Messi tumba al Real Madrid

Messi celebra un gol

Messi celebra un gol

Oportunidad perdida del Real Madrid para sentenciar y dejar al F.C Barcelona en la Uvi. Pareciera como si se quisiese revivir a un equipo que llegaba agonizante. Este es el mismo Barcelona que no metió un gol en 180 minutos contra la Juventus, y el mismo equipo que no hace tanto cayó en Málaga y en Coruña. ¿Qué ha cambiado?

 Pues bien, lo que cambió no fue el F.C.Barcelona, sino el Real Madrid, que cometió dos errores al principio y al final. Uno, por parte de Zidane, alineando a Bale, que se marchó después de 30 minutos inanes, lesionado otra vez, y otro, más grave aún, de la mitad ofensiva del equipo y de Marcelo, por permitir una contra en el minuto 92.

 Así se podría resumir un partido que entre medias tuvo un penalti no pitado a Cristiano Ronaldo en el min 1 (muy pronto dirán algunos, como el del Camp Nou), una expulsión perdonada a Casemiro y otra expulsión ultra rigurosa a Ramos. Conclusión: el VAR sigue siendo necesario. ¿Habría cambiado eso el partido? Seguro, aunque nunca sabremos cómo.

 La realidad que deja el partido es una: el Real Madrid ha perdido gran parte de su ventaja porque hoy el F.C Barcelona ganó no 3 puntos, sino 4. Como en otras ligas perdidas, el goalaverage es suyo. No es de extrañar el 1 de 8 en ligas del Real Madrid, viendo los resultados entre ambos equipos. Al final, esos duelos determinan mucho, y suponen 3 puntos quitados al rival, que añades a tu casillero. Es así de simple.

 Es curioso que el F.C. Barcelona gane hoy el partido a la contra. Hace no tanto estaban prohibidas. Ese fallo de Marcelo no parando la contra le arrastrará mucho tiempo si finalmente se pierde esta liga.

 Hoy el F.C. Barcelona sale mucho más vivo que antes, con el mejor Messi, que hizo mucho daño, pero porque el Real Madrid le permitió hacerlo. Dejar al jugador argentino con tantos espacios, sin marcas escalonadas, y con prácticamente solo Casemiro atento es un suicidio. Y esa libertad de marca ha condicionado un partido que el equipo de Zidane solo controló en los primeros 10 minutos de cada parte.

 Y el Real Madrid sale con dudas, sabiendo que tiene 7 partidos en 21 días, con un empate como margen de error, como mucho, contando con una victoria en Balaídos que no será ni mucho menos fácil. Quedan 18 puntos por jugar y con 16 el Real Madrid es campeón, pero entre medias hay dos duelos a cara de perro contra el Atlético de Madrid. Y además el F.C.Barcelona tendrá una semana para preparar cada uno de sus partidos.

 Como se suele decir, la liga es muy larga, pero últimamente a los blancos se le hacen más largas a los culés.

Empate en en el Bernabeu contra el Villarreal

El Real Madrid pinchó su primer partido contra el Villarreal, un partido trampa, contra un rival no sencillo y tras varios partidos en los que el juego había ofrecido dudas. Es curioso que el equipo de Zidane hizo de los mejores partidos de la temporada, pero hay jugadores que todavía no están a punto y eso se nota mucho en este tipo de partidos.

Ramos rematando

Ramos remantando

Es el riesgo de rotar con tantos jugadores para que toda la plantilla esté enchufada, que se tarda en poner el equipo a punto. Ahora mismo, la segunda unidad ofensiva, con Lucas, Morata y Asensio, está más en forma que la primera, la siempre titular BBC. Vienen de lesiones o del Europeo y la labor de Zidane es ponerlos a punto para empezar a competir.

Por otra parte, este equipo es peor sin duda sin Casemiro y sin Modric, dos jugadores prácticamente irreemplazables, especialmente el brasileño.

Con todo, el Real Madrid jugó una primera parte floja, mientras que  ya en la segunda apretó. Lo hizo mucho y bien por momentos, pero no fue suficiente. El asedio al que sometió al Villarreal contrasta con la pasividad de la primera parte en la que sendos errores de Varane y de Ramos provocaron un penalty que puso al equipo por detrás. Lo de Varanne ya preocupa porque ha perdido su sobriedad y lo de Ramos ya es simplemente costumbre. Lo que Ramos te quita, Ramos te da. Pero sus goles no justifican sus errores, ni tampoco tiene sentido que sea el único jugador junto al portero, que no ha rotado.

