La confesion de Amstrong y el eco en otros deportes

La confesión de Amstrong constata lo que los muchos sabíamos, que el dopaje forma parte del ciclismo y que lo raro no es que se produzca sino que haya, como bien dijo el americano, cinco héroes que no se dopen.

Amstrong y Oprah

Amstrong y Oprah

La entrevista de Oprah  a Amstrong  pone de manifiesto que es el propio deporte el que está podrido desde sus raíces, y que los ciclistas se ven obligados de alguna manera a recurrir al dopaje para competir en igualdad de condiciones. Pero, que nadie se equivoque, el americano confiesa porque la USADA le ha puesto contra las cuerdas y porque de ello algo sacará. De lo contrario asistiríamos al sainete diario en el que los ciclistas, directores de equipo y demás personal nos toman por tontos y creen que no sabemos lo que se cuece entre bambalinas.

Amstrong bien podría fácilmente seguir presumiendo de sus 7 tours como muchos otros deportistas presumen de logros y de estar limpios. Si un tipo como Amstrong, sometido a todo tipo de controles antidopaje, fue capaz de esquivar los positivos de una u otra manera, que no ocurrirá en otros deportes. La gran diferencia, quizá sea, que deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis tienen por algún motivo una inmunidad que les permite pasar de puntillas por este grave problema, pareciendo ajenos. La realidad es bien distinta. Personajes como Pereiro, que no es la primera vez que lo menciona, son de los pocos que hablan claro. ¿Se acuerdan cuando un par de “iluminados” denunciaban el dopaje de Amstrong?

 Lo más grave de todo el asunto es seguir pensando que esto se circunscribe al ciclismo, como si aquel deporte, que es especial duro, fuese el único que reuniese las condiciones para tener recurrir al doping. El dopaje está unido al deporte de élite, a la máxima exigencia deportiva y a la competitividad extrema. Y lo está porque de ello depende el resultado final, donde una mínima ventaja externa provoca una diferencia de resultado.

 A las pruebas me remito con el caso de Amstrong pero con los conocidos en atletismo de Marion Jones o sin ir mas lejos en España donde hemos tenido no pocos casos de dopaje entre atletas. Tampoco hace falta ser muy agudo para pensar que en otros deportes existe la misma exigencia física. Porque si en ciclismo el esfuerzo físico es duro y constante, en otros deportes como el fútbol, es más explosivo e irregular, pero requiere de algo que no tienen los dos deportes anterior, pensar en los movimientos. Esos movimientos consumen esfuerzo y oxígeno y requieren de la claridad mental de los futbolistas, además por supuesto, de la cantidad de golpes que se reciben. El piragüista Javier Herranz afirmaba el otro día:

“Con la hormona del crecimiento te recuperas antes. Cuando tienes la pierna machacada, te la tomas y te recuperas. Te ayuda a controlar el peso, la grasa… En el fútbol, un deporte explosivo, que te deja destrozado después de un partido, esta hormona te recupera en un día”

 

Donde haya máxima exigencia deportiva y dinero en juego habrá dopaje, porque supone una ventaja competitiva que a la larga se convierte en un elemento necesario para competir. Por eso, ya los ciclistas amateurs comienzan a doparse porque ese extra es el que les dará el plus para poder convertirse en profesionales algún día o al  menos competir. Y por eso, cuando yo jugaba al fútbol 7 en mi barrio con una panda de amigos no nos dopábamos, porque no había nada en juego más que el orgullo de ganar.

Lance Amstrong, de héroe a villano

Decía ayer Lance Amstrong que las dos últimas semanas habían sido horribles sin decir mucho más acerca de las terribles acusaciones de dopaje provenientes de la Agencia de Dopaje Norteamericana. Casi unas pocas horas después el ganador de la Vuelta a España, Alberto Contador, sancionado recientemente con dos años de suspención por dopaje, recibía un caluroso aplauso de homenaje en el estadio Santiago Bernabeu.

