Momentos épicos en la Historia del deporte (I): Milán-Liverpool

Comienzo aquí una breve serie de cinco artículos con algunos de los momentos más épicos de la historia del deporte.

Uno de los partidos más espectaculares que jamás se hayan jugado se disputó ni más ni menos que en una final de la Champion League, el mejor escenario posible para lograr algo épico. Se conoce a aquel partido como el Milagro de Estambul, y los votantes del Daily Telegraph lo votaron como el mejor momento de la década.

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Se enfrentaban el Liverpool y el A.C Milán, dos grandes de Europa y dos equipos con estilo propio que en aquella ocasión se jugaban gran parte de su prestigio en un solo partido. Recuerdo perfectamente aquel partido porque no lo vi…Quizá de los pocos partidos de fútbol importantes que me he perdido en la última década. Sin embargo, aquella noche tocaba estudiar y ni siquiera una final de la Champion League lo podía evitar.

Recuerdo en un momento dado preguntar por el resultado. Alguien me dijo que iban 3-0 y que el Milán le estaba dando un repaso al Liverpool. Como otros millones de espectadores jamás pensé lo que ocurriría después. De hecho me lo dijeron al final del partido y pensaba que era una broma.

Lo que ocurrió en esa segunda parte es sin duda historia viva del fútbol. En seis minutos gloriosos, Steven Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, que remató un penalti que le había parado Dida, igualaban los tres goles de Paolo Maldini y ‘Valdanito’ Crespo.

El empate se había consumado y ningún sentido habría tenido todo aquello si el Liverpool no era capaz de completar la hazaña. Lo hizo en los penaltis y el Liverpool se llevó el triunfo.

Celebración de los jugadores del Liverpool

Celebración de los jugadores del Liverpool

Aquella final fue el mejor momento de Rafael Benítez y el peor de Ancelotti como entrenador, aunque luego la vida ha tratado de manera diferente a ambos técnicos y mientras que el primero no ha tenido éxito, el italiano ha tenido la oportunidad de levantar otra Copa de Europa.

Se puede interpretar el partido como el gran error del Milán o el gran acierto del Liverpool. Ambos equipos dominaron cada medio tiempo. EL Milán lo hizo barriendo al equipo inglés en la primera parte y viceversa.

Curiosamente, me recuerda también a la histórica eliminatoria entre el Milán, también de Ancelotti y el Deportivo de la Coruña. En la ida los italianos arrasaron y en la vuelta fue al revés.

¡1.000 POST!

Esta es mi entrada número 1.000, ni más ni menos que el millar de artículos de contenido deportivo desde el 2008. Concretamente un 21 de noviembre iniciaba mi andadura con un post de presentación para al día siguiente hablar de las primas. Y así hasta hoy, más de 7 años escribiendo, muchas entradas de deporte.

Por número de entradas, sin duda el fútbol ha sido el principal deporte. La actualidad manda y tanto ese deporte, como el Real Madrid han consumido gran parte del blog, más de lo planificado al principio. Han sido 540 entradas sobre fútbol.

Otras 100 sobre baloncesto y 37 sobre tenis y el resto sobre temas generales y el resto de deportes mucho más repartido. A destacar la sección de dopaje que ha sido una de las más visitadas y más polémicas.

Os dejo para finalizar un interesante resumen de lo que ha sido el blog en todo este tiempo, que demuestra que finalmente ha sido un blog deportivo variado:

