El Atlético de Madrid borra del mapa al Barcelona

Escribo estas primeras líneas con el partido del Atletico de Madrid –Barcelona en el decanso, ganando el equipo local pero sin saber el resultado final, aunque con la idea clara de que pase lo que pase esta primera parte demuestra algo evidente, sin actitud es imposible ganar los partidos de elite.

Ha parecido en los primeros 20 minutos del partido, en los que el equipo rojiblanco ha borrado del campo literalmente al Barcelona, que jugaban con 3 jugadores más. Absolutamente todos los rebotes eran del medio campo atlético y los jugadores blaugranas no fueron capaces de ganar ni un solo balón aéreo. Los jugadores locales iban a cada balón como si fuese el último, con fuerza, con fe, con una entrega total.

El resultado, un gol a favor, tres balones al palo, Messi jugando como si fuese un alevin contra hombres, y la sensación de que unos habían salido a morir al campo y otros solamente a jugar un rato al fútbol.

La transformación del Atlético de Madrid en un equipo competitivo es mérito exclusivo de Simeone, que ha convertido a 11 jugadores normales en un bloque, en un equipo con todas las letras. Ha conseguido que todos ellos entiendan que hay que correr los 90 minutos no por ellos sino por el equipo. Ninguno de los tituales del Atlético, a excepción de Courtais, el mejor portero del mundo en un par de años, jugaría de titular en  los otros tres semifinalistas ni tampoco en el Barcelona. Tampoco Costa, un buen delantero centro reconvertido a la categoría de estrella gracias a aprovechar su rendimiento al 110%.

Lo que ha hecho el Cholo, que gran parte de la prensa española reivindica, catalogando el equipo de intenso pero no sucio, de ejemplo y muchos más etcéteras es simplemente lo mismo que intento hacer Mourinho con el Real Madrid, y lo mismo que hizo en otros muchos equipos. Es más, su gesta con el Oporto seguramente sea el espejo al que se mira cada día el Cholo.

A veces se dimensiona la influencia del sistema e incluso la calidad de los jugadores cuando el rasgo más determinante es la actitud, entendida como requisito sine qua non para la victoria. Lo vemos en el tenis con Nadal en cada torneo y con otros tenistas indolentes con quizá más calidad pero que no son capaces de ganar los torneos.

La actitud definida como la concentración extrema, la entrega del 100% del físico, la solidaridad con el equipo, la mentalización sobre un objetivo. Lo que algunos llaman sangre en el ojo o competitividad. Esa cualidad es la que te hace ganar Champion League, acompañada eso sí con jugadores de calidad y buenos técnicos capaces. Pero lo que está claro es que sin ella es imposible ganar un torneo así.

Pensaba que al Atlético de Madrid le faltaba ese plus de calidad, y lo sigo haciendo, pero parece que su compromiso y sobremotivación compensa ese déficit. Ahora mismo semifinalista de la competición más importante del mundo y líder de la liga.

El Barcelona sale fortalecido del Bernabeu tras un polémico partido

Pitó Undiano Mallenco el final y el Real Madrid pasó de ser líder con una diferencia importante de 4 puntos sobre el Barcelona, a estar segundo empatado a puntos con el Atlético y con un solo punto de ventaja sobre el equipo azulgrana. Pero sobre todo pasó de parecer un equipo sólido, seguro y con confianza, a uno dubitativo, que en liga tiene en goalaverage personal en contra con sus dos principales rivales, y que ahora mismo no depende de sí mismo.

 El balance de los de Carlo Ancelotti es negativo cuando se trata de partidos importantes. Dos derrotas contra el Barcelona, una contra el Atletico de Madrid y un empate no hablan bien de la capacidad competitiva de este equipo en los partidos claves. Tampoco dio el equipo la talla en plazas difíciles.

 El clásico ofreció un duelo de ataques y un duelo de defensas, o mejor dicho de desajustes defensivos. Tuvo el Barcelona en los primeros minutos la oportunidad de sentenciar con un 0-2 en varias ocasiones, y fue entonces cuando apareció la defensa del Barcelona para demostrar que este equipo no defiende bien. Benzema marcó por ocasión doble lo que había fallado antes y el Real Madrid se adelantó en el marcador, 2-1.

 Empataría el Barcelona y volvería a adelantarse el equipo blanco para después ver como una expulsión y dos penalties le devolvían la ventaja al Barcelona. Son  demasiados 4 goles en contra. Y más en tu propio estadio. El clásico deja malas sensaciones defensivas en el Real Madrid. Carvajal no estuvo bien en la primera parte, Marcelo no ayudó en la segunda y Ramos sumó una nueva expulsión, mas las habituales dudas que ofrece Pepe, ya agotador con tanto teatro y gestualidad. Y aunque en ambos casos están eximidos porque Pepe fue agredido y provocado previamente, y el penalty no fue, no deja de ser una constante.

