El Real Madrid vence en la batalla de Levante

Mientras el Barcelona ganaba con relativa facilidad en Mallorca, el Real Madrid se encontraba con un infierno en un campo impracticable para el fútbol. Los de Tito batían un nuevo record de victorias consecutivas y los de Mourinho marcaban a falta de pocos minutos para mantener la distancia en 8 puntos. Y de todo esto se hace eco la prensa pero de manera contraria a como yo lo haría.

En mi opinión, el Real Madrid ganó un partido épico, un partido dificilísimo que dominó casi de principio a fin y que tuvo más de un capítulo violento. Especialmente la agresión a Cristiano Ronaldo, al que le partieron la ceja pero siguió jugando para marcar el primer gol del partido, pura entrega y madridismo. Obviando la expulsión a Navarro, el árbitro se equivocó en dos lances del juego, el gol del Levante y el penalty del Real Madrid, ambos dudosos. Dos equivocaciones a las que no le doy más importancia porque no son sencillas de ver.

Si lo es un fuera de juego tan claro como este, casi a la altura del de Alba hace poco días. Pero ya sabemos que el Barcelona es un equipo record. No obstante, que nadie se despiste, este Barcelona es infinitamente peor y más frágil que el de años anteriores y tarde o temprano lo acabará pagando. A más de un gol por partido, habiendo encajado 14 goles en total (en doble que el año pasado a estas alturas), en ocho ocasiones de 11 partidos, el Barcelona no defiende ni por asomo como otros años.

Pero sigamos con el Real Madrid y hablemos de lo acontecido al acabar el partido. Por si no hubiese sido suficiente con todas las faltas que hicieron, Ballesteros se lio a puñetazos con Pepe en un capítulo que no ha quedado aclarado, pero que parece que Ramos lo vio con claridad a tenor de sus palabras (por cierto estuvo espléndido como capitán que es) cuando dice:

“Si a Ballesteros le gusta el boxeo que se dedique a ello”

Por su parte, los del Levante protestaron después del partido demostrando como el antimadridismo es como la rabia:

“Luego que Mourinho saque la libreta. Lo del árbitro ha sido de vergüenza. A nosotros nos amenazaba y a ellos le guiñaba el ojo y les daba palmaditas”.

Juanlu, que nos sabe que su entrenador tenía en vez de libreta pizarra y que tampoco debe de ser consciente de que a Cristiano le partieron la ceja, a Xabi Alonso le agredieron y el Levante hizo 26 faltas, el doble que el Real Madrid.

“Teneis que contar que ha sido un puto robo” Diop.

Otro que tal baila, repitiendo como un mantra lo de siempre, que el Madrid roba. Debe ser cosa de la Comunidad Valenciana, porque no se explica de otra manera como estos tipos se quejan sin argumentos cada vez.

Para acabar, a Mourinho le atacaron por sacar a Morata. Habría sido culpable en todo caso. Si no le hubiese sacado y hubiese perdido el partido, pero también por sacarlo y que marcase es culpable de no haberlo hecho en más partidos. Mi crítica hacia Mou es que no le sacase antes, pero desde luego no me atrevería nunca a llamarle ventajista como hizo el periodistas Anton Meana. Se suponía que estaban en la rueda de prensa para preguntar pero estos periodistas deben saber más que el resto.

En fin, antimadridismo a raudales que ya no se tapa. Basta escuchar cualquiera de las dos radios nacionales para comprobar que es eso que llaman periodismo deportivo  Y si no teneís suficiente podeís ver a los “Manolos”, periodismo deportivo del bueno. Y a todo esto Mourinho pasada su victoria 100, manteniendo el pulso, haciendo debutar canteranos, demostrando con el partidazo de Essien y de Coentrao que no se equivocó tanto y preparado para un nuevo sopapo a la prensa.

Lucha contra el ciclo del fútbol: antimadridismo del Valencia

Dicen los más antiguos del lugar que hubo un tiempo en el que se veían banderas y bufandas del Real Madrid en Mestalla, el estadio del Valencia. Tan difícil de creer como que también existían en los campos del Sevilla y del Deportivo de la Coruña, plazas ambas, sobre todo la segunda, más que difíciles para el equipo blanco.

El debate se centra en estos días, en determinar si el Madrid es más odiado por la presencia de Cristiano Ronaldo o Mourinho, obviando no ya la historia reciente, sino la de los años ochenta con jugadores del Real Madrid tan polémicos como Hugo Sanchez o Juanito, que no eran recibidos precisamente con abrazos.

Algunos piensan que el comienzo de todo es la llegada de los galácticos y la osadía madridista de intentar tener en su equipo a los mejores. Para algunos era intolerable que en un mismo equipo jugasen Zidane, Ronaldo y Figo, en un alarde de imperialismo impropio de un equipo señor como el Real Madrid.

¿Que diría Don Santiago Bernabéu?, preguntan los más audaces, supuestos conocedores del carácter del dirigente madridista y de la historia madridista. La respuesta está en los libros y sobre todo en las cinco primeras Copas de Europa. El Madrid nace como ente ganador, sobre todo con la llegada de grandes jugadores. Por obra y gracia de Don Santiago Bernabeu llegan al equipo blanco jugadores como Di Stéfano, Puskas, DiDí o Kopa. Todos ellos jugadores punteros de la época.

