Camino a Kiev (II): la experiencia

No hay equipo en el mundo ahora mismo con la experiencia en finales del Real Madrid, y contadísimos equipos en toda la historia. El equipo de Zidane afronta su tercera final consecutiva con una alineación muy similar, pero algunos jugadores acumulan aún más experiencia. de otros torneos importantes. El gráfico inferior es el número total de finales de Champion disputadas por los jugadores actuales del Real Madrid:

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El posible 11 titular más los 3 suplentes más habituales acumularían más de 40 finales entre todos ellos. Una cifra que no solo no alcanza ningún club, sino que el Liverpool no puede llegar ni siquiera a una sola presencia. Por contra, en el Real Madrid será una alineación muy parecida a los últimas finales

ddEso significa que cuando pite el árbitro a las 20:45, los 11 titulares del Liverpool se enfrentarán a su primera gran final, mientras que los del Real Madrid sentirán emoción y nerviosismo pero mucho menos porque ya han estado ahí los últimos años, ya han vivido esa situación.

Resulta difícil no obviar este dato. La experiencia en este tipo de partidos es más que determinante. Es fútbol y son 90 minutos, pero es un partido especial, de muchísima presión, en el que cualquier detalle puede decantar toda una final de la Copa de Europa. Salir poco concentrado o nervioso puede costar un gol inicial, y la propia final.

Para la mayoría de los jugadores del Liverpool será la gran oportunidad de su vida. Pocos volverán a tener la oportunidad de repetir, y quizá solamente el tridente de ataque afronte un futuro con más probabilidades, sobre todo si cambian a un club grande. Podríamos pensar que no habría nada que perder, pero lo cierto es que todos ellos tienen mucho que perder. ¿Cuándo volverán a tener otra oportunidad semejante de ganar toda una Champion?

En el otro lado están unos jugadores del Real Madrid quizá saciados, que puede que acaben un ciclo,y  quizá no tengan la ambición para seguir ganando títulos. O puede ser que tengan la ambición pero el exceso de confianza les pase factura ¿Quién tiene más presión?¿Quien saldrá más concentrado y motivado?

Hay una anécdota con la final Real Madrid-Valencia del 2000/2001. El equipo che llegaba como el equipo más en forma de Europa, con muchos jugadores en primera línea, varios internacionales. Un auténtico equipazo al que muchos daban de favorito. El Real Madrid había ganado la séptima y contaba en  nómina con un grupo de jugadores muy veteranos, con mucho oficio, como Roberto Carlos, Redondo o Raúl. La confesión  que hizo Farinós es que antes del partido le habían temblado las piernas. En la entrevista enlazaba habla de un exceso de confianza, pero lo cierto es que en su día habló de la tensión previa, y los hechos fueron que solamente Fernando Carlos Redondo bastó para parar a todo el medio del campo del Valencia.

La experiencia la aporta Klopp, que llega a su segunda final de Champion League. Es un entrenador cualificado que intentará utilizar las armas que tiene su equipo y hacer creer a sus jugadores en sus posibilidades. Zidane hará lo propio y tendrá que evitar ese exceso de confianza.

En palabras ayer, en el media-day de Cristiano, “tenemos que salir desconfiados, pero confiahntes”. Una frase que no esconde cierto pensamiento en el Madrid de que son mejores, de que ya han estado ahí y de que pueden y deben ganar. Por eso, insta a su equipo a salir “desconfiado”, es decir, con intensidad, sabiendo que enfrente hay un rival igual de poderoso.

De que lado caiga la balanza, si del miedo escénico o la confianza excesiva puede depender en gran parte el partido.

Camino a Kiev (I): la revancha

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Han pasado 38 años desde la última final perdida por el Real Madrid en la Champion League. Fue contra el Liverpool, en el año 1981, y algunos no lo vimos. Pero aquello debió ser duro para el madridismo, que buscaba volver a ser el rey de Europa. Habría que esperar 17 años, hasta 1998 para encontrar la ansiada séptima, y reencontrarse con un camino que hoy perdura, y que está más álgido que nunca.

Por el camino entre aquel 1998 y este 2018, los que no vivimos la final de 1981 sí vivimos el “el chorreo”, pero del Liverpool al Real Madrid: un 4-0 en Anfield, dolorosísimo. Fue en el año 2009 en plena crisis del club, especialmente en Europa, quedándose por 5º año consecutivo en la ronda de cuartos.

De aquel equipo del Real Madrid solo quedan Ramos y Marcelo, todavía jugadores jóvenes entonces, con un grupo que si bien ganaría alguna liga, no tiene ni muchísimo menos el potencial actual ni la actual capacidad competitiva.

