Márquez, un campeón de record

Cada cierto tiempo aparecen en los distintos deportes grandes campeones que baten records y que imponen su superioridad al resto durante muchos años. Federer, Shumacher o Indurain. En motociclismo recientemente Rossi se convirtió en ese corredor legendario que lo ganaba prácticamente todo.

Han pasado algunos años y ha aparecido un nuevo fenómeno, que parece querer superar a Rossi y todo record que se le ponga por delante. Con solamente 21 años es el más joven en la historia de este deporte en lograr dos títulos consecutivos, en una temporada en la que se proclamó vencedor en las primeras 10 carreras.

Son cifras que asustan, al comprobar como un piloto domina con tanta facilidad un deporte con otros corredores que tienen también un gran talento.

Lo que habrá que comprobar durante el próximo lustro es si el piloto español además de un talento gigantesco tiene también una ambición sin límites. A veces es tan difícil llegar a la cima como mantenerse y más en los deportes de élite.

Para el bien del espectáculo siempre es mejor que exista cierta competitividad y disputa, porque de lo contrario el dominio absoluto de un equipo o un deportista le resta al deporte emoción.

De todas maneras, siempre es un privilegio contemplar la aparición de deportistas capaces de hacer historia y Márquez parece que la va a hacer.

Simonceli, la dolorosa muerte de un joven

Toda muerte causa dolor y pena, pero cuando se trata de un joven de 24 años más, y cuando es conocido se amplifica ese dolor a mucha más gente que de alguna manera se siente identificado con el personaje.

En este caso, el personaje era un niño que conducía una máquina. Un niño como todos los que comienzan en el motociclismo, conduciendo máquinas gigantescas que cualquier otro mortal sería incapaz siquiera de levantar. Por eso, cuando ocurren estos accidentes es cuando nos damos cuenta del mérito que tienen todos estos profesionales. Un deporte que a veces parece hasta sencillo, como si girar una moto a más de 300 kilómetros por hora durante decenas de curvas fuese un mero trámite.

Lo cierto es que estos desgraciados accidentes y las muchas caídas que ocurren nos demuestran que montar en moto no es como irse a correr al parque. Mientras unos a lo máximo que se enfrentan es a un esguince o a una lesión muscular, los otros se jueguen sus vidas casi en cada curva. No tengo ninguna duda de que estos profesionales cuando se retiran acaban con muchas de sus articulaciones dañadas. Por eso, no conviene olvidar nunca que estamos ante un deporte de riesgo y es precisamente labor de los padres que inician a los chavales en este deporte asumir y valorar este riesgo.

Es difícil reclamar más medidas de seguridad de las que hay sin adulterar un deporte que en sí mismo conlleva un claro riesgo. De hecho, la muerte de SImoncelli, a pesar de que todos sabíamos que era un piloto al que le gustaba arriesgar, contiene una serie de factores de mala suerte. Que apareciese por allí  Colin Edward y pasase por encima entra dentro de la estadística aunque no deja de ser un factor de mala suerte.

No podemos sin embargo culpar al pobre  Edward, que sin duda lo estará pasando mal ni tampoco a Simoncelli, a pesar de que demostró en varias ocasiones un alto grado de imprudencia. Ni el propio Simoncelli ni tampoco Edward tienen la culpa. La culpa la tiene la adrenalina, esa sustancia que forma parte de nosotros y que algunos necesitan hasta el extremo para satisfacer sus necesidades báscias. Esa necesidad que hace que muchos estén dispuestas a arriesgar cada fin de semana sus vidas. La adrenalina, y el amor por un deporte que hoy está de luto ante la muerte de un gran piloto.

¿Todo esto sobre dos ruedas?

Hoy le damos un nuevo impulso a la sección firma invitada con un post eléctrico y vibrante como las motos. Marín, un buen amigo y gran conocedor de los deportes y en especial aficionado al fútbol y a las motos, nos repasa el mejor año en la historia del motocilismo español. Antes nos pone en antecentes para acabar con con una recomendación final.

Gracias Marín,

¡No os lo perdais!

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No cabe duda de que este ha sido el mejor año del motociclismo español y, por qué no decirlo del deporte del motor en general para nuestro país. Pero echando la vista atrás nos damos cuenta de que han existido muchas épocas doradas para el motociclismo nacional, con los pilotos españoles superando las hazañas nacionales. Hagamos un repaso histórico.

