Puñetazo del Real Madrid en el Allianz Arena

Por segunda vez consecutiva el Real Madrid sacó del dificilísimo estadio del Bayern Munich una victoria. La de ayer, como la anterior, el 0-4, pudo haber acabado en goleada si enfrente no hubiese estado, Neur, que hizo 3 o 4 paradones a tiros a bocajarro. Aunque evidentemente el 1-2 lo habría firmado antes cualquier madridista y mucho más tras ver la primera parte.

Lo que sucedió en los primeros 45 minutos entraba dentro del guión histórico del Real Madrid en Alemania, un equipo dominante, el Bayern, y otro, el equipo de Zidane, aguantando un chaparrón que se vino primero con un gol de Vidal, a saque de córnerr, y después con un penalty por mano inexistente de Carvajal. Y ahí estuvo el partido y la eliminatoria. Esa mano que en realidad fue un balón al pecho (bendito VAR cuando acabe instaurándose), era el 2-0 con el que el Bayern de Munich se iba al segundo para poner en los corazones madridistas el miedo a un partido acieago.

Pero el penalty lanzado por Vidal se fue a las nubes, y tuvo un doble efecto, la respuesta del equipo blanco en la segunda parte y la desaparición del jugador chileno, que debe seguir arrepintiéndose de ese penalty lanzado.

A partir de ahí 45 minutos de insultante dominio blanco, antes y después de la expulsión de Javi Martinez. En ese periodo aparecieron todas las virtudes del Real Madrid, prácticamente escondidas durante este 2017, tras el maleficio del mundialito.

Apareció Cristiano Ronaldo con un partido soberbio, con dos goles de delantero puro, pero con una chispa y ganas que hacía tiempo que no veíamos. Son 100 goles en competiciones europeas y muchas bocas por cerraApareció también Modric, con su electricidad habitual y Kroos con su compás, e inesperada apareció Asensio que sustituyó a un gris Bale, que por lo visto andaba tocado físicamente. El mallorquín es un jugador de bandera, de mucha clase, y suya fue la asistencia del segundo gol, pero ayudó también a que el Real Madrid dominase a un equipo que parecía que jugaba no con 10 sino con 8.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo remantado a gol

Hemos visto más de una vez partidos de 10 contra 11, normalmente en partidos del F.C. Barcelona, pero también recuerdo algún partido del Real Madrid remontado con 10 jugadores. Ayer, el Bayern de Munich fue un muñeco de trapo en manos de un Real Madrid desatado, al que solamente la famosa “no pegada”, separó de un resultado apabullante.

Bien es cierto que después de lo visto queda la sensación de que el resultado es corto y un tempranero gol del equipo bávaro en el Bernabéu puede complicar la eliminatoria. Contando además que ayer no jugó su mejor jugador, el polaco, Lewandoski. Pero también lo es, que por primera vez en varios meses se vio ayer al mejor Real Madrid de Zidane, que todavía debe recuperar a Bale, muy por debajo de su mejor rendimiento desde la lesión.

Con un pie en la semifinal, esperarían la Juventus, si no sucumbe a la “rebontada” blaugrana, previsiblemente el Mónaco de Mbappé (atentos a este jugador que es el nuevo Henry/Ronaldo) y el Atlético de Madrid si mantiene el 1-0, cosa no tan fácil como se prometen. En todo caso, esto es fútbol y todavía queda mucho por definir.

El gran duelo europeo: Bayern de Munich- Real Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Tras el sorteo celebrado los cuartos de final depararon para el rival del Real Madrid el mejor enfrentamiento posible del mundo, entre dos de los mejores equipos de Europa y dos serios aspirantes a esta Champion League.

El duelo Real Madrid- Bayern de Munich es el más repetido de la Copa de Europa, un clásico de los últimos años, que en esta ocasión dirimirá un empate de 5 victorias de cada club.

En las dos últimas ya sabemos lo que pasó: el 0-4 en la vuelta en el Allianz Arena, con Ancelotti a los mandos precisamente, la mayor humillación de la historia del club bávaro y previamente la eliminación del Real Madrid de Mourinho en semifinales tras los penaltys en el Bernabéu, con el famoso penalty de Ramos a las nubes.

