El corazón del Real Madrid trae la novena Euroliga a casa

Campeones de la novena Euroliga del Real Madrid

Felipe Reyes levantado la Copa de campeón de la Euroliga

Habían pasado 20 años desde la octava, también en España, en Zaragoza, precisamente contra el Olympiakos. Y era también la tercera final de los chicos de Laso, y ya se sabe que a la tercera va la vencida, nunca tan real como esta vez.

 Llegar a una final de Euroliga es difícil, ganarlo más aún; pero llegar una vez, perder, levantarte, volver a llegar siendo el claro favorito, perder, y al año siguiente, sin el mayor presupuesto, repetir hazaña para ganar esa vez; eso si es meritorio. Y eso, quizá identifique el espíritu del Real Madrid, luchar siempre, creer en la victoria.

 El espíritu no es ganar siempre porque en deporte eso no es posible. Y en el baloncesto en 1 minuto puedes perder un partido ganado. Por eso la victoria del Real Madrid, en un grandísimo partido ayuda a que la sección de baloncesto siga teniendo sentido.

 Mucho mérito lo tiene Pablo Laso que ha construido un equipo que después de muchos años ha vuelto a la élite para ser competitivo. Ha jugado prácticamente todas las finales(de 12 de 15 y 8 títulos) y sí es cierto que se han desaprovechado algunas finales, y otras como la de liga del año pasado en la que el Real Madrid se dejó llevar han sido responsabilidad del equipo técnico por no saber motivar. Y de igual manera, esta victoria es mérito suyo por ser capaz de levantar el ánimo a una plantilla y de mantener la intensidad durante toda la competición.

 Han sido claves los fichajes que le han dado al Real Madrid el corazón que no tenían y mucha veteranía. El MVP Nocioni, determinante en la final de la copa del rey, lo ha sido también en esta. Siempre hay que tener a un argentino en el equipo y más si son de la talla de Nocioni, jugador de 36 años, que ha aportado de todo en estas semifinales. Hoy le ha acompañado  el lituano Maciulis y ayer, Rivers y Ayón.

Noccioni  en la final de la Euroliga

Noccioni tapona un balón

 Todos ellos importantes junto con el resto de la plantilla. Los Sergios dominando el juego, Rudy aportando a pesar de la lesión, Felipe batallador y un Carrol entonadímo al que le tocaba un partido así en una final. El americano es un tirador, un jugador de rachas pero además es un profesional espectacular. Le tocaba ser el revulsivo en un momento complicado tras un parcial de los griegos de 10-0. Y ahí, esos 3 triples de Carrol, con esa mecánica perfecta, han dado alas a los blancos hasta el final.

Además de la faceta ofensiva, especial mención a la defensa blanca que dejó en 3 puntos a su líder Spanoilus. Con varios defensores siempre encima, cambios rápidos y mucha concentración en ningún momento el Olympiakos tuvo facilidades.

 Esta victoria es un premio para el equipo y los aficionados que justifica los últimos años y que permite mantener la confianza en un proyecto que desde el inicio ha devuelvo la ilusión a la gente. El baloncesto del equipo de Laso es bonito de ver, pero sin resultados difícil de justificar. Bueno, pues aquí está la novena.

Los “Hispanos” ganan el Mundial de balonmano

No me desagrada especialmente el título de “hispanos” de esta magnífica selección española de guerreros. Como mínimo me agrada más que “la roja”, aunque menos que España. En todo caso, el título sí refleja esa combatividad de un equipo que ha sorprendido masacrando a Dinamarca.

Ese resultado equivaldría a un 6-0 en fútbol o una victoria en baloncesto de 30 puntos, algo que no se corresponde con el nivel real de ambos equipos. Ni España es tan buena ni Dinarmarca tan mala. El de ayer fue uno de esos pocos partidos en los que un equipo lo hace todo bien y otro todo mal. Por un momento, daba casi hasta pena. España lo metía todo, tiros imposibles, de larga distancia, a la contra…, mientras que Dinamarca en ocasiones delante del portero no acertaban con grandes paradas del portero español.

El resultado una paliza española que convierte a España en bicampeona del mundo, y que muestra el potencial español en este deporte en las últimas décadas. El equipo se ha sabido regenerar y ha contado sobre todo con un gran entrenador, Valero Rivera.

Celebración de los hispanos

Celebración de los hispanos

Es un triunfo para la historia que nunca se va a volver a repetir en esas circunstancias especiales que eran jugar en casa y avasallar al rival y tratarle como a un equipo menor, no de segunda categoría, sino de tercera.

¡Bravo por los españoles!

Las chicas españolas son guerreras

A las jugadores españolas de balonmano las llaman las guerreras olímpicas. Representan como pocos españoles la antigua furia española, ahora denostada, y que muestran sin embargo a un grupo de chicas con carácter, con garra, con fuerza, con algo de furia, pero también con mucho talento. Tras ganar a Croacia en un excelente partido están en semifinales aspirando a todo.

