Una máquina humana llamada Simone Biles

Llegan los Juegos Olímpicos y de pronto nos sentamos frente al televisor para ver deportes que durante los 4 años anteriores no hemos visto ni leído. Pero tras varias sesiones, artículos especializados respectivos y las opiniones de las comentaristas, nos volvemos todos especialistas.

Y así, puedo afirmar con toda rotundidad que Simone Biles es una máquina de la gimnasia artística. En mi vida he estado en un espectáculo de esos en directo ni jamás he subido a unas anillas, o paralelas, ni mucho menos he hecho un salto, (ni mortal ni no mortal), ni para delante ni para atrás.

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Pero lo cierto es que viendo el otro día su prueba en la competición individual por aparatos, me pareció fabulosa. Seguramente condicionado por la opinión de las comentaristas, que decían que efectivamente era fabulosa. Y puede ser que mi mente fácilmente influenciable pensase eso lo mismo.

Simone Biles ganó con holgura el concurso, con la última prueba en suelo en la que saltó más alto y dio más vueltas que el resto. Con una asombrosa tranquilidad, como si fuese imposible no caer de pie tras una doble pirueta de esas, ni fuese posible error alguno.

Me alegré sinceramente por esa deportista que aparecía acumular muchas horas de entrenamiento (seguramente las mismas que el resto de sus oponentes), pero que aún así sonreía tímida, a pesar de ser la campeona olímpica y varias veces campeona del mundo.

Cuando varios días después  la vi fallar en barra y llevarse “solamente” una medalla de bronce es cuando le di aún más valor a sus cuatro oros. Efectivamente esta chica era humana, también fallaba, y para realizar a la perfección sus ejercicios tenía que concentrarse y entrenar igual de duro que las demás. Una atleta que entra por la puerta grande de la historia olímpica y de la gimnasia artística

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Phelps y 1.000 veces Phelps

Michael Phelps

Michael Phelps

En realidad el título sería Phelps y 28 veces Phelps, el número total de medallas que ha conquistado el estadounidense en todos los juegos olímpicos en los que ha participado.Con 31 años, Phelps es el deportista con más oros y medallas en la historia del olimpismo, más medallas que muchos países, y más medallas de las que cualquier otro deportista de élite pudiera soñar.

En él confluyen todas las características de un gran campeón: talento, ambición y perseverancia. Eso explica que a su edad, habiéndolo ganado todo previamente, haya decidido seguir compitiendo. Y eso significa renunciar a los placeres de la fama y tirarse cada mañana al agua, durante horas, para salir exhausto y seguir manteniendo los horarios día tras día.

Así lo ha hecho el nadador norteamericano durante prácticamente toda su vida, desde que empezó a prepararse para ser el mejor del mundo y el mejor de la historia. El mejor deportista de la historia, así suena, y así es. Porque, a sus 31 años, una edad en la que la mayoría de los nadadores hasta hace poco estaban defenestrados, él es capaz de competir con los más jóvenes. Los que deberían tener más fuerza y ganas que el norteamericano se encuentran con un nadador con la misma ilusión que ellos.

Por eso, quizá el título sí deba ser el de 1000 veces Phelps,

Una nueva heroína: Carolina Marín

Para los que han dejado de creer en Rafael Nadal como el héroe deportista español, llega con sangre nueva y con el balear como ídolo, la doble campeona del mundo de bádminton, Carolina Marín.

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Una chica, que con solo 22 años, ha removido el bádminton mundial dominado históricamente por jugadores asiáticas. Un deporte mayoritario en aquellos países, pero minoritario en España, por desgracia, como muchos otros deportes que cuando los ves por la televisión resultan entretenidos.

Esta onubense ha hecho el más difícil todavía, siendo la número 1 del mundo y logrando dos mundiales consecutivos, venciendo a las mejores jugadores asiáticas. Un ejemplo de coraje que recuerda sin duda al mejor Nadal. Siempre concentrada y sin tirar nunca la toalla, la hemos visto remontar partidos en los que iba 5 o 6 puntos por debajo. Atesora además muchísima calidad, pero sobre todo esas ganas y esa fuerza mental que tan bien conocemos.

Son este tipo de deportistas, carismáticos y ganadores, los que crean afición y los que mejor representan y dignifican el deporte español. Hace tiempo que venimos viendo a las chicas del balonmano o baloncesto, o a selecciones masculinas de fútbol sala, baloncesto u otras muchas, demostrar estos valores.