 Varanne en 15 minutos dio más tranquilidad, y aunque el francés parece en una versión inferior que la del año pasado, sigue ofreciendo muchas más garantías. En cuanto a los laterales, es lo que ofrece apostar por dos tan ofensivos. El tantas veces criticado Arbeloa o incluso Coentrao demostraron en clásicos anteriores mayores y mejores capacidades defensivas. Tampoco ayudaron a sostener la defensa Xabi Alonso y Modric, los dos con menores prestaciones que en otros partidos.

 El Real Madrid también tuvo el problema en sus dos jugadores principales de ataque, Bale y CR7, que no sumaron demasiado y que no parecieron acoplarse al sistema defensivo del equipo. Al Real Madrid le sostuvo un gigantesco Di Maria y un siempre motivado ante el Barcelona, Benzema, que no obstante, no vio recompensado su buen partido tras ser el primer cambio.

 El partido también ofrece precisamente dudas en cuanto a la gestión de los cambios. Los dos últimos muy tarde, ya con el equipo asfixiado, sin saber Carletto si aguantar el empate o si lanzarse al ataque. Es cierto que la baja de Jesé se nota más de lo que debería. Era la mejor alternativa ofensiva, limitándose ahora a Isco, que ha entrado en fase de observación y a Morata, que no da la sensación de ser un recambio válido para partidos de máxima enjundia. A eso parece limitado el banquillo blanco, sin más. Ayer habría sido una buena oportunidad para ver a Illarramendi sosteniendo el medio del campo, con el partido en fase crítica, con Di Maria fundido y con los dos medios sin claridad de ideas.

 Le salieron mal a Carletto los cambios y aunque siempre es ventajista criticar a posteriori. Sí es cierto que si Benzema hubiese marcado su tercer gol tras una buena jugada de Bale habría cambiado el partido, aunque también lo habría hecho si se hubiese pitado el penalty de CR7 fuera del área. Deja el partido la sensación de que el Real Madrid nunca controló el partido. Ni con 2-1 ni con 3-2 supo sostener el resultado e incluso con un buen empate, 3-3, tampoco fue capaz de aguantar, a pesar de jugar con 10. Por su parte, el Barcelona tampoco me pareció que hiciese un partido brillante. Se benefició de los muchos errores madridistas pero no me dio la sensación de que fue superior más que en el resultado. Su mejor desempeño se produjo en superioridad numérica.

Sale  el Barcelona reforzado, con un hat trick de Messi, a pesar de que sigo pensando que el astro argentino ya no está como antes. Tampoco me convenció Neymar y apareció como siempre en estos partidos Iniesta, que por su banda hizo muchísimo daño. Los del Tata parecen haber vuelto y afrontan el último tramo de liga a un solo punto de la cabeza.

 El arbitraje, malo, con muchas dudas sobre la fiabilidad y limpieza de la competición, algo que seguirá sobrevolando en el ambiente mientras ni esta federación ni de las que dependen, UEFA y FIFA estén dispuestas a disponer de los mecanismos necesarias para intentar resolver las jugadas dudosas.

Análisis de los equipos de la Champion de League

Mañana se sortean los cuartos de final de la Champion League, o lo que es lo mismo, la auténtica Copa de Europa, el momento de la verdad, ya sin equipos débiles. Concluida la fase de grupos y el primer filtro mediante eliminatorias, nos encontramos ante un cuadro de ocho equipos altamente competitivos. Todos con alto nivel, sin ninguna cenicienta en uno de los mejores cuartos de final que se recuerdan.

Dos son los equipos aspirantes por encima del resto, Real Madrid y Bayer de Munich, por resultados y por impresiones. Ambos líderes de sus ligas y ambos con sendas plantillas con una concentración casi ilimitada de calidad. Le sigue la estela el PSG, que ha seguido acumulando calidad y este año confianza, convirtiéndose, a mi parecer en el tercer aspirante.

El cuarto aspirante, por contar con Messi y con jugadores de muchísima experiencia en esta competición, sería el Barcelona. Creo que esta es la temporada de inflexión en la que se verá el bajón de este equipo que ha estado en la élite en los últimos años. Algo, que de confirmarse será sobre todo en la competición más exigente, la Champion League.

El Chelsea es mi quinto candidato, aunque debo reconocer que he dudado sabiendo de la capaz competitiva de cualquier equipo de Mourinho. Es más, en un enfrentamiento directo entre Barcelona o PSG contra Chelsea, es probable que apostase por los blues. Pero por calidad de plantilla y por experiencia creo que están un punto por debajo. Aún así, ojo con los muchachos de Mou, con un Hazard pletórico y con una plantilla fiel y entregado como le gustan al protugués.

