Nadal, la leyenda continúa

img.rtve

Nadal se coronó ayer como campeón del Open de Estados Unidos, su segundo Gran Slam esta temporada, logrado tras un espectacular torneo, que aunque no ha tenido rivales del top 20 si ha mostrado al mejor Nadal, como se vio en las semifinales contra Del Potro.

 El tenista balear ha revivido una vez más y muchos años después logra dos Gran Slam en una de sus mejores temporadas de la historia. A sus 31 años ya hace tiempo que entró en el olimpo de los dioses, y sin embargo, aún tiene el coraje y la mentalidad necesaria para seguir jugando al máximo nivel. Si se hubiese retirado hace algunos años habría seguido teniendo mucho mejor palmarés que algunos de los mejores de la historia, y sin embargo, ahí sigue.

 Al igual que su némesis tenística, Federer, rival y amigo, ambos han vuelto en este 2017 con fuerza, copando como antaño casi todos los títulos posibles. Uno maravillosa entre los dos mejores tenistas de la historia y dos de los más grandes tenistas de siempre. Una rivalidad aún más meritoria si tenemos en cuenta que al mismo tiempo ha coincidido Novak Djokovic. El serbio tiene a día de hoy más Gran Slam que tenistas como Borg, Agassi o McEnroe.

Captura de pantalla 2017-09-11 a las 9.12.31

 En el caso de Nadal, sigue siendo llamativa su evolución. En este caso en pista dura, donde no ganaba desde 2014. Ya demostró al principio de este año su nivel en el Open de Australia, a pesar de ser detenido a última hora por un gran Roger Federer. Luego llgó la temporada de tierra y el hito histórico de lograr 10 Roland Garros y ahora corona el año con este triunfo a la espera de algún otro torneo para cerrar el año.

 El balance es inmejorable y demuestra que cuando Nadal está a tope físicamente es prácticamente imbatible. Duras lesiones le han apartado durante muchos meses de su mejor nivel y nos han privado de disfrutar de un deportista único en la historia del deporte español y mundial.

 No sabemos cuando decidirá colgar la raqueta pero cuando lo haga se habrá ganado un cielo tenístico que ya es suyo.

Muguruza hace historia

1500114604_024369_1500126577_noticia_normal

Garbiñe Muguruza se convirtió ayer en la primera tenista española que logra vencer en dos superficies tan antagónicas como la hierba de Wimbledon y la tierra batida de Roland Garros. Un logro que no consiguieron acometer las otras dos grandes tenistas españolas, Arancha Sánchez Vicario y Conchita Martínez.

Ambas lo intentaron, la catalana con dos finales consecutivas perdidas contra Stefi Graf (año 95 y 96), conla que también perdió esos mismos dos años en tierra, a la sin embargo fue capaz de ganar en el año 89, en su primer Roland Garros. Mientras, Conchita Martínez, solo logró alcanzar una final en Roland Garros, que perdió ante la tenista de moda del momento, Mary Pierce.

Garbiñe Muguruza logra con solo 23 años algo que muy pocos tenistas del mundo han logrado, ser capaz de ganar en las dos superficies más distintas que ahí. La tierra batida con su juego de fondo contra el juego de saque y volea de Wilbledon. el bote lento contra el bote rápido, casi vertiginoso. Dos tipos de juego completamente distintos, con botes distintos, ritmos diferentes y tiempos variados.

Lo de Muguruza se veía venir hace dos años, en 2015, cuando perdió la final, precisamente contra la hermana de Venus, Serena Williams, a la venció ayer. No cualquiera logra llegar a una final de Gran Slam. Y tampoco cualquiera puede ganarlo. Hacerlo en dos superficies diferentes marca ahora mismo el futuro de Muguruza.

Tiene las cualidades  necesarias. Las tenísticas, con calidad suficientes en todos sus golpes; las físicas, con buena altura, potencia y fuerza y las mentales, algo que ha demostrado en estos años.