Así pues, otro de los incentivos, además de la propia final, es consumar la venganza de ambos ultrajes. Un momento perfecto para saldar esa cuenta, y sumarla a las saldadas contra PSG, Juventus y Bayern.

Durante este ciclo ganador el Real Madrid ha cerrado sus cuentas con todos sus fantasmas: el del Bayern, que ahora ya no es coco y la situación es a la inversa. Con la Juventus y las eliminatorias perdidas, más que saldado con la final del año pasado y la eliminación en este. Y con PSG, que eliminó al Real Madrid en una UEFA, en aquel equipo de Ginola y Weah. Otra cuenta saldada que le ha hecho especial daño al equipo parisino del jeque.

Ya quedan menos, como Ayra en juego de tronos, esperemos que se cumpla con el Liverpool.

Sufrir para ganar: Kiev espera al Real Madrid

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Para ganar la Champion League hay que ganar solamente 7 partidos (mas los 6 de grupo),es el nuevo mantra para deslegitimar lo logrado por el Madrid y valorar así más una liga de 38 partidos. Y efectivamente, son “solo” 7 partidos, pero algunos como el disputado contra el Bayern de Munich ayer, equivalen a toda una vuelta de la liga, como mínimo.

El Real Madrid sacó adelante una eliminatoria dificilísima, siempre con la sensación de que el Bayern de Munich se impondría de una u otra manera. Por el centro, por la izquierda, por la derecha, de córner. El gran mérito del Madrid ha sido salir vivo contra un equipo que puso absolutamente todo lo necesario para ganar.

Pero el Real Madrid puso también lo necesario para defender la eliminatoria, suerte incluida, necesaria pero insuficiente sin el partido en defensa de Ramos y Varane y sobre todo Keylor Navas. Tres jugadores hoy colosales que han solventado los muchos problemas defensivos ofrecidos por el equipo.

Empezaba el Real Madrid el partido con una apuesta de Zidane: sacrificar a Casemiro, que sufrió como el resto del equipo en Munich, especialmente en la salida de balón, y con Lucas en la derecha, una solución supongo que de emergencia, entendiendo que Nacho no debía estar al 100% ni Achraf preparado. Pues bien, el planteamiento no logró solventar los errores de la ida y más aún, se incrementaron.

A la espalda de Kovacic se colaron absolutamente todos los jugadores del equipo alemán. Mientras Modric trataba de ayudar en la derecha con las embestidas de dos jugadores de la talla de Alaba y Ribery. Con Kroos también especialmente perdido, el centro del campo del Real Madrid naufragó muchos minutos. James hizo estragos y Thiago también jugó a placer.

Ese naufragio afectó al control de la pelota, que no ha sido del Madrid en prácticamente ningún momento de la eliminatoria. Y sin el balón al Madrid solo le quedaban contras peligrosas o grandes destellos, como el de primer gol de Benzema, que viene de una jugada del Real Madrid con más de 20 toques. Fue el francés de los pocos que sostuvo el frente ofensivo del equipo. Un partido maravilloso, muy del francés, asociándose muy bien y rematando con dos goles, uno de gran remate y otro de oportunista. Eso es precisamente lo que se le ha pedido al galo, añadir goles a su rendimiento, y actitud, algo que sí ha tenido en este partido, con 7 recuperaciones.

Supongo que la presencia de Benzema va en el debe de Zidane, como el resto de la alineación va en el haber. Pero lo más sorprendente es que con todo, con un Bayern que parecía un rodillo, un Real Madrid que no ha tenido su mejor eliminatoria, se ha pasado a la final. Influyen en este tipo de partidos todos los detalles y los fallos se penalizan especialmente. El fallo del portero alemán pero también los fallos contra la portería de Keylor. Pero no hay ni pizca de deshonor en pasar a la final achicando agua hasta el minuto 96 como el Real Madrid, ayer. Al revés, que un equipo como el Real Madrid, diseñado para controlar el balón y atacar, defendiese con el cuchillo entre los dientes como ayer, le añade aún más mérito. Incorpora un registro más a este equipo capaz de jugar de distintas maneras, en función de los escenarios y circunstancias.

Hay una diferencia gigante entre este Real Madrid y el de Mourinho, que en el 2012 cayó precisamente en penaltis contra los bávaros. En aquella eliminatoria el equipo no supo defender el resultado y tanto en ese partido como en la eliminatoria contra el Borussia de Dormund el año siguiente, el equipo no supo materializar las oportunidades de gol, y cometió errores que le penalizaron. Lo mismo que al Bayern ayer.

