El Barcelona también pierde: derrota en la Supercopa contra el Atlethic de Bilbao

El Barcelona de Messi es también el equipo débil y sin pegada que hemos visto durante estos 180 minutos. Todo depende del concurso del argentino. Con el astro enchufado parece un equipo superlativo, por momentos invencibles como si en cualquier momento con una varita mágica pudiese mover cualquier resultado.

Celebración de la plantilla del Athletic de Bilbao de la Supercopa

Celebración de la plantilla del Athletic de Bilbao de la Supercopa

Pero sin el mejor Messi el Barcelona es un equipo en ocasiones hasta vulgar. SI le añadimos en este caso la ausencia de Neymar y una defensa frágil tenemos un resultado global de 5-1 para el Atlethic de Bilbao. La posesión infinita se torna en un tedio innecesario moviendo de un lado a otro la pelota sin peligro, Messi es un jugador más y el resto de jugadores atacantes que se benefician de los movimientos que genera el 10 también pierden su potencial.

Esto es algo que ya sucedía con el mejor Barcelona de Guardiola, con la diferencia de que el técnico catalán fue capaz de hacer que su equipo compitiese en prácticamente todos los títulos. Luego, clara, para lograr tantos títulos seguidos también es necesaria esa pizca de suerte.

El balance de 9 goles en contra en 3 partidos contra dos rivales totalmente diferente quizá haga reflexionar a muchos equipos que en ocasiones salen al campo ya derrotados. Ya sabemos que Messi, Neymar y Suárez son muy buenos, y que en el medio del campo hay mucha calidad. Pero también sabemos que flojean a la hora de defender, que se puede secar a Messi con un marcaje individual y que con el equipo bien cerrado y atento es posible dejar la portería a cero.

Lo que el año pasado fue una virtud del Barcelona, la defensa, este año puede ser una debilidad. La gran diferencia con el Real Madrid fue haber encajado 20 goles menos. Ahí tuvo mucho mérito Bravo y en general la defensa tuvo un buen comportamiento. Veremos si este año son capaces de rectificar el mal comienzo o si como parece será su gran punto débil.

Los títulos como las Supercopas o el Mundialito ayudan a engordar las vitrinas pero trastocan mucho las temporadas. De eso sabe algo el Real Madrid, que el año pasado se desfondó. Son 4 o 5 partidos más, algunos de alta exigencia, primero al comienzo de la temporada y después, en mitad, justo en diciembre, un mes de descanso para otros equipos. No es sencillo disputar esos torneos al máximo y ser capaz de llegar a la segunda mitad de la temporada en plenas condiciones.

Todavía no ha empezado la liga pero ya vislumbramos a varios equipos que le pueden hacer sombra a Real Madrid y Barcelona.