones, es un país que no es serio en su lucha contra el dopaje.

 Se habrá promulgado una nueva ley pero si luego no se aplica entonces de nada sirve. Son demasiados los casos de deportistas sospechosos que por unas razones u otras no han recibido el castigo merecido. Y es más, la gran mayoría de estos deportistas han recibido el apoyo de la prensa y público de un país  dispuesto a defender a los suyos independientemente de sus acciones.

 Si yo fuese francés y viese como los deportistas de mi país con sancionados pero los del país vecino no, seguro que me indignaría. Porque eso es lo que ha pasado con Contador. Al ciclista español, la Federación española no le sanciona y tuvieron que ser la Unión de Ciclista Internacional(UCI) y la Agencia Mundial Antidopaje(AMA), los que demandasen al corredor ante una instancia superior. Y eso no se puede hacer caso por caso por el coste económico y el esfuerzo jurídico. Eso debería ser labor de cada país y España rara vez cumple la suya.

 Por último, en torno al dopaje hay una gigantesca hipocresía que nos hace mirar para otro lado con los títulos conseguidos cuando sabemos que muchos de ellos tienen un origen como mínimo sospechoso. Los periodistas cómplices de todo este entramado miran para otro lugar a pesar de que saben perfectamente lo que se cuece entre bambalinas. ¿O acaso no sabemos todos que Eufemiano Fuentes fue doctor de la delegación de Barcelona 92?¿Acaso podemos ignorar las palabras de Eufemiano, gurú del dopaje, afirmando que si él hablase España se quedaría sin mundial? ¿Acaso no sabemos que los deportistas NBA no pasan controles antidopaje? ¿Acaso podemos ignorar algunos casos de positivo del tenis o el rendimiento extraordinario de jugadores números 1 que hace un año eran incapaces de aguantar 5 sets y ahora juegan 60 partidos seguidos al máximo nivel?

 Todos lo sabemos pero solamente unos pocos lo decimos. El resto miran para otro lado, se indignan cuando parodian a los deportistas y creen todavía que con pasta y carne ( no clembuterizada) se pueden ganar torneos y campeonatos.

Volviendo sobre mis pasos

Navegando por internet me he encontrado con este video, que muestra un careo en el programa punto pelota entre el periodista Siro López y el ciclisma Pereiro acerca del dopaje en el ciclismo y en el deporte.

Lo que en este vídeo se dice no es diferente de lo que se ha comentado en este blog en numerosos artículos, pero es una prueba más de lo que hay y no conocemos. Y como repetidamente me he encontrado con gente que quiere negar las realidades creo que es importante no engarños a nosotros mismos.

Por eso recomiendo este video encarecidamente con minutos apasionados de Pereiro en los que habla del dopaje en otros deportes, especialmente en el fútbol y menciona de paso las bolsas del campeonato de Europa del famosos Eufemiano Fuentes.

Si después del vídeo sigues teniendo alguna duda visita la sección dopaje para seguir informandote.

Dopaje en el fútbol, tercera parte

Si en los dos artículos anteriores: el dopaje en el fútbol, primera parte y el dopaje en el fútbol, segunda parte, hablaba de datos, indicios y especulaciones, en esta tercera entrega es hora de hablar de hechos concretos.

Si nos dijesen dentro de 30 años que un porcentaje alto de futbolistas ha muerto a edades tempranas, con enfermedades raras como la esclerosis  y con cáncer, supongo que pensaríamos que algo extraño pasó en el pasado, relacionado por supuesto con el dopaje. Esto mismo es lo que ha sucedido en Italia y lo explica muy bien el vídeo que enlazo. Se trata de un video del programa Informe Robinson que a pesar de contar cosas estremecedoras solamente ha tenido 1.500 visitas en youtube.

Adelanto solamente las declaraciones de Carlo Petrini, ex jugador del Milán entre muchos otros equipos, y uno de los muchos futbolistas con cáncer en Italia:

“Cuando yo jugaba, jugábamos 40 o 45 partidos al año y nuestro ritmo era de un Fiat 500. Hoy, estos muchachos juegan 60 o 70 partidos a un ritmo de un Ferrari de Fórmula 1. ¿Como pueden resistirlo? No, tú dímelo. ¿Cómo hacen? Juegan cada tres días. Y no son diferentes que yo, físicamente son como yo. No tienen dos corazones, dos hígados, seis pulmones. Dame una explicación de porqué ellos consiguen hacer lo que hacen y entonces yo te respondo si hay doping o no “

El vídeo deja pocas dudas respecto a lo que pasó. No se trata ya de una lucha moral, como si alguno estuviésemos por encima del bien o del mal sino de una necesidad de la sociedad de informar de que es posible que muchos de los jóvenes prometedores que aspiran a ser futbolistas hayan de pasar por un proceso de dopaje para alcanzar el éxito que puede acabar tempranamente con sus vidas.

