Clásicos de la NBA: de El Doctor a Bird y Magic Johnson

Hace bastantes veranos me pase muchos días delante del televisor viendo el canal ESPN Clasic. Me encanta la historia del deporte y sin duda los estadounidenses, pioneros en publicidad y televisión, son los mejores en esto de crear mitos y hacer documentales.

Vi varios documentales en blanco y negro de leyendas varias pero una de mis debilidades es la historia de la NBA y especialmente los años del Dream Team.

Quiero compartir dos documentales. El primero es  un documental sobre dos de los mejores jugadores de la historia de la NBA, y su rivalidad desde el Collegue, en la liga de la NCCA: Larry Bird y Magic Johnson

Y el segundo es sobre otro de los grandes mitos de este deporte. Más desconocido para muchos, pero sin duda una influencia para los dos de arriba y para la NBA. El gran Doctor J, Julius Earving.

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El doctor fue el primer ganador del concurso de mates y la referencia para todos los que vendrían después. Su capacidad de saltar y machacar el aro todavía son hoy admiradas.

Pau Gasol, un milenario en la NBA

Pau Gasol es sin lugar a dudas uno de los grandes deportistas de la historia de España pero también de la historia del baloncesto mundial y de la NBA. Sus números no dejan lugar a dudas y sus actuaciones tampoco.

Desde el 2001 Pau Gasol lleva jugando y brillando en la NBA, como antes lo hizo en la liga española. Ya se sabía que aquel chico larguirucho de 19 años tenía un talento descomunal. Ganó como MVP la liga y la Copa ACB demostrando su fuerza y ambición.

Pau Gasol con el Barcelona

Pau Gasol con el Barcelona

Es curioso ver ahora, tras el paso del tiempo, sus dos primeras grandes actuaciones con el Barcelona. Mantiene su misma valentía y arrojo de cara al aro, y sobre todo el talento descomunal.

 

Pero no hay muchos jugadores que hayan triunfado en la ACB que puedan hacerlo a su vez en la NBA. El mayor triunfo de Pau Gasol es seguir en activo con 35 años, compitiendo con un equipo como los Chicago Bulls contra los mejores pivots de la NBA.

Sus 1.000 partidos le acreditan como un jugador longevo, fuerte físicamente, con muy pocas lesiones pero sobre todo competitivo, logrando estar durante todos estos años en la élite, en tres equipos distintos: Grizlies, Lakers y Bulls. No son tantos los que pueden presumir de esos 1000 partidos, apenas algo más de una centena de jugadores NBA en toda la historia.

Si de títulos hablamos, aparte de los reconocimientos individuales como rookie del año, los dos anillos de campeón de la NBA le avalan también como un gran jugador. Nuevamente algunos históricos como Charles Barckley, Karl Malone, John Stokton, Iverson o Regiee Miller jamás ganaron un anillo.

Pau Gasol como campeón de la NBA

Pau Gasol como campeón de la NBA

No será fácil que Pau Gasol vuelva a ganar otro anillo. Las probabilidades son muy pequeñas y lo que le queda es disfrutar de lo que le queda . No sabemos cuanto más aguantará al máximo nivel. En la NBA quizá este año y el próximo, acabando su vida deportiva quizá en la ACB o con la selección española, con la que todavía le queda por disputar los Juegos Olímpicos y quien sabe si algún otro título. Mientras tanto sigue engordando sus estadísticas como uno de los mejores europeos en la NBA de todos los tiempos

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Sus números a nivel selecciones son espectaculares, y también difíciles de encontrar en otras leyendas: 3 Eurobasket (y 2 platas y 1 bronce) 1 mundial, y 2 platas en las Olimpiadas. Además de varios logros a nivel individual como ser el máximo anotador en ambas Olimpiadas y en varios Eurobaskets.

Todos ellos números propios de un mito, de una leyenda, a la altura de los más grandes jugadores europeos de todos los tiempos, pero también de históricos de la NBA como he comentado antes.