El ciclismo y el mundo del deporte tiene estas cosas, pasas de héroe a villano en un segundo y de pronto todos saltan contra ti. O puede ser que vivas el proceso varias veces como Alberto Contador, de héore a villano y ahora nuevamente héroe.

Resulta todo algo incomprensible. Amstrong, el todopoderoso ciclista que combatió un cáncer para convertirse en el mejor ciclista de todos los tiempos se va a convertir ahora en el deportista más tramposo y dopado también de todos los tiempos.  No ha sido en cuestión de segundos pero sí muy rápido como el tejano ha pasado de ídolo o basura de la sociedad.

Yo supongo que entre medias todo el pastel que tenía el americano montado tenía que saberse. En realidad lo sabíamos quienes escuchábamos a los que lo acusaban, cosa que pasó en numerosas ocasiones. Así que no tengo dudas de que estaban todos al tanto del dopaje sistémico de Amstrong y ya de paso del resto de ciclistas, incluido Contador.

Y lo saben y lo sabían tanto los organizadores de los eventos, como por supuesto los propios ciclistas como los periodistas afines. La diferencia es que solamente actúan como manada,ya sea defendiendo o atacando, cuando la presa ya es débil. Si después se vuelve fuerte le vuelven a apoyar.

Así funciona este mundo de intereses donde de pronto nadie se explica lo de Amstrong, ignorando las confesiones de compañeros suyas, los rumores y por qué no decirle la evidencia de los hechos.

Pero supongo que es más fácil creer en héroes que en villanos, y desde luego es mucho más gratificante y estimulante pensar en la superación natural y el talento de nacimiento que rebuscar posibles ayudas externas, tramposas la mayoría de las veces. No tenemos un ejemplo tan alejado en España…

 

 

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/10/12/ciclismo/1350035743.html

La acusación de David Millar a Indurain

David Millar, un ciclista de cierto peso por su historial, puso en duda que Miguel Indurain no se hubiese dopado.

Miguel Indurain

Miguel Indurain

Para  los que estamos más aventajados en este del dopaje no nos sorprende en absoluto. Fue José María García el que hace poco comentó la actualidad del mundo del dopaje y dijo algo similar:

“Indurain se retiró justo antes de que comenzaran a realizarse análisis de sangre”

Pero eso fue hace apenas un par de años, porque mucho antes en una entrevista que le hizo a Miguel Indurain le preguntó directamente por el asunto con unas respuestas del navarro más que dudosas. El periodista le preguntó a Indurain si se había dopado en algún momento, y la respuesta de fue la siguiente:

“Es un tema del que prefiero no hablar”.

José María García utilizó uno de esos silencios tan periodísticos para a continuación volver a formular la pregunta. la respuesta esta vez fue aún más dudosa:

 “Sin comentarios… siguiente pregunta”


Tras los consabidos dopajes de Alberto Contador, Amstrong, Riis o Ulrich, los últimos grandes campeones a pocos le deben quedar duda de la limpieza de este deporte. Una limpieza que por desgracia no debe haber existido casi nunca. No, tampoco en la época de Indurain. Sabemos que también Perico Delgado se vio envuelto en una polémica de dopaje y si rascásemos un poco podríamos remontarnos muchos más años.

No se trata de fustigarse constantemente. Indurain fue un gran campeón, un ciclista excepcional pero nada de eso puede ocultar que seguramente se dopó como el resto. No por ser español dejó de hacerlo. Conviene por tanto no tirar de hipocresía.

Hemos visto como en Estados Unidos no han tenido ningún reparo en colgar de un palo a Amstrong. Nosotros en cambio todavía andamos justificando a Contador preguntándonos porqué aquel filete precisamente tenía clembuterol.

Amstrong, ¿el fin de una era dopaje?