Jugadora española de balonmano celebrando un gol

Jugadora española de balonmano celebrando un gol

De igual manera se podría hablar de las chicas del waterpolo, guerreras acuáticas, de cuerpos fuertes, mentalidad de hierro y pulmones de litio. Competidoras natas que en su primera participación olímpica se juegan esta noche el pase a la final contra Hungría.

Ese sentimiento de fuerza y orgullo lo ha mostrado en estas olimpiadas con más claridad que nadie la waterpolista española Maica García: “Yo por una medalla mato”. Esa es la actitud que he echado de menos en muchos deportistas, un inconformismo puro, un hambre de lucha y de victoria. Parece como si el hecho de competir en Londres, con todo un Imperio Británico en liza nos hubiese empequeñecido, recordando otros tipos en los que España perdía su Imperio a manos de Nelson. Quizá haya que recordar tiempos mejores como cuando Blas de Lezo destrozaba a la flota inglesa unas décadas antes.

 En algún momento de nuestra historia las mujeres han tomado el relevo de la verdadera furia española, ese sentimiento de fuerza, casta y orgullo que hace que te sobrepongas al dolor, al esfuerzo e incluso a una relativa superioridad rival.

 Es fácil ganar cuando se es el mejor, el más rápido, el más fuerte o el más talentoso. En esos casos, uno tiene la sensación de que se impone el orden natural, como cuando un león caza a un cervatillo.  Me ocurre cuando veo a Federer casi ganar sin esfuerzo o incluso a un Bolt con una zancada prodigiosa. Tiene mérito sin duda porque entrenan duro pero lo tendría mucho más si no tuviesen ese talento privilegiado. Quizá por eso ver ganar a Nadal me resulta más esperanzador o ver a Pistorius sobreponerse a su discapacidad. Quizá ese sentimiento explique porqué normalmente apoyamos al más débil, al pequeño, frente al fuerte.

Ese sentimiento de David contra Goliat es el que veo con las chicas españolas, sobreponiéndose a todo y escalando año a año puestos. Lo aplicado para estos dos equipos también vale para muchas otras deportistas.

 Al frente de todas ellas, la sevillana, Marina Alabau, talento puro, es cierto, pero explotado al máximo lo que le ha hecho ganar con holgura, sin dudas, sin miedo, pero con fuerza y garras.

El Barcelona aspira a ganar la ASOBAL 5 años después

Cinco años después de ganar la última liga, en el año 2005-2006, la sección de balonmano está a punto de volver a hacerlo a costa de un Ciudad Real al que le quedan muy pocas opciones en liga de defender su título. Los de Dujshevaev después de dominar la competición doméstica durante 4 años consecutivos pero también la competición europea logrando 3 de las cinco últimas EHF Champion (Copas de Europa) parece que este año han bajado nivel.

De la misma manera que aquel Barcelona histórico llevado de la mano de Valero Rivera también tuvo su final tras muchísimos años dominando España y Europa, parece que le ha llegado el turno al Ciudad Real. Un equipo que representa a una ciudad pequeña, poca conocido deportivamente si no fuese por los títulos de su equipo de balonmano.

Con todo, los muchachos del Ciudad Real todavía tienen la oportunidad de disputarle el título al Barcelona. Para ello necesitan ganar en su cancha, el Quijote Arena(no se podía llamar de otra manera). Algo que el Barcelona no ha hecho durante los últimos seis años. Eso sí, después quedarán solamente 3 jornadas en las que el Barcelona depende de sí mismo con una significativa ventaja.

Además, ambos equipos se juegan la llegada a las semifinales de la Copa de Europa, en la que solamente se podrían encontrar en la final. El Barcelona que ha ganado recientemente al pasado campeón el Kiel, por dos doles de diferencia en su casa, deberá mantener su renta en la difícil cancha alemana. Es precisamente el Kiel el otro gran dominador europeo de los últmos años, con dos títulos y varias finales perdidas, ante el Ciudad Real precisamente. Los manchegos por su lado tienen más opciones de ganar tras aplastar a su rival por 14 goles.

Balonmano: de vuelta a la lucha por las medallas

El camino de las medallas es duro y está lleno de altibajos. No queda tan lejos el mundial de Túnez de 2005 en la que España se proclamó campeona mundial tras juntarse varias de las mejores generaciones de la historia del balonmano español. Un triunfo que confirmaba una trayectoria de lucha por las medallas en anteriores torneos. Después de aquel gran mundial se confirmaría la presencia española en las medallas tras la plata en el Europeo del 2006. Sin embargo, desde entonces, España ha visto como su dominio ha ido disminuyendo hasta tocar fondo en el último mundial con un más que discreo puesto 13.

Con una Francia como una de las mejores selecciones de la historia liderada por Karabatic(una especie de Zidane del balonmano) y una Croacia talentosa y siempre competitiva España ha sufrido más de la cuenta para hacerse un hueco.Así, logró el año pasado un 6 puesto en el último europeo.