Cuando Pau Gasol se retire será complicado encontrar otro relevo español y también europeo con un impacto tan alto en el baloncesto. Quizá Doncic o algún otro que esté a la espera. Sin duda habrá talentos muy grandes pero el problema para ellos será mantener la competitividad durante casi dos décadas al más alto nivel. Ese es el gran mérito de Pau Gasol.

Bolt y Phelps, dos seres de otra especie

Hay dos tipos de personas: la corriente, como tú y como yo que vive una vida ajena al deporte de élite y aquella otra muy minoritaria donde unos cuantos entrenan cada día muy duro para mejorar físicamente. Entre estos últimos los hay mejores y peores en función de su capacidad, genética, etc…

 Y luego están Bolt y Phelps, dos seres de otra especie que nada tienen que ver con el resto de los humanos. Deportistas de tanto nivel como Blake o Lochte están en realidad más cerca de los deportistas de élite de mucho nivel que de estos dos.

Bolt

Bolt pidiendo silencio

Hablamos de dos seres únicos, excepcionales, que salen una vez cada siglo. Dos seres que yo podría incluso pensar que son extraterrestres. Solamente por la inmensidad del universo es posible que existan y quizá estos dos son una evolución física.

Phelps

Phelps con la medalla de oro

 De otra manera me cuesta explicar como un nadador puede conseguir 20 medallas en la historia del olimpismo, en unas condiciones de ultra competitividad, siendo casi todas de oro. También me resulta difícil entender que un gigante de más de 1,90 se desplace por la pista con la que lo hace Bolt, saludando a la gente antes de entrar en los 100 metros más rápidos del mundo.

 Al igual que la aparición de Beamon en longitud, Comaneci en gimnasia y algún otro ilustre, nosotros podremos decir cuando seamos viejos que vimos por la televisión en directo a dos estrellas, no ya del siglo XXI , si no de la historia. Dos estrellas que tendrán sus récords intactos durante mucho tiempo hasta que aparezca un humano capaz de romperlos, o quizá, hasta que otro extraterrestres haga aparición.

La historia de Drazen Petrovic

Hoy se cumplen 18 años de la muerte de uno de los mejores baloncestistas europeos. La historia de Drazen Petrovic es la historia del talento puesto a disposición del trabajo. El genio de Sibenick ya destacaba de pequeño con un balón de baloncesto, pero lejos de conformarse, entrenaba solo todos los días su tiro hasta convertirse en una máquina de precisión cuasi perfecta.

Esa cualidad, del trabajo sin descanso, y no el talento, fue su seña de identidad. Lo fue cuando con 20 años maravilló a Europa con el Cybona de Zagreb, rompiendo todos los records, lo fue después en la única temporada con el Real Madrid, y lo sería después en la NBA, donde vivió sus momentos más duros.

Drazen Petrovic vivía para mejorar. Ni siquiera vivía para el baloncesto si no para ser mejor cada día, para hacer historia en cada partido. Lo hizo y de que manera en su primera etapa en Europa, donde llevó primero al Partizan a lo más alto de Europa con dos Copas de Europa y dos ligas. Y después, lo hizo también con la selección Yugoslavia, junto con un grupo de jóvenes jugadores como Divad, Kukoc, Radja, Paspali o Danilovic que se convertirían con el tiempo en los referentes europeos, ganando la plata olímpica en Seúl y después el oro en el Europeo, y en el mundial un año después, batiendo a la misma URSS que les habían arrebatado el oro de Seúl.

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Una de las mejores selecciones de todos los tiempos, Yugoslavia

Todos aquellos triunfos y reconocimientos individuales bien podían haber aplacado el temperamento y ansias de ganar y mejorar de Petrovic, que ya era sin duda uno de los mejores de Europa. Pero no, el genio de Sibenick no conocía el descanso ni tampoco parecía poner techo a su carrera. Y por supuesto, ese techo no podía estar en un lugar diferente que la NBA.

Por aquel entonces, en la NBA no jugaba ningún europeo no formado en la universidad americana. Al contrario de lo que ocurre hoy en día, el jugador europeo era mirado con desconfianza. Se decía que eran poco atléticos y no causaban la admiración de hoy en día.