Pero no quiero desviarme del debate. Decía ,que antes había muchos más madridistas en los campos de España. Es posible que así fuese, provocado más que nada por la presencia del Real Madrid en Europa como representante de España. No olvidemos que antes solamente accedía un equipo a la Copa de Europa y varios a la UEFA. El Real Madrid representaba para muchos a España, como lo hacían otros clubes cuando ganaban la liga. Aunque al ser el Real Madrid el que más ligas ganaba era casi siempre el que jugaba la Copa de Europa.

También existía una dicotomía entre Barcelona y Real Madrid que se abrió con la apertura de las competiciones europeas a más clubes y con la llegada de los derechos de televisión. Equipos como el Deportivo de la Coruña o el Valencia lograron unir a sus aficiones en torno a equipos competitivos con presencia en Europa. Y ello provocó choques contra los grandes. Choques en los que un valencianista que antes fuese madridista tenía que elegir.

Por poner un ejemplo bastante absurdo, es como si se abriese la NBA a un equipo como el Real Madrid. Mi afición por los Lakers disminuiría significativamente, y en la medida que el equipo blanco fuese competitivo (utópico) yo iría rechazando cada vez más mi afición por los Angeles Lakers.

Pues eso mismo ha pasado con la mayoría de equipos de España que han subido un escalón su capacidad de competir. Y de entre todos, el que más ha sido el Valencia F.C, que llegó a dos finales de Champion y ganó un par de ligas. Y sin embargo,la semilla que hace explotar el sentimiento antimadridista actual se remonta a algunos años antes con el fichaje de Pedja Mijatovic. Era el montenegrino un jugador clave en aquel Valencia. Un jugador que hizo allí su mejor temporada, marcando golazos y diendo asistencias, convirtiéndose en el verdadero líder del equipo.

Mijatovic con la camiseta del Valencia

Mijatovic con la camiseta del Valencia

Pero como todo jugador ambicioso, Mijatovic quiso escalar un poquito más, a la vista de que al Valencia le faltaban todavía varios puntos para ser como el Real Madrid. Decidió buscar la gloria deportiva y económica en un proyecto apasionante, liderado por Fabio Capello. Se beneficiaba el Real Madrid y Mijatovic, pero no el Valencia, que perdía a un jugador diferencial. Su único beneficio fue económico, creo recordar que unos 1225 millones de pesetas de la época. Siempre tendré en el recuerdo varios fichajes de aquel año: Suker por unos 650 millones; Seedorf por 600: Roberto Carlos por 800 millones y también Panucci e Illner.

Aquel fichaje le permitió al Real Madrid ganar un año más tarde la deseada séptima, y le permitió al montenegrino pasar a la historia, que supongo que es lo que todo futbolista desea. También paso a la historia del Valencia pero como mercenario, al igual que el Real Madrid como un equipo imperialista y opresor. Supongo que eso mismo pensarán del Valencia los directivos de equipos pequeños de la Comunidad Valenciana que ven como sus alevines, cadetes y mejores jugadores van a las categorías inferiores del Valencia.

Y supongo que eso es lo que piensa todo club que ve como sus mejores jugadores son comprados por el club superior. Es como la vida misma, en la que el pez grande se como al pequeño. Pasa en todos los ámbitos de la vida porque es una ley de la naturaleza.  Se puede luchar para evitar ser tragado por el más grande pero al final es imposible luchar contra el círculo natural.

Y eso, es justamente lo que ha intentado el Valencia desde aquel “fichaje maldito”. Y lo ha intentado tratando al Real Madrid como el pez más grande de todos, negando el curso natural del fútbol y evitando todos los fichajes posibles.   El Valencia pretendió alterar el esta ley natural vendiendo a sus mejores jugadores no al pez más grande sino a otros peces. Lo hizo con Mendieta, vendido a la Lazio, y lo intentó con otros como Ayala o Vicente.

Otros, como el Sevilla se beneficiaban del sistema, vendiendo a sus piezas más cotizadas como Alves, Baptista o Sergio Ramos, denunciando a su vez el sistema de opresión al que eran sometidos en un acto de hipocresía.  El Valencia por el el contrario, directamente denuncia al Real Madrid por ser un club opresor y sin embargo cínicamente hacen lo contrario con el Barcelona, por ejemplo, a quienes vendieron a Villa con mucho gusto, perdiendo dinero por cierto.

La historia es tozuda y los hechos también y lo que hoy denuncia el Valencia lo hacen ellos jugadores como Soldado por ejemplo. El pez pequeño, el Getafe, tiene que vender al pez grande, el Valencia, a su mejor jugador. Por el camino todos ganan: el Getafe dinero para sobrevivir; Soldado gana más dinero y posiblemente títulos y el Valencia tiene a mejores jugadores. Eso es algo que ha entendido muy bien Angel Torres, el círculo natural del fútbol, algo que en Valencia todavía no han entendido o que al menos todavía simula no entender.