Cristiano Ronaldo se marcha del Real Madrid

Cristiano Ronaldo ya es exjugador del Real Madrid. Nueve años después y tras un verano tras otro de rumores de su salida, finalmente ha sido el 2018 el verano de su adiós definitivo.

Se marcha así el mejor jugador del mundo en la actualidad, como así atestiguan sus dos últimos balones de oro del 2016 y 2017. Y se marcha uno de los mejores jugadores de la historia del Real Madrid, en disputa con el mítico Alfredo Di Stéfano.

De ese tamaño es el hueco que dejará Cristiano Ronaldo, porque para calibrar su marcha la única referencia posible es la del argentino que hizo grande al Real Madrid. El portugués ha sido la piedra angular de este Real Madrid, ganador de 4 de 5 Champions, logrando durante todos estos años 450 goles, siendo el máximo goleador de la historia del club y habiendo logrado todos los títulos y toda clase de records.

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Llegó a un Real Madrid decadente, acomplejado y dominado por el mejor Barsa de la historia. Lo hizo como el mejor del mundo, ya en aquel momento, liderando al Manchester United. Fue un reto tan grande como su salida del Sporting de Lisboa, aunque esta vez tenía la misión de devolver al Real Madrid al primer lugar. Y se va habiendo logrado esa misión, como buque insignia del club.

Su adiós coincide con el mejor momento del club a todos los niveles: deportivos, económicos y sociales, aunque en un entorno cambiante, con la llegada de clubes potentes económicamente de la mano de jeques y millonarios y con una Premier dominante financieramente. En ese contexto de cambio de las circunstancias hay que encuadrar la conveniencia de su venta.

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Su marcha se une a la de Zidane. dejando al Real Madrid con una extraña sensación de tristeza, pero también de cierta esperanza para comenzar un nuevo futuro. Es un borrón y cuenta nueva, con un nuevo entrenador, una nueva figura central del equipo (por determinar) y a buen seguro 2 o 3 fichajes ilusionantes, más los jóvenes fichados en los últimos dos años. Resultaría incomprensible que Florentino Pérez hubiese permitido y consentido la venta, con la rebaja de la claúsula, la marcha de su principal estrella, tanto a nivel deportivo como económico, y sin un reemplazo claro para ello.

Sean quienes sean los nuevos fichajes, su misión es imposible, reemplazar al mejor jugador que han visto todas aquellas generaciones que no vieron a Alfredo Di Stefano. Reemplazar a un jugador que en estas 9 temporadas ha logrado una media de más de un gol por partido. Reemplazar al mejor goleador de la historia de la Champion League y del propio Rea Madrid.

Pero esa misión imposible lo sería esta temporada o la siguiente o cuando Cristiano Ronaldo finalmente dejase el club. Un relevo inevitable, que principalmente por circunstancias económicas ha tenido que producirse. El Real Madrid se reconstruye justo tras tocar su cima. Lo hace en lo más alto y por ello deja la sensación de que se podía haber apurado el ciclo.

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Pero la brecha actual entre el Real Madrid y Cristiano Ronaldo era insalvable. El club, no estaba dispuesto a mantener la carrera salarial que comenzó el Barcelona con Messi, y el jugador no estaba dispuesto a aceptar su actual salario. Lo que hizo el club blaugrana con el jugador argentino, pagarle la multa con hacienda y pagarle un salario que pone en peligro el equilibrio financiero del club, es justo lo que no ha querido afrontar Florentino Pérez.

Desde el punto de vista del Real Madrid, nada justifica pagar casi 60 millones de euros brutos a un jugador  (en el caso de Messi, 70), ni siquiera el rendimiento espectacular del jugador más determinante en la actualidad sobre un terreno de fútbol, con un rendimiento económico además indispensable. Ese límite salarial que supone prácticamente el 8-10% del presupuesto del club es lo que ahora afronta la Juventus. 

El club de Turín es la tercera pata de esta venta. Una operación compleja para las tres partes pero valiente. La valentía es aplicable tanto al Real Madrid, como a la Juventus como al propio jugador. Todos buscan un cambio en la situación actual, saliendo de su estado de confort hacia un rumbo desconocido.

El Real Madrid, por su parte, tendrá que acompasar sus fichajes a los límites actuales establecidos, pero con la urgencia de tener que fichar a varios jugadores que traten de reemplazar a Cristiano Ronaldo. Tendrán que ser jugadores que tengan tanto capacidad goleadora como de generar ingresos publicitarios. En ambas facetas aparece el portugués como líder absoluto. Ya sea Neymar, Hazard, Mbappé o un conjunto de varias estrellas, más las actuales, le toca al Real Madrid inventarse un nuevo ciclo ganador.

Sigue teniendo las bases actuales del tricampeón de Europa, 5 o 6 jugadores jóvenes de gran proyección de futuro, pero le falta un jugador determinante arriba. Si es Bale, Asensio, otro por determinar o será una aportación coral de todos ellos será trabajo de Lopetegui. Y nada sencillo. Pero lo que parece claro es que ya no estará el portugués para dar esa confianza de saber que el Real Madrid al menos un gol marcará.