Si bien el primer europeo fue Glouchkov, seguido de Fernando Martin, no se podía de decir de ninguno de los dos que hubiese realmente abierto la brecha. Más bien al contrario, por diversos motivos, sobre todo físicos, el resultado fue decepcionante.

Así pues, Petrovic se disponía en el draft de 1989 a romper aquella barrera como había roto otras muchas en su carrera. Lo acompañarían en su aventura dos rusos: Volkov y Marceulinus y dos yugoslavos, compañeros de selección y amigos por entonces (después la guerra les separaría tristemente): Divad y Paspalj. Cinco jugadores procedentes de los dos mejores equipos de Europa: la URRS y Yugoslavia. Curiosamente dos países que se romperían en mil pedazos, perdiendo su hegemonía.

Aquel paso debía ser el primero para lograr el éxito en la NBA. En los planes de Petrovic entraba una pequeña adaptación a una nueva liga mucho más física y potente que otras, un paulatino reconocimiento de su calidad y después la consagración, para más tarde alcanzar el éxito y convertirse quizá en uno de los cinco mejores jugadores del mundo. Al menos ese debía ser el plan inicial de un Petrovic que consideraba que no tenía límites. Al menos no límites humanos que no se pudiesen derribar con el trabajo y con el talento.

Por eso, no debió ser sencillo para el croata llegar a un equipo y jugar primero una media de 12 minutos y después verse casi relegado al banquillo. El, un jugador acostumbrado a jugar todas las posesiones importantes, acostumbrado a anotar 30 puntos, 40 puntos o incluso 62  como en la Recopa con el Real Madrid, de repente era un jugador secundario. Ni siquiera era de los suplentes habituales.

El genio de Sibenick debió pensar al ver sus 7.6 puntos de media en su primera temporada y sus tristes 583 puntos en total que para eso mejor quedarse en Europa donde cualquier equipo se pelearía por él. Podía marcar esos mismos puntos en 20 o 25 partidos sin despeinarse, como había demostrado en el Real Madrid.

Eso mismo pensaron  Paspalj y Volvok, dos fuera de serie que no encontraron la comprensión necesaria en la NBA, y se volvieron a Europa. Divad y Marceulinus sí encontraron su camino y de hecho harían después grandes temporadas.

No, Petrovic no podía fracasar allí donde otros europeos estaban teniendo éxito. Petrovic no era uno más, ni siquiera uno más de un grupo especial. Petrovic era simplemente el mejor, el jugador total, el jugador que debía jugarse todos los tiros. O al menos, eso pensaba él que pedía los tiros en los entrenamientos y se mostraba confiado de sus posibilidades. Y sin embargo, su entrenador en los Portland Trail blazers no pensaba como él y más aún, le había relegado a un papel ya no secundario sino casi apartado jugando unos pobres 8 minutos por partido.

Bien es cierto que jugaban en su posición Clyde Drexler, Terry  Porter o Ansia Law, jugadores contrastados y de mucha calidad. Pero no pensaba así el croata ni quizá tampoco algunos de sus compañeros que veían como en cada entrenamiento Petrovic metía una detrás de otra sin parar. Eso mismo hacía el genio de Sibenick después de los entrenamientos. Se machacaba sin parar como en su infancia, buscando de esa manera la solución a su suplencia.

Esa solución vendría sin embargo gracias a la llamada de los New Jersey Nets. El equipo neoyorkino se dio cuenta de que detrás de aquel joven apasionado que apenas jugaba se escondía un gran jugador. El mismo que había asombrado a Europa entera. Sí, pero Europa no es Estados Unidos, pensaban los más desconfiados.

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Drazen Petrovic con los Nets

Petrovic demostraría que si se parecían, y que los europeos estaban capacitados para triunfar en la NBA.  Fue en las dos siguientes campañas donde Petrovic enseñó a Estados Unidos parte de su potencial. Promedió en la primera campaña 20.6 puntos y en la segunda 22.3, llevando a su equipo a los Playoffs.