A eso se le llama competir, y esa manera de defender y de aprovechar las oportunidades ha sido el sello de muchos equipos italianos durante años, y lo fue del Atlético de Madrid, que era un equipo letal en ataque, con un gran portero y un equipo defendiendo. El mismo mérito concedido a ellos debería concedérsele hoy al Real Madrid.

En todo caso, se le de o no el mérito por el partido de ayer, los hechos son que el club blanco disputará su tercera final consecutiva, la cuarta en cinco años, casi nada, algo para lo que habría que remontarse precisamente a la época de Di Stefano. Por eso no se puede hablar de nada más que de una generación legendaria y maravillosa de este Madrid. Con sus partidos difíciles, sus baches, pero su indudable superioridad demostrada en esta Champion, eliminando a los campeones de Francia, Italia y Alemania.

No hay más difícil todavía, no hay rivales más complicados que los eliminados, pero menospreciar a cualquier posible rival entre la Roma o el Liverpool sería un error colosal. Y supongo que los jugadores, tras el sufrimiento contra la Juventus y el Bayern lo sabrán.

Ahora toca esperar rival y desear que todos lleguen sanos. Solo quedan 90 minutos para la gloria eterna. Solamente 90 minutos de una final de Champion League que para los titulares del Real Madrid y algunos suplentes viene siendo lo habitual el último mes de mayo. También para los aficionados del Real Madrid. Que nadie olvide que después de ganar las 6 primeras copas de Europa, lo habitual fue ver caer al Real Madrid antes de final. Y durante 32 años lo habitual fue no ganar una Copa de Europa.

Y ese es el gran mérito de ese equipo que han hecho  de lo excepcional algo habitual, ganar la Champion League.

180 minutos para la gloria

El Real Madrid está a 180 minutos de la Gloria absoluta y eterna, siempre y cuando consideremos insuficiente las 12 Copas de Europa previas para tal consideración. En todo caso, sí serían 180 minutos para lograr una gesta que hace muchos años que no se produce, ganar 3 Copas de Europa seguidas. El último equipo en lograrlo fue precisamente el Bayern de Munich, hace 42 años, entre los años  73-76. Lograr semejante logro significa ni más ni menos que ser el mejor de Europa durante esos tres años sin género de duda.

Pero para eso hay que ganar dos partes de 90 minutos. La primera este martes contra un Bayern de Munich que ya demostró en la ida todo su potencial. No ha hecho falta invocar a Juanito aunque el temor a que se repita lo que sucedió contra la Juventus es suficiente para que todo el madridismo esté en guardia. No hay nada como la medicina del propio fútbol, que se vio muy claramente en la pasada ronda de Champions, como para recordar que esto es un juego y como tal muchas veces es impredecible.

Aún así, el 1-2 es un resultado que da mucho margen de maniobra en la vuelta. Bastaría con no perder, aunque basta con jugar a no perder para perder. Así que los de Zidane necesitan hacer como dijo el propio técnico francés, el mejor partido de la temporada. Con alguna baja, Zidane tendrá que recomponer al equipo. Aunque la motivación y la profundidad de plantilla debería bastar para encontrar un 11 de garantías.

A partir de ahí, se espera un partido grande, de esos pocos que ocurren en el Santiago Bernabéu cada año donde el estadio parece una caldera de verdad. El aficionado madridista necesita de grandes retos y motivaciones para animar como si fuese su primera vez en el fútbol. Y hoy será sin duda uno de esos días.

No espero un partido fácil y cuento con al menos un gol de los bávaros. Y es que el Real Madrid ha demostrado demasiadas veces su fragilidad defensiva, y mucho más, curiosamente, en el Bernabéu. Y donde se marca un gol no es difícil marcar dos. Pero también espero algún gol del Real Madrid, algo más que sencillo con Cristiano Ronaldo en el campo.

Las vueltas de Champion en semifinales son seguramente, junto con la final el partido que requiere de mayor capacidad emocional. Se juega como nunca con el marcador, con la vista puesta en la final siempre, y eso genera mucho nerviosismo. Si alguien tiene experiencia en estas lides es el Real Madrid de Modric, Ramos, Marcelo, Cristiano Ronaldo.

Db8_YokW0AAMwrzJugadores-leyenda que ya han jugado como estos decenas de partidos y que en los momentos más delicados habrán de dar un paso hacia adelante. Por supuesto el Bayern de Munich también cuenta con un puñado de estos jugadores y de hecho es el equipo con mayor presencia en semifinales en estos últimos años junto con el Real Madrid.