Después de ver el vídeo quizá algunos tengan más clara la necesidad de luchar contra el dopaje a todos los niveles, caiga quien caiga, sin atajos y sin fisuras, y no solo para garantizar la limpieza en el deporte sino también, y sobre todo, para garantizar la integridad física de muchos deportistas.

En torno al dopaje hay un corporativismo y un ocultismo que hace que aquellos que alcen la voz sean considerados como extraños al deporte, como traidores. Se habla de  suposiciones, elucubraciones y especulaciones, insuficientes desde luego para aclarar la pregunta principal: ¿Existe dopaje en el fútbol? A ella le siguen una serie de preguntas: ¿Por qué se dopan? ¿Cómo se dopan? ¿Realmente necesitan doparse?¿Existen casos de dopaje?¿Que mejoras supone?

En realidad, la primera respuesta se responde por sí sola tras comprobar como en  Italia se dopaban a casi todos los futbolistas hace un par de décadas. Lo hacían con técnicas primitivas sin contar con los avances de hoy en día que permiten dopar a los deportistas de una manera menos traumática. El resto de estas preguntas que lanzo tienen en realidad una contestación que está en las hemerotecas y que simple y llanamente las hemos dejado de lado como sino existiesen, en lo que parece un intento claro por negar las evidencias.

Dopaje en el fútbol

Dopaje en el fútbol

La primera noticia que debería ponernos en alerta es la referida al dopaje por EPO de la Juventus, que responde a la pregunta de como se han dopado muchos futbolistas y de si existen casos de dopaje. Un dopaje condenado en sentencia judicial, que sin embargo no tuvo consecuencias jurídicas más allá de una condena económica al médico, porque no se pudo demostrar que dicho dopaje supusiese un fraude deportivo. Así pues la condena fue por poca seguridad en el trabajo.

Como en otros casos, la justicia ordinaria va por un lado y la justicia deportiva va por otro. Sin unas leyes que condenen el dopaje, primero deportivamente como fraude, y luego en justicia ordinaria como delito contra la salud, difícilmente avanzaremos en este tema. Pero más aún, para saber si ha ocurrido se debe regular mediante controles sistemáticos y masivos, porque de lo contrario, además de adulterar la competición estaremos ante un grave caso de peligro físico de los deportistas.

Lo que podría ser considerado un caso aislado de dopaje por EPO es en realidad una de las pocas pruebas que se tienen ante los pocos controles realizados en las ligas nacionales para detectar esta sustancia. Así, en el 2004 Wenger denunció el siguiente hecho:

“Hemos tenido jugadores que llegaron al Arsenal de otros equipos y su tipo de glóbulos rojos en la sangre eran anormalmente elevados”.

Acto seguido la liga inglesa, interesada en mantener la limpieza en la competición, decidió realizar más y mejores controles. Otras ligas como la española, lejos de incorporarse a la modernidad, sigue anclada en un pasado que pretende detectar sustancias como anabolizantes sin tener en cuenta la existencia de las sustancias dopantes más modernas como el EPO tercera generación. Algo que señala este artículo:

“Sin embargo, existen diferentes varas de medir: el nivel de exigencia en los análisis a los futbolistas está lejos del que soportan, por ejemplo, los atletas y los ciclistas. En el fútbol español no se hacen análisis de sangre ni tampoco específicos de EPO (proteína que estimula la creación de glóbulos rojos y la oxigenación de la sangre). Tampoco de CERA, fármaco estrella e indetectable durante años, que estimula los efectos de la eritropoyetina propia del organismo y no necesita dosis de refuerzo.

La explicación que se da desde la RFEF es que estos test son muy caros. No hay un protocolo establecido ni presupuesto para hacer controles y transportar la sangre en condiciones de seguridad. Un análisis normal de orina cuesta 2.000 euros (aquí se incluye el trabajo del facultativo, el material, el laboratorio…). Si es de EPO, el precio se multiplica por tres. En los controles de orina se buscan anabolizantes, estimulantes, diuréticos, agentes enmascaradores, clembuterol o productos contra el asma. En los test sanguíneos se persiguen rastros de EPO y autotransfusiones. Los ‘vampiros’ de la Unión Ciclista Internacional (UCI) suelen actuar fuera de temporada y por sorpresa.”

Como se ha demostrado en el ciclismo, los controles de sangre por sí solos muchas veces no son suficientes para detectar sustancias como la EPO de tercera generación. El dopaje, siempre delante que el contradopaje tiene numerosas posibilidades de pasar inadvertido, pero en estos deportes al menos se dificulta al deportista la posibilidad de doparse, cosa que en el fútbol no ocurre, ya que ni siquiera se intenta evitar la presencia de EPO con controles.

Pero vayamos a la respuesta concreta de algunas preguntas. Y la primera que surge habitualmente en el aficionado medio que piensa que el dopaje solamente es propio de deportes individuales es si realmente el dopaje tiene algún beneficio en un deporte técnico y colectivo como el fútbol.