No eran solamente los números, si no la actitud de Petrovic lo que hacía pensar que estaba llamado para cotas más altas. Jugando prácticamente todos los partidos y todos los minutos, Petrovic obtuvo la confianza que no tuvo en Portland. Entradas a canasta, triples en carrera o asistencias geniales mostraron al verdadero Petrovic. A un jugador sin embargo que con 29 años todavía estaba en la cúspide de su carrera con hambre suficiente para convertirse en uno de los mejores jugadores de la liga.

Un trágico accidente nos arrebató al genio de Sibenick para siempre. No sabremos donde podría haber llegado pero nos ha dejado su legado. Y no solo en forma de vídeos maravillosos sino también el legado de que con trabajo se puede lograr todo lo que uno quiera. Al menos eso pensaba Petrovic y le funcionó.

Dejo un artículo con más información sobre este gran jugador, y tres vídeos sobre Petrovic, especialmente emocionante el de “Once Brothers”, la amistad de Divad y Petrovic y como se rompió por la guerra.

Petrovic y su sobrino Marco

Impresionante documental: Once brothers


Documental sobre Petrovic

Ronaldo Luis Nazario Lima: el brasileño que daba miedo

La primera vez que vi en directo a Ronaldo fue un 7 de diciembre. Corría el año 1996 y un jovencísimo Ronaldo aterrizaba en el Bernabeu. El año anterior había sido el máximo goleador de la Eredivise y había sido nombrado balón de plata, por detrás de Matías Sammer, en una de las votaciones más raras en la historia de este trofeo.

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Ronaldo jugando con el PSV

Pero no eran sus premios lo que intimidaba de él, sino los goles que ya había marcado en lo poco que llevaba de liga. Mezcla de calidad, velocidad, potencia, anticipación y juventud, mucha juventud.

Aquel Ronaldo, insultantemente joven, fue el primer jugador que en el campo vi que producía miedo de verdad. En las defensas, pero también en los aficionados. Más tarde llegaría Rivaldo y después Messi, pero ninguno como el fenómeno.

Sabíamos los aficionados que en el uno contra uno era imparable, pero también en el uno contra dos y hasta en el uno contra tres. Ronaldo era una especie de locomotora milimétricamente teledirigido capaz de romper cinturas y defensas en segundos.

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Ronaldo frente a Fernando Hierro en un derby

Ronaldo era tan bueno y tan estético que uno además de miedo hacía sentir respeto e incluso pena por las patadas que le daban. Concretamente en aquel partido, Hierro fue el encargado de pararle a base de patadas “made in Malaga”, collejas e intimidaciones. Lo curioso es que lograron pararle entre todos, y el Real Madrid ganó ese partido por dos goles a cero, para ganar finalmente una liga disputada.

Se vengaría meses más tarde el brasileño marcando un gol en la Copa del rey, eliminando al conjunto blanco. Lograría el Barcelona a la postre la recopa y la copa del rey pero no sería suficiente para retener a Ronaldo.

Nunca supe los motivos de la venta de Ronaldo. Supongo que se darían muchas circunstancias, pero estoy convencido de que los aficionados del Barcelona se darían cabezados contra las paredas por dejar marchar a un jugador de ese nivel, al que ha sido para mi, el mejor jugador de la historia, el más determinante sobre un terreno de juego.

En la mejor temporada que hizo Ronaldo en toda su carrera no pudo ganar la liga aunque difícilmente alguien podrá pensar que él no lo intentase. Se proclamó pichichi con 34 goles, con actuaciones memorables, para lograr en total en toda la temporada acabar con 47 goles en 49 partidos entre las competiciones de Liga (34), Copa del Rey (6), Recopa de Europa (5) y Supercopa Española (2).

Años más tarde le volví a ver en directo, casi transformado en otro hombre, al menos físicamente. Con muchos kilos de más, con un cuerpo que ya no era pura fibra, y sin ese aspecto juvenil, Ronaldo pisaba el Bernabeu debutando con el Real Madrid contra el Alavés. Venía de un gran mundial ganado con Brasil pero se temía por su estado físico y por su rendimiento.

Su estado físico no era el óptimo y su rendimiento pudo haber sido mucho mejor, pero los que pudimos disfrutar viendo a Ronaldo en nuestro equipo sentimos esta vez como el miedo ya no estaba en nuestra defensa sino en las contrarias.