                                              LOS 15 ARTÍCULOS MÁS LEIDOS
Máquina elíptica vs Correr More stats 18,183
El Dopaje en el Fútbol, primera parte More stats 6,330
El milagro de las endorfinas More stats 6,133
El dopaje en el fútbol, segunda parte More stats 5,678
El Real Madrid en blanco y negro y el equipo del régimen More stats 5,239
Acontecimientos que cambiaron la historia del fútbol More stats 3,585
El dopaje en el fútbol, tercera parte More stats 3,387
Análisis por trienios de los últimos 15 años del Real Madrid More stats 3,004
Ronaldo Luis Nazario Lima: el brasileño que daba miedo More stats 2,779
10 pasos para superar una dolorosa derrota More stats 2,444
Toda la verdad sobre el Caso Contador(I) More stats 1,941
Los deportes más duros More stats 1,763
Futbol Americano para principiantes More stats 1,568
El mejor equipo de baloncesto de la historia: el Dream Team More stats 1,350
Comparativa Federer vs Nadal More stats 1,121

Un titán llamado Gómez Noya: el mejor triatleta del mundo

1344261085100Solo un nombre, Gómez Noya. Nos hemos acostumbrado a los éxitos del deporte español, pero por el camino nos olvidamos de muchos nombres y de muchos deportes. Dominados por el fútbol y lejos, muy lejos del baloncesto o el tenis, otros deportes sobreviven y lo hacen también con sus héroes españoles.

Algunos de ellos, como el protagonista de esta entrada, son auténticas leyendas en su deportes, dominadores totales, con reconocimiento mundial. Es el caso de Javier Gómez Noya, que se proclamó hace un par de semanas, campeón del mundo por quinta vez en su carrera, siendo el triatleta que logra ese registro por primera vez.

El triátlon está considerado como uno de los deportes más duros y por eso, ser capaz de mantener el nivel durante tantos años significa que estamos ante un deportista excepcional, con una tremenda capacidad de sufrimiento y de entrenar.

Le queda pendiente ganar la medalla de oro en las Olimpiadas, que curiosamente no logró en Londres, acabando segundo. En los juegos anteriores, en Pekín acabó cuarto. Seguro que tiene la medalla de oro como su gran meta, después de demostrar durante todos estos años que es el mejor. Dentro de poco tendrá la oportunidad. Eso sería el broche de oro para un deportista que con 32 años lo ha ganado ya todo.

 

La justicia norteamericana carga contra la FIFA

Ayer se destapaba un masivo caso de corrupción en la FIFA. La verdad es que me sorprendió tan poco como si lloviese en invierno en el norte de España. Lo que sí es noticia es porqué no se ha hecho nada antes contra esta gente.

La FIFA de Blatter investigada

Blatter con cara de sorpresa

La FIFA es un nido de corrupción tan grande que todo lo que se pueda desvelar en estos días no me extrañará absolutamente nada. Hablamos de un deporte, como el fútbol, que mueve miles de millones. Algo como un mundial es un “evento interplanetario”, que evidentemente mueve muchos intereses.

Lo más curioso de este asunto es que hayan sido nuevamente los estadounidenses los que destapen la casa de Pandora. Como en el caso de Amstrong, pareciera que si la justicia norteamericana no interviene todo sigue como está. Si hay algo que tiene ese país es un concepto muy claro: “el que la hace la paga”. Puede ser un capitalismo salvaje, con ambiciones desmedidas, gente poderosa, lobbys, pero la Justicia cuando tiene que intervenir lo hace sin que le tiemble el pulso.

Tan pronto mete en la cárcel a una atleta heroína como Marion Jones, con todas sus medallas olímpicas al cuello, como destruye por completo el futuro y pasado de Amstrong o cualquier otra acción.

Mientras, en países como España en casos como el de Contador, aplaudimos con las orejas ante sus logros y miramos a otro lado cuando nos hablan de un filetón relleno de clembuterol, para al mismo tiempo ver como día sí y día también el muy corrupto Villar se pasea por su Federación de fútbol, decidiendo los designios del deporte más popular en España. Y de Europa lo mismo podría decir, con Suiza como sede de la corrupción, impertérritos ante los tejemanejes de los mismos que le han otorgado un mundial a Qatar, ese país democrático y libre, de salvaje tradición futbolera y con los mejores argumentos meteorológicos para jugar el evento mundial más importante en verano.