La diferencia entre un país serio, Estados Unidos, y un país que no lo es, España, bien podría ser la actuación de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos(USADA) contra un deportista símbolo de un país, mediático como pocos y profundamente admirado como es Lance Amstrong

 Para los organismos de aquel país,  y la justicia americana, hay dos cosas intolerables: la mentira y los tramposos. Más allá de estos dos elementos cruciales para entender muchas de las cosas que han pasado en Estados Unidos puede existir una amplia escala de grises.

 Esto explica la acusación contra un corredor del que se viene sospechando casi desde el mismo momento en el que empezó a ganar Tours. Su cáncer previo sirvió como cortina de humo para tapar aquello, aprovechando una enfermedad, que fue real, para implantar un modelo de dopaje sistémico, no ya en un corredor, si no en todo un equipo.

 De eso se le acusa a Amstrong y no del uso puntual de una sustancia dopante, que también sería grave. Se le acusa de hacer trampas sistemáticamente durante todos estos años y de poner también en riesgo su vida y la de muchos de los integrantes de su equipo. Porque tal y como narraban algunos ciclistas altamente denostados por sus declaraciones en contra de Amstrong, si formaban parte de su equipo tenías que acatar sus reglas. Y entre estas reglas figuraban un complejo procedimiento de dopaje que incluía médicos, directores, compañeros. Y por supuesto, muchos de ellos españoles. Los mismos que seguramente en España se irán de rositas por no contar con organismos con la fuerza suficiente y el coraje para hacer lo que ha hecho la USADA.

 Pero a Amstrong también se le acusa de utilizar su influencia( y dinero) para ocultar positivos y otras pruebas que demostrarían que se dopó de manera reiterada durante varios Tours. Nada por cierto que no se supiera.

 Este organismo se basa en múltiples pruebas, entre las que figurarían análisis de sangre del deportista pero también múltiples testimonios. Testimonios de ciclistas estadounidenses ante un organismo oficial. Eso significa, como sucedió en el caso de Marion Jones, que una declaración entrañaría graves consecuencias en caso de ser falsa. Comprobamos con Clinton, la falsedad en las declaraciones es algo gravemente castigado en aquel país.

 Así pues, con estos ingredientes, Amstrong ha decidido tirar la toalla. Todo baja una sarta de acusaciones y cantos al sol, hablando de caza de brujas, envidias y otras lindezas. Lo verdaderamente triste de todo este caso es que trece años después tenga que llegar un organismo, en principio ajeno al ciclismo, para hacer lo que se debería haber realizado hace mucho tiempo, sancionar a Amstrong.

 Como ya es tarde, solo queda el recurso de retirarle todos sus logros conseguidos y condenarle de por vida, deportivamente hablando. Hablamos pues de medidas ejemplerizantes, necesarias para lanzar un mensaje claro y único, el dopaje se castiga severamente.

 Todo lo que no sea conducente a este tipo de medidas, con tibiezas como las de nuestros políticos y dirigentes deportivos, en el caso de Contador, por ejemplo, significa mandar un mensaje erróneo a la sociedad y a los deportistas.

 Dicen que cuando el río suena es que agua lleva. Con Amstrong lleva sonando demasiado tiempo pero también con otros deportistas. Quizá no haya que irse tan lejos para empezar a ver la luz… También hay otro refrán que dice que a todo cerdo le llega su San Martin (every dog has his day)

El final del Caso Contador

El caso Contador es de principio a fin un conjunto de despropósitos que han acabado hoy con la sanción de dos años al ciclista. O al menos, este es el final si el corredor no recurre el veredicto del TAS en la justicia ordinaria. Todo el asunto pone en evidencia un deporte que todavía no ha entendido la necesidad de remar todos en una misma dirección. Y esa dirección no puede ser otra que reconocer el problema del dopaje del ciclismo. La connivencia de deportistas, entrenadores, equipos y federaciones e incluso organismos como la UCI no ayuda a sentar unas bases necesarias para atajar de raíz el problema. No es que sea sencillo hacerlo pero la vía adoptada por gran parte del entorno ciclista consistente en negar la existencia del dopaje desde tiempos inmemoriales no ayuda a asumir la importancia de renunciar a ello.