Lo constatamos todos en su primer partido, en el que marcó sus primeros dos goles. A partir de ahí el miedo sería la tónica general de las defensas visitantes, sobre todo la del Atlético de Madrid que sufrió al fenómeno especialmente.

Años después, Ronaldo aterrizó en Milán y más tarde en Brasil. Supe por la prensa que siguió metiendo goles y siguió descuidando su cuerpo tan castigado por las lesiones y por la mala vida.

Cuando vi algunos goles me fijaba por supuesto en la definición de los mismos. Parecían todos tan sencillos de marcar: un tiro ajustado, un tiro potente: un regate, un amago y gol. Y sin embargo, viendo los vídeos a cámara lenta me daba cuenta de que lo que Ronaldo seguía haciendo era lo mismo que años atrás.

Paré la imagen y me fijé en la cara de uno de los defensores. Miraba a la bola pero de reojo intentaba descifrar los gestos de Ronaldo. Sabía que no podría averiguar por que lado iba a salir el fenómeno ni si iba a tirar a colocar o fuerte. Sabía que estaba perdido y que todo dependía de la voluntad del fenómeno.

Y entonces ví algo en el rostro de aquel defensa que ya había visto antes, años atrás en las miles de caras que abarrotaban el Bernabeu. Fue un 7 de diciembre y vi por primera vez como un estadio entero reflejaba en sus caras algo que compartirían años mas tarde aficionados y defensas: MIEDO.

Raúl González Blanco: el fin de una era (III)

Parte primera

Parte segunda

Su competitividad extrema fue lo que le llevó al éxito y también lo que le llevo a estar fuera de la selección, porque Luis entendió que perjudicaba más que ayudaba. La historia la cuentan los vencedores y por eso quizá estaríamos hablando de otra cosa si España no hubiese ganado la Eurocopa.

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Luis Aragonés dando instrucciones a Raúl

Lo cierto es que lo hizo, y por primera vez en mucho tiempo se vió a una selección liderada no por uno o dos jugadores, si no por un conjunto de ellos. Alternándose incluso el liderazgo, a pesar de la capitanía de Casillas, la actual selección española cuenta con un conjunto de jugadores tremendamente competitivos y ambiciosos que buscan gestas mayores. Xavi, Villa, Torres, Xabi Alonso o Puyol lideran esta selección como lo hicieron los Fernandos en el Madrid junto con Roberto Carlos o Raúl. Un liderazgo fuera del campo pero también en el mismo por calidad, goles y juego. España estaba por fin capacitada para ganar campeonatos porque sus jugadores habían asumido  que todos eran responsables de la victoria o derrota, y que no dependían de un solo jugador para tirar del carro. Todos tiraron de ese carro y lo hicieron juntos con mucha más fuerza que uno sólo.

Raúl González Blanco no fue nunca capaz de entender la necesidad de apartarse ante la llegada de nuevos y mejores jugadores. Siempre pensó que su cometido era liderar el Madrid sin excusas, sin tregua. Por su propio beneficio pero también por el beneficio del club. Como Di Stefano en su día, Raúl siempre ha querido ser titular y nunca lo ha negado. Pero existe una gran diferencia entre querer ser titular y mecerlo, y querer ser titular pero ser consciente de que no lo mereces ni puedes serlo.

Esa consciencia de tus limitaciones no está al alcance de todos y por eso es muchas veces necesaria la figura de un entrenador, o un presidente en el caso de Di Stefano, capaz de tomar esa decisión por ti. Nadie lo hizo con Raúl y él tampoco supo apartarse como Emilio Butragueño en su día, también espoleado por Valdano. Tampoco se le puede pedir la retirada tal y como hizo Zidane en un gesto de grandeza y también de tremenda inteligencia al retirarse en su esplendor. Lo  intentó hacer Jordan y fracasó. No, no es fácil asumir que ya no puedes rendir al mismo nivel que antes. Y mucho menos si la prensa y la afición te dicen lo contrario.