Es posible que mientras escribo Blatter esté recibiendo los votos para volver a ser presidente de la FIFA. Y es que el pobre nada sabía de lo que pasaba debajo. Y por eso, se le premia su incompetencia o su desvergüenza para afirmar semejantes palabras.

Qatargate y Operación puerto: así está el deporte

El día en el que el Real Madrid se juega el primer título importante de la temporada ante el eterno rival, tengo que hablar necesariamente de tres hechos significativos que acontecieron durante el día de ayer. Nombrados como “Carbonerogate”, “Dopajedestadogate” y “Qatargate” tienen en orden inverso más relevancia que el propio partido, que no deja de ser uno de tantos.

 El primer “Gate”, o el “Carbonetazo” no es más que la constatación de lo que ya sabíamos, que Casillas es el topo, o como dicen los ingleses “The Toup”. Ya sea porque lo filtraba a través de su novia periodista, a otros periodistas o porque deja que su novia le engatuse para que filtre. Da igual, la deslealtad de Casillas, paralela a su suplencia ha ido en aumento, rayando ya una actitud de suma traición, que en lo que a mi respecta conlleva un traspaso inmediato. Y es además asunto cerrado con la presencia de Diego López y dado el pésimo rendimiento deportivo de Casillas.

 El segundo asunto no por manido, y más en este blog, deja de ser importante. Es la constatación, la enésima, de que el ciclismo no es el único afectado por la lacra del dopaje. Aunque los telediarios abran con las “sorprendentes” declaraciones de Eufemiano Fuentes sobre la implicación en otros deportes, era algo que los que queríamos informarnos ya sabíamos.

Se trata de un asunto que es calificado como dopaje de estado en medios internacionales y que involucra a muchos deportistas de prestigio español, además de poner en evidencia que esto ha sido un paraíso del dopaje, tal y como se ha relatado en diversas ocasiones en este blog. El hecho de que exista un juicio y la agencia Antidopaje internacional esté interesada puede provocar efectos devastadores. Después de Amstrong cualquiera puede caer y creo que con el americano se abrió la veda. Piensen en cualquier nombre, pónganle muchos títulos y después asegúrense de que creen en él a ciegas, porque de lo contrario se llevarán una tremenda decepción.

 Esto servirá para hundir aún más la marca España y es que como en otros campos hemos dejado que la burbuja del dopaje se extendiese entre éxitos deportivos individuales y colectivos, hasta que ha reventado dejando solamente el rastro de filetes clembuterizados y decenas de bolsas de sangre oxigenadas.

 El tercer asunto sea quizá el más grave, aunque aquí entre Amy Martín y los sobres de Bárcenas, amén de la corrupción patente y latente en cada municipio nos parezca menor. Los mundiales se asignan al que más paga o beneficia a los dirigentes, tal y como ocurrió con las Olimpiadas. Si aquello se demostró y resultó realidad esto lo es tanto o más. Es más que curioso ver como el “Qatargate” tiene ramificaciones entre algunos clubes españoles de valores humildes.

 El patrocinio multimillonario de Qatar al Barcelona escondía la posibilidad de untar a los principales dirigentes de la FIFA y UEFA, con el apoyo de Rosell. Y que nadie dude de que el Barcelona también sacó tajada de todo esto.

 Nada es casual y todo se acaba conociendo, aunque es posible que mientras eso ocurre te loen como ganador de 7 Tours,  o incluso algún balón de oro, o es posible también que como algunos clubes te beneficies de la corrupción en el sistema y ganes títulos como ocurrió en Italia y en alguna otra liga.

La “cosa” española

La Cosa era una película cuyos protagonistas se veían atacados por una especie de alien que se apoderaba de los cuerpos. Algo así debía pensar Susaeta cuando en vez de la palabra España dijo cosa, como si su mente y su cuerpo de independentista se fuese apoderar de todos los valores abertzales enseñados durante décadas en aquella región.

