Sufrir para ganar: Kiev espera al Real Madrid

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Para ganar la Champion League hay que ganar solamente 7 partidos (mas los 6 de grupo),es el nuevo mantra para deslegitimar lo logrado por el Madrid y valorar así más una liga de 38 partidos. Y efectivamente, son “solo” 7 partidos, pero algunos como el disputado contra el Bayern de Munich ayer, equivalen a toda una vuelta de la liga, como mínimo.

El Real Madrid sacó adelante una eliminatoria dificilísima, siempre con la sensación de que el Bayern de Munich se impondría de una u otra manera. Por el centro, por la izquierda, por la derecha, de córner. El gran mérito del Madrid ha sido salir vivo contra un equipo que puso absolutamente todo lo necesario para ganar.

Pero el Real Madrid puso también lo necesario para defender la eliminatoria, suerte incluida, necesaria pero insuficiente sin el partido en defensa de Ramos y Varane y sobre todo Keylor Navas. Tres jugadores hoy colosales que han solventado los muchos problemas defensivos ofrecidos por el equipo.

Empezaba el Real Madrid el partido con una apuesta de Zidane: sacrificar a Casemiro, que sufrió como el resto del equipo en Munich, especialmente en la salida de balón, y con Lucas en la derecha, una solución supongo que de emergencia, entendiendo que Nacho no debía estar al 100% ni Achraf preparado. Pues bien, el planteamiento no logró solventar los errores de la ida y más aún, se incrementaron.

A la espalda de Kovacic se colaron absolutamente todos los jugadores del equipo alemán. Mientras Modric trataba de ayudar en la derecha con las embestidas de dos jugadores de la talla de Alaba y Ribery. Con Kroos también especialmente perdido, el centro del campo del Real Madrid naufragó muchos minutos. James hizo estragos y Thiago también jugó a placer.

Ese naufragio afectó al control de la pelota, que no ha sido del Madrid en prácticamente ningún momento de la eliminatoria. Y sin el balón al Madrid solo le quedaban contras peligrosas o grandes destellos, como el de primer gol de Benzema, que viene de una jugada del Real Madrid con más de 20 toques. Fue el francés de los pocos que sostuvo el frente ofensivo del equipo. Un partido maravilloso, muy del francés, asociándose muy bien y rematando con dos goles, uno de gran remate y otro de oportunista. Eso es precisamente lo que se le ha pedido al galo, añadir goles a su rendimiento, y actitud, algo que sí ha tenido en este partido, con 7 recuperaciones.

Supongo que la presencia de Benzema va en el debe de Zidane, como el resto de la alineación va en el haber. Pero lo más sorprendente es que con todo, con un Bayern que parecía un rodillo, un Real Madrid que no ha tenido su mejor eliminatoria, se ha pasado a la final. Influyen en este tipo de partidos todos los detalles y los fallos se penalizan especialmente. El fallo del portero alemán pero también los fallos contra la portería de Keylor. Pero no hay ni pizca de deshonor en pasar a la final achicando agua hasta el minuto 96 como el Real Madrid, ayer. Al revés, que un equipo como el Real Madrid, diseñado para controlar el balón y atacar, defendiese con el cuchillo entre los dientes como ayer, le añade aún más mérito. Incorpora un registro más a este equipo capaz de jugar de distintas maneras, en función de los escenarios y circunstancias.

Hay una diferencia gigante entre este Real Madrid y el de Mourinho, que en el 2012 cayó precisamente en penaltis contra los bávaros. En aquella eliminatoria el equipo no supo defender el resultado y tanto en ese partido como en la eliminatoria contra el Borussia de Dormund el año siguiente, el equipo no supo materializar las oportunidades de gol, y cometió errores que le penalizaron. Lo mismo que al Bayern ayer.

A eso se le llama competir, y esa manera de defender y de aprovechar las oportunidades ha sido el sello de muchos equipos italianos durante años, y lo fue del Atlético de Madrid, que era un equipo letal en ataque, con un gran portero y un equipo defendiendo. El mismo mérito concedido a ellos debería concedérsele hoy al Real Madrid.

En todo caso, se le de o no el mérito por el partido de ayer, los hechos son que el club blanco disputará su tercera final consecutiva, la cuarta en cinco años, casi nada, algo para lo que habría que remontarse precisamente a la época de Di Stefano. Por eso no se puede hablar de nada más que de una generación legendaria y maravillosa de este Madrid. Con sus partidos difíciles, sus baches, pero su indudable superioridad demostrada en esta Champion, eliminando a los campeones de Francia, Italia y Alemania.

No hay más difícil todavía, no hay rivales más complicados que los eliminados, pero menospreciar a cualquier posible rival entre la Roma o el Liverpool sería un error colosal. Y supongo que los jugadores, tras el sufrimiento contra la Juventus y el Bayern lo sabrán.