Esta vez se cruzan dos equipos que han pasado diversas vicisitudes. Los de Ancelotti se han quitado la indumentaria que les propuso Guardiola, prácticamente el fútbol típico de Carlo Ancelotti, más relajado en todos los aspectos. Y en el Real Madrid de Zidane sucede algo parecido con respecto a la era Benítez, no tanto con la era del propio Carletto, del que Zidane ha heredado mucho. Aunque son dos equipos en el fondo muy similares, con un gran potencial ofensivo pero carencias defensivas

Sobre el terreno de juego, muchos de los mejores jugadores del mundo. El Bayern de Munich tiene un 11 tipo que no tiene nada que envidiar al Real Madrid, y en el que destaca el que ha sido durante los últimos años el mejor delantero centro del mundo, Robert Lewandoski, dos bandas que son dos puñales, con el veterano Robben y el joven Douglas Costa, y una serie de jugadores de primerísimo nivel como son Muller, Thiago, Alaba, Vidal. Los nombres alcanzan el banquillo en una plantilla que dispone de múltiples recursos.

Una de las claves estará en el medio del campo, en el que el Bayern de Munich presenta a jugadores tan solventes y distintos como Thiago, Vidal y Xabi Alonso, mientras que el Real Madrid presenta a Casemiro, Modric y Kroos. En esa batalla  estarán los 180 minutos de la eliminatoria.

El libreto de Zidane funciona contra el Athletic de Bilbao

Zidane en la línea de banda

Zidane en la línea de banda

Zinedine Zidane sigue aplicando el libreto que consiste en poner a los pesos pesados y en hacer, si acaso, algún cambio de algún meritorio. Ayer le tocó a Kovacic que tuvo muy buenos minutos en el último partido, sustituyendo a Isco. El resto no se tocaba más que para las urgencias de lesiones o sanciones.

Con ese libreto el Real Madrid sufrió en una primera parte en la que el Athletic de Bilbao presionó muy arriba. Con la línea defensiva prácticamente en el medio del campo, en muchos momentos el Real Madrid fue incapaz de sacar la pelota jugada, como marca el libreto del entrenador. Con un Danilo incapaz, Varanne más despistado ayer que de costumbre, con Ramos ejerciciendo de Ramos y sin Marcelo, la salida a través de la defensa fue problemática.

Además, el rival llegó 3 o 4 veces con mucho peligro. Fruto de ese escenario se vio una primera parte muy entretenida que acabó con el 3-1 en el marcador. Resultado bueno que no ocultaba la fragilidad defensiva del Real Madrid.

En ataque lo más destacado fue la mejor versión de Cristiano Ronaldo. Más regateador, más rápido, más participativo; goles aparte. Son los coletazos de este gran jugador, al que no podemos obviar su capacidad goleadora y su tremenda ambición, incluso ahora cuando se le intuye el “viejazo”. Y luego por supuesto Benzema, que está en el mejor momento de su carrera. Si la cárcel no lo evita claro.

Cristiando Ronaldo tras marcar un gol

Cristiando Ronaldo tras marcar un gol. El estadio lo gritó: “Auuuuu”

Del resto me quedo también con Carvajal, ahora mismo el mejor lateral derecho del mundo y con Modric y Kovacic. Este último fue determinante para sacar muchos balones jugados. Zidane atento a su libreto le cambió por Isco a pesar de que había otros candidatos, como por ejemplo James. El colombiano marcó un golazo y es un jugadorazo, pero ha entrado en modo estrella y juega a ratos. Baja poco a defender, pierde muchos balones y enseña su talento solo cuando quiere.

Toca la Roma, que no ni el Bayer de Munich ni el Barcelona pero tampoco el Betis o el Athletic de Bilbao. Y si este Madrid sufre a domicilio, más lo hará en Roma, que presentará seguro su mejor ambiente y a un equipo que querrá salir a por todas en su estadio. Zidane aplicará su libreto, el mismo que el de Ancelotti. Ojalá los resultados sean los mismos que la primera temporada.

Momentos épicos en la Historia del deporte (I): Milán-Liverpool

Comienzo aquí una breve serie de cinco artículos con algunos de los momentos más épicos de la historia del deporte.

Uno de los partidos más espectaculares que jamás se hayan jugado se disputó ni más ni menos que en una final de la Champion League, el mejor escenario posible para lograr algo épico. Se conoce a aquel partido como el Milagro de Estambul, y los votantes del Daily Telegraph lo votaron como el mejor momento de la década.

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Se enfrentaban el Liverpool y el A.C Milán, dos grandes de Europa y dos equipos con estilo propio que en aquella ocasión se jugaban gran parte de su prestigio en un solo partido. Recuerdo perfectamente aquel partido porque no lo vi…Quizá de los pocos partidos de fútbol importantes que me he perdido en la última década. Sin embargo, aquella noche tocaba estudiar y ni siquiera una final de la Champion League lo podía evitar.