El mayor enemigo de Raúl han sido los entrenadores, la prensa y la afición, incapaces de pedir su suplencia y su retirada para mayor gloria suya. Porque si algo se le puede reprochar a Raúl en su carrera es que haya seguido jugando arrastrándose, casi literalmente, por los campos, dando una imagen de jugador empeñado en unos récords que son solamente eso, récords. Números absurdos que comparan los goles de jugadores como Zarra o Di Stefano con los de Raúl cuando éste ha necesitado el doble de partidos. Récords que comparan distintas épocas, distintas edades y distintos méritos.  Y récords que no han beneficiado al club puesto que la mayoría de goles de Raúl han sido goles sin importancia, sin capacidad resolutiva. Goles de esos que bien podrían marcarse en los minutos de la basura.

Son en definitiva goles por los que no recordaré a Raúl. Yo recordaré a Raúl por su primera y gran etapa en el Madrid. Le recordaré eternamente por su debut en el Zaragoza, la sensación que tenía de peligro inminente y sus “casi goles”; por su gol parecido al del Buitre  en Cádiz, contra el Atlético jugando con diez; por su gol, el aguanís, en la Intercontinental ganando el partido; o por sus dos goles contra el Manchester, pasando a la historia el primero de ellos como uno de los goles más espectaculares que he visto gracias a la soberbia jugada de Redondo y el desmarque de Raúl.

Esos goles, y no el del sábado, pasarán  a formar parte de mi memoria cada vez que alguien nombre a Raúl. El 7 blanco será para mí ese jugador eléctrico y goleador que creaba jugadas de peligro en cualquier lugar. El 7 blanco será por siempre ese jugador, y no el último que hemos visto: el de los churrigoles, el de los rechaces, el que se señalaba el número revindicativamente y con odio, el que se enfrentó en un pulso con el entrenador de España.

Mi recuerdo será siempre para aquel chaval que sonreía con ingenuidad,  y que formó parte de un bloque de ensueño que él mismo contribuyó a hacer más grande.

Valentino Rossi, simplemente el mejor

Es ciertamente catalogar a algún deportista como el mejor de su deporte, directamente, sin dudas y sin opciones para otros, pero en el caso de Valentino como en el de unos pocos (Wayne Grezky) este calificativo es inapelable. Con sólo haber visto la última carrera nos daríamos cuenta de que estamos ante un corredor distinto, con cierta magia,  y con una capacidad de lograr lo imposible al alcance de muy pocos, no ya motociclistas sino deportistas en la historia.

En el caso de Rossi son tantos los records y victorias que este post se haría aburrido. Voy a señalar sin embargo 3 hitos:

Ha ganado en todas las categorías, demostrando una asombrosa capacidad de adaptación. Ha habido grandes dominadores de las distintas categorías pero en el caso de Rossi ha sido el dominador en todas.

Se ha retado a sí mismo constantemente, y prueba de ello fue el paso de Honda a Yamaha. Lo fácil habría sido mantenerse en el mejor equipo y seguir ganando títulos, pero Rossi se arriesgó y apostó por Yamaha con la que ganó en el 2004 y 2005 de manera consecutiva.

Después de estas victorias llegarían los malos momentos en los que Rossi por distintos motivos no se proclamó campeón. Pero en vez de retirarse cómodamente siguió para demostrar quien era el número 1 y así volvió a ganar en 2008 en una temporada espectacular.

Genial dentro y fuera del circuito. Se podría simplificar y decir que Valentino es un payaso, aunque lo cierto es que su cara más alegre es fundamental para que las motos no se conviertan en una simple carrera de personas con caso. Valentino le ha puesto rostro al motociclismo y la ha hecho más atractiva para miles de aficionados, beneficiandose de paso con jugosos contratos millonarios, gracias a su imagen tan comercial.

En definitiva, Valentino es un mito viviente que podría retirarse a los 50 años y seguir ganando. Como poco, debería plantearse un Príncipe de Asturias para el más grande de todos los tiempos en motociclismo.

Ronaldo, el último gran depredador

Ronaldo es gol y espero que sea así siempre para ayudar al fútbol. Por eso arriesgo y no tengo miedo de errar.” Ronaldo hablando en primera persona después de su primer gol tras el calvario de lesiones.