Ahora toca esperar rival y desear que todos lleguen sanos. Solo quedan 90 minutos para la gloria eterna. Solamente 90 minutos de una final de Champion League que para los titulares del Real Madrid y algunos suplentes viene siendo lo habitual el último mes de mayo. También para los aficionados del Real Madrid. Que nadie olvide que después de ganar las 6 primeras copas de Europa, lo habitual fue ver caer al Real Madrid antes de final. Y durante 32 años lo habitual fue no ganar una Copa de Europa.

Y ese es el gran mérito de ese equipo que han hecho  de lo excepcional algo habitual, ganar la Champion League.

Mbappé y Neymar por Cristiano y Benzemá

Un documento recien filtrado por WikiLeaks (ver documento al final del artículo) desvela el próximo terremoto futbolístico que involucrará al Real Madrid y el PSG. La operación no ha sido en absoluto sencilla de ejecutar y lleva muchos meses previos de preparación y de múltiples reuniones entre Florentino Pérez y su equipo y el Jeque y todos los responsables. Se han tratado cuestionesde marketing, deportivas, económicas y jurídicas, para cerrar una de las operaciones más complejas de la historia del deporte.

Todo comenzó con el deseo de Cristiano Ronaldo de dejar el Real Madrid. El acoso de Hacienda y el deseo del jugador de firmar su último gran contrato le llevó a expresar dicha intención a Florentino Pérez. El mandatario blanco consideró la opción como beneficiosa si conseguía otro crack similar. En ese momento se contactó desde el Real Madrid con el entorno de Neymar, que aprobó la operación.

Por parte del PSG Cristiano Ronaldo entraba en los planes de Emery, al que le gustan ese perfil de jugadores trabajadores y profesionales. Difícil decir que no a una estrella como Ronaldo.

El Real Madrid ficharía a Neymar con el dinero que el PSG aportase al Real Madrid y Cristiano se marcharía a Francia con un gran contrato. Pero a última hora todo se complicó. Por una parte, el FC.Barcelona, enterado de las intenciones blancas amenazó al Real Madrid con denunciarle a la FIFA y ante la liga española. Una disputa entre los dos grandes clubes españoles que amenazaría el frágil equilibrio existente. Algo que en absoluto interesaba a Florentino Pérez, poco amigo de romper relaciones con otros clubes.

Y por otra parte, Cristiano Ronaldo le pidió a Emery el fichaje de Benzema como complemento de una delantera formada por Cavani,Benzema y él mismo, al estilo de la BBC. Dos killers del área y un 9 y medio como se define al jugador galo.Una propuesta que Cristiano planteó en privado a Benzema, convenciéndole, aprovechando su vuelta a Franca y también un último gran contrato.

En ese instante, el Real Madrid se enfrentaba a la opción de perder a dos de sus jugadores titulares a cambio de un posible fichaje, muy complicado como el de Neymar. Fue en ese instante cuando entró en escena Mbappé. El joven jugador francés firmó el contrato que le ofreció el Real Madrid y se realizó la transacción con el Mónaco. Jugaría la siguiente temporada en el equipo blanco y Cristiano Ronaldo y Benzema marcharían a París.

Fue entonces cuando explotó todo el caso Neymar de manera interna. El jugador brasileño se negó a volver al F.C.Barcelona pero el Real Madrid no estaba dispuesto a ficharle ese año y enfrentarse a otra sanción de la FIFA. Fue cuando surgió la idea del PSG como equipo puente. Ficharían a Neymar por ese año con el objetivo de lograr un gran impacto de marketing  para al año siguiente completar la jugada con Cristiano Ronaldo, ya 5 veces campeón del balón de oro, y Benzema.

Con ese panorama, el PSG ficharía a Neymar, Cristiano Ronaldo y Benzema, mientras que el Real Madrid haría lo propio con Mbappé. El fichaje del joven francés ilusionaría al madridismo y satisfaría a Zidane solo en parte. Perdía a dos titulares indiscutibles. Además, en el seno del club se pensó que ese plan reforzaría demasiado al PSG y le haría un serio candidato a la Champion League, privándole al equipo blanco del gran objetivo: ganar tres Champion League consecutivas

El Real Madrid negó la opción de vender a sus dos estrellas ese año y propuso que Neymar llegase al PSG mientras que Mbappé haría lo propio con el Real Madrid. Los franceses no dieron el visto bueno a la operación. El Real Madrid se quedaría con sus dos estrellas y recibiría otra, y además tendría el riesgo de  la denuncia del F.C.Barcelona. Demasiado riesgo para solo disfrutar de Neymar un año y recibir al año siguiente a Benzema y Cristiano Ronaldo. Fue entonces cuando se le ocurrió al director deportivo del PSG, buen amigo de Mbappé, que podría jugar el primer año con ellos. De esa manera al año siguiente el trueque sería perfecto: Neymar y Mbappe por Cristiano Ronaldo y Benzema.  Y adicionalmente pidieron 150 millones extras al Real Madrid por toda la operación.