Analizando el partido con el resultado del Camp Nou, podría decirse que son dos puntos perdidos de posible ventaja contra rivales directos como el F.C Barcelona y el Atlético de Madrid. O se podría pensar al revés, y el Barcelona no está a solo 1 punto. La liga, ya se sabe, se pierde o gana en este tipo de partidos. Aunque por otro lado, la liga es muy larga y apenas estamos al inicio y no hemos visto la mejor versión blanca.

Como nota positiva el partido de James, el mejor de los 11. El colombiano es el de la primera temporada, Corre hacia adelante y hacia atrás, y luego su calidad hace el resto. Ahora mismo es un jugador que tiene que tener minutos. Sigo pensando que esta plantilla es muy completa y que el objetivo debe ser ganar el máximo de puntos posibles, rotando, para que allá por enero o febrero, todos los jugadores puedan ser usados y no haya una excesiva carga de minutos para ninguno. Y esa labor, con 17 o 18 jugadores disponibles, es la que está haciendo Zidane. Paradójicamente, solo faltan por incluir Cristiano Ronaldo y Benzema. Recordemos el comienzo del luso el año pasado, bajísimo de forma. Al francés se le ve también todavía muy pesado.

Para acabar, señalar la mala actuación del árbitro, que se comió penalty y medio por lo menos y estuvo pésimo en los minutos finales. Bien es cierto que el otro día en el partido del Español le regalaron a los blancos la no expulsión de Ramos. Lo comido por lo servido, pero espero que no se acostumbren.

 

Remontada contra el Wolfsburgo: análisis

El Real Madrid se enfrenta a su enésima remontada histórica, noche mágica, apelando a todos los espíritus posibles y tergiversando de paso toda la historia reciente. Este Real Madrid, el actual, el de las últimas dos décadas, no el del imaginario popular, no ha remontado dos goles desde 1993. Son 23 años desde esa última “gesta”. Y lo entrecomillo porque se ganó 3-0 al Mallorca, un equipo de segunda, tras perder 2-0 en la ida.

Y en competiciones europeas hace 29 años, la quinta del Buitre contra el Estrella Roja. El año anterior había remontado al Inter de Milán un 3-1 y dos años antes el mismo resultado que el Real Madrid tendrá que remontar mañana, un 2-0

Santillana celebra un gol con Juanito

Foto de archivo: Santillana celebra un gol

Si acudimos a la Champion League, el resultado es aún más desolador, porque el Real Madrid ni siquiera ha sido capaz de remontar el 2-1 en los últimos años. Los últimos ejemplos de resultados que se tenían que remontar en Champion League:

  • En 2008, 2-1 en Roma
  • En 2010, 1-0 en Lyon
  • En 2012, 2-1 en Munich
  • En 2013, 4-1 en Dortmund
  • En 2015, 2-1 en Turin

Esas son las últimas no remontadas históricas. Las de verdad, las que sí sucedieron languidecen, perdidas en el siglo XX. La realidad histórica es la de un equipo como el Real Madrid que por unas circunstancias o por otras, no ha sido capaz de remontar ese resultado

Podemos pensar que el Wolsburgo sigue siendo un equipo que va octavo en su liga. Lo cierto es que bajo la normativa vigente, 45 equipos alemanes tuvieron que defender un 2-0 en competición europea y 42 de ellos lo lograron con éxito (93%) Y estas son las excepciones de equipos alemanes eliminados en Europa tras ganar 2-0 en casa:

  • (1980) Bayern vs. Eintracht
  • (1981) Gladbach vs. Dundee United
  • (1992) Colonia vs. Celti

Este Wolsburgo, superior al Real Madrid en la ida, suponemos que ha llegado a los cuartos de final por algún mérito propio. Y aunque por nombres y por historia no es un gran equipo, solamente necesita marcar un gol para poner en verdaderos aprietos al Real Madrid. 

Viendo la defensa del Real Madrid y la capacidad de los defensas para desconcentrarse, veo difícil que el Wolfburgo, con el Real Madrid volcado, no marque un gol a la contra. Y ofensivamente, el equipo de Zidane se va a encontrar a un equipo que va a morir en defensa, con un buen portero, por cierto.