En sexto lugar está el Borussia de Dormunt que evidentemente cada año va bajando de nivel y está lejos del de hace dos años que dominaba en su liga. Ahora, ya sin Gothe, con Lewandoski con medio pie fuera y con varias bajas, además de una distancia insalvable en liga, ya no es el equipo revelación de antes. Con todo, a doble partido con el inteligente Klop al mando, todo puede pasar.

En penúltimo lugar se encontraría el Atlético de Madrid. A pesar de la fabulosa campaña realizada y de la hazaña de Simeone de lograr ganar tantos partidos sin demasiado talento, creo que tiene muchas probabilidad de caer eliminado en esta ronda. Le faltan jugadores top, que diría Mou, para este tipo de eliminatorias y además sus mejores jugadores tienen poca experiencia en este tipo de partidos. Aunque, al igual que con el equipo alemán, no creo que se lo ponga fácil a ningún rival, sobre todo si juega primero en su estadio y logra un resultado favorable.

El último lugar lo ocupa un Manchester United venido a menos. Un equipo que ha pasado no se si por méritos propios o por demérito del equipo de Michel. Si sufrió en Grecia contra un equipo menor, mucho más lo hará ante cualquiera de los anteriores rivales. Es el único equipo al que veo con posibilidades de caer goleado. Los diablos rojos, ya solo son rojos sin Ferguson y su posición en la liga lo atestigua.

Nos vemos en las semifinales!

El club de los valores

Siempre me resistí a comprar la idea de un modelo de club como el Barcelona basado en unos valores especiales, en la tan cacareada humildad y en la tan demagógica frase, cantera versus cantera.

 En realidad, el Barcelona lo que implantó fue un modelo de juego reconocible que después de muchos años y con la coincidencia de varias generaciones de futbolistas excepcionales consiguió imponer un ciclo de hegemonía mundial. Eso fue el Barcelona de Guardiola, un equipo que dominó una pequeña etapa futbolística como antes lo hizo el Madrid de los galácticos, el Manchester o el Milán.

 El Barcelona, no obstante, por su marcado carácter político y reivindicador y también propagandístico, consiguió imponer la idea de un modelo de club idílico. Jugadores canteranos, buenos chicos, un entrenador atractivo para la prensa y medio santo como Guardiola y un estilo de juego que replicaba la selección española también con éxito.

 Por el camino, el Real Madrid no solo no lograba ganar la partida futbolística sino que perdía con estrépito la propagandística con críticas a sus fichajes desde varios sectores de la sociedad y con constantes alusiones a la diferencia entre la “cantera y la cartera”. La realidad era que ni el Barcelona era solo cantera ni el Real Madrid era el único que gastaba los ingresos que como club privado obtenía en jugadores.

 Y son muchas aquí las evidencias de que el Barcelona lo único que tenía de distinto era que había tenido la suerte de encontrar a Messi y a jugadores como Valdes, Xavi, Iniesta y Puyol, canteranos de distintas épocas. Del resto, sus jugadores ganaban tanto como en otros clubes, siendo el club con mayor masa salarial del mundo del deporte y gastando en fichajes auténticas millonadas, como los 50 millones más Etoo que costó Ibraimovic, o los gastos por excanteranos, algunos hasta los 40 millones de Cesc, pasando por despilfarros como los de Chigrinski, un central desconocido que costó 25 millones.

 Pero mientras duraban los éxitos deportivas se lograba ocultar que el Barcelona dependía tanto de la cartera como el resto de clubes y se ocultaba también que sus jugadores daban las mismas patadas que el resto y tenían a veces los mismos comportamientos. La historia contada por los vencedores, como en las guerras.

 Hasta que llegó Rosell y sobre todo llegó un ciclo menos exitoso. Y ahí fue, pese a quien le pese, Mourinho el primero que empezó a desmantelar muchas de las mentiras del Barcelona pero también su hegemonía deportiva. Lo que comenzó siendo un humillante 5-0 siguió con una liga de 100 puntos pasando por encima de su rival y provocando la marcha del estandarte Guardiola y acabó con una serie de victorias consecutivas que  a la postre debilitó a un Barcelona que acabó de rematar el Bayern de Munich, en una humillación insuficientemente narrada, como corresponde a un club con un potente aparato propagandístico. Llegamos incluso a escuchar a Xavi diciendo que su equipo había controlado el partido. Si ahí fue capaz de decir eso, tras un humillante 7-0 en el global de la eliminatoria, sin que nadie le dijese tres verdades, imaginen lo que influiría antes con la victoria de cara.

 Y ese ciclo acabado que no obstante mantiene los coletazos propios de un equipo que sigue teniendo en sus filas a Messi y que sigue comprando nuevos jugadores, parece que ahora toca a su fin. Lo viene haciendo lentamente, incluso con ligas ganadas, pero ahora ese final va acompañado, en una suerte de justicia divina, de un final también a nivel de imagen.