No va a ser una tarea sencilla, pero si el Real Madrid es el mejor club del mundo es por mirar siempre hacia adelante. Los jugadores vienen y van, pero el club permanece. Se ha repuesto a décadas sin ganar una Copa de Europa, a 6 eliminaciones consecutivas en octavos, a crisis económicas y a la marcha de los más grandes. Di Stéfano, Gento, Puskas, Amancio, Butragueño, Santillana, Redondo, Hierro, Zidane, Raúl, Roberto Carlos o Casillas abandonaron el club, por citar a algunos de los más importantes de la historia.

A esos nombres se le suma ahora el de Cristiano Ronaldo, leyenda viva, próximo rival en Champion League y jugador absolutamente determinante del Real Madrid en las pasadas 9 temporadas. Absoluto santo y seña del un equipo que en esta última década ha vivido algunos de los mejores momentos de su historia. Ese recuerdo y el agradecimiento eterno por su compromiso y profesionalidad quedará para siempre. Pero toca seguir avanzando. Gracias y suerte Cristiano Ronaldo!

Cristiano Ronaldo: ¿vender o no vender?

La marcha de Cristiano Ronaldo parece algo más que un rumor. Si ya el año pasado sonaba con fuerza, ahora está cerca de convertirse en una realidad. Y al Real Madrid le toca decidir sobre la venta o no, de uno de sus dos mejores jugadores en su historia, una decisión muy complicada.

cristianoCristiano Ronaldo no un futbolista normal. A sus 33 años ha logrado ser el mejor futbolista del mundo y lo lleva siendo los últimos años. Si bien su rendimiento en cuanto a datos como regates o disparos ha podido caer, no lo ha hecho apenas en cuanto goles. Su declive físico todavía no es excesivamente acentuado, y lo ha suplido y con creces por un mayor entendimiento del juego.

Considerar, por tanto, a Cristiano Ronaldo, a sus 33 años como un futbolista acabado o en claro declive sería algo lógico acorde con la biología de cualquier otro jugador pero no de la suya. Así pues, ¿hasta cuando va a rendir físicamente Cristiano? ¿Será capaz de seguir marcando en el Real Madrid u otro equipo  40 goles por temporada?

Porque hoy en día, Cristiano Ronaldo es el número uno como ha demostrado en la Champion League, llevando al Real Madrid a la final. Un rendimiento similar al de años anteriores, con rendimientos bajos o muy bajos a principio de año y un altísimo pico al final del año.

Si bien ese patrón se ha repetido en los últimos años, anteriormente, durante los últimos 9 años que ha permanecido en el club blanco, Cristiano Ronaldo ha marcado goles de manera sistemática y regular como ningún otro jugador en el mundo y en la historia, a excepción de Messi.

Para el Real Madrid se trata, por tanto, de evaluar ese impacto deportivo presente y futuro y confrontarlo con posibles alternativas. Cristiano Ronaldo es un activo, amortizado, pero que puede seguir dando muchísimos ingresos y hay que cambiarlo por otro activo, tarde o temprano Esa es la cuestión.

Hay que encontrar otro futbolista que pueda dar a corto, medio y largo el rendimiento de Cristiano y eso va a ser imposible. Pero se trataría de buscar a alguno que pueda ofrecer un mínimo  de 3 o 4 años marcando 40 goles por temporada. En los últimos años, solamente Neymar y Messi, han logrado esos números y el resto, delanteros top como Kane, Cavani, Lewandoski o Suárez lo han hecho pero no de una manera regular.

Resultado de imagen de fichajes real madridCualquier jugador al que se compare sus últimos 9 años con los de Cristiano Ronaldo va a salir perdiendo. Si hablamos de rendimiento deportivo, teniendo en cuenta los datos históricos, es más que probable que Cristiano haga menos goles que en las temporadas previas. De hecho, sus 4 últimas temporadas en liga ha marcado cada vez menos goles: 26, 25, 35  y 46. Esta temporada ha marcado 10 goles menos que la media de sus 9 temporadas en el Real Madrid. En Champion League, curiosamente sus números son mejores que la media, pero es la diferencia entre una temporada regular de 38 partidos y 13 partidos de esfuerzos puntuales. Osea, que el declive es paulatino pero cada vez mayor, aunque su rendimiento en momentos puntuales sigue siendo espectacular.

La pregunta es si Cristiano marcará en los próximos 3 años esos 40 goles y los goles en momentos puntuales. Si se trata de cambiar piezas, el objetivo es que el club se resienta lo menos posible. Porque evidentemente el futuro sin Cristiano Ronaldo va a ser muy complicado, como el del Barcelona sin Messi. La cuestión crítica aquí es si el momento de afrontarlo es ahora, cuando el jugador todavía tiene un gran rendimiento o dentro de tres años. Hablamos del actual balón de oro y uno de los principales candidatos al del año que viene.

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Y para esa decisión es necesario evaluar también patrones financieros, de marketing e impacto en el vestuario. El Real Madrid ya el año pasado evaluó un  cambio de piezas con la oferta a Kylian Mbappé. No se concretó y se siguió apostando por la  BBC y el crecimiento de jugadores como  Asensio. La consecución de la tercera Champion League avalaron esa política pero no así la debacle en la liga.

A nivel financiero, los cálculos son también complejos. Cristiano Ronaldo ganaría actualmente 23 millones de euros netos. Una cifra que ahora mismo esta muy por debajo de lo que ganan jugadores como Messi o Neymar. Esa es precisamente una de las reclamaciones del portugués, ganar lo mismo que sus grandes competidores, en una evolución que ha sido dispar, especialmente con Messi, con quien se disputa el balón de oro año tras año, y al que se lo ha ganado en los últimos años.