Esa incertidumbre sería superable en todo un Bernabéu con un Real Madrid que no arrastrase la falta de competitividad actual. Viendo unas imágenes del miércoles pasado, el equipo no tiene carácter. En las imágenes se muestra como los jugadores en el descanso tienen cara de perdedores. Sin rabia, sin sangre, sin mentalidad ni fuerza para remontar. Hasta que Cristiano :“Vamos a meter intensidad, hay que poner más presión”.y Pepe empiezan a pedir intensidad. Y entonces llega Ramos, el capitán y pide lo contrario: “Tranquilidad, tranquilidad… Sin prisa. Ya la meteremos. Pero va a llegar. Sin prisa. No nos precipitemos”.. Con el equipo necesitado de intensidad, el capitán apela a una tranquilidad que el equipo tuvo en exceso.

En todo caso, siempre hay margen para la esperanza. Por ejemplo, las estadísticas están para romperlas y es cierto que el Real Madrid hizo un partido pésimo en la ida, y el árbitro no ayudó. Pese a todo, el equipo de Zidane necesita hacer el mejor partido del año para ganar. La concentración debe ser de 90 minutos más el descuento y al menos un gol debería llegar de manera tempranera para meter presión.

Incertidumbre en el Bernabeu

Es difícil saber que pasará esta tarde en el estadio Santiago Bernabeu. Y no hablo solamente de la faceta deportiva. Está ya claro que el equipo está dispuesto a despistar una y otra vez al aficionado.

Cuando ya pensábamos que el Real Madrid estaba desahuciado a la plantilla se le ocurre ganar en el Camp Nou, y justo en ese punto de esperanza retomada, el equipo hace un partido lamentable en Wolfsburgo y se complica enormemente una eliminatoria, a priori fácil.

Esta tarde, la afición recibirá seguramente al equipo de malas maneras, cansada, con pitos a la primera oportunidad, para pocos días después engalanarse para lo que debería ser una remontada histórica (sobre todo porque lleva 29 años sin producirse). Lo peor de pasar sería la nueva posibilidad de que el equipo siga torturando emocionalmente a sus seguidores. No sabemos que puede pasar después.

La irregularidad es tan grande que pasa uno de la felicidad absoluta tras el buen partido en el Camp Nou, al cabreo total por lo de Champion. El Real Madrid se ha convertido en una especie de parodia de sí mismo. Un equipo, que tan pronto hace gala de su honor y de historia, como todo lo contrario.

Lo más sensato sería pensar en el Real Madrid como si fuese otro equipo. Y desde luego, nunca ilusionarse.

Zidane debuta en el Real Madrid con goleada

Zidane llegó, creo ilusión y venció. Ya es leyenda. Así será recordado el partido de ayer, más ilusionante que los últimos con Benítez pero en realidad no tan distinto. La mayoría quiere olvidar que desde septiembre del 2014 hasta hoy, las alienaciones de Ancelotti, Benítez y Zidane no han sido tan distintas. Salvo pequeñas modificaciones como el lateral derecho o la portería, el grueso, lesiones mediante, ha sido el mismo.

Real Madrid's new French coach Zinedine Zidane gestures during the Spanish league football match Real Madrid CF vs RC Deportivo La Coruna at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid on January 9, 2016.  AFP PHOTO / GERARD JULIEN / AFP / GERARD JULIEN

Real Madrid’s new French coach Zinedine Zidane gestures during the Spanish league football match Real Madrid CF vs RC Deportivo La Coruna at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid on January 9, 2016. AFP PHOTO / GERARD JULIEN / AFP / GERARD JULIEN

 Al final los entrenadores tratan de decidir si ponen a Isco o James, si la BBC juega de una manera o de otra y si Varanne hace méritos para entrar en la rotación de los dos centrales oficiales, Pepe y Ramos. Y ya. Ese ha sido el margen de todos los entrenadores. El margen teórico de “buenas y fáciles decisiones”, porque luego alguno podía apostar por Ramos de medio centro o por Casemiro.