 Toda esa propaganda buenista, falaz y con altas dosis de falsedad parece ahora volverse en contra de un club que ha pasado del ámbito deportivo al ámbito judicial. Y en un país con una crisis galopante, con los ciudadanos con dificultades para llegar a fin de mes, cuesta digerir que un club defraude a hacienda de la manera en la que lo ha hecho con el caso Neymar. Una defraudación que ya protagonizó Messi el año pasado pero que por la importancia del jugador y su especial idiosincracia se consiguió relativizar. La multa que tuvo que pagar el astro argentino llegó a la prensa pero fue interpretada , como algo aislado, sin malicia por tratarse de alguien como Messi, ajeno a lo que no sea deportivo.

 Ese caso sirve como ejemplo de la gestión del Barcelona de sus errores y escándalos, siempre utilizando todos sus resortes y recursos para edulcorar y justificar situaciones injustificables. Justo lo mismo que se ha intentado con el caso Neymar, pero que ha sido imposible controlar. Y ello, porque Rosell, además de tener enemigos dentro del club, ha hecho las cosas tan mal, que ha permitido que un propio socio denuncie a su club y fiscalice a nivel nacional un problema que de otra manera y desgraciadamente nunca habría salido a la luz.

 Y así “el caso Ney” con sus múltiples contratos ocultos, la dimisión de Rosell, las bochornosas declaraciones del presidente sustituto, Bartomeu, y las nuevas informaciones sobre los pagos a unos y a otros, le ha reventado al Barcelona con tanta fuerza, que va a ser difícil que esta vez su imagen salga indemne como en otras ocasiones. Y además, en este caso, no será solamente la imagen, sino las cuentas, porque el gasto del fichaje de Neymar es inasumible para un club que a pesar de los exitosos pasados no tiene un poder económico tan grande.

 El pago “preventivo” de los 13 millones a Hacienda eleva el fichaje de Neymar a 100 millones, una cantidad similar a la de Bale, pero con la diferencia de que en uno y otro caso el Real Madrid si tiene los derechos de imagen y el Barcelona no. Veremos el rendimiento deportivo de uno y otro, aunque en este caso la gran diferencia es el impacto de un fichaje que es ahora mismo una ruina, a nivel de imagen, para el Barcelona poniendo en duda una institución investigada judicialmente.

Presidentes y clubes corruptos:el fútbol “se politiza”

El comportamiento en los últimos días de gente como Rosell, Bartomeu o del Nido no son más que el reflejo de nuestra propia sociedad. Y con ella la respuesta de cientos de aficionados que borreguilmente aceptan lo que dicen sin cuestionarse más allá. Ya sea pidiendo indultos o aplaudiendo cualquier declaración por más bizantina que parezca.

El hecho de que otros clubes y la propia federación apelen también al indulto de Del Nido o no intervengan  cuando hay clubes involucrados en contratos oscuros dice también mucho de nuestro fútbol y nuestra sociedad. Aunque viendo como el 90% de los clubes son deficitarios y deben dinero a Hacienda sin que nada ocurra, nos da también una idea de cómo se comporta el país.

El fútbol es el circo necesario para que millones de borregos se olviden de los verdaderos problemas del país. Se apela a sentimientos y a aficiones sin pensar en que los clubes son empresas con sus obligaciones y derechos. E igualmente sus dirigentes.

Contrasta mucho el ver a un club de la talla del Glasgow Rangers, 54 veces campeón de la liga escocesa, penando en la tercera división de Escocia por no haber pagado sus impuestos a Hacienda. Mientras que allí el club fue sancionado deportivamente, económicamente y luego disuelto, aquí nuestros políticos hacen la vista gorda.

Lo último que pretenden es que gente como Del Nido o Rosell salgan también impunes de sus fechorías. Sus comportamientos afirmando cosas como “fue un error imperdonable de haber creído que actuaba bien”, en el caso de Del Nido o como Rosell y su lugarteniente Bartolomeu hablando de conspiraciones desde Madrid o directamente afirmando: “allí, en Madrid, hay un fiscal que no sabemos quién es, no es uno de los nuestros” demuestran que se comportan como políticos. Todo vale con tal de salvar su pellejo.

El problema viene cuando los aficionados en vez de rebelarnos, hacemos honor a nuestros colores y apoyamos a esos presidentes corruptos. Justo lo mismo que pasa con los partidos políticos.

Por mí, que vayan todos a la cárcel, sin excepción.

 

Entrevista a del Nido

 

 

Neymar: el fichaje que hundió a Rosell

El día que Florentino Pérez dijo que el fichaje de Neymar  se salía del ecosistema del Real Madrid no sabíamos que pocos meses reventaría el ecosistema del Barcelona. El fichaje del brasileño por Rosell, su gran valedor, ha acabado con la dimisión de este y con un futuro incierto a nivel de dirección. Ahora mismo, tanto los vicepresidentes como el dimitido Rosell están en el ojo del huracán por una querella que parece que pondrá en tela del juicio cómo se ha hecho el fichaje del brasileño.

