La cantera en el fútbol

La cantera en el fútbol representa gran parte de su lado más místico y puro. Es en realidad el sueño de todo aficionado, que se imagina jugando en su equipo favorito de pequeño y triunfando más tarde, con un temprano debut. Es un sueño que se repite en miles de niños casi desde la creación del fútbol.

Y sin embargo, la cantera tiene un elemento de utopía y de casualidad a partes iguales. Es cierto que en la historia ha habido grandes clubes formados por canteranos. Pero lo verdaderamente cierto es que responde en la mayoría de los casos a sucesos puntuales. Si repasamos además algunos de estos equipos, vemos como siempre se apoyaron en figuras internacionales para lograr su propósito.

El gran Milán de Sacchi contaba por ejemplo con canteranos ilustres como Maldini o Baresi, y sin embargo las estrellas de aquel equipo y los elementos fundamentales podríamos decir que fueron los tres holandeses: Van Basten, Gullit y Rijkaard. El Barcelona del Dream Team contaba en sus filas con canteranos como Sergi, Ferrer o Guardiola aunque sus mejores jugadores eran estrellas extranjeras como Romario o Stoichkov. También el Real Madrid de la quinta del Buitre necesitó los goles de Hugo Sanchez o los pases de Schuster.

Pocos equipos han apostado de verdad por sus canteras como modelo de fútbol. No lo han hecho estos equipos grandes que han apostado por sus canteranos bien cuando estaban hundidos en la miseria y tenían que reinventarse, o bien cuando les iba lo suficientemente bien como para incorporar poco a poco a jugadores jóvenes. Porque si lo pensamos bien pocos jugadores han salido de la cantera al primer equipo sin pasar muchos meses en el banquillo. Uno de ellos fue Raúl un caso excepcional de juventud y otro Messi. Si vemos incluso al Barcelona actual, podemos recordar los primeros pasos de Xavi e Iniesta en el banquillo.

Lo verdaderamente difícil es apostar siempre por la cantera. Es un modelo que da resultados cada cierto tiempo pero que tiene el coste de tener que estar muchos años formando a un grupo de jugadores. El mejor ejemplo es el Ajax de Amsterdam, continuamente formando a jugadores a los que luego no le queda más remedio que vender. Si no fuese así Europa habría sufrido la hegemonía del joven Ajax de Van Gaal, con jugadores como Kluivert, Overmas o Seedorf. Algo parecido habría ocurrido si en los últimos años no hubiese vendido a sus mejores estrellas.

El Ajax de VanGaal

El Ajax de VanGaal. De izq a der: Van der Sar, Reiziger, Seedorf, Rijkaard, Finidi, Blind, Litmanen, hmnos de Boer, Overmaas y Davids

La cantera forma parte de ese subconsciente de todo aficionado que a veces es incluso capaz de negar la realidad. Ocurre y mucho en el Real Madrid, que algunos piensan que es el Ajax de Amsterdam. El equipo blanco históricamente se ha nutrido de la cantera lo justo y necesario, y ha buscado fuera de sus filiales soluciones a problemas urgentes. Y las ha buscado tanto en el mercado nacional como en el internacional. Podemos recordar como en la época de Bernabeu se fichaban a jugadores como Gento, del Racing de Santader o Amancio, del Deportivo de la Coruña. También se fichó a Del Bosque del filial del Salamanca o a Fernando Hierro muchos años después. Son innumerables los fichajes realizados, también con emblemáticos jugadores extranjeros.

Lo mismo podríamos decir del Barcelona, del Milán e incluso del Manchester United, un equipo históricamente comprometido con la cantera, que ha contado sin embargo con jugadores claves no canteranos en los últimos años como Rooney, Cristiano Ronaldo o Val Nistelrooy.

El mito de la cantera es sin duda bonito. Un jugador de esos que llaman “de la casa”, que conoce todos los rincones del club,  sus instalaciones a la perfección y que se sabe hasta el nombre del que corta el césped de los campos alevines. Un mito que sin embargo choca con la realidad del fútbol, que demanda resultados. Al menos en los grandes equipos. Por eso, los canteranos tienen que madurar a toda prisa, casi contra natura. Como se trata de un proceso incompatible con la lógica del fútbol que tiene un alto grado de aprendizaje y experiencia, la gran mayoría se queda en el camino. Solamente los elegidos logran el sueño final.

Por eso, la cantera debe plantearse como un recurso y no como una solución porque históricamente va por ciclos en los que entran en juego factores económicos y deportivos. Es importante para los clubes aprovechar esos ciclos y aprovechar a esos jugadores cuyo coste se limitó a su formación. Ahí obviamente un factor de trabajo e inversión, que incluye la existencia de profesionales cualificados, una óptima red de ojeadores y mucha paciencia. Pero no existe la receta mágica y por eso muchos clubes no ven los frutos hasta muchos años después.

Ahora el Barcelona está viviendo uno de estos grandes ciclos, tras haberse encontrado con tres generaciones de la cantera. Una la de Puyol y Xavi; otra formada por Iniesta, Messi y la última con la llegada de Pedro y Busquets. Y eso es realmente difícil y es la gran fortaleza del Barcelona. Pero su fortaleza no es que sean canteranos sino que esos jugadores van a permanecer muchos años en el club aprendiendo y mejorando. Porque esa es la clave del fútbol, mantener un bloque sólido.

¿Será capaz el Barcelona de dar relevo a esos canteranos? Hace no tanto era el Manchester United el equipo de los canteranos y hace varias décadas el Milán o el Real Madrid eran los grandes referentes. Mientras tanto, clubes como el Arsenal son incapaces de ganar nada a base de cantera.

Mientras este artículo toma cuerpo alguna nueva generación de canteranos está asomando a algún equipo, ¿Cuál será el siguiente? ¿Los Thiago y compañía, quizá Sarabia, Morata y algún otro?¿Acaso surgirá una nueva generación holandesa o italiana?