Las declaraciones de Benítez

Rafael Benítez dando instrucciones

Rafael Benítez dando instrucciones

Benítez ha provocado un pequeño terremoto realizando unas declaraciones en la prensa inglesa que no dejan a nadie en buen lugar. El primero a él, que pocas semanas después de ser destituido carga contra el presidente del Real Madrid, tenga o no razón. Y en segundo lugar al propio presidente si es cierto lo que comenta Benítez, que todos sabemos que es así.

“No es fácil ser el entrenador del Real Madrid. La presión es muy grande, y si analizas, por ahí han pasado Camacho, Del Bosque, Pellegrini, Mourinho o Ancelotti. Cuando hay una mal resultado la directiva se pone muy nerviosa y siempre exigen responsabilidades sin analizar la situación, no miran lo que ha ocurrido en el pasado”.

“Lo lógico es esperar un tiempo y ver si se consigue evolucionar, pero no hay paciencia, entonces los aficionados se ponen nerviosos y deciden cambiar al entrenador”.

Los jugadores, los eternos inocentes, deberían haber quedado retratados hace mucho pero curiosamente siempre se libran. Parecen solamente responsables de las  las victorias pero no de las derrotas. Desde hace mucho tiempo, los jugadores son los verdaderos dueños del club. Se ha perdido el concepto de antaño que bien representaron jugadores como Santillana, que dice en una entrevista reciente cosas como esta:

“El jugador que se saltaba alguna de sus normas, deportiva o personal, sabía que iba a ser sancionado con una multa o se le apartaba del equipo”

Lo cierto es que lo que plantea Benítez ha intentado mantener esa disciplina y espíritu, sin éxito, y además apunta  la necesidad de estabilidad en un club como el Real Madrid. Si analizamos como dice Benítez al Real Madrid y al Barcelona de los últimos 12 años la diferencia es muy grande.

A nivel de entrenadores, por ejemplo, el Barcelona ha tenido 3 entrenadores del mismo corte en 12 años: Rijkaard, Guardiola y Luis Enrique, con el inefable Tata y Tito entre medias. El Real Madrid 12 en 12 años, Camacho,García Remon, Luxemburgo, López Caro, Capello, Shuster, Juande Ramos, Pelegrini, Mourinho, Ancelotti, Benítez y Zidane.

El punto de inflexión para Florentino lo supuso el año de Queiroz. El 17 de marzo el Real Madrid perdió su segunda final consecutiva de la Copa del Rey. El año anterior había sido el centenariazo contra el Deportivo de la Coruña y ese se perdió en la prórroga contra el Zaragoza. Luego ya llegaría la derrota contra el Mónaco y a partir de ahí se fraguó el despedido de Queiroz y una larga sucesión de entrenadores que todavía hoy continua.

Lo de Queiroz, que por cierto practicó en la primera mitad del año el mejor fútbol del Real Madrid que recuerdo (como el Madrid de las 26 victorias), fue en la temporada 2003-2004. Eso coincide, si no me equivoco con la llegada de Laporta y Rijkaard. Uno puso los mimbres institucionales, apoyando a la Federación, mejorando relaciones y presionando a los árbitros, y el otro puso las bases de este Barcelona, deportivamente hablando.

El Real Madrid es hoy un impresionante galeón, equipado con la mejor artillería, a la deriva, sin capitán y dependiente de como sople el viento. Florentino Pérez bien haría en repasar su pasado y sus errores, en ver los aciertos de su gran rival y en mirar en su sección de baloncesto.

Momentos épicos en la Historia del deporte (I): Milán-Liverpool

Comienzo aquí una breve serie de cinco artículos con algunos de los momentos más épicos de la historia del deporte.

Uno de los partidos más espectaculares que jamás se hayan jugado se disputó ni más ni menos que en una final de la Champion League, el mejor escenario posible para lograr algo épico. Se conoce a aquel partido como el Milagro de Estambul, y los votantes del Daily Telegraph lo votaron como el mejor momento de la década.

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Gerard y Benítez con la Copa de Europa

Se enfrentaban el Liverpool y el A.C Milán, dos grandes de Europa y dos equipos con estilo propio que en aquella ocasión se jugaban gran parte de su prestigio en un solo partido. Recuerdo perfectamente aquel partido porque no lo vi…Quizá de los pocos partidos de fútbol importantes que me he perdido en la última década. Sin embargo, aquella noche tocaba estudiar y ni siquiera una final de la Champion League lo podía evitar.