Se ha necesitado la denuncia de un socio y no la investigación de los periodistas, para desvelar lo que muchos intuíamos y lo que comentó el propio presidente del Real Madrid, que el fichaje de Neymar suponía una inversión mayor a los 100 millones de euros. Seguramente si Florentino, experto en fichajes, no pudo traerse a Neymar, después de haber fichado en circunstancias más difíciles a Figo, Ronaldo, Zidane o Beckam, fue porque simplemente el fichaje no era viable económicamente.

Por eso extrañaba tanto que se hablase de 57 millones “solamente”, cifra absolutamente asumible para el Real Madrid. Entre medias se habló de que Neymar prefería al Barcelona, aunque ya sabemos que lo que realmente prefería era el dinero. Una cantidad que en distintos conceptos pagó el Barcelona de manera opaca, aumentando considerablemente el coste del fichaje y acercándolo a uno de los fichajes más caros de la historia.

Se pretende ahora comparar ese fichaje con el de Bale, cuando hay una gran diferencia, el Real Madrid y el Totemham han cerrado un acuerdo entre clubes, sin la cantidad de intermediarios y claúsulas ocultas que han intervenido en el fichaje de Neymar. Seguramente a igualdad de condiciones, Florentino Pérez, amante de los fichajes mediáticos, habría optado por el brasileño. Aunque vista la propiedad al 100% de sus derechos de imagen en el Barcelona es dudoso que l Real Madrid lo hubiese negociado de esa manera. Y es que el amortizar los fichajes a través de la mitad de los derechos de imagen es uno de los pilares en los que se fundamentan los fichajes de Florentino Pérez.

Lo de Neymar ha supuesto el final de Rosell y no el principio como él pensaba. Mediante el fichaje del brasileño pensaba el exmandatario dar un golpe en la mesa y dejar su huella en el Barcelona. Y sin duda lo ha hecho pero para mal. Queda ahora el club en estado de turbulencia, habida cuenta de que el nuevo presidente, antes vicepresidente, tendría que conocer necesariamente los costes reales del fichaje de Neymar.

Para la historia queda por cierto nuevamente la labor de la prensa. La de Barcelona, servil y cobarde, alabando a Rosell y atacando al Real Madrid, y la de Madrid, incapaz e incompente. Muy en la línea con la prensa generalista, solo se dan cuenta de las cosas cuando estallan, pero mientras reman a favor de corriente.

Días revueltos en Can Barsa

Resulta extraño ver como el Real Madrid parece vivir una Luna de Miel, con sus fichajes jóvenes y españoles, sus ventas razonables y bien gestionadas (Albiol y Callejón), su nuevo entrenador, Anchelotti, con su pupilo, Zidane, por todos respetado. En la otra acera, las noticias parecen las contrarias. El yin y el yan, uno de los dos clubes ha de ir muy bien para que el otro esté muy mal.

Como si se hubiesen cambiado las tornas de pronto, lo que antes era blanco como la nieve en Barcelona ahora es negro azabache. Sí, el Barcelona se hizo con los servicios de Neymar, un gran jugador, posible estrella mundial, pero ese en realidad ha sembrado tantas esperanzas como dudas. No deja de ser un jugador particular y a nadie se le escapa que su relación con Messi es clave para el rendimiento de ambos. Declaraciones como la de Rosell diciendo que en el corral solo hay un gallo y es Messi, no creo que le sienten bien al fichaje más caro de la historia del Barcelona, acostumbrado a ser el centro de todos los elogios en su país.

Pero eso, todavía no es un problema y estamos ante especulaciones. Lo que si parece haber explotado definitivamente es el enfrentamiento a tres bandas entre Rosell, Tito y Guardiola. Este último, desde Alemania, parece no olvidar su difícil salida del club y los otros dos también se defienden con declaraciones cruzadas. El título de liga suavizó la llegada de Tito que sin embargo perdió gran parte del crédito con la traumática goleada ante el Bayer de Munich. El mismo equipo que ahora entrena Guardiola y que además le ha robado a su perla, Thiago Alcántara, el canterano mejor posicionado para ser titular en un futuro Barcelona. Sin él, con las cesiones de Rafinha al Celta y las ventas de varios canteranos no parece ya tan evidente la apuesta por la cantera.

Aunque en el Barcelona siempre hubo una mezcla entre cantera y cartera, más de lo segundo a la vista de los sueldos estratosféricos de sus jugadores y de los fichajes caros y en muchos casos no suficientemente amortizados. La recien venta de uno de los fichajes españoles más caros, Villa, que costó 40 millones, por apenas 2 millones con opción a 5, deja de manifiesto una política como mínimo dudoda en cuanto a compras y ventas.