Tampoco ayudan unas normas y unas resoluciones incapaces de crear la necesaria seguridad jurídica para corredores. En el momento en que unos son sancionados y otros no por el mismo hecho todo el sistema entra en duda. Mientras haya unos países con unas normas distintas de otros y una importante politización del sistema va a ser difícil lograr la unificación de criterio. Existe en torno al dopaje una hipocresía consistente en criticarlo cuando es algo ajeno haciendo la vista gorda cuando se trata de algo propio. El paradigma de ello nuestro país, España, experta en esta hipocresía, la misma por cierto que niega la existencia de cualquier tipo de doping en el fútbol mientras acusa a deportes como el ciclismo.

Pero en todo caso, nada de esto debe restar importancia al hecho principal, el positivo de Alberto Contador y su falta de argumentos sólidos para probar su inocencia. Por tanto, conviene no llevarse a engaño y no utilizar el pésimo funcionamientos de todas las instancias para disminuir la culpa del ciclista. El ciclista, Alberto Contador, un fuera de serie sin duda de este deporte, dio positivo y se dopó mediante un conocido procedimiento. Y suya también fue la decisión de prorrogar un asunto que se ha dilatado demasiado en el tiempo. Bien es cierto que los plazos de comunicación así como la propia resolución del TAS dejan una la sensación de que el proceso ha sido anómalo.

 Aunque no habría existido ninguna anomalía si el propio corredor y su entorno hubiesen hecho lo adecuado y también lo que no hace casi ningún ciclista. Supongo que es mucho más difícil salir a la palestra y reconocer lo que todos sabíamos, asumir como un hombre y como un deportista la sanción por hacer trampas y de paso aprovechar eso para desvelar los trapos sucios del deporte. Es mucho pedir a Contador y a cualquiera pero es lo que debería haberse hecho en vez de utilizar la estrategia seguida. Una estrategia consistente en utilizar la opinión pública y los propios fallos del sistema para obtener un veredicto favorable.

 Así, Contador consiguió el apoyo público e incluso político hasta del presidente del gobierno lo que se tradujo en una dejación de funciones por parte de la Federación española de Ciclismo. En vez de sancionar al corredor como correspondía, la federación para evitar ser los malos de la película decidieron dejarlo en manos del TAS, ante el recurso presentado por la UCI y la AMA. Una decisión errónea y cobarde que ha provocado que meses después Contador sea sancionado. Lo que no fuimos capaz de realizar en nuestro propio país lo hicieron en un organismo internacional. Mientras nuestros Secretarios de Deporte, de federación, políticos y prensa defendían con uñas y dientes a Contador a sabiendas de la existencia evidente de un positivo, la prensa extranjera y los organismos internacionales acusaban al corredor de dopaje.

 Ahora Contador se enfrenta a una sanción de dos años, con carácter retroactivo, con la consiguiente pérdida  de Tour y Giro y la prohibición de correr hasta agosto. La misma sanción que hubiera obtenido si hubiese reconocido su dopaje o si la Federación española no se hubiese dejado llevar por su patrioterismo. A cambio, los amantes del deporte consideraríamos a Contador por lo menos un tipo valiente y a la federación una organización seria que defiende los valores del deporte.

 Nada me sabe peor que ver como un gran corredor como Alberto Contador que ha entrenado desde niño para ser un campeón es ahora sancionado. Cada caso de dopaje y cada correspondiente sanción hacen un daño terrible a la credibilidad del deporte. Por eso, en vez de aferrarnos a inocencias injustificables y a pruebas imposibles convendría desde el primer momento denunciar y criticar sin ambages a todos aquellos relacionados directa o indirectamente con el dopaje.

Contador tiene dudas

Ha comenzado la primera gran etapa de montaña del Tour de Francia y Alberto Contador ya ha perdido los primeros segundos frente al que seguramente sea su gran rival, Andy Schleck. A ello hay que sumar lo ya perdido anteriormente.