 La cosa (vale para todo esta palabra) es que estamos ante la penúltima prueba manifiesta de que nuestro país se va al garete, pero esta vez dejando entrar en la selección con total impunidad a tipos que ni sienten ni padecen ese escudo y esa bandera. ¡Que más da!, dirán algunos, lo importante es que luego jueguen bien al fútbol. ¡Claro que  importa! porque esa es la diferencia entre los clubes y las selecciones. En los primeros pueden jugar todos los jugadores sin diferencia de nacionalidades pero en las selecciones no. En caso contrario, mejor que Susaeta, traemos A Ribery y Cristiano Ronaldo que viven cerca, o  Messi.

 No se trata de hacer jurar a los jugadores convocados la bandera, tal y como, por cierto ocurre con los deportistas nacionalizados que luego no son tan animados por la hinchada. No, eso sería un exceso, pero al menos coherencia interna a la hora de realizar expresiones y revelar sentimientos.

 Yo personalmente como entrenador hablaría con todos esos convocados sospechosos y les preguntaría si sienten la bandera y escudo que representan. Y sino dejaría de convocarles. Así de sencillo. Desde luego en el caso de Susaeta no habría dudado en no hacerle debutar ni en volver a convocarle. Un tipo que no puede decir en voz alta la palabra España, por miedo o por sus propias convicciones ideológicas, que es lo que sucedió, no merece vestir esa camiseta. Y si lo hace no es por sentimiento sino por interés, prestigio y también dinero. Y se supone que eso es lo que diferencia a los profesionales de los clubes de los jugadores de las selecciones.

 Desde luego, Susaeta no es el primer caso ni será el último. Algunos como Piqué se están destapando poco a poco, aunque ya lo sabíamos, y otros son famosos por su manifiesto independentismo en contraposición clara con el españolismo. Hablo de Guardiola pero la lista sería larga.

 El que no se sienta español que no juegue en la selección, por coherencia interna e ideológica. Y si no tienen la posibilidad de jugar en las selecciones de sus “pequeños países” que se lo hubiesen pensado antes de dejarse lavar el cerebro.

 Pero esto me temo que no pasará porque nos puede el buenismo. El mismo que nos ha llevado a esta situación de ruina económica y moral y el mismo que traslada Del Bosque con cada acción. Yo digo no al buenismo y sí a la mano dura, y que se aplique a todos los ámbitos y que cada palo aguante su vela.

El premio Príncipe de Asturias a Xavi y Casillas

Los Premios Príncipe de Asturias deben estar de horas bajas, como la institución que representan. Quizá eso explique el premio en la modalidad deportiva a dos jugadores: Xavi y Casillas.

 Me parece que desde hace demasiado tiempo se tiene demasiada prisa en premiar a los deportistas españoles. Si lo que se pretende es tener una vocación internacional y premiar realmente a los grandes deportistas, se debería optar por otro tipo de nominados.

 De igual manera, tampoco tiene demasiado sentido premiar una amistad entre dos rivales. Eso es algo que está a la orden del día, no solo en la selección española sino en el resto. Se trataría de premiar algo excepcional, un desempeño único, algún logro verdaderamente ejemplar.

 No faltan ejemplos y seguro que a cualquiera, aunque no le guste el deporte se le ocurren media docena de nombres. A bote pronto, Phelps sería un magnífico candidato ahora que se retira o Federer o cualquier otro. El año pasado fue un gran acierto el premio a Gabreselassie, un atelta, con toda una carrera detrás.

 El premio a Casillas y Xavi, además de estar repetido, después de premiar a la selección española de fútbol en el 2010, es un premio excesivamente influido por el fútbol y por las polémicas entre Real Madrid y Barcelona. Eso es algo, que sacado de contexto no se entiende. Existen rivalidades históricas entre deportistas que fuera del campo demuestran grandes amistades.