Florentino Pérez entendió que era la única manera de conseguir rejuvenecer a ssu estrellas y aceptó el trueque aunque rebajando a 75 millones el dinero extra a pagar al PSG por hacerse cargo de la operación de Neymar y por la cesión de Mbappé.

Así pues, la temporada 2018/2019, los cuatro jugadores harán el camino inverso. El contrato privado está firmado entre las partes como revela parte del documento filtrado a WikiLeaks. Habría varias claúsulas de gran complejidad y una claúsula de penalización que rondaría los 800 millones de euros en caso de alguno de los dos clubes no ejecutase el acuerdo. La mayor operación deportivade la historia que cambiará sin duda el panorama europeo.

Morata: un win&win de manual

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La operación Morata se ha consumado al fin, después de un verano algo tormentoso y tras un final de temporada en el que se veía venir de manera clara su marcha. El motivo es tan claro como comprensible, Morata quiere ser titular en un equipo y disputar muchos minutos.

Que un jugador con las capacidades de Morata ambicione más es legítimo y normal. Al fin y al cabo se ha criado en el Madrid, siempre de titular y aspira a ser un delantero de referencia en  la próxima década. Y eso es algo que podrá conseguir con más facilidad en cualquier otro club que no sea el Real Madrid, que hoy tiene a la BBC, pero mañana puede tener a Lewandoski, Dembelé o Mbappé, o la estrella del momento. Jugar en el Madrid es muy complicado, ser titular durante varios años es casi imposible, al alcance solamente de los mejores, de los cracks mundiales.

Y es ahí donde la operación es un win&win. El Real Madrid pierde a un magnífico suplente, quizá el mejor del mercado, con números extraordinarios, con un rendimiento de 20 goles y 6 asistencias, en 1.872 minutos, disputados en apenas 43 partidos. Pero lo hace a cambio de una cantidad más que considerable, 80 millones de euros.

Morata se va del club de sus sueños, donde ha pasado más de una década y en el que ha celebrado los goles con una pasión que no hará en ningún otro club. Pero a cambio se va a club, el Chelsea donde puede partir como titular, duplicar sus minutos y quizás sus goles y asistencias, y además recibir una considerable suma de dinero, duplicando su salario.

Esa es la realidad de una operación que desde un punto de vista netamente sentimental es triste. Lo es para el jugador que se vuelve a marchar tras volver de la Juventus, y lo es para el Real Madrid y sus aficionados que pierden a un jugador que es tan madridista como el más hincha.

Pero el fútbol de hoy en día es un deporte de élite, y el Real Madrid es la élite de la élite, el club más exigente del mundo y nada en él es sencillo. Morata opta por el corto plazo, y yo creo que hace bien. Le valorarán quizá más en el extranjero, si su campaña es buena será el delantero titular de la selección y seguirá aprendiendo en su tercer país. Pero de la misma manera podría haber optado por el medio plazo y seguir la fórmula Isco. Aguantar 2 o 3 años con un rol de suplente, aprovechando cada oportunidad, esperando su momento quien sabe si cuando alguno de la BBC se lesionase de gravedad o se viese afectado por la edad o cualquier otra circunstancia.

Ese medio plazo le garantizaría estar en el club de sus sueños pero nada más. Porque el Real Madrid no garantiza nada. A nadie. Eso es lo duro de ese club, que si quieres jugar tienes que rendir siempre a tu máximo nivel porque si no vendrá otro detrás a quitarte el puesto y será una estrella mundial.  No es sencillo y por eso hay que valorar la trayectoria de gente como Marcelo, Ramos o Cristiano Ronaldo.

Alvaro Morata ha elegido ser importante en el Chelsea, el Real Madrid echará de menos sus goles, su entrega y su madridismo, pero la rueda sigue girando.

Suerte!

Benzema y Casemiro asaltan la Catedral

Casemiro marcando el segundo gol

Casemiro marcando el segundo gol

El Real Madrid logró una victoria en uno de los campos más complicados de España, contra un equipo que no perdía en su casa desde las primeras jornadas. El duelo contra el Atlethic de Bilbao deja la sensación de que el Real Madrid supo competir a pesar de que está lejos de su mejor momento de la temporada.

Y sin embargo, el sábado se vislumbraron algunas detalles más que interesantes para el futuro del equipo. Benzema demostró que tiene ganas, algo que ya habíamos observado en partidos anteriores. Esa energía junto a su calidad, que nunca nadie ha discutido, provocaron una actuación espectacular. Participó en los dos goles, uno de ellos dando la asistencia, pero sobre todo no dejó de moverse por todo el campo con actuaciones positivas.