 Pero en todo este tiempo, incluido el partido de ayer, los entrenadores parecen limitados a alinear y tomar “esas buenas decisiones”. Ancelotti lo hizo el primer año y le salió muy bien la jugada con el doblete. El segundo año mantuvo el mismo esquema aunque la lesión de Modric trastocó sus planes. El resultado fue malo y le echaron. Benítez, a pesar de tener otro librillo y otro estilo apostó también por los mismos y por un sistema similar, en la medida, por cierto, que le permitieron las lesiones constantes. A pesar de ello, habiendo tomando casi “todas las buenas decisiones” acabó fuera del equipo. Y eso que apostó por las buenas decisiones en el partido que le quitó la confianza, el 0-4

 Y si miramos atrás, a Pelegrini le pasó algo similar, fue destituido por tomar esas “buenas decisiones”, mientras que Mourinho ha sido el único que ha intentado tomar “malas decisiones” con el resultado ya sabido: la prensa encima, vestuario roto y destituido por el mismo presidente que apostó por él a muerte.

 ¿Y que son esas buenas decisiones? En realidad es lo que hizo ayer Zidane, lo fácil, lo que pensaría Florentino Pérez, cualquier aficionado medio y por supuesto la prensa. La alineación “de los buenos”, el respeto a las vacas sagradas, el juego ofensivo y ese largo etcétera tan manido.

 ¿Tiene margen de maniobra Zidane? Aparentemente sí mirando al banquillo y viendo a jugadores como Casemiro, Lucas Vázquez, Kovacic, Varanne, Nacho incluso o incluso alguien del filial. Pero la realidad es que el 11 del Real Madrid está prediseñado y no caben experimentos ni modificaciones. Y se acepta el cargo del Real Madrid sabiendo eso. Y sabiendo además que si no funciona, la culpa es del entrenador que lo ha alineado y no del creador de la alineación, reconocido incluso por los propios jugadores como ayer Modric, en unas declaraciones dignas de análisis.

 Así que señores, no esperen ni más ni menos de Zidane ni de ningún otro que venga, ya que estará dispuesto a plegarse a ese 11 tipo. Y el que no lo haga y pretenda hacer cosas extrañas como Benítez, ya sabe lo que va a durar.

 Bienvenidos al Real Madrid

Cómoda y aburrida victoria del Real Madrid 3-0 Levante

Después de salir del Bernabeu, con un cómodo 3-0 contra un flojo Levante, pensaba en cómo definir lo que había visto. Entonces me entró un mensaje en el móvil: “el Madrid me aburre, muy precedible”. Y luego otro: “coñacete”. Y todo mientras yo pensaba eso mismo, que este Real Madrid, repleto de jugadores de fantasía, con Bale, con Cristiano Ronaldo, con Isco, Kovacic, Marcelo, más todos los suplentes y bajas, es un equipo con el que no se disfruta.

A veces, que no hoy con la mitad del equipo en la enfermería, se ha dado el caso de que con la misma alineación de Ancelotti, el equipo parecía otro. ¿Cómo puede ser posible? Pues la respuesta es sencilla, porque el equipo es otro. Las órdenes de Benítez son diferentes de las de Ancelotti: mismos jugadores pero distintas prioridades.

Si antes la prioridad era atacar de una manera, ahora lo es hacerlo de otra y tener un ojo en la defensa. Si antes el equipo tenía libertad de movimientos, ahora los jugadores saben que tienen que ocupar determinados espacios sí o sí. He leído en la prensa que los jugadores llaman a Benítez, “el pesao”. Desconozco si es verdad, pero sí he leído que eso es lo que suelen pensar todos los jugadores que ha entrenado el técnico madrileño.

Puede ser que como Benítez controla todos los aspectos del juego, los jugadores se vean obligados a jugar como si estuviesen siguiendo órdenes por un pinganillo. Y en esa falta de libertad, de creatividad está la virtud y el defecto de los equipos de Benítez. Y se ve en este Madrid.

Sin duda será un equipo sólido, con pocos goles en contra y suficientes a favor para lograr muchas victorias. Y es posible que ese sea el camino de los títulos. Pero me queda la sensación, como aficionado, de que el futbolista no disfruta, que falta la parte de arte que es el fútbol, de improvisación, de magia. Justamente todo lo que sobraba con Ancelotti y lo que nos llevó a un año en blanco.

Y es que en el pecado lleva el Madrid la penitencia. ¿Ganar sólidamente o jugar bien? ¿Imponer una disciplina defensiva o el orgasmo ofensivo? ¿Y conjugar ambas cosas? No sé si ha nacido ese entrenador, pero lo que sí sé es que mientras Benítez gane partidos y eso traiga títulos podrá aguantar como entrenador, aunque con ese sonido de fondo que hizo que echasen a Antic cuando llevaba al Real Madrid líder. Ese sonido se tornará en pitos en cuanto lleguen las derrotas. Y ahí, veremos que hace Benítez y Florentino y los jugadores, aunque esa historia ya la hemos vivido.