Y se encuentra por delante un circuito femenino que tras varios años con una líder clara, la norteamericana Serena Williams, tan veterana que comenzó su andadura allá por el año 1999, cuando ganó su primer grande, el Open Usa

Captura de pantalla 2017-07-16 a las 14.41.35 No cabe duda de que sigue siendo competitiva, y este año ya ganó el Open de Australia, pero desde hace varios años el circuito femenino parece abierto a un grupo amplio de tenistas. No hay  2 o 3 tenistas reconocibles que estén siempre en la cima, al contrario de lo que pasa en el circuito masculino. Después del dominio de Serena Williams, que acabó 2013,2014 y 2015 como número 1,  el año pasado fue la alemana Kerber, sin ningún título de Gran Slam este año. Por el camino, durante todos estos varios años, muchas otras tenistas han optado al número 1, pero siempre de manera irregular.

La propia Garbiñe Muguruza ha demostrado esa irregularidad que no obstante, puede ser el momento de erradicar. Con Serena Williams ya con 35 años, y Venus Williams también superada por la hispano venezolana, parece llegado el momento de una nueva época. El tiempo dirá.

 

 

Wimbledon se queda sin Nadal

811989680_20170710190516-533-k61E-U424038600372KlE-992x558@LaVanguardia-Web

Nadal había vuelto a Wimbledon para quedarse y retomar sus mejores años, con aquellas míticas finales contra Federer. Pero el luxemburgués Muller decidió que no fuese así y Nadal solo pudo alcanzar los octavos de final.

No es un mal registro si tenemos en cuenta de dónde viene Nadal, pero sabe a poco tras su Roland Garros y su gran temporada. Lo cierto es que ayer le faltó más acierto en momentos claves. Con todo, fue capaz de remontar dos sets y llevar el partido hasta un casi imposible 13 a 15 en el último set.

La hierba nunca fue la mejor superficie para un Nadal, que sin embargo, siempre ha intentado adaptarse, sabiendo de la importancia de Wilmbledon en el tenis. Ayer hizo numerosos Aces, habiendo mejorado su saque tremendamente en los últimos años.

Y sin embargo, no fue suficiente frente a un especialista como Muller, que ya le dejó fuera hace 12 años. porque esperábamos a un Nadal capaz de llegar a la final, y de incluso ganarla.

No obstante, nada de lo acontecido le quita ni un ápice de mérito y de épica a un partido maravilloso y a un muy buen torneo del mallorquín. El año que viene volverá a Wimbledon, quien sabe si para volver a ganarlo. Porque Nadal es una ya una leyenda.

Nadal, resurrección: tercera parte

PARIS,FRANKREICH,29.MAI.14 - TENNIS - ATP World Tour, Grand Slam, Roland Garros, French Open. Bild zeigt Dominic Thiem (AUT) und Rafael Nadal (ESP). Foto: GEPA pictures/ Matthias Hauer

PARIS,FRANKREICH,29.MAI.14 – TENNIS – ATP World Tour, Grand Slam, Roland Garros, French Open. Bild zeigt Dominic Thiem (AUT) und Rafael Nadal (ESP). Foto: GEPA pictures/ Matthias Hauer

Decía en un post hace justo un año, que  Nadal estaba de vuelta tras haber ganado en Montecarlo.  Un año después se confirma, pero no solo por la trayectoria desde que empezó la temporada, con varias finales, sino con su confirmación, con su décimo título en Montecarlo, el título en el Open de Godo y un nuevo título en el Master 1.000, el de Madrid, su quinto título

Nadal se ha vuelto a levantar. No sabemos cuantas más veces lo hará. Sí sabemos que no ha sido la primera vez. Todos recuerdan su año pletórico, ganándolo casi todo tras un año de lesiones.

Ahora, su vuelta ya le ha hecho conquistar 2 Master 1.000, pero sobre todo volver a dar la sensación de que puede competir otra vez contra cualquier jugador y superficie. Solamente Federer le ha apartado de un nuevo Gran Slam, el Open de Australia y del Master de Miami, demostrando ambos que todavía les queda carrera.

Llama la atención también la superioridad con la que Nadal ganó a Djokovic en las semifinales. Necesitaba esa victoria contra su bestia negra para seguir fortaleciéndose mentalmente. Hoy contra Thiem, su futuro relevo ha vuelto a demostrar que es el mejor en tierra y que los jóvenes lo tendrán que hacer muy bien para reemplazarle.

Queda lo más importante de la temporada de tierra, el Torneo de Nadal, el Roland Garros, en el que seguro que comparecerá como siempre, con las mismas ganas de seguir haciendo historia.