Veremos que sigue en Can Barsa, pero ahora mismo, la presencia de Neymar no garantiza por sí sola que el Barcelona no siga con tremendos problemas defensivos como el año pasado, ni que Puyol y Xavi sigan evidenciando que están al final de su carrera.

Siempre quedará Messi y algo de Iniesta, pero veremos si eso es suficiente para competir con un Real Madrid reforzado, un temible Bayern de Munich y unos pujantes PSG, Manchester United y Juventus.

Análisis del fichaje de Neymar por el Barcelona

Tras muchos meses de especulaciones sobre todo con los dos principales clubes mundiales, Real Madrid y Barcelona, el fichaje de la mayor estrella mediática de Brasil se ha resuelto con su próxima incorporación al F.C Barcelona. Hasta ahí, tenemos información real, lo que desconocemos son los números de la operación.

Las cifras del traspaso

Las cifras que se han planteado en algunos medios de Barcelona ante la falta de información oficial no cuadran con otras informaciones que se manejan sobre todo ante  la actitud hasta ahora del Santos, dispuesto a no vender a ningún precio.  El Sport cifra el fichaje en 58 millones de euros, de los cuáles solamente 28 irían para el club y las empresas propietarias del resto de derechos. Desde Brasil, las cifras son algo distintas. Y sobre todo sorprende que el presidente del Real Madrid hablase de un coste cercano a los 150 millones de euros.

“Neymar me parece un magnífico jugador. Si hubiera podido ficharle en condiciones que no alteraran el ecosistema del club, lo habría hecho. Los cálculos que hemos hecho, entre todo nos salía por más de 150 millones de euros, lo habría alterado todo”

 

No parece lógico que tanto el club como el jugador y su codicioso padre hayan renunciado a tanto dinero. El Confidencial da otras cifras, parecidas a las que da el director de la Sexta, César González informaba de cifras distintas:

  • 32 millones de euros al Santos por su 55%.
  • 23 millones de euors al grupo de empresas propietario del 40%.
  • 50 millones de euros al padre, propietario del 5%, y como prima de fichaje de los que ya habían adelantado 10.

Un dato vital sobre este fichaje es la cesión del Barcelona del 100% de los derechos de imagen. Si algún atractivo tenía Neymar por encima de todo era su impacto económico como icono comercial y publicitario.  Algo así como lo que ocurrió en el Real Madrid con Beckham, Kaka o Cristiano Ronaldo, jugadores que al margen de su desempeño deportivo estaba generando valor económico a sus clubes con cada aparición publicitaria. La cesión de esos derechos también formar parte del pago a Neymar, teniendo en cuenta que sus ingresos por publicidad se acercan a los 30 milones de euros.

El Salario

Viendo las cifras sorprende que Tito hable de la elección de “un proyecto deportivo sobre un proyecto económico”. Y más teniendo en cuenta que el salario según un periódico brasileño será parecido al de Kaká, aunque las cifras que se han trasladado han sido de 7 millones netos (alrededor de 14 millones brutos). El Real Madrid es probable que hubiese ofrecido un salario más alto aunque Florentino Pérez tenía claro que Neymar tendría que ceder el 50% de los derechos de imagen, es decir, alrededor de 15 millones de euros al año, habida cuenta de que el brasileño cuenta ahora mismo con 12 patrocinadores. Esa cantidad económica la dejará de cobrar el Barcelona en beneficio de Neymar que no habría recibido esa cantidad en el Real Madrid.

La imagen del jugador

De donde acabase Neymar dependía la imagen que se proyectase de él en toda España de ese jugador. Si era en el Real Madrid sería recibido como Cristiano Ronaldo, como ese jugador gambitero, chulo y díscolo (muy alejado por cierto de la profesionalidad del portugués). De hacerlo en el Barcelona, veríamos lo que estamos viendo. Es la diferencia entre unos medios de comunicación abiertamente barcelonistas y otros, la supuesta central lechera, que se supone neutro.

La prueba de ello es que siendo un fichaje de gran coste económico en una época de brutal crisis en España, no se han escuchado declaraciones como las que se produjeron con el fichaje de Cristiano Ronaldo:

  • El Arzobispo de Barcelona dijo: “es un dispendio descomunal”, “debe primar la solidaridad y la austeridad”, “esta crisis lo es también de valores”.
  • Joan Laporta, : “es un modelo imperialista y prepotente”.
  • Michel Platini, presidente de la UEFA: “…se plantea de nuevo y de forma muy aguda la cuestión del juego limpio financiero…”.
  • Gianluigi Buffon, portero de la Juventus: “es inmoral y absurdo que el Madrid haya pagado 94 millones por Ronaldo”.
  • José Montilla, ex-presidente de la Generalitat: “…no es precisamente ejemplarizante que haya demasiadas facilidades para obtener créditos para estos fines cuando hay muchas personas en paro”.
  • Pelé, ex-futbolista: “ese gasto no es justo ni democrático”, “es peligroso para el fútbol”.
  • José Antonio Duran y Lleida, CIU: “es un montante escandaloso”.
  • Sir Bobby Charlton: “el comportamiento del Real Madrid es deshonesto”.