Frustante empate del Real Madrid ante el Málaga en el Bernabeu

A la primera de cambio perdió el Real Madrid un liderato que le había costado ganar en una durísima plaza como es San Mamés. El Málaga se aprovechó de la mala puntería de los blancos para llevarse un punto y de paso sembrar ciertas dudas sobre el juego ofensivo de los de Benítez.

Kameni para un tiro de Cristiano Ronaldo

Parada de Kameni ante un tiro de Cristiano Ronaldo

Si bien el equipo volvió a dejar su portería a cero también lo hizo con la suya propia, por segunda vez en 6 partidos (antes contra el Sporting de Gijón). En estos 7 partidos de temporada (6 de liga y 1 de Champion League) el equipo alterna grandes goleadas con partidos sin goles o muy pocos, como el del Granada.

Lo que si es cierto es que ayer el Real Madrid atacó con insistencia y tuvo muchas oportunidades. No fue tanto un problema de creación de juego como de falta de puntería. Los números lo dicen todo y quien viese el partido se llevó varias veces las manos a la cabeza preguntándose como era posible que los delanteros, especialmente Cristiano Ronaldo, fallasen eso o que el portero realice semejantes paradas.

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Me llamó la atención la inoperancia de Benítez ante el resultado. Tras introducir a Kovacic y ver un cambio positivo en el juego, no reaccionó con más cambios pese a que el equipo jugaba contra 10 y pese a que el medio del campo, Isco, Modric y Kroos, pareció cansado en los últimos 15 minutos.

El 0-0 ante el colista es sin duda un resultado frustrante para los aficionados, pero más allá de esos dos puntos perdidos el juego deja varias conclusiones:

El Real Madrid tiene un portero de élite y está construyendo este equipo en torno a su figura. Con un gol encajado en 6 partidos es evidente que él es en gran parte responsable de ese cambio. Tiene grandes reflejos, es valiente y empieza a dar al equipo una gran seguridad.

-Las bajas de Bale y James se notan, y mucho. Los que criticaban al galés o dudaron en algún momento entre el colombiano o Isco, no tendrán ahora muchas dudas. Estos dos jugadores aportan gol y juego. Algo, sobre todo lo primero, que le falta en este momento a jugadores como Isco, Jesé o los mediocampistas.

-El medio del campo tiene más opciones este año. La entrada de Kovacic le dio al equipo otro aire. El croata es una mini versión de Modric. Conduce el balón muy bien y tiene buen pase, y además ha entrado en el equipo siempre con fuerza y ganas, mordiendo al rival. Y luego está la opción de Casemiro para dar estabilidad al equipo. Que se ande con ojo Kroos.

Notas:

Keylor Navas: 7 . “La pantera tica” intervino poco pero siempre bien. Seguro y fiable.

Marcelo: 5. Se pasó gran parte de la segunda parte como extremo para abrir el campo pero sin mucho éxito. Defensivamente le ganaron la partida.

Nacho: 4. El canterano blanco suspendió en su primera oportunidad este año para demostrar que es algo más que un 4 central.

Varanne: 8. Imperial y muy solvente. Cada vez que la pelota fue hacia su sector resolvió los problemas. Si Zidane y Mourihno hubiesen fichado a 3 más como él el Real Madrid habría ganado ya 4 Copas de Europa seguidas

Carvajal: 8.5. Muy incisivo en ataque, con algún buen eslalon, está demostrado que le ha venido bien la competencia de Danilo. Cuando el brasileño vuelva lo va a tener muy difícil.

Kroos: 4.5. Mal el alemán, en uno de los peores partidos que le he visto. No se parece en nada a su versión del año pasado. Coincidiendo con el pufo de Volkswagen parece ser que este año se ha gripado la máquina.

Modric: 6. El croata no fue tan resolutivo como en San Mamés. En la segunda parte se le vio cansado.

Jesé: 6. Comenzó el partido con varias acciones desacertadas y lo acabó antes de la lesión con un par de buenos regates. El canterano está haciendo la cuerda y cualquier día se queda fuera del equipo y de la plantilla. Ya no es el que era, aunque siempre le quedará el reggaeton

Isco: 6. El malagueño no acaba de ser ese jugador determinante en los metros finales. Con 90 minutos no fue capaz de ser el crack que el equipo necesita. Quizá no baste con raparse el pelo

Benzema: 6. Combinativo como siempre no estuvo acertado de cara a puerta.