Recuerdo en un momento dado preguntar por el resultado. Alguien me dijo que iban 3-0 y que el Milán le estaba dando un repaso al Liverpool. Como otros millones de espectadores jamás pensé lo que ocurriría después. De hecho me lo dijeron al final del partido y pensaba que era una broma.

Lo que ocurrió en esa segunda parte es sin duda historia viva del fútbol. En seis minutos gloriosos, Steven Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, que remató un penalti que le había parado Dida, igualaban los tres goles de Paolo Maldini y ‘Valdanito’ Crespo.

El empate se había consumado y ningún sentido habría tenido todo aquello si el Liverpool no era capaz de completar la hazaña. Lo hizo en los penaltis y el Liverpool se llevó el triunfo.

Celebración de los jugadores del Liverpool

Celebración de los jugadores del Liverpool

Aquella final fue el mejor momento de Rafael Benítez y el peor de Ancelotti como entrenador, aunque luego la vida ha tratado de manera diferente a ambos técnicos y mientras que el primero no ha tenido éxito, el italiano ha tenido la oportunidad de levantar otra Copa de Europa.

Se puede interpretar el partido como el gran error del Milán o el gran acierto del Liverpool. Ambos equipos dominaron cada medio tiempo. EL Milán lo hizo barriendo al equipo inglés en la primera parte y viceversa.

Curiosamente, me recuerda también a la histórica eliminatoria entre el Milán, también de Ancelotti y el Deportivo de la Coruña. En la ida los italianos arrasaron y en la vuelta fue al revés.

Zidane golea al estilo Ancelotti

El Real Madrid de Zidane goleó en su segundo partido consecutivo, con otros 5 goles, esta vez frente a un rival como el Sporting de Gijón, más débil que el Deportivo de la Coruña.

 No por ello tiene demérito la primera parte del Real Madrid. El equipo, liderado por un sensacional Bale, borró del campo al equipo asturiano, que espero a la segunda parte para poder coger algo de aire, ya con el equipo blanco relajado.

Bale

Bale contra el Sporting de Gijón

 Este Real Madrid que plantea Zidane tiene un indudable aire ancelottiano, para bien y para mal. Con Modric de vuelta mentalmente y con Kroos más activo, el equipo ha recuperado la rapidez de pase de la mejor etapa de Ancelotti. Y si se junta con los 3 de arriba y con un buen Isco, en el caso de ayer, el resultado son los 5 primeros goles de la primera parte.

 Las lesiones de Benzema y Bale, los dos mejores del Real Madrid, y la salida de Isco por un flojo y pasado de peso, James, coincidió con los peores minutos del equipo blanco, e incluso cierto dominio del Sporting de Gijón. A partir de ese momento los blancos se relajaron y llegó además el gol del rival, un cierto recuerdo de los peores momentos del Madrid de Ancelotti.

 Si los jugadores son prácticamente los mismos, con la excepción del portero y el cambio de Isco por James, y el sistema también es similar, entonces lo probable es que el resultado sea el mismo.

 El asunto está en saber si este Real Madrid se parecerá al irregular equipo de la primera temporada de Ancelotti que perdió partidos claves contra Atlético de Madrid, Barcelona y Sevilla, pero que fue capaz de gestas como el 0-4 de Munich o si será el de los 22 partidos ganados de manera consecutiva o el del del 4-0 en el Calderón. Un equipo, que bien es cierto que se vio lastrado en su segunda temporada por la baja importantísima de Modric, pero que en ese año fue demasiado irregular.

 El Real Madrid de Zidane tiene esos mismos mimbres. Lo que no sabemos es si cuando lleguen los cocos de la liga y Champion League será capaz de mantener la concentración y esfuerzo físico durante 90 minutos. Y sí lo hará en marzo y abril, de manera continuada. No olvidemos que se fichó a Benítez porque  entre otras cosas porque el Real Madrid de Ancelotti se hundió en la segunda parte de la temporada.

 Hasta que lleguen los partidos de verdad, los que van a determinar si este Real Madrid va en serio o sí solo abusa contra los débiles, veremos a un equipo goleador como el de ayer. Quedan dos visitas contra Betis y Granada y recibir al Español y al Athletic antes del cruce contra la Roma. Tampoco el equipo italiano se puede equiparar con Atlético de Madrid, Barcelona o el resto de grandes de Europa, pero sí servirá mejor como piedra de toque que los rivales anteriores.

 Hasta entonces Zidane tendrá crédito porque el de la plantilla siempre es ilimitado. Al menos con Florentino Pérez.