Murray se consolida como número 1

Murray con la Copa de Maestros

Murray con la Copa de Maestros

Coincidiendo con el fin de la temporada tenística, hemos asistido a la coronación de Andy Murray como número 1. Lo ha hecho además a lo grande, ganando en la final de la Copa de Maestros a Novak Djokovic, con un claro resultado de 6-3 y 6-4

El resultado confirma dos cosas: la actual superioridad de Murray y el paulatino descenso de Djokovic. Ambas cosas resultan normales. En primer lugar, desde hace varias temporadas se viene observando el ascenso del escocés. El talento de Murray se ha visto complementado por un mejor dominio de las emociones y de los tiempos. Su temporada actual, con el oro olímpico, Wilmbledom y un balance de 78-9, con 24 victorias seguidas, le convierten en el mejor del momento. Y en cuanto a Djokovic, su dominio del tenis en las últimas 4 temporadas ha sido abrumador, pero tantos meses en la élite desgasta a cualquiera.

Así pues, asistimos al cuarto número 1 de los últimos 12 años. Hasta hace poco eran solo tres los elegidos como los mejores del mundo: Federer, Nadal y Djokovic. Con 5, 3 y 4 acabando los años como números 1 respectivamente.

El suizo sigue demostrando su calidad pero ya muy lejos de su mejor nivel. Su edad ya no le permite competir con otros tenistas que llegan con más fuerza. Y Nadal parece vivir su declive en lenta agonía, luchando siempre hasta el final, contra las lesiones múltiples y contra su innata capacidad competitiva. Y así, Djokovic ha llegado hasta aquí, con cierto relajo, viendo como el escocés ambicionaba su puesto.

Empieza a llegar la hora de buscar relevos, tenistas más jóvenes que quieran un trono que hasta ahora estaba reservado a estos 3 tenistas, ganadores entre ellos de prácticamente todos los Grand Slam de la última década. Solo 9 de los últimos 52 Grand Slam no fueron ganados por estos 3, en los últimos 13 años.

Campeones de Gran Slam

Campeones de Grand Slam (últimos 13 años)

Wawrinka (3) y Murray (2) son los tenistas en activo mejor posicionados para ese relevo, pero ambos tienen ya una edad, con 31 y 29 años respectivamente. Por cierto, el serbio y el escocés tienen la misma edad, y Nadal tiene solamente un año más. Pero su llegada a la élite y su evolución han sido muy distintas. De igual manera, Federer, ya con 36 años, se aleja incluso del Top 10.

Así pues, el relevo tendrá que llegar de otros jugadores más jóvenes del circuito. Los mejores colocados son: Raonic, con 25 años, y actual número 3; el japonés Nishikori, 25 años y número 5;  el austriaco Dominic Thiem, con 23 años y actual número 8; el australiano Kyrgios, número 13 y 21 años y el francés Lucas Poille, 22 años y número 15. Ellos son los jugadores con 25 años o más jóvenes, dentro del ranking del top 20,  a la espera de alguna super promesa que con menos edad esté ya en ciernes, como podría ser el alemán Alexander Zverev, que con 19 años ya es el número 24.

Cualquier de ellos, en todo caso, lo va a tener francamente difícil para superar en títulos y récords a tres leyendas como Federer, Nadal o Djokovic. Para hacerse una idea, Nadal con 19 años ya era número dos a finales de 2005, habiendo ganado ese año 11 títulos y nada menos que un Roland Garros. A Roger Federer le costó un poco más, y con 22 años era el número 6. Tardó un año completo en alcanzar el número 1 y luego ya sabemos lo que pasó. Y Novak Djokovic ya era con 20 años número 3 del mundo.

No parece que ninguno de estos jugadores vayan a superar a tres tenistas de época, que han coincidido en el tiempo. Aunque todos ellos tendrán que dar un paso al frente el año que viene y quitarle el reinado a Murray y al número 2, Djokovic.

Hasta el final, vamos Nadal

Nadal perdió ayer la medalla de bronce y el día anterior la opción del oro o la plata ante Del Potro. Para él es un fracaso perder, siempre. Da igual que llevase varios meses sin competir, que llegase de una lesión, que hubiese tenido un mal año o que llevase acumuladas más horas que cualquier otro tenista. Da igual que ya se hubiese colgado la medalla de oro en doble. El balear siempre sale a la pista a ganar. Pero aunque no ganó, las sensaciones fueron que Nadal había vencido. No en el resultado, que importa y mucho, sino en recuperar al joven Nadal. Se venció a sí mismo y volvió a mostrar su mejor versión, esa que le permite ser competitivo en momentos dificilísimos.