De hecho, si no hubiese sido el propio Real Madrid habría sido el Bayern de Munich el del ciclo victorioso en Europa. Ha sido este Real Madrid el gran coco de un Bayern que se enfrenta ante su penúltima oportunidad contra su bestia negra.

Difícil encontrar más argumentos para disfrutar de un partido entre dos grandes rivales. Un partido maravilloso que solo para uno de los dos equipos tendrá una segunda parte en Kiev. Pero Ucrania queda muy lejos en distancia y en el tiempo, y sobre todo en fútbol con 90 minutos, que en Bernabéu son molto longo, moltísimo.

 

 

La olvidada bestia negra: Bayern de Munich

Hubo una época en la que hablar del Bayern de Múnich equivalía a hablar de la gran bestia negra europea del Real Madrid. La mera mención, si quiera de algo alemán, suponía para el Real Madrid malos recuerdos.

Pero aquel recuerdo tan negativo se fue desvaneciendo con victorias como la de la temporada 99-2000, que a la postre significaría además la conquista de la octava. Lo encuentros entre ambos equipos se intensificaron en el tiempo, con resultados parejos. Al Bayern de Múnich le dio tiempo incluso para arruinar la gran oportunidad del proyecto de Mourihno de pasar a la final. Fue con una prórroga y unos penaltys para el recuerdo.

Y a partir de ahí la relación se ha invertido y ahora el Real Madrid es la auténtica Bestia negra del Bayern de Múnich. Tanto es así, que dudo que los bávaros tengan un recuerdo más desagradable en Europa que el 0-4 endosado a Guardiola. Aquello acabó a la postre con la carrera muniquesa del técnica catalán, pero también con los mejores años de algunos jugadores del Bayern de Múnich. Un proyecto que acabó de hundir el año pasado el Real Madrid tras vencer nuevamente en cuartos de final, esta vez en una disputadísima prórroga.

Así pues, lo que hay en juego es mucho más que unas semifinales. Es toda una relación de dominancia actual del Real Madrid, cuyas últimas Copas de Europa están casi todas ligadas a victorias previas frente al equipo bávaro. Por su parte, los alemanes necesitan recuperarse de las últimas derrotas, porque corren el riesgo de convertirse en un equipo incapaz de competir en Europa pero si en su liga doméstica.

Para algunos jugadores como Robben o Ribery es el último tren, mientras que para el Real Madrid es la oportunidad para volver a mostrar su hegemonía.

Se trata por tanto de un duelo apasionante entre dos rivales que se respetan tanto como se odian.

 

Un partido de sufrimiento bien vale una Champion

Ayer sobrevolaron por el Santiago Bernabeu palabras como debacle, fracaso histórico, ridículo, vergüenza. Hasta el minuto 92, cuando se produjo el claro penalti a Lucas Vázquez, daba la sensación de que la prórroga sería la prolongación justa y necesaria de una agonía y un miedo que habría de terminar con el cuarto gol de la Juventus.

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La auto expulsión de Buffon, y sobretodo el gol de Cristiano Ronaldo, tras una magnífica ejecución, aliviaron de golpe todos esos sentimientos y produjeron los contrarios de euforia, alivio y descanso. El Real Madrid alcanza su 8ª semifinal consecutiva, un récord histórico, con Cristiano Ronaldo como líder deportivo y espiritual de equipo, como demostró ayer con su 11º partido consecutivo marcando en Europa, pero también con su actitud ganadora.

El resultado (ese gran impostor, como diría Xavi) y las sensaciones durante el partido fueron malas. A medida que caían los goles de la Juventus, que empezaron demasiado pronto(antes del minuto 2),y con el marcador de la eliminatoria empatado antes del minuto 70, todo se veía de color de negro. Los 3 goles de la Juventus, provocados por estrepitosos fallos defensivos, no fueron consecuencia de un dominio abrumador de la Juventus, pero si dio esa sensación.

Lo cierto, es que analizando el partido y las ocasiones de gol con más calma, el Real Madrid pudo haber marcado, eliminado la ilusión juventina, en varias ocasiones claras. Además de un larguero de Varanne al final de la primera parte, el Real Madrid tuvo alguna ocasión en las botas de Isco, con un mano a mano contra Buffon, un muy dudoso gol anulado en fuera de juego y algún remate más ligero de Cristiano.

En todo caso, la Juventus hizo su partido, y lo hizo muy bien, acortando la distancia poco a poco, jugando al límite de fuerzas y manteniendo el control de las emociones. Hasta el minuto 92. Antes, el Real Madrid echó de menos a Sergio Ramos. Se notó la inexperiencia de Vallejo a quien los compañeros apenas pasaron el balón.

