La magia de Guardiola desaparece en la Champions

Guardiola es un buen entrenador, como muchos otros. Un entrenador que con una gran plantilla y al cabo de varios años puede construir un buen bloque y ganar títulos. No es diferente a muchos otros grandes entrenadores como Alegri, Klopp, Mourinho…

El gran problema con el técnico catalán (y español a su pesar) es que se ha intentado vender una figura de un super entrenador mítico, con algunas referencias incluso por “periodistas” excesivamente elogiosos, por no decir otra cosa, donde le atribuyen poco menos que haber casi inventado el fútbol.

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Guardiola tuvo la enorme suerte de encontrarse al mejor F.C.Barcelona de su historia, con algunos de sus mejores jugadores de siempre del club como Messi, Xavi o Iniesta. Y tuvo el mérito de aprovechar al máximo esa plantilla. Bien es cierto que era un equipo que no hacía tanto había sido campeón de Europa y existía en el club esa inercia ganadora ya creada, y tan difícil de lograr.

Pero es justo reconocer que Guardiola supo llevar a otro nivel lo que ya tenía y exprimir al máximo a su plantilla y encontrar otros elementos claves como Busquets o Pedrito. Ganó un gran número de títulos y durante 3 años fue el mejor equipo de España y en dos ocasiones de Europa. Un logro gigantesco, sin duda.

Pero Guardiola no inventó la posesión en el fútbol ni tenía fórmulas mágicas para ganar. Después de todo lo que había ganado en el F.C.Barcelona se le alzó a esos altares. Y simplemente, como muchos otros entrenadores en otras épocas, estuvo en el momento justo en el sitio adecuado.

Después, encontró en clubes como el Bayern de Munich un gran equipo, ganador del triplete, y nuevamente siguió una inercia ganadora en liga que han continuado sus predecesores (el Bayern ha ganado las últimas 6 ligas). En la liga alemana funcionaba una fórmula que le lleva funcionado al equipo bávaro décadas, y que tiene mucho que ver con la predominancia de un club que cada año ficha a los mejores jugadores de sus máximos rivales.

Pero mientras eso le funcionaba en la liga doméstica no pasó lo propio en la máxima competición continental. Y el equipo de Guardiola, lejos de competir acorde a la historia, nombre, calidad y presupuesto de su equipo, cayó con no poco estrépito en las semifinales.

No fueron derrotas funcionales, si no que en algún caso fueron algunas de las mayores goleadas recibidas por el equipo alemán en su historia, como el 0-4 del Real Madrid, o el 3-0 contra su ex-equipo, el F.C.Barcelona. Guardiola no solo no hacía milagros si no que como cualquier otro entrenador cometía errores y podía ser goleado y derrotado duramente.

Captura de pantalla 2019-04-18 a las 18.25.22Fuente: Marca

Su paso al Manchester City le daba una nueva oportunidad de demostrar sus poderes mágicos. Ayudado también por el poder mágico de un dinero casi ilimitado, que lleva regando al club inglés desde que lo adquiriese un jeque multimillonario, era otra oportunidad para conquistar lo solo puede lograr un entrenador al año, la Champions league.

Su antecesor, Pelligrini, había sido incapaz de grandes milagros, aunque había logrado el no tan pequeño milagro de ganar una liga. A la postre, y pendiente de esta temporada, casi el mismo balance que Guardiola.

Si comparamos los 3 años de Pellegrini con los 3 de Guardiola no hay tantas diferencias. El chileno ganó una liga, en otra quedó segundo y es cierto que en la última quedó cuarto. Y en Europa fue eliminado dos veces en octavos de final, las dos veces de manera consecutiva por el F.C.Barcelona (que sería en una de ella campeón) y cayendo en semifinales contra el equipo, a la poste también campeón de europa, el Real Madrid.

Mientras que Guardiola cayó primero contra el Mónaco (semifinalista), Liverpool (finalista) y ahora contra el Tottenham. Dos veces en cuartos y una en octavos no precisamente contra los rivales más potentes. Es cierto que ganó la liga del año pasado brillantemente, con un record absoluto de puntos. Pero no es menos cierto que su equipo estaba muchísimo más reforzado que lo que había recibido Pellegrini. Con desembolsos multimillonarios por todo tipo de jugadores, con cifras records por ejemplo con fichajes de defensas, Guardiola ha fichado casi todo lo que ha querido (menos a Messi).

¿Es Guardiola un mal entrenador por no ganar la Champions? No, claro que no. Hay muchos otros que no lo han ganado en todos estos últimos años. Pero cuando Guardiola infravalora, por ejemplo los logros del Real Madrid, diciendo que el mejor es el que gana la liga y no la máxima competición, está devaluando una competición dificilísima de ganar, que precisamente fue la que le dio un nombre como entrenador de éxito.

Probablemente veremos en algún momento a Guardiola levantar una Champions con este City o con otro equipo. O quizá no. Por eso la Champions League es la competición más difícil de ganar.