Se presentaba en este mundial con la dificultad añadida de competir con los nórdicos: Suecia, Dinamarca y Noruega además de Islandia. Equipos que han dominado las fases previas y que se han mostrado históricamente como rivales peligrosos. Se trata éste de un mundial donde la presencia de países no europeos es testimonial a excepción de Argentina, la única capaz de pasar a la segunda fase. El resto son países con poco potencial aunque Brasil tiene un buen futuro por delante.

Pues bien, 5 años después podremos volver a luchar por una medalla, quien sabe de que color en las semifinales y ojalá en la final. La selección española ha tenido que reconstruirse. Después de los éxitos vienen los fracasos y después nuevamente los éxitos. O al menos así debería ser en uno de los países con una de las ligas más competitivas. Le ha costado al gran Valero Rivera encontrar el equilibrio, pero por fin lo ha logrado juntando varias generaciones. Un proverbial Hombrados y jugadores ya veteranos como Entrerios, Chema Rodriguez, Rocas, Iker Romero o Garabalda, junto con la aportación de jóvenes omo Gurbindo, Ugalde o Canellas.

Esperemos que todos ellos y algún otro que me he dejado nos lleven al título, y si no es posible a las medallas.

P.D: Ha costado más de la cuenta pero ya funcionan los comentarios. Espero avalanchas…

La selección española de balonmano se vuelve con las manos vacías

La selección de Valero Rivera vuelve a quedarse fuera del podio aunque a diferencia del pasado mundial, en el que España quedó decimotercera, esta vez las sensaciones han sido mucho mejores.

Sin embargo, la no inclusión de España en las semifinales nada tiene que ver con la victoria de Francia ante Polonia sino con la derrota de la propia selección española ante los polacos en un espantoso partido. Si se quiere ser una selección campeona hay que ganar incluso en los días en los que no salen las cosas y por supuesto en los momentos claves ante los grandes rivales.

Hace tanto España era capaz de eso y mucho más y de hecho llegaron los títulos y los éxitos. Lo difícil sin embargo es mantenerse en la elite muchos años y ahora toca de hecho una pequeña travesía por el desierto. Ni siquiera la mano del que es uno de los mejores entrenadores España ha sido capaz de sacar todo su potencial. Jugadores no faltan, aunque quizá no se haya sabido acoplar convenientemente a los nuevos jóvenes.

España no lo olvidemos cuenta con jugadores como Juanin García, Iker Romero o Chema Rodriguez que están entre los mejores del mundo. Quizá no sea suficiente y se necesite un plus, que se suponía que iba a venir de la mano del mejor portero, Sterbik.

Por ahora solamente queda esperar hasta lograr de nuevo un conjunto ganador que sea capaz de lograr los éxitos del pasado.Difícil pero no imposible.

Valero Rivera, ante un nuevo reto

Para aquellos que desconozcan el balonmano español tengo dos nombres obligatorios para entender los últimos 10 años: Juan de Dios Román y Valero Rivera. El primero es ahora presidente de la federación tras un glorioso pasado de entrenador, y el segundo es el mejor entrenador en la historia española, habiendo llevado al Barcelona a lo más alto con tantos títulos nacionales e internacionales que necesitaría un post específico.

 

Como son amigos, Juan de Dios ha nombrado a Valero Rivera entrenador de la selección nacional, supongo que con la intención de gestionar el cambio de generación, y llevar al equipo a lo más alto posible en el Campeonato del Mundo que empieza el próximo 16 de enero en Croacia. El balonmano español lleva sacando jugadores desde primer nivel desde hace mucho tiempo, y hemos pasado de tener en su día al gran Rafael Guijosa como  número 1 a tener a otro crack, Juanín hace no mucho. Y entre medias, han aparecido muchísimos jugadores de talla mundial, como los Garralda,Barrufet,Chema Rodriguez o Alberto Entrerríos. En la actualidad Valero se ha encontrado en la selección con demasiados jugadores seleccionables. Muchos y buenos, bendito problema que dicen los seleccionadores.

El problema está como siempre en que todos tenemos a nuestro propio seleccionador y mientras unos apuestan por la juventud pura, otros lo hacen por la veteranía y otros hacen mezclas.Seguramente esto último es la solución ideal y es por lo que ha optado Valero, aunque por el camino se ha dejado a jóvenes de tanta calidad como Sarmiento o Raúl Entrerríos.

No sabría decir si ha estado o no acertado Valero, pero si tengo claro que hay que darles un margen de confianza, como se lo dimos a Aito, que dejó fuera a bases importantes en otros campeonatos como Sergio Rodriguez y Cabezas, o el siempre discutido Fran Vazquez.Por no hablar del eterno debate con Raul.

Al final a los entrenadores se les juzga por los resultados, aunque lo ideal es que se haga un balance de varios años.

En breve, podremos ver los primeros pasos de España  y valorar como llegan nuestros jugadores y si Valero ha estado o no acertado.Lo cierto, es que siempre es difícil gestionar los cambios generacionales, sobre todo cuando la mayoría de jugadores no son ni demasiado jóvenes ni demasiado viejos. Como dijo Aristóteles la virtud está en el término medio.Esperemos que Valero haya dado con ella.