El fútbol es y será siempre el deporte mayoritario y yo uno de sus seguidores, pero convendría hacerlo hueco a toda esta gente e intentar popularizar entre los más jóvenes su práctica. Ni caben todos en el mundo del fútbol ni es necesario dedicar todo el espacio televisivo a ese deporte.

Viendo a Carolina Marín ganar en Indonesia, uno de los países más poblados del mundo y observando como allí es una heroína, da pena comprobar como solamente le hacemos seguimiento en puntuales momentos, yo incluido. Aunque es labor de las federaciones y del Consejo Superior de Deportes impulsar estos deportes y labor de las cadenas públicas publicitarlos. Si lo hacen bien, seguro que un buen puñado de aficionados estaremos dispuestos a seguirlos.

El corazón del Real Madrid trae la novena Euroliga a casa

Campeones de la novena Euroliga del Real Madrid

Felipe Reyes levantado la Copa de campeón de la Euroliga

Habían pasado 20 años desde la octava, también en España, en Zaragoza, precisamente contra el Olympiakos. Y era también la tercera final de los chicos de Laso, y ya se sabe que a la tercera va la vencida, nunca tan real como esta vez.

 Llegar a una final de Euroliga es difícil, ganarlo más aún; pero llegar una vez, perder, levantarte, volver a llegar siendo el claro favorito, perder, y al año siguiente, sin el mayor presupuesto, repetir hazaña para ganar esa vez; eso si es meritorio. Y eso, quizá identifique el espíritu del Real Madrid, luchar siempre, creer en la victoria.

 El espíritu no es ganar siempre porque en deporte eso no es posible. Y en el baloncesto en 1 minuto puedes perder un partido ganado. Por eso la victoria del Real Madrid, en un grandísimo partido ayuda a que la sección de baloncesto siga teniendo sentido.

 Mucho mérito lo tiene Pablo Laso que ha construido un equipo que después de muchos años ha vuelto a la élite para ser competitivo. Ha jugado prácticamente todas las finales(de 12 de 15 y 8 títulos) y sí es cierto que se han desaprovechado algunas finales, y otras como la de liga del año pasado en la que el Real Madrid se dejó llevar han sido responsabilidad del equipo técnico por no saber motivar. Y de igual manera, esta victoria es mérito suyo por ser capaz de levantar el ánimo a una plantilla y de mantener la intensidad durante toda la competición.

 Han sido claves los fichajes que le han dado al Real Madrid el corazón que no tenían y mucha veteranía. El MVP Nocioni, determinante en la final de la copa del rey, lo ha sido también en esta. Siempre hay que tener a un argentino en el equipo y más si son de la talla de Nocioni, jugador de 36 años, que ha aportado de todo en estas semifinales. Hoy le ha acompañado  el lituano Maciulis y ayer, Rivers y Ayón.

Noccioni  en la final de la Euroliga

Noccioni tapona un balón

 Todos ellos importantes junto con el resto de la plantilla. Los Sergios dominando el juego, Rudy aportando a pesar de la lesión, Felipe batallador y un Carrol entonadímo al que le tocaba un partido así en una final. El americano es un tirador, un jugador de rachas pero además es un profesional espectacular. Le tocaba ser el revulsivo en un momento complicado tras un parcial de los griegos de 10-0. Y ahí, esos 3 triples de Carrol, con esa mecánica perfecta, han dado alas a los blancos hasta el final.

Además de la faceta ofensiva, especial mención a la defensa blanca que dejó en 3 puntos a su líder Spanoilus. Con varios defensores siempre encima, cambios rápidos y mucha concentración en ningún momento el Olympiakos tuvo facilidades.

 Esta victoria es un premio para el equipo y los aficionados que justifica los últimos años y que permite mantener la confianza en un proyecto que desde el inicio ha devuelvo la ilusión a la gente. El baloncesto del equipo de Laso es bonito de ver, pero sin resultados difícil de justificar. Bueno, pues aquí está la novena.

Los “Hispanos” ganan el Mundial de balonmano

No me desagrada especialmente el título de “hispanos” de esta magnífica selección española de guerreros. Como mínimo me agrada más que “la roja”, aunque menos que España. En todo caso, el título sí refleja esa combatividad de un equipo que ha sorprendido masacrando a Dinamarca.

Ese resultado equivaldría a un 6-0 en fútbol o una victoria en baloncesto de 30 puntos, algo que no se corresponde con el nivel real de ambos equipos. Ni España es tan buena ni Dinarmarca tan mala. El de ayer fue uno de esos pocos partidos en los que un equipo lo hace todo bien y otro todo mal. Por un momento, daba casi hasta pena. España lo metía todo, tiros imposibles, de larga distancia, a la contra…, mientras que Dinamarca en ocasiones delante del portero no acertaban con grandes paradas del portero español.