Es cierto que queda mucho Tour pero viendo los últimos kilómetros de hoy lo que me ha transmitido Alberto son dudas. De alguna manera los indicentes anteriores le han hecho perder seguridad y es posible que eso lo hayan percibido sus rivales. También cade la posibilidad de que el desgaste durante el Giro esté empezando a surtir efecto y Contador no pueda seguir el ritmo de los mejores.

Lo que si parece claro es que los hermanos Schleck, que le tienen ganas a Contador, tienen la estrategia muy clara y parece que creen en sus posibilidades para hacerle daño. Si ya enfrentarse a uno de ellos es difícil porque ambos son buenos corredores, enfrentarse a los dos con la complicidad que tienen entre ellos y la buena forma física, puede parecer un escollo muy difícil de superar, incluso para Alberto.

Bien es cierto, que al final el ciclismo es un deporte individual pero si le sumas factores como que te enfrentas a dos rivales del mismo equipo con un objetivo común, tu equipo flojea y tu mismo tampoco tienes la confianza ni el físico necesario, pues hace que sea todo más complicado.

Quizá su alimentación no esté siendo la apropiada a la vista de lo mal que le sentó el solomillo y se esté alimentando solo de pasta. Seguramente en este caso, un buen aporte proteico le ayude para recuperarse y encontrarse más fuerte en las siguientes etapas.

De lo que no se puede dudar es de que Alberto Contador es altamente competitivo y dará guerra hasta el final en lo que parece su Tour más complicado hasta la fecha.

El Show de Alberto Contador

Es difícil en los tiempos que corren ver una superioridad tan manifiesta como la que demostró Contador hace apenas unos dias en el Tour. Sacándole a sus rivales directos, Scarponi y Nibali más de 6 minutos demostró además en las etapas importantes una capacidad muy superior a la de estos ciclistas y al resto del pelotón.

A estas alturas a nadie se le escapa que estamos ante un deportista excepcional, muy superior al resto, que sin embargo puede ver como el TAS le puede quitar el Giro y el Tour. Será este tribunal el encargado de dirimir definitivamente si Contador se dopó o si por el contrario el ya famoso filete clembuterizado fue el responsable. Después de que la Federación española escurriese el bulto de mala manera, obviando las pruebas más evidentes, ahora le toca a este tribunal dilucidar un aspecto tan delicado como sensible.

Cuanto más tiempo pase y más títulos logre Contador, si finalmente corre el Tour este año, más difícil será la sanción y más polémica, puesto que le tendrán que retirar todos los títulos conseguidos despiés del supuesto dopaje.

El problema de todo se fundamenta en una serie de intereses contrapuestos unas veces y relacionados otras, entre cilcistas, directores, organizadores, la UCI y los comités y tribunales varios. Todos ellos quieren dar una imagen de cilcismo limpio pero todos asumen que es imposible tal y como está montado el ciclismo asegurar esta limpieza. Así pues, se trata de saber manejar entre bambalinas esos influjos de poder e interes y lograr que determinados positivos no salgan a la luz o salgan tarde o se acaben denegando por falta supuesta de pruebas.

Todo muy oscuro, aunque muy cierto si damos crédito a las declaraciones de Landis y Hamilton sobre los dopajes continuos de Amstrong. Dicen ambos básicamente que Amstrong manejaba a la perfección estos casos y que era capaz de saber si había dado positivo  ocultarlo. Supongo que el dinero de su equipo pero también su poder mediático y el interés de su figura influían para que pudiese manejar a su antojo a organizadores del Tour, UCI y demás organismos interesados.

Al final, se trata todo de un gran show donde casi nada es lo que parece. Unos muestran su aparente enfado porque corran unos equipos o corredores pero al mismo tiempo se frotan las manos con el interés mediático, y otros afirman a los cuatro vientos su inocencia como si lo único que si el producto más peligroso que hubiesen tomado fuese una cerveza.

