El Barcelona F.C perdió ayer or 4 a 0 con un 68% de posesión. Lo que antes se argumentaba como justificante del éxito, ayer justifica lo contrario, el fracaso de un modelo que llevado al extremo y sin otros componentes absolutamente necesarios no puede garantizar por sí mismo la victoria.
Argumentaba Xavi, siempre atento a la propaganda neotikitakera que los alemanes habían sido más fuertes físicamente. La realidad es el Bayern de Munich ganó ayer porque fue superior física y tácticamente al igual que el Barcelona ha cimentado parte de su éxito en esos dos componentes.
De hecho, la gran diferencia entre este Barcelona de Tito y el primer Barcelona de Guardiola es la presión asfixiante que realizaba el equipo y la muy buena colocación táctica. Aquel Barcelona seguía teniendo la posesión pero sobre todo le atacaban muy poco y recibía pocos goles.
Por eso, la posesión por sí misma no garantiza nada, solamente el control del balón, que no del partido. En un escenario como el de ayer, el Bayern de Munich estaba mucho más cómodo permitiendo que el Barcelona tocase sin peligro y creando peligro con ataques fulgurantes que sobando el balón sin acercarse al área.
El Bayern de Munich remató ayer al Barcelona y lo hirió de muerte aunque ya había sido el Real Madrid el que le había asestado varios golpes mortales de necesidad. El 1-2 del año pasado en liga y el 1-3 de este año en la Copa de Rey no son más que versiones pasadas del partido de ayer.
Este Barcelona que algunos se han empeñado en señalar que es el mejor equipo del mundo ha dejado de serlo hace dos años. Lo fue con el triplete y el doblete de Guardiola pero empezó a dejar de serlo en el segundo año de Mourinho. Fue el año pasado cuando se constató que este Barcelona aún siendo un gran equipo era inferior por ejemplo al Real Madrid, que le arrebató la liga. De igual manera durante el presente curso se ha visto a un Barcelona débil en muchos partidos, no solo contra el Real Madrid al que lleva partidos sin ganar. En los últimos 5 partidos de Champion League solamente ha ganado uno, al Milán, que no es el equipo italiano más poderoso.
La liga, ganada casi en octubre, por desidia y dejadez del Real Madrid aunque con brillantez por la cantidad de puntos y partidos ganados quizá sea uno de los últimos coletazos de un Barcelona cuyo ciclo exitoso comenzó hace ya casi cinco años. Un largo ciclo que como todos se acaba. Al menos en cuanto al dominio arrollador mostrado.
Seguirá teniendo un gran equipo y podrá optar año a año a todos los títulos pero ya con más dudas. Con Messi todavía con años por delante y con otra seria de muy buenos jugadores este Barcelona será un gran rival pero para ello deberá realizar ajustes en una plantilla que empieza a hacer aguas. Con jugadores veteranos como Puyol o Xavi, con Valdés a punto de marcharse, con fichajes como Song fracasados y con canteranos verdes todavía como la lechuga como Bartra, este equipo va a necesitar una importante restructuración.
El modelo posesión y cantera sirve cuando el equipo está a tope físicamente y cuando los canteranos se adaptan perfectamente al equipo. Y sobre todo cuando Messi, el finalizador del Tiki Taka está fino. Y de igual manera, el modelo de este Bayern o del mejor Real Madrid se sustenta en un equipo físicamente fuerte y tácticamente comprometido.
No son los valores ni la humildad ni el origen de los jugadores, y a veces ni siquiera lo bien que se lleva el equipo. Lo que nos han contado estos años es una gran mentira y para ganar, además de un modelo de juego se necesita jugadores que corren más o igual que el rival, algo de suerte y mucho acierto