Cristiano Ronaldo: 5. Muchos remates a gol pero ninguno bueno. Parece que este año tiene menos puntería.

 

Iker Casillas y los jugadores-leyenda

La historia de Iker Casillas estaba escrita desde que debutó hace catorce años en San Mames, pero por desgracia también estaba escrito su declive porque se ha vivido antes con otros jugadores. No fueron menos leyenda Butragueño o Raúl, dos 7 que abanderaron al Real Madrid en distintas épocas.

Como ellos, y como Alfredo Di Stéfano, en algún momento llega el declive físico o mental, o simplemente llega un jugador más joven o con mejores condiciones. Es ley de vida, aunque cuando llevas más de una década en la élite, en el club más reconocido del mundo, es muy difícil dejar paso y asumir eso con naturalidad.

No lo hizo el genial argentino que planteó un pulso a Santiago Bernabeú dándole a elegir entre él o Miguel Muñoz. También se resistió Raúl a pesar de que su declive físico era evidente. Solamente Butragueño se echó a un lado con resignación asumiendo que había perdido las condiciones físicas que le habían hecho un delantero impredecible con ese cambio de ritmo tan característico.

Casillas se ha enfrentado por segunda a una situación adversa en el Real Madrid. La primera vez fue cuando Del Bosque le quitó la titularidad en beneficio de César. El final de esa historia fue feliz y catapultó al de Móstoles a los altares del madridismo.

La situación actual de Casillas vuelve a poner en evidencia el mal endémico del Real Madrid desde que se fue Santiago Bernabeu y los jugadores pasaron a ser más importantes que el club. Su incapacidad y la de toda la prensa palmera para aceptar la suplencia ha llevado al madridismo a una ruptura entre los que pensamos que por encima de todos está la meritocracia .

Iker Casillas

Los jugadores-leyendas permanecen demasiado tiempo en el Real Madrid como jugadores en vez de ocupar su puesto como leyenda. Esa resistencia a abandonar la titularidad con honestidad es lo que diferencia por ejemplo al Real Madrid del Manchester United. Jugadores como Gigs o Scholes, auténticas leyendas asumen su suplencia con naturalidad. Siguen desempeñando su labor de leyenda pero son conscientes de que su aportación al equipo es menor.

Las declaraciones de Iker hablando de que lloró con su suplencia, de que es madridista de que nació y un largo y vergonzante etcétera demuestran que nuestros jugadores-leyendas no están dispuestos a asumir la suplencia como algo natural. Y más bien al contrario, azuzados también por esa prensa necesitada de ídolos creen que como leyendas no deben ocupar solamente un espacio en el museo del Real Madrid junto con el resto de trofeos sino también un puesto en la titularidad.

La titularidad por decreto a los jugadores-leyenda directamente se confronta con la meritocracia y eclipsa a los jugadores jóvenes. Algo que ocurrió con Hierro, o Raúl por hablar de los más recientes podrá seguir ocurriendo en el futuro con los Ramos, Morata, Jesé…

Por todo esto era tan importante que un jugador como Iker Casillas, que en las dos últimas temporadas había estado a años luz de su mejor rendimiento y que vio como Diego López aseguraba mejor la portería, fuese siendo suplente, al menos si su nivel no mejoraba. No fue así, y de aquellos polvos, estos lodos. Diego López está en el Milán, Keylor ahora mismo supongo que andará preguntándose para qué pagaron por él 10 milllones, y otros porteros refulgentes como Ter Stegen, Courtois u Oblak están en otros clubes.

El endiosamiento de estos jugadores-leyenda les lleva a pensar que merecen la titularidad por derecho propio. Se evita la autocrítica y se cae en la autocomplacencia.

Un empate peligroso: Atlético de Madrid 0-0 Real Madrid

El Real Madrid jugó mejor, tuvo más ocasiones, controló el juego durante más tiempo y sin embargo, se marcha del Calderón con un empate a cero, que sin ser un resultado malo si es un resultado peligroso.