Recuerdo en un momento dado preguntar por el resultado. Alguien me dijo que iban 3-0 y que el Milán le estaba dando un repaso al Liverpool. Como otros millones de espectadores jamás pensé lo que ocurriría después. De hecho me lo dijeron al final del partido y pensaba que era una broma.

Lo que ocurrió en esa segunda parte es sin duda historia viva del fútbol. En seis minutos gloriosos, Steven Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, que remató un penalti que le había parado Dida, igualaban los tres goles de Paolo Maldini y ‘Valdanito’ Crespo.

El empate se había consumado y ningún sentido habría tenido todo aquello si el Liverpool no era capaz de completar la hazaña. Lo hizo en los penaltis y el Liverpool se llevó el triunfo.

Celebración de los jugadores del Liverpool

Celebración de los jugadores del Liverpool

Aquella final fue el mejor momento de Rafael Benítez y el peor de Ancelotti como entrenador, aunque luego la vida ha tratado de manera diferente a ambos técnicos y mientras que el primero no ha tenido éxito, el italiano ha tenido la oportunidad de levantar otra Copa de Europa.

Se puede interpretar el partido como el gran error del Milán o el gran acierto del Liverpool. Ambos equipos dominaron cada medio tiempo. EL Milán lo hizo barriendo al equipo inglés en la primera parte y viceversa.

Curiosamente, me recuerda también a la histórica eliminatoria entre el Milán, también de Ancelotti y el Deportivo de la Coruña. En la ida los italianos arrasaron y en la vuelta fue al revés.

Zidane, nuevo entrenador, nuevo “elegido”

Zidane es el nuevo entrenador del Real Madrid. El anterior duró 7 meses y de los últimos 10 entrenadores el que más tiempo duró fueron 3 años, todo un récord. Desde el momento en que una persona asume el cargo todo lo anterior no cuenta para nada porque el Real Madrid todo lo devora. El ecosistema entre vestuario, presidente, prensa, afición y entrenador es tan complicado que lleva en crisis varias décadas.

 Por eso conviene no perder de vista que Zidane no es el jugador que lideró a Francia al mundial o al Europeo; o el 10 que metió aquella volea en la novena absolutamente histórica. No, Zidane es el ser mortal elegido para llevar a buen puerto ese portaaviones que se llama Real Madrid. Y para eso tiene poco menos de 6 meses hasta el verano.

Zidane dando instrucciones como segundo de Ancelotti

Zidane dando instrucciones como segundo de Ancelotti

El pasado de Zidane todos los conocemos, el presente como entrenador muy pocos, y siendo sinceros poco sirve para calibrar su competencia o no en un equipo de niños como el Castilla. Y el futuro es una incógnita tan grande que podemos hacer todo tipo de especulaciones. Zidane puede ser un Maradona o un Guardiola. Fracaso absoluto o éxito brutal. Y puede ser otro Carletto, condescendiente con los jugadores o un Benítez, incapaz de comunicarse.

La incógnita apenas resuelve nada aunque a favor de Zidane está el factor de que ningún jugador podrá llamarle de manera irónica “el crack” como hicieron con su antecesor. Ni ningún futbolista del vestuario podrá poner en duda el conocimiento futbolístico de Zidane ni su prestigio internacional.

 Los otros factores a favor son la magnífica imagen que tiene el francés en toda la afición madridista, unánime, y también entre la prensa. Y sobre todo con el presidente, auténtico valedor de Zidane en su vuelta al fútbol, primero como asesor y luego como entrenador, y la persona que le fichó y le adoptó como al resto de galácticos.

 En contra de Zidane está el tiempo y el momento del actual Real Madrid, pero sobre todo su falta de experiencia como entrenador en un equipo de super élite como el Real Madrid, sin duda alguna el equipo más complicado del mundo

 Es un cara o cruz tan variable que no puedo pronosticar nada y solamente añadir lo que dije en el artículo anterior, el problema no era Benítez y Zidane tampoco es la solución por sí solo. Mantendré el discurso ya gane los 10 primeros partidos o ya los pierda, e incluso si se logra la undécima, algo a lo que me atrevería a apostar unos pocos dólares. Será en este junio o en el próximo, o durante el invierno que viene o dentro de 3 años, pero el problema del Real Madrid volverá a flote y alguien tendrá que resolverlo. Mientras tanto, Zidane tendrá mi apoyo y ojalá sirva al menos para ganar títulos.