2016 Rio Olympics - Tennis - Victory Ceremony - Men s Doubles Victory Ceremony - Olympic Tennis Centre - Rio de Janeiro  Brazil - 12 08 2016  Rafael Nadal  ESP  of Spain and Marc Lopez  ESP  of Spain pose with their gold medals    REUTERS Kevin Lamarque  TPX IMAGES OF THE DAY  FOR EDITORIAL USE ONLY  NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS

2016 Rio Olympics – Tennis – Victory Ceremony – Men s Doubles Victory Ceremony – Olympic Tennis Centre – Rio de Janeiro Brazil – 12 08 2016 Rafael Nadal ESP of Spain and Marc Lopez ESP of Spain pose with their gold medals REUTERS Kevin Lamarque TPX IMAGES OF THE DAY FOR EDITORIAL USE ONLY NOT FOR SALE FOR MARKETING OR ADVERTISING CAMPAIGNS

Nadal siempre compite, casi siempre vence y nunca se rinde. Ese es el común denominador de su carrera, que ya es dilatada e incluye todos los títulos posibles. Su palmarés asusta porque incluye absolutamente todos los logros. Ese es también el gran mérito de Nadal, superar sus propias limitaciones y ser capaz de competir en las circunstancias más variadas.

Cuando se decía que Nadal era un gran especialista de tierra batida, llegó y ganó varios Gran Slam en pista rápida, y después ganó al mejor especialista del mundo en hierba, Federer, en su templo favorito, en Wimbledon. Cuando se lesionó y volvió pareciendo menos competitivo, hizo casi el año perfecto. Y ahora, cuando su presencia era duda, llegó y ganó la medalla de oros en doble, especialidad que no es para nada su punto fuerte.

Si, este es Nadal, el tenista de los 14 Gran Slam, 4 Copas Davis, 2 oros olímpicos y 28 Master 1.000 para un total de 68 títulos individuales. El mejor tenista de la historia de España, además del mejor deportista de nuestra amplia historia, y sin duda uno de los mejores de la historia de siempre.

Habría que descifrar el ADN de Rafa Nadal y clonar su gen competitivo, ese que le obliga a sobreponerse en las circunstancias más difíciles. Porque Nadal ha ganado muchos partidos sin ser el más talentoso, ni estar físicamente. Pero ha ganado. Esa es la gran diferencia entre los super top, los top, y los jugadores de élite normales. Nadal cuando tenía que ganar por ser favorito ganaba, pero cuando no lo era también. Casi siempre, en casi todas las circunstancias.

Es verdad es que estos dos últimos años han sido malos para Nadal. Pero eso da aún más lustre a su medalla en las Olimpiadas. Nadal competía sabiéndose físicamente débil, y mentalmente con las dudas que hay que afrontar tras un año malo.

Final de Roland Garros: Muguruza a las puertas

Garbiñe Muguruza

Garbiñe Muguruza

La hispano-venezolana tiene esta tarde el reto de ganar a Serena Williams, la dominadora del circuito y la máxima favorita para levantar otro Gran Slam e igualar a la mítica Stefi Graff.

Entre medias el recuerdo de la final de Wilbledom, la primera oportunidad que tuvo Muguruza para llevarse su primer grande. Hoy tiene la segunda gran oportunidad, pocos meses después, en un terreno en el que ya ganó hace dos años a la americana.

En esta segunda ocasión, seguramente saldrá menos miedosa, más motivada y confianza para birlarle a la americana el título.

Garbiñe Muguruza es en cierta forma heredera de Arancha Sánchez y Conchita Martínez, las dos tenistas españolas más grandes de la historia. Ella es el relevo, tras muchos años de no contar con una jugadora capaz de aspirar a un gran Slam.

Confiemos en que esta tarde pueda batir a Serena Williams.

Nadal está de vuelta

Nadal está de vuelta, al menos en lo que se refiera a la temporada de tierra de batida. Con dos títulos en el último mes, el prestigioso Master 1.000 de Montecarlo y la victoria de ayer en el Conde Godó se confirma que el de Manacor ya vuelve a parecerse al jugador que conquistó innumerables trofeos.