Y de fondo el aficionado que no sabe si aplaudir, abuchear, reir o llorar tras ver que en un deporte como el ciclismo ya nada es lo que parece y todos forman parte de una opera bufa. Nada de ello le quita valor a lo que hacen cada día los ciclistas pero si le quita veracidad.

Penúltimo caso del culebrón Alberto Contador

Pues si amigos lo de Alberto Contador es como poco sonrojante. Me encuentro en Italia por placer o por trabajo, según se mire, y ayer por casualidad salió este tema. Uno de mis interlocutores era un alemán, al que no me hizo falta explicarle nada de lo que pasaba. Simplemente creía que en España no se controla el doping. Así de simple. Para él, como para mi Contador es culpable, pero no por una opinión sino porque sencillamente dio positivo en un control. Así de fácil y así de estúpido, pero es lo que marcan las reglas.

Las mismas reglas por cierto, que obligan a la Federación Española de Ciclismo a tomar una decisión. Si atendiesen al informe de verdad y no a las innecesarias y lamentabes presiones políticas de Zapatero y Rajoy (Zipi y Zape, vaya dos…) harían lo que cualquier país serio: sancionarle dos años. Ni más ni menos que lo que se ha hecho con otros corredores o deportistas, y aquí pongan los nombres que quieran.

¿A qué viene este trato de favor? Se supone que se trata de preservar la imagen de país limpio, aunque en realidad se logra el efecto contrario. Se logra que se piense que no solo los deportistas se dopan, algo que estoy convencido que pasa en todos los países, sino que además las autoridades no velan por la limpieza del deporte.

La susodicha Federación  simplemente se pasa por el forro cualquier información de la UCI y otros informes. Entre las cosas que dicen varios informes extraigo algunas como las siguientes:

–   De 286.748 análisis realizados en animales, sólo hubo un caso potencial de Clembuterol en Europa (concretamente en Italia).

–  Basándose en la información proporcionada por el corredor y a instancias de AMA, se efectuaron averiguaciones sobre la carnicería donde fue adquirida la carne así como de sus proveedores. Las conclusiones de la investigación son las que obran señaladas en el Anexo 2. El Informe, finalmente trata de acreditar que la carne de ternera comprada el 20 de julio proviene de España y no de importación, así como que el proveedor exacto fue identificado. La conclusión que alcanza es que no hubo nunca un caso de Clembuterol relacionado ni con esta carnicería, ni con el proveedor de la carne de ternera comprada el 20 de julio, ni con el matadero que sacrifica el ganado vacuno de este particular proveedor.

–  Según AMA, los informes evidencian haber establecido contacto con una de las compañías fabricantes de Clembuterol y, con la ayuda de estudios previos, fueron capaces de estimar la cantidad de Clembuterol que debería haber contenido la carne ingerida (anexos 3, 4 y 5). Así, teniendo en cuenta varios escenarios e hipótesis, el caso más favorable para el deportista mostraría una contaminación que debería haber sido alrededor de 312ng/kg., contaminación que sería al menos 3 veces más alta que el nivel de detección mínimo establecido por la UE. Otros escenarios van hasta 11.000 ng/kg, basados en los estudios de excreción desarrollados por el laboratorio de Colonia, es decir, 110 veces el nivel mínimo de detección dentro de la UE (estos cálculos fueron confirmados por un farmacocinético de una de las compañías fabricantes del Clembuterol). En todos los casos significaría una alta concentración de Clembuterol totalmente detectable por las autoridades sanitarias.

La  AMA concluye lo siguiente:Para que el corredor hubiera dado un resultado adverso por Clembuterol en unos niveles de 50 pg/ml, tenía que haber ingerido carne de ternera que habría estado altamente contaminada y sacrificada, contra toda lógica, poco después de la última administración del Clembuterol. Esto tiene que verse en el contexto del hecho de que la carne proviene de un país de la UE donde el uso del Clembuterol está prohibido, donde los controles veterinarios son frecuentes y ni la carnicería donde se compró la carne ni sus proveedores tienen ningún caso de Clembuterol conocido”.