Benítez es destituido: llega Zidane

Benítez se marcha como vino, entre lágrimas. Estará llorando en su despacho,  impotente, sintiéndose seguramente totalmente incomprendido ante el reto de su vida. Al fin y al cabo, el equipo está a solo 5 puntos del primero y en la siguiente fase de la Champion League, pensará. “Y solo he tenido 7 meses para desarrollar mi método” se dirá a sí mismo, en la soledad eterna de quien ha perdido el favor del pueblo. Pero nada de eso importa porque esto es el Real Madrid y las cosas funcionan de otra manera.

Benítez llorando en su presentación

Benítez llorando en su presentación

La cuerda siempre se rompe por el lado más débil y en este caso Benítez lo era. Aunque en realidad, la cuerda viene rompiéndose por el mismo lado desde hace décadas. Florentino Pérez no es tan distinto de Mendoza o de Lorenzo Sanz y devora igualmente entrenadores. Si antes se echó a Antic yendo líder, porque no hacía fútbol espectáculo; después a Heynckes tras lograr la Copa de Europa 32 años y hace no tanto a entrenadores como  Mourinho o Ancelotti, ¿como no le va a  tocar su turno a Benítez?

De Benítez comenté que o ganaba la liga con claridad o que no se comía el turrón. Se lo ha comido por muy poco pero seguro que se le ha indigestado. Ya comenté el día de su fichaje que tenía la cuádruple labor de convencer a jugadores, prensa, afición y presidente. Y no ha logrado convencer a nadie y especialmente a los jugadores, que empezaron a rebelarse muy pronto. Ellos son los mismos de siempre, los verdaderos ganadores de todas las crisis. “Que pase el siguiente” pensarán, mientras eligen de modo asambleario, como la CUP, hasta cuando le dan de margen.

Dependerá de si hay que entrenar muy duro o no, de lo que esté dispuesto a ceder el entrenador (concentraciones, permisos…), del respeto debido a las vacas sagradas o del sistema de juego. Dependerá, en definitiva, de si el entrenador quiere o no mandar donde no debe, el vestuario del Real Madrid. Propiedad de sus jugadores casi desde la muerte de Don Santiago Bernabéu, y no del entrenador, quien tiene que asumir responsabilidades ante los resultados.

Tampoco ha convencido Benítez a la afición, siempre impaciente, con el recuerdo más fresco de los éxitos del pasado que de los fracasos del presente. Esa misma afición que creé recordar las 5 Copas de Europa seguidas, que casi ninguno vimos, o las 5 ligas ganadas de la quinta hace tanto que fue en el siglo pasado. Los años sin ganar ni un título, las temporadas en las que los jugadores eran capaces de ganar una Copa de Europa y quedar quintos en liga o las sonrojantes humillaciones en Copa del Rey o contra el Barcelona, no sirven a la exigente afición madridista que tiene el mismo listón de 1958, a pesar del evidente cambio de época.

Y qué decir del presidente, desolado con Benítez,  perdido y sollozando en su sillón porque no jugaban todas sus estrellas. ¡Engañado por su propio entrenador! James, su último gran fichaje, humillado en el banquillo. No, Florentino Pérez o no supo o no quiso saber que fichaba no a un gestor de estrellas sino a un obseso del método, sin mano izquierda para manejar egos, tan cuadriculado que profesionales sin tacha como Arbeloa o Xabi Alonso habían huido de sus métodos. Cada vez menos omnipotente y más cerca de la humanidad del resto de los mortales, Florentino Pérez es el único que sobrevive a las mismas crisis que él ayuda a crear.

Florentino Pérez enfadado

Florentino Pérez enfadado

Y finalmente, Benítez también perdió pronto el favor de la prensa. La misma prensa que había reclamado antes a un entrenador español y de la casa, y que no ha dudado en criticar a Florentino Pérez por no hacer fichajes que conozcan al Real Madrid. La prensa, ese animal aparentemente etéreo, sin cuerpo definido aunque con rostro claro y visible en forma de portadas que son capaces de hundir a un portaaviones como el Real Madrid.