Conviene en este punto diferenciar un deporte como el ciclismo que se basa en un movimiento mecánico, con un deporte como el fútbol compuesto por multitud de movimientos acompañados también de una toma de decisiones continua. El futbolista debe responder en milésimas de segundo y acompasar sus movimientos con lo que le dicta su cerebro. Todo ello se produce en un contexto de máxima competitividad, en el que 1 segundo es una eternidad y puede suponer un robo de balón, un pase o un gol. Por eso, los mejores futbolistas son aquellos cuyo tiempo de reacción es más rápido que el resto.

Si partimos de esta premisa, que parece evidente cuando vemos la capacidad física de Messi o Cristiano Ronaldo, debemos saber que cualquier decisión que toma un futbolista se basa en el estímulo muscular. Y este está directamente relacionado con la cantidad de oxígeno en sangre. Así, el futbolista que está en mejor forma física es capaz de recuperarse antes de los sprines y de los esfuerzos. Una explicación sencilla que ilustra mucho mejor un médico profesional y de reconocido prestigio como Alejandro Lucia. Este artículo  del 2002 explicaría a la perfección el rendimiento de un futbolista dopado con EPO con respectivo a uno que no lo está.

Pero entonces, si conocemos una serie de casos en masa de enfermedades relacionadas con el dopaje en Italia entre los años 60 y 80, una condena de la Juventus hace algo más de una década, a finales de los 90, y recientemente entrenadores como Wenger ponen en duda los hematocritos de sus fichajes, ¿cómo es posible que la FIFA diga a continuación que no existe doping en el futbol? Se podrá decir que se hacen muchos controles pero la realidad es que se realizan muchísimos más en el ciclismo y aún así todos sabemos que el dopaje es moneda de cambio en ese deporte.

Si hacemos un simple ejercicio de lógica podemos extraer que los casos mencionados arriba no son meras excepciones sino simplemente los casos que por distintos motivos se llegaron a conocer. ¿O es que los médicos de la Juventus eran los únicos que conocían la fórmula secreta para que sus jugadores rindiesen a un nivel superior? Eso sería como pensar que un solo equipo ciclista tiene médicos “que logran el máximo rendimiento de sus ciclistas” y el resto con presupuestos iguales o superiores son incapaces. Esto es un todos o ninguno porque en un mundo tan pequeño tanto los futbolistas como los entrenadores como los médicos acaban pasando por distintos equipos y conocen de sobra su rendimiento.

La gran realidad en la lucha contra el dopaje es el hermetismo tan tremendo que existe en el mundo del fútbol. También es cierto que existe en otros deportes, pero claro no se puede comparar la repercusión de un caso de dopaje en fútbol de un gran equipo que en otro deporte. Sin ir más lejos, las recientes palabras del periodista Alcalá poniendo en duda la limpieza de los médicos del Barcelona y del Valencia han encontrado una rápida demanda por parte del Barcelona y una indignación generalizada por la sociedad, desde ciudadanos hasta prensa, pasando por todos los estamentos deportivos. Nadie, y entiendo como tal los periodistas, se ha dedicado a investigar y a pensar en la posibilidad de que en el fútbol existe un dopaje similar al resto de los deportes.

En vez de eso, se acude en masa contra Alcalá por mencionar que el Barcelona habría trabajado con  médicos de dudosa reputación. ¿Acaso no lo son aquellos que están siendo investigados por la Guardia Civil? Este médico, García del Moral, afirma en su página web trabajar con Barcelona y Valencia y a su vez  sabemos que trabajó con Amstrong, ciclista más que vinculado con posibles tramas de dopaje y ya no solo por las declaraciones de Landis (amplísima entrevista donde detalla hasta el mínimo detalle de como se dopaban él y Amstrong) o recientemente Hamilton, ambos compañeros de equipo en US Postal, sino por la propia Agencia Estadounidense antidopaje.

Un médico que como mínimo, sabemos que ha llevado equipos ciclistas e incluso del que se sospecha directamente que pudo haber proporcionado sustancias dopantes en un Tour de Francia, ¿no es acaso un médico sospechoso? ¿Alguien me puede denunciar por decir en mi libertad de expresión algo que parece más que obvio?

Mi pregunta es, ¿son solamente unos pocos oportunistas como Hamilton, Landis o Carlo Petrini, ahora vilipendiados y estigmatizados, o estamos ante la punta de un Iceberg gigantesco que se llama dopaje y que está presente en absolutamente todo el deporte profesional y también el fútbol?

Por mi parte, seguiré disfrutando del fútbol y del resto de los deportes porque admiro la capacidad de los deportistas de hacer lo que yo no puedo hacer. Solamente me queda la duda de saber si esos atletas sanos y vigorosos quizá pagarán en el futuro el afán por tratar de ver de manera continua lo excepcional. Por el camino se habrá perdido el sentido de practicar un deporte sin saber si unos deportistas parten con ventaja adulterando así la competición.