 Mismamente hemos visto durante estas olimpiadas la amistad entre Bolt y Blake o entre Phelps y Locke. ¿Conlleva eso un mérito especial? ¿Tiene algún sentido premiarlo como algo excepcional?

 Pues si se trata de crear unos premios prestigiosos y de valor, desde luego que no. Ahora bien, si queremos enfatizar que nuestros deportistas españoles son los mejores, los más auténticos, humildes y demás, desde luego están en el buen camino.

Ultimo fin de semana olímpico

El último fin de semana olímpico trajo las últimas finales por equipos y sobre todo otro oro español. En vela,no podía faltar, en la categoría Elitot 6m que ya no estará dentro de 4 años y en la que vimos a tres chicas jóvenes tripulando y consiguiendo el tercer y último oro español

 Se podría haber conseguido el último ayer, en la final de baloncesto masculina aunque si había uno realmente difícil era ese. España hizo su mejor partido en todo el campeonato y Estados Unidos no logró en ningún momento despegarse de verdad. Se perdió la final por 7 puntos pero a apenas 3 minutos España estaba solamente dos canastas por debajo.

 Faltaría un tercer Gasol para ganar a un equipo liderado por tres mitos del baloncesto: Kobe Bryant, Lebron James y Durant. Con dos, especialmente con Pau, España logró hacer muchísimo daño en el juego interior. Pau Gasol fue simplemente el mejor español, como de costumbre. Un jugador descomunal, el mejor jugador español de baloncesto de la historia de largo y uno de los top 5 de la historia de Europa. El junto con Navarro, que por fin apareció lideraron a España para intentar conseguir lo que nunca se ha logrado, el oro olímpico.

 España fue plata en baloncesto por tercera vez en su historia,. Antes fue en 1984 en los angeles, y hace 4 años en Pekin. Eso debería poner en perspectiva lo logrado. Es cierto que España podía aspirar y de hecho me gustó ver al equipo español enfadado por no ganar. Un inconformismo que habla de un equipo ganador, que solamente se conforma con el oro incluso aunque pierdan contra un elenco de estrellas como el americano.

 Otro equipo inconformista y ganador fueron las chicas guerreras, el equipo femenino de balonmano que después de dos prórrogas de infarto se llevaron la medalla de bronce. Contra Corea del Sur, la selección que nos gano en la fase de grupos, en el primer partido, con mucho cansancio con un equipo veloz en los movimientos y con un dinamismo difícil de defender

 En realidad España cedió las dos prórrogas. Antes de la primera y a falta de minuto y medio  se tenía una ventaja de un gol después de desperdiciar varias ventajas de más de tres goles. El mismo guión se siguió en la primera prórroga para finalmente imponerse gracias a a portera suplente española que paró 4 penaltys  de 5 lanzamientos.

 Se jugaron el resto de finales donde no participaba España con la mención especial de la derrota de Brasil ante México. El oro de México, una selección que fue mucho mejor que Brasil a pesar de no tener a ningún jugador conocido, es el premio a un equipo que llevaba destacando mucho tiempos en las categoráis inferiores.

 Mientras los cariocas tenían a Rafael y Marcelo,  al lateral derecho e izquierdo titular del Manchester y del Real Madrid respctivamente, a Thiago, central titular del Milan y fichado recientemente por el PSG, al igual que Lucas Moura, a Hulk, delantero titular del Oporto y a Neymar, un jugador del que dicen que es el uno de los mejores jugadores del mundo, de México apenas sonaban un par de nombres.

Un bonito fin de fiesta con los deportes colectivos.

La emoción de los himnos en las olimpiadas

Pocas cosas deben ser más emocionantes que escuchar el himno de tu país mientras se iza tu bandera. Un momento especial que solamente puede escuchar el que gana, acompañado eso si de millones de aficionados de su país que le acompañan.