La hora de Benítez

Llega Benítez al Real Madrid con la difícil misión de contentar a la prensa, aficionados y presidentes, y sobre todo con la misión de ganar títulos. Ese será su gran aval para aguantar como entrenador tras las destituciones de Ancelotti, Mourinho y Pelegrini, todos acusados del mismo delito: no ganar un título grande en su año de cese. Con un vestuario descontento por la marcha de Ancelotti, una prensa siempre en pie de guerra y una afición desconcertada con el rumbo de acontecimientos, es la hora de Rafael Benítez.

El técnico puede emular a Camacho, que sustituyó a Queiroz, la apuesta después de Del Bosque, o puede intentar parecerse a Mourinho y aguantar 3 años en el equipo blanco, hasta ahora el máximo tiempo que le han durado los entrenadores a Florentino Pérez (y al resto de presidentes del Real Madrid desde 1970). No lo tendrá fácil en ningún caso, y aunque algunos precedentes no le avalan, quién sabe si con la mejor plantilla del Real Madrid en mucho tiempo puede el técnico madrileño triunfar.

Historial de Benítez

Historial de Benítez

En sus anteriores etapas en clubes de exigencias parecidas al Real Madrid, el Inter de Milán del triplete o el Chelsea, salió mucho antes de la cuenta enfrentado con los pesados pesados. Zanetti y Materazzi y Lampard y Terry respectivamente lideraron una rebelión que dio con el técnico español en la calle. Aquí le esperan Casillas y Ramos, ambos idolatrados por la prensa y afición (gran parte), con más de un precedente de expulsión de un entrenador y de pulso al presidente y con el apoyo silente de unos y ruidoso de otros. Jugadores como Marcelo o Pepe, segundos capitanes o Cristiano Ronaldo es fácil que no acepten los corsés tácticos y las imposiciones de un técnico obsesivo y controlador.

El mejor momento de Benítez como técnico coincide precisamente con sus primeros años en un equipo de élite, el Valencia F.C al que entrenó después de lograr un ascenso con el Tenerife, con el handicap de motivar a unos jugadores que venían de perder dos finales de Champion League. En esos 3 años ganó dos ligas, siendo el resultado en eliminatorias agridulce, cayendo eliminado en 2ª ronda en la copa del rey además de una descalificación, pero compitiendo en Europa hasta conseguir la Uefa League en su último año, logrando un doblete histórico para el equipo che.

Curiosamente, de las tres temporadas, la segunda fue la peor, cayendo el equipo en una relajación, en palabras del propio técnico, siendo en ese momento incapaz de motivar a unos jugadores que venían de ganar la primera liga del Valencia en décadas.

Después se hizo con las riendas de un Liverpool sin demasiadas exigencias y sin estrellas, más allá de un imberbe Xabi Alonso, del eterno capitán Gerard y del mejor Torres. Con aquel Liverpool consiguió la Champion League, con una remontada histórica, precisamente ante el Milán de Ancelotti, pero nunca logró ganar una liga, con resultados más bien discretos.

Rafa Benítez es ante todo un estudioso del fútbol, alguien que entiende el deporte como multitud de factores donde el talento y la creatividad son solo uno más, y quizá no los más importantes. El aspecto táctico o el físico son detallados al milímetro por todo su equipo, debidamente preparado y concienciado.

La concepción del madrileño del fútbol se resume en las siguientes palabras publicadas  en ‘El País’ en 2010:

A veces, tengo la sensación de que se confunde la calidad técnica con el talento y jugar bien con tener mucha posesión del balón. Para mí, cuando un futbolista juega bien es cuando hace lo que tiene que hacer en cada momento, cuando elige la mejor opción. A veces, un despeje en una situación comprometida es la única solución y, por tanto, tomar esa decisión demuestra calidad. Dominar el balón muy bien, regatear o pasar muy bien puede resultar erróneo si se hace cuando no se debe. Evidentemente, la calidad técnica ayuda a ejecutar mejor lo que el jugador ha pensado, pero la clave está en pensar, en entender el juego, y elegir bien. Por eso me gusta hacer razonar a los jugadores para que comprendan ellos mismos por qué hacemos las cosas de una manera u otra

Conjugar esos criterios con las demandas de parte de la afición y prensa, que reclaman, por ejemplo, la presencia de jugadores ofensivos sin tener en cuenta las necesidades defensivas del equipo, va a ser una de sus grandes tareas. Sus equipos se empiezan por atrás y es un entrenador que antepone el equilibrio y la solidez por encima del resto de conceptos. Quizá por eso sorprenda que en último año en el Nápoles su equipo haya recibido 50 goles, la peor cifra encajada por todos sus equipos.