Benítez pondrá rumbo al Leicester o algún equipo similar, que era a donde se dirigía en primera instancia, antes de que el Real Madrid se cruzase en su camino. De aquí habría que preguntarse si Benítez era el entrenador apropiado con la plantilla dispuesta. Seguramente no y sus últimas experiencias no le avalaban precisamente. Y es ahí donde también hay responsables, más allá de los jugadores, que ya sabemos hace mucho que son los que mandan.

La realidad es que apenas hay media docena de entrenadores capaces por currículo y por capacidad de entrenar al Real Madrid.  Y algunos de ellos como Heynckes, Mourihno o Ancelotti ya han pasado, fracasando incluso, y otros como Guardiola jamás lo harán. No basta con conocer la casa, ni con haber ganado una copa de Europa como jugador o entrenador, ni tampoco con haber sido un gran jugador o tener mucho carácter o mucha mano izquierda. Es mucho más complicado que eso, porque no hay entrenador que pueda imponer su autoridad absoluta y dictatorial si desde arriba el apoyo no es incondicional. No, la llegada de Zidane o de cualquier otro, la limpia del vestuario, la realización de los mejores fichajes cada año o incluso la marcha del presidente no resuelven el problema.

Butragueño y Sanchís levantando un título

Butragueño y Sanchís levantando un título

El Real Madrid lleva desde la quinta del Buitre precisamente sin un modelo deportivo y futbolístico claro. Más de dos décadas apostando por entrenadores tan dispares como Capello, Hidink, Del Bosque, Mourinho, Pelegrini o Benítez. Cada uno con sus preferencias futbolísticas y todo ello trufado de millones de euros en gastos de los mejores futbolistas. Por eso, por el talento innato que siempre tiene el Real Madrid en sus plantillas, el equipo sigue compitiendo y ganando títulos.  Pero esos títulos, dos de ellos tan significativos e importantes como el doblete de Ancelotti hace solo dos años, no impiden que los aficionados y el entorno en general perciba al Real Madrid en crisis constante. Da la sensación de que cada vez cuesta más, de que se acerca algo parecido al ciclón que arroyó al Benfica, aunque ni siquiera esté a la vista.Y lo cierto es que lleva sumido en esa crisis deportiva casi el mismo tiempo que el Barcelona lleva sumido en lo contrario, la estabilidad deportiva.

La diferencia entre el Barcelona y el Real Madrid en todos estos años no es Messi ni tampoco la mayor o menor valía de los entrenadores. Ha tenido cambios de entrenador el Barcelona, pero prácticamente todos ellos han respetado un mismo modelo deportivo y de juego: Cruyff, Boby Robson, Val Gaal, Rexach, Rijkaard, Guardiola, Villanova y Luis Enrique han propuesto un fútbol similar. Incluso entrenadores como Serra Ferrer o Tata Martino, aunque de estos el club se desprendió rápidamente.

No es que sus presidentes sean mejores que los del Real Madrid. Bartomeu no es más listo que Florentino Pérez ni sus jugadores son mejores que los del Real Madrid. Hacen fichajes buenos y malos, la cantera funciona a veces sí y a veces no, y su afición tampoco es sustancialmente mejor. La prensa si apoya más y es un factor diferencial, pero no suficiente.

Y con todo, ese modelo deportivo estable no garantiza por sí mismo el éxito, aunque es cierto que en la última década el Barcelona se acerca al máximo a ese concepto de éxito. Al final, todo en su conjunto tiene que cuadrar perfectamente y el presidente tiene que respetar la labor del técnico y este dominar un vestuario compuesto por los mejores jugadores para ese modelo.

El problema del Real Madrid no era Benítez, ni tampoco Zidane es la solución, pero que nadie descarte que este año se gane la undécima y el club, el mejor club del siglo pasado, siga sumido en esta crisis perenne con una Copa de Europa más.

El Real Madrid se deja dos puntos en Valencia

El Real Madrid empató a dos en Mestalla perdiendo de nuevo la oportunidad de recortarle puntos al Barcelona. Los azulgrana se han dejado 6 puntos en sus últimos 5 partidos (tres empates y uno aplazado), mientras que el Real Madrid se ha dejado 5, coincidiendo ambos partidos con visitas difíciles.

 Primero fue la derrota por 1-0 contra el Villareal y ayer un empate que deja sensaciones agridulces. Empezó el Real Madrid serio, presionante, jugando mucho mejor que el Valencia. El gran gol de Benzema con una preciosa jugada parecía el comienzo de un partido cómodo.