El resultado una paliza española que convierte a España en bicampeona del mundo, y que muestra el potencial español en este deporte en las últimas décadas. El equipo se ha sabido regenerar y ha contado sobre todo con un gran entrenador, Valero Rivera.

Celebración de los hispanos

Celebración de los hispanos

Es un triunfo para la historia que nunca se va a volver a repetir en esas circunstancias especiales que eran jugar en casa y avasallar al rival y tratarle como a un equipo menor, no de segunda categoría, sino de tercera.

¡Bravo por los españoles!

La confesion de Amstrong y el eco en otros deportes

La confesión de Amstrong constata lo que los muchos sabíamos, que el dopaje forma parte del ciclismo y que lo raro no es que se produzca sino que haya, como bien dijo el americano, cinco héroes que no se dopen.

Amstrong y Oprah

Amstrong y Oprah

La entrevista de Oprah  a Amstrong  pone de manifiesto que es el propio deporte el que está podrido desde sus raíces, y que los ciclistas se ven obligados de alguna manera a recurrir al dopaje para competir en igualdad de condiciones. Pero, que nadie se equivoque, el americano confiesa porque la USADA le ha puesto contra las cuerdas y porque de ello algo sacará. De lo contrario asistiríamos al sainete diario en el que los ciclistas, directores de equipo y demás personal nos toman por tontos y creen que no sabemos lo que se cuece entre bambalinas.

Amstrong bien podría fácilmente seguir presumiendo de sus 7 tours como muchos otros deportistas presumen de logros y de estar limpios. Si un tipo como Amstrong, sometido a todo tipo de controles antidopaje, fue capaz de esquivar los positivos de una u otra manera, que no ocurrirá en otros deportes. La gran diferencia, quizá sea, que deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis tienen por algún motivo una inmunidad que les permite pasar de puntillas por este grave problema, pareciendo ajenos. La realidad es bien distinta. Personajes como Pereiro, que no es la primera vez que lo menciona, son de los pocos que hablan claro. ¿Se acuerdan cuando un par de “iluminados” denunciaban el dopaje de Amstrong?

 Lo más grave de todo el asunto es seguir pensando que esto se circunscribe al ciclismo, como si aquel deporte, que es especial duro, fuese el único que reuniese las condiciones para tener recurrir al doping. El dopaje está unido al deporte de élite, a la máxima exigencia deportiva y a la competitividad extrema. Y lo está porque de ello depende el resultado final, donde una mínima ventaja externa provoca una diferencia de resultado.

 A las pruebas me remito con el caso de Amstrong pero con los conocidos en atletismo de Marion Jones o sin ir mas lejos en España donde hemos tenido no pocos casos de dopaje entre atletas. Tampoco hace falta ser muy agudo para pensar que en otros deportes existe la misma exigencia física. Porque si en ciclismo el esfuerzo físico es duro y constante, en otros deportes como el fútbol, es más explosivo e irregular, pero requiere de algo que no tienen los dos deportes anterior, pensar en los movimientos. Esos movimientos consumen esfuerzo y oxígeno y requieren de la claridad mental de los futbolistas, además por supuesto, de la cantidad de golpes que se reciben. El piragüista Javier Herranz afirmaba el otro día:

“Con la hormona del crecimiento te recuperas antes. Cuando tienes la pierna machacada, te la tomas y te recuperas. Te ayuda a controlar el peso, la grasa… En el fútbol, un deporte explosivo, que te deja destrozado después de un partido, esta hormona te recupera en un día”

 

Donde haya máxima exigencia deportiva y dinero en juego habrá dopaje, porque supone una ventaja competitiva que a la larga se convierte en un elemento necesario para competir. Por eso, ya los ciclistas amateurs comienzan a doparse porque ese extra es el que les dará el plus para poder convertirse en profesionales algún día o al  menos competir. Y por eso, cuando yo jugaba al fútbol 7 en mi barrio con una panda de amigos no nos dopábamos, porque no había nada en juego más que el orgullo de ganar.

Lance Amstrong, de héroe a villano

Decía ayer Lance Amstrong que las dos últimas semanas habían sido horribles sin decir mucho más acerca de las terribles acusaciones de dopaje provenientes de la Agencia de Dopaje Norteamericana. Casi unas pocas horas después el ganador de la Vuelta a España, Alberto Contador, sancionado recientemente con dos años de suspención por dopaje, recibía un caluroso aplauso de homenaje en el estadio Santiago Bernabeu.