Desde el punto de vista de manejo de vestuario y relación con los jugadores se parecería más a Mourinho que a Ancelotti aunque no tiene la mano izquierda del primero con los jugadores. Mientras que Mou era para muchos una especie de padre-líder-amigo, Benítez mantiene la distancia siempre como entrenador, siendo quizá ese su principal defecto. Si Ancelotti ha sido un entrenador condescendiente en exceso, Benítez es rígido en exceso.

Para Benítez los jugadores son como soldados, que tienen que cumplir un papel y un guión. Y eso, es algo factible en clubes sin estrellas como eran el Valencia o el Liverpool, sus dos mejores equipos, pero difícil en el Real Madrid. En el equipo blanco son más las estrellas que los gregarios. Y existe además cierta tendencia a la autogestión y autocomplacencia. Algo que se ha visto por ejemplo este año con jugadores acostumbrados a jugar lesionados si lo consideraban, a no cuidar su peso, a reprochar a un compañero que marque un gol, a desórdenes tácticos…Nada de eso lo va a tolerar Benítez. Y tampoco las imposiciones de un presidente al que le gustan demasiado los mediapuntas y fichar a la estrella de turno.

Esa cuádruple gestión de vestuario, presidente, prensa y afición es el gran reto de Benítez. Avalado por el todopoderoso Jose Ángel Sánchez (JAS), auténtica mano derecha de Florentino Pérez, tiene ante sí conseguir rentabilizar deportivamente una plantilla de ensueño, más todos los fichajes que pueda pedir. Ahora bien, en el momento en que la balanza se desconfigure y alguno de esos 4 elementos se descompense, Rafael Benítez puede seguir el mismo destino que el resto de entrenadores: salir por la puerta de atrás del mejor club del mundo.

Lo cierto es que es la oportunidad deseada para un entrenador que empezó su carrera en el Real Madrid B. Quizá por eso y ya curtido con las experiencias de Inter y Chelsea; conocedor de las exigencias propias del Real Madrid , sobre todo a nivel de juego y con el apoyo total de un presidente al que no le quedan más cartuchos, sea capaz de adaptar sus múltiples conocimientos futbolísticos y lograr muchos títulos.

 

 

¿Un nuevo entrenador solamente o la gran purga?

El segundo ciclo de Florentino va camino de seguir los pasos del primero. Si entonces fue Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remon, Luxemburgo y López Caro, esta vez han sido Pelegrini, Ancelotti, Mourinho y los que vengan. Parece ser que el próximo será Benítez, con todos los ingredientes para superar los 4 meses de Camacho y dar el portazo en 3 semanas.

Si todo tiene que seguir igual para que no cambie, entonces los resultados serán los mismos que con Mourihno, Ancelotti, Del Bosque antes; la relajación de los jugadores y la imposición del núcleo de jugadores de sus criterios. Y no me imagino a Benítez negociando los kilos con Marcelo, permitiendo que Casillas solo tire de su “talento”, permitiendo los desmanes tácticos de Pepe o Ramos o las quejas de Isco o Cristiano.

No, Benítez por sí mismo no es la solución, pero tampoco Klopp, Mourinho o cualquier otro. El problema está dentro, mucho más arraigado y Florentino lo sabe pero nada hace porque el poder de los jugadores es incluso superior al suyo.

En las últimas  8 temporadas, el común denominador del Real Madrid  son el presidente y 4 jugadores, precisamente los 4 capitanes. En este orden Casillas, Ramos, Marcelo y Pepe con 16, 10, 9 y 8 temporadas respectivamente en el club. Le siguen Cristiano Ronaldo, Arbeloa y Benzema con 6 temporadas cada uno y a continuación Khedira y Nacho, con 5 temporadas, aunque el canterano nunca ha sido titular indiscutible.

Florentino Pérez y los 4 capitanes

Florentino Pérez y los 4 capitanes

Fue precisamente en la temporada 2009/2010 cuando se realizó la última gran purga, trayendo a los Cristiano, Benzema, Xabi, Kaká y Albiol y Arbeloa, para reemplazar a Cannavaro, Negredo, Hunteelar, saviola, Sneijder, Robben o Val Nistelroy entre otros.

Desde entonces, en estas 6 temporadas se ha ganado 1 liga, 1 Champion League y 2 Copas del Rey. El año de Pelegrini, el tercero de Mourino y el segundo de Ancelotti se han cerrado sin títulos. Cuento solamente los importantes, obviando Supercopas y Mundialito de Clubes. Son 4 de 18 títulos posibles.

En los 5 años anteriores el Real Madrid logró 2 ligas consecutivas (2006-2007 y 2008-2009) y ningún título más.Y eso sí, varias acreditaciones como el mejor equipo en caer en octavos… En total 2 títulos de 15 títulos posibles.