Nadal saluda a Nishikori

Nadal saluda a Nishikori

Tres años después vuelve a levantar el Conde de Godó, precisamente ante el campeón de los últimos años, Nishikori, sexto jugador del ranking. Y dos años después también logró volver a levantar un Master 1.000 y lo hizo eliminando a algunos de los mejores jugadores del ranking, como Wawringa(4) , Murray (2) y Monfils (14).

Con ambos registros iguala el récord de títulos en tierra de batida de Guillermo Villas, uno de los grandes jugadores de la historia en esta superficie. Aunque la gran diferencia entre los dos ha sido que Nadal ha logrado adaptarse a otras superficies y ganar Gran Slams en todas ellas.

Le queda pendiente eliminar a su bestia negra de los últimos tiempos, el serbio, Djokovic, prácticamente intratable, aunque algo más vulnerable sobre tierra batida. Si Nadal había perdida el año anterior contra casi cualquier jugador del top 10, ahora se le ve una solidez que hace pensar que únicamente el serbio y quizá Federer, le pueden ganar.

Queda el Roland Garros en junio y previamente los Master 1.000 de Madrid y de Roma, otros dos trofeos de arcilla donde podemos comprobar la mejoría de Nadal. Sin duda su aspecto de ayer y del último mes se parece mucho a su mejor versión. Incisivo en los golpes, bien físicamente, pero sobre todo con la mentalidad de gran campeón que le hizo grande.

Confiemos en volver a disfrutar del mejor Nadal. Pasarán muchos años y varias décadas antes de volver a tener un jugador español entre los más grandes del tenis, con la capacidad de Nadal.

 

 

 

El Real Madrid cae en la Euroliga ante el Fenerbahce

El campeón de la pasada Euroliga, el Real Madrid cayó ante el Fenerbahce turco por 3-0, tras perder en casa. El resultado es duro y habla de la diferencia actual entre los dos equipos. La principal, la frescura de uno y otro equipo. Da la sensación de que el Real Madrid lleva nadando toda la temporada para ahogarse finalmente en la orilla, a las puertas de la Final Four.

Real-Madrid-Fenerbahce

Real-Madrid-Fenerbahce

Lo cierto es que toda la temporada ha sido un suplicio, especialmente la Euroliga donde el Real Madrid ha ido pasando hasta las siguientes rondas siempre al límite. Y cuando finalmente ha tenido un rival como los de Obradovic, ya no ha sido capaz de buscar las fuerzas de flaqueza.

Mientras que el Real Madrid jugó un partido el pasado domingo, los turcos llevan aplazados sus dos últimos partidos de liga. Sin duda, la diferencia física se notado, y no es que sea una excusa, es una realidad. Y así lo reflejan los porcentajes de tiro del equipo de Laso, pésimos durante estos tres partidos contra los turcos.

El equipo afronta este final de temporada exhausto, principalmente por no haber tenido descanso sus principales jugadores. Algunos como los españoles tras jugar el Eurobasket hasta su final, y otros jugadores importantes de equipos Latinoamericanos como Ayón o Noccioni. Para todos ellos la temporada ha seguido con la Intercontinental y la Supercopa y vuelta a empezar.

Y eso, para un equipo que además es veterano, y que no ha acertado con los fichajes, es un enorme handicap. Felipe Reyes y Noccioni tienen 36 años, Carrol 33, Maiculis, Ayón y y Rudy Fernández 33. Y del resto varios rozan la treintena y pocos tienen menos de 24 años, solamente la joya Doncic y Willy Hernángomez.

Por ahí vienen las responsabilidades de Pablo Laso, que no ha sabido o no ha podido rotar lo suficiente a esta plantilla para que siguiese siendo competitiva. Los fichajes de Thompson, Taylor y Ndour no han supuesto el salto de calidad esperado. Y a la hora de la verdad no han sido jugadores con los que se ha contado para partidos importantes.

Pero este Real Madrid nos han dado a todos los aficionados muchas alegrías y sobre todo motivos de sobra para estar orgullosos porque siempre han luchado hasta el final. Aunque como ayer se acabase perdiendo.

Todavía queda la liga y se puede ganar, aunque va a costar muchísimo esfuerzo. Y a partir de ahí, el Real Madrid se deberá plantear una renovación de la plantilla.