El ciclismo y el mundo del deporte tiene estas cosas, pasas de héroe a villano en un segundo y de pronto todos saltan contra ti. O puede ser que vivas el proceso varias veces como Alberto Contador, de héore a villano y ahora nuevamente héroe.

Resulta todo algo incomprensible. Amstrong, el todopoderoso ciclista que combatió un cáncer para convertirse en el mejor ciclista de todos los tiempos se va a convertir ahora en el deportista más tramposo y dopado también de todos los tiempos.  No ha sido en cuestión de segundos pero sí muy rápido como el tejano ha pasado de ídolo o basura de la sociedad.

Yo supongo que entre medias todo el pastel que tenía el americano montado tenía que saberse. En realidad lo sabíamos quienes escuchábamos a los que lo acusaban, cosa que pasó en numerosas ocasiones. Así que no tengo dudas de que estaban todos al tanto del dopaje sistémico de Amstrong y ya de paso del resto de ciclistas, incluido Contador.

Y lo saben y lo sabían tanto los organizadores de los eventos, como por supuesto los propios ciclistas como los periodistas afines. La diferencia es que solamente actúan como manada,ya sea defendiendo o atacando, cuando la presa ya es débil. Si después se vuelve fuerte le vuelven a apoyar.

Así funciona este mundo de intereses donde de pronto nadie se explica lo de Amstrong, ignorando las confesiones de compañeros suyas, los rumores y por qué no decirle la evidencia de los hechos.

Pero supongo que es más fácil creer en héroes que en villanos, y desde luego es mucho más gratificante y estimulante pensar en la superación natural y el talento de nacimiento que rebuscar posibles ayudas externas, tramposas la mayoría de las veces. No tenemos un ejemplo tan alejado en España…

 

 

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/10/12/ciclismo/1350035743.html

Un tipo llamado Félix

Ayer pudimos asistir en director a una hazaña de la que es posible que ni siquiera seamos conscientes. El salto a más de 36.000 metros de Félix Baumgartner hizo que el austriaco rompiese la barrera del sonido y nos puso además los pelos de punta a muchos cuando vimos como una especie de “objeto” blanco caía sin control. Después comprobamos como ese “objeto” se estabilizaba para finalmente comprobar como llegaba al suelo sano y salvo como hiciera en otros 2500 saltos.

 Félix Baumgartner no es un chalado o un loco es simplemente un tipo que percibe la vida de manera distinta y que busca constantes emociones. Le guía sin duda la adrenalina, una droga fuerte y adictiva, y las nuevas emocionas. Por eso, después de tirarse en paracaídas desde todos los lugares posibles pensó que lo que le quedaba era hacerlo “fuera de la tierra” y repetir un salto que solamente había logrado una persona hacia ya más de 50 años, Joseph Kittinger, quien le guiaría precisamente desde el puesto de control.

 La gente como Félix que busca esas emociones fuertes sabe que la vida se puede acabar en cualquier instante, pero prefieren vivirla de esa manera. Me recuerda mucho a los alpinistas que tras conquistar un 8.000 se plantean otro como reto. Todos ellos guiados por la misma necesidad de nuevas experiencias viven al límite.

 ¿Están locos? Quizá estemos locos el resto que disfrutamos de vidas anodinas, muchas veces aburridas, sin realizar lo que realmente deseamos, embargados con la perezosa rutina del día a día.

 Nunca he tenido un ídolo pero si lo tuviera sería este austriaco que ayer hizo que me subiesen las pulsaciones y que hoy es un hombre récord, haciéndonos vivir a los nacidos después de la conquista de la luna un pequeño hito parecido que es posible que traiga después nuevos hitos.

 Enhorabuena Félix!

 

La acusación de David Millar a Indurain

David Millar, un ciclista de cierto peso por su historial, puso en duda que Miguel Indurain no se hubiese dopado.

Miguel Indurain

Miguel Indurain

Para  los que estamos más aventajados en este del dopaje no nos sorprende en absoluto. Fue José María García el que hace poco comentó la actualidad del mundo del dopaje y dijo algo similar:

“Indurain se retiró justo antes de que comenzaran a realizarse análisis de sangre”

Pero eso fue hace apenas un par de años, porque mucho antes en una entrevista que le hizo a Miguel Indurain le preguntó directamente por el asunto con unas respuestas del navarro más que dudosas. El periodista le preguntó a Indurain si se había dopado en algún momento, y la respuesta de fue la siguiente:

“Es un tema del que prefiero no hablar”.