Todo comienza en 1969, cuando un tal Ángel Nieto gana el primer campeonato del mundo de motociclismo para España. Fue en la categoría de 50cc. Eran motos muy diferentes a las actuales: no había electrónica, ni sistemas de arranque automáticos, se arrancaba ¡empujando la moto! Los pilotos competían en varias categorías en el mismo fin de semana y las velocidades puntas era irrisorias en comparación con las actuales.

Durante la siguiente década caerán ocho campeonatos más para el gran Ángel y uno más para Ricardo Tormo en las categorías de 50cc y 125cc. En 1972 Nieto consigue obtener los campeonatos de 50cc y 125cc. De 1981 a 1982 Nieto consigue su famoso 12+1, mientras Ricardo Tormo alcanza su segunda corona mundial. Era la mejor época del motociclismo español. Hasta entonces, claro está.

A mediados de los años ochenta otro campeón español hace aparición en el palmarés mundial. Jorge Martínez Aspar obtiene los campeonatos de 80cc en 1986, 1987 y 1988, logrando ese mismo año también el campeonato de 125cc. Éste se pude considerar uno de los mejores años, puesto que además de los dos campeonatos de Aspar, Sito Pons gana el campeonato de 250cc. Tres de las cuatro categorías vienen para España. El año siguiente no le tiene nada que envidiar al anterior, ya que en 1989 Sito Pons vuelve a ganar 250cc, Álex Crivillé, nuestro primer campeón en la categoría reina en 1999, gana 125 cc y Manuel Herreros gana el último campeonato del mundo de 80cc. De nuevo volvemos a vivir una época dorada en motos, la segunda…

La década de los noventa fue de las peores épocas en lo que a premios se refiere, pero nos dejo grandísimos duelos de Crivillé con Doohan por el título o grandes carreras entre “Crivi” y Alberto Puig. Fue divertido y nos engancharon a todos los de mi edad a las motos. Pero faltaban los títulos… Se tuvo que esperar hasta 1999 para que “Crivi”, tras la retirada de Doohan por una caída, se convirtiera en el primer español en ganar en la categoría reina. Ese mismo año, y para poner la guinda, otro español, Emilio Alzamora gana en 125cc. Este campeonato tiene, además, la anécdota de haber sido obtenido sin haber ganado ni una sola carrera. No son grandes números, pero por fin España pone un campeón en la categoría reina.

En el año 2003 un niño llamado Dani Pedrosa, el niño del anuncio de Cola-Cao, lloraba por haber ganado en campeonato de 125cc. La semilla de los campeones estaba germinando de nuevo. Al año siguiente, ya en la categoría del cuarto de litro, Dani vuelve a ganar el campeonato repitiendo al año siguiente. Rápidamente fue subido de categoría a Moto GP (500 ya había desaparecido celebrándose el último mundial en el 2001). La salida de Dani Pedrosa de las categorías inferiores deja libre el camino para que otro crack del motociclismo entre en escena Jorge Lorenzo. En 2006 y 2007 gana el campeonato de 250cc, acompañado en el 2006 por Álvaro Bautista. En 2009 Julián Simón es coronado campeón en 125cc. ¿Otra época dorada? NO, esto solamente era el principio de lo que venía en 2010.

El año glorioso para el deporte del motociclismo en España es sin duda el 2010. Hasta el momento, por números es el mejor año de la historia de cualquier deporte español. Pendientes de lo que pueda pasar en Valencia, se han cosechado los mejores números. Las tres categorías tendrán un campeón Español: Jorge Lorenzo en Moto GP, Toni Elías en Moto2 y seguramente Marc Martínez en 125. Además de los tres campeones, es posible que se consiga un hecho histórico, nunca un país ha conseguido tener al campeón y al subcampeón en todas las categorías. Ese hecho es posible. En 125 ya está asegurado que los tres primeros sean españoles Marc Márquez, Nico Terol y Pol Espargaró). El 250, Julito Simón lo tiene al alcance de la mano, tiene que quedar por delante de Iannone. En Moto GP, Dani tiene como rival al megacampeón Rossi.

A parte de esto, se han superado los 100 podios en esta temporada. El récord de victorias en una temporada está a tiro de piedra: 35 victorias frente a las 37 que posee el Reino Unido en 1967. Numerosos triplete en 125 y dobles en Moto2 y MotoGP, además de conseguir en cinco ocasiones ganar en todas las categorías. Todos los fines de semanas ha sonado el himno español.