 Yo soy uno de esos aficionados que se emociona cuando escucha los himnos, pero no solamente el de mi país, que evidentemente me transmite una sensación especial. Algo siento cuando veo a esos deportistas llorar o reir de emoción. Deportistas que llevan años de esfuerzo y que lo ven recompensado con ese minuto largo de himno.

 Los himnos representan muchas cosas y por eso los que se empeñan en pitarlos no merecen acudir a estos recintos deportivos. Y los que desprecian la bandera y el nombre de su país tampoco. Si como dijo Alex Fábregas, el jugador de hockey hierba, juegas con España porque no tienes otra opción, es mucho mejor ser honrado y dejarlo.Una actitud absolutamente despreciable, muy lejos del sentimiento de orgullo que mostró Marina Alabau nuestro primer oro olímpico.

 Y desde luego muy lejos del llanto desconsolado y emocionado de Félix Sánchez. Un auténtico campeón de 400 vallas que logró emocionarme a mi también e identificar con los dominicanos, primos al fin y al cabo, hermanos de habla española. Seguro que ellos estarían más orgullosos de nuestros triunfos que algunos españoles, que se hacen llamar así porque juegan con la selección española.

Las chicas españolas son guerreras

A las jugadores españolas de balonmano las llaman las guerreras olímpicas. Representan como pocos españoles la antigua furia española, ahora denostada, y que muestran sin embargo a un grupo de chicas con carácter, con garra, con fuerza, con algo de furia, pero también con mucho talento. Tras ganar a Croacia en un excelente partido están en semifinales aspirando a todo.

Jugadora española de balonmano celebrando un gol

Jugadora española de balonmano celebrando un gol

De igual manera se podría hablar de las chicas del waterpolo, guerreras acuáticas, de cuerpos fuertes, mentalidad de hierro y pulmones de litio. Competidoras natas que en su primera participación olímpica se juegan esta noche el pase a la final contra Hungría.

Ese sentimiento de fuerza y orgullo lo ha mostrado en estas olimpiadas con más claridad que nadie la waterpolista española Maica García: “Yo por una medalla mato”. Esa es la actitud que he echado de menos en muchos deportistas, un inconformismo puro, un hambre de lucha y de victoria. Parece como si el hecho de competir en Londres, con todo un Imperio Británico en liza nos hubiese empequeñecido, recordando otros tipos en los que España perdía su Imperio a manos de Nelson. Quizá haya que recordar tiempos mejores como cuando Blas de Lezo destrozaba a la flota inglesa unas décadas antes.

 En algún momento de nuestra historia las mujeres han tomado el relevo de la verdadera furia española, ese sentimiento de fuerza, casta y orgullo que hace que te sobrepongas al dolor, al esfuerzo e incluso a una relativa superioridad rival.

 Es fácil ganar cuando se es el mejor, el más rápido, el más fuerte o el más talentoso. En esos casos, uno tiene la sensación de que se impone el orden natural, como cuando un león caza a un cervatillo.  Me ocurre cuando veo a Federer casi ganar sin esfuerzo o incluso a un Bolt con una zancada prodigiosa. Tiene mérito sin duda porque entrenan duro pero lo tendría mucho más si no tuviesen ese talento privilegiado. Quizá por eso ver ganar a Nadal me resulta más esperanzador o ver a Pistorius sobreponerse a su discapacidad. Quizá ese sentimiento explique porqué normalmente apoyamos al más débil, al pequeño, frente al fuerte.

Ese sentimiento de David contra Goliat es el que veo con las chicas españolas, sobreponiéndose a todo y escalando año a año puestos. Lo aplicado para estos dos equipos también vale para muchas otras deportistas.

 Al frente de todas ellas, la sevillana, Marina Alabau, talento puro, es cierto, pero explotado al máximo lo que le ha hecho ganar con holgura, sin dudas, sin miedo, pero con fuerza y garras.