Recuperado Benzema, el Real Madrid necesita recuperar a otros dos jugados claves, Bale y Modric, lejos ambos de su mejor nivel, algo que se notó en San Mamés. Lo de Bale parece lógico después de la lesión. No deja de ser una lesión de larga duración y se tarda tiempo en volver a tener sensaciones positivas, y más aún tras la sanción de las dos últimas jornadas. Bale es imprescindible en este Real Madrid para desbordar y dar salida al contragolpe.

Y luego está lo de Modric, que nos ha acostumbrado a la excelencia en cada partido y al que se le ve incómodo. Puede ser un bajón físico, o cansancio, pero lo cierto es que hace ya varios partidos que su juego no es tan fluido como debería. Y el Real Madrid lo sufre muchísimo.

En la otra cara se encuentra Casemiro que se encargó él solito de barrer todo el frente defensivo y además se permitió el lujo de marcar el gol del triunfo y también de dar la asistencia a Cristiano Ronaldo para que éste asistiese a su vez a Benzema. En la NHL de Hockey americana contabilizaría como asistencia; así lo hacen los pases previos de una asistencia. Aquí no, pero lo que está claro es que el brasileño es un jugador fundamental, que da equilibrio en el medio del campo y que desde luego con la pelota ofrece garantías. Desde hace tiempo me recuerda a Mauro Silva, y es ahora mismo uno de los mejores medios centros del mundo.

Los de Zidane afrontan lo que le queda de marzo, sabiendo que el F.C Barcelona sigue al acecho, y con un mes de abril que va a obligar al equipo su mejor disposición. Durante ese mes se jugará la liga y la Champion League contra el rival más duro posible. El Atlético de Madrid, la ida y vuelta contra el Bayern del Munich y el F.C Barcelona esperan, en un mes de abril en el que Zidane necesita recuperar la mejor versión de su equipo

 

Goleada rutinaria en el Bernabéu al Sevilla

Celebración de los jugadores del Real Madrid

Celebración de los jugadores del Real Madrid

El Real Madrid ganó en su feudo al Sevilla, con una goleada casi rutinaria, casi tanto como el sufrimiento que soportamos los aficionados a domicilio o contra un rival de los duros. No es que el Sevilla no fuese duro, que no lo fue, es que contribuyó a las goleadas de Zidane (y de Benítez) en el Bernabéu, sabiendo que antes o después ellos mismos u otros le harán pagar al equipo blanco su juego alegre y vistoso en campo ajeno.

Esta versión del Real Madrid me recuerda mucho a esos equipos ingleses blanditos, tipo Arsenal, que juegan y dejan jugar. Pura contribución al espectáculo, con continuos ataques y contraataques. El Real Madrid, digámoslo, nunca ha sido un equipo defensivo. Se fichó a un entrenador supuestamente defensivo como Benítez y el equipo no paró de recibir ocasiones en contra, casi todas desbaratadas por el único jugador del equipo que no ha bajado su rendimiento en toda la temporada, Keylor Navas.

Pero claro, tratar de ser defensivo jugando con tres delanteros como Cristiano Ronaldo, Benzema y Bale, con dos laterales como Marcelo y Danilo y con un medio del campo con dos ex-mediapunstas como Kroos y Modric, suena a chiste. Al menos Zidane ha caído en la cuenta, como Benítez antes, que Casemiro sí es un jugador de ese corte, y que sus robos, sus cuerpeos y sus tackles sirven al menos para evitar que el equipo se desangre completamente en defensa. Y luego está el tema de los centrales, que da igual si son los titulares o los suplentes, que casi siempre las pasan canutas.

El brasileño también permite que los de arriba se tomen aún más alegrías e igualmente sus compañeros en la medular, Modric y Kroos. Y así, se vio ayer una buena versión del croata y un par de llegadas al área del alemán. Es lo que tiene el equilibrio.

Y luego está el tridente. Benzema en su mejor año con el Real Madrid sigue prácticamente marcando a gol por partido, aportando su habitual temple y buen hacer con el balón. Parece que lo de ser chantajista le viene de perlas. Y Cristiano Ronaldo a lo suyo, marcando goles, normalmente no tan importantes como antes, y tras demasiados intentos. Y Bale demostrando que el equipo necesita de sus diagonales y de su velocidad.

 Como la liga es un entrenamiento para la Champion League, la conclusión es la misma de siempre, se ataca bien pero se defiende muy mal y en los partidos contra grandes rivales no será tan fácil. Pero mientras llegue el ajusticiamiento final, seguiremos cebando el sueño de la undécima, obviando incluso arbitrajes tan penosos como el de ayer. Sí, son 10 puntos de diferencia, que bien podrían ser un par de penalties no pitados a un lado y a otro y alguna roja de más o de menos. Poco que reclamar por parte de un equipo que tiene que pedir perdón por tener buena suerte en los sorteos y que definitivamente perdió la batalla de la propaganda el día que su presidente decidió anteponer su popularidad personal a la defensa de su club.