Son 10 años en los que el Barcelona ha logrado el doble de ligas que el Real Madrid (sin contar la actual), el mismo número de Copas del Rey (2) y 3 Champion League frente a 1. En ambos casos sin contar este año. El ratio de título al año del Barcelona es evidentemente superior, consecuencia de muchos factores, principalmente una generación excepcional con Messi de líder.

Pues bien, después de varios entrenadores y múltiples bajas y altas, ha llegado la hora de identificar el común denominador de los últimos 10 años de historia del Real Madrid: los 4 capitanes. Ellos y otros jugadores con más tiempo y responsabilidad en esa desidia que ha hecho que el club no sea hegemónico deben abandonar el club.

Purga en el Real Madrid

Es la hora de la gran purga, la limpieza de 6 o 7 jugadores titulares para fichar a otros sin los vicios adquiridos. Podemos hablar del rendimiento de Illarramendi, la mala temporada de Bale, el desgaste de la plantilla, la falta del gol o el rendimiento de los suplentes pero al final no podemos obviar la responsabilidad de esos jugadores que  año a año deben liderar al Real Madrid como pesos pesados y capitanes y no lo hacen.

Personalmente mantendría a Benzema como suplente y a Arbeloa como capitán en la sombra y realizaría la purga con Casillas, Marcelo, Pepe, Ramos, Cristiano Ronaldo y Khedira. Con el último ya fuera, son cinco bajas con el común denominador de haber echado entre todos al último entrenador que intentó crear un vestuario unido y meritocrático, Mourihno. Y tienen además el factor de no controlar la inteligencia emocional, comentiendo múltiples errores de este tipo por partido. Son jugadores que se autogestionan, que están por encima de cualquier entrenador y del club.

Su valor de mercado, en conjunto ronda los 160 millones de libras, según transferdemarkt. Obviando a Casillas, con un contrato altísimo y al que habría que otorgar la carta de libertad, por jugadores como Ramos, 29 años y 40 millones; Marcelo,27 años y 20 millones o Pepe, 32 años y 13 millones es posible encontrar compradores interesados. Por no hablar de la venta de Cristiano Ronaldo, 30 años y 100 millones. El portugués seguirá marcando goles y seguirá siendo un gran jugador pero ha perdido esa capacidad de desborde y su baja liberaría el camino para que Bale juegue en la banda izquierda, y para fichar a un delantero centro super top. Y por supuesto, la portería necesita una renovación, bien a través de Keylor y un suplente de nivel, u otro fichaje para que ambos compitan.

El objetivo sería liberar al Real Madrid de ese lastre emocional, tal y como hizo Guardiola con la venta de Ronaldihno, Deco y Etoo.

 Con Varanne como central para los próximos 8 años habría que buscarle un compañero de nivel y otro como suplente junto a Nacho. El lateral izquierdo puede renovarse completamente si también se vende a Coentrao o buscar un complemente que sea de verdad un lateral defensivo.

Y todo ello debería ser comandado por un entrenador con plena autonomía y capacidad. Alguien con experiencia y autoridad. Hay pocos nombres y todos ahora mismo enfocan hacia la misma dirección, Alemania. El histrónico Jurgen Klopp o incluso Guardiola. ¿Se imaginan al Real Madrid con Guardiola? Aunque no lo crean tiene el equipo a los jugadores perfectos para el tipo de juego de toque que le gusta al técnico del Bayern. Quizá hasta Benítez sirviese si tuviese el poder total.

 Con unos o con otros, la gran purga es necesaria y no debería haber empezado precisamente por el entrenador.

Balance de la temporada del Real Madrid 2014-2015

Se acaba la temporada para el Real Madrid, e independientemente de lo que haga el Barcelona, aspirante al triplete, y en cierta medida baremo de este Real Madrid, se puede decir sin ninguna duda que la temporada ha sido mala.

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Si el año pasado consideré que la temporada había sido buena, principalmente por la capacidad de competir del equipo, en esta temporada esa competitividad ha faltado justo en los momentos más importantes. La temporada no es mala porque no se haya ganado ninguno de los títulos que de verdad importan: Champion League, liga y Copa del Rey. De los últimos 12 años, en 6 no se lograron ninguno de esos títulos importantes.

No, el problema ha sido la falta de competitividad de una plantilla, que al menos en función del presupuesto debería ser excelsa. El no haber aprovechado todos los recursos disponibles y el hecho de que contra cualquier rival difícil el equipo no ha respondido adecuadamente, es el factor fundamental.