Benzema celebrando el 0-1 ante el Valencia

Benzema celebrando el 0-1 ante el Valencia

 Pero a partir de ahí llegó la siesta, primero con el Valencia apretando, después con el empate en el último minuto de la primera parte y finalmente con la justa expulsión de Kovacic que dejaba al Real Madrid ante el reto de ganar con 10 jugadores. Casi lo logra con el gol de Bale, pero solo 1 minuto después la defensa del Real Madrid permitió un gol demasiado fácil. No es la primera vez que Ramos, Pepe y Marcelo conceden este tipo de situaciones. Y tampoco será la primera vez que nos olvidamos de ello.

 Lo cierto es que el Real Madrid pudo perder tras un mano a mano de Negredo con Navas. El empate deja la sensación de que el equipo no puede contra los grandes. Ayer tampoco marcó Cristiano Ronaldo y ya son muchos partidos exigentes en los que no aparece. Sirven de excusa los dos claros penaltis no pitados y el jugar con 10 jugadores, pero la realidad es que al equipo le falta empaque. Benítez pareció no encontrar soluciones y solo movió una vez el banquillo dejando sin jugar a Isco y James.

 Si la liga estuviese realmente preparada como dijo Simeone al comienzo de año, entendería la táctica de Benítez. Se trata solamente de esperar…Pero mucho me temo que la espera solamente llevará al técnico madrileño al paro. Algunos cuentan los minutos y las horas, entre ellos varios jugadores. La verdad está ahí fuera, pero no se cuál es y siento que Florentino tampoco la sabe.

James, a la deriva

James aterrizó en Madrid como un chico humilde,con la cabeza bien amueblada, demostrando además en el terreno de juego que era un jugador que valía los 80 millones que se había gastado el Real Madrid en él.

Con talento, joven y con inteligencia parecía que sobre él se construiría el Real Madrid de los próximos años. Pero, de pronto, hemos perdido a aquel James y tenemos una versión “benzemesca”.

El jugador francés empezó también con problemas de circulación de tráfico, como James, y ha acabado como posible extorsionador de un compañero de selección. Esperemos que el colombiana no se tuerza tanto pero lo cierto es que los indicios no son buenos.

James en un acto de Audi

James en un acto de Audi

Comenzó el año con lesiones varias y recados impropios al entrenador. Mensajes que seguramente había aprendido de otros futbolistas más veteranos. Desde entonces ha seguido dando la impresión de que discutía demasiado la autoridad del entrenador. Un entrenador, Benítez, que es cierto que no le ha considerado tan indiscutible como Carlo Ancelotti. Pero eso va en el contrato de cualquier futbolista, y mucho más en el Real Madrid, plagado de estrellas. O al menos, así debería ser te llames Cristiano, James o Sergio.

Futbolísticamente considero a James un jugador excepcional y así me lo pareció desde el primer minuto. Tiene gol, lo hace todo muy sencillo, es trabajador y le da al fútbol del Real Madrid otra fluidez.

Pero a nivel personal parece que ha empezado a adoptar actitudes que no son buenas para el equipo. La realidad es que este chico parece haberse torcido. Ahora recuerdo la frase de un sabio entrenador portugués que pasó no hace tanto por el Real Madrid:

“Si en un cesto hay 25 manzanas y una de ellas está podrida, al poco, el resto también se pudrirán”

Desilusión blanca: victoria del Real Madrid

El Real Madrid venció a la Real Sociedad con doblete de Cristiano Ronaldo y Benítez puede respirar una semana más. La sensación es de precariedad, tanto en del entrenador como en el campo de juego.

Cristiano Ronaldo celebra uno de los goles contra la Real Sociedad

Cristiano Ronaldo celebra uno de los goles contra la Real Sociedad

Me recuerda demasiado este Real Madrid al de Juande Ramos, que ganaba, mal que bien, hasta que el Barcelona le vapuleó por 2-6. Bueno, en realidad, el vapuleó del Barcelona ya llegó con el 0-4, pero ahora lo que toca es saber si el equipo podrá o querrá competir en la Champion League.

Y sí, también queda la liga, que aunque es muy larga, sigo teniendo la sensación de que más se le hará al Real Madrid que al Barcelona. No me olvido del año pasado y del bajón blanco y del repunte azulgrana, pero creo que aquello fue una anomalía que no creo que se vuelva a repetir. Para ello, harían falta dos factores: que este Real Madrid diese sensación de dominio y superioridad y que el Barcelona empezase a perder muchos puntos.