Esto dice de si mismo Ronaldo, el que fuera el mejor futbolista del mundo, con infinidad de distinciones individuales, desde balones de oro, Fifa World Player hasta máximo goleador.

Ronaldo ha representado como pocos el gol, quizá junto con Pelé los dos auténticos goleadores de la historia del fútbol. Como ha demostrado con su reciente tanto, Ronaldo es el gol en estado puro, independientemente de la edad, peso, equipo. Después de una lesión o justo antes siempre ha marcado. Y no lo ha hecho de cualquier manera sino que algunos de los goles mas espectaculares que se recuerdan son de Ronaldo. Sobre todo de su época del Barcelona cuando estaba fino y musculoso. Pero también recuerdo aquella bicicleta imposible en la final de la UEFA o varios goles con el Real Madrid.

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Ronaldo en la final de la UEFA

Ronaldo ha aunado al mismo tiempo dos características que por si solas son determinantes pero que juntas son sencillamente letales: potencia y velocidad junto con calidad y técnica. Porque no debemos olvidar que Ronaldo después de su grave lesión con el Inter tuvo que reinventarse. Pero aún asi, seguía siendo veloz y sobre todo mantuvo la calidad para hacer controles imposibles en velocidad, para colocar el balón fuera del alcance del portero o para romper al defensa en mil pedazos.

Para mi Ronaldo es uno de los 5 mejores jugadores de la historia sin duda. Y no sólo por lo que hizo sino por lo que pudo haber hecho sino hubiese sido por las lesiones y por su “vida disoluta”. Porque lo que determina para mi que un jugador entre en el olimpo de los dioses es precisamente que se vuelva a dar uno igual.Y sinceramente veo difícil volver a ver a un jugador con ese instinto depredador delante del portero, un jugador tan diabólicamente letal.

Y si de números hablamos, sencillamente no hay comparación posible. En una sóla temporada en el Barcelona hizo 47 goles en 49 partidos. Con el Real Madrid marcó 104 goles en 177 partidos. En total ha marcado 279 goles en  423 partidos, es decir, un promedio de 0.65 goles por partido, ¿alguién da más? Y lo poco que le quedan en su nueva etapa.

En fin, Ronaldo merecería un Blog el sólo con todos sus goles, pero aquí sólo pretendo poner de manifiesto mi admiración por el mejor delantero que he visto jamás, y que mucho me temo veré. Admiración que independientemente de los últimos sucesos y pequeños escandalos sigue intacta por lo mucho que representa para el deporte un jugador que ha visto su carrera truncada en varias ocasiones. Porque Ronaldo no representa sólo la calidad pura y también porque no decirlo la fiesta brasileña, sino también el afán de superación, las ganas de luchar contra lesiones de muchos meses, el esfuerzo diario en el gimnasio o el combate con la mente que se muestra temerosa de la vuelta a los terrenos

Hoy intuyo en la figura de Ronaldo, aquel chico larguirucho y veloz como el viento, y pienso en lo mucho que le debe gustar el fútbol para volver a los 32 años después de tantas lesiones. Por eso Ronaldo es tan grande, porque siempre volverá, porque decir Ronaldo es decir gol, y decir gol es hablar de fútbol. Ronaldo es simplemente la quintaesencia del fútbol.

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Pegado al palo

Greztky: uno de los 5 mejores deportistas de la historia

Si pregunto ahora mismo a cualquier español, estoy convencido de que apenas un 1% conoce el nombre del jugador incluido en el título. Y aún así yo lo incluyo en mi lista de mejores deportistas de la historia.Y digo más,al nivel o por encima del mismísimo Michael Jordan. Lo que no me crean que lean lo que tengo que decir.