Los 40 millones de Messi o los 36 de Neymar son salarios a los que el Real Madrid no está dispuesto a llegar porque quiere mantener el equilibrio salarial y entiende que Cristiano Ronaldo con 34 años no va a seguir dando el rendimiento actual. La lógica empresarial dictaría que un activo amortizado se va devaluando año a año.

Pagarle ahora 30 millones netos, justo con su momento de menor rendimiento deportivo, va contra esa lógica empresarial. Además, supone un coste anual bruto entorno a 60 millones de euros, entre el 6-8% del presupuesto total del club.

Pero lo cierto es que si jugadores como Griezman, que acaba de renovar por 23 millones de euros,  Cristiano Ronaldo que está el el top 1 deportivo por estadísticas debería ganarlo. Ese ha sido el gran caballo de batalla durante estos dos últimos años y un problema a futuro para los grandes clubes, especialmente los tradicionales como el propio Real Madrid, Bayern de Munich o Juventus.

Mas allá de las estadísticas y los sueldos, hay otros factores muy importantes a tener en cuenta. Uno de ellos, más intangible que otra cosa, es el peso de Cristiano Ronaldo en el vestuario y su evidente liderazgo. El mejor ejemplo de lo difícil que es liderar un equipo como el Real Madrid es Bale. Con grandes condiciones físicas y técnicas, su liderazgo no se puede comparar al del portugués. Y eso también lo tendrá que aportar cualquier nuevo fichaje o el propio Bale.

Resultado de imagen de liderazgo cristiano ronaldoY luego está un componente que si se mide en millones de euros, y es el impacto  publicitario. Y a nivel de marketing, ningún jugador se acerca a él, solamente Neymar. Y esas partidas suponen millones de ingresos para el Real Madrid, repercutida en una mayor imagen de marca, que a su vez proporciona ingresos.

 Y no es por tanto sencillo de calibrar. Vender a Cristiano por 100 millones y liberar su masa salarial para acometer un fichaje como el de Neymar supone un riesgo también.

Lo que sí parece probable, a tenor de las declaraciones de Cristiano Ronaldo tras la consecución de la 13ª y tras datos como la no presencia del portugués entre los modelos de Adidas, es que su venta estaba pactada hace tiempo. Y seguramente la marcha de Zidane tenga que ver también con la política de compras y ventas.

España eliminada: el tiempo perdido

La selección española cayó ayer ante Rusia en uno de los partidos más aburridos que recuerdo en general, y en particular a España. Me recordó a la triste selección de Del Bosque, en sus últimos coletazos, cuando primaba la defensa del estilo por encima de la meritocracia, la lógica y el propio fútbol. Un estilo de posesión y pase sin generación de peligro, en una antítesis de lo que debe ser el ataque de un equipo mediante centros peligrosos, tiros a puerta, desborde y en general acciones ofensivas de riesgo.

Lo contrario de eso que antes se llamaba fútbol de ataque y ahora los puristas llaman atacar con balón es lo que hizo ayer España, ante una selección rusa que solamente tuvo que defender con inteligencia e intensidad, juntar líneas y esperar el paso inevitable de los minutos. No necesitó la presencia de ninguna gran estrella, ni una gran heroicidad, más allá de las dos paradas de su portero en la ronda de penaltys. Solo necesitó la propia inacción de una selección que se ha parecido más a un barco a la deriva, sin capitán ni timonel, que a un equipo que tenía claro el puerto de destino. En este caso, se trataba solamente de esperar el naufragio que finalmente llegó.

Y al naufragio asistieron prácticamente todos los jugadores, en estado de shock y desconcierto a solamente 48 horas del inicio del mundial. El único que quiso evitar la triste deriva con una asombrosa tenacidad fue Isco. Tremendamente voluntarioso y acertado como en sus mejores días, Isco ha tratado durante este mundial de ganar el tiempo perdido. Ese tiempo que 4 años atrás no le quiso conceder Del Bosque y que  es siempre el gran enemigo del jugador es el que ha tratado de ganar Isco a la desesperada, caracoleando aquí y allá, pasando y corriendo sin saber que desde antes del primer partido el barco tenía una avería irreparable.

Pero ni Isco ni ningún otro fueron capaces de devolver a España una identidad trazada durante dos años con gran esfuerzo y tesón por Lopetegui. En solo 48 horas el pulcro y bien capitaneado barco de la selección española, parecía de pronto un triste bajel con marineros de mirada perdida y un capitán impostado, nombrado a mayor gloria del nuevo armador, el inefable Rubiales.

Resultado de imagen de lopetegui y rubialesEs sin duda Rubiales el gran responsable de este fracaso, porque es el único elemento nuevo en una ecuación en la que la selección hasta ahora contaba prácticamente todos sus partidos por victorias, con algunos partidos especialmente meritorios. Con un juego definido, soluciones y variables tácticas y sobre todo un grupo de jugadores comprometidos con su entrenador al que  consideraban su líder y guía

Contenía la selección de Lopetegui el esfuerzo de dos años haciendo una dificilísima transición. Acumulado el trabajo por la inacción de Del Bosque, le tocó al ahora entrenador del Real Madrid incorporar a todos los nuevos jugadores que ya destacaban en sus equipos, como Saúl, Koke o Asensio y que no mucho antes lo habían hecho con las selecciones inferiores. La incorporación de todos esos jugadores fue paulatina, hasta encontrar el estilo,  intentándolos mezclar con los últimos veteranos como Ramos, Piqué, Silva o Iniesta.