Solo este año vale por el resto el resto de la historia del motociclismo español. Es la tercera época dorada del motociclismo español ¿será la última? Esperemos que no. Pero como siempre he pensado, tenemos que disfrutar de lo que tenemos, ser agradecidos por hacernos disfrutar y no recriminar cuando las cosas no salgan tan bonitas. Repetir este año será muy complicado y hay que ser justos.

Recomendación: no os perdáis la traca final en Cheste, sería precioso cerrar el año con tres victorias y superar a los británicos.

Fernando Alonso rumbo a su tercer mundial

Quedan todavía dos carreras por disputar, pero si tuviese que apostar lo haría por el asturiano. Y no solamente por los 11 puntos de ventaja sobre Webber sino porque en las carreras finales en las que un error determina el ganador de un mundial Fernando Alonso sea seguramente el hombre más fiable. Tiene experiencia de sobra y el temple necesario para saber adoptar el punto medio, necesario para mantener posiciones sin dejar de arriesgar. Además pilota un Ferrari y eso es garantía de éxito.

Precisamente de esa garantía quería hablar y no tanto del mundial. Cuando Alonso fichó por Ferrari me dió la sensación de estar ante un cambio de ciclo. Se juntaba un piloto ganador y una escudería ganadora absolutamente volcada. Circunstancias más que suficientes para intentar acometer el asalto al título que tan cerca está.

Además, se parece la trayectoria de Alonso a la que tuvo Michael Shumaquer. El alemán ganó con títulos consecutivos con 25 y 26 años en un equipo menor, el Benetton. Lo mismo hizo Alonso algo más joven en Renault. Tras varios años de sequía Michael volvió a ser campeón en el año 2000, precisamente con Ferrari a la edad 29 años. Los mismos años que tiene Alonso y una situación parecida en la que Ferrari viene de varios años de sequía. Demasiados para una escudería ganadora.

Son coincidencias por supuesto, que bien podrían hacerse añicos si Fernando no gana el mundial. Pero no podemos negar que la trayectoria es realmente parecida. Si Fernando gana este año estoy convencido de que Ferrari se volcará aún más, iniciándose un círculo virtuoso. El resto lo haría la competitividad de Alonso, muy superior a la de cualqueir otro piloto.

Es cierto que los Red Bull y pilotos ambiciosos como Hamilton tratarán, de ganarle este mundial primero, y de evitar que Alonso cree una nueva dinastía en Ferrari.

Mientras tanto, asistiremos en las próximos semanas a un apasionante campeonato de Fórmula 1, en el que con suerte sólo se hablará de una persona, del campeón, Fernando Alonso.

Alonso es Ferrari

Hay pocas marcas tan reconocidas como Ferrari. A nivel mundial todo el mundo identifica el rojo con la marca italiana, y en Italia los seguidores de Ferrari se cuentan por miles. Ferrari es para muchos de ellos una religión.

Ferrari es lo que es, en gran medida por sus pilotos. Como pocas escuderías la marca italiana ha conseguido identificar unos valores comunes a los de sus pilotos ganadores. Me refiero a valores como la competitividad extrema, cierta prepotencia y mucho carisma. Valors que encarnaron a la perfección ilustres como Shumacher o Senna y que ahora se reflejan a la perfección en Alonso.

Ese es el gran acierto de Ferrari, contratar a un piloto como Fernando Alonso que siente los valores de Ferrari como pocos. Y ese precisamente fue su gran error cuando fichó a un piloto tan frío y poco carismático como Raikonen. Los valores de Ferrari son en gran medida los valores de Italia, y por eso, existe una comunión tan grande, no vista en otras escuderías.

A estos valores se le suman el carácter latino de Alonso y también de Massa.Este último aporta su nacionalidad brasileña que enlaza con el mito perdido de Senna. Sin embargo en el carioca no se ven esos valores con tanta claridad como en el español. Por eso es fácil que veamos una rápida identificación de Italia y sus seguidores de Ferrari con Alonso.

Para ambas partes la nueva relación debería ser una perfecta simbiosis. Ambos se aprovechan de las cualidades del otro y se retroalimenan. Por eso es una relación tan prometedora.Bueno, por eso y porque el señor Emilio Botín ha invertido una buena suma de dinero. Donde el cántabro pone el ojo, saca la pasta. El Banco Santander se une a esta perfecta simbiosis aporta precisamente los mismos valores, una fiera competitividad, y la prepotencia y carisma de su presidencia y jefe sumo, Don Emilio Botín.