Hay también dos cuestiones indudables. La primera es que el Real Madrid es uno de los 5 equipos del mundo con mejor plantilla, sino el primero. Y la segunda cuestión es que la mayoría de esos jugadores parecen o desmotivados o fuera de forma. Simplemente se ve al equipo demasiado incómodo durante demasiados momentos.

Pero como siempre digo, las competiciones se juegan en marzo y abril y en tres meses  quizá pasemos de que Benítez no se coma al turrón a que sea incluso renovado. Esto es el Real Madrid y todo es provisional.

Real Madrid – Roma: retorno al pasado

El sorteo de Champion League de los octavos de final ha deparado un Real Madrid -Roma, con ciertos tintes de un pasado ya superado; un pasado en el que el Real Madrid no se clasificaba para los cuartos de final.

Real Madrid -Roma

Real Madrid -Roma en la Champion League

El antepenúltimo equipo (Juventus, Arsenal, Bayern de Munich) que eliminó al Real Madrid en octavos por cuarto año consecutivo fue la Roma de Totti y De Rossi. Un 2-1 en el Olímpico y un 1-2 en el Bernabéu sentenciaron definitivamente al Real Madrid de  Shuster.

Al año siguiente sería “el chorreo”, luego llegaría Pelegrini que caería con el Olympique de Lyon y solamente con el advenimiento de Mourinho se pasaría de ronda y se volvería a las semifinales, y desde entonces el Real Madrid ha llegado durante 5 años consecutivos a dicha ronda.

La historia, no obstante, es caprichosa y a pesar de ser la Roma un rival débil, quinto en su liga y con números pobrísimos en la fase de grupos de la Champion League (goleado 6-1 por el Barcelona), no deja de ser un partido difícil para un Real Madrid inestable.

La ida en el Olímpico de Roma será sin ninguna duda el primer test para este Real Madrid de Benítez (si llega todavía en el cargo). Lo poco que pueda ofrecer el equipo romano, con Dzeko y Gervinho arriba, más la calidad de Pjanic y el empuje de De Rossi, puede ser suficiente para atacar al Real Madrid. Y mucho más si el equipo se cree superior que el rival, mucho más débil teóricamente.

La actitud pasota demostrada tantas veces en los últimos años y reconocida por Pepe y Ramos, entre otros, en partidos como el Villareal o el Borussia de Dormund, puede ser la mejor arma de una Roma que saldrá a hacer los mejores 180 minutos de su temporada.

Como ya llevo mucho fútbol visto y mucho Real Madrid encima, no espero nada. Me puedo imaginar desde un 0-4 con el equipo realmente concentrado y demostrado su clara superioridad, hasta un 3-0, como en Dormund, con el equipo superado por una Roma en la que todos los jugadores parecen Zidanes y Maradonas.

Por eso, quizá habría preferido a un equipo más potente, sabiendo que los jugadores del Real Madrid quizá no tenderían a ese relajo ya demostrado, que nos ha hecho perder muchos títulos.

Derrota del Real Madrid en Villarreal

La jornada era perfecta para el Real Madrid. Un abultado resultado contra el Malmoe que daba moral al equipo y en especial a los goleados Benzema y Cristiano Ronaldo; un empate de última hora del Barcelona y un rival como el Villarreal que había jugado el jueves en Europa.

 Esos mimbres, más el hambre propia que tiene que tener un club como el Real Madrid para salir a por el partido y volverse a meter en la liga debía bastar para apostar fuertemente por los de Benítez.

 Pero nada de eso sirvió y después de 90 minutos más 4 de descuento el Real Madrid fue incapaz de marcarle un solo gol al Villarreal, el quinto en la tabla, pero un equipo que al lado de los grandes de Europa, ni duraría ni dos asaltos. Tampoco el Real Madrid.

Gol de Soldado ante el Real Madrid

Gol de Soldado ante el Real Madrid. Fuente: EFE

 Este equipo construido o destruido por Benítez, ya no lo sé, ni marca demasiados goles ni sabe defender. Es triste, pero la realidad de los números constata que este Real Madrid después de 15 jornadas es el menos goleador de los últimos 9 años. Concretamente 32 goles, frente a los 55 o 44 de las dos temporadas anteriores o los 53 de la segunda temporada de Mourinho.