La conflictividad del jugador

Desde el punto de vista futbolístico, Neymar es un jugador con una impresionante capacidad goleadora. Su su dribiling, su velocidad y su calidad creo que son válidas en Brasil y en España. Habrá que esperar a su adapatación a Europa. Hay dos factores que, no obstante, puede ser conflictivos: la inteligencia emocional de Neymar y la convivencia con Messi.

En cuanto al primer factor, el éxito tan temprano del brasileño, estrella absoluta de país con 21 años parece que no ha ayudado al jugador a tener los pies en el suelo. Su actitud en el campo demuestra que como mínimo puede tratarse de un jugador conflictivo, en 220 partidos con el Santos le han sacado 69 tarjetas amarillas y 5 Rojas.

El segundo factor supone manejar la convivencia de Messi, el futbolista del mundo mas protegido dentro de un vestuario y el mas consentido con Neymar, que ha tenido idénticas características. Si la convivencia con Eto, Ibrahimovic o Villa no ha sido la ideal cuesta imaginar que de pronto sea perfecta con Neymar.

La conclusión es que con las necesidades de plantilla del Barcelona, sin portero en un año, con escasez de defensas y delanteros y sobre todo con una economía poco solvente (deuda de 50 millones con Hacienda) el fichaje de Neymar puede no resultar excesivamente coherente.

El fin del Tiki Taka: Bayern de Munich 4 – Barcelona 0

El Barcelona F.C perdió ayer or 4 a 0 con un 68% de posesión. Lo que antes se argumentaba como justificante del éxito, ayer justifica lo contrario, el fracaso de un modelo que llevado al extremo y sin otros componentes absolutamente necesarios no puede garantizar por sí mismo la victoria.

 Argumentaba Xavi, siempre atento a la propaganda neotikitakera que los alemanes habían sido más fuertes físicamente. La realidad es el Bayern de Munich ganó ayer porque fue superior física y tácticamente al igual que el Barcelona ha cimentado parte de su éxito en esos dos componentes.

 De hecho, la gran diferencia entre este Barcelona de Tito y el primer Barcelona de Guardiola es la presión asfixiante que realizaba el equipo y la muy buena colocación táctica. Aquel Barcelona seguía teniendo la posesión pero sobre todo le atacaban muy poco y recibía pocos goles.

 Por eso, la posesión por sí misma no garantiza nada, solamente el control del balón, que no del partido. En un escenario como el de ayer, el Bayern de Munich estaba mucho más cómodo permitiendo que el Barcelona tocase sin peligro y creando peligro con ataques fulgurantes que sobando el balón sin acercarse al área.

 El Bayern de Munich remató ayer al Barcelona y lo hirió de muerte aunque ya había sido el Real Madrid el que le había asestado varios golpes mortales de necesidad. El 1-2 del año pasado en liga y el 1-3 de este año en la Copa de Rey no son más que versiones pasadas del partido de ayer.

 Este Barcelona que algunos se han empeñado en señalar que es el mejor equipo del mundo ha dejado de serlo hace dos años. Lo fue con el triplete y el doblete de Guardiola pero empezó a dejar de serlo en el segundo año de Mourinho. Fue el año pasado cuando se constató que este Barcelona aún siendo un gran equipo era inferior por ejemplo al Real Madrid, que le arrebató la liga. De igual manera durante el presente curso se ha visto a un Barcelona débil en muchos partidos, no solo contra el Real Madrid al que lleva partidos sin ganar. En los últimos 5 partidos de Champion League solamente ha ganado uno, al Milán, que no es el equipo italiano más poderoso.

La liga, ganada casi en octubre, por desidia y dejadez del Real Madrid aunque con brillantez por la cantidad de puntos y partidos ganados quizá sea uno de los últimos coletazos de un Barcelona cuyo ciclo exitoso comenzó hace ya casi cinco años. Un largo ciclo que como todos se acaba. Al menos en cuanto al dominio arrollador mostrado.

 Seguirá teniendo un gran equipo y podrá optar año a año a todos los títulos pero ya con más dudas. Con Messi todavía con años por delante y con otra seria de muy buenos jugadores este Barcelona será un gran rival pero para ello deberá realizar ajustes en una plantilla que empieza a hacer aguas. Con jugadores veteranos como Puyol o Xavi, con Valdés a punto de marcharse, con fichajes como Song fracasados y con canteranos verdes todavía como la lechuga como Bartra, este equipo va a necesitar una importante restructuración.