Cuesta mucho encontrar unos jugadores y dotarles de estilo propio, y eso es lo que consiguió Lopetegui. Retomó gran parte del trabajo de Luis Aragonés y le devolvió parte del fútbol directo, sin perder muchas de las cualidades que ha tenido nuestra selección gracias a la presencia de jugadores de toque como Silva, Iniesta o Isco.

El mejor ejemplo de ese fútbol lo hizo precisamente la España de Luis Aragonés hace algo más de 10 años, justo contra el mismo rival que ayer parecía un muro infranqueable, Rusia. Fue en esa Eurocopa del 2008 donde España se convirtió en una potencia ganadora y competitiva. Y fue durante las semifinales cuando mejor se vislumbraron las cualidades de la España de Luis, tras meses de trabajo, renovando una selección por entonces caduca. Aquella Rusia que se plantó como una de las favoritas, con estrellas como Arsavhin salió tan vapuleada que seguramente la victoria de ayer haya significado para ellos la justa y necesaria venganza

Diez años después, la selección parece haber perdido todo rastro, tanto de aquella España de Luis como de la España de Lopetegui. Sin un capitán dirigiendo el barco, el equipo ha sido incapaz de cogerle el pulso al campeonato y ha vuelto casi por inercia a lo que pensaban que era la eterna fórmula del éxito, un tiqui-taca insustancial, caduco, casi vergonzante. Un juego aburrido, con tanto mérito o demérito como el de la propia Rusia, sin arriesgar ninguno de los dos, pero con la diferencia de que un conjunto lo hacía por falta de recursos, como único modo de supervivencia y otro lo hacía con exceso de recursos, con alguno de los mejores jugadores del mundo, pero por falta de ideas.

Y así muere definitivamente el tiqui-taca como concepto innegociable e intransigente, y con él muere una selección española que ha perdido estos dos años de Lopetegui más todos los anteriores. Cuesta muchísimo esfuerzo armar un equipo ganador y compaginar exitosamente varias generaciones de futbolistas, combinando veteranía e inexperiencia.

Pero cuesta muy poco destruir todo eso por un ataque de orgullo. Y ese orgullo y sobre todo, la nefasta prensa española obsesionada por el Real Madrid, es lo que ha llevado a España a una eliminación en octavos, en una de las mejores oportunidades de la historia de levantar un mundial sin cruzarse con apenas selecciones favoritas.

Dirán que fue culpa de Florentino, Lopetegui, De Egea o Piqué, pero la realidad es que solo fue culpa de Rubiales, que comienza su mandato con una cacicada con la que palidecería el mismísimo Villar.

VAR exitoso

MOSCOW, RUSSIA - JUNE 21: Video Assistant Refereeing (VAR) Room at the Internatinal Broadcasting Centre on June 21, 2018 in Moscow, Russia. (Photo by Joosep Martinson - FIFA/FIFA via Getty Images)

MOSCOW, RUSSIA – JUNE 21: Video Assistant Refereeing (VAR) Room at the Internatinal Broadcasting Centre on June 21, 2018 in Moscow, Russia. (Photo by Joosep Martinson – FIFA/FIFA via Getty Images)

En la jornada mundialista de ayer, el VAR fue el gran beneficiado. Además de España, que se coló casi de rebote como primera de grupo tras varias carambolas. Y lo hizo gracias a la correcta aplicación del videarbitraje.

Fueron varios minutos de espera para saber si finalmente el gol de Yago Aspas era en fuera de juego, tal y como había indicado el linier. Una decisión que vista en el vídeo, es imposible de ver en directo, en unos pocos segundos.Ver que el defensa habilita al delantero por apenas centímetros es algo que solamente la tecnología puede determinar. Y con ello,  se salvaguarda la justicia de un gol, que finalmente subió al marcador.

Por eso, los que tanto hemos insistido con la llegada de la tecnología al fútbol, nos alegramos del gran funcionamiento que está teniendo en este mundial. Solo se necesitaba algo de tiempo para implementar el mejor sistema, y tiempo también para adaptarnos todos. Pero el resultado es infinitamente más satisfactorio que sin él.

Y ello, no solo porque ayuda en las jugadas dudosas, que son muchas en el fútbol, si no porque condiciona a los futbolistas. En este mundial se están pitando más penaltys que nunca porque los futbolistas ya no pueden agarrar a un atacante sin que le vea el árbitro. Ahora siempre será visto por eso gran hermano llamado VAR. Y de igual manera, piscinazos y agresiones, tendrán su justo castigo.

El VAR incentivará la llegada de más goles y evitará que un equipo gane un partido por un gol injusto o lo pierda por su anulación. ¿Cuantos partidos en la historia del fútbol ha perdido así un equipo?

Ahora solo falta implementarlo en el resto de competiciones, y afinar su funcionamiento. Seguramente sea necesario que los equipos puedan recurrir al VAR una vez por partido, para evitar posibles quejas por una aplicación discrecional de tal tecnología. Al fin y al cabo, el árbitro sigue interpretando las normas, aunque ahora, con las cámaras y con la ayuda de un equipo, lo tendrá infinitamente más fácil.