Antes de la fatídica lesión de Modric y hasta la cuesta de enero, el Real Madrid ganó la Supercopa y el Mundialito y mostró un gran juego. Una primera mitad de temporada que invitaba al optimismo. Pero en el fútbol los títulos se deciden en abril y lo importante viene a partir de enero y ahí el Real Madrid tiró la liga, quedó eliminado en octavos de la Copa del Rey y ganduleó en la Champion League.

El balance de resultados contra los primeros clasificados habla de esa falta de competitividad en momentos importantes: 2 derrotas contra el Atlético de Madrid, una de ellas con una goleada vergonzosa: derrota en el Camp Nou en un momento clave de la liga y derrota y empate ante el Valencia, también en un momento clave.

A eso hay que añadir la incapacidad para ganar al Atlético de Madrid en la Copa del Rey, con una derrota y un empate y la dificultad extrema para eliminar a los rojiblancos en los cuartos de la Champion League, marcando un solo gol. Curiosamente, a pesar de haber alcanzado las semifinales, un buen desempeño en mi opinión, el equipo no ha mostrado solidez en esa competición. A punto de caer contra el Shalke04 en el 3-4; dubitativo contra el Atlético de Madrid y peor que la Juventus en la final.

La mejor racha de victorias en la historia del club no ha servido más que para tener un record que no da títulos, más allá del sobrevalorado Mundialito y la Supercopa, un torneo casi de pretemporada.

Se supone que los segundos años son mejores que los primeros. El Real Madrid tenía la tranquilidad del doblete del año anterior, nuevos fichajes como Kroos y James (dos de los mejores del equipo), el mejor portero del mundial y la inercia del campeón. Pero todo quedó eclipsado con las bajas.

Habrá que preguntarse si Ancelotti pudo haber gestionado mejor las ausencias, si la baja de Modric puede determinar toda la temporada de un equipo, si se planificó adecuadamente la plantilla y si el equipo compitió siempre a su máximo nivel con mala suerte. Del resultado de esas preguntas saldrá la respuesta sobre quienes son los responsables y las medidas del club.

Hasta aquí hemos llegado: fin de liga para el Madrid

A falta de los 5 minutos de descuento todavía tenía el Real Madrid esperanza para seguir vivo en liga. Pero el pitido final  acabó con un esperpento que suficiente ha durado. El Real Madrid lleva dos temporadas jugando con un portero que directamente no tiene el nivel de primera división. Tampoco la selección española, con el mismo protagonista, Casillas, y dos cómplices, Carleto Ancelotti y Del Bosque, dos técnicos que muchas semejanzas y con una trayectoria con el Real Madrid sospechosamente parecida.

 El empate de ayer no es culpa al 100% de Casillas. Evidentemente. El equipo estuvo físicamente poco fresco, poco concentrado y el Valencia aprovechó esta fragilidad. Pero es en ese tipo de partidos en los que un delantero entonado o un portero top te salvan los muebles. Justo lo que hace no tanto representaba un Madrid que decían que era Casillas y Ronaldo Nazario.

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 Pero ayer ese portero que debía estar para salvar lo imposible, tal y como hizo por ejemplo Diego Alves en el área contraria, estuvo para no hacerlo (el segundo gol de Javi Fuego) y para regalar lo factible como ocurrió en el primer gol. Los reflejos de Casillas para rechazar el remate de Pepe a un lado fueron insuficientes, metiéndose el gol en la portería.

 Es curioso como un portero que ha vivido de sus reflejos y de su uno contra uno sea precisamente en esos momentos en los que sufra sus peores pesadillas. Iker Casillas ya no tiene esos reflejos, porque tiene 15 años más que cuando debutó. Sencillo. Y tampoco tiene lo que si tienen el 90% de los porteros veteranos: mejora de destrezas como el juego aéreo, la colocación o el juego de pies. El resultado, un portero que no es de la categoría del Real Madrid.

 Casillas es solamente un episodio más en la gestión de los pesados por parte del Real Madrid. Pero el caso más singular y traumático porque un portero leyenda y querido por todos se ha convertido en un enemigo de la afición y del propio equipo. El de Móstoles ha seguido los pasos de Raúl o Hierro finalizando su andadura con más detractores que seguidores, incapaz de reconocer su propia decadencia, envuelto en una soberbia mala para él y para el equipo.

 Quizá sea la maldición del Real Madrid, comenzada muchos años atrás cuando Di Stefano, en decadencia también, le hizo un pulso a Santiago Bernabeu obligándole a elegir entre él o el entrenador. El presidente lo tuvo claro, y aunque seguro que fue la decisión más difícil de su carrera, le ofreció la puerta al que fue el santo y seña del equipo. El argentino se marchó disgustado al Español y la relación entre ambos fue fría hasta muchos años después.