 

El Real Madrid se deja dos puntos en Valencia

El Real Madrid empató a dos en Mestalla perdiendo de nuevo la oportunidad de recortarle puntos al Barcelona. Los azulgrana se han dejado 6 puntos en sus últimos 5 partidos (tres empates y uno aplazado), mientras que el Real Madrid se ha dejado 5, coincidiendo ambos partidos con visitas difíciles.

 Primero fue la derrota por 1-0 contra el Villareal y ayer un empate que deja sensaciones agridulces. Empezó el Real Madrid serio, presionante, jugando mucho mejor que el Valencia. El gran gol de Benzema con una preciosa jugada parecía el comienzo de un partido cómodo.

Benzema celebrando el 0-1 ante el Valencia

Benzema celebrando el 0-1 ante el Valencia

 Pero a partir de ahí llegó la siesta, primero con el Valencia apretando, después con el empate en el último minuto de la primera parte y finalmente con la justa expulsión de Kovacic que dejaba al Real Madrid ante el reto de ganar con 10 jugadores. Casi lo logra con el gol de Bale, pero solo 1 minuto después la defensa del Real Madrid permitió un gol demasiado fácil. No es la primera vez que Ramos, Pepe y Marcelo conceden este tipo de situaciones. Y tampoco será la primera vez que nos olvidamos de ello.

 Lo cierto es que el Real Madrid pudo perder tras un mano a mano de Negredo con Navas. El empate deja la sensación de que el equipo no puede contra los grandes. Ayer tampoco marcó Cristiano Ronaldo y ya son muchos partidos exigentes en los que no aparece. Sirven de excusa los dos claros penaltis no pitados y el jugar con 10 jugadores, pero la realidad es que al equipo le falta empaque. Benítez pareció no encontrar soluciones y solo movió una vez el banquillo dejando sin jugar a Isco y James.

 Si la liga estuviese realmente preparada como dijo Simeone al comienzo de año, entendería la táctica de Benítez. Se trata solamente de esperar…Pero mucho me temo que la espera solamente llevará al técnico madrileño al paro. Algunos cuentan los minutos y las horas, entre ellos varios jugadores. La verdad está ahí fuera, pero no se cuál es y siento que Florentino tampoco la sabe.

Victoria del Real Madrid por 4-1 ante el Getafe

El Real Madrid ganó 4-1 al Getafe tras una buena primera parte y una anodida segunda parte, más propia del estado actual del club, confundido y perdido, por momentos, casi esperando que se acabe esta temporada. Solamente el empate del Barcelona ayer siembra algo de luz después de dos semanas muy complicadas.

Benzema celebrando un gol

Benzema celebrando un gol

Es cierto que la liga es larga y que los 4 puntos (más el goalaverage) podrían recortarse, pero no da ninguna sensación y más bien pareciera que lo de ayer son espejismos en media de un desierto. Algunos pensarán que puede repetirse la historia del año pasado y hundirse el Barcelona tras el mundialito de clubes y el Real Madrid recuperarse.

En ese caso tendríamos que ver una serie de reacciones en cadena: primero la unidad del vestuario con el entrenador, de la afición con Benítez y de la presidencia con el entrenador. Todos esos eslabones parecen rotos y solamente lográn recomponerse si el equipo logra encadenar 10 o 15 victorias consecutivas de manera solvente.

Como vimos ayer no le faltan jugadores para ello. El Real Madrid sigue teniendo a los mismo excelentes jugadores de siempre. Con bajas o sin ellas se trara de un equipo repleto de grandes jugadores. Benítez necesitará lograr la mejor versión de cada uno de ellos e intentar llegar hasta la siguiente fase de la Champion League con la racha de victorias descritas.

Así, aún sin la Copa del Rey, se podría recuperar una ilusión, ya perdida. Quizá algunos ilusos piensen incluso todavía en la posibilidad de un doblete. No es tan complicado al fin y al cabo, una derrota o un empate del Barcelona y ganar en el Camp Nou y en Champion League los jugadores ya se podrán las pilas. Más fácil veo una derrota del Real Madrid fuera de casa, una crisis y varias dimisiones en cadena. Ojalá me equivoque.

El Real Madrid de Benítez ya es líder: victoria 1-2 en el Nuevo San Mamés

El Real Madrid de Benítez ya es líder con la trabajada y difícil victoria en el Nuevo San Mamés. Tras 5 partidos jugados el balance de goles a favor y en contra lo dice todo, 14 frente a 1. Ese es el equipo que quiere construir el entrenador del Real Madrid, que encaje pocos goles, muy pocos y que marque, no necesariamente muchos, los suficientes para ganar el partido.