¿Y que dijo Contador? Pues él y su abogado consiguieron que muchos médicos elaborasen informes varios reflejando la posiblidad de que el clembuterol estuviese en su cuerpo. Además decían cosas como esta:

–  A la vista de los datos, se puede decir que la cantidad de fármaco alcanzado en la sangre de don Alberto Contador, ha sido insignificante y en ningún caso el Clembuterol habrá tenido efecto anabolizante, ni aumento en su rendimiento deportivo.

–    Se ponen en duda los controles en animales:

-1) Para obtener resultados óptimos desde un punto de vista estadístico (esto es, con un nivel de confianza del 95% y un error de predicción del 1%) se deberían haber analizado 8.586 reses en 2007, lo cual contrasta con las 97 reses que efectivamente se analizaron en dicho año.

2) Con la muestra de reses analizada, la probabilidad de que los controles realizados en la Comunidad Autónoma del País Vasco, detecten res contaminada con Clembuterol es extremadamente baja de 0,001221 en 2007. Este nivel de muestreo no permite asegurar desde un punto de vista estadístico que no existen productos cárnicos contaminados por Clembuterol en la C.A del País Vasco.

3) De estos datos, se desprende que los controles efectuados están muy lejos de ser los óptimos estadísticos para afirmar sobre una base que los análisis podrían ser capaces de detectar, aunque sea con un mínimo rigor, ganado engordado ilícitamente con Clembuterol.

¿Y que dice la Federación?

Para ello debemos partir de una premisa fundamental y esta no es otra que la posibilidad cierta de que la sustancia encontrada (Clembuterol) puede deberse, en un alto porcentaje de probabilidades, al consumo de carne contaminada, sin que ello suponga determinar el país de origen de la carne ya que, a pesar de que el solomillo fue adquirido en una carnicería española, no toda la carne que se vende en España tiene origen español. “

Unicamente se discute si es posible o no que la carne fuese contaminada no si Contador se dopó. Se da por hecho que esa cantidad de clembuterol está en su cuerpo de manera accidental por lo expuesto anteriormente.

Así que dada su conclusión deberíamos estar todos muy preocupados porque es más que posible que estemos comiendo carne clembuterizado. Por el camino otros dopajes similares como los de Li yu Fun o lo que decía Manzano se obvian.

En fin un despropósito que tiene como único fin no tomar una decisión y esperar a que lo haga el TAS, que es el tribunal de apelación. Por el camino esto me crea una sensación parecida al caso Guardiola. Al final se trata de un montón de vericuetos legales hasta conseguir encontrar un pequeño resquicio por el que salvarse.

Así que un consejo para los deportistas, si te dopas, asegúrate antes de tener dinero para pagar unos buenos abogados y sobre todo de ¡tener unos buenos contactos políticos!

El informe completo del caso Contador, ciertamente interesante.

La vuelta de Contador

El Caso Contador sigue en un impas de espera que en nada beneficia al ciclismo. Da la sensación de que estuviesen negociando una salida digna para todos cuando en realidad lo único que hay que dilucidar es si Alberto Contador se dopó o no, con la prueba objetiva de su positivo por clembuterol.

El hecho de que sea la Federación española de Ciclismo la encargada de sancionarle tampoco ayuda porque ya conocemos como funcionan las instituciones españoles; defienden antes su “españolismo” que la legalidad. Tienen una curiosa manera de entender el patriotismo. Para mi este consiste en vender la imagen de un país limpio de sospechas y de dudas. Ayer mismo se conoció que el atleta Blanco, bronce en los europeos, está siendo investigado por consumo de EPO. Otro nuevo ejemplo de que en España hay manga ancha con el dopaje.