José María García utilizó uno de esos silencios tan periodísticos para a continuación volver a formular la pregunta. la respuesta esta vez fue aún más dudosa:

 “Sin comentarios… siguiente pregunta”


Tras los consabidos dopajes de Alberto Contador, Amstrong, Riis o Ulrich, los últimos grandes campeones a pocos le deben quedar duda de la limpieza de este deporte. Una limpieza que por desgracia no debe haber existido casi nunca. No, tampoco en la época de Indurain. Sabemos que también Perico Delgado se vio envuelto en una polémica de dopaje y si rascásemos un poco podríamos remontarnos muchos más años.

No se trata de fustigarse constantemente. Indurain fue un gran campeón, un ciclista excepcional pero nada de eso puede ocultar que seguramente se dopó como el resto. No por ser español dejó de hacerlo. Conviene por tanto no tirar de hipocresía.

Hemos visto como en Estados Unidos no han tenido ningún reparo en colgar de un palo a Amstrong. Nosotros en cambio todavía andamos justificando a Contador preguntándonos porqué aquel filete precisamente tenía clembuterol.

Amstrong, ¿el fin de una era dopaje?

La diferencia entre un país serio, Estados Unidos, y un país que no lo es, España, bien podría ser la actuación de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos(USADA) contra un deportista símbolo de un país, mediático como pocos y profundamente admirado como es Lance Amstrong

 Para los organismos de aquel país,  y la justicia americana, hay dos cosas intolerables: la mentira y los tramposos. Más allá de estos dos elementos cruciales para entender muchas de las cosas que han pasado en Estados Unidos puede existir una amplia escala de grises.

 Esto explica la acusación contra un corredor del que se viene sospechando casi desde el mismo momento en el que empezó a ganar Tours. Su cáncer previo sirvió como cortina de humo para tapar aquello, aprovechando una enfermedad, que fue real, para implantar un modelo de dopaje sistémico, no ya en un corredor, si no en todo un equipo.

 De eso se le acusa a Amstrong y no del uso puntual de una sustancia dopante, que también sería grave. Se le acusa de hacer trampas sistemáticamente durante todos estos años y de poner también en riesgo su vida y la de muchos de los integrantes de su equipo. Porque tal y como narraban algunos ciclistas altamente denostados por sus declaraciones en contra de Amstrong, si formaban parte de su equipo tenías que acatar sus reglas. Y entre estas reglas figuraban un complejo procedimiento de dopaje que incluía médicos, directores, compañeros. Y por supuesto, muchos de ellos españoles. Los mismos que seguramente en España se irán de rositas por no contar con organismos con la fuerza suficiente y el coraje para hacer lo que ha hecho la USADA.

 Pero a Amstrong también se le acusa de utilizar su influencia( y dinero) para ocultar positivos y otras pruebas que demostrarían que se dopó de manera reiterada durante varios Tours. Nada por cierto que no se supiera.

 Este organismo se basa en múltiples pruebas, entre las que figurarían análisis de sangre del deportista pero también múltiples testimonios. Testimonios de ciclistas estadounidenses ante un organismo oficial. Eso significa, como sucedió en el caso de Marion Jones, que una declaración entrañaría graves consecuencias en caso de ser falsa. Comprobamos con Clinton, la falsedad en las declaraciones es algo gravemente castigado en aquel país.

 Así pues, con estos ingredientes, Amstrong ha decidido tirar la toalla. Todo baja una sarta de acusaciones y cantos al sol, hablando de caza de brujas, envidias y otras lindezas. Lo verdaderamente triste de todo este caso es que trece años después tenga que llegar un organismo, en principio ajeno al ciclismo, para hacer lo que se debería haber realizado hace mucho tiempo, sancionar a Amstrong.

 Como ya es tarde, solo queda el recurso de retirarle todos sus logros conseguidos y condenarle de por vida, deportivamente hablando. Hablamos pues de medidas ejemplerizantes, necesarias para lanzar un mensaje claro y único, el dopaje se castiga severamente.

 Todo lo que no sea conducente a este tipo de medidas, con tibiezas como las de nuestros políticos y dirigentes deportivos, en el caso de Contador, por ejemplo, significa mandar un mensaje erróneo a la sociedad y a los deportistas.

 Dicen que cuando el río suena es que agua lleva. Con Amstrong lleva sonando demasiado tiempo pero también con otros deportistas. Quizá no haya que irse tan lejos para empezar a ver la luz… También hay otro refrán que dice que a todo cerdo le llega su San Martin (every dog has his day)