Benzema en el partido contra el Atlethic de Bilbao

BILBAO, SPAIN – SEPTEMBER 23: Karim Benzema of Real Madrid CF duels for the ball with Xabier Etxeita of Athletic Club Bilbao during the La Liga match between Athletic Club Bilbao and Real Madrid CF at San Mames Stadium on September 23, 2015 in Bilbao, Spain. (Photo by Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)

Esa fue realmente la diferencia con el Barcelona del año pasado. Mientras que los de Luis Enrique encajaron 21 goles, marcando 8 menos, el Real Madrid encajó 38, con una media de 1 por partido, marcando eso sí 118 goles. En la temporada 2013/2014 sucedió algo similar, con el Atlético de Madrid como campeón encajando 21 goles y con el Real Madrid repitiendo los 38 goles en contra.

Ese déficit ha sido la principal urgencia de Benítez que a excepción del gol de ayer en un claro fallo de salida de balón, no había encajado goles antes. Es la situación contraria al Barcelona, que esta temporada o bien por tener desajustes defensivos o bien por la ausencia de Bravo está recibiendo más goles.

En el Real Madrid la labor del entrenador es concienciar a sus jugadores en lo táctico y defensivo porque en lo ofensivo existe un talento natural. Es muy difícil que los jugadores no marquen goles, pero también lograr que defiendan los 90 minutos. Por ahora está logrando su objetivo y sin duda está ayudando mucho Keylor Navas, injustísimamente tratado, principalmente por la prensa que ahora le alaba, tras el apoyo incondicional a Casillas; pero también por el anterior entrenador, Ancelotti y por Florentino Pérez, que estuvo a segundos de cometer un error garrafal. Keylor es portero para el Real Madrid, por carisma y por estilo de juego.

Mención especial también para Benzema, siempre muy criticado por su falta de goles a pesar de ser un elemento catalizador del equipo por su juego asociativo. En este comienzo de temporada está cumpliendo ambas facetas, con goles de delantero centro, que es lo que una parte de la afición también le pide. Si además de dar asistencias y crear juego, es capaz de marcar 20 o 25 goles como le pide Benítez, entonces el éxito ofensivo del equipo está casi asegurado.

Otros destacados fueron Varanne, ahora mismo titular indiscutible, Modric, siempre Modric y Kovacic, que parece ajustarse rápidamente, enseñando sus ganas de triunfar. Y en el parte de jugadores menos acertados ayer figuran Cristiano Ronaldo y Pepe.

La ventaja de esta plantilla es que sin tres titulares como Bale, James y Ramos, sin duda, top 5 en sus posiciones, el equipo funciona y es capaz de ganar en plazas fuertes como Bilbao. No olvidemos lo difícil que se lo puso el equipo vasco al Barcelona y la motivación extra que tiene su equipo y afición en partidos grandes.

Es cierto que el partido no se controló en muchos momentos y que el Athletic dio mucha sensación de peligro. Aunque también lo es que el Real Madrid pudo haber sentenciado mucho antes del empate.

Queda al final la sensación de que el equipo se repuso con carácter al empate y que supo administrar más o menos la ventaja, aunque ese control del partido queda en el debe del entrenador. Victoria importantísima para Benítez y coliderato con el Celta, que es equipo de Uefa para arriba, con mucho talento y sin duda peligroso como demostró ayer.

El campeón de Europa ganó el duelo: Real Madrid 3-Barcelona 1

Con un 0-1 en el minuto 3, otro Real Madrid habría sucumbido a un estado de nerviosismo; y otro Barcelona habría aprovechado para rematar el partido. Es algo que algunos madridistas recordamos, aunque ya empieza a pasar el tiempo de aquello, y el tiempo de aquellos mismos futbolistas, Messi, Iniesta o Xavi.

 Ahora es el tiempo de un equipo, que liderado por el mejor jugador del mundo, Cristiano Ronaldo, y por un elenco de jugadores con una calidad que en conjunto no se veía desde los mejores tiempos galácticos, es capaz de mantener la calma y remontar el partido. No fue el mejor partido del portugués, que es posible que en otra ocasión como esta hubiese olido sangre. Esta versión de CR7 es más calmada, sabiéndose el mejor, marcando pero asistiendo. Podríamos decir que disfrutando de verdad de su condición de líder indiscutible.

Cristiano Ronaldo celebrando un gol

 Este Real Madrid es desde hace 9 meses un equipo que ha demostrado ser capaz de competir en los partidos más difíciles, y de superar al adversario. Los mejores partidos del equipo de Ancelotti han sido precisamente en los escenarios más difíciles: semifinales contra el Atlético de Madrid en Copa, vuelta de octavos e ida de cuartos contra Shalke y Borussia respectivamente, semifinales de Champion League y los dos últimos partidos de esta semana contra el Liverpool y el Barcelona. Entre medias la épica de la Champion y varios partidos malos a final o al principio de temporada cuando el equipo no ha estado en su tope físico.