 La sensación que dejó el equipo de Ancelotti fue parecida a la que dejó en el Camp Nou: el equipo dominaba al rival pero no lograba materializar las ocasiones a pesar de desplegar el mejor juego de la temporada. Mientras que la defensa funcionó ayer, con un Varane especialmente imperial, y el medio del campo demostró que tiene que estar formado por el trío de Modric, Kroos y James, la delantera, la famosa BBC se quedó atrás. La tan mentada pegada no es tal y el equipo parece depender en exceso de los goles de Cristiano Ronaldo.

 Se vio incluso a Benzema demasiado generoso, algo que le ha pasado también a Bale, que tras las críticas sobre si era muy chupón o no, perdió parte de su instinto de goleador. Ayer se echó de menos a ese delantero centro rematador, no necesariamente tan brillante como Karim pero si más determinante de cara a portería.

 El 0-0 se suma a otros tantos partidos del Real Madrid sin ganar al Atlético de Madrid, y lo que es más preocupante sin marcar ni un gol. Es evidente que el equipo del ‘Cholo’ está creado y entrenado para resistir grandes asedios ofensivos. Es su principal cualidad junto con la capacidad de generar ocasiones en balones parados o en errores del contrario.

 Y ese es el gran problema del Real Madrid para la vuelta, que por un lado necesita al menos marcar un gol y que por otro, no puede permitirse ni un error, especialmente en esos corners que tanto daño hacen. Viendo a Oblak o a Bravo o incluso en Europa a Courtois y Neur da la sensación hace tiempo de que el Real Madrid juega en inferioridad de condiciones con Casillas.

 No vamos a discutir aquí el rendimiento pasado de Casillas ni los títulos logrados ni tampoco a analizar su etapa con Mourinho. Ni siquiera su labor actual como capitán o compañero. Nada de eso importa. Lo que importa es su desempeño en el campo, la seguridad que da a su defensa y garantía de victoria a su equipo. Y hoy por hoy, por las circunstancias que sean: edad, motivación, falta de entrenamiento, ansiedad, etc.., la realidad es que Casillas genera más dudas que certezas. Tampoco se si Keylor Navas es el indicado ni puedo juzgar su labor conforme a unos pocos partidos.

 La vuelta de cuartos será en el Bernabeu y el Atlético de Madrid querrá cobrarse su venganza de la final de Lisboa. El Real Madrid debe impedirlo sino quiere ser de verdad el segundo equipo de la capital.

Y se hizo la luz en el Bernabeu

Y al séptimo día descansó Kroos. Y volvió Modric para volver a dar equilibrio a la medio y Ramos para liderar a la defensa. Y Bale volvió a marcar y a sonreír. Y el Real Madrid volvió a ganar y a mantener la portería a cero.

 Tres largos partidos de penitencia para volver a ver al equipo ganar con cierta solvencia tras las duras derrota contra el Atlhetic de Bilbao y el Shalke y el empate contra el Villareal.

 No sabremos hasta el próximo domingo si el Real Madrid podrá volver al paraíso ganando al Barcelona en su propio campo, pero el reto se antoja ciertamente difícil. Contra el Levante se volvió a ver por momentos una mejor versión del Real Madrid, sobre todo gracias a la fluidez que da Modric. El croata es una pieza indispensable, y su vuelta conecta a Bale y ayudará seguro a Kroos a facilitar la salida.

 Pero el pecado capital de este equipo ha sido una relajación y desconcentración que ha durado demasiado tiempo, casi dos meses y medio y que le ha complicado la existencia al equipo en todas las competiciones. Difícil pensar en volver a ver el idílico equipo que acumuló el récord de victorias y que enamoró al madridismo. Y mucho menos contra un rival de la entidad del Barcelona, crecido durante el último mes, con la recuperación del liderato, el auténtico diablo dispuesto a no permitir al Real Madrid volver al paraíso y  a su estabilidad

 Aunque quizá ese mismo hecho facilite al equipo la labor de concentración e intensidad, recuperando su mejor versión.  Solamente mediante un esforzado ejercicio de humildad y contrición, este Madrid puede volver a recuperar su estado de éxtasis anterior.

 Ahora mismo el Real Madrid está a 1 punto del Barcelona y necesita ganar para recuperar el liderato. Un empate o una derrota mejor que el 3-1 de la ida facilitaría en caso de empate final a puntos una ventaja por goal average. Aunque es un consuelo pequeño teniendo en cuenta que hace no tanto la ventaja era de 4 puntos. Un solo partido para alcanzar el cielo o permanecer en el infierno. Algo a lo que está muy habituado el Real Madrid y sus aficionados, para los que no existe el término medio.