14 Nov 1981, New York, USA --- Wayne Gretzky, of the Edmonton Oilers, controls the puck during a game at Nassau Coliseum on Long Island in New York. --- Image by © Bettmann/CORBIS

14 Nov 1981, New York, USA — Wayne Gretzky, of the Edmonton Oilers, controls the puck during a game at Nassau Coliseum on Long Island in New York. — Image by © Bettmann/CORBIS

La razón obvio del desconocimiento de Wayne Grezky es que ha sido un jugador de Hockey sobre hielo y aquí tenemos nula tradición.  Aún así debería conocerse al menos sucintamente su historia, porque es la historia de un mito, de un hombre récord. Si ahora mismo juntas a 100 chicos americanos y canadienses(dos países con mucha tradición en el hockey sobre hielo) sobre como sería su carrera profesional ideal en el mundo del hockey (goles,asistencias,títulos,trofeos…) ninguno se acercaría a lo que logro Grezky.Lo que quiero decir es que es algo que ni siquiera se podría lograr en sueños.El sin embargo lo hizo realidad.Veamos algunas estadísticas.

Fue nombrado mejor jugador de la temporada regular durante 7 años consecutivos (algo así como un mini balón de oro del hockey). Conquistó el título de máximo goleador y asistente (va unido, es mediante un sistema de puntuación) en 10 ocasiones, 8 de ellas de manera consecutiva. Gano 4 Stanley Cups, es decir,el título de campeón y otros tantos juegos de invierno con Canadá y muchos mas premios.Tiene hasta 50 récords de todo tipo: tripletas, goles marcados en desempate;asistencias,etc…

Os podría aburrir copiando la estadísticas de cualquier web, mi propósito era informar a aquellos que no lo supiesen de la existencia de un deportista que con 15 años ya era una estrella, y que consiguió logros inimaginables. Es el fruto de una competitividad extrema,mucho trabajo y entrenamiento y por supuesto un talento natural que aparece 1 vez cada 50 años.De la misma manera que aparecieron Jordan, Maradona o Federer,Wayne Grezky se convirtió en la referencia de cualquier niño canadiense.

 

Maradona vs Pele: eterno debate

¿Maradona o Pelé? Para algunos es casi como preguntar por Papá o Mamá. Los dos mejores jugadores de las dos mejores selecciones del mundo, Argentina y Brasil, con el debido respeto a Italia.

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Siempre es difícil determinar que jugadores son los mejores, y más aún si son jugadores de distintas épocas. Es cierto que si hoy en día jugasen Pele o Maradona seguirían siendo los jugadores con más calidad del planeta, pero también es cierto que tendrían muchas más dificultades para marcar tantos goles.

Si quereis saber mi opinión os diré en primer lugar que no tuve el honor de ver jugador a ninguno de los dos.Al menos al más alto nivel, porque si pude ver los últimos años de Maradona. Yo personalmente y tras haber visto muchos vídeos y escuchado y leído multitud de opiniones me decanto por Maradona. Considero que Maradona hizo cosas que nunca podrá volver a hacer ningun otro,a excepción de Messi. Se recorría el campo con el balón cosido al pie, regateando a todos los jugadores que le salían a su paso. Es lo más parecido que he visto a Oliver y Benji. Realmente Messi es una copia, aunque Maradona tenía un carácter y una aureola casi mística que no tiene Messi. De hecho el mundial del  86 se ganó en gran parte gracias a esta magia.

Pelé ha sido sin duda un gran jugador, regateador y rematador como pocos. Según las estadísticas marcó mas de 1000 goles y gano no pocos títulos.Sin embargo, para mi hay dos factores que juegan en su contra: en primer lugar, nunca jugó en Europa que es donde realmente se miden a los grandes jugadores,contra los mejores equipos del mundo, y en segundo lugar, la selección brasileña siempre ha sido un semillero de grandes futbolistas, y es más fácil ganar un mundial con Brasil que con Argentina. Es cierto que en Argentina también ha habido grandes futbolistas pero ninguno con la calidad y categoría de los brasileños como Garrincha,Clodoao,Amarildo, Didi o Rivelino.

Además Maradona logró convertir un “equipillo”, el Nápoles, en un equipo que ganó dos ligas y que se enfrento de tú a tú con el todopoderoso Milán y con la Juventus.De hecho en Napolés es casi adorado como un Dios.

En todo caso, ambos han engrandecido este deporte. Dejo un par de vídeos de ambos, y ya me direís vuestras opiniones.

Lo mejor de Maradona

Lo mejor de Pelé