 Pero resulta que ahora sí lo está, y aunque hayan cambiado dos piezas claves, Alonso y Di María, por Kroos y James, este Real Madrid es mejor que aquel. Y no por un mero cambio de piezas sino porque el resto de jugadores también son mejores que hace un año: Modric es mejor, Benzema es mejor, Carvajal…Todos esos jugadores no solo tienen un año más de experiencia sino la tranquilidad de la décima. Como el estudiante que tras hacer los deberes pasa el examen con nota, o si se quiere llevar al extremo, como el adolescente que finalmente logra perder la virginidad.

 El Real Madrid encajó el gol de Neymar, error de Carvajal y Pepe, con tranquilidad, sabiéndose mejor que el rival. En los siguientes minutos dominó el partido, como en la segunda parte. Solamente una jugada de Messi puso en peligro el resultado. ¿Que habría pasado si Messi hubiese marcado el 0-2 se preguntan los sesudos expertos? ¿Y si Neymar no hubiese marcado el 0-1?¿Y si Benzema hubiese marcada la doble ocasión que se estrelló contra el palo? Podríamos especular largamente, pero la realidad es que el Real Madrid, por ocasiones y por sensaciones fue claramente superior. Y si queda alguna sensación es que si el equipo blanco hubiese necesitado marcar 7 goles, lo habría hecho, siendo infinitamente superior.

Gol de Benzema ante Bravo

 Y lo fue porque fundamentalmente los centrocampistas del Real Madrid, Kroos, Modric, James e Isco, fueron mejores que Iniesta, Xavi y Busquets. En un cambio generacional que se lleva sospechando desde hace años, el centro del campo blaugrana perdió la batalla.

Isco contra Iniesta

La diferencia entre este Barcelona y el mejor de Guardiola es la presión alta que ejercían y la aceleración en las jugadas en los momentos claves. Con el medio del campo en su peor versión años y con una versión de Messi incapaz de hacer lo que hacía antes, este Barcelona tiene que aprender a sobrevivir en los partidos grandes de otra manera. Ya no basta con el juego de posesión en sí mismo. En realidad nunca bastó y la diferencia la ejercían Messi o Iniesta o los laterales.

 Ahora el equipo de Luis Enrique necesita buscar otro modelo, y se supone que para eso le han fichado a él. Para encontrarlo necesita buscar otras piezas. En torno a Neymar, a Suárez, que cuando coja la forma será un gran jugador, Rakitic y otros jóvenes y nuevos jugadores. Pero ya no basta con el juego de posesión infinito hasta que aparece Messi o algún otro jugador. Al menos no en los partidos contra equipos como el PSG o el Madrid.

 En este aspecto el Real Madrid le lleva una ventaja de 4 años. El tiempo que se tardó en construir primero, con Mourinho, un equipo que fuese competitivo y que entendiese la necesidad de defender con intensidad y de ser verticales, y después, con Carlo, que le dio a este equipo un nivel mayor, encajando definitivamente todas las piezas.

 La otra gran diferencia es que este Real Madrid tiene a jugadores jóvenes, con 3 o 4 años por delante para demostrar su mejor versión. Entre ellos a Bale, ausente en este tramo de la temporada, y al que muchos ya quieren relegar al banquillo, olvidando que fue pieza clave durante la temporada pasada, y olvidando que es uno de los 3 o 4 jugadores en el mundo capaces de ganar él solo un partido. Los mismos que ahora le minusvaloran son los mismos que lo hacían con Cristiano Ronaldo, los que decían que Pedro León era mejor que Di María, Valero que Modric o Morata que Benzema. Casi siempre se loa a un jugador del Real Madrid, normalmente joven y español, para menospreciar a otro, casi siempre extranjero. No caigamos en ese error.

 Como decía, este Real Madrid tiene equipo titular y suplente para dominar varios años el escenario nacional e internacional. Enfrente como rival total solamente vislumbro al Bayern de Munich. Pero ese duelo ya lo va ganando el Real Madrid y Ancelotti 1-0. Con el Barcelona el duelo se empezó a ganar hace mucho. Y el sábado solamente fue otra victoria más, aunque evidencia del declive de un equipo que fue campeón de Europa hace ya más de 3 años, en el 2011, y otro que defiende su título de campeón.