El partido de ayer, que no deja de ser una derrota por 1-3, casi ni se nota sabiéndose en semifinales, recordando el partido de ida y sobre todo, mirando al vecino, el F.C.Barcelona, que en circunstancias muy similares no fue capaz de resolver finalmente el partido. Y es que para ganar una Champion hay que sufrir, mucho. Siempre suele haber un partido malo, que es necesario resolver con éxito si se quiere ser campeón. El madridismo recuerda el momento del 2-0 el año pasado en el Calderón, o la vuelta contra el Borusia de Dormund, a un gol de la eliminación, o antes contra el Wolsfburgo o en Turquía.

Son momentos de debilidad extrema del equipo, que como ayer, parecen abocados al fracaso, pero que en última instancia se superan y hacen al equipo mucho más fuerte. Esa es la situación actual del Real Madrid.

Por otra parte, el partido de ayer y estas eliminatorias de Champion, confirman que el fútbol es un deporte maravilloso. Nos hemos acostumbrado a dar demasiadas cosas por hecho, a infravalorar al propio fútbol, impredecible e increíble al mismo tiempo.

Disfrutemos del fútbol, de la CHampion League, y de este Real Madrid, capaz de salir vivo ayer de un partido, que fácil en otras circunstancias habría acabado con un

Cristiano Ronaldo, rey de Europa

Cristiano Ronaldo voló sobre el cielo de Turín y su pierna contactó con el balón a una altura de 2,23, casi un salto de altura, para a continuación dirigir la pelota a la portería y convertir ese remate en la chilena perfecta, la chilena soñada por cualquier niño y por el mismo. Tras numerosos intentos en los últimos años, Cristiano Ronaldo conseguía su gol soñado, en el escenario ideal, muestra de su perseverancia y trabajo, cualidades no suficientemente ponderadas en el portugués.

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Ese gol suponía el 0-2 y sobre todo el cierre de la eliminatoria y la sensación en todo el estadio y en el equipo rival de que el Real Madrid era invencible. Y eso, a pesar de que durante buena parte de los minutos anteriores el equipo de Allegri había apretado y creado algunas ocasiones de peligro. Pero el segundo gol de Cristiano, como el primero, constataba que ante el mejor jugador del mundo ni siquiera la mejor defensa del planeta puede trazar un plan previo.

Porque esta Juventus, como la del año pasado y como la de los últimos años, tiene un sello propio que es el rigor defensivo. Y mucho más en su casa. La Juventus es el equipo capaz de minimizar el ataque rival y de ganar los partidos. Un equipo que en los últimos 25 partidos había encajado solamente 5 goles, distribuidos en 3 partidos. Curiosamente varios de ellos marcados por el Tottenham, de los pocos equipos que en los últimos años le han hecho daño al Real Madrid.

Pero si miramos más atrás, la Juventus llevaba cinco años sin perder en su estadio y en competición europeo solo ha perdido 5 de los últimos 178 encuentros. Y desde el 19 de noviembre de 2017, solo había encajado 5 goles en 25 partidos oficiales, dejando la portería a 0 en 21 partidos. Sin ninguna derrota en contra, no parecía el rival más sencillo. Cifras que ponen de relieve la gesta del Real Madrid, que venció por 0 a 3 pero que pudo haberse marchado del partido con una goleada el doble de abultada.

El responsable principal, Cristiano Ronaldo, con unas cifras tan abrumadoras que asustan, imposibles de encontrar en el fútbol actual, y en esta competición. Cristiano Ronaldo es por sus números y su incidencia en la Champion League el mejor jugador de esta competición, como el propio Real Madrid. Es curioso como el equipo blanco demuestra cuando llega su competición fetiche su verdadero nivel.

La Champion League sería el equivalente a la fase final de la NBA. La fase regular es disputada y las Olimpiadas son muy atractivas, pero el mejor baloncesto se ve en esos últimos partidos finales de cada temporada.

Y en los últimos 5 años el Real Madrid, que solo había perdido precisamente contra la Juventus, en las semifinales de hace tres años, ha demostrado su superioridad de la mano del portugués y por supuesto, también gracias a una constelación de estrellas que han sido capaces de ganar a los mejores equipos de Europa.

Este Madrid de Zidane y el de Ancelotti, que tiene algunos rasgos similares, ha goleado a domicilio al Bayern de Munic (0-4 y 1-2) y Juventus (0-3), al Atlético de Madrid en casa (3-0), Borussia de Dormund (3-0) al PSG con un 3-1 y un 1-2 en París, ha vencido también en el Calderón y en el Camp Nou en liga, y ha ganado en campos como el del Nápoles (1-3), la Roma(0-2), Liverpool (0-3) y ha logrado también victorias varias en Alemania, un país históricamente complicado para el equipo blanco y que sin embargo ha vivido goleadas como al Shalke (1-6 y 0-2).