 El modelo posesión y cantera sirve  cuando el equipo está a tope físicamente y cuando los canteranos se adaptan perfectamente al equipo. Y sobre todo cuando Messi, el finalizador del Tiki Taka está fino. Y de igual manera, el modelo de este Bayern o del mejor Real Madrid se sustenta en un equipo físicamente fuerte y tácticamente comprometido.

 No son los valores ni la humildad ni el origen de los jugadores, y a veces ni siquiera lo bien que se lleva el equipo. Lo que nos han contado estos años es una gran mentira y para ganar, además de un modelo de juego se necesita jugadores que corren más o igual que el rival, algo de suerte y mucho acierto

La madurez de Cristiano Ronaldo

La impresionante victoria del Real Madrid en la Copa del Rey el pasado martes dejó como nombre propio a Cristiano Ronaldo, pesadilla para la defensa blaugrana y artífice de un partido digno de enmarcar.

 Conviene empezar a poner en relieve la tremenda evolución de este jugador que de alguna manera es inversa a la de Messi. A pesar de los balones de oro y los títulos de uno y otro y la propaganda en torno a los dos, hay un hecho, cuantos más goles ha metido Messi menos títulos ha ganado su equipo, mientras que cuantos más goles ha metido Cristiano más títulos y victorias ha obtenido el Real Madrid.

 Recuerdo al primer Cristiano Ronaldo, recién aterrrizado. Un jugador con las mismas características físicas que este, pero mucho peor. Más precipitado, elegía las opciones no siempre mejores y su rendimiento no suponía necesariamente un mejor rendimiento del equipo. Cuando el equipo estaba bien el también lo estaba, y cuando estaba mal el acudía con sus goles pero no afectaba a la mejora sustancial del equipo. De alguna manera, aquel Ronaldo se parece a este Messi. Con sus marcas estratosféricas de goles no ha hecho mejor a su equipo y no ha influido relevantemente en los títulos importantes. Recordemos los últimos partidos importantes contra Real Madrid, Milán o Chelsea y la influencia del argentino.

 El caso de Cristiano es justamente el contrario. Ha medida que ha ido madurando ha sabido aparecer en los partidos importantes en los momentos claves. Lo ha hecho infinidad de veces contra el Barcelona pero también en otros muchos partidos. Y lo que es más importante, su influencia en el juego ha sido muy relevante. Ya no han sido solo goles, sino asistencias, labor defensiva, liderazgo, creación de juego…

 La evolución de Cristiano como la de Ozil o Khedira ha sido fundamental para crear la identidad de este Real Madrid. Solamente los pasos hacia adelante y atrás de Di Maria y Benzema han impedido la absoluta consolidación de un proyecto que sigue siendo joven y con muchísimo futuro.

 Todos ellos tienen en común el maltrato o falta de reconocimiento. Ozil es tan bueno como Iniesta o mejor, Khedira es un medio centro de altura mundial, en constante evolución y Cristiano Ronaldo es sencillamente a día de hoy y durante el último año y medio el mejor jugador del mundo. Y lo es porque ha sido el más desequilibrante de entre los dos(no hay más candidatos posibles). Lo fue en aquel 1-2 inmenso del año pasado y lo fue antes de ayer, pero lo viene siendo en los últimos derbys como demuestra sus 6 partidos consecutivos marcando en el Camp Nou. La liga, la Copa y la Champion League se juega en esos partidos. Y los que osaron alguna vez criticar injustamente al luso porque no aparecía ahora ya sencillamente han de desaparecer y hacer, eso sí, la reflexión contraria, Messi no aparece. En los últimos Real Madrid- Barcelona ha marcado solamente un gol en juego, lo que demuestra su dificultad para superar a defensas bien plantadas y sólidas.

 Messi, a medida que ha acumulado goles se ha convertido en un increíble goleador pero su influencia es menor que en el año del triplete. Es un jugador más egoísta, más individualista, que pierde más balones y que busca mas la jugada personal y la gloria propia que antes.  Son más importantes sus goles en partidos ya ganados o contra rivales pequeños que su juego en partidos grandes. Messi ha engullido los goles de otros jugadores, de los delanteros y se ha convertido en un goleador implacable más al estilo Ronaldo Nazario que por ejemplo Ronaldihno. Influencia a través de goles pero no de juego. Lo contrario que Ronaldo, nuevamente, que el año pasdo hizo un registro espectacular de goles acompañado de Higuaín y Benzema logrando este año, la misma marca y mayor número de asistencias. Su influencia en el juego ya no es la del goleador, es la del líder del equipo, la del jugador a través del cuál pivota todo el equipo.

 Quizá la historia deje la diferencia de 4 balones de oro a 1, pero la realidad de estos últimos dos años es que el Real Madrid ha sido superior al Barcelona y que lo ha sido gracias a Ronaldo