Así pues, bienvenido al fin VAR.

Camino a Kiev (III): análisis futbolístico

noticia-real-madrid-vs-liverpool-champions-leagueEl análisis futbolístico lo he dejado para el final porque es lo más complicado y lo más impredecible. No deja de ser una final, el fútbol un juego, con sus componentes de azar, y algo muy difícil de predecir.

En todo caso, partiendo de lo visto este año, el Liverpool se presenta como un equipo muy capaz de aprovechar los espacios. Una seña de identidad de Klopp que practicaba un juego similar en el Borussia de Domund. Un juego vertiginoso, de transiciones rápidas, en el que jugadores como Mané, Salah y Firmino se adaptan a la perfección. En campo abierto y con espacios, los tres en un gran estado de forma, son uno de los tríos atacantes más temibles. Tienen velocidad y gol y es el arma principal y más peligrosa para el Real Madrid

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Pero el Liverpool es mucho más que eso, y ya demostró por ejemplo en la ida contra el Manchester City, capacidad defensiva para cerrar huecos y jugar cerrados. No es esa su seña de identidad y si pueden plantean partidos que resuelven al KO, como los combates entre dos púgiles muy atrevidos, mucho mejor.

Por el contrario, el Real Madrid presenta un equipo que se adapta a varios registros. Quizá esa sea una de las grandes cualidades de este equipo, muy poco ponderada por prensa y aficionados. Los de Zidane pueden hacer daño tanto al contraataque, como controlar el juego y dominar la posesión, e incluso, como hemos visto en los partidos de vuelta de la Champion, son capaces de sufrir sin la pelota, encerrarse y defender.

Estilos de juego muy diferentes que se acentúan en función de si juegan unos u otros. Desde Benzema, Bale, Isco, hasta Lucas y Asensio, cada combinación junto con los habituales cambia las opciones de ataque del Real Madrid.

No obstante, hay tres factores que son permanentes y determinantes sobre el resto, y con los que me aventuro en una más que segura alineación de Zidane:

-La presencia de Kroos y Modric como catalizadores del ataque del Real Madrid. Tampoco es consciente el madridismo del nivel de estos dos jugadores, que han hecho que el equipo blanco sea el gran dominador del medio del campo en la mayoría de los partidos. Son los culpables de que el Madrid pueda adaptar el ritmo, de la salida del balón y de muchas de las virtudes del equipo.

Carvajal y Marcelo. Es otro factor inalterable en el juego del Real Madrid. Son dos laterales con gran capacidad de ataque, y en el caso del brasileño absolutamente determinante en la salida del balón y en el juego por la banda izquierda. Ambos serán también claves, puesto que el Liverpool genera mucho peligro por bandas, especialmente por la de Salah.

Pero en este punto es donde el Real Madrid tiene que ser solidario y estar más preparado que el rival. Hemos visto en eliminatorias anteriores el peligro de un jugador como Salah. Física y mentalmente mejor que nunca, con gran velocidad, regate y gol; ningún lateral en el mundo es capaz de salir airoso en el 1 contra 1. Y menos durante 90 minutos. Por eso, como gestionen los de Zidane la pérdida de balón y la protección de las bandas, así como la capacidad para cerrar espacios y recuperar el balón.

-Cristiano Ronaldo y Ramos. Dos innegociables. Dos de los más veteranos del equipo y absolutamente relevantes para el devenir del equipo. Capitán ofensivo y defensivo respectivamente. De como afronten ambos el partido dependerá en gran parte el resultado.

Con Cristiano, su voracidad y consumo del ataque es tal, que sin él viendo puerta, el Madrid tiene el doble de dificultades. En la medida en que el Real Madrid le encuentre y le surta de balones, más intervendrán a su vez el resto de atacantes, porque Cristiano es un generador de oportunidades.

Y Ramos, que independientemente de que pueda intervenir con un gol de cabeza, es el líder defensivo y el encargado de cubrirle las espaldas a Marcelo. El de Camas ha perdido algo de su exuberancia física y velocidad, pero lo suple con mayor sobriedad y lectura del juego. Es un central veterano en este tipo de partidos que tendrá que lidiar con 3 delanteros rapidísimos y con un equipo preparado expresamente para hacerle daño al Madrid. Será responsable de colocar bien a la defensa y a los medios y de minimizar el daño.

Este análisis meramente futbolístico no puede esconder otras variables, alguna de ellas ya señaladas, como el factor experiencia y nervios o cualquier otra variable como puede ser un gol tempranero de alguno de los dos equipos. Creo que analizando experiencia, edad, etc… un factor adverso afectaría muchísimo más al Liverpool. El Real Madrid se ha visto este año muchas veces contra las cuerdas y tiene además ese plus de veteranía.

En todo caso, creo que Klopp es un fantástico entrenador que tendrá más que analizadas estas variables, así como Zidane. Así pues, será más que probable que esto lo determine el talento de los jugadores. Y ahí tiene mucho más el Real Madrid, pero siempre y cuando pongan exactamente la misma ilusión, esfuerzo e intensidad del Liverpool.