Semejante dominio no puede ser casual ni accidental y solamente ha sido interrumpido en esta competición en los últimos años por un par de partidos en los que el Real Madrid ha encontrado dificultad.

Pero ningún rival grande ha sido capaz de vencer al Real Madrid en Europa y mucha culpa de ello la tiene Cristiano Ronaldo. el luso ha marcado en los últimos tres años en Champions League casi el doble de goles que Messi(42 frente a 23), casi el doble de asistencias (19 frente a 10), lleva en Champions casi tantos goles como algunos clubes (119) y con un promedio en los últimos partidos de más de 1 gol por partido.

Un jugador monstruoso, insaciable, capaz de llevar a su equipo en volandas justo en los momentos más complicados, contra los mejores rivales. En estos años ha marcado goles en prácticamente todas las eliminatorias y partidos, a rivales tan duros como Juventus, Atlético de Madrid, Bayern de Munich o PSG. Ninguno se ha librado, y con distintas facturas Cristiano ha perforado una y otras vez las redes rivales.

Cristiano Ronaldo es por méritos propios el santo y seña de este Real Madrid campeón y ya va siendo hora de que se le reconozca como tal, como el futbolista que no solo con sus goles, sino con su actitud ganadora, lideró a su equipo a una época dorada con 3 Champions logradas en 4 años, camino, quien sabe si de la siguiente.

Mourihno eliminado en octavos de la Champion League

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La última vez que el Manchester United ganó la liga fue en la temporada 12/13, lo hizo sacándole 9 puntos al Manchester City, siendo eliminados en octavos de la Champion League por el Real Madrid y con Ferguson como entrenador en su última temporada en activo.

Desde entonces han pasado 5 temporadas contando con la actual, en una travesía del desierto que llevó al equipo a una irregularidad que le ha llevado a estar fuera de los puestos Champions en varias ocasiones (13-14, siendo 7º;15-16, 5º y el año pasado, que el equipo quedó 6º).man_u

Con la marcha de Ferguson el Manchester United perdió algo más que a su entrenador, perdió el norte y la referencia. Ni Giggs, ni Moyes ni Van Gal supieron recuperarla y el turno le fue concedido a Mourinho. El mejor Manchester con el viejo Ferguson había ganado en sus últimas tres temporadas dos ligas y alcanzado una final de Champion League.

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Después de aquello el solar más absoluto que no evitaron un gran gasto en fichajes que a día de hoy todavía no han cuajado. El año pasado ni siquiera jugaron la Champion League, y el año anterior (15-16) habían sido eliminados en la fase de grupos.

Desde entonces se han gastado 777 millones en fichajes menos 200 fichajes en ventas, es decir una inversión neta de 577 millones. Y en ese tiempo se han obtenido 5 títulos, 3 de ellas la temporada pasada, torneos menores todos ellos menos la UEFA League lograda el año pasado.

Ese es el trabajo pendiente de Mourinho, resucitar a un equipo que lleva inmerso en la depresión post-campeón mucho tiempo. Y sospecho que él mismo se tendrá que rescatar de esa inercia visto el pobre desempeño de ayer.

Hacer por tanto cualquier tipo de comparación con el City de Guardiola resulta absurdo puesto que son dos equipos que vienen de sitios muy diferentes. Este es el desempeño del City antes de Guardiola en los últimos años:

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Guardiola cogió un equipo que había alcanzado las semifinales de Champions League justo el año anterior. Si es cierto que venía de hacer una liga discreta quedando cuarto, pero que había competido en ella en años anteriores quedando 2º y 1º. Y aún así le costó el año pasado como año de adaptación, temporada que fue más bien discreta, siendo eliminados al igual que el equipo de Mourinho ayer, en octavos de final.

Y al igual que el Manchester United, el club llevaba realizando inversiones millonarias desde hacia varas temporadas. Concretamente  946 millones en fichajes menos 240 millones en ventas. Un total de 700 millones en fichajes. De esa cifra, 400 netos corresponden al periodo de Guardiola, en solo dos años. Mourinho ha gastado la no despreciable cifra de 285 millones de euros netos.

Por eso, para comparar la actuación de uno y otro club u entrenador hay que tener en cuenta más datos. Nada de ello quita que la imagen del Manchester United ayer fuese pobre y que aunque vaya a acabar la temporada 2º en liga, se le pida más al equipo de Mourinho. Necesita reconstruir algo más allá de un equipo, una identidad ganadora, de club dominante, y para eso harán faltan varios años más.