Como la santísima trinidad son tres en uno, excluyendo a Massa claro, con los problemas que esto pueda ocasionar. Una para todos y todos para una.

La vuelta de Carlos Sainz

En realidad ya el título es injusto porque Carlos Sainz siempre ha estado “ahí”, en la brecha. La vuelta se refiere más a la vuelta al triunfo absoluto, al número 1. Su reciente victoria en el Dakar es como poco una recompensa por tantos años de desgracias.

Aunque la verdadera desgracia de Carlos Sainz es que se le recuerde más por los malos momentos que por los buenos. Su problema fue quizá ganar los mundiales demasiado pronto (1990 y 1992) y perder después un par de mundiales a las puertas del éxito.

Su otro problema sería el haber coincidido con pilotos de tanto nivel como Sebastian Loeb o Marcus Gronholm. En una época en la que existe una clara tendendia a valorar los éxitos aunque sean de manera efímera es justo reconocer la tremenda trayectoria del piloto madrileño.

Una trayectoria que consolida ahora con el primer triunfo español en el dakar en la categoría de coches. Su triunfo actual como sus triunfos pasados pero también su espectacular curriculum con 4 subcampeonatos y 3  terceros puestos le avalan como el mejor piloto de la historia de nuestro país.

Felicidades campeón!

Fernando Alonso entra en la historia de Fórmula 1

En el mundo del deporte, los deportistas vienen y van ,y apenas unos pocos privilegiados logran ser recordados durante años por sus grandes gestas. Es ciertamente difícil formar parte de esta historia si no se está en los mejores equipos.

Al igual que la fama y el dinero de verdad llega en las grandes empresas, de igual manera ocurre con los deportistas. Para obtener ese estatus no sólo basta con ganar títulos y ser uno de los 3 mejores del mundo en tu deporte sino que es necesario además estar en los mejores equipos. Le ha pasado a Pau Gasol con los Angeles Lakers, le pasó a Zidane con el Real Madrid y le va a pasar ahora a Fernando Alonso con Ferrari.

Son equipos todos ellos que hacen grandes a sus integrantes. Forman parte de la historia pasada, presente y futura, y por tanto es esencial formar parte de ellos si se quiere entrar en la historia por la puerta grande.

En el caso de Alonso es curioso además el paralelismo con Michael Shumacher, el más grande corredor de todos los tiempos.El también ganó dos títulos antes de acabar en Ferrari y  lo hizo casi a la misma edad (a los 27 años).

A Alonso le ha llegado un año más tarde, con 28 años, pero si se cumplen los paralelismo podemos afirmar que lo mejor de Fernando está por llegar. A pesar de la gesta de ganar dos títulos mundiales, todos entendemos que lo realmente meritorio es acabar en Ferrari, y más con ese sueldo, y con la previsible inversión que hará Ferrari para devolver a su marca al lugar que le corresponde.

Ferrari es la marca de la fórmula 1 por excelencia. Hablar de Ferrari es hablar de potencia,calidad, prestigio y exclusividad. Es además el entorno perfecto para catapultar a un corredor apoyado además por el patrocinio de Santander.Como en el reino animal, se trata de una simbiosis perfecta entre Ferrari y Santander. En esto como en casi todo lo relacionado con el mundo de la empresa, nadie supera al magnate Botín. Seguramente tenía esto planeado desde hace tiempo, y a buen seguro ya ha calculado los ingresos por tener al primer corredor español (Gene aparte) como piloto titular en Ferrari. Los españoles empezaremos a ver a Ferrari como una marca amiga, y la asociaremos con Santander.

Una combinación perfecta desde el punto de vista del marketing, color rojo incluido, y que parece que está diseñada por un lado, para retornar a Ferrari a lo más alto de la mano de uno de los dos mejores pilotos de la Fórmula 1(el otro sería para mi el odiado Hamilton) y por otro, para impulsar la marca Santander ya no sólo por España que ya lo está, sino por el resto del mundo.

En definitiva, la relación perfecta, gana Alonso, Ferrari, Santander y nosotros como aficionados.Eso si económicamente no veremos un duro, pero eso nos pasa con cualquier deporte.

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