Camino a Kiev (II): la experiencia

No hay equipo en el mundo ahora mismo con la experiencia en finales del Real Madrid, y contadísimos equipos en toda la historia. El equipo de Zidane afronta su tercera final consecutiva con una alineación muy similar, pero algunos jugadores acumulan aún más experiencia. de otros torneos importantes. El gráfico inferior es el número total de finales de Champion disputadas por los jugadores actuales del Real Madrid:

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El posible 11 titular más los 3 suplentes más habituales acumularían más de 40 finales entre todos ellos. Una cifra que no solo no alcanza ningún club, sino que el Liverpool no puede llegar ni siquiera a una sola presencia. Por contra, en el Real Madrid será una alineación muy parecida a los últimas finales

ddEso significa que cuando pite el árbitro a las 20:45, los 11 titulares del Liverpool se enfrentarán a su primera gran final, mientras que los del Real Madrid sentirán emoción y nerviosismo pero mucho menos porque ya han estado ahí los últimos años, ya han vivido esa situación.

Resulta difícil no obviar este dato. La experiencia en este tipo de partidos es más que determinante. Es fútbol y son 90 minutos, pero es un partido especial, de muchísima presión, en el que cualquier detalle puede decantar toda una final de la Copa de Europa. Salir poco concentrado o nervioso puede costar un gol inicial, y la propia final.

Para la mayoría de los jugadores del Liverpool será la gran oportunidad de su vida. Pocos volverán a tener la oportunidad de repetir, y quizá solamente el tridente de ataque afronte un futuro con más probabilidades, sobre todo si cambian a un club grande. Podríamos pensar que no habría nada que perder, pero lo cierto es que todos ellos tienen mucho que perder. ¿Cuándo volverán a tener otra oportunidad semejante de ganar toda una Champion?

En el otro lado están unos jugadores del Real Madrid quizá saciados, que puede que acaben un ciclo,y  quizá no tengan la ambición para seguir ganando títulos. O puede ser que tengan la ambición pero el exceso de confianza les pase factura ¿Quién tiene más presión?¿Quien saldrá más concentrado y motivado?

Hay una anécdota con la final Real Madrid-Valencia del 2000/2001. El equipo che llegaba como el equipo más en forma de Europa, con muchos jugadores en primera línea, varios internacionales. Un auténtico equipazo al que muchos daban de favorito. El Real Madrid había ganado la séptima y contaba en  nómina con un grupo de jugadores muy veteranos, con mucho oficio, como Roberto Carlos, Redondo o Raúl. La confesión  que hizo Farinós es que antes del partido le habían temblado las piernas. En la entrevista enlazaba habla de un exceso de confianza, pero lo cierto es que en su día habló de la tensión previa, y los hechos fueron que solamente Fernando Carlos Redondo bastó para parar a todo el medio del campo del Valencia.

La experiencia la aporta Klopp, que llega a su segunda final de Champion League. Es un entrenador cualificado que intentará utilizar las armas que tiene su equipo y hacer creer a sus jugadores en sus posibilidades. Zidane hará lo propio y tendrá que evitar ese exceso de confianza.

En palabras ayer, en el media-day de Cristiano, “tenemos que salir desconfiados, pero confiahntes”. Una frase que no esconde cierto pensamiento en el Madrid de que son mejores, de que ya han estado ahí y de que pueden y deben ganar. Por eso, insta a su equipo a salir “desconfiado”, es decir, con intensidad, sabiendo que enfrente hay un rival igual de poderoso.

De que lado caiga la balanza, si del miedo escénico o la confianza excesiva puede depender en gran parte el partido.

Camino a Kiev (I): la revancha

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Han pasado 38 años desde la última final perdida por el Real Madrid en la Champion League. Fue contra el Liverpool, en el año 1981, y algunos no lo vimos. Pero aquello debió ser duro para el madridismo, que buscaba volver a ser el rey de Europa. Habría que esperar 17 años, hasta 1998 para encontrar la ansiada séptima, y reencontrarse con un camino que hoy perdura, y que está más álgido que nunca.

Por el camino entre aquel 1998 y este 2018, los que no vivimos la final de 1981 sí vivimos el “el chorreo”, pero del Liverpool al Real Madrid: un 4-0 en Anfield, dolorosísimo. Fue en el año 2009 en plena crisis del club, especialmente en Europa, quedándose por 5º año consecutivo en la ronda de cuartos.

De aquel equipo del Real Madrid solo quedan Ramos y Marcelo, todavía jugadores jóvenes entonces, con un grupo que si bien ganaría alguna liga, no tiene ni muchísimo menos el potencial actual ni la actual capacidad competitiva.

Así pues, otro de los incentivos, además de la propia final, es consumar la venganza de ambos ultrajes. Un momento perfecto para saldar esa cuenta, y sumarla a las saldadas contra PSG, Juventus y Bayern.

Durante este ciclo ganador el Real Madrid ha cerrado sus cuentas con todos sus fantasmas: el del Bayern, que ahora ya no es coco y la situación es a la inversa. Con la Juventus y las eliminatorias perdidas, más que saldado con la final del año pasado y la eliminación en este. Y con PSG, que eliminó al Real Madrid en una UEFA, en aquel equipo de Ginola y Weah. Otra cuenta saldada que le ha hecho especial daño al equipo parisino del jeque.

Ya quedan menos, como Ayra en juego de tronos, esperemos que se cumpla con el Liverpool.