Ayer también estuvo Contador en teledeporte para hablar de su caso. Debo reconocer que por un momento quise creer en su inocencia. Tiene una convicción y una seguridad que te hace sospechar, pero sin embargo no supera el mínimo análisis una vez que se investiga su caso a fondo. Creerle es un acto de fe no basado por tanto en hechos. Y estos son tozudos y dicen que en todos los equipos que ha estado Contador ha habido innumerables casos de dopaje, con directores especialmente involucradas en esta lacra. ¿acaso es posible que Contador fuese el único de esa larga lista de dopados que se negase a doparse?¿es posible?¿es real? Mucho me temo que a la vista de su defensa por contaminación alimentaria no lo es. Y ciertamente lo lamento.

En todo caso, su caso empieza a dar los últimos coletazos. Con toda seguridad no le veremos en el próximo Tour y muy posiblemente volverá en un futuro con su imagen muy devaluada como ya le ha pasado a otros muchos ciclistas.

Mientras tanto el dopaje sigue ahí y sus problemas y consecuencias también sin que nada ni nadie hagan algo para remediarlo. Se pueden tomar muchas medidas para hacer un deporte más trasparente, pero la cobardía,incompetencia e intereses de muchos lo impide.Una lástima.

El futuro del Ciclismo y del Dopaje

El positivo de Alberto Contador ha removido los cimientos del ciclismo, todavía inestables tras muchos años de convulsiones y numerosos dopajes. Representaba Contador el ciclismo limpio pero también el ciclismo de ataque. Dos ingredientes más del pasado que del presente. Y lo hacía, porque había proclamado no pocas veces su compromiso con el ciclismo limpio y porque había demostrado en las etapas de montaña su ambición por atacar siempre.

Por eso, y por sus tres Tours, su positivo es un mazazo para el ciclismo, pero también para el deporte en general. Como si de una epidemia se tratase, empiezan a salir ciclistas contando sus experiencias, se reabren casos de deportistas previsiblemente dopados y se plantean debates en torno al dopaje.

Hacía, en uno de los post sobre “la verdad del caso Contador” la pregunta de cuando empezó el dopaje en el ciclismo. No lo sabemos a ciencia cierta pero si sabemos que prácticamente ha existido desde comienzos de siglo (dieron positivo desde Merckr hasta Delgado). La diferencia era que al principio eran casos aislados de unos pocos “adelantados”, mientras que después se insitucionalizó de alguna manera, siendo los propios equipos los instigadores del dopaje. Eso sí, antes en el Tour las diferencias entre los ciclistas eran  más grandes y por supuesto los tiempos en acabar las etapas mucho mayores que ahora. Habría que preguntarse si es normal que después de recorrer 3.000 kilómetros en tres semanas esas diferencias sean normales. Sabemos que la especie humana mejora pero lo hace también porque la ciencia avanza.

Y sin embargo, el deporte tiene que seguir y también el ciclismo, ese deporte que nos gusta por el esfuerzo que hacen los deportistas, por la necesidad de tomar decisiones sobre si atacar o no atacar en segundos, y por las estrageias de los equipos. Son muchos los ingredientes que hacen el ciclismo atractivo, y por eso, aunque estamos acostumbrados a las super etapas de montaña, habría que plantearse ajustar las etapas a la capacidad de los corredores.

De lo contrario, los corredores tienen que ajustar sus cuerpos a las etapas, y ahí es cuando aparece el dopaje.  Se define éste por el C.O.I como aquel artificio potencialmente peligroso para la salud o susceptible de mejorar el rendimiento o la presencia en el cuerpo de un deportista de una sustancia o la constatación de un método prohibido en la lista del Código Antidopaje.

Como vemos la definición es amplia y se podría incluir incluso enl propio entrenamiento en altura. Recientemente unos australianos han inventado una especie de cámara para entrenar en altura sin tener que desplazarse, ¿es eso dopaje? Y lanzo otra pregunta, ¿si el dopaje no representase un riesgo para la salud estaría justificado su uso para el ciclismo? Porque este es el debate que hay que plantear.

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