El Barcelona sale fortalecido del Bernabeu tras un polémico partido

Pitó Undiano Mallenco el final y el Real Madrid pasó de ser líder con una diferencia importante de 4 puntos sobre el Barcelona, a estar segundo empatado a puntos con el Atlético y con un solo punto de ventaja sobre el equipo azulgrana. Pero sobre todo pasó de parecer un equipo sólido, seguro y con confianza, a uno dubitativo, que en liga tiene en goalaverage personal en contra con sus dos principales rivales, y que ahora mismo no depende de sí mismo.

 El balance de los de Carlo Ancelotti es negativo cuando se trata de partidos importantes. Dos derrotas contra el Barcelona, una contra el Atletico de Madrid y un empate no hablan bien de la capacidad competitiva de este equipo en los partidos claves. Tampoco dio el equipo la talla en plazas difíciles.

 El clásico ofreció un duelo de ataques y un duelo de defensas, o mejor dicho de desajustes defensivos. Tuvo el Barcelona en los primeros minutos la oportunidad de sentenciar con un 0-2 en varias ocasiones, y fue entonces cuando apareció la defensa del Barcelona para demostrar que este equipo no defiende bien. Benzema marcó por ocasión doble lo que había fallado antes y el Real Madrid se adelantó en el marcador, 2-1.

 Empataría el Barcelona y volvería a adelantarse el equipo blanco para después ver como una expulsión y dos penalties le devolvían la ventaja al Barcelona. Son  demasiados 4 goles en contra. Y más en tu propio estadio. El clásico deja malas sensaciones defensivas en el Real Madrid. Carvajal no estuvo bien en la primera parte, Marcelo no ayudó en la segunda y Ramos sumó una nueva expulsión, mas las habituales dudas que ofrece Pepe, ya agotador con tanto teatro y gestualidad. Y aunque en ambos casos están eximidos porque Pepe fue agredido y provocado previamente, y el penalty no fue, no deja de ser una constante.

 Varanne en 15 minutos dio más tranquilidad, y aunque el francés parece en una versión inferior que la del año pasado, sigue ofreciendo muchas más garantías. En cuanto a los laterales, es lo que ofrece apostar por dos tan ofensivos. El tantas veces criticado Arbeloa o incluso Coentrao demostraron en clásicos anteriores mayores y mejores capacidades defensivas. Tampoco ayudaron a sostener la defensa Xabi Alonso y Modric, los dos con menores prestaciones que en otros partidos.

 El Real Madrid también tuvo el problema en sus dos jugadores principales de ataque, Bale y CR7, que no sumaron demasiado y que no parecieron acoplarse al sistema defensivo del equipo. Al Real Madrid le sostuvo un gigantesco Di Maria y un siempre motivado ante el Barcelona, Benzema, que no obstante, no vio recompensado su buen partido tras ser el primer cambio.

 El partido también ofrece precisamente dudas en cuanto a la gestión de los cambios. Los dos últimos muy tarde, ya con el equipo asfixiado, sin saber Carletto si aguantar el empate o si lanzarse al ataque. Es cierto que la baja de Jesé se nota más de lo que debería. Era la mejor alternativa ofensiva, limitándose ahora a Isco, que ha entrado en fase de observación y a Morata, que no da la sensación de ser un recambio válido para partidos de máxima enjundia. A eso parece limitado el banquillo blanco, sin más. Ayer habría sido una buena oportunidad para ver a Illarramendi sosteniendo el medio del campo, con el partido en fase crítica, con Di Maria fundido y con los dos medios sin claridad de ideas.

 Le salieron mal a Carletto los cambios y aunque siempre es ventajista criticar a posteriori. Sí es cierto que si Benzema hubiese marcado su tercer gol tras una buena jugada de Bale habría cambiado el partido, aunque también lo habría hecho si se hubiese pitado el penalty de CR7 fuera del área. Deja el partido la sensación de que el Real Madrid nunca controló el partido. Ni con 2-1 ni con 3-2 supo sostener el resultado e incluso con un buen empate, 3-3, tampoco fue capaz de aguantar, a pesar de jugar con 10. Por su parte, el Barcelona tampoco me pareció que hiciese un partido brillante. Se benefició de los muchos errores madridistas pero no me dio la sensación de que fue superior más que en el resultado. Su mejor desempeño se produjo en superioridad numérica.

Sale  el Barcelona reforzado, con un hat trick de Messi, a pesar de que sigo pensando que el astro argentino ya no está como antes. Tampoco me convenció Neymar y apareció como siempre en estos partidos Iniesta, que por su banda hizo muchísimo daño. Los del Tata parecen haber vuelto y afrontan el último tramo de liga a un solo punto de la cabeza.

 El arbitraje, malo, con muchas dudas sobre la fiabilidad y limpieza de la competición, algo que seguirá sobrevolando en el ambiente mientras ni esta federación ni de las que dependen, UEFA y FIFA estén dispuestas a disponer de los mecanismos necesarias para intentar resolver las jugadas dudosas.