Sufrir para ganar: Kiev espera al Real Madrid

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Para ganar la Champion League hay que ganar solamente 7 partidos (mas los 6 de grupo),es el nuevo mantra para deslegitimar lo logrado por el Madrid y valorar así más una liga de 38 partidos. Y efectivamente, son “solo” 7 partidos, pero algunos como el disputado contra el Bayern de Munich ayer, equivalen a toda una vuelta de la liga, como mínimo.

El Real Madrid sacó adelante una eliminatoria dificilísima, siempre con la sensación de que el Bayern de Munich se impondría de una u otra manera. Por el centro, por la izquierda, por la derecha, de córner. El gran mérito del Madrid ha sido salir vivo contra un equipo que puso absolutamente todo lo necesario para ganar.

Pero el Real Madrid puso también lo necesario para defender la eliminatoria, suerte incluida, necesaria pero insuficiente sin el partido en defensa de Ramos y Varane y sobre todo Keylor Navas. Tres jugadores hoy colosales que han solventado los muchos problemas defensivos ofrecidos por el equipo.

Empezaba el Real Madrid el partido con una apuesta de Zidane: sacrificar a Casemiro, que sufrió como el resto del equipo en Munich, especialmente en la salida de balón, y con Lucas en la derecha, una solución supongo que de emergencia, entendiendo que Nacho no debía estar al 100% ni Achraf preparado. Pues bien, el planteamiento no logró solventar los errores de la ida y más aún, se incrementaron.

A la espalda de Kovacic se colaron absolutamente todos los jugadores del equipo alemán. Mientras Modric trataba de ayudar en la derecha con las embestidas de dos jugadores de la talla de Alaba y Ribery. Con Kroos también especialmente perdido, el centro del campo del Real Madrid naufragó muchos minutos. James hizo estragos y Thiago también jugó a placer.

Ese naufragio afectó al control de la pelota, que no ha sido del Madrid en prácticamente ningún momento de la eliminatoria. Y sin el balón al Madrid solo le quedaban contras peligrosas o grandes destellos, como el de primer gol de Benzema, que viene de una jugada del Real Madrid con más de 20 toques. Fue el francés de los pocos que sostuvo el frente ofensivo del equipo. Un partido maravilloso, muy del francés, asociándose muy bien y rematando con dos goles, uno de gran remate y otro de oportunista. Eso es precisamente lo que se le ha pedido al galo, añadir goles a su rendimiento, y actitud, algo que sí ha tenido en este partido, con 7 recuperaciones.

Supongo que la presencia de Benzema va en el debe de Zidane, como el resto de la alineación va en el haber. Pero lo más sorprendente es que con todo, con un Bayern que parecía un rodillo, un Real Madrid que no ha tenido su mejor eliminatoria, se ha pasado a la final. Influyen en este tipo de partidos todos los detalles y los fallos se penalizan especialmente. El fallo del portero alemán pero también los fallos contra la portería de Keylor. Pero no hay ni pizca de deshonor en pasar a la final achicando agua hasta el minuto 96 como el Real Madrid, ayer. Al revés, que un equipo como el Real Madrid, diseñado para controlar el balón y atacar, defendiese con el cuchillo entre los dientes como ayer, le añade aún más mérito. Incorpora un registro más a este equipo capaz de jugar de distintas maneras, en función de los escenarios y circunstancias.

Hay una diferencia gigante entre este Real Madrid y el de Mourinho, que en el 2012 cayó precisamente en penaltis contra los bávaros. En aquella eliminatoria el equipo no supo defender el resultado y tanto en ese partido como en la eliminatoria contra el Borussia de Dormund el año siguiente, el equipo no supo materializar las oportunidades de gol, y cometió errores que le penalizaron. Lo mismo que al Bayern ayer.

A eso se le llama competir, y esa manera de defender y de aprovechar las oportunidades ha sido el sello de muchos equipos italianos durante años, y lo fue del Atlético de Madrid, que era un equipo letal en ataque, con un gran portero y un equipo defendiendo. El mismo mérito concedido a ellos debería concedérsele hoy al Real Madrid.

En todo caso, se le de o no el mérito por el partido de ayer, los hechos son que el club blanco disputará su tercera final consecutiva, la cuarta en cinco años, casi nada, algo para lo que habría que remontarse precisamente a la época de Di Stefano. Por eso no se puede hablar de nada más que de una generación legendaria y maravillosa de este Madrid. Con sus partidos difíciles, sus baches, pero su indudable superioridad demostrada en esta Champion, eliminando a los campeones de Francia, Italia y Alemania.

No hay más difícil todavía, no hay rivales más complicados que los eliminados, pero menospreciar a cualquier posible rival entre la Roma o el Liverpool sería un error colosal. Y supongo que los jugadores, tras el sufrimiento contra la Juventus y el Bayern lo sabrán.

Ahora toca esperar rival y desear que todos lleguen sanos. Solo quedan 90 minutos para la gloria eterna. Solamente 90 minutos de una final de Champion League que para los titulares del Real Madrid y algunos suplentes viene siendo lo habitual el último mes de mayo. También para los aficionados del Real Madrid. Que nadie olvide que después de ganar las 6 primeras copas de Europa, lo habitual fue ver caer al Real Madrid antes de final. Y durante 32 años lo habitual fue no ganar una Copa de Europa.

Y ese es el gran mérito de ese equipo que han hecho  de lo excepcional algo habitual, ganar la Champion League.