El Real Madrid es el rey

Comenzó la eliminatoria un equipo que se paseaba por Europa, con 19 victorias en 19 partidos en casa; con 2 derrotas y dos empates en 28 partidos en liga; un equipo que en la fase previa que había marcado 21 goles  a favor y recibido solo 4 en contra en 6 partidos y un equipo que en el partido determinante había goleado y aplastado al Bayern de Múnich en el Parque de los Príncipes por 3-0.

Este era el mismo equipo que el año pasado goleó al F.C.Barcelona por 4-0 y se dejó remontar, atraco mediante, pero mejorado con uno de los mejores jugadores del mundo, Neymar, y con otro supercrack como Mbappé.

Y al otro lado el Real Madrid, el viejo campeón, con cicatrices, golpeado por una pésima liga doméstica (también adulterada) y una fase de grupos mediocre, sin haber gastado apenas dinero mientras otros grandes de Europa se reforzaban gastando cientos de millones.

Uno era gran favorito y el gran coco del torneo, y el Real Madrid, a pesar de ser bicampeón consecutivo de Europa y contar con una generación excepcional de jugadores no lo era, mientras acechaba el antimadridismo deseoso de que acabe este idilio con la Champion.

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Esa es la historia previa de una eliminatoria, que hoy, muchas semanas después ha convertido al PSG en un equipo del montón, un equipo que (escuchado en radio) no sabe competir porque la liga francesa es floja. Un equipo que bien es cierto que ayer pareció un muñeco en manos del Madrid. ¿Pero acaso no lo pareció también la Juventus el año pasado? ¿O el Bayern de Múnich de Guardiola? Entonces, el técnico independentista catalán decía básicamente que el Real Madrid había ganado porque eran atletas. Así se justificaba el 0-4.

Hoy se necesitan otros recursos para devaluar a un equipo que en 5 años solo ha perdido una eliminatoria de Champion, en semifinales contra la Juventus por un gol, y que ahora mismo va camino de otra Champion League si nadie lo evita.

Y lo hizo, jugando ayer sin dos piezas claves como Kroos y Modric. Zidane hizo una alineación arriesgada, valiente, que algunos pensábamos, apostando por la velocidad en banda con Lucas y Asensio y por un medio del campo que combinase a Kovacic y Casemiro. Y no le pudo salir mejor la jugaba porque brillaron los 4. Y por supuesto también los habituales como Ramos, Carvajal o Varanne.

Y me paro aquí en Cristiano Ronaldo. El portugués lucha contra todo y todos. Contra Messi, contra sus aduladores, contra sus haters, contra la afición que está en su contra y contra sí mismo. Cristiano es un luchador desde que tenía 12 años y salió de Madeira y lo sigue siendo y con 33 años, con 5 balones de oro, n trofeos individuales y colectivos a la espalda y jugando en el mejor equipo del mundo. De otra manera no se explican sus números.

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Goles en los últimos partidos de Champion. Fuente: @laligaennumeros. Twitter

Estos son los números de Cristiano Ronaldo en los partidos importantes. Un hat, 3 al trick al Atlético de Madrid, 5 goles al Bayern de Múnich, 2 al Totemham, 3 al PSG y 2 a la Juventus. Partidos grandes, eliminatorias de Champion, rivales de gran nivel. Son 19 goles más que Messi- que también ha marcado sus goles y marcará aún más- a partir de las fases KO(1/8,1/4,semiginales y final).Pero sirva el dato para evaluar el desempeño de Cristiano Ronaldo. Un total de 57 goles, cuando jugadores como Raúl, Henry o Kaka hicieron 18,12 y 11 respectivamente.

Ayer marcó un importantísimo gol de cabeza tras una jugada espectacular entre Asensio y Lucas. No fue un gol individual, fue coral, pero había que estar al otro lado para rematar ese balón, y para eso antes había que ejecutar el desmarque y adelantarse al defensa.

Ese es el “único”  mérito de Cristiano Ronaldo, marcar goles, de todo tipo. De cabeza, derecha, izquierda, penalty o falta. Sus goles son tan importantes como los de Messi y muchos igual o más espectaculares (como la famosa falta por debajo la barrera, ejecutada por el portugués hace varios años contra el Bayern), pero recibe siempre algo menos de atención que el argentino, al que algunos llaman d10s.

Da igual que lleve marcando los últimos 9 partidos consecutivos de Champios League, siempre habrá más foco para un gol contra el Girona o el español. Da igual que sean 22 goles en 13 partidos contra los mejores rivales de Europa, siempre parece que el determinante es Messi, que para poner de relieve el dato, necesitó 23 partidos para marcar 21 goles en los últimos 3 años. Quizá por eso un equipo no haya alcanzando semifinales y otro haya logrado los títulos

Pero mi afán no es devaluar a Messi, a quien solo un tonto pondría en duda. Messi es absolutamente determinante, genial. Pero también lo es Cristiano porque si en algunas comparaciones el argentino sale perdiendo quiere decir que Cristiano a la fuerza tiene que ser tan bueno o mejor que Messi. Y aún así, de Cristiano se sigue dudando y él sigue luchando, sigue ambicionando ser el mejor, aunque tenga enfrente a un ser divino, pitado por la grada ajena o amado por la propia( no fue así siempre).

Sin Cristiano Ronaldo no se puede entender este ciclo del Real Madrid. Y tampoco este ciclo reciente ni lo de ayer tiene sentido sin Zidane ni otros jugadores. Por eso el Real Madrid ha ganado 3 Championes en 4 años, con jugadores como Carvajal que no ha perdido en 24 partidos consecutivos de Champions.

Este Real Madrid podrá perder en la siguiente fase o no, y seguir haciendo una temporada doméstica lamentable, pero se le debe el debido respeto por su desempeño extraordinario en Champion y por supuesto, se le debe tener miedo si no se quiere acabar como una banda como aquellos que eran favoritos a ganar y al título desde la Juventus del 98 hasta el PSG de ayer.

¿Volará el PSG o el Real Madrid?

Mbappe y Marcelo

Mbappé y Marcelo disputan un balón dividido

Esta noche el Real Madrid se juega su prestigio europeo y gran parte del proyecto deportivo construido en torno a Zidane y a esta magnífica hornada de jugadores, protagonistas de 3 Champions de 4.

El PSG por su parte se juega la justificación de toda su inversión, más de 400 millones de euros, solamente en dos jugadores, Mbappé y Neymar. Una apuesta, que de caer eliminados en octavos, sería claramente un fracaso, puesto que el PSG ha dominado en los últimos años la liga francesa, y lo que buscaba era precisamente un salto de calidad para dominar también en Europa.

Afrontan el partido ambos equipos con bajas relevantes. Del lado del PSG, Neymar no estará, su mejor futbolista, llamado precisamente a liderar al equipo en este tipo de partidos. Una lesión le hará perderse el tramo final, el más importante de la temporada. Del lado del Real Madrid las bajas de Modric y Kroos. Aunque ambos jugadores ya han entrenado con el primer equipo, su estado físico está muy lejos de su mejor versión tras un parón de más de 10 días. Es dudoso que jueguen y más aún que lo hagan todo el partido.

Así pues, tanto Emery como Zidane deberán mover con inteligencia sus fichas. El francés dijo ayer que estaban acostumbrados a este tipo de partidos cuando se le preguntó por la presión. Y es cierto. Esa es la gran ventaja de este Real Madrid sobre cualquier otro rival. Cualquier jugador que salga hoy al campo llevará ya en su mochila varias Champions, alguna final y por lo menos media docena de partidos similares a los de hoy.

En el PSG, a nivel individual tiene sin duda muchos jugadores experimentados, pero como bloque, como PSG apenas han jugado un puñado de partidos de una importancia parecida al de hoy. Y cuando lo han hecho, el recuerdo juega además en contra.

Tienen los franceses también el hándicap del 3-1 de la ida. Es un resultado que les obliga a dejar la portería a cero y si no están obligados a marcar 4 goles para clasificarse.

Sin saber las alineaciones me imagino el típico partido de vuelta de una Champions, con el PSG muy volcado en los primeros 20 minutos y con el Real Madrid achicando balones. Con Cavani, Mbappé y presumiblemente Di Maria, más quizá Draxler, el PSG tendrá un equipo ofensivo, dispuestos a marcar pronto el 1-0, quizá el 2-0 y jugar con la ansiedad del Real Madrid.

El Real Madrid por su parte, sabrá que en esos minutos tocará aguantar la embestida blue, sabiendo adicionalmente que se dejarán huecos en su defensa, y quizá por ello aprovechando la velocidad de jugadores como Bale, Lucas o Asensio. A falta de Kroos y Modric que permitirían al Real Madrid jugar a lo que quieran, sin ellos, el equipo puede realizar una apuesta por la defensa y el contragolpe.

En todo caso va a depender mucho de las alineaciones y de las actitudes del equipo. Son 90 minutos y se hacen muy largos y los errores se pagan muy caros. Puedo imaginar un 2-1 e incluso un 2-2.