 El equipo tampoco defiende bien. El gol de Villarreal fue un error de Modric, pero son continuos los errores de prácticamente todos los defensas. Evidentemente el problema es de conjunto, e involucro a delanteros y medios.

 Me cuesta mucho imaginar un Real Madrid mucho mejor que el visto durante el partido de hoy, porque hasta ahora, fuera de los partidos verdaderamente sencillos, como el 5-0 al Betis, 4-1 al Getafe o 8-0 al Malmoe no hemos visto a un Real Madrid verdaderamente competitivo durante 45 minutos y mucho menos durante 90.

 Y así, en los partidos verdaderamente complicados no hemos logrado ver al Real Madrid competitivo que deberíamos. Ni en el Calderón (1-1), ni en Sevilla (3-2), Barcelona (0-4) ni por supuesto contra el Villarreal. En Europa, los dos partidos contra el PSG han mostrado caras ambivalentes del equipo, con momentos buenos y muy malos. Algo de eso también se vió en el 1-3 contra el Celta de Vigo.

 Sencillamente el equipo es incapaz de estar concentrado durante 90 minutos, como bien ha confesado hoy Pepe. Y eso es lo preocupante, que un partido como el de hoy, tan propicio para acercarse al objetivo de poder competir por la liga hasta mayo, el equipo no se ha dejado el alma.

 Solamente responde este equipo ante toros no bravíos, contra equipos que se muestran ya derrotados, impresionados por el pasado blanco y por las nombres de los jugadores. Pero la realidad es que con eso ni se va a ganar la liga ni se va a ganar la Champion League. Y es muy probable que se haga el ridículo de esta noche.

 Suficiente tenemos con el ridículo de los despachos como para ver también este ridículo espantoso en el campo. Y ahí, quedan todos señalados, los 11 jugadores, los 3 suplentes, el entrenador y el presidente.

El Real Madrid virtualmente eliminado por alineación indebida

El Real Madrid está a punto de cerrar un fin de año esperpéntico, con un caso de alineación indebida, propio de clubes de segunda B o de tercera. No voy a cargar las tintas contra nadie en concreto. En cierta manera son todos un poco responsables, como con el ridículo del fax a De Egea. Desde el presidente hasta el entrenador pasando por el delegado.

Denis Cheryshev

Denis Cheryshev durante el partido contra el Cádiz

La alineación indebida de Cheryschev en Copa, un jugador que apenas había jugado un total de 54 minutos en toda la temporada, supone con prácticamente toda seguridad, la eliminación del Real Madrid en la competición.

No solamente es curioso que se haya producido con un jugador con el que no ha contado Benítez en toda la temporada y que fácilmente se habría marchado en el mercado de invierno, sino que no es algo nuevo ni para Benítez ni para el Real Madrid.

En el caso del entrenador, es la segunda vez que le ha pasado esto. La otra vez, en el Valencia, el delegado Del Sol pagó los platos rotos y fue despedido. En el Real Madrid fue Valdano el que cometió también una alineación indebida, colocando esta vez un jugador extranjero más de lo permitido.

En todo caso, el ridículo es grande y la evidencia de que el club está a la deriva también. No se cuanto queda para una nueva marcha de Florentino Pérez y ni siquiera se si eso es bueno o malo para el Real Madrid. Pero sí tengo la sensación de que el club necesita un cambio, un nuevo giro de estrategia que conlleve ilusión y sobre todo gente nueva en el club.

Y la temporada actual del Real Madrid  no parece que vaya a mejorar, con el equipo a 6+1 puntos del Barcelona en liga, eliminado de la Copa y con una Champion League que se antoja muy difícil ante grandes equipos, ya cuajados como Bayern de Munich, el propio Barcelona, el PSG y casi cualquier equipo que llegue a octavos.

Solo una temporada y media después de la décima, uno de los momentos de mayor ilusión del madridismo, el Real Madrid vive uno de los peores momentos de los últimos años, y lo que es peor, no se adivinan soluciones. Si se tienen a los mejores jugadores, si han entrenado en los últimos años entrenadores tan dispares como Pellegrini, Mourinho, Ancelotti y Benítez, el problema tiene que ser de mayor calado.

Es el momento de no huir hacia adelante y hacer una profunda reflexión. Tocan tiempos de cambio.