180 minutos para la gloria

El Real Madrid está a 180 minutos de la Gloria absoluta y eterna, siempre y cuando consideremos insuficiente las 12 Copas de Europa previas para tal consideración. En todo caso, sí serían 180 minutos para lograr una gesta que hace muchos años que no se produce, ganar 3 Copas de Europa seguidas. El último equipo en lograrlo fue precisamente el Bayern de Munich, hace 42 años, entre los años  73-76. Lograr semejante logro significa ni más ni menos que ser el mejor de Europa durante esos tres años sin género de duda.

Pero para eso hay que ganar dos partes de 90 minutos. La primera este martes contra un Bayern de Munich que ya demostró en la ida todo su potencial. No ha hecho falta invocar a Juanito aunque el temor a que se repita lo que sucedió contra la Juventus es suficiente para que todo el madridismo esté en guardia. No hay nada como la medicina del propio fútbol, que se vio muy claramente en la pasada ronda de Champions, como para recordar que esto es un juego y como tal muchas veces es impredecible.

Aún así, el 1-2 es un resultado que da mucho margen de maniobra en la vuelta. Bastaría con no perder, aunque basta con jugar a no perder para perder. Así que los de Zidane necesitan hacer como dijo el propio técnico francés, el mejor partido de la temporada. Con alguna baja, Zidane tendrá que recomponer al equipo. Aunque la motivación y la profundidad de plantilla debería bastar para encontrar un 11 de garantías.

A partir de ahí, se espera un partido grande, de esos pocos que ocurren en el Santiago Bernabéu cada año donde el estadio parece una caldera de verdad. El aficionado madridista necesita de grandes retos y motivaciones para animar como si fuese su primera vez en el fútbol. Y hoy será sin duda uno de esos días.

No espero un partido fácil y cuento con al menos un gol de los bávaros. Y es que el Real Madrid ha demostrado demasiadas veces su fragilidad defensiva, y mucho más, curiosamente, en el Bernabéu. Y donde se marca un gol no es difícil marcar dos. Pero también espero algún gol del Real Madrid, algo más que sencillo con Cristiano Ronaldo en el campo.

Las vueltas de Champion en semifinales son seguramente, junto con la final el partido que requiere de mayor capacidad emocional. Se juega como nunca con el marcador, con la vista puesta en la final siempre, y eso genera mucho nerviosismo. Si alguien tiene experiencia en estas lides es el Real Madrid de Modric, Ramos, Marcelo, Cristiano Ronaldo.

Db8_YokW0AAMwrzJugadores-leyenda que ya han jugado como estos decenas de partidos y que en los momentos más delicados habrán de dar un paso hacia adelante. Por supuesto el Bayern de Munich también cuenta con un puñado de estos jugadores y de hecho es el equipo con mayor presencia en semifinales en estos últimos años junto con el Real Madrid.

De hecho, si no hubiese sido el propio Real Madrid habría sido el Bayern de Munich el del ciclo victorioso en Europa. Ha sido este Real Madrid el gran coco de un Bayern que se enfrenta ante su penúltima oportunidad contra su bestia negra.

Difícil encontrar más argumentos para disfrutar de un partido entre dos grandes rivales. Un partido maravilloso que solo para uno de los dos equipos tendrá una segunda parte en Kiev. Pero Ucrania queda muy lejos en distancia y en el tiempo, y sobre todo en fútbol con 90 minutos, que en Bernabéu son molto longo, moltísimo.

 

 

La olvidada bestia negra: Bayern de Munich

Hubo una época en la que hablar del Bayern de Múnich equivalía a hablar de la gran bestia negra europea del Real Madrid. La mera mención, si quiera de algo alemán, suponía para el Real Madrid malos recuerdos.

Pero aquel recuerdo tan negativo se fue desvaneciendo con victorias como la de la temporada 99-2000, que a la postre significaría además la conquista de la octava. Lo encuentros entre ambos equipos se intensificaron en el tiempo, con resultados parejos. Al Bayern de Múnich le dio tiempo incluso para arruinar la gran oportunidad del proyecto de Mourihno de pasar a la final. Fue con una prórroga y unos penaltys para el recuerdo.

Y a partir de ahí la relación se ha invertido y ahora el Real Madrid es la auténtica Bestia negra del Bayern de Múnich. Tanto es así, que dudo que los bávaros tengan un recuerdo más desagradable en Europa que el 0-4 endosado a Guardiola. Aquello acabó a la postre con la carrera muniquesa del técnica catalán, pero también con los mejores años de algunos jugadores del Bayern de Múnich. Un proyecto que acabó de hundir el año pasado el Real Madrid tras vencer nuevamente en cuartos de final, esta vez en una disputadísima prórroga.

Así pues, lo que hay en juego es mucho más que unas semifinales. Es toda una relación de dominancia actual del Real Madrid, cuyas últimas Copas de Europa están casi todas ligadas a victorias previas frente al equipo bávaro. Por su parte, los alemanes necesitan recuperarse de las últimas derrotas, porque corren el riesgo de convertirse en un equipo incapaz de competir en Europa pero si en su liga doméstica.

Para algunos jugadores como Robben o Ribery es el último tren, mientras que para el Real Madrid es la oportunidad para volver a mostrar su hegemonía.

Se trata por tanto de un duelo apasionante entre dos rivales que se respetan tanto como se odian.