 Pero esa decisión permitió al Real Madrid seguir creciendo y apostar por otros jugadores nuevos y jóvenes. Seguro que a muchos de ellos les habría venido bien el consejo y ayuda de un veterano como Di Stefano, pero por desgracia no fue así. La imposibilidad de que esos jugadores leyenda se retiren como jugadores en el Real Madrid, asumiendo pocos minutos pero liderando al equipo emocionalmente, es un déficit histórico del club. Lo que ejemplarizaron Giggs o Scholes en el Manchester United jamás ha pasado en el Real Madrid.

Unos, como Casillas o Raúl opusieron toda su resistencia, utilizando si era necesaria a la prensa para por ejemplo denostar a los jugadores que se estaban delante suyo como Diego López o Benzema. Otros, como Butragueño o Michel buscaron un retiro fuera del club, aprovechando esos últimos años de fútbol pero sin perjudicar al club. Y solamente unos poquísimos se fueron por la puerta grande, como Zidane, que perdonó su último año de contrato.

 La vida es cíclica y el fútbol también. Y los jugadores perecederos. Unos deben de dar un paso atrás para que otros den un paso adelante. No creo que a nadie le guste ver a un mito como Casillas encajar goles absurdos y ver en su cara la más absoluta desesperación. Pero con su actitud soberbia y arrogante, incapaz de asumir sus limitaciones, más pendiente de echarle la culpa a la defensa y de echarse a correr refugiándose en la prensa amiga, Casillas ha tenido el peor final posible.

 Pero ojo, que la culpabilidad se extiende también al banquillo y a la presidencia. Ancelotti parece ser la única persona que no ve lo que el resto consideramos evidente. No sé si Keylor habría parado o no las que falló Casillas. Pero si se que el costarricense, que apenas ha tenido oportunidades, cuajó un mundial excelente. La insistencia en alinear al de Móstoles resulta incomprensible bajo cualquier punto de vista, incluido el de paz social, paz con la prensa, paz de vestuario…Porque la consecuencia es un equipo menos competitivo. Y eso se extiende a cualquier posición y partido.

 Y Florentino Pérez tampoco se libra porque él, como Bernabeu debió haber dado hace tiempo las instrucciones para acabar con ese acoso de la prensa hacia la competencia de Casillas, apoyando a Diego López y fichando a 2 porteros de nivel.

 Pero esta es la historia del Real Madrid. La historia de cómo un equipo con los mejores jugadores del mundo, con una plantilla de cientos de millones, de un club que debió ser hegemónico (más aún), se conformó con unos pocos títulos, aunque fuesen la novena o la décima.

 El siguiente capítulo de esta historia lo escribirá Ramos, el próximo super intocable, el próximo peso pesado que utilizará su historia, influencia y jerarquía para mantenerse en el puesto hasta que el ridículo le obligue a apartarse.

Real Madrid -Atlético de Madrid: Ganar por un gol

Lo único que necesita el Real Madrid mañana es marcar un gol más que el Atlético de Madrid. Todo lo demás da igual. Es en realidad así de simple. Mucho más para un club acostumbrado siempre a creer en la victoria.

Si se creyó en la victoria tras la derrota  por 6-1 en Copa del Rey contra el Zaragoza en el 2005 o tras la derrota contra el Borussia Dormund por 4-1, como no se va a creer en la victoria ante el Atlético de Madrid, al que solamente hace falta ganarle por 1-0.   No es un gran gesta ganar a un equipo en cuartos de final en el Bernabeu.

Sí, el Atlético de Madrid se le da especialmente mal al equipo de Ancelotti, y sí, hay 2 o 3 bajas importantes en el equipo blanco. Pero si un solo madridista no cree en la victoria teniendo que marcar solo un gol más que el rival, entonces es que no ha entendido que el madridismo es sobre todo creer en la victoria.

Por eso, miles de madridistas creímos en el 3-0 ante el Borussia de Dormund en aquella semifinal del equipo de Mourinho. Nunca llegó, pero hasta el último minuto el madridismo creyó.   Y no hay mayor y mejor prueba de ello que el gol de Ramos en el minuto 92. Un gol en el que el madridismo creyó desde el mismo momento en el que el Atlético de Madrid marcó el 1-0.

Así que, con unos o con otros en el 11 titular, con las artimañas de Simeone, que a buen seguro hará que el partido se haga lento y pesado y con todos los antecedentes de este año entre los dos equipos, lo único que se necesita es un gol más.