Florentino Pérez llega tarde a la batalla

Florentino Pérez ha decidido librar la batalla en el peor momento, en el punto álgido de su debilidad como presidente y del Real Madrid como institución quebrada. Su comparecencia de ayer ,como el resto de las acontecidas, y los comunicados de prensa emitidos por el Real Madrid, buscan defenderse de los ataques y protegerse de lo que se interpreta muchas veces como ataques interesados.

Florentino Pérez en rueda de prensa

Florentino Pérez en rueda de prensa

 Y no le falta razón al señor Florentino Pérez, cuando se observa por ejemplo el tratamiento impuesto en uno u otro caso, llamándose uno Real Madrid y otro F.C Barcelona. Mientras uno, tiene a un jugador, Mascherano sentenciado a un año de cárcel por fraude fiscal y no se le da relevancia; el otro, con Benzema todavía pendiente de sentencia aparece cada mañana en una portada.

 Mientras en un caso, se es indulgente ante la normativa por llegar tarde a un partido de la Copa del Rey, contra el Osasuna, en el otro, se abren portadas para que el Cádiz denuncie al Real Madrid.

 Mientras a unos se les critica públicamente por gastar fortunas en fichajes como Cristiano Ronaldo y Bale, incluso por obispos, otros, se libran de las críticas ante dispendios multimillonarios como el de Neymar, con profundas ilegalidades de por medio.

 Pero el problema viene de largo y el momento no es el apropiado. Y no lo es porque un club como el Real Madrid no puede permitirse un caso como el de Cheryshev, ya sea culpa de la Federación, del jugador, del Villareal o del Cádiz. Simplemente, un club con un presupuesto de 600 millones no puede permitirse errores administrativos ni burocráticos, pero tampoco deportivos como no planificar las temporadas, realizar fichajes extremadamente caros y no rentables.

 Pero sobre todo, un club como el Real Madrid no puede tener una política de comunicación basada en una absurda manera de entender el señorío. El Real Madrid y su presidente, Florentino Pérez, tienen que ser implacables ante cualquier ataque proveniente del exterior o del interior. Ningún club, amigo o enemigo; institución, española o extranjera; jugador, propio o ajeno, canterano o no canterano pueden permitirse realizar ataques al Real Madrid sin que el club permanezca impasible.

 Y así, ante casos como este, el Real Madrid debe hacer crítica interna, severísima, cortando las cabezas sin dudar ni un instante de quienes sean los responsables. Pero al mismo tiempo, debe mostrar una imagen fuerte de unidad y ser implacable contra quienes consideren que pueden desgastar al club o contra quienes pretendan menoscabar sus derechos, ya sea el Villareal por no comunicar adecuadamente, el Cádiz por tratar de ganar en los despachos lo perdido, la federación por mostrar su indiferencia o un jugador como Alves por mofarse públicamente.

El mejor ejemplo lo tiene el Real Madrid precisamente en su mayor rival, el F.C Barcelona, que no tolera ataque en su contra ya sea o no justificado. Utilizan su maquinaria mediática, bien sea para denunciar a Sanchís por un comentario contra un jugador de su club; o bien para defender los intereses de sus jugadores y buscar el apoyo público, aunque sus jugadores sean tan manifiestamente culpables ante el delito como Messi, Neymar o Mascherano.

 Y así debe ser porque el fútbol, en el plano en el que está el Real Madrid, no es un juego, es una amalgama de intereses en el que están en juego millones de euros. Y el equipo blanco, como uno de los grandes protagonistas, no puede ser percibido como un enemigo ni débil ni pusilánime. Y eso lo tenía muy claro Don Santiago Bernabéu. Y Florentino Pérez se acaba de enterar cuando ya la batalla se ha perdido, y valiosos soldados como Mourinho han perecido en el intento. Ahora quizá entienda porqué muchos querían ver